Hacer una selección de película en función del tema o en función del género de un director o de una directora es un error. En este caso en un ciclo dedicado a directoras en femenino y aparece Maren Ade dirigiendo una película en la que se habla mucho y no ocurre nada en una historia larguísima para contarlo y que se resume en las relaciones entre una hija en ese que trabaja en una empresa alemana con sede e Bucarest y el padre de ella. Ella tiene una vida ordenada hasta que su padre me hace la pregunta inesperada: ¿Eres feliz?
Así es Toni Erdmann, una película de comedia dramática de 2016 , producida, escrita y dirigida por Maren Ade . Está protagonizada por Peter Simonischek como un hombre excéntrico que se entromete en la vida de su hija, una ejecutiva centrada en su carrera interpretada por Sandra Hüller , una conocida actriz alemana y junto a ellos Michael Wittenborn, Thomas Loibl y Trystan Pütter.
La película está producida por Maren Ade, Jonas Dornbach, Janine Jackowski y Michel Merkt para las productoras Komplizen Film, Coop 99, KNM, Missing Link Films, ROE, WDR y Arte.
Toni Erdmann acabará por devorar a Winfried Conradi que no es una persona muy sensata. Es un profesor de música divorciado que vive en Aquisgrán y es aficionado a las bromas extravagantes que involucran múltiples identidades falsas.
Tras la muerte de su querido perro, decide retomar el contacto con su hija, Inés, quien se dedica a la consultoría empresarial.
Inés trabaja en Bucarest , Rumania , en un proyecto de subcontratación para la industria petrolera. Absorbida por su trabajo, parece tener poco tiempo para su familia.
Winfried viaja espontáneamente a Bucarest y espera a Inés en el vestíbulo de un complejo de oficinas.
Tras varias horas, ella finalmente aparece, acompañada por varios miembros del consejo de administración de su cliente, camino a una reunión. Winfried se pone gafas de sol y dentadura postiza para disimular, y se acerca al grupo por un lateral, ocultándose tras un periódico. Inés lo ignora, pero se reúne brevemente con él después del trabajo y lo invita a una recepción de negocios en la Embajada de Estados Unidos.
Por la noche, Winfried e Inés asisten a la recepción, donde conocen a Henneberg, el director ejecutivo de una petrolera alemana con quien Inés desea firmar un contrato de consultoría. Inés intenta llamar la atención de Henneberg, pero este parece más interesado en su padre. Winfried le comenta a Henneberg que ha contratado a una sustituta porque Inés siempre está ocupada.
Para sorpresa de Inés, Henneberg los invita a tomar algo, junto con su séquito. En el bar, Henneberg vuelve a ignorar a Inés y se burla de Winfried.
Tras varios días, Inés y Winfried tienen dificultades para llevarse bien. Estresada por el trabajo, Inés se queda dormida, pierde una cita con sus clientes y culpa a su padre por no haberla despertado. Sintiéndose marginado y no deseado, él se marcha en taxi al aeropuerto. Inés continúa con su trabajo con normalidad y, varios días después, queda con dos amigas en un bar. Mientras Inés y sus amigas charlan, un hombre se acerca y se presenta como "Toni Erdmann".
Es evidente que el hombre es Winfried con peluca y dentadura postiza, pero Inés no lo reconoce. Sus dos amigas entablan conversación con "Erdmann" de forma educada; él explica que es un "asesor de vida" y consultor que está de visita en Bucarest para asistir al funeral de la tortuga de un amigo, un ex tenista.
Inés se siente cada vez más frustrada e insatisfecha en su trabajo y en su vida personal, pero sigue encontrándose con "Erdmann" esporádicamente en fiestas o fuera de su oficina.
Al principio, Inés está enfadada con su padre y lo acusa de intentar "arruinarla", pero con el tiempo empieza a comprender el valor de sus intervenciones y le sigue el juego.
"Erdmann" la acompaña a una salida nocturna con sus compañeros de trabajo e incluso a una reunión de negocios. A su vez, "Erdmann" lleva a Inés a la fiesta de Pascua ortodoxa de una familia rumana, donde la obliga a cantar a regañadientes " Greatest Love of All " de Whitney Houston .
Tras cantar, Inés se marcha rápidamente.
De vuelta en su apartamento, Ines se prepara para organizar un brunch de integración de equipo para celebrar su cumpleaños.
Lucha por subirse la cremallera de su ajustado vestido, se da cuenta de que sus zapatos no combinan e intenta cambiarse de ropa. Suena el timbre. En lugar de vestirse o cambiarse de ropa, abre la puerta solo con sus bragas. La primera invitada es su amiga Steph, quien se ofrece a ayudarla a vestirse. Ines se niega, y cuando llega la siguiente invitada, espontáneamente se quita las bragas y abre la puerta desnuda, diciéndoles a sus invitados que su brunch de cumpleaños es una "fiesta nudista". Cada uno reacciona de manera diferente, algunos se van disgustados mientras que otros se desnudan con timidez.
A medida que la fiesta se vuelve cada vez más incómoda, Winfried llega vestido con un traje búlgaro de kukeri de cuerpo entero . El traje primero asusta, luego divierte, a los invitados, y Winfried pronto se va.
Ines lo sigue. Afuera, en un parque público, se abrazan, Winfried todavía con el traje puesto. Ella sale del parque. Winfried se tumba en la hierba, exhausto, y luego pide ayuda en la recepción del hotel para quitarse la cabeza del disfraz.
Meses después, Inés regresa a Alemania para el funeral de su abuela. Ha renunciado a su trabajo en Bucarest y pronto comenzará uno nuevo en Singapur . Mientras conversa con Winfried en el jardín, Inés saca la dentadura postiza del bolsillo de su camisa y se la pone. Winfried dice que quiere tomar una foto y va a buscar su cámara, dejando a Inés sola en el jardín acabando asñi la película.
Maren Ade que aquí es directores, guionista y productora aquí contó con la fotografía de Patrick Orth y el monatje de Heike Parplies. El personaje de Winfried se basó libremente en el propio padre de Ade, quien usaba una dentadura postiza que ella le regaló para gastar bromas. También se inspiró en el alter ego del comediante Andy Kaufman , Tony Clifton .
Ade ambientó la película en Bucarest en parte porque muchas empresas alemanas habían comenzado a hacer negocios allí al final de la era comunista, con numerosos consultores extranjeros enviados para "cambiar el sistema" y ayudar a las empresas a obtener beneficios. "Además, me gusta la nueva ola de películas rumanas. Así que sería divertido trabajar allí".
Toni Erdmann tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Cannes de 2016. La película fue aceptada originalmente en la sección Un Certain Regard, menos prestigiosa, del festival , pero la noche anterior a la conferencia de prensa de abril, Ade y su productor fueron informados de que había sido seleccionada para competir por la Palma de Oro. Toni Erdmann recibió el Premio FIPRESCI a la Mejor Película en Competencia en el Festival de Cine de Cannes de 2016.
En agosto de 2016, la película ganó el Gran Premio de la FIPRESCI (Federación Internacional de Críticos de Cine) a la mejor película del año, siendo la primera vez que este galardón se otorga a una cineasta.
Tras esto se estrenó en múltiples festivales como en el Filmfest München el 23 de junio de 2016; en el Festival de Cine de Sídney en junio de 2016; en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary en julio de 2016; en el Festival de Cine de Telluride en septiembre de 2016; en el Festival Internacional de Cine de Toronto en septiembre de 2016; en el Festival de Cine de Nueva York en octubre de 2016; y el Festival de Cine de Londres del BFI en octubre de 2016.
Fue nominada luego para la 89 Edición de los Oscar (2017) a la Mejor película internacional. En la 74ª Globos de Oro (2017) fue nominada a Mejor película de habla no inglesa.
En España en la 32 Edición de los Premios Goya (2018) fue nominada a Mejor película europea. Y en Gran Bretaña En los BAFTA 2017: Premios de la academia de cine y TV británica (Películas del 2016) fue nominada a Mejor película en habla no inglesa.
En Francia en la 42 edición de los Premios César (Francia) (2017) fue nominada a Mejor film extranjero.
En los 29 Premios del Cine Europeo se llevó el premio ganador a Mejor película, Mejor dirección (Maren Ade), Mejor actriz (Sandra Hüller), Mejor actor (Peter Simonischek) y Mejor guion (Maren Ade).
En los 32 Independent Spirit Awards se llevó el de Mejor película extranjera. Para el Círculo de Críticos de San Francisco la nominó a Mejor película de habla no inglesa.
En el 13 Festival de Sevilla de cine europeo ganó el Premio Eurimages. El Círculo de Críticos de Nueva York la consideró la Mejor película extranjera no así la National Society of Film Critics 2016 que sólo la nominó aunque premió la labor de Mejor actriz (Sandra Hüller) y se llevó el de Mejor película de habla no inglesa.
La Asociación de Críticos de Los Ángeles la nominó a Mejor película extranjera. En los Premios Guldbagge 2017 de la Academia de cine sueca la nominó a Mejor película extranjera
En los Premios del cine Alemán 2017 fue ganadora en múltiples apartados como Mejor película, Mejor director (Maren Ade), Mejor actriz (Sandra Hüller), Mejor actor (Peter Simonischek), Mejor guion (Maren Ade) y Mejor montaje (Heike Parplies)
En los catalanes Premios Gaudí (2018) fue nominada a Mejor película europea, En la 22 Critics Choice Awards fue nominada a Mejor película de habla no inglesa.
La Asociación de Críticos de Chicago la nominó a Mejor película extranjera y fue igualmente valorada en los British Independent Film Awards (2016), los Satellite Awards (International Press Academy) o en la 7º edición de los Austrian Film Awards que premió a Mejor actor (Peter Simonischek)
Más tarde ese mismo año, en noviembre de 2016, la película fue galardonada con el Premio Lux del Parlamento Europeo , que se concede anualmente para facilitar la difusión de películas europeas en la Unión Europea .
Los críticos han calificado la película como una comedia dramática dadaísta. Ade dijo que pensaba que la historia "siempre tuvo ambos géneros dentro de ella, porque [Winfried] está haciendo una comedia para [Ines], pero lo hace por desesperación". Al escribir el guion, Ade estaba interesada en el potencial cómico de la película, pero tuvo dudas durante el rodaje. "Luego, cuando editamos la película, descubrí que la comedia era incluso más fuerte porque nos tomamos las cosas muy en serio. Por ejemplo, en escenas como la fiesta nudista donde el jefe está parado en la puerta, era realmente necesario en términos de comedia que fuera lo más existencial posible" con "el actor no pensando en ello como una comedia".
Hüller dijo que siempre piensa "en cómo funciona el humor" y que esa era la pregunta que "nos hacíamos durante el proceso. ¿Qué es lo que hace reír a la gente? ¿Qué tiene de gracioso Toni? Creo que... la desesperación... es el origen de la comedia". Caerse de una silla es "el chiste más viejo". Pero incluso cuando las cosas no funcionan, "hay que intentarlo de verdad, en serio. Creo que eso es lo que hicimos: nunca hay que seguir el chiste".
Toni Erdmann se estrenó en julio de 2016 en Alemania y fue vista por 752.000 espectadores ese año. La película recibió elogios unánimes de la crítica. La película fue nombrada la mejor película del año por la revista francesa Cahiers du cinéma .
La revista británica de cine Sight & Sound también la nombró la mejor película de 2016 en su encuesta a 163 críticos de todo el mundo. En una encuesta internacional de críticos de 2016 realizada por la BBC , la película, junto con Requiem for a Dream y la versión cinematográfica de Carlos, empataron en el puesto número 100 de las mejores películas desde el año 2000. También encabezó la encuesta de las mejores películas de 2016 de la revista estadounidense Film Comment .
Los principales críticos de cine del New York Times , AO Scott y Manohla Dargis , la incluyeron en sus listas.
Poco después, Sony Pictures Classics y Thunderbird Releasing adquirieron los derechos de distribución de la película en Estados Unidos, Latinoamérica y Reino Unido, respectivamente.
El 7 de febrero de 2017, Variety anunció que Paramount Pictures había contratado a Jack Nicholson y Kristen Wiig para una nueva versión estadounidense de la película, con Adam McKay , Will Ferrell y Jessica Elbaum como productores. En agosto de 2018, Nicholson y la productora Lena Dunham se retiraron de la película, paralizando así su desarrollo.
No tengo ninguna crítica alemana, pero de los Estados Unidos destacó la opinión de Eric Kohn en IndieWire al considerar que
"'Toni Erdmann' tiene la escena de desnudo más divertida de la historia (...) [La película] se convierte en algo mucho más sutil y perceptivo de lo que sugiere su rudimentaria puesta en escena".
Leslie Felperin de The Hollywood Reporter consideró que se trataba de "La primera comedia alemana de 162 minutos genuinamente divertida (...) 'Toni Erdmann' representa un trabajo muy exportable".
Steve Pond en The Wrap señaló que era "Un historia sobre padres e hijas generosa, histéricamente divertida y profundamente conmovedora, que dura dos horas y 42 minutos y no desperdicia un solo momento"
En cuanto a los británicos Lee Marshall en Screendaily destaca de la película que es "Sorprendente, incómoda, refrescante y, en ocasiones, realmente hilarante (...) Una comedia de autor alemana-austríaca de casi 3 horas que (casi) nunca decae".
Para Robbie Collin de Telegraph lo mejor es "La ternura y la amargura de la película se mantienen en tan perfecto equilibrio, y están plasmados con tal energía tensa y vigorosa, que verla es como sentir un masaje deportivo de tres horas en tu corazón y en tu alma (...)
Ya en España Carlos Boyero en El País dice de ella que "Es una comedia insólita en el mejor sentido, habitada por gags espléndidos y situaciones que provocan risa (...) mezclando realismo y surrealismo, esperpento y soterrada ternura".
Luis Martínez en El Mundo destaca que se "Convierte el absurdo en delicia. (...) Una comedia tan extravagante como existencialmente dolorosa. (...) original y arriesgada"
Oti Rodríguez Marchante en ABC la califica como "Una magnífica película (...) dura más dos horas y media; digamos con la primera y última hora hubiera sido una pequeña obra maestra".
Sergi Sánchez de La Razón consideró que "'Toni Erdmann' es muy, muy grande (...) Ade modula el extravagante tono de su farsa con una inteligencia insólita, de manera que las escenas hilarantes se complementan con momentos verdaderamente conmovedores.".
Nando Salvá en El Periódico sostuvo que es "Desternillante y conmovedora (...) es una de las películas del año (...) no requiere ni glasearnos con finales felices ni hundirnos en la miseria para conmovernos profundamente. (...)"
Andrea G. Bermejo en Cinemanía la describe como "La película que te hará replantearte tu vida y mirar con mejores ojos las tiendas de artículos de broma. Todos necesitamos un Toni Erdmann. (...)
Por último, pero en la misma línea está la opinión de Philipp Engel en Fotogramas que dice de ella que "Sin descarrilar en ningún momento, nos lleva de sorpresa en sorpresa provocando las más descontroladas carcajadas (...)
Por mi parte, reconozco que la película me ha mantenido alejado de la historia en todo momento y que, en ocasiones, se me ha hecho soporífera. Y eso que reconozco que ha sido aclamada pero en mi casó ha fallado estrepitosamente en su intento de conectar con el espectador debido a un humor incómodo y alienante que te mantiene completamente fuera de la experiencia de principio a fin. La comedia recurre a bromas infantiles y situaciones forzadas que provocan rechazo en lugar de risas llegando a provocarme en ocasiones vergúenza ajena. El protagonista se presenta como un bromista pesado cuyo comportamiento resulta molesto y carente de encanto. A eso se suma que las casi tres horas de metraje estiran escenas incómodas que ralentizan el ritmo y agotan la paciencia y que la frialdad dominante en los personajes y casi en la dirección me impide empatizar con los conflictos familiares que intenta narrar, así que reconozco que no me ha gustado.