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miércoles, 4 de octubre de 2023

La Carmen de Saura



Si tu gusta la música clásica, la ópera, el flamenco en cualquier de sus manifestaciones, incluyendo las sevillanas, el pasodoble, la guitarra de Paco de Lucía, llevar el compás como hacen unas canasteras o la misma Pepa Flores, la danza, el ballet, el zapateo, la pasión, la fuerza, las miradas, el envite, la clase, el ARTE, así en mayúsculas, esta es tu película. 



Carmen es una adaptación al cine de la famosa obra de Próspero Mérimée, en este caso contó con el apoyo del productor Emiliano Piedra para Televisión Española. Su novedad es que construye una historia de cine dentro del cine o de teatro dentro del cine para ser más exactos y que forma parte de la trilogía musical emprendida por su director, Carlos Saura, con Bodas de sangre y complementada posteriormente con El amor brujo. 

El guion fue cosa de Carlos Saura y Antonio Gades. La música fue tanto de Paco de Lucía como de Georges Bizet. El maquillaje fue labor de Julián Ruiz, la fotografía de Teodoro Escamilla, el montaje de Pedro del Rey y el vestuario de Teresa Nieto.



Fue una película que lanzó al estrellato a la entonces desconocida Laura del Sol hoy absolutamente olvidada - parace ser que Laura del Sol debuta como actriz en un papel al que optaron Ángela Molina y María José Cantudo- e irónicamente al igual que la actriz la película tuvo una mayor repercusión a nivel internacional que en España llegando a ser premiada en los BAFTA como Mejor película de habla no inglesa donde también fue nominada a Mejor banda sonora (Paco de Lucía) y Mejor sonido (Carlos Faruolo, Alfonso Marcos, Antonio Illán). 



Además, la película tuvo nominaciones a los premios Globo de Oro, y tres nominaciones a los Óscar de Hollywood (1984) y César francés. Recientemente, el Festival de Cannes, donde la película recibió el Gran Premio Técnico y una mención especial, homenajeó a Carlos Saura en 2023 al proyectar la película 'Carmen' en formato 4K.

El filme sirvió como homenaje del certamen francés al fallecido director aragonés, cuya carrera estuvo muy vinculada al Festival, donde seleccionaron y premiaron varias de sus películas. El aperitivo del recuerdo a Saura sucedió en la alfombra roja de esta 76 edición: sonó Porque te vas (Jeanette/José Luis Perales), de la banda sonora de Cría cuervos (1975), ganadora del Gran Premio Especial del Jurado en el Festival en 1976. El Festival le rindió homenaje ahora con una película que él “llevaba especialmente en el corazón”. 

En España el reconocimiento estuvo en la 39.ª edición de las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos al reconocerla como Mejor película, Mejor director (Carlos Saura) y Mejor actriz de reparto (Cristina Hoyos)

La película es del año 1983 y está interpretada por Antonio Gades, Laura del Sol y sale Paco de Lucía, Pepa Flores y Cristina Hoyos entre otros.



La historia se centra en un director de una compañía de baile clásico que busca una bailaora para protagonizar su nueva versión de la famosa ópera de Bizet, Carmen. Cuando la encuentra se enamora de ella y entre ambos se repite la misma historia que representa sobre el escenario. Inician, pues, una relación turbia y tormentosa, en la que se mezclan las ambiciones artísticas de ambos, su mutua atracción y los celos patológicos de Antonio, además del carácter indomable de la propia Carmen. La historia de los bailaores y amantes se va mezclando poco a poco con la de los personajes que interpretan. 



"Carmen" es una historia de amor y celos en donde el deseo aniquilador conduce a los personajes inexorablemente a la destrucción. Esta producción utiliza la intensidad de la partitura de Bizet y la contrapone a la sensualidad, pasión, amor y rivalidad reflejados en el flamenco más auténtico. En 2014 en unas jornadas de la SGAE dedicadas precisamente al personaje de Merimée y sus distintas representaciones hizo unas declaraciones que recogió el Diario de Sevilla donde reconoció "que no había vuelto a ver Carmen desde que la rodé". 

Y ese mismo diario señalaba que "el director comenzaba un discurso aparentemente improvisado en el que la única batuta que regía la ponencia eran las múltiples preguntas que los asistentes le hacían. En cuanto al origen de su Carmen particular, Saura siempre se remontaba al primer filme de su trilogía, Bodas de sangre, con el que junto a Antonio Gades y el productor Emiliano Piedra revolucionó el concepto de musical. Conseguirían sacar adelante una propuesta diferente al canon anglosajón, fusionando el ballet a ritmo de flamenco con el cine. 

Después de aquella obra inspirada en Lorca, vino inevitablemente Carmen. "Yo quería hacer una película con ese personaje. Esto, unido a mi pasión por los musicales y a mi experiencia como director de ópera, es lo que me llevó a rodarla", afirmaba Saura. 

El director hizo hincapié en ese intercambio de roles, en esa relación "extraña" en la que Laura del Sol interpreta a una mujer fuerte y Gades es el enamorado, el arrodillado a los pies de alguien que juega con los sentimientos de él y sólo mira por sus intereses. Es la explicación que da al "cambio" de sexo en los personajes, que acabará irremediablemente en el trágico final, donde él cumple con su papel y acaba matándola. " 



El cineasta contaba lo difícil, y fácil a la vez, que fue elegir a Laura del Sol como protagonista de su obra. Mientras Gades suplicaba la continuación de la por entonces primera bailarina de su compañía Cristina Hoyos, Saura tenía claro desde el primer momento que la elegida para ese papel sería Laura, a la que definía entre risas como la "descarada y maravillosa joven que salía y se divertía por las noches", algo que unido a su hermosura le convertían en la actriz, y no tanto bailarina, perfecta para encarnar a Carmen. 

Recalcaba esa búsqueda de "una mujer fuerte y bella" frente a la "perfección en el escenario" de Hoyos. De ahí surgirá la tensión entre las dos mujeres en la famosa escena de los espejos. 



Sin música, el cineasta fue capaz de darle sentido a una escena, centrándose exclusivamente en la importancia del ritmo; una nueva concepción del género musical que prolongará en El amor brujo, y más tarde, en Flamenco.

En cuanto a la calidad técnica de la película, se pone de manifiesto la experiencia previa como fotógrafo de Saura, el cual, aunque no se encarga de este apartado en sus películas, siempre intenta exprimir la grabación de cada escena como si fuera la última, consiguiendo una iluminación y escenografía fabulosas. Se considera no obstante un "vampiro de su profesión", alguien que se alimenta de los conocimientos de la gente que le rodea para enriquecer su visión de cineasta. Saura confesó que ha buscado en Carmen a la mujer de su vida. Aquí desde luego, la encontró.



jueves, 27 de abril de 2017

¡Ay, Carmela!


La guerra civil española. independientemente de la brutalidad que supuso en todos los sentidos, fue fuente de inspiración de artistas de ambos bandos que en forma de pinturas, poesías, cartelería, música e incluso cine . De ambos bando surgieron poemas que exaltaban a José Antonio Primo de Rivera o a Lister, jefe de los ejércitos del Ebro ; de dio lugar al uso propagandístico de la pintura por parte de la República - el Guernica de Picasso- o para el bando franquista como la obra de Josep María Sert, el último gran pintor de murales en la que , curiosamente, los dos participan en la Exposición Universal de París con muestras pictóricas enfrentadas, una en el pabellón Pabellón de la República - curiosamente obra del su sobrino Josep Lluís Sert, mientras que la del pintor catalán lo hacia con un óleo para colgar en el altar del Pabellón Pontificio en esa misma Exposición Universal de París. 

Igualmente nuestra Guerra incivil española recogería la herencia propagandística de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución Rusa e influiría en la propaganda de la Segunda Guerra Mundial.

En los del bando nacional hay una clara influencia del clero, del ejército y del partido único, siendo su modelo propagandístico el de la Italia de Mussolini y el de la Alemania de Hitler en este caso controlado por el Servicio nacional de Propaganda. En cuanto a la propaganda republicana, estaba controlada por el gobierno de la Segunda República heredera sobre todo de la propaganda de la Revolución Rusa, aunque algo más imaginativa y original, como puedes comprobar aquí, ya que no era un único partido o sindicato el que se centraba en ello. 

También hubo cineastas comprometidos que hicieron cine tanto para la Segunda República por parte de las centrales sindicales, los organismos guberna­menta­les, los partidos políticos y muy pocas por la iniciativa privada como para el bando de los sublevados. En un primer momento, la descoordinación política del bando nacional du­rante los primeros meses de la guerra provocó que la producción cinemato­gráfica quedara paralizada. Además, al menos al principio del conflicto bélico, la zona sublevada contra la República movilizó la capacidad de otros medios de comuni­cación –especialmente, la radio y la prensa– para difundir su ideario, en detri­mento del cine. A diferencia de la zona republicana, en el bando nacional fueron muchas las películas que estuvieron producidas por la iniciativa de índole privada: Cifesa, CEA, Cinesia, Films Patria, Ufilms o Producciones Hispánicas. Conviene recordar dos aspectos de la cinematografía de la zona nacional: pri­mero, las empresas no fueron colectivizadas ni nacionalizadas; y segundo, la actividad de las empresas privadas se orientó a la obtención de unos beneficios económicos.

La música y tampoco los artistas quedaron al margen del conflicto. De esta manera, entre 1936 y 1939 concurrieron un importante conjunto de intérpretes y creadores pertenecientes a distintas generaciones y con postulados creativos y estéticos distintos y diversos. En otros ámbitos, la música tampoco se detuvo en la guerra. Las poblaciones de mayor tamaño situadas en la retaguardia continuaron con la programación de actos musicales de diverso sino y estilo.

Las bandas de música eran, sin duda, las agrupaciones de mayor popularidad en todo el país antes de la guerra. Continuaron siéndolo durante el conflicto aun con distinto matiz. Prácticamente, todos los cuerpos y divisiones de ambos ejércitos contaron con una. Por tanto, su número, actividad e importancia fue muy reseñable, ya que su presencia fue notable en el día a día de secciones militares, batallones y retaguardia.

Musicalmente, la creación y difusión de canciones e himnos, y las marchas militares, capitalizaron en gran medida el ámbito de la composición durante la guerra. Música, propaganda y política se fundieron, ya que la primera también debía cooperar en el fin principal, que no era otro más que lograr la victoria.Las canciones de la Guerra Civil Española fueron parte fundamental de la propaganda política de la época, escritas con profusas referencias para llegar de manera fácil y clara a la comunidad.

Mientras algunas fueron creadas para la guerra, también se adaptaron nuevas letras, poemas y texto a melodías tradicionales. Difundidas rápida y eficientemente por la transmisión oral, de una gran parte de ellas se desconoce su autoría aunque en su origen fueran escritas por poetas y compositores reconocidos.

Durante el conflicto, fueron cantadas por los simpatizantes y combatientes de ambos bandos.Estas canciones servían para levantar la moral en las trincheras y las barricadas urbanas, para difundir mensajes ideológicos, dar motivos y razones para la lucha, potenciar el sacrificio, etcétera. Asimismo, fueron entonadas por los integrantes de las Brigadas Internacionales y de las distintas tendencias ideológicas (anarquistas, socialistas, comunistas, liberales, entre los republicanos; fascistas, nacionalistas, católicos, y carlistas entre los sublevados), para identificarse mutuamente según la colectividad de origen o la afinidad política .

Las versiones han sufrido sucesivas modificaciones durante y después de la Guerra Civil debidas a que muchas de ellas fueron en sí mismas, modificaciones o apropiaciones de antiguas obras, normalmente con identificaciones políticas e ideológicas. De entre ellas habría que destacar ‘El pino verde’ o 'Anda, jaleo' , "Los Cuatro Muleros"; aunque de todas ellas hay una que realmente triunfó en la memoria colectiva de los españoles como fue ¡Ay, Carmela!. Una canción que nace en el siglo XIX, que ya cantaban los guerrilleros españoles en su lucha contra las tropas de Napoleón y que tuvo muchas versiones siendo las más populares las dedicadas al Paso del Ebro y a la XV Brigada Internacional . La canción no se quedó en un bando, ni se olvidó. Y menos desde que Carlos Saura decidiera en 1990 llevarla al cine. 

Ay, Carmela! es una película española  producida por Andrés Vicente Gómez, aunque en régimen de coproducción entre España e Italia, por medio de las productoras Iberoamericana Films , Ellepi Films  y Televisión Española (TVE) .

La base de la película es la obra teatral homónima de José Sanchis Sinisterra. El título del film hace referencia a la popular canción de la Guerra Civil española, El paso del Ebro. La canción , muy popular ya en 1808  entre los guerrilleros españoles que luchaban contra las tropas de Napoleón en 1808 irá modificando su letra en el transcurso de los años adaptándose a las circunstancias sociales y políticas. En la Guerra Civil se cantó con diversas versiones y se la conoce con dístintos títulos, pero la más conocida es la referida a la Batalla del Ebro, la más larga y dura batalla de la guerra que enfrentó a los dos bandos en un choque frontal.

Además de  Carlos Saura que está presente en la dirección y es coautor del guión - sí, sí, guión, guión, guión, guión,  y así hasta que se canse la RAE y sus tonterías...- contará como director   artística a Rafael Palmero y sobre todo la labor en el guión (sí, sí,...) de  Rafael Azcona  ambos inspirados en la obra del dramaturgo y director teatral José Sanchis Sinisterra escrita en 1986, estrenada en 1987 y Premio Max al Mejor Autor Teatral en Castellano en 1999. La obra fue estrenada el 5 de noviembre de 1987 en el Teatro Principal de Zaragoza bajo la dirección de José Luis Gómez, quien también interpretó el papel de Paulino. Verónica Forqué encarnó a Carmela.

Un año después, los personaje principales eran interpretados por Manuel Galiana y Kiti Mánver, con dirección de José Luis Gómez. Al año siguinte aparecía esta película de la que os hablo.

Ha sido subtitulada en ocasiones como Elegía de una Guerra Civil, en dos actos y un epílogo, y en otras como Carmela y Paulino, variedades a lo fino. Una obra que como tituló en su estreno el critico teatral Ramiro Villapadierno en el ABC en noviembre de 1987, era una obra tan grotesca como tierna.

La película presenta un importamte apartado musical dados algunos de los números que se representan y que fue realizado por Alejandro Massó, una buena fotografía - sin más- de José Luis Alcaine, un acertado montaje , entiendo que muy teatral, Pablo González del Amo, así como el vestuario de Humberto Cornejo.

El reparto lo forman Carmen Maura como Carmela, Andrés Pajares como Paulino y Gabino Diego como Gustavete en los tres papeles principales. Maurizio De Razza como el Teniente Ripamonte, José Sancho como el Capitán que detiene al trío protagonista, Mario De Candia como el soldado italiano Bruno CTV 1º, Miguel Rellán como el Teniente interrogador , Edward Zentara como el soldado polaco, Rafael Díaz como el centinela , Chema Mazo como el alcalde, Antonio Fuentes como el alférez artillero, Mario Martín como el cacique , Emilio del Valle como el cabo Cardoso, Silvia Casanova como la mujer presa y Alfonso Guirao como un campesino.

Estamos en la Guerra Civil, en el año 1938. Descubrimos al trío protagonista en uno de sus espectáculos. Se encuentra en la España Republicana. Ellos son Carmela, una chica bailarina, cantante , valiente y espontánea, que esta con su compañero de espectáculo y de cama Paulino un artista que recita, está lleno de humor pero que es un hombre pragmático y cobardón. Los dos se hacen acompañar de Gustavete , un chico mudo que han encontrado en la calle y que han recogido porque son personas de buen corazón.


Estos artistas actúan para el entretenimiento del bando republicano . Son un grupo de cómicos que ameniza como puede a los soldados republicanos durante la Guerra Civil, pero que están cansados ya de pasar penalidades en el frente.

Además Paulino está a disgusto porque los que van a verlo en vez de valorar lo bien que recita a Antonio Machado y su Poema a Lister,jefe de los ejércitos del Ebro prefieren pedirle cada noche que haga un repertorio de "peos" (para eso soy andaluz) , algo que como artista le denigra. Carmela, Paulino y Gustavete consiguen un poco de gasolina para su camión tras engatusar Carmela al hombre de guardia y se dirigen a Valencia en una noche de lluvia y niebla.

Pero, muy a pesar suya van a parar a la zona nacional. Allí son hechos prisioneros por un capitán (José Sancho), especialmente cuando descubren en la camioneta una bandera republicana que usan para su espectáculo durante el cántico del Himno de Riego.

La única manera de salvar sus vidas tras ser interrogados por un oficial (Miguel Rollán) es ponerlo a cargo de un oficial italiano. Antes de eso son llevados a la Escuela local donde descubren con horror que no están sólos.

En esa cárcel improvisada se encuentran el alcalde, campesinos locales , sindicales y un buen número de Brigadistas Internacionales. Uno de ellos habla con Carmela que descubre que es polaco.



A la mañana siguiente, después de haber comprobado que el cacique local y los falangistas se han llevado al alcalde y a otros de los presos y los han fusilado en el patio, son llevados ante un oficial italiano, el Teniente Ripamonte (Maurizio De Razza) que les propone participar en un espectáculo en el teatro local para un grupo de militares nacionales , italianos y unos presos polacos de la brigadas internacionales algo que choca de lleno con la ideología de Carmela, aunque Paulino que es más práctico decide colaborar.

Y aunque Paulino y Carmela son republicanos, temen al pelotón de fusilamiento y saben que sólo cabe un indulto si colaboran con el italiano que dice ser director de teatro. Ripamonte organiza una actuación para sus tropas, negociando con Paulino para escenificar como último elemento un burlesque de la República a cambio de la libertad de los actores. Paulino con más paciencia, pero Carmela con menos van viendo como el espectáculo se ha de ajustar al gusto de la nueva autoridad. Le cambian hasta el nombre de la compañía, Carmela y Paulino varietés a lo fino, por el de variedades finas.

Tras los cambios en el recitado del poema, en este caso el del Romance de Castilla en Armas de Federico de Urrutia - pseudónimo del periodista Federico González Navarro, por cierto durante los 60 se dedicó a escribir guiones para el cine- , así como una modificación del tema de Mi jaca con referencias al Caudillo y un par de número de vodevil con el !A Uruguay ya no voy!, entre otras, Carmela acepta realizar esto , pero se niega al número de la bandera, especialmente porque sabe que entre los asistentes están los Brigadistas que han venido a dar su vida por la República y entiende que es una humillación a la bandera.

Finalmente la obra tendrá lugar muy  a su pesar y eso que se queja de los impedimentos en el vestuario. Igualmente Paulino no está cómodo , más áun después de haberse comido un gato que han guisado diciendo que es conejo. Necesita tomar algo y lo que l trae Gustavito es brandy que bebe tanto él como ella.

Entre el sentimiento, el brandy, la regla y la situación Carmela comienza a ser más deslenguada algo que asusta a Paulino y , asombra a Ripamonte.

Tras la sucesión de números y parafadas, algunas algo deslenguadas para el público Paulino comienza con el número de la bandera. Se llama La República y el doctor. Aparecen los tres protagonistas, Paulino como médico amanerado, ella como republicana gorda con u mono azul y Gustavito como ruso que se tira y contamina a la República.

En mitad de la actuación los Brigdistas que están presentes comienzan a cantar iniciándose un altercado entre estos y el resto de los asistentes. Carmela , ya de por sí dolida por lo que han obligado a hacer, protesta cuando ve que les pegan . Ante las protestas un militar de las butacas, exige que se calle y , como no lo hace, le dispara finalmente en la frente muriendo en el acto. Tras el disparo vemos a Paulino y Gustavito llorando sobre Carmela y su bandera republicana. Todo un símbolo.





La película termina con Gustavito, que de la impresión ha recuperado el habla, y que le dice  Paulino en el cementerio que lo mejor es irse. Le han dejado flores sobre una tumba que dice simplemente, Carmela , 1900 - 1938. Así acaba la película.


La película fue rodada en Boadilla del Monte (Madrid), El Cubillo de Uceda (Guadalajara), Madrid, Talamanca del Jarama (Madrid) entre el 26 de septiembre de 1989  y el  25 de noviembre de 1989.

No era la primera colaboración entre Azcona y Saura, ni la primera incursión en un tema como la guerra civil y el franquismo. La caza y la vaquilla avalaban a uno y a otro.

Carlos Saura y ¡Ay Carmela¡ se conocieron en el teatro, cuando un buen día fue, y resultó salir fascinado, y enamorado de la pareja de comediantes, y del guión, ese mismo guión que lo llevo a trabajar en la adaptación con Rafael Alcona, con quien ya había colaborado en la película de la Prima Angélica (1973); de quien se refirió con cariño, respeto y admiración.

La obra de teatro fue el inicio de un largometraje clave en la historia de Saura, con un guión bajo un contexto social sensible y en proceso de restablecimiento, y de reconstrucción de un país. ¡Ay, Carmela! , como ya hemos dicho, era una obra de teatro de José Sanchis Sinisterra escrita en 1986 y estrenada en noviembre de 1987 bajo la dirección de José Luis Gómez, quien también interpretó el papel de Paulino. Por su parte, Verónica Forqué estrenó el papel de Carmela.

Durante la Guerra Civil Española, Carlos tenía cuatro años de edad, pero de la misma recordaba , según declaró, detalles, sensaciones, sonidos, imágenes,  que lo marcaron  como ser humano y como creador de cine. Entre lo que recuerda, están años de penurias, de muertos, de llantos, del dolor de una guerra, el hambre

Según Saura, ¡Ay Carmela¡ tiene esos recuerdos, transmite ese dolor, muestra momentos inhumanos de maltrato, humillación, elitismo y discriminación, desde una mirada hasta un balazo, de lo que fueron las dificultades para vivir y lo fácil que era morir. Era una película personal de quien escuchó de conocidos y desconocidos explosiones,  divisiones familiares, amigos enemistados, venganzas y odios acumulados que fueron más allá que el número de muertos.

A decir del director, esta cinta fue la primera oportunidad de hacer una película dentro de la guerra española, en el tono de tragicomedia que, dice, no hubiera pensado que abordaría ante una temática como la guerra civil, pero fue precisamente el ser un hecho tan delineado y fresco para él, que le pareció la mejor forma de expresar, con otro estilo, una historia de España.

Saura señala que hubo un intento de modificar ¡Ay Carmela!, Estuvieron interesados varios estudios cinematográficos de Estados Unidos, pero querían eliminar  la última toma, el balazo, pero Saura no se eliminó. Es el símbolo de una República asaltada, violentada y ensangrentada.

Para hacer su película Carlos Saura contó con tres actores descomunales y que estuvieron muy inspirados como son Carmen Maura , de la que Saura tenía muchas dudas y recelos , pero que hizo una audición tan poderosa que el director la contrató en el acto. Junto a ella un Andrés Pajares absolutamente tragicómico, brillante en lo suyo la comedia, y espectacular en el drama; y un siempre eficaz Gabino Diego.

La obra nació en el teatro y regresó al mismo. En 2013 José Bornás dirigió su propia adaptación de la obra, protagonizada por Elisa Matilla como Carmela y por Eduardo Velasco en el papel de Paulino. Más adelante, este último fue substituido por Daniel Albadalejo. Incluso llegó a cruxar el charco estrenándose en Buenos Aires en 1989 por los prestigiosos actores argentinos Virginia Lago y Jorge Rivera López, dirigidos por Dervy Vilas en los teatros "Margarita Xirgu" del Casal de Catalunya, "El Vitral" y varios en el interior del país.

De la película he rescatado alguna crítica como la de Ángel Fdez. Santos en el Diario El País  al decir que "Saura da una lección de encadenamiento armonioso de elementos dispares y hay desgarro, buenas caricias a la sentimentalidad, radicalidad ética, ternura, emoción en el resultado."


Fue . no sólo un éxito de crítica , sino de público consiguiendo entre España y Estados Unidos cerca de  2 millones de euros de la época y acercándose a los 300.000 dolares en las salas estadounidenses donde llegó a estrenarse.

Obtuvo una buena cantidad de premio , Principalmente se llevó de calle la V edición de los Premios Goya, ya que obtuvo 15 nominaciones y 13 premios incluyendo mejor película, director, actor y actriz, actor de reparto Gabino Diego , mejor guion adaptado (Carlos Saura Rafael Azcona),  Mejor montaje para Pablo del Amo, Mejor dirección artística para Rafael Palmero , Mejor dirección de producción para Víctor Albarrán , Mejor diseño de vestuario en la persona de Rafael Palmero y Mercedes Sánchez ,  Mejor maquillaje y peluquería José Antonio Sánchez y Paquita Núñez; Mejor sonido Gilles Ortion y Alfonso Pino y efectos especiales Reyes Abades . Los únicos que no cayeron fueron los de mejor música original para Alejandro Massó y mejor fotografía para José Luis Alcaine .



Obtuvo igualmente medallas del Círculo de Escritores Cinematográficosen concreto a la mejor actriz Carmen Maura y Mejor actor en la persona de Andrés Pajares . Fue igualmente  Premios del Cine Europeo en el apartado de mejor actriz (Carmen Maura) y en el Festival de Montreal: al mejor actor para Andrés Pajares.

Sin duda una de las mejores películas españolas de todos los tiempos. Es brillante ,es rítmica, tiene un humor entre corrosivo y doloroso que combina lo cómico, con la irónico aunque a veces fluye únicamente el sarcasmo derivando todo en lo que tiene que ser , una tragedia no sólo la que rodeó a los personajes, sino al país entero. Es una película inteligente, con grandiosas actuaciones, con una excelente dirección y una gran historia si maniqueísmo, directa al corazón. En definitiva, una brillante película.


martes, 13 de diciembre de 2016

Una foto: deprisa, deprisa




Hay una foto, perdida hace ya años. La foto es del año 1983 y en la misma estamos un grupo de compañeros y amigos sentados en el bordillo de una acera, en la calle, frente a nuestro centro escolar. Teníamos por entonces 17 años y pensábamos que eramos inmortales. Años después descubrimos que no era así, que la vida nos llevaría por derroteros que te ayudan a comprender la finitud de la cosas. Lo cierto es que en esa foto, un grupo de chicos con pelo lago, camisetas de manga corta y vaqueros parecíamos pertenecer a parte de un cartel anunciador de una película que yo, al menos, no había visto, pero que reconocía por los muchos carteles que de ella había visto por algunas de las muchas carteleras callejeras que había repartidos por una cine, por aquel, entonces con un cine en cada barrio. Se tratada de una película que se anunciaba como la que había ganado el premio, el Oso de Oro, en el Festival de Berlín del año 1981. Su título era Deprisa, deprisa y había sido dirigida por Carlos Saura en 1981.

Se trataba de la historia de una banda de delincuentes juveniles, cuatro amigos del extrarradio madrileño de la transición, cuya falta de expectativas era suplida por la búsqueda del dinero fácil y las drogas. Nosotros podíamos ser los del cartel, pero afortudamente nunca lo fuímos. 

Deprisa, deprisa es una película de Carlos Saura y es su última colaboración con Elías Querejeta , una colaboración que ya habíamos visto en una película ya comentada aquí, La caza. En este caso participa en Coproducción hispanofrancesa por medio de Elías Querejeta P.C. y Les Films Molière.  Se basa en un guión firmado por Blanca Astiasu y el mismo Carlos Saura.

En cuanto a la fotografía fue labor de Teo  Escamilla y cuenta en el sonido con Bernardo Menz , el montaje de Pablo González del Amo y los efectos especiales de Reyes Abades. En cuanto a la música  no existe una banda sonora específicamente diseñada para la misma, sino que se basa en canciones que van desde las rumbas de Los Chunguitos, con varias composiciones como "Me quedo contigo" , ¡Ay! Qué dolor y  "Amor", así como por Lole y Manuel con dos composiciones escritas por Lauren Postigo como son Un cuento para mi niño y  Yo le pido al Dios del cielo. De este mismo compositor de enorme éxito en los setenta y ochenta aparece Yo no sé qué hacer einterpretada por La Marelu ;así como otra rumba como Caramba carambita de Los Marismeños, mientras que en  discoteca suena Hell Dance With Me y Georgeus Things escrita por Ewain y Pancho Varona.

El reparto de la película estuvo formado en sus principales papeles por actores y actrices no profesionales del área de Villaverde y Vallecas situada al sur de Madrid y está integrado por Socuéllamos Zarco (Ángela), José Antonio Valdelomar (Pablo) , Jesús Arias Aranzueque (Meca),  José María Hervás Roldán (Sebas) María del Mar Serrano (María) Consuelo Pascual (abuela de Pablo) Lucio Fernández Felipe (Julio) . Junto ellos aparecen André Falcon, Yves Arcanel, Yves Barsacq, Suzy Hannier, Alain Doutey, Joaquín Escola, Matías Prats

La película narra la historia de cuatro amigos, Pablo, "el Meca", "el Sebas" y Ángela, y especialmente la de la pareja formada por Ángela y Pablo, la mayoría de ellos provenientes de un ambiente marginal y que encuentran diversión y una salida fácil en los robos a mano armada. 

La película comienza con dos de ellos Pablo (José Antonio Valdelomar) y Meca (Jesús Arias Aranzueque), que están robando un coche ante un portal. En esto que llega el dueño acompañado de la familia y descubre el percal e intenta por todos los medios abrir el coche, aunque los chicos van echando los cierres del mismo. Instantes después se personan unos vecinos que van  en auxilio del señor, así que Pablo saca una pistola y apunta a los que los rodeos. En ese momento, arranca el coche y Pablo grita: Desprisa, deprisa.

Tras el golpe se dirigen al extrarradio de Madrid y van a un bar donde uno pide una cerveza(Pablo) y el otro, Meca,  un vaso de leche. Desde su sitio en el bar Pablo no para de mirar a Ángela, la chica que sirve en el mismo y de la que se siente fuertemente atraido. Tras insistirle Meca, Pablo le dice "eres muy guapa, me gustaría quedar contigo". Ella responde; "vale". Yle pide salir para dar una vuelta en su coche- el robado- y ella le dice espera a los ocho, porque a esa hora sale. 

Esa noche salen a la disco y Pablo y Ángela se enrollan. Esa noche Pablo le invita a ir a su casa y , finalmente, lo hacen.

A la mañana siguiente Pablo le hace partícipe de lo que se dedica, el robo. Junto a Meca van a un descampado y allí éste le mete fuego al coche, poco antes de que llegue lapolicía, ante la que huyen. 

Poco a poco ella se va integrando en la banda junto a otro miembro amigo de ellos, Sebas (José María Hervás Roldán ) con lo que van planificando un rodo en un banco.

El robo tiene éxito y tras el mismo el grupo de asaltantes y una amiga ( María) marcha al Cerro de los Ángeles en Getafe para pasear y mofarse de unas ancianas. Finalmente, allí se personan un grupo de policías que los cachean , pero antes tiran la droga que llegan, papelinas de heroína,  y que usan para divertirse.

Tras ello van a un picadero y montan a caballo , y durante el recorrido consumen un poco de perico , aunque Ángela se niega. 

Después siguen planificando más golpes, pero a la vez la relación entre Pablo y Ángela se intensifica y van pensando en proyectos de futuro como comprarse un piso, escapar del ambiente marginal en el que viven o cumplir con uno de los sueños de Ángela como es ver el mar. 

Para ello, necesitan conseguir dinero, aunque no están dispuestos a trabajar. Ellos sólo piensan en conseguirlo rápidamente y en vivir deprisa. 

Entretanto, los cuatro llevan una vida apática y donde únicamente se dedican a ver pasar el tiempo, disfrutar de su compañía y utilizar las drogas como vía de escape. Finalmente, planifican un atraco. Antes del mismo una noche deciden marchar a ver el mar. Tras una noche de conducción por partede Pablo finalmente llegan a la costa de Almería. Ángela ve amanecer dejando a los demás dormidos en el coche, y , finalmente, despierta a Pablo que la acompaña en ese momento especial.

Por último, diseñan el último golpe. Son conscientes de que se puede conseguir mucho dinero, pero también de la dificultad del mismo. Se trata de na zona muy urbanizada, dentro de la ciudad, con pocos salidas rápidas y con una entidad con importantes medidas de seguridad. Planifican que el golpe se hará a mediodía y que tomaran un coche de los que allí hay aparcados en los alrededores, para que la salida sea la más rápida.

El día del robo empieza mañ, pues tanto Meca como Sebas se retrasan. Nada más llegar ven las posibles opciones y dificultades. La primera es que Sebas espera en las cercanías y cuando Pablo y Meca optan por un vehículo , se le une una Ángela caracterizada como un hombre con su bigote, así entran los cuatro. Dando vces avisan de que aquello es un atraco e intimidan a todos con sus armas y sus pasamontañas. Una vez todos en el suelo, sale Meca para robar el coche y ponerlo enmarcha, pero ninguno percibe que han activado la alarma policial. 

Pablo tiene dificultades con el interventor ya que la caja ha de abrise con dos llaves, una vez abierta se disponen a llevarse los millones que contiene. Mientras van a salir Sebas no percibe que uno tiene una escopeta y recibe un balazo, que es respondido por Pablo. Sebas queda tirado en el suelo herido de muerte.

En ese momento en la calle llega la policía que dispara con sus ametralladores hierendo a una señora que hablaba desde una cabina. En la calle ya con el coche en marcha se monta Ángela y tras ella entra Pablo. En el tiroteo posterior es alcanzado el coche y con el mismo Pablo.

Meca , con habilidad sale del bloqueo policial, y los tras llegan a casa.  Suben a Pablo con dificultad y malherido. Se desangra. Meca decide salir a desprenderse del coche, mientras que Ángela, tras unas dudas y ver que son noticia de un telediario en el que sabe un jovencísimo Matias Prats, decide buscar en la guía telefónica para llamar a un médico. 

Mientras Meca quema el coche , pero se queda observando como se consuma como hace habitualmente , pero en este caso es divisado por una policía que busca a los asaltantes. Tras ser rodeado sin que Meca lo perciba cuando le piden que se entregue se pone a disparar y productor del tiroteo es abatido.

Por su parte, Angela (Berta Socuéllamos) espera al médico que finalmente llega. Cuando el médico observa que ha recibido una bala, le dice que ha de dar parte y que debe ser atendido en un centro hospitalario. Pero ella primero le amenaza con su pistola y luego cree convencerle con dinero. Le suelta un millón de las antiguas pesetas al médico para que atienda a su chico malherido y éste, bajo el pretexto de ir a por el instrumental, se va. 

Ángela espera. Comprueba que Pablo respira con dificultada hasta que deja de respirar. Una vez que muere Ángela coge el dinero y la pistola, lo mete todo en una bolsa,  y se va. Sale a la calle y vemos como se desplaza en una caída de la tarde, mientras los niños del suburbio juegan en la calle. Acabando así la película, con este final seco, triste, abierto y con música de los Chunguitos.

Carlos Saura, director y guionista de la película Deprisa, deprisa contó con un presupuesto de 36 millones de pesetas (216 000 euros) cuyo rodaje tuvo lugar en Madrid, Getafe y en la Villa de Vallecas. Deprisa, deprisa tuvo un presupuesto de 36 millones de pesetas, y el rodaje duró nueve semanas.

Deprisa, Deprisa es un crudo y triste retrato de una generación, y un claro reflejo claro del impacto que sifrimos toda una generación, la nacida entre 1960 y 1968, a la que nos estalló la transición política y con ella la llegada de las drogas consideradas menores, pero también de otras como la heroína que empezó a consumirse masivamente en la España de finales de los años 1970 y principios de los años 1980.

No era la primera vez que Carlos Saura apostaba por una película de tema social. De hecho , su primer film Los golfos (1959) ya mostraba el cambio sociopolítico y económico producido desde los años 60 a los ochenta,  en donde los maletillas de antes son drogadictos y gente sn oficio ni beneficio. 

Según he leído antes de plantearse Deprisa, deprisa, estaba en mente un proyecto documental sobre esa clase de juventud, una especie de Callejeros. Y es así porque fue recogiendo un vasto material periodístico hasta que, de golpe, que tenía a mano un tema válido para un film; un film que se había ido construyendo gradualmente.

De ese extrarradio de Madrid abandonado a su suerte  -donde Pablo y Ángela viven—  nos muestra la marginalidad socioeconómica y moral de unos desarraigadas que, sin oficio ni benefico, se van a convertir en una generación maldita en la que ellos, al igual que yo, pudimos decir que no, aunque, aveces, lo cómodo y divertido era decir que sí. 

Carlos Saura describió la película como una historia romántica, en el sentido histórico de la palabra, como lo expresa la perspectiva del siglo XIX, que expresaba rebeldía ante la sociedad y sus reglas. De hecho he visto la película grabada como parte de Historia de nuestro cine, en concreto, en la semana destinada a Cinco amores desbocados programa de Elema E. Sánchez, en la que ha estado acompañado del crítico Luis E. Parés y en el aparecen entrevistas de archivo con Saura. 

Decía Elena Sánchez que desde la pureza del amor uno conduce a otro hasta la puertas del abismo. El título hace referencia a la repetición del Depresa, deprisa. para Saura, ya un peso pesado de nuestro cine y del cine europeo, la película fue un cambio de registro abandonando su estilo metafórico y crítico para ir a realizar una crónica más social, un poco en la línea de una de sus primeras películas, Los golfos, y en correspondencia con ese cine quinqui que triunfaba en España en los años 80, cercano igualmente al cine de acción . Sin embargo, después se alejó de este camino. A Saura lo que le interesa era reflejar que en la periferia de una gran ciudad podía haber una historia de amor comprometida . Fue la última colaboración entre Saura y Querejeta, y fue la que mejor funcionó en taquilla. 

Una parte de la crítica destacó la fuerza y la verdad de unas imágenes que seguían la vida de cuatro adolescente, pero otra, crítica de la época polemizó con el director pues la vio como una película que parecía hacer una apología del robo y de la delincuencia. Eran jóvenes desarraigados dispuestos a beberse la vida, deprisa, deprisa.

Deprisa, deprisa fue un éxito de crítica y público, y ganó el Oso de Oro de Berlín en 1981. La película tuvo excelentes críticas en Madrid y fue el mayor éxito del productor Elías Querejeta durante sus quince años de colaboración con Carlos Saura.

Sin embargo, hubo algunos críticos que juzgaron el film como uno de los peores de la extensa filmografía de Carlos Saura. Desde luego, dentro de ese género que triunfará en la España de los ochenta y que recibe el nombre de cine quinqui, y de la que yo he comentado aquí Perras Callejeras, no creo que sea la más brillante de todas.

La película también desencadenó una gran polémica por razones extracinematográficas. En Francia y Alemania Occidental se prohibió al considerar que glorifica la violencia y la cultura de las drogas. Posteriormente, sin embargo, fue admitida con clasificaciones restrictivas en ambos países.

En España, el diario ABC criticó la película por su realismo social y acusó a Saura de pagar a sus actores con drogas duras, cosa posteriormente fue confirmada por Enrique San Francisco en una entrevista para el diario El Comercio. 

Saura negó la acusación, diciendo que su reparto estaba formado por delincuentes reales, entre ellos Jesús Arias, alias el Susi, que empleaba sus permisos carcelarios para el rodaje y que tenía recursos de sobra para obtener las drogas que consumía de manera habitual, y José Antonio Valdelomar, un delincuente que cometía atracos con asiduidad. 

Para el crítico que participó en el debate de Historia de nuestro cine, Parés, Deprisa, deprisa sigue ejerciendo un extraño poder de atracción que va más allá del simple elemento quinqui de la trama y la sensación de fatalidad que la acompaña desde el primer minuto. Es probable que tenga que ver con los actores, todos aficionados y de escasos registros, pero capaces de condensar en un simple gesto toda la confusión y verosimilitud que exigen sus personajes, pero puede que sean menos convincentes que los personajes que participan en la películas de José Antonio de la Loma o Eloy de la Iglesia, dos de los principales representantes de este cine quinqui.

Carlos Saura, manifestó que no tuvo la intención de hacer un documento sociológico sobre la juventud suburbana, la delincuencia juvenil o la marginación social. La película era ficción, una historia de amor entre jóvenes y su forma de vivir deprisa en el cinturón industrial de una ciudad determinada, en su caso Madrid. Saura quiso reflejar una forma de vida, sin imponer una moral a los personajes y hechos que recogía su película. 

Durante la preparación de la película, Saura conoció los ambientes de los barrios periféricos de Madrid y durante dos meses realizó pruebas con vídeo entre la gente joven que los habitaba, hasta concretar los actores naturales que intervendrían en su filme. 

El rodaje se realizó en el verano de 1980 en diversas calles, discotecas y paisajes de Madrid. La naturalidad de los desconocidos intérpretes fue una de las aportaciones de la película, y la misma frescura de la pareja protagonista impresionó al público berlinés. En aquella ocasión los protagonistas declararon que el cine había llegado por casualidad y de la misma forma se marcharía de sus vidas.

Sin embargo, lo que más me ha gustado de la película es ver el estado de esa España de los ochenta, con sus cabinas, sus Seat 127, sus Ritmo y sus 124 o los Supermirafiori, de un Madrid cutre con su reluciente M-30 y con unas barriadas que han cambiado de habitantes, pero , a veces, no han ganado calidad de vida.

Por supuesto, Saura maneja bien el lenguaje de la época y la música de esos ambientes marginales, alejados de la movida madrileña que parecía gustar, aunque parezca increíbles de la música de “Los Chunguitos”, cuando otros con sus edades y en esa misma época lo haciamos con Los Secretos, Nacha Pop, Siniestro total o Golpes Bajos. En eso  Saura parece que apostó por el mal gusto, pues el dial de la radio podía moverle a un lado y a otro.

Pero no olvidemos que la realidad supera a la ficción y que el 12 de marzo de 1981, el diario El País anunciaba esta noticia. El protagonista de "Deprisa, deprisa", detenido tras atracar un banco.

José Antonio Valdelomar González, de veinticuatro años de edad, protagonista principal de la película de Carlos Saura Deprisa, deprisa, galardonada hace dos semanas con el primer premio del festival cinematográfico de Berlín, fue detenido ayer en Madrid tras atracar un banco en la madrileña calle de Ríos Rosas. A poco de conocerse la noticia, tanto el director de la película, como su productor, Elías Querejeta, se mostraron totalmente sorprendidos por el comportamiento de Valdelomar. 

El actor de Deprisa, deprisa, que se estrenará en España el próximo día 30, cuya historia trata del mundo de los delincuentes juveniles y que está interpretada en algunos papeles por personajes reales, fue arrestado en compañía de Manuel Sola Téllez, de veintitrés años. Ambos poseen antecedentes penales y están considerados por la policía como delincuentes.El atraco tuvo tintes cinematográficos, y los dos detenidos utilizaron la ya vieja técnica de los atracos bancarios. Los dos jóvenes irrumpieron en el Banco de Vizcaya, ubicado en Ríos Rosas, 46, alrededor de las once de la mañana, armados con una pistola Vesta del calibre 7,65 milímetros y una Star del nueve corto, y con los rostros cubiertos con medias de naiIon. Uno de los dos permaneció vigilando a empleados y clientes, a los que obligó a arrojarse al suelo, mientras el otro logró apoderarse de 167.000 pesetas.A continuación huyeron a pie por la calle de Modesto Lafuente, en dirección a la de Espronceda. Frente al número 91 de la calle de Zurbano, los atracadores robaron a punta de pistola un taxi, del que obligaron a descender a su conductor, Felipe Moreta Solano, el cual presentó la correspondiente denuncia. 

Tras apoderarse del vehículo, emprendieron una rápida huida a través del paseo de la Castellana, en cuya confluencia con la calle de Bárbara de Braganza colisionaron con un Renault-6 ocupado por dos personas, al parecer una pareja de novios, que sufrieron heridas de carácter leve. Fueron detenidos por inspectores de policía que les perseguían a bordo de un coche «K» (camuflado) de la Brigada Central de Información. 

José Antonio Valdelomar llevaba aún entre su documentación el contrato del filme que le ha hecho famoso. Elías Querejeta, productor de Deprisa, deprisa, declaró a Efe que el comportamiento de José Antonio Valdelomar fue espléndido en todo momento durante las sesiones de trabajo. «Tanto durante el rodaje de la película, como en Berlín, en el transcurso del festival y de la rueda de Prensa a la que asistió, su actitud ha sido en todo momento irreprochable», manifestó. «Estoy conmocionado por el suceso. Es una persona encantadora, de trato inmejorable y con un gran sentido de la amistad, así como una absoluta responsabilidad en el trabajo. Esta opinión es compartida por todos los que han participado en el rodaje de la película y han tenido relación con él ». 

Por su parte, Carlos Saura, director de la película, declinó hacer declaraciones sobre el tema hasta tener datos más concretos, ya que, al igual que Querejeta, considera lo ocurrido como «un hecho gravísimo para tomarlo a la ligera ». 

Sin embargo, la vida es como es y lo cierto es que los caminos recorridos por sus cuatro protagonistas fueron diferentes. Berta Socuéllamos, extremeña, de 17 años , (Ángela  en la película) , nunca más se puso delante de una cámara, y no quiso volver a saber nada el cine. Se casó con un actor de esta película, José María Hervás Roldán, Sebas El Peque, que desapareció del cine como entró, sin ruido, al igual que María del Mar Serrano ( María en la película) .

José Antonio Valdelomar (Pablo) murió por una sobredosis de heroína el 11 de noviembre de 1992 y era vecino del barrio de Villaverde Alto. Era adicto a las drogas , fue reclutado por Saura en un casting para actores no profesionales. Por su papel, cobró una suma de 300.000 pesetas , dinero que invirtió en un negocio familiar de venta de discos que fue a la quiebra. 

Después del rodaje y antes del estreno, tal y como hemos leído y reflejado aquí, Valdelomar fue detenido en ocasión de un atraco a mano armada en una sucursal bancaria . 

Después de pasar varias veces por la cárcel por distintos hechos delictivos, fue encontrado muerto de sobredosis por heroína en noviembre de 1992 en la ya desaparecido cárcel de Carabanchel (Madrid), donde se encontraba detenido. El cadáver de Valdelomar, de 34 años y apodado El Mini tenía ya anticuerpos del SIDA. Carlos Saura comentó de él que " El Mini era un chico encantador",  "nunca tuvimos problemas con él. En Berlín nos lo pasamos muy bien". 

Las malas lenguas dijeron que se drogaba con heroína durante el rodaje del filme, con el fin de darle un mayor realismo. Sin embargo, Carlos Saura, como el productor de la misma, Elías Querejeta, desconocían que Valdelomar acudiera a los rodajes bajo los efectos de la heroína. 

Por su parte, Jesús Arias Aranzueque, Meca en la película, 1960-1992, si retornó una segunda vez al mundo del cine y trabajó igualmente en El bosque animado. Fue reclutado por Saura en un casting para actores no profesionales. 

Después del rodaje y antes del estreno, Jesús Arias fue detenido, pasando por la cárcel de carabanchel y otros centros penitenciarios. Falleció en Zumárraga antes de cumplir los 32 años. Sus restos, no reclamados, fueron incinerados en Zumárraga lugar al que fue a intentar desintoxicarse 2007. La causa de su muerte fue una hemorragia digestiva y el sarcoma de Kaposi, que tenían su origen en el SIDA, siendo esta , oficialmente, la causa de la muerte. 

De los que nos hicimos esa foto y que viviamos con nuestros 17 y 18 años en un mundo con las mismas opciones que los protagonistas encontramos en un momento dado que el camino de nuestra vida se bifurcaba. Podiamos optar por cualquiera de las dos opciones. Estaba en nuestra mano y podíamos proseguir por uno y por otro. A un lado estaba el camino que te llevaba al exceso y al entretenimiento, a la vida loca, a lo mucho guay que había; el otro, era un camino largo, tortuoso, lleno de los sinsabores que supone el estudiar, a veces cosas que te interesaban, y otras que detestaban. Optamos por lo difícil.   Tomamos el segundo. 

Desde luego, hoy no me arrepiendo. Muchos de mis compañeros de banca y de escuela, compañeros de juegos en el patio, aunque no de los que salimos en la foto que comentaba al principio, tomaron la primera vía, ese camino que te permitía acortar y tomarte la vida deprisa, deprisa. Hoy, muchos de ellos - muchos, porque fueron muchos- ya no están entre nosotros. Lo siento por ellos hasta el infinito, sin embargo, tengo que reconocer que me alegro por nosotros, por todos los que estamos en la foto. Es cierto que vivimos más lentamente, pero hoy, al menos, lo contamos.