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viernes, 26 de abril de 2019

Fiscalizar a Eichmann


"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón." 
 Jorge Luis Borges.

En enero de 2016, Israel hacía pública una carta que había permanecido como secreto de Estado. Era una carta de clemencia escrita por un reo, el único reo que ha habido en el Estado de Israel y que haya sido condenado a muerte. Era carta manuscrita que envió el condenado al Presidente de Israel en aquel 1962, Isaac Ben-Zvi, para solicitarle clemencia dos días antes de ser ahorcado. 

Es posible que un español de formación medio , incluso media alta desconozca quién fue Adolf Eichmann , pero, sin duda, es un personaje muy conocido en la historia de tres países: Israel, Alemania y Argentina.

Adelantar que fue un personaje importante dentro del entramado nazi y especialmente la solución final. Fue la persona que organizaba los transportes que llevaban a los judíos de buena parte de Europa a los peores campos de exterminio. Su caso se hizo famoso no inmediatamente después de la guerra, sino quince años después cuando fue secuestrado en Buenos Aires y llevado a Israel para ser juzgado. Supuso, por un lado, un conflicto diplomático evidente; por otro, una reactivación de las causas contra los nazis que pudieran ser menos evidentes tras los juicios de Nuremberg. La ejecución de Adolf Eichmann ha sido la única vez que Israel ha decretado una sentencia de muerte. 

La petición de la que hablábamos tanto llegó en forma de texto manuscrito en el que solicitaba la conmutación de la pena capital al asegurar que él solo fue “un mero instrumento” que obedecía las órdenes de los líderes del nazismo. Decía en la carta el condenado “Yo no era el responsable, y como tal, no me siento culpable”, y aseguraba que “Nunca ocupé una posición tan elevada como para ejercer una autoridad independiente, y nunca di órdenes en mi propio nombre, sino que actué de acuerdo con las órdenes de otros” .

Nueve años antes de esa carta, en 2007, un director de cine y televisión británico Robert Young decidió hacer un biopic sobre este siniestro personaje.

Para llevarlo a cabo su suman varios países y varias productoras en régimen de coproducción del Reino Unido y Hungría como la Entertainment Motion Pictures (E-MOTION) , Thema Production , Grand Hotel Pictures y HCC Media Group. Intervienen igualmente uFilm, Le Tax Shelter du Gouvernement Fédéral de Belgique , Propulsion y Umedia. Contó con un presupuesto de $8,000,000 . Entre los productores están Peter Bevan, Jeremy Burdek , József Cirkó, Tibor Lázár, Michael Connor y Jimmy de Brabant. Así como Adrian Politowski, Patric Generalmente, Terrence Yason y Michael Frenschkowski.

La película se basa en gran medida en el libro de 1983 'Eichmann's Interrogated', que contiene las 275 horas de interrogatorio previas a Eichmann realizadas por el oficial de policía israelí Avner W. Less , cuya voz real se escucha durante los créditos finales en los que se nos informa como su única lucha fue por la democracia y que el mundo debería luchar contra el totalitarismo que no deja de ser un fascismo de derechas como de izquierdas que hay en el mundo.

Para ello tomó como guionista a Snoo Wilson, y a Richard Harvey como responsable de la música y al fotógrafo Michael Connor, así como la editora, Saska Simpson, para desarrollar este biopic sobre el personaje.

En cuanto a actores elige a un grupo heterogéneo e internacional encabezado por el alemán Thomas Kretschmann como Adolf Eichmann, el actor estadounidense Troy Garity como el Capitán Avner Less, la también alemana Franka Potente como Vera Less, al inglés Stephen Fry como el ministro Tormer así como a Delaine Yates como Miriam Fröhlich, Tereza Srbova como la baronesa Ingrid von Ihama, Judit Viktor como Ann Marie y a Stephen Greif como Hans Lipmann.

La historia se inicia en una boda judía. Se trata de la boda del Capitán Avner Less (Troy Garity), un oficial de policía israelí nacido en Alemania, y en ese momento inspector jefe de la Policía de Israel, con una judía francesa de nombre Vera (Franka Potente) y mientras se celebra la fiesta de la misma salta una noticia que es trasmitida por uno de los asistentes , el ministro Tormer (Stephen Fry) a Avner. Éste pide que se guarde el silencio debido y que no salte a la opinión pública , algo que no ocurre, pues de inmediato la noticia es trasmitida a los asistente por un integrante de la banda que ameniza. La noticia alegra a todos los asistentes. Y la noticia es que Adolf Eichmann , figura clave del holocausto nazi al ser el encargado de coordinar el transporte de los judíos a los campos de concentración ha sido detenido.

Los integrantes de la familia de la novia, Vera , especialmente pues durante el holocausto perdieron a 60 miembros de su familia.

Avner Less es asignado como el único investigador autorizado para hablar con Eichmann. Las transcripciones del interrogatorio fueron enviadas a los fiscales. A Avner Less se le encarga llevar a cabo el interrogatorio del detenido que había logrado sortear la justicia internacional. Lo cierto es que al caer el régimen, este criminal de guerra huyó a Argentina donde llevaba una vida normal junto a su mujer y sus cuatro hijos, en el anonimato, durante 15 años, hasta el momento de su detención.

Lo cierto es que quince años después del fin de la II Guerra Mundial el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann huyó de Austria hacia la Argentina en donde vivió bajo el nombre de Ricardo Klement. En mayo de 1960, agentes del servicio de seguridad israelita El Mosad atraparon a Eichmann en la Argentina y lo llevaron a Jerusalén para enjuiciarlo en una corte israelí por crímenes de guerra y contra la humanidad, entre otros cargos.

La película se centra en el interrogatorio y las confesiones finales que Eichmann realizó ante el Capitan Avner Less, durante el largo juicio al que fue sometido antes de su ejecución en Israel. Los cargos contra Eichmann fueron numerosos, pero en base a declaraciones que lo implicaban. Algunas de esas declaraciones habían ido apareciendo en Nuremberg o eran declaraciones poco precisas sobre la vida de Eichmann que vamos conociendo por medio de algunos flashback por ejemplo que lo presentan como un mujeriego, especialmente con algunas judías de clase alta, unas con propiedades y otras nobles tanto en Austria como en Hungría.

Descubrimos que algunas de estas relaciones son absolutamente enfermizas como vemos en el caso de la baronesa Ingrid von Ihama ( Tereza Srbova ) que , además de robar un niño judío en Budapest le pide que , después, lo mate.

El, a lo largo de los interrogatorios, siempre alega ante el futuro proceso mostrándose como un eficaz burócrata, amante del trabajo bien hecho mientras enviaba a la muerte a otras personas. A través de las conversaciones entre el detenido y el militar nos enteramos como se decide todo en aquella desgraciada Conferencia de Wannsee (enero de 1942) en la que se decide el exterminio de los judíos. Vemos como Eichmann coordina las deportaciones de los judíos de Alemania y de otras partes de Europa occidental, meridional y norteña, a los campos de exterminio (a través de sus representantes Alois Brunner, Theodor Dannecker, Rolf Guenther, Dieter Wisliceny y de otros de la Gestapo).

Eichmann planeó la deportación detalladamente. Trabajando con otras agencias alemanas, determinó cual sería la deportación apropiada de los judíos y se aseguró que su oficina se beneficiara de los activos confiscados.

El funcionario alemán también coordinó la deportación de diez mil gitanos (Romaní/Sinti). Mientras todo esto ocurre descubrimos como las filtraciones llegan al exterior lo que le implica problemas que van desde el acceso a la zona de detención hasta problemas con algunos de sus subordinados, con una periodista, la que se entera que su padre fue llevado en uno de esos convoyes a Auschwitz en un transporte que llevaba la firma de Eichmann o en su matrimonio con su esposa, una judía francesa con la que tiene dos hijos y con la que ha vivido en un Kibutz en Haifa, a la que atiende cada vez menos, a pesar de su grave enfermedad.

De hecho los problemas van a más cuando un día se encuentre con la puerta de casa con una cruz gamada o cuando le piden en el colegio que entre con discreción ya que su presencia y la de su marido es molesta.

A esto se suma que su mujer tiene una crisis que le relega en la casa durante un largo periodo de tiempo. Además negocia con una periodista para que no filtre el tema de su padre y deje a su familia en paz.

También vemos las presiones a las que le somete el Ministro Tormer que le va marcando plazos para saber sí el caso puede ser llevado a juicio o no, ya que se requieren pruebas concretas difíciles de demostrar. Ya lleva casi nueve meses como interrogador de Eichmann, interrogándolo diariamente. 

Por su parte, descubrimos que Eichmann tiene un abogado, el alemán Robert Servatius, que intentará demostrar que su cliente era “una persona sin importancia que fue víctima de los acontecimientos políticos”. Sin embargo, el propone a sus colaboradores que busquen pruebas concretas y , finalmente, aparece un documento que demuestra que el tenía cierta autonomía y tomaba decisiones diferentes a las que ordenaban sus superiores como Himmler lo que sería un elemento probatorio.

Tras un total de 275 horas de interrogatorio tiene la prueba definitiva que llevó al enjuiciamiento a Eichmann. Lo último que vemos es Avner cumple con la último petición personal que le hizo Eichmann : enviar la carta en la que se despedía de sus cuatro hijos, lo único que parece querer en este mundo. Justo al irse le pregunta el por qué no quiso salvar a los miles de niños que envió a la muerte. Lo deja claro : por que eran judíos.

Con los títulos de créditos de la película acaba la misma y con ella escuchamos la voz de Less hablando del fascismo de izquierda y de derechas que es el auténtico cáncer de la democracia.

La película fue rodada entre noviembre de 2006 y en enero de 2007 en los Fót Studios de Budapest, los húngaros Stern Film Studio de Pomáz y en Malta.

En cuanto a las críticas señalar la de Mike Hale en The New York Times al decir que "Kretschmann capta tu atención en cada queja y cada rechazo. Su personaje quizá sea banal, pero su interpretación es lo único que mantiene el interés."

Robert Koehler en Variety afirma que "Una historia que es de por sí dramática, la del interrogatorio de Adolf Eichmann, líder ejecutor de la Solución Final, recibe un tratamiento seco, frío y mecánico"

Ella Taylor del Village Voice entiende que la película era "Una representación bienintencionada (...) debilitada por los adornos sepia, los flashbacks laboriosos, las comparaciones artificiales entre la vida doméstica de los dos hombres y la extraña decisión de incluir a Franka Potente"

Por último Chuck Bowen en Slant deja negro sobre blanco al decir que "'Eichmann' tiene dos problemas importantes, uno simple y otro algo complicado. El simple es que es aburrida (...) El complicado es que es excesivamente reverente y por ello reprime su creatividad (...) "

A mi la película me ha gustado como película y como acercamiento al personaje. Me ha gustado el uso de una fotografía dominante de tonos marrones, así como el uso oportuno de flashback. También la pelíucla cuenta con buenas elipsis temporales magníficamente desarrolladas. A esto se acompaña un buen trabajo de actores y actrices.

Decir que Eichmann fue encontrado culpable de crímenes contra la humanidad y el holocausto . Además fue acusado igualmente de ser miembro de organizaciones criminales - Tropas de Asalto (SA), Servicio de Seguridad (SD), y la Gestapo - las cuales ya habían sido declaradas organizaciones criminales en 1946 en el veredicto del juicio de Núremberg. Como jefe de la sección de la Gestapo para asuntos judíos, Eichmann coordinó con el jefe principal de la Gestapo, Heinrich Mueller, un plan para expulsar a los judíos de Alemania a Polonia, lo cual fijó el patrón para las deportaciones futuras. Por todo esto fue condenado a muerte. El 1 de junio de 1962 Eichmann fue ahorcado. Su cuerpo fue cremado y las cenizas fueron esparcidas en el mar, más allá de las aguas territoriales de Israel. ´

Del juicio The New Yorker envió a Hannah Arendt a analizar el proceso de Eichmann en Jerusalén, que, finalmente, se transformó en un libro que recopilaba la cobertura de aquel juicio de 1961, convirtiéndose en una contribución monumental para nuestra comprensión del fenómeno totalitario y los rasgos ocultos detrás de su tan visible crueldad. Fue ella la que mostró como este juicio y la persona juzgada pretendía "La banalidad del mal". Se mostraba como un monstruo que su maldad no es innata ni patológica, solo la mera consecuencia de quien obedece sin interrogar la moralidad de las órdenes que recibe. Eichmann causa el mal a millones por ser eficiente, un simple burócrata como tantos que cumplen sus obligaciones sin cuestionar. Simple pero competente, un servidor público ejemplar quien, ante un tribunal, articula la defensa de su propio juicio: ser victimizado por haber seguido órdenes.

Además quiero concluir con una reflexión que tiene que ver con parte de lo que he sentido al plantearme mi voto para el próximo domingo.  Se que voy a votar pensando en la oleada de fascismo de derechas y de izquierda que invade el país así como por mi eterna y convencida apuesta por los valores democráticos. Pero votaré en negativo con pena, con profunda tristeza. Con ninguna ilusión , puesto que lo que se oferta y sus candidatos me han parecido mediocres y extremadamente egoístas.

He votado pensando en lo menos malo, pero horrorizado por esa ola de frentismo que asume y propicia el propio gobierno actual y asombrado y perplejo por esa otra "ola parafascista" que propician otras organizaciones políticas y que defienden casi un recorte en las libertades.

Pocas veces me he sentido tan incómodo en mi propio país. La política en España es la propia de un estercolero y en eso tiene una profunda responsabilidad la presencia de los actuales líderes que dicen liderar esas formaciones. Me encantaría volver a recuperar el espíritu de consenso que tuvimos en la transición, pero la talla intelectual y ética de aquellos políticos no tiene nada que ver con la que tenemos en la actualidad. Ya aquello parece pasar a la historia. Una pena inmensa es lo que siento y aquí lo reflejo. Pero mi esperanza es la de Borges y  espero que le olvido sea el mejor antídoto ante los mismos. Mucha suerte a todos y todas.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Un metro sin bombines

La primera vez que monté en metro fue en Madrid. Sería el verano de 1970 o 71. Fue una experiencia memorable. Sin embargo, no volví a montarme hasta el año 1986. Era diciembre de ese año y fui a parar a la capital londinense. El metro de Londres era para mí el resumen del mundo y del submundo. Allí se reunían todas las étnicas y las personas. Desde los londinenses- pocos ya- que iban con bombín y leían en The Times, hasta los étnias más llamativas de los sij o algunas africanas. En ellas contemplé igualmente a las diversas tribus urbanas que todavía pululaban por ese Londres de finales de los ochenta y donde encontrábamos a punkis con su cresta verde, roja o rosa. Una de las estaciones que más veces utilizamos entre ese final de 1986 y principios de 1987 fue la de Charing Cross, que en The Creep tienen tanto protagonismo como Kate o Craig.

Y es que el metro londinense de paredes colmadas de azulejos amarillos era un auténtico laberinto de húmedos y fríos corredores con elevadísimas escaleras mecánicas – o simplemente escaleras- y recovecos oscuros. Era ya un buen escenario para una película. 

Creep es una película de 2004. Se trata de una película del género de terror británica en la que en unos 81 minutos nos relata la historia de una mujer encerrada en una noche en el metro de Londres que se encuentra acosada por un asesino horriblemente deforme que viven en las alcantarillas que ha por debajo del metro londinense. La película, dirigida por Christopher Smith, fue estrenado en el Filmfest Frankfurt Fantasy en Alemania el 10 de agosto de 2004 y fue presentado igualmente en  el Festival de Sitges, en la Sección oficial largometrajes a concurso  de ese año.

La película fue dirigida por Christopher Smith, quien es también el autor del guión. Se trata de una Cooproducción GB- Alemania y que fue financiada por Julie Baines, Martin Hagemann, Barry Hanson, Robert Jones, Kai Künnemann y Jason Newmark de las UK Film Councial, Filmstiftung NRW, Dan Films y
Zero West. Obtuvo una recaudación de 1,728,375 Libras esterlinas £ (UK).
La fotografía es de Danny Cohen y la música es del grupo  The Insects mientras que la edición y el montaje estuvo bajo control de Kate Evans.
La película está protagonizada por una guapa y rubia actriz que responde al nombre de Franka Potente como Kate, Vas Blackwood George, Ken Campbell como Arthur, Jeremy Sheffield como Guy, Paul Rattray como Jimmy, Kelly Scott como Mandy, Joe Anderson como la modelo femenina y Sean Haris como Craig, the "Creep".

La película comienza con dos trabajadores del alcantarillado en Londres, Arthur (Ken Campbell) y George (Vas Blackwood), que descubren un túnel en una de las paredes con las que no están familiarizados. Arthur entra y sigue a George. Pronto descubre a Arthur, herido y en estado de shock. Momentos más tarde, una mujer del mismo modo herido joven salta en frente de ellos, gritando y pidiendo ayuda, y son recogidos en la oscuridad.

El foco se desplaza a una joven alemana, Kate (Franka Potente), en una fiesta. Después de estar hablando con una amiga y aguantar los envites de un conocido, Guy, decide salir de allí. Se dirige a la estación de metro londinense de Charing Cross en la que hay algunos mendigos y poca gente más, pero como hace una fría medianoche invernal y con un puntillo de alegría etílica, espera en un banco del andén y pronto se queda dormido en la plataforma esperando el tren. Cuando se despierta, está sola y encuentra toda la estación cerrada durante la noche. Presa del pánico, intenta salir de la estación, pero todas las salidas están cerradas.
No obstante, llega un tren vacío al que sube. De repente, el convoy se detiene abruptamente. Confundida, Kate se abre camino entre el compartimento de los conductores, pero no puede encontrar la razón de la detención. Sin embargo, en un momento dado hemos visto como el conductor ha sido asesinado.

Kate pronto se encuentra con uno de los chicos de la fiesta, con Guy (Jeremy Sheffield), un conocido obsesivo. Guy, intoxicado por cocaína, intenta seducirla, pero Kate no le interesa y trata de bajar del tren. Guy entonces la asalta sexualmente, pero cuando inicia sus movimientos algo arrastra a Guy fuera del tren por un atacante invisible.

Kate huye del tren y se encuentra con una pareja sin hogar, Jimmy (Paul Rattray) y Mandy (Kelly Scott), y su perro, un Jack terrier Russell llamado Ray. Kate explica lo que ha sucedido y Jimmy acepta a regañadientes su ayuda después de que ella le paga 50 libras. Mientras tanto, ellos parten en busca de un vigilante, Mandy observa como entran en su habitáculo algunas taras y que Ray, el perro, se ha escapado. Mientras está fuera, en una zona de tránsito del metro es atacada.

Por su parte, Kate y Jimmy encuentran a Guy tumbado en la vía del tren, con la espalda mutilada. Después de que sacarlo a la plataforma, Ray aparece con manchas de sangre en su piel. Jimmy, inmediatamente piensa en Mandy, y abandona a la chica y al herido. De vuelta a su refugio no encuentra a Mandy, pero sí un rastro de sangre

Kate intenta contactar con un vigilante a través de los altavoces para obtener ayuda. Pero éste sospecha de ella, y exige mostrar al individuo a través de las cámaras, obligándolo a Kate a arrastrarlo delante de las cámaras de seguridad para demostrar que no está mintiendo. Cuando lo hace, el individuo muere y en paralelo el vigilante también es asesinado en su oficina cortándole la garganta.

Kate vuelve corriendo a buscar a un abatido Jimmy quien se ha dato un lote de drogas. Ella finalmente lo convence para que la ayudara a encontrar Mandy y así salir de la estación. Después de explorar un túnel juntos, otro tren se detiene frente a ellos. Jimmy entra y es asesinado por el acosador, quien acechaba desde el techo. Kate huye al sistema de alcantarillado por debajo de la estación, pero pronto es capturada por el asesino, un ser horriblemente deformado y enfermo mental llamado "Craig" (Sean Harris).

Momentos después, Kate se encuentra en una jaula llena de agua subterránea más profunda, en lo que es de suponer que se almacenan los seres de alimento para Craig. También allí se encuentra con el trabajador del alcantarillado George, que todavía está vivo y atrapado. Sin embargo, antes de que Craig pueda dañar a cualquiera de ellos, Kate se las arregla para escapar buceando e incapacita temporalmente a Craig. Aprovecha su aturdimiento para liberar a George.

Juntos, corren a través de varios pasillos oscuros y acaban en una clínica secreta de aborto desierta, donde encuentran a un inconsciente Mandy atada a una silla de parto y  suponen que ella está muerta. Sin embargo, antes de poder investigar más a fondo, Craig aparece y se ven obligados a huir y dejan a Mandy a solas con él, quien la mata en una imitación retorcida y cruel de un aborto.

George y Kate finalmente se encuentran en una plataforma abandonada y Craig pronto se pone en contacto con ellos. George ataca Craig, pero su cabeza es atravesado con una hoja de sierra que sobresale de una pared de un vagón.
Kate intenta escapar, pero pronto es acorralada por Craig. Ella se opone con energía hasta que ella descubre un gran gancho de una larga cadena, con el que apuñala garganta de Craig. Luego escucha los sonidos lejanos de un tren que se aproxima y se echa el otro extremo de la cadena sobre el túnel, en un intento de electrocutar a Craig. Su plan falla, y aunque gravemente herido, Craig se levanta y trata de aplastar a Kate. El tren pasa por el túnel y se estrella en la cadena, que desgarra la garganta. Craig finalmente muere, y Kate se abre paso a través del túnel y se encuentra de nuevo en la estación de Charing Cross. Derrotada y sucia, se desploma sobre una plataforma y Ray aparece, saltando a su regazo. La película termina cuando un hombre esperando un tren pone una moneda al lado de ella, pensando que es un mendiga, y ella rompe a llorar entre risas histéricas y lágrimas ...


La historia ha sido comparada con la Línea de la muerte película de 1972, que también se desarrolla en el metro de Londres y donde existe un asesino caníbal. El director  Smith, que no había visto la película antes citada, atribuye su inspiración para una escena de la película Un hombre lobo americano en Londres situado en el metro de Londres.

La película no ha tenido, en general, una crítica positiva. Time Out dijo de la película que era "un película de  metro- slasher y que desperdicia una premisa prometedora [...] por choques basura, porquería vieja escuela y un puñado de clichés del género". AllMovie opininó que "este horrible subterráneo puede tener luz en la trama, pero está lleno de sustos escalofriantes y actitud psicopática de su principal medio monstruo".
En España Javier Cortijo en el Diario ABC señaló "Sufre Potente, sufre. (...) los auténticos protagonistas son los pies de Franka, que aquí se dan otra panzada tiramillas de impresión (...) culmina en una escena quirúrgica gore y en off tan insoportable como discutible (...) En fín, un aprobado raspado y rasgado (...) . Por su parte, otro Javier – en este caso  Javier Ocaña en el Diario El País decía que "Creep viene así a dar cuerpo al concepto de cortometraje alargado. (...) Lo peor es que la información sobre el misterio que encierra la historia tarda demasiado en llegar. (...) el espectador termina desconectando sin remedio, harto de los absurdos comportamientos de sus personajes, de tanta carrera y de tanto rostro desencajado." 

De cualquier manera "Creep" presenta una propuesta original y atractiva del slasher centrado ahora en el “tube” de Londres.  La cinta está dividida en dos mitades, la primera al servicio del  suspense y terror, mientras que la segunda mitad, donde se pone al servicio del gore y las exigencias de sangre y vísceras

En algunas críticas he leído que Smith podría haber inspirado en "El resplandor", de Stanley Kubrick sobre todos las escenas del laberinto de túneles con la chica corriendo por los pasillos y  descubriendo los secretos del hotel ahora en las  desapacibles vías del subsuelo londinense. Realmente la película pudiera ser recomendable para aquellos que busquen pasar un “mal” rato sin más, pues algunas escenas llegan a la repulsión, ya sea por Charing Cross, King Cross o la sugerente “Elephant and Castle”.