jueves, 17 de septiembre de 2026

Revisión de Río Lobo



Películas magníficas que se olvidan, o al menos, gran patrte del argumento, y eso que en la misma aparece un gigante como John Wayne y está dirigido por otro Howard Hawks. Pero nada. Lo cierto que esa guitarra española y esa composición me permitieron reconocerla, - de hecho ya está aquí comentada-  pero no así el argumento. 




Howard Hawks fue uno de los grandes maestros del western , aportando al género una visión centrada en la profesionalidad,la camaradería y la dignidad humana por encima de los grandes conflictos épicos no exento de un tono de comedia aquí visible en el confortable John Wayne o en el montaraz Jack Elam. Sus historias giran en torno a pequeños grupos de personas leales que defienden un valor o una causa (como un sheriff, un borracho y un cojo resistiendo en una cárcel en Río Bravo ). 




Sus protagonistas son muy humanos y no son superhéroes invencibles, sino profesionales que dudan, envejecen o están cansados, pero que cumplen con su deber con elegancia y estoicismo. 

El director prefiere la tensión psicológica y dramática de un espacio reducido (un pueblo, una oficina del sheriff) donde se va a producir un asedio como ese pequeño taberna de Río Lobo del enfrentamenito final frente a la inmensidad abierta típica de otros directores como John Ford. Al igual que el director de Maine, aunque irlandés de corazón, va a introducir momentos de comedia ligera e ironía entre los personajes, con diálogos magníficos, rompiendo la solemnidad sin perder la tensión dramática donde el hunor y la violencia están absolutamente equilibrados. 

La puesta en escena es transparente con un estilo de dirección directo, sin artificios ni flashbacks innecesarios; prioriza que la historia fluya de manera natural a través de las acciones y miradas de los actores. Y casi todo está presente en sus ríos, todas ellas, obras esenciales del género desde la magnífica Río Rojo (1948), ese drama sobre la obsesión, el liderazgo y el conflicto generacional en una gran ruta de ganado con John Wayne y Montgomery Clift, pasando por la imprescindible Río Bravo (1959), su obra maestra absoluta, donde un grupo variopinto defiende una comisaría frente a una banda de forajidos pasando por su continuación no reconocida como El Dorado (1966), una maravillosa revisión de los temas de Río Bravo , centrada en la amistad madura y la lealtad y que termina con la película que he visto Río Lobo (1970), su última película y el cierre de su mítica colaboración con John Wayne. 




A destacar el papel de los personajes femeninos en los westerns de Howard Hawks que rompen por completo con el estereotipo tradicional del género y que está muy presente en Río Lobo. La protagonistas, Jennifer O'Neill, pero también las otras dos chicas de este filme, entre ellas Susana Dosamante y la chica que llegará a presidir la Paramount, Sherry Lansing, son independientes y toienen una gran fortaleza mental, responde inteligentemente y participan del ingenio a través del diálogos ágiles. Además se integran rápidamente en el "grupo profesional".

En definitiva, una película muy de Hawks, con su tipología femenina, con un inicio enérgico y espectacular y con la camaradería como elemento central . Un western memorable con un John Wayne, por supuesto, confortable. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario