Mostrando entradas con la etiqueta Tristán Ulloa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tristán Ulloa. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de agosto de 2019

Memorias de un ángel caído


Era el año 1997,  y sólo habían pasado dos años del éxito de una película de terror española, titulada El día de la Bestia, así que la estela iniciada por la película de Álex de la Iglesia y que había sido una gratísima sorpresa en el cine español, parecía tener continuidad.

La película del bilbaíno que combinaba religión, rock duro , sanatismo y milenarismo tendrá continuidad en cuanto temática , aquel año de 1997 al retornar al cine una historia que tenía presente a la iglesia católica junto con la perturbadora presencia del diablo. Era lógico que el cine de terror español se diese cuenta que había un filón en el género, así que apostó , en parte, por hacer y producir películas de terror  con elementos religiosos que acabaron por ser exitosas sagas como la de¨Rec¨ de Jaume Balaguero y Paco Plaza, o "Los sin nombre", vistas casi todas,  ; u otras no tan brillantes como "Tuno Negro" que pude ver , u otras que no he visto como "School killer", "El Arte De Morir" y "Mas De Mil Camaras Velan Por Tu Seguridad", esta última vinculadas con los directores de Memorias de un ángel caído, Fernando Alonso y David Camera, película que me ha traído hasta aquí en el día de hoy.


Ese año se estrenaba "Memorias del ángel caído" la película que supuso el debut de los jóvenes directores Fernando Cámara y David Alonso, aunque éste había realizado Bajo un cielo extraño . Ambos debutaron en el cine con esta película, que participó en la sección oficial del Festival de Sitges, aunque habían tenido cierto recorrido en televisión. Con ella obtuvieron unas críticas muy estimables, y finalmente, incluso fueron nominados al Goya a la mejor dirección novel.

Después de su separación como pareja de directores, cada uno de ellos solo logró hacer un largo más en solitario. David Alonso, en el año 2003, realizó "Más de mil cámaras velan por tu seguridad", un thriller juvenil mientras que Fernando Cámara dirigió "Trastorno", otro thriller de corte familiar en el año 2006.

La película era una producción de Luis Méndez Zori como productor ejecutivo y Luis Méndez como productor estando respaldados por la productora Lotus Films Internacional y Televisión Española (TVE) invirtiendo en ella 300 millones de pesetas (unos 2 millones de euros).

El guión fue escrito por Fernando Cámara y David Alonso siendo la música labor de Javier Cámara. El encargado de la fotografía fue Fernando Arribas ,mientras que la edición es de Carmen Frías siendo los responsables de la decoración Carlos Dorremochea y del vestuario José María García Montes y María Luisa Zabala.

En cuanto al reparto alguno de los actores más granados del cine español del momento, gran parte de ellos hoy desaparecidos, como Santiago Ramos como el sacerdote Francisco ( y hoy más centrado en teatro y la televisión), José Luis López Vázquez como el sacristán Antonio, Emilio Gutiérrez Caba como el sacerdote Vicente, Asunción Balaguer como Juana la mujer del sacristán, Tristán Ulloa como un joven seminarista de nombre Alberto, Luis Pérezagua como el jesuita e investigador paranormal Jorge, Héctor Alterio como el párroco Julio y Juan Echanove como Carlos. También aparece el actor Eduardo MacGregor fallecido en enero de 2019 como un sacerdote jubilado y enfermo.

La historia comienza en una parroquia del centro de una gran ciudad , aunque no se diga es Madrid. En la misma ejercen su sacerdocio el Párroco Julio (Héctor Alterio) y es auxiliado por otros dos sacerdotes , el padre Francisco (Santiago Ramos) y el padre Vicente (Emilio Gutiérrez Caba). La vivienda en la que viven,al igual que la parroquia, es atendida por un sacristán , Antonio (José Luis López Vázquez) y su mujer Juana (Asunción Balaguer).

La convivencia en la misma es compleja, pues mientras que el padre Francisco, está pasando por una crisis de fe dado su carácter científico, el padre Vicente está necesitado de milagros. Frente a ellos, el Párroco Julio, mantiene un equilibrio entre la realidad y la fe.

Además en la vivienda colindante al templo conviven el joven sobrino de Vicente, un joven estudiante del Seminario de nombre Alberto (Tristán Ulloa) al que le encanta el jazz , y un viejo sacerdote que ha superado el centenar de años y que está moribundo. Fue el maestro del párroco Julio y de Antonio, un hombre que se salió del seminario para casarse con Juana.

En un día , mientras la celebración de una bautizo tiene lugar un extraño acontecimiento. Se escucha una ráfaga de aire intensa y tiene lugar una luminosidad cegadora con un destello surgido desde la cúpula y , casi de inmediato, se produce la congelación del agua bendita. Para el padre Vicente se trata de un milagro, mientras que Julio intenta racionalizar lo ocurrido, mientras que las dudas asaltan al ahora dubitativo padre Francisco.

Al día siguiente, como era de esperar, a la ceremonia religiosa asiste un número mayor de feligreses. La misa no puede ser impartida por el párroco ya que el viejo sacerdote y profesor entra en coma.

Al tener que acompañarle al hospital. le pide a Francisco que imparta la misma, pero este le dice que únicamente colaborará en la misma, quedando al frente Vicente. Este , viendo el número mayor de asistentes y vinculándolo con un auténtico milagro, da una misa plagada de citas sobre los milagros necesarios en el cristianismo y pide que todos vean a través de sus ojos en la homilía.

A la hora de impartir las hostias consagradas se va a producir un hecho relevante: algunos de los feligreses que están practicando la eucaristía caen en apariencia muertos con los ojos en blanco quedándose ciegos. Un hombre que ha atendido a la primera afectada corre y grita que han de “vomitar la comunión”.

La muerte de los feligreses tiene dos efectos. Por un lado la policía se encarga de la investigación siendo el encargado de la misma el inspector Carlos ( Juan Echanove); por otra, el obispado manda a un investigador paranormal, otro sacerdote, Jorge ( Luis Pérezagua ) a estudiar la realidad parroquial. 

Poco a poco algunos de los sacerdotes comienzan a sufrir extrañas visiones. Entre ellos está Francisco ve o alucina con la visión de una monja, de más de dos metros de altura y con la cara envuelta en la oscuridad, que se desliza delante de él y le muestra un escrito en la pared: Al tercer día, unas palabras que ya habían aparecido en los paños sagrados.

Francisco , a su vez, sigue sufriendo con su crisis espiritual, pero atendiendo sus labores descubre que Juana está necesitada de hablar con él, puesto que sufre por la situación de su hijo yonki que se enfrenta a diario con el padre y se adicción va a más.

El padre Francisco busca a los yonkies entre los que ha de estar el hijo de Antonio y Juana desembocando un una antigua ermita , hoy abandonada, la de Ciudad blanca. Allí encuentra a muchos drogadictos en una situación parecida a la de sus feligreses. Aparecen otras pistas misteriosas que indican que el hijo de Sacristán (José Luis López Vázquez) es el sospechoso principal.

Carlos, el inspector, está molesta con Francisco, pero junto a él va al Tanatorio para que se investigue igualmente el agua bendita. En el laboratorio, el forense (Fernando De Luis ) no detecta nada en el agua, pero mientras se produce un giro inesperado cuando uno de los cadáveres de los comulgantes vuelve a la vida en la sala de autopsias ante el “Padre Francisco” que parece dar amparo a un resucitado.

Mientras, entre los residentes en la parroquia, las cosas van a peor. Las visiones se han generalizado y además las cosas se extreman con la acción de Jorge el investigador de lo Paranormal, un cura que participa en programas de televisión hablando del más allá y que coloca distintos aparatos para medir la fuerza, que parece residir en Francisco.

Poco después reciben la noticia de la muerte por sobredosis del hijo de Antonio y el suicidio de su mujer. Antonio no quiere ir ni al entierro permaneciendo en el trabajo de forma rutinaria.

Esta conclusión le atormenta aún más, pero lo más doloroso se producirá cuando , una vez cerrado el caso por la policía, y reabierta la Iglesia durante la Eucaristía un añadido en piedra cercano a la cúpula que representa a un querubín que cae sobre un niño amigo de Francisco, matándolo, e hiriendo en la mano a Vicente.

La decepción se hace patente en todos tras lo ocurrido. La policía ordena la salida de todos. Mientras recogen sus enseres Francisco da con una librería del Parroco. Sin querer descubre unos libros que corresponden con la llama “ Doctrina de Matesanz” donde se relatan los hechos que han acontecido y que parecen cumplirse uno tras otro ( la luz cegadora procedente de la cúpula, la congelación de líquidos sagrados, la ceguera entre los feligreses, la resurrección de los muertos, la muerte de los inocentes en la eucaristía ,...)

En ese momento Julio da explicaciones del por qué de la presencia de los libros procedentes de un Teólogo desviacionista.

Tras eso Julio va al hospital y descubre que el viejo sacerdote ya no está allí. Cuando retorna a la Iglesia ve que preside el altar como un jefe eclesiástico.

Por su parte, Francisco sigue con sus averiguaciones y dudas llegando a la Iglesia encontrando en el altar a Matasanz y a Julio crucificado y martirizado. El responsable de todos es...(imaginadlo)

La historia acaba con una celebración eclesiástica conjunta entre Francisco y Vicente. Durante la misma llega una luz cegadora. ¿Será el apocalipsis o el retorno de Cristo en la Tierra?, acabando abruptamente la película.

El filme fue rodado en distintos puntos de Madrid. Los exteriores se rodaron en “Santa Bárbara”, en la plaza de las Salesas, mientras que los rodajes del interior se hicieron en la iglesia de “San Marcos”, pegada al “Edificio de España”. Los primeros se rodaron por la mañana, mientras que los segundos por la noche. Durante el rodaje de la escena del envenenamiento que contó con múltiples fallecidos y ambulancias del Samur y policías. Algunos pensaron en un atentado. Por su parte, el rodaje de interior siempre se llevó a cabo por la noche para no interferir en las ceremonias habituales. Los sacerdotes colaboraron cediendo y prestaron vestimentas, estolas,...

Uno de los directores, Fernando Camara, reconoce que la inspiración de la historia tiene mucho que ver con su experiencia como estudiando en un colegio Católico . En el mismo pudo ver a curas que , a veces, sufrían en silencio crisis de fe así como película sobre el tema como “El Exorcista” (The Exorcist, William Friedkin, 1973) o su tercera parte, “El Exorcista III” [The Exorcist III, William Peter Blatty, 1990 ), u otras películas como “El Nombre de la Rosa”, incluso detalles personales.

A destacar la labor del casting que fue responsabilidad de ellos contando con algunos de los grandes del cine español del momento muchos de ellos veteranos pero extraordinarios, como el siempre solvente Héctor Alterio, un convincente Santiago Ramos, un grande entre los grandes como José Luis López Vázquez y el siempre brillante Emilio Gutiérrez Cava o Asunción Balaguer, y el debut casi de Tristán Ulloa.

En una entrevista a la web cine de ultramundo el director decía que "La verdad es que fue un lujo tenerles. Sobre todo a Héctor Alterio y a Emilio Gutiérrez-Caba, porque eran ideales para los personajes. Y su nivel humano y artístico es admirable. El resto también estuvieron a la altura, pero fueron planteados sobre una lista de varios candidatos, y aunque quizá no estaban tan claros, resultaron precisos. Con ninguno hubo problemas con respecto al terror. Todos comprendían perfectamente el guión, pero lo cierto es que no era un género habitual en aquel entonces, y en España, los actores están más acostumbrados a la veracidad del sentimiento en sus escenas que a las servidumbres de los géneros. Pero no fue el caso con ninguno. Se pusieron en nuestras manos y más que cuestionar, aportaron. Sobre todo Echanove. Y el grandioso José Luis López Vázquez, que traía el guión magníficamente analizado, con marcas de colores según sus propios códigos interpretativos. Después de 160 películas, seguía teniendo una disciplina de trabajo encomiable. "

La película fue presentada en el Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes a concurso, aunque su estreno comercial se realizó en octubre de 1997 , aunque no tuvo un largo recorrido. Después pasó al DVD pasando luego los derechos a Enrique Cerezo.

De ella los críticos han realizado valoraciones positivas, destacando entre ellas Javier Ocaña tanto en Cinemanía como en el programa Historia de nuestro cine. Por escrito dejó lo siguiente: "Se nota el bajo presupuesto y el guión tiene flecos, pero se ve con interés, es entretenida y los actores bordan sus papeles" En Historia de nuestro cine declara que "Tenemos misterio, tenemos terror y un ambiente muy realista. Yo creo que eso es lo mejor de la película. Esa mezcla que hay entre lo más ordinario y lo más paranormal".

Para Luis Martínez en El País se trata "Cuanto menos ( de una película ) extraña, inusual, quizá simplemente desconcertante". En este mismo diario Omar Khan lacónico concluye que "Se sigue con interés"

En el Mundo se publicó que 'Memorias del ángel caído'' es un ejemplo de esta tendencia; sin embargo, y contra lo que cabía esperar, el planteamiento es muy diferente. Manejando las claves del terror clásico y del thriller, la película propone una investigación sobre un extraño suceso, llevado a cabo por un grupo de sacerdotes. "

A destacar de la misma varios aspectos de la trama pues mantiene este tipo de películas con elementos religioso del culto católico sabe mezclar la imaginería cristiana integrada por las cruces, clavos, espinas, cálices sangrientos, obras de arte, ( recordad que en el Retiro en Madrid hay una de las pocas esculturas dedicadas al Ángel Caído erigida en 1874 por iniciativa del duque Fernán Núñez obra de Ricardo Bellver) , etc... con la intriga casi hasta el final conteniendo además buenos golpes de efecto, fallando en todo caso el vertiginoso final.

Muy bien desarrollada están los personajes que reflejan un buen abanico de personalidades que van desde el sacerdote que sufre su crisis personal y de fe hasta aquellos que se acercan al fanatismo, pasando por el realismo más pedestre. El desplazamiento de los personajes que se mueven guiados por creencias o por la razón en la película muestran esa atmósfera malsana son concesiones al amor, salvo el fraternal.

A destacar la excelente fotografía de Fernando Arribas, la edición inteligente, hacen de la película emocionante y extraña que se agranda con la banda sonora de Javier Camera. Muy recomendable si  te gusta el género.


lunes, 1 de enero de 2018

La Altamira de Sautuola


Estuve en Cantabria por primera vez en mi vida en el año 1984. A la visita obligada de Laredo, Santander y Santillana del Mar . En esta última localidad nos quedamos con las ganas de visitar la cueva de Altamira , una cavidad natural en la roca que guardaba en su interior lo que siempre se había dicho que era la Capilla Sixtina de la pintura prehistoria. Una cavidad que hace unos 13 000 años, a finales del Magdaleniense, la entrada de la cueva se derrumbó sellando la entrada, lo que permitió la conservación de sus pinturas y grabados y del yacimiento arqueológico. Este yacimiento se abrió al público general en 1917 y en 1924 fue declarada Monumento Nacional. 

En 1977 se clausuró la cueva al público para reabrirse finalmente en 1982 y permitir el acceso a un restringido número de visitantes por día, evitando superar los 8500 al año. Nosotros no tuvimos ocasión de estar entre ese grupo selecto de personas para 1984. Nosotros eramos de ese grupo de personas que deseaba ver la cueva y que, si quería hacerla, debería de esperar un largo periodo de espera para acceder a ella. Ante eso surgió la idea de una réplica. 

Reconozco que hace unos cinco años recorrí la Dordoña con mi familia, y tuve la ocasión de visitar lo que se conoce como Lascaux II, una magnífica réplica de la cueva que certificó la existencia de este arte prehistórico. Lascaux II es una joya, aunque me quedé con las ganas de ver la auténtica Lascaux, llegando a sus puertas, pero entrar fue imposible. Pero la réplica me encantó. 

Pues bien, ante el interés en 2001, junto a la cueva auténtica, se levantó el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg. En su interior destacaba la denominada Neocueva de Altamira, la reproducción más fiel que existe de la original con sus 270 metros de longitud, y muy similar a como se conocía hace unos 15 000 años. 

En ella se puede contemplar la reproducción de las famosas pinturas del Gran techo de la cueva, llevada a cabo por Pedro Saura y Matilde Múzquiz, catedrático de fotografía y profesora titular de dibujo de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, respectivamente. 

En esta reproducción se utilizaron las mismas técnicas de dibujo, grabado y pintura que emplearon los pintores paleolíticos, y la copia se llevó a tal extremo que durante el estudio de las originales se descubrieron nuevas pinturas y grabados en esa galería con escasas ramificaciones y que terminaba en una larga galería estrecha y de difícil recorrido. Pero en su interior se distinguían el vestíbulo, «Gran sala de los polícromos», gran sala de los tectiformes, galería, sala del bisonte negro, «Sala de la hoya» (sala previa a la cola de caballo), y la «Cola de caballo». 

Es Santillana del Mar y la Neocueva , uno de los lugares seguramente visitados de Cantabria, así que las personas encargadas del turismo en esta comunidad uniprovincial no dudo , como tampoco lo hizo una de las descendientes del protagonista de su descubrimiento, Marcelino de Santuola, y vinculado con la familia Botín, la del Banco de Santander, no dudo en participar en ese proyecto cinematográfico que se llamó Altamira . 

Altamira o Finding Altamira se convirtió en 2016 en la película que relataba el descubrimiento y posterior polémica sobre la autenticidad de las pinturas de la cueva de Altamira. En la misma participó como director un reputado y veterano director británico,Hugh Hudson, que hoy cuenta con 81 años, internacionalmente reconocido por ser el director de Charriots of Fire o Carros de Juego (1981), Greystoke, la leyenda de Tarrzán (1984) o Revolución (1985) y que , prácticamente parecía cercano al retiro desde que en el año 2000 filmara I Dreamed of Africa. 

La película sería producida por Lucrecia Botín , descendiente del protagonista de la misma, Álvaro Longoria y Andy Paterson en régimen de coproducción entre el Reino Unido, Francia y España por medio de las productoras Mare Nostrum Productions , El Maestro de Altamira A.I.E , Fox International Productions , Morena Films , Sympathetic Ink , Telefonica Studios y Televisión Española (TVE) , y con la distribución en los Estados Unidos de Eagle Films y Samuel Goldwyn Films. 

La película parte de un guión de Olivia Hetreed y José Luis López-Linares. En el apartado musical tiraron la casa por el tejado al contratar al guitarrista Mark Knopfler y al percusionista Evelyn Glennie; mientras que en la fotografía está el reputado José Luis Alcaine y en el montaje Pia Di Ciaula. 

El reparto lo encabezaban Antonio Banderas como Marcelino Sanz de Sautuola y de la Pedrueca, Golshifteh Farahani como Conchita y Allegra Allen como María Sautuola. 

Junto a ellos aparecen Irene Escolar como María ,- ya de mayor- ,Clément Sibony como Emile Cartailhac, Henry Goodman como De Los Ríos, Pierre Niney como Paul Ratier, Rupert Everett como Monseñor, Javivi Gil Valle como Harlé, Nicholas Farrell como Vilanova, Lluís Soler como Mero, Tábata Cerezo como Pasi. 

Por último y en papeles menores aparecen Chantal Garsan como la soprano, Concha Hidalgo como la marquesa, Katie Paterson como Carolina, Maryam d'Abo como Elena, José Luis Esteban como padre Tomás, Gonzalo Cunill como Cubillas, Ximena Vera como hermana, Kike Guaza como el rey Alfonso XII, Tristán Ulloa como Abbé o el famoso Abate Breuil, Carlos Camino de niño, Javier Laorden como editor y Dylan Moreno como alcalde. 

La historia comienza cuando en 1878, un arqueólogo amateur, rico propietario local y «mero aficionado» a la paleontología, Marcelino Sanz de Sautuola (Antonio Banderas), va a la Exposición Universal de París en 1878 para escuchar una Conferencia de Emile Cartailhac (Clément Sibony) en la que defiende la necesidad de reinvindicar la ciencia en el mundo de la Prehistoria, separándolo de la tradición y de la visión religiosa que hasta ese momento se le daba a la evolución del hombre y sus primeros materiales. 

Tras escuchar extasiado la disertación del científico francés retorna a casa en Santillana para ser recibido cariñosamente por su mujer Conchita (Golshifteh Farahani) y su hija María (Allegra Allen). Al año siguiente , en el verano de 1879, junto a su hija de ocho años, María, una niña inquieta que adora a su padre , recibe la información de cómo en la zona han aparecido restos materiales prehistóricos. 

En una visita por los alrededores de Santillana, la niña descubre lo que será una de las obras prehistóricas más importantes de la Historia: las pinturas de Altamira. El descubrimiento lo realizó, en realidad, la niña de 8 años, María Sanz de Sautuola y Escalante . Mientras su padre permanecía en la boca de la gruta,con el objetivo de encontrar algunos restos de huesos y sílex, ella se adentró hasta llegar a una sala lateral. Allí vio unas pinturas en el techo y corrió a decírselo a su padre con un famoso: "Mira , papá, bueyes". 

Sautuola quedó sorprendido al contemplar el grandioso conjunto de pinturas de aquellos extraños animales que cubrían la casi totalidad de la bóveda. Igualmente reconoció algunos signos abstractos, como rayas negras repetidas. 

Al año siguiente, 1880, Sautuola publicó un breve opúsculo titulado Breves apuntes sobre algunos objetos prehistóricos de la provincia de Santander. En él sostenía el origen prehistórico de las pinturas e incluía una reproducción gráfica. Expuso su tesis al catedrático de Geología de la Universidad de Madrid, Juan Vilanova (Nicholas Farrell), que la adoptó como propia. Pese a todo, la opinión de Sautuola no fue aceptada por la intelectualidad local, De Los Ríos (Henry Goodman), un recalcitrante personaje , así como las autoridades eclesiásticas , personificadas en Monseñor (Rupert Everett), que ve en este nuevo soporte a favor de la teoría de la evolución un ataque en toda regla. 

Para dar a conocer sus obras cuenta con un pintor francés Paul Ratier (Pierre Niney) y conocido de su mujer Conchita (Golshifteh Farahani), que está trabajando en la restauración de una obra eclesiástica y que realizará las copias necesarias para difundir el descubrimiento pictórico. 

Sin embargo, desde el principio detecta una fuerte oposición incluso en su admirada comunidad científica que detecta en él una interferencia en sus estudios, poniendo en duda la autenticidad del hallazgo. 

Doloroso para él es la oposición personificada en los franceses Cartailhac y Harlé (Javivi), los científicos más expertos en estudios prehistóricos y paleontológicos en Europa. Las pinturas de Altamira levantaran toda una polémica respecto a los planteamientos aceptados en la ciencia prehistórica del momento. La novedad del descubrimiento era tan sorprendente que provocó la lógica desconfianza de los estudiosos. Se llegó a sugerir que el propio Sautuola debió pintarlas entre las dos visitas que realizó a la caverna, negando así su origen paleolítico, o incluso atribuyendo la obra a un pintor francés que había sido alojado en casa del guía de la cueva, aunque la mayor parte de los expertos franceses consideraban a Sautuola como uno de los engañados. El realismo de sus escenas provocó, al principio, un debate en torno a su autenticidad. El evolucionismo, aplicado a la cultura humana, conducía a deducir que tribus antiguas y salvajes no debían disponer de arte y que desde entonces hasta la actualidad habría habido un continuo de progreso. Por lógica si el arte es símbolo de civilización debería haber aparecido en las últimas etapas humanas y no en pueblos salvajes de la Edad de Piedra. 

Lejos de proporcionarle honor y gloria, su deslumbrante contribución a la historia le enfrentó con la Iglesia católica y con la indiferencia y el escarnio de la comunidad científica de la época, a pesar de sus esfuerzos por demostrar la veracidad del descubrimiento. 

Ni la ardiente defensa de Vilanova en el Congreso Internacional de Antropología y Arqueología, celebrado en Lisboa en 1880, ni el afán de Sautuola evitaron la descalificación de Altamira. La oposición se hizo cada vez más generalizada. 

En España, en la sesión de la Sociedad Española de Historia Natural del 1 de diciembre de 1886, el director de la Calcografía Nacional dictaminaba que: (...) tales pinturas no tienen caracteres del arte de la Edad de Piedra, ni arcaico, ni asirio, ni fenicio, y sólo la expresión que daría un mediano discípulo de la escuela moderna (...). 

Eugenio Lemus y Olmo

Sautuola y sus pocos seguidores lucharon contra esa sentencia. Además, su propia mujer Conchita , muy condicionada por su fervor religioso, y su propia hija, llegarán a enfrentarse a su padre. Sin embargo, al final, una y otra, confiarán en la veracidad de lo defendido. 

Sin embargo, el tiempo corría a favor de la Prehistoria. Su valor fue avalado por los frecuentes hallazgos de otras piezas de arte mueble similares en numerosas cuevas europeas. 

A finales del siglo XIX, principalmente en Francia, se descubrieron pinturas rupestres innegablemente asociadas a las estatuillas, relieves y huesos grabados aparecidos en niveles arqueológicos paleolíticos, unidos a restos de animales desaparecidos de la fauna peninsular o extinguidos, tales como mamut, reno, bisonte y otros. 

En ese reconocimiento, destacó muy positivamente Henri Breuil (Tristán Ulloa)  pues sus trabajos en torno al tema «El arte parietal», presentados en el congreso de la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias en 1902, provocaron cambios sustanciales en la mentalidad de los investigadores de la época. Émile Cartailhac, que había sido uno de los más grandes opositores a la autenticidad de Altamira, cambia de opinión a raíz del descubrimiento de grabados y pinturas a partir de 1895 en las cuevas francesas de La Mouthe, Combarelles y Font-de-Gaume, le hizo reconsiderar su postura. 

Con una posición ya favorable a principios del siglo XX, acompañado del abate Breuil , van a Santander a disculparse ante Marcelino de Sautuola. Al llegar a la casa ven a una envejecida Conchita y una adulta María que llevan a ambos ante su padre, aunque cabe decir que los llevan ante la tumba del padre cuya muerte tuvo lugar en 1888 sumido, al igual que su amigo Villanova, en el descrédito por su defensa de lo que parecía un gran fraude moderno. Émile Cartailhac, tras visitar la cueva, escribió en la revista L'Antropologie (1902) un artículo titulado La grotte d' Altamira. Mea culpa d'un sceptique (La cueva de Altamira. Mea culpa de un escéptico). Ese artículo supuso el reconocimiento universal del carácter paleolítico de las pinturas de Altamira y el reconocimiento como una obra artística realizada por hombres del Paleolítico supuso un largo proceso en el que, también, se fueron definiendo los estudios sobre la prehistoria. 

Al final de la película se nos informa que Picasso, después de una visita, exclamó: «Después de Altamira, todo parece decadente». 

La película se grabó en Santillana del Mar, Comillas, Puente San Miguel y Santander a finales de 2014 y principios de 2015. 

Se rodó en inglés con la idea de llevar el producto más allá de las fronteras españolas, y para ello contó con un presupuesto de 10 millones de euros -toda una superproducción española- y con un estreno multitudinario de la mano de una major, Fox, que colocaron la cinta en más de 230 salas. Altamira nació para ser una perfecta máquina de promoción. 

La película fue estrenada el 1 de abril de ese mismo año internacionalmente en el Palacio de Festivales de Santander. 

Desde el primer momento se vio , que por un lado, había un intento de mostrar una figura importante en la historia de España, la de Marcelino de Santuola, antepasado de los Botín; pero que igualmente uno de los objetivos del Gobierno de Cantabria, y en concreto del Consejero de innovación, industria, turismo y comercio, Francisco Luis Martín Gallego, que esperaba que Altamira lograra mover el turismo interior hacia su región este verano. El Consejero declaró : “Confío en las capacidades de contar Cantabria de la película. Este verano Cantabria se va a salir de turismo” “Es una producción muy ambiciosa y de mucha calidad. destaca la “reivindicación de Marcelino Sanz de Sautuola”. “Cualquiera que vea la película cómo no va a querer venir”. “Mejor escaparate para Cantabria no puedo imaginármelo. Harían falta años y millones de euros para igualar lo que va a conseguir la película”. 

Sin embargo, la película tropezó desde el principio en la taquilla. La recaudación apenas llegó a los 400.000 euros en 235 cines. 

La cifra la sitúan en el camino de uno de los grandes fiascos del publirreportaje cinematográfico español como lo fue en su momento Sangre de mayo (2008), de Garci, que costó 16,5 millones de euros (de los cuales, 1,5 fue para publicidad), y que recaudó 750.000 euros. “Tenemos un activo cultural histórico y turístico de primera magnitud diferenciador, las cuevas” dijo el consejero que la comunidad autónoma que representa se conoce por Altamira, Seve Ballesteros y el Banco Santander. Martín quiso sacarle provecho a ese hecho diferenciador, por eso hizo tres solicitudes en el último patronato del Museo de Altamira: que las entradas se sorteen en internet, no en la puerta; que se incremente el número de visitas a sortear, más de cinco a la semana; que se cree un protocolo para visitas especiales, como el rey. “Si el rey quiere visitar las cuevas habrá que abrirle la visita, ¿no? Debemos fomentar el efecto mitomanía para captar primeros ministros. Altamira es un aliado del ámbito económico” 

Las críticas fueron bastante negativas. A nivel internacional Johnathan Holland, de The Hollywood Reporter, declaró que la película era "Pintoresca, pero de rutina", y dijo que "poco del factor sorpresa se siente en la primera vista de Finding Altamira, dirigida por Hugh Hudson y protagonizada por Antonio Banderas, donde los eventos que desempeñaron un papel al pie de la página en la gran revolución científica de Darwin se reducen a un drama de época bien parecido pero carente de imaginación en el que todo avanza exactamente como se esperaba ". 

En España Jordi Costa en El País dijo de ella que "Una película que no se hace preguntas sobre la pertinencia de rescatar el molde más rancio del biopic (...) no se toma molestias en camuflar el maniqueísmo que caracteriza al grueso de las figuras antagonistas" 

Francisco Marinero en El Mundo manifestó que "Sorprende que tanto talento haya realizado una típica hagiografía (...) Como documental retrospectivo resulta convincente; como drama, incluyendo las escenas oníricas, lo contrario (...) " 

Oti Rodríguez Marchante en ABC fue bastante generosa con la misma al decir que es una "Entretenida narración, elegantemente ambientada y hermosamente fotografiada, y que emite su mejor voz en la sugerencia artística del descubrimiento (...) " 

Quim Casas en El Periódico comenta que las "Pinturas más bien pálidas. (...) un filme que acontece en parajes cántabros de finales del siglo XIX, hablado en impoluto inglés, bien ambientado pero carente de toda intensidad. (...) " 

Jordi Batlle Caminal en Fotogramas dice que la "película es plana, académica, sin vuelo creativo. Pero, al mismo tiempo, profesional, solvente dentro de sus limitaciones; o de sus pretensiones didácticas (...) " 

Sergio F. Pinilla en Cinemanía deja negro sobre blanco que "Hugh Hudson deja a un lado rasgos de autoría y se pone al servicio de una producción que tinta de melodrama y épica la intrahistoria del descubrimiento artístico (...)". 

Peio H. Riaño en El Español nos dice que "La taquilla vuelve a dar la espalda a un largometraje publicitario, cuyos propósitos se centran en ensalzar la figura del miembro más ejemplar del árbol genealógico de la familia Botín, difundir las excelencias de la provincia de Cantabria y de las pinturas prehistóricas de la cueva de Altamira. 

Para terminar diré que la película es aburrida, muy aburrida. Sí,  los paisajes de Cantabria son los que son, pero ni la fotografía, ni la banda sonora - ni eso- permiten remontar el vuelo en una película que desde el minuto uno  te resulta aburrida. El hecho del flasback en algún momento y de las visiones de la niña de la fauna de la glaciación de finales del Pleistoceno, sólo dan un toque de didáctica y de "naturalismo", - por eso de natural y naturaleza, pero nada más- en este disparate en forma de biopic. No me ha gustado nada, ni un poquito. La historia de ¿amor? se hunde; incluso la de la posible traición. La relación paterno filial chirría hasta dolerte los oídos. Incluso el elenco de peso , esta muy por debajo de su caché. No se salva nadie, ni Banderas que ni tan siquiera se dobla en la versión en español. Es absolutamente prescindible. Ni Altamira ni Sautuola se merecían este plomo.