jueves, 9 de abril de 2026

Drugstore cowboy



Siempre me ha gustado la canción "The Israelites" que compuso en 1968 el jamaicano Desmond Dekker, una canción pionera del reggae que narra la pobreza y la lucha diaria de la clase trabajadora jamaicana. 

La letra utilizaba la metáfora bíblica de los israelitas esclavizados para describir la dura vida de sus vecinos, enfocándose en la falta de dinero y la lucha por sobrevivir ("slaving for bread", es decir, esclavizados por el pan o lo que es lo mismo luchando por sobrevivir). 

Dekker usó a los "Israelitas" como símbolo de un pueblo resistente frente a la adversidad económica, inspirado por una pareja que discutía por dinero en un parque. A tener presente que no es una canción religiosa, sino un reflejo de la realidad de la Jamaica post-independencia, donde la pobreza era extrema.

Desmond Dekker y su canción The Israelíes aparece en mitad y al fin del filme, un filme que transcurre en la bella localidad de Porland en Oregón y que dirige Gus van Sant y que también participa en el guion junto a Daniel Yost y un sorprendente William S. Burroughs con un diálogo adicional y sin créditos, aunque con presencia como el padre Tom Murphy. El punto de partida está basada en la novela autobiográfica de James Fogle, Un ladrón y asaltante de farmacias, para contarnos la historia de un drogadicto que roba en farmacias y que él y su banda consumen pastillas y evaden la ley. Fue la segunda película de Van Sant como director, después de su debut en 1988 Mala Noche . 

En este magnífico film independiente del año 1989 producido por Karen Murphy y Nick Wechsler para Avenue Pictures y la Metro Goldwyn Mayer y que manejó un presupuesto de 2,5 millones de dólares trabajó en el diseño de producción David Brisbin. 

La película fue el lanzamiento aunque ya era un actor contrastado de Matt Dillon como Bob Hughes, Kelly Lynch como la novia del anterior, Dianne , James LeGros como el joven Rick, la bellísima Heather Graham como Nadine, Ericj Hull, Max Perlich como David, James Remar como Gentry, Grace Zabriskie como Sra. Hughes, la madre del protagonista - y John Kelly. 

La banda sonora de la película fue compuesta por Elliot Goldenthal y contó con la fotografía de Robert Yeoman y el montaje de Mary Bauer y Curtiss Clayton. 

Una imagen cenital nos muestra al protagonista. Éste reflexiona sobre su pasado, pero también sobre su presente. En un momento dado descubrimos que está en el interior de una ambulancia. 

Estamos en 1971 en el área de Portland, Bob Hughes (Matt Dillon) lidera una banda de cuatro delincuentes toxicómanos —su esposa Dianne, su mejor amigo, Rick, y la novia adolescente de este, Nadine— que viajan por el noroeste del Pacífico robando farmacias y hospitales para mantener y cubrir su adicción a las drogas. 



Tras robar en una farmacia del barrio, regresan a casa para drogarse y reciben la visita de David, un delincuente local que busca Dilaudid , difícil de encontrar . Bob afirma que no tienen, pero le ofrece cambiarle morfina por anfetaminas . Aunque al principio se muestra reacio, David accede al intercambio y se marcha. 

Más tarde, unos agentes de policía, liderados por el detective Gentry, quien supone correctamente que el grupo es responsable del robo en la farmacia, allanan y destrozan su apartamento en una búsqueda infructuosa de las drogas robadas, que Dianne ha enterrado en el exterior. 

Tras mudarse a otro apartamento, Bob se da cuenta de que Gentry los tiene bajo vigilancia. Bob idea una elaborada estratagema que provoca que un vecino confunda a uno de los policías, Trousinski, con un mirón y le dispare, hiriéndolo. 

Al día siguiente, un furioso Gentry ataca a Bob y los cuatro deciden marcharse de la ciudad, iniciando una loca aventura por otras localidades del oeste. Así, tras un atraco a una farmacia por parte de Bob, Rick y Nadine, esta última comete un error que enfurece a Bob. 



Bob, que es un supersticioso, al igual que su mujer Diane (Kelly Lynch), así el día que Nadine (Heather Graham) y Rick (James LeGros) les proponen comprar un perro, Bob se enfada pues cree que el simple hecho de mencionar a un perro ya trae 30 días de mala suerte y así les avisa que tampoco dejen un sombrero encima de una cama, pues eso serían 15 años de mala suerte. Pero Nadine decide dejar un sombrero encima de una cama antes de un gran atraco en el que no está invitada a participar, para demostrar a Bob que sus supersticiones son una tontería. 



Con todo, y creyendo que les han echado una maldición , el grupo se lanza a robar una farmacia por una ventanuco que encuentran abierta . En el interior entre su botín de viales de Dilaudid en polvo puro, cada uno valorado en miles de dólares. 

Bob, con la frase «cuando estás en la cima, estás en la cima», convence a Dianne de que debería robar un hospital. 

Durante el atraco, Bob casi es sorprendido y tiene que ocultarse toda la noche. Por su parte, Rick y Diane vuelven a casa creyendo que lo han atrapado y descubren el cuerpo inerte de Nadine, que ha fallecido debido a una sobredosis de Dilaudid robada (pese a que hasta ese momento era la que menos consumía del grupo). 

Cuando Bob llega a casa poco después de ellos, descubre lo que ha sucedido y ve el sombrero encima de la cama. De todas maneras esconden a la chica en el sobretecho.

Al día siguiente, el dueño del motel donde se hospedan les avisa de que tienen que dejar la habitación debido a una convención de policías que se celebrará en la ciudad, por lo que todas las habitaciones del motel se encuentran reservadas. Tras guardar temporalmente el cuerpo de Nadine en el ático del motel, y dado el aviso del gerente deciden marcharse. 

Bob, con una ansiedad tremenda y visiones de esposas y prisión provocadas por el estrés, saca el cuerpo del motel a escondidas en una funda para ropa. 

Antes de enterrar a Nadine en el bosque, Bob le dice a Dianne que va a dejar las drogas y empezar un programa de tratamiento con metadona de 21 días . Conmocionada por la decisión de Bob, Dianne se niega a acompañarlo. 

De vuelta a Portand Bob decide dejar las drogas y el camino de la delincuencia, algo que no le hace ninguna gracia a Diane, su esposa y compañera de siempre, quien no desea dejar las drogas. Por ello Bob ya en su ciudad natal (tras enterrar el cuerpo de Nadine en un bosque) se apunta a un programa de metadona y encuentra un trabajo de tornero.

Bob se muda a un motel de larga estancia en Portland y consiguiendo el trabajo de baja categoría en una fábrica descubre en la clínica de metadona  a un sacerdote anciano y drogadicto llamado Tom, a quien Bob recuerda de sus días como monaguillo .



Gentry visita el motel y comenta que Trousinski ha estado amenazando con darle una paliza a Bob, a quien anima a mantenerse sobrio. 

Más tarde, Bob presencia cómo David intimida a un joven que supuestamente le debe dinero. Bob interviene y deja escapar al hombre, para gran frustración de David. 

Tras pasar un tiempo en su ciudad recibe una visita inesperada de Diane. Ella le revela que ahora tiene una relación con Rick, el nuevo líder del grupo. Dianne le pregunta a Bob qué sucedió en el camino para que cambiara su vida, y él responde que la muerte de Nadine, el maleficio que ella les lanzó y la posibilidad de una larga condena de prisión contribuyeron a su decisión. Bob revela un pacto que hizo con un poder superior: si lograba sacar el cuerpo de Nadine del motel, burlar a la policía y enterrarlo, enderezaría su vida. 

Bob le sugiere a Dianne que se quede a pasar la noche con él, pero ella se niega y le entrega un paquete de drogas antes de irse. Bob le da las drogas a Tom (quien las rechaza todas excepto un frasco de Dilaudid). Ella le desea suerte. 

Acto seguido, los antiguos conocidos de Bob -aunque en este momento enmascarados- , encabezados por David, a los que solía timar, afectados por el síndrome de abstinencia, van a su casa en busca de drogas, creyendo que este aún posee algo. Al no encontrar nada, Bob les dice que está limpio, pero David no le cree y le dispara.   

Un vecino llama para pedir ayuda y suben a Bob a una camilla. Cuando le preguntan quién le disparó, Bob le dice a Gentry que fue "el sombrero". 

Mientras viaja en la ambulancia, Bob concluye, mediante una voz en off, que ha "pagado su deuda con el sombrero" y que, por lo tanto, puede retomar su antiguo estilo de vida sin romper su compromiso. Le divierte la ironía que supone que la policía lo lleve a un hospital: "la farmacia más grande de la ciudad". Y mientras es llevado por la ambulancia al hospital piensa en los aciertos y errores de su vida, deseando que, más allá de ellos, pueda sobrevivir a todo lo acontecido, acabando así la película.

El rodaje principal de Drugstore Cowboy tuvo lugar en Portland en otoño de 1988. Se incluyó un área en el Pearl District que solía ser una estación de ferrocarril , con un viaducto que la cruzaba.  Las Columnas Lovejoy , que antiguamente sostenían el viaducto y exhiben arte marginal , aparecen en la película. La escena inicial de la farmacia se filmó en la farmacia Nob Hill en la calle NW Glisan.



Antes del rodaje, Van Sant y los actores principales pasaron tiempo juntos ensayando y visitando las locaciones de filmación.  Lynch dijo sobre los ensayos: "Lo que Gus quería de esos ensayos era que nos convirtiéramos en una familia, para que cuando llegáramos a filmar, Heather Graham, de 19 años, no se sintiera intimidada por Matt Dillon. Habíamos superado esas cosas y nos convertimos en un aquelarre de actores que pasaban el rato, decían sus diálogos y jugaban juntos. Eso me pareció genial". 

Tom Waits fue la primera opción de Van Sant para interpretar el papel principal, el de Bob, que finalmente pasó a Matt Dillon, aunque la compañía financiera no lo habría apoyado si lo hubiera elegido. Oficialmente, la razón dada fue que Waits estaba participando en otra película que estaban financiando, aunque Van Sant ha dicho que sospechaba que el premio Óscar que ganó Kiss of the Spider Woman , una película que también habían financiado, los había llevado a querer un protagonista que pudiera ganar un Óscar. Finalmente, Dillon fue elegido para el papel de Bob Hughes. 

Para prepararse para su papel, Dillon se reunió con drogadictos activos y recuperados. La bella Kelly Lynch fue elegida para coprotagonizar junto a Dillon el papel de Dianne, la esposa de Bob.  Lynch se basó en su experiencia de adicción a los opioides tras sufrir un grave accidente de tráfico por colisión frontal a los veinte años, que le fracturó ambas piernas (casi requiriendo la amputación de ambas) y la mantuvo hospitalizada durante un año.  "En lugar de reducirme la dosis , [los médicos] me la retiraron por completo, y sufrí un síndrome de abstinencia terrible que duró unos tres días; fue como descender a las entrañas del infierno", recordó Lynch. "Así que le dije a mi agente que sabía lo que era ser una drogadicta y que era perfecta para este papel. Fui a la audición y conseguí el papel ese mismo día".  

James LeGros y Heather Graham, quienes interpretan a los amantes Rick y Nadine, respectivamente, audicionaron para los papeles y fueron elegidos por Van Sant basándose en fotos Polaroid que les tomó. 

El productor Nick Wechsler recordó: "Era algo al estilo Warhol . Las colgaba en la pared, y la energía que transmitían le ayudaba a decidir a quién elegir para la película. Cuando Heather Graham llegó, su Polaroid simplemente resaltó". 

El rodaje comenzó el 26 de septiembre de 1988,  con un calendario de rodaje de aproximadamente seis semanas. 

La película se estrenó en cines en Estados Unidos el 6 de octubre de 1989. Recibió una gran canbtidad de premios y una aclamación de la crítica cinematográfica, que elogió las interpretaciones, la representación realista de la drogadicción y su humor negro. Entre los Premio recibió el CICAE en el 40 Festival Internacional de Berlín 1990 

Obtuvo numerosos galardones de asociaciones de críticos de cine tanto de Los Ángeles como el Círculo de Críticos de Nueva York por su guion; en los National Society of Film Critics se le premió a la mejor película , director y guion; en la quinta edición de los Independent Spirit Awards cuatro premios en los Independent Spirit Awards de sus ocho categorías nominadas . Desde su estreno, la película ha adquirido estatus de culto.

En su reseña impresa para el Chicago Sun-Times , Roger Ebert describió a Dillon como quien ofreció "una de las mejores actuaciones recientes del cine estadounidense" y destacó cómo la película tuvo éxito al retratar a los personajes no como "malas personas [sino] personas enfermas" que formaron una familia poco convencional para sobrellevar "la desesperación en sus vidas". Ebert también destacó el cameo de Burroughs como "una aparición especial de la Muerte".


 

Sheila Benson del Los Angeles Times elogió unánimemente las "actuaciones inquietantemente bellas" de la película y alabó su humor negro como "lacónico" y "macabro", comparando el guion con el de Straight Time (1978). 

Hal Hinson de The Washington Post también comentó sobre el humor de la película, escribiendo que el guion "está impregnado de una especie de hilaridad narcótica. Hay un tiempo de espera incorporado a los chistes, un período de espera, que está vinculado a las reacciones de las respuestas ralentizadas de los personajes. Al verla, uno se siente testigo de una farsa-farsa de la vida real, a cámara lenta, en un mundo sin tiempo".  También elogió las actuaciones por "su expresividad sin afecto". 

Stephen Holden, de The New York Times, destacó el tono visceral de la película, escribiendo: «El estilo de vida retratado en la película es chocante por sus abruptos cambios de ritmo, ya que las somnolientas pausas del consumo se ven interrumpidas por feroces espasmos de violencia y paranoia», pero también resaltó su sutil humor negro : «Debido a que los personajes están tan absortos en sí mismos y sus vidas son tan totalmente improductivas, hay un elemento de absurdo cómico en su continua desesperación. Después de la muerte de Nadine, su motel se convierte casualmente en el lugar de una convención de policías estatales. Con el lugar repleto de agentes de la ley con sobrepeso y uniformados, el problema urgente de retirar el cuerpo se trata como una comedia negra inexpresiva». 

Peter Travers en la revista Rolling Stone escribe que "Van Sant recrea algo que la mayoría de las películas sobre adictos evitan: la verdadera atracción de las drogas" Variety elogió de manera similar el retrato realista de la adicción a las drogas que hace la película, señalando que «ninguna película anterior sobre drogas tiene [tanta] honestidad u originalidad». 

La película figuró en las listas de los diez mejores tanto de dos de los principales críticos de Chiucago, Gene Siskel  como de Roger Ebert para 1989, cuya asociación la nominó, pero no premió.

Drugstore Cowboy recaudó 4.729.352 dólares en la taquilla de Estados Unidos frente a un presupuesto de 2,5 millones de dólares.

En Gran Bretaña , Scott Tobias de The Guardian dice de ella que fue "Un puntillista retrato cotidiano que resulta totalmente sincero con sus personajes y con la mentalidad y realidades de otros como ellos"


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Para Barry McIlheney de Empire se trata de "Uno de esos clásicos de culto que merece la pena investigar incluso si ni has fumado un cigarrillo en tu vida (...)"; mientras que Geoff Andrew en Time Out sostuvo que era "Una mirada elegante, reflexiva y a veces, cómica, de la cultura americana de la droga, que logra, en su mayor parte, librarse de la moralina" . 

Ya en España Carlos Boyero cuando escribía en El Mundo afirmó que era una "Magistral y veraz, adopta formato de western moderno (...) Dillon: impresionante".

En El País, Fernando Morales afirmaba que era una película "Fascinante y creíble". Mientras en Fotogramas, Nuria Vidal, la veía como una película "Inteligente discurso sobre la droga (...) Soplo de aire fresco del cine USA".




Desde que apareció la película es una aportación fundamental al cine independiente o cine de autor y de culto por su retrato crudo, humano y alejado de los clichés moralistas de la adicción a los opioides en la década de 1970. A diferencia de otros dramas, la película evita la moraleja explícita, centrándose en el día a día, las supersticiones y la búsqueda desesperada de drogas con un enfoque íntimo y sensible hacia personajes marginados y a destacar entre los secundarios la aportación del escritor y referente de la contracultura, William S. Burroughs, interpretando al "sacerdote" yonqui octogenario, que aporta autenticidad y un peso cultural único a la obra. Además tiene esa composición de Dekker, el primer gran éxito de reggae a nivel mundial, alcanzando el número uno en el Reino Unido en 1969, a pesar de que su fuerte acento jamaicano dificultaba entender la letra.




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