Acabo de descubrir en Twitter que hoy comienza un evento gastronómico. De hecho así aparece en esta red ahora llamada X: "¡Hoy comienza “Eat Spain México 2026”! Desde el 21 de septiembre al 4 de octubre, se podrá descubrir la gastronomía, los alimentos y las bebidas de España a través de promociones, degustaciones y experiencias en varios establecimientos de CdMx. La comida y la cocina hoy son auténtica Marca España.
¿Quién me lo iba a decir? Mi abuela tuvo un bar. Era una gran cocinera. Como vasca que era, y por haber estado sirviendo como muchas mujeres a inicios del siglo XX, manejaba como nadie la cocina. Su bacalao y, en mi memoria, guardo sus boquerones en vinagre, imposibles de igualar, eran toda una referencia local.
La vida da muchas vueltas y yo, como profesor que he sido, tuve la fortuna de impartir clase en la antigua Formación Profesional de Hostelería. Allí di con aspirantes a cocineros, algunos, a día de hoy, han conseguido su reconocimiento y su estrella Michelin.
Recuerdo que en clase yo enfocaba la materia para hacer la clase atractiva y lo hacía a través de una Historia de la alimentación que casi tuve que sacar de la nada apoyándome en los poquitos textos que de eso había en aquel momento. Menos más que podía tirar del Bueno para Comer de Marvin Harris o de otros que ahora no recuerdo.
Hoy las cosas han cambiado. Recuerdo que una vez les leía los alumnos y alumnas un texto sobre Paul Bocusse. Ese día algunos alumnos aprendieron que podía aspirara ser un gran chet y tener un gran reconocimiento profesional.
¡Qué poco se parece el papel de aquellos y aquellas humildes personas que se movían en la cocina a los de ahora! ¡Qué poco se parecen sus platos! ¡Qué endiosamiento tienen algunos chefs! Pensemos en la Guía Michelin y sus estrellas. La actual consideración de los restaurantes referenciados por Michelin tienen a su favor el hecho de su reconocimiento aporta valor tanto al sector gastronómico como a los comensales a través de la estandarización de la calidad, el impulso económico y la visibilidad global de la excelencia culinaria. Los principales aspectos positivos de su reputación actual está en la calidad de los ingredientes, en poner en valor el dominio de la técnica culinaria, el potenciar o buscar la armonía de los sabores, en reconocer el buen trabajo permanente y la personalidad del chef. Esto parece asegurar al cliente un estándar confiable sin importar el país. La llegada de la guía o la consecución de una estrella a un local de una ciudad lo pone en un punto de mira y lo acerca al turismo de alta gama, algo que beneficia al sector hoteleros, y , por extensión , a los transportes y comercios locales. El prestigio de una distinción motiva a los equipos de cocina y servicios a mantener la excelencia, investigar nuevas técnicas y preservar las tradiciones culinarias locales. Parece ser que en los últimos años, la guía ha diversificado su enfoque, otorgando estrellas no solo a la alta cocina clásica, sino también a puestos de comida callejera, bistrós locales y conceptos vanguardistas. Además en este mundo lo sostenible tiene su peso y la introducción de la Estrella Verde Michelin premia preventivamente a los restaurantes con prácticas eco-responsables, promoviendo el respeto al medio ambiente y los productos de proximidad.
Pues a qué viene todo esto, pues lo cierto es que he visto la película The Menu es una película estadounidense que se mueve entre la comedia, terror y suspenso, que es del año 2022 y que fue dirigida por Mark Mylod y escrita por Seth Reiss y Will Tracy .
La película fue producida por Adam McKay, Betsy Koch y Will Ferrell para las `productoras Alienworx Productions, Hyperobject Industries contando con la distribución de Searchlight Pictures, y la Disney+. Manejó un presupuesto de $30 millones.
En el apartado técnico la película tiró de la fotografía de Peter Deming , el montaje de Christopher Tellefsen y la música de Colin Stetson que compuso la banda sonora, lanzada por Milan Records en noviembre del 22, coincidiendo con el estreno de la película.
La película está protagonizada por Ralph Fiennes , Anya Taylor-Joy, Nicholas Hoult, Hong Chau, Janet McTeer , Judith Light y Juan Leguizamo en los principales papeles.
La película comienza cuando un sibarita Tyler Ledford (Nicholas Hoult ), un auténtico enamorado de la cocina y con dinero, lleva a su cita, una chica con la que parece tener una relación, Margot Mills (Anya Taylor-Joy ), a Hawthorn , un restaurante exclusivo sito en una isla privada regentada por el famoso chef Julian Slowik (Ralph Fiennes ) .
Para acceder a la isla hay que tomar un pequeño barco en el que ya le sirven un aperitivo que Tyler fotografica curiosamente, aunque tomar fotos está expresamente prohibido. Entre los demás comensales que van en el barco se encuentran la crítica gastronómica Lillian Bloom (Janet McTeer) y su editor Ted Feldman (Paul Adelstein ), los adinerados clientes habituales Richard y Anne Liebrandt (Reed Birney y Judith Light , respectivamente) , una estrella de cine en decadencia George Diaz (John Leguizamo) y su asistente personal Felicity Lynn (Aimee Carrero ) , los socios comerciales Soren (Arturo Castro) , Dave (Mark St. Cyr ) y Bryce, que trabajan para el inversor de Slowik, Doug Verrick, y la madre alcohólica de Slowik, Linda (Rebecca Koon).
La jefa de sala. Elsa (Hong Chau ) , les recibe amablemente y les ofrece un recorrido por el restaurante y detecta que Margot no es la invitada original de Tyler, una tal Sra. Westerbelt.
Tras un breve paseo por la isla, mientras ven como marisquean ostras , el frigorífico de maduración de la carne o el exterior de la casa del chef, comienza la cena y Slowik, desde el primer momento, les presenta una serie de platos cada vez más inquietantes que generan cierta tensión entre los comensales,y todo ello mientras el sumiller (Peter Grosz ) va describiendo y sirviendo el vino para el maridaje, mientras se hace gala de que no habra pan.
Para el tercer plato, verdades incómodas sobre cada comensal se graban con láser en tortillas. En este caso la tensión va a más, puesto que saca una imegen de Tyler haciendo la foto al aperitivo, una crítica feroz de Lilliam, una comprometida foto del señor Liebrandt, o una cuenta de resultados en las islas Caiman del trío de gestores. El malestar va en aumento.
El sous-chef Jeremy Louden se suicida al comienzo del cuarto plato, y cuando Richard Liebrandt intenta marcharse, el personal le corta un dedo como advertencia a los demás. Disgustado por la intromisión en el negocio del propietario, Verrick, Slowik ordena que lo ahoguen delante de los comensales.
El quinto plato comienza con Slowik dejándose apuñalar en la entrepierna por Katherine, una empleada a la que acosó sexualmente en un par de ocasiones. En este plato, las mujeres cenan con Katherine mientras que a los hombres se les da la oportunidad de escapar de la isla, pero el personal de Slowik los atrapa a todos; Ted, el último en ser capturado, recibe un plato de huevos Passard como recompensa.
En este momento, Slowik explica que los invitados fueron invitados porque o bien le hicieron perder la pasión por su oficio o bien explotaron a artesanos culinarios como él, y afirma que todos estarán muertos al final de la noche.
Dado que la presencia de Margot no estaba planeada, Slowik le llama en privado la opción de morir con el personal o con los invitados. Cuando ella duda, él elige al personal, al sospechar que ella yambién trabaja para el sector servicios como señorita de compañía, algo que ella reconoce. Margot admite ser una escort llamada Erin, entre cuyos clientes se encontraba Richard, quien la contrató para que se hiciera pasar por su hija.
Slowik revela que Tyler fue informado de que los invitados serían asesinados, pero estaba tan desesperado por experimentar el restaurante que contrató a Margot para reemplazar a su exnovia porque Hawthorn no admite comensales solitarios.
Invitado a cocinar por Slowik, Tyler prepara apresuradamente un plato que el mismo improviosa con puerros, chalotas y cordero, pero que para el chef resulta tan poco halagador que no está a la altura de sus pretensiones que Slowik lo humilla y le susurra al oído, lo que provoca que un Tyler abatido y derrotado abandone la cocina.
Slowik envía a Margot al ahumadero de carne a buscar un barril necesario para el postre, pero encuentra a Tyler, quien se ha ahorcado avergonzado.
Al colarse en la vivienda de Slowik, Margot es atacada por una celosa Elsa, que teme que Margot la reemplace, lo que resulta en una pelea donde Margot apuñala mortalmente a Elsa.
Margot ve un premio enmarcado al empleado del mes que muestra a un joven y feliz Slowik cocinando hamburguesas. También encuentra una radio y pide ayuda antes de regresar al restaurante con el barril.
Un oficial de la Guardia Costera que dice llamarse Dale (Matthew Cornwell ) llega, convenciendo a los clientes de que están a salvo, pero se revela como uno de los cocineros de Slowik disfrazado.
Tramando un plan, Margot acusa a Slowik de cocinar por obsesión en lugar de por amor a la comida. Se queja de que el plato no fue de su agrado y que todavía tiene hambre. Pide una simple hamburguesa con queso y patatas fritas, que Slowik disfruta preparando personalmente.
Después de disfrutar un bocado, Margot pide llevarse la comida para llevar . Slowik la empaqueta, le da una bolsa de regalo y la deja marchar.
La cena ha culminado pero falta el plato postrero. Para el postre inspirado en los s'mores , el personal decora el restaurante con salsas y galletas Graham trituradas, y viste a los comensales con estolas de malvavisco y chocolate industrial. Slowik prende fuego al restaurante, detonando el barril y matándose a sí mismo, al personal y a los comensales.
Mientras escapa en la lancha de la Guardia Costera, Margot observa el fuego, come su hamburguesa con queso y se limpia la boca con una copia del menú acabando así este menú nada palomitero.
El origen de esta película está en el momento en que Will Tracy cenó en Cornelius Sjømatrestaurant , un restaurante en una isla cerca de Bergen , Noruega, durante su luna de miel y más tarde le sugirió a Seth Reiss una historia inspirada en la experiencia.
Varias figuras del mundo de la alta cocina fueron contratadas como consultoras para la película, incluyendo a la chef Dominique Crenn , quien recreó varios platos de su restaurante Atelier Crenn de San Francisco para el restaurante ficticio Hawthorn, y al director de segunda unidad David Gelb , quien fue contratado para recrear el estilo de realización cinematográfica de su docuserie de Netflix Chef's Table .
En abril de 2019 se anunció que Alexander Payne dirigiría la película, cosa que finalemnte no fue. En diciembre de 2019, el guion apareció en la Black List anual , una encuesta que muestra las películas más populares que aún están en desarrollo.
Para mayo de 2020, Searchlight Pictures tenía los derechos de distribución, y Payne había abandonado la película debido a conflictos de agenda, siendo Mark Mylod reemplazado como director.
Meses antes, en abril de 2019, se anunció que Emma Stone y Ralph Fiennes protagonizarían The Menu . En junio de 2021, Anya Taylor-Joy inició negociaciones y fue confirmada en julio para reemplazar a Stone, quien se había marchado debido a compromisos con otros proyectos; poco después se sumaron Hong Chau y Nicholas Hoult y se unieron al elenco ese mismo mes como también hará John Leguizamo , Janet McTeer , Judith Light , Reed Birney , Rob Yang , y Aimee Carrero se unieron en septiembre. En octubre, Paul Adelstein , Arturo Castro , Mark St. Cyr, Rebecca Koon y Peter Grosz fueron confirmados como parte del elenco.
El rodaje comenzó el 3 de septiembre de 2021 en Savannah, Georgia , con el director de fotografía Peter Deming y el editor Christopher Tellefsen . Entre las localizaciones de rodaje se incluye la costa de Jekyll Island .
The Menu se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto el 10 de septiembre de 2022, y también tuvo su estreno en Estados Unidos en Fantastic Fest ese mismo mes. en un buen número de salas de cine, el estreno más amplio en la historia de Searchlight. La película se lanzó en plataformas digitales en enero de 2023.
La película The Menu recaudóun total mundial de 79,6 millones de dólares. Críticos y comentaristas observaron que Hawthorn de The Menu satirizaba varios restaurantes de alta cocina de la vida real, incluidos los postres estilizados de Alinea , la bolsa de granola de Eleven Madison Park , la pesca del propio pescado del restaurante en Fäviken , la "severidad escandinava" de Noma y la remota ubicación en una isla del Willows Inn.
Fue bien valorada por distintas asociacioes de críticos como las de Georgia, Hollywood, Londres o San Diego y nominada en los 80ª Globos de Oro al mejor actor principal (Ralph Fiennes) , Mejor actriz principal (Anya Taylor-Joy). También el Sindicato de Guionistas (WGA) la nominó al Mejor guion original (Seth Reiss, Will Tracy).
En los 51 Saturn Awards 2023 la nominación fue al Mejor thriller , Mejor dirección (Mark Mylod) , Mejor guión (Seth Reiss, Will Tracy) , Mejor actriz (Anya Taylor-Joy) , Mejor actor (Ralph Fiennes) ; y en los 27 Satellite Awards (International Press Academy) la nominación fue al Mejor actor principal - (Ralph Fiennes).
En cuanto a la crítica Ann Hornaday del The Washington Post escribió sobre ella que era "Una elegante sátira sobre el elitismo, los excesos capitalistas y la cultura gastronómica fetichista (...)
Valerie Complex de Deadline consideró que "'The Menu' aporta una inquietante sátira sobre la división de clases y cómo los ricos son un pozo sin fondo de necesidades que nunca serán satisfechas (...) El elenco de estrellas está en perfecta sintonía"
Tasha Robinson de Polygon vio "Una deliciosa película de suspense (...) Hay cierta tensión mientras los espectadores esperan a ver cómo se desarrolla todo, pero Mylod y los guionistas también sugieren que vale la pena reírse un poco de todos los implicados"
Meagan Navarro , habitual de Bloody Disgusting , dijo de ella que "Aunque esta comedia de horror sofisticada e irónica te tienta con un festival para los sentidos y un atractivo reparto coral, a su sátira le falta mordacidad (...)"
Owen Gleiberman de Variety consideró que "Todos los actores son divertidos, pero los dos protagonistas (lo siento, no puedo resistirme) son tan buenos que resultan deliciosos"
Chase Hutchinson de Collider declaró que "La comida cinematográfica que se prepara aquí es familiar, pero tan carente de sustancia que querrás enviarla de vuelta a por algo mejor"
Christian Blauvelt de IndieWire "'The Menu' considera que la película " hace una cosa excepcionalmente bien: capta tu atención y te hace pensar durante un tiempo que todo es posible. Solo eso ya es algo que hace que uno salive" E
Lovia Gyarkye de The Hollywood Reporter destaca que la película "Se prodiga en oportunidades para despojar al emperador de su ropa, y aunque eso no necesariamente se traduce en la más reveladora de las reflexiones sociales, es una experiencia entretenida"
En Vanity Fair Esther Zuckerman señala que "No es lo que esperas: es mejor (...) Esta sátira sobre el mundo de la comida erupciona en una guerra de clases, pero lucha contra los estereotipos a cada momento"
Charles Bramesco de The Playlist considera que "Todo lo que hay en el menú de 'The Menu' parece bastante bueno, pero una vez que su enmohecida perorata contra el uno por ciento ha sido completamente repartida, es evidente que no queda mucha carne en el asador"
En la progresista Slant Wes Greene dice de ella que es "Divertida, sangrienta pero desigual (...)"
Para el británico Peter Bradshaw del The Guardian estamos ante "Un thriller 'foodie' oscuramente cómico, que resulta sabroso, aunque poco hecho (...) Tiene algunos momentos fantásticamente ridículos (...)
Por su parte, Siddhant Adlakha en las páginas de Empire afirma que "Puede que no sea muy creativa ni emocionante, pero la película rara vez es aburrida (...)
Wendy Ide de Screendaily destaca que "El enrarecido mundo de la alta cocina no es precisamente un objetivo difícil de satirizar, pero esta comedia deliciosamente salvaje de Mark Mylod hace que cada amargo bocado cuente (...) Vigorosamente rencorosa y muy divertida"
Ya en España Javier Ocaña columnista de El País afirma que este "Entretenido ‘thriller’ de cocina (...) es una experiencia cercana a lo teatral, sucesivamente inquietante, procaz, graciosa, cruel y macabra. De limitada profundidad, pero efervescente. (...) imaginativo guion"
Para Oti Rodríguez Marchante en ABC "Estamos ante una película con punta, aunque no se vea claro a dónde señala, pero con gracia y algo de elegante suspense, y con buenos duelos de miradas entre Fiennes y Taylor-Joy. (...) "
Desde Barcelo, Quim Casas , de El Periódico considera que la película "Plantea un juego ingenioso, pero atropellado. (...) Hay más suspense que viandas selectas (...) tras crear un cierto interés general, el filme se pierde en pequeñas cuitas individuales. (...)"
Santiago Alverú de Cinemanía considera que la película "Es el reverso tenebroso que, sin negar la artesanía o el sentimiento detrás de un menú minimalista merecen ver todos aquellos que se excitan ante un fenómeno de dudosa integridad. (...) "
En Fotogramas Ricardo Rosado describe El Menú como algo que "[Nos engancha] más por el uso del glutamato monosódico que por una presentación a la que le falta un postre casero que compartir en redes. ¿Volverás? Probablemente. (...)
Como crítica satírica hacia este mundillo la he visto y he de reconocer que el mundo de la cocina es muy complejo. Lo primero desde el punto de vista de los chefs es que hay una gran presión psicológica que puede afectar a su salud mental. Hay un auténtico "síndrome del inspector" según el cual muchos chefs permiten que terminen cocinando de manera encorsetada pensando en agradar a los inspectores anónimos en lugar de buscar la felicidad directa del cliente. La búsqueda de la perfección milimétrica y el estrés crónico han propiciado históricamente horarios extenuantes y, en ocasiones, dinámicas de trabajo abusivas o hiperagresivas bajo la excusa de la alta exigencia. Parece ser que grandes figuras del sector culinario han optado por devolver sus estrellas o cerrar sus negocios para priorizar su salud mental y recuperar la libertad en la cocina. Por otro lado, algo que se describe en la película puede haber incluso una falta de libertad culinaria y que , al final, cocines lo que otros quieren valorar pero no con lo que tú te sientas cómodo.
Por otro lado, y para ir terminando hay que reconocer que por cada estrella, un comensal de mediana capacidad económica se retire del local pue muchas personas no pueden permitirselo, o , al menos, piensa que esta experiencia gastronómica no es para ellos. Además la estrellita, el sol o lo que sea puede desgraciadamente aumentar los costes o, incluso, dispararlos. Lo que si está claro es que mantener los estándares exige vajillas de diseño, un ratio de personal altísimo (a veces hay más cocineros y camareros que mesas), ingredientes de lujo y reformas constantes. Esto reduce excesivamente el margen de beneficio. Se suma a esto una especia de inflación colateral, ya que al ganar la distinción, los proveedores suelen subir los precios de la materia prima y los propietarios de los locales tienden a incrementar los alquileres, asumiendo que el restaurante ahora genera fortunas así que se despide la clientela habitual, y puede llegar el momento del engolamiento ante algo que no deja de ser subjetivo, incomprensible y todo ello adornado por una tradición o una historia como la gastronómica que pudo ser pero que , seguro, fue diferente.
Uno de cualquier manera puede y debe disfrutar de todo lo que un buen restaurante le presente. Es una experiencia, por lo general, cara, con maridaje de vino, carísima, - al menos eso me parece- , pero que hay que disfrutarla , en la misma medida que yo disfrutaba del bacalao de mi abuela, de los boquerones en vinagre que ella hacía y que estuve años sin probar cuando ella murió, o de lo mucho y bien que cocinaba mi otra abuela, pues todavía no he encontrado a nadie que repita sus tortitas de garbanzos o sus riñones al Jérez. !!!Puro delicatessen!!!