Mostrando entradas con la etiqueta André Morell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta André Morell. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de julio de 2019

Un puente, el puente


Existen muchas películas que hablan de puentes. Desde alguno muy lejano al de Remagen . Pero si hay un puente que sea el puente ese es el de río Kwai. Cuentan una anécdota sobre la misma. Durante el rodaje de la película el productor Sam Spiegel quiso darle tanto realismo a la película que decidió construir un verdadero puente. La construcción duró 8 meses y se emplearon 500 obreros y 35 elefantes con una inversión total de 250.000 dólares de los tres millones que costó la producción. Además, compró un tren en desuso al gobierno local para destruir ambos, tren y puente. La historia relatada en el filme es ficción, pero recoge la verdadera historia de la construcción de la línea del ferrocarril de Birmania de 1942 a 1943 para  crera infraestructuras militares para la invasión de la India británica, entre ellas el puente sobre el río Mae Klong (renombrado Kwa Yai) para el ferrocarril entre Bangkok y Rangoon.

Años llevaba sin ver esta joya, pero cada vez que la veo me parece más grandiosa. Es una joya de la interpretación en la que Alec Guiness se gana con creces su titulo de Sir. Es una maravilla en su dirección llevada a cabo magistralmente por este director nacido hace ya 111 años que es David Lean. Igual que un arrebatador William Holden confirma en esta película se presencia necesaria en la pantalla. Tiene una música inolvidable que cualquier persona con un mínimo de ritmo intentaría imitar. Pocas películas tienen un cuarto de hora final. Es en definitiva una joya del cine.Una obra titánica, ganadora de siete Oscar de un total de 8 nominaciones, entre ellas, Óscar a La Mejor Banda Sonora , un clásico insuperable, un peliculón.

El puente sobre el río Kwai es una película angloamericana del año  1957, dirigida por uno de los más grandes directores que dio la historia del cine, el británico David Lean y que contó con el apoyo en la producción del citado Sam Spiegel por medio de la productora Horizon Pictures y contando con la distribución de la Columbia Pictures . La película presentó un presupuesto de 3.000.000. ​ 

Esta basada en la novela homónima de Pierre Boulle  Le Pont de la Rivière Kwaï (1952) un escritor natural de Aviñón, reconocido autor de novelas (entre ellas  El planeta de los simios) y que con ella consiguió su primer gran éxito, convertido en best seller internacional, sobre todo a partir de la traducción al inglés que le hizo el ex mayor de comandos británico Xan Fielding, gran amigo de Patrick Leigh Fermor. Fielding y Patrick no podían sino identificarse con Shears y Warden, los comandos enviados a destruir el puente. El propio Boulle había sido agente secreto de la Francia libre en Singapur e Indochina antes de ser atrapado por la policía de Vichy y condenado a trabajos forzados en el Mekong, experiencia que utilizó para su novela, trasladándola a la construcción de un puente sobre el Kwai ( aunque existen dos ríos Kwai, que confluyen, el Kwai Yai y el Kwai Noi). Dado que no había estado en la zona y viendo en el mapa que la vía férrea transcurría junto al río, pues puso su puente en él. La historia se transformó en guión por dos guionistas defenestrados por la caza de brujas: Michael Wilson Carl Foreman

Un aspecto esencial en la película e identificativa es la música compuesta por  Malcolm Arnold . En otros temas técnicos destaca la luminosa fotografía de Jack Hildyard, el montaje de Peter Taylor o el maquillaje de Stuart Freeborn.

En cuanto al reparto destaca William Holden como Comandante Shears , Alec Guinness como el teniente coronel Nicholson , Jack Hawkins como el director mayor , Sessue Hayakawa como Coronel Saito , James Donald como el mayor Clipton , Geoffrey Horne como el teniente Joyce,  André Morell como Coronel Green , Peter Williams como el Capitán Reeves , John Boxer como el mayor Hughes , Percy Herbert como el soldado Grogan,  Harold Goodwin como el soldado Baker,  Ann Sears como la enfermera , Henry Okawa como el capitán Kanematsu , K. Katsumoto como el teniente Miura y  MRB Chakrabandhu como el partisano Yai . 

Estamos en la Segunda Guerra Mundial a principios de 1943. Las colonias británicas de sudeste asiático han caído (Singapur, Malasia, Birmania, etc...) . El ejército británico se ha rendido en Singapur sin presentar lucha y los soldados británicos desplazados a la zona han sido hechos prisioneros por el ejército imperial japonés.

Muchos de esos soldados son llevados a distintos campos de concentración. Y un grupo de ellos son  llegan en tren  japonés a un campo de prisioneros en la frontera con Birmania. 

En el campo ya hay algunos prisioneros entre ellos un buscavidas norteamericano, el Comandante Shears ( William Holden ),   que está encargado de enterrar a los que fallecen y que chalanea con lo que puede con sus carceleros con tal de que lo rebajen de servicio y lo destinen al botiquín.


Mientras el procede a permanecer en el botiquín ve la llegada de un grupo de prisioneros británicos comandados por el coronel Nicholson (Alec Guinness), que está al frente de los prisioneros, y que llegan siguiendo un orden marcial al campo.

Nada más llegar reciben la orden de los japoneses de construir en plena selva un puente de ferrocarril sobre el río Kwai dada por el jefe del campo, el coronel Saito (Sessue Hayakawa) , que les informa que todos los prisioneros, independientemente de su rango, deben trabajar en la construcción de un puente ferroviario sobre el río Kwai que conectará Bangkok y Rangún. 

El oficial británico de mayor rango, el teniente coronel  Nicholson, rehúsa hacerlo aludiendo la Convención de Ginebra que prohíbe el trabajo forzado de oficiales así como el trabajo manual. Saito dice que mañana se pondrán todos a trabajar. 

Nicholson, al llegar a sus barracones, prohibe cualquier intento de fuga porque el cuartel general les había ordenado que se rindieran, y las fugas podían verse como un desafío a las órdenes. 

En la asamblea que se desarrolla por la mañana, Nicholson ordena a sus oficiales que se queden atrás cuando los hombres alistados se marchan al trabajo. Saito amenaza con dispararles, pero Nicholson se niega a dar marcha atrás. Cuando el comandante Clipton, el oficial médico británico, advierte a Saito que hay demasiados testigos para que él se salga con la suya.

Saito como comandante del campo desprecia la actitud del coronel Nicholson y lo obliga a permanecer formado a pleno sol con un intenso calor, junto al resto de oficiales. 

Esa noche, los oficiales son colocados en una choza de castigo, mientras que Nicholson está encerrado en una caja estrecha de hierro. 

Mientras tanto, tres prisioneros intentan escapar. Dos son británicos y mueren en el intento por los disparos de los japoneses, pero el Comandante de la Armada de los Estados Unidos , Shears, se escapa al tirarse al río, aunque es gravemente herido. Mientras que todos creen que ha muerto Shears tras salvar la jungla se topa con un pueblo de nativos, que lo cuidan hasta recuperar la salud y luego lo ayudan a salir, no sin dificultades,  en bote. 

Mientras tanto, los prisioneros trabajan lo menos posible y sabotean el trabajo en el puente todo lo que pueden. Si Saito no cumple con su fecha límite, se vería obligado a cumplir los preceptos del bushido y hacerse el harakiri o suicidio ritual . 

Saito intenta convencer a Nicholson de la necesidad de trabajar, pero el obcecado militar , a pesar de las duras condiciones del encierro se niega a ceder en cada intento de reconducir su actitud.

Desesperado por la actitud cerril del británico , usa el aniversario de la victoria de Japón en la guerra ruso-japonesa de 1905 como excusa para salvar la cara y anuncia una amnistía general, liberando a Nicholson y sus oficiales y eximiéndolos del trabajo manual para júbilo de los soldados prisioneros. También anuncia que releva  su ingeniero de su trabajo , humillándolo en público y además el coronel Saito decide asumir el liderazgo y continuar con la construcción. Pero fracasa.

Nicholson está conmocionado por el mal trabajo realizado por sus hombres.Además es un típico oficial británico que busca una forma de elevar la moral y las condiciones físicas de sus hombres, ve el puente como una forma de conseguirlo, teniéndoles ocupados en la construcción y sintiéndose orgullosos de la obra. Durante las protestas de algunos de sus oficiales, le ordena al Capitán Reeves y al Mayor Hughes que diseñen y construyan un puente adecuado para mantener la moral de sus hombres. 

Como los ingenieros japoneses habían elegido un sitio inadecuado en el que la base del puente se vendría abajo, le propone a Saito que se abandone la construcción original y comenzar a construir un nuevo puente río abajo. Logra convencer con argumentos técnicos a Saito, quien forzado por el atraso, acepta. 

Los prisioneros, que habían tratado de boicotear de muchas formas la construcción del puente, reciben la orden de Nicholson de colaborar. 

Por su parte, un mayor estadounidense, Shears (William Holden), el que había sido prisionero en el mismo campo, ha logrado logra llegar a las líneas aliadas y ahora está recuperándose en Ceilán. Shears está disfrutando de su estancia en el hospital en Ceilán ligando con las enfermeras. Un día se persona un comandante británico , el mayor Warden (Jack Hawkins) encargado de operaciones especiales que tras quedar en el Jardín Botánico de Colombo para tener un encuentro  lo invita a unirse a una misión para destruir el puente antes de que se complete. 

Shears está tan horrorizado que confiesa que no es un oficial; se hizo pasar por uno, esperando un mejor trato por parte de los japoneses. Warden responde que ya lo sabía y que la Marina estadounidense acordó transferirlo a los británicos para evitar la vergüenza. Al darse cuenta de que no tiene otra opción, Shears asume que será voluntario. 

En contra de su voluntad, vuelve unas semanas más tarde guiando a una unidad de comandos británicos, bajo las órdenes del mayor Warden (Jack Hawkins), cuya misión es volar el puente construido por los prisioneros, antes de que pase el primer tren japonés, cortando así la línea del ferrocarril, vital para el transporte de suministros del ejército japonés. 

Mientras tanto, Nicholson impulsa a sus hombres para completar el puente a tiempo. Para él, su finalización ejemplificará el ingenio y el arduo trabajo del ejército británico mucho después del final de la guerra. Cuando él pide que sus homólogos japoneses también colaboren, Saito, resignado, responde que ya ha dado la orden. 

El mayor Clipton (James Donald) el médico de la compañía,  expresa serias dudas sobre la cordura de los esfuerzos del Coronel Nicholson por construir el puente para mostrar a sus captores japoneses que eficacia británica. 

Mientras el puente avanza y casi cumpliendo con lo programado para ese mes de mayo, los cuatro integrantes del comando británico se lanzan en paracaídas, aunque uno muere al aterrizar. Wardem, un profesor de lenguas orientales y especialista en explosivos,  Shears y el teniente canadiense Joyce  (Geoffrey Horne ) tendrán que desplazarse buscando el puente sobre el río con la ayuda de un grupos de mujeres siamesas y el jefe de su aldea, Khun Yai (MRB Chakrabandhu  ). 

El desplazamiento por la jungla es complicado y muy duro, pero avanzan superando la lluvia y las dificultades propias de la jungla como la humedad que llega afectar a la radio. Pero mientras descansan tiene lugar un encuentro con una patrulla japonesa a la que casi liquidan en su totalidad, aunque uno de los japoneses huyen. Warden es herido en un pie el  encuentro con el integrante de la patrulla japonesa al paralizarse Joyce. Y tras intentarlo debe ser llevado en una litera. 

Finalmente el grupo llega a los alto de una colina y puede ver como el puente está construido y a punto de ser inaugurado. Al abrigo de la oscuridad, Shears y Joyce colocan explosivos en las torres del puente debajo de la línea de agua. Un tren con importantes dignatarios y soldados está programado para ser el primero en cruzar el puente al día siguiente, por lo que Warden espera destruir ambos. 

Sin embargo, al amanecer, el nivel del agua ha bajado, exponiendo el cable que conecta los explosivos al detonador. 

Nicholson, tremendamente orgulloso de su hombre y de su puente, y tras ver una representación artísticas de los mismos como despedido pues serán trasladados  a otro campo, tras despedirse de ellos se asoma al puente y  ve el cable . Al verlo le llama la atención sobre el mismo a Saito. Ambos bajan a la orilla y siguen el cable que lleva hasta Joyce. 

Cuando el tren se acerca, se apresuran a la orilla del río para investigar. Joyce, que está a cargo del detonador, se lanza y apuñala a Saito hasta matarlo. Pero Nicholson, fuera de sí,  grita pidiendo ayuda, mientras intenta evitar que Joyce alcance el detonador. 

Cuando Joyce es mortalmente herido por el fuego japonés, Shears nada al otro lado del río, pero él mismo recibe un disparo. Al reconocer a Shears moribundo, Nicholson exclama: " Pero ¿qué he hecho?" 

Por su parte Warden dispara desde su posición con un mortero, hiriendo a Nicholson. El coronel moribundo se tambalea hacia el detonador y se derrumba en el émbolo justo a tiempo para volar el puente mientras pasa el tren sobre río. 

Warden se gira hacia los únicos supervivientes que son las mujeres portadoras, y les pide perdón por tener que matar a Joyce y Shears, y arroja el mortero con disgusto así como el explosivo plástico, y se prepara para irse. 

Por su parte, el Mayor Clipton, observando la carnicería desde un punto alto, sacude su cabeza murmurando: "¡ Qué locura !, ¡Qué locura!" acabando así con un vista cenital del puente derruido la película.  

La película fue una coproducción internacional entre compañías en Gran Bretaña y los Estados Unidos con Sam Spiegel en la producción. 

Muchos directores fueron considerados para el proyecto, entre ellos John Ford , William Wyler , Howard Hawks , Fred Zinnemann y Orson Welles (a quienes también se les ofreció un papel protagonista), pero finalmente el elegido fue David Lean.

No fue un rodaje fácil . Lean casi se ahoga cuando fue arrastrado por la corriente del río durante un descanso de la filmación.  Pero peor que los accidentes son las relaciones. Lean se enfrentó con los miembros de su elenco en múltiples ocasiones, particularmente Alec Guinness y James Donald, quienes pensaron que la novela era anti-británica. Lean tuvo una larga discusión  con Guinness sobre cómo desempeñar el papel de Nicholson; Guinness quería interpretar el papel con sentido del humor y simpatía, mientras que Lean pensó que Nicholson debería ser "aburrido". En otra ocasión, discutieron sobre la escena donde Nicholson reflexiona sobre su carrera en el ejército. Lean filmó la escena desde detrás de Guinness y explotó de ira cuando Guinness le preguntó por qué estaba haciendo esto. Después de que Guinness hubo terminado con la escena, Lean dijo: "Ahora todos pueden follar y volver a casa, actores ingleses. Gracias a Dios, comenzaré a trabajar mañana con un actor estadounidense (William Holden)". Guinness  calificó su actuación como "el mejor trabajo" que había hecho.

Comentar que los guionistas, Carl Foreman y Michael Wilson , estaban en la lista negra de Hollywood de la caza de brujas liderada por el senador Joseph McCarthy, acusados de pertenecer a organizaciones comunistas y que , aunque vivían en el exilio en Inglaterra, solo podían trabajar en secreto en la película. Los dos no colaboraron en el guión. Wilson se hizo cargo después de que Lean no estuviera satisfecho con el trabajo de Foreman. El crédito oficial fue otorgado oficialmente a Pierre Boulle (que no hablaba inglés), y  a quién se le otorgó el Oscar al Mejor Guión (Adaptación) resultante. Eso sí, quiénes eran los autores reales era un secreto a voces en Hollywood. De todas formas, se da la casualidad de que tampoco Boulle lo recogió ya que quien recogió  fue Kim Novak en representación del estudio. Boulle no fue en parte por el enfado por la alteración de su obra, pero también porque se enteró de lo que había pasado con los guionistas originales y él no se consideraba autor de guion alguno. Incluso cuando recogió el premio BAFTA, sin saber todavía que le daban el premio a él porque los guionistas «no existían», declaró que se lo daban por su novela, no porque escribiese guion alguno, algo que el estudio justificó para salir del paso aludiendo a la modestia de Boulle. 

Solo en 1984 hubo una rectificación de la Academia otorgando retroactivamente el Oscar a Foreman y Wilson, póstumamente en ambos casos.  Foreman y Wilson aparecen hoy acreditados junto con Boulle.

El propio David Lean también afirmó que el productor Sam Spiegel lo engañó por su parte legítima en los créditos, ya que él había tenido una mano importante en el guión. 

Lo cierto es que parece ser que la película es relativamente fiel a la novela, con dos grandes excepciones. Shears, que es un oficial de comando británico como Warden en la novela, se convirtió en un marinero estadounidense que escapa del campo de prisioneros de guerra. Además, en la novela, el puente no se destruye: el tren se precipita hacia el río por una carga secundaria colocada por Warden, pero Nicholson   no cae sobre el émbolo, y el puente sufrirá sólo daños menores. No obstante, Boulle disfrutó de la versión cinematográfica, aunque no estuvo de acuerdo con su clímax. 

La contratación de Guinness resultó muy complicada hasta el punto de que tras varias negativas del actor británico tuvo que ser el propio Spiegel quien se desplazara a Londres para convencerlo.

Más adelante se trasladaron a Tokio para contratar a Sessue Hayakawa. Para la contratación de Holden bastó con enviarle el guion y a la mañana siguiente ya había aceptado, llevándose un 10% de los beneficios en taquilla. El papel del estadounidense fue una imposición de los estudios para aprobar la realización de la película. También exigieron la inclusión de un papel femenino.

El jefe del poblado que ayuda a los prisioneros era Chakrabandu, quien ayudó en realidad a varios aviadores aliados durante la Segunda guerra mundial, fingiendo trabajar para los japoneses. 

La película fue rodada en Ceilán (ahora Sri Lanka ) y en el Reino Unido. El puente en la película estaba cerca de Kitulgala por lo que es evidente que El puente sobre el río Kwai no se rodó en el río Kwai, ni siquiera en las cercanías sino sobre el río Kelani, en Kitulgala. Se construyó el característico puente de madera. El puente acabó saltando por los aires no el día previsto, el 10 de marzo de 1957, tras varias vicisitudes , y lo hizo ante el primer ministro de Ceilán , SWRD Bandaranaike  , y otros dignatarios gubernamentales que no quisieron perderse el espectáculo.

Lo que ocurrió es que un camión de combustible que se incendió en las proximidades del puente, con la dinamita ya colocada en él, pudo haber causado su destrucción sin que pudiese filmarse, pero los soldados del ejército singalés, que protegían el puente de sabotajes, arriesgaron su vida para desviar el camión de las proximidades del puente. Los operarios encargados de filmar la demolición del puente debían dejar las cámaras filmando y ponerse rápidamente a cubierto, haciendo entonces una señal para que se pudiese volar el puente, pero uno de ellos tras guarecerse se olvidó de dar la señal y el equipo de demolición no pudo volarlo, así que el tren atravesó el puente para descarrilar poco después tras chocar con un generador y  el fotógrafo Freddy Ford y Lean tuvieron que dejar de filmar.

Balu Mahendra , el director de cine tamil , vio el rodaje de esta película en Kitulgala , Sri Lanka, durante su viaje escolar y se sintió inspirado para convertirse en director de cine.

Tuvieron que trabajar a marchas forzadas para volver a poner el tren en su sitio y en perfecto estado para filmar a la mañana siguiente la secuencia, esta vez sin fallos con Bandaranaike y su séquito presentes. Hoy de ese puente falso sobre el río Kwai (pero el que todos conservamos en la memoria), reducido a palillos, no quedan más que los cimientos sumergidos de los pilares. Y seguramente también, bajo el agua, los restos de la locomotora y los vagones.

El puente sobre el río Kwai  se inspira en la construcción de la línea de tren se cobró la vida de cien mil prisioneros malayos, birmanos, ingleses, holandeses, estadounidenses y australianos, y fue destruida por bombas teleguiadas de la aviación estadounidense en 1945. Después de la guerra el puente fue reconstruido. 

Los productores casi sufrieron una catástrofe tras el rodaje de la explosión del puente. Para garantizar que capturaron el evento único, se utilizaron varias cámaras desde varios ángulos. 

Normalmente, la película se habría llevado en barco a Londres, pero debido a la crisis de Suez esto era imposible; Por lo tanto, la película fue tomada por transporte aéreo. Cuando el envío no llegó a Londres, se realizó una búsqueda en todo el mundo. Para horror de los productores, los contenedores de película se encontraron una semana después en una pista de aterrizaje del aeropuerto en El Cairo , sentado bajo el sol caliente. Aunque no se expuso a la luz solar, la película de color sensible al calor debería haberse arruinado irremediablemente; Sin embargo, cuando se procesaron los disparos fueron perfectos y aparecieron en la película.

El coronel Saito existió realmente, pero su verdadero carácter distaba del inhumano y cruel personaje del film. El verdadero Saito era un militar que trataba a los prisioneros con respeto. Hasta el punto de que, tras la derrota de Japón, Tossey acudió como testigo al consejo de guerra que el tribunal aliado para crímenes de guerra entabló contra Saito y lo salvó de la horca con sus declaraciones. Cuando Tossey murió, en 1975, Saito viajó a Inglaterra para visitar su tumba.

El coronel Nicholson (Alec Guinness) se inspira en la figura real de Philip Tossey, teniente coronel del ejército británico. Prisionero de los japoneses, fingió aceptar el encargo de sus captores para construir el puente, aunque en realidad hizo lo que pudo para sabotear la construcción: desde añadir barro al cemento para debilitarlo hasta infectarlo de termitas que él y sus hombres cogían en la selva. El verdadero teniente coronel al mando de los prisioneros que construyeron los puentes de Tamarkán, Philip Toosey, se molestó por la imagen dada y dijo que ni él ni ningún soldado británico colaboraron jamás con los japoneses en la línea férrea, sino que muy al contrario hicieron todo lo posible siempre para retrasar las obras, incluso poniendo termitas en el puente.

Los japoneses tampoco quedaron contentos y recalcaron que sus ingenieros eran muy buenos y no habían necesitado de ningún europeo que les diera lecciones. El Sargento Mayor Risaburo Saito que ocupó el segundo lugar al mando de la vida real y este Saito era respetado por sus prisioneros por ser comparativamente misericordioso y justo con ellos. Toosey más tarde lo defendió en su juicio por crímenes de guerra después de la guerra, y los dos se hicieron amigos.

Señalar que , como hemos dicho, se construyó un puente de madera en plena selva de Ceilán, actual Sri Lanka, sólo para dinamitarlo. Se invirtieron 250.000 dólares y empezaron a hacerlo meses antes de iniciar el rodaje. 500 obreros, 35 elefantes y 8 meses costó levantarlo. En lugar de utilizar una maqueta para rodar la destrucción del puente, Sam Spiegel, productor del film, quiso dar un mayor toque de realismo construyendo un puente y adquiriendo un tren del gobierno local para destruirlos al final de la película.

Sobre el río Kwai (Khwae en tailandés) no se conservaba ninguno que pudiera identificarse plenamente con el cinematográfico, en cuya búsqueda iban los viajeros, lo que indicaba que ahí había negocio, así que en un notable ejercicio de interés turístico, el Gobierno tailandés decidió, en 1960, que dado que sí existía un bonito puente de la Segunda Guerra Mundial en Tamarkán, sobre el Mae Klong, pues se cambiaba el nombre del río por el de Kwai. De hecho, se construyeron dos puentes: un puente de madera temporal y un puente de acero / concreto permanente unos meses más tarde. Ambos puentes se utilizaron durante dos años, hasta que fueron destruidos por los bombardeos aliados. El puente de acero fue reparado y todavía está en uso hoy en día. 

El compositor británico responsable de la banda sonora, Malcolm Arnold recordó que tenía "diez días para escribir alrededor de cuarenta y cinco minutos de música", mucho menos tiempo de lo que estaba acostumbrado. Describió la música de The Bridge on the River Kwai como "el peor trabajo que he tenido en mi vida" desde el punto de vista del tiempo empleado.  

Una característica memorable de la película es la melodía silbada por los prisioneros de guerra, la primera versión de la marcha " Coronel Bogey ", cuando entran al campamento. Lo cierto es que la marcha fue escrita en 1914 por Kenneth J. Alford , un seudónimo del maestro de banda británico Frederick J. Ricketts. 

La línea del Coronel Bogey fue acompañada por una contra-melodía que usaba las mismas progresiones de acordes, y luego continuó con la composición del propio compositor de la película Malcolm Arnold, " The River Kwai March ", interpretada por la orquesta fuera de pantalla que se hizo cargo de los silbadores, aunque la marcha de Arnold no se escuchó en su totalidad en la banda sonora. 

Sobre si se empleó durante la construcción real de la línea del ferrocarril de Birmania de 1942 a 1943 Gavin Young recuerda haber conocido a Donald Wise, un ex prisionero de los japoneses que había trabajado en el ferrocarril de Birmania  y al que Young le preguntó "Donald, ¿Alguien silbó al coronel Bogey?"... como lo hicieron en la película? Respondiendo Donald Wise:" Nunca lo escuché en Tailandia. No teníamos mucho aliento para silbar. Pero en Bangkok me dijeron que David Lean, el director de la película, se enojó con los extras que interpretaban a los prisioneros, nosotros, porque no podían marchar a tiempo. Lean les gritó: "Por el amor de Dios, silbe una marcha para mantener el tiempo". Y un tipo llamado George Siegatz ..., un experto silbador, comenzó a silbar al coronel Bogey , y nació un éxito ". Mitch Miller tuvo un hit con una grabación de ambas marchas. 

Tras su estreno la película consiguió una recaudación de $30.600.000  frente a ese costo de 3 millones de dólares.

La película fue la ganadora de siete  Óscars de sus nominaciones.  También fue candidata a «mejor actor de reparto» (Sessue Hayakawa). Recibió los premios a Mejor película,  Mejor director (David Lean) , Mejor actor (Sir Alec Guinness) , Mejor Guión adaptado (Michael Wilson y Carl Foreman - Novela: Pierre Boulle), Mejor  Fotografía (Jack Hildyard) , Mejor Banda sonora (Malcolm Arnold) y Mejor montaje (Peter Taylor)

En los Globos de Oro  lo obtuvo a la mejor película dramática y  al mejor actor (Alec Guinness) y Mejor director (David Lean) quedando nominado al Mejor actor secundario.

​ Otros premios fue en los BAFTA ganando cuatro. Entre ellos el de mejor película , el de Mejor actor (Guinness) y Mejor guión británico

También obtuvo la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos al mejor actor extranjero . El Sindicato de Directores (DGA) concedió el Premio al  Mejor director y la National Board of Review incluyó la  Película, Director, Actor, Secundario (Hayakawa) entre lo mejor del año 1957.

El Círculo de Críticos de Nueva York Premió la  Película, al Director, y al Actor Sir Alec Guinness.

La película consiguió el Premio David di Donatello a la Mejor producción extranjera

En 1997, la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry. 

En cuanto a la crítica  Roger Ebert señaló que la película es una de las pocas películas de guerra que "no se centra en derechos y errores mayores sino en individuos", pero comentó que el espectador no está seguro de lo que se pretende con el diálogo final debido a los cambios de los puntos de la película. de vista.  Y en rogerebert.com escribe que "La mayoría de películas bélicas están a favor o en contra de las guerras. 'The Bridge on the River Kwai' (1957) es una de las pocas que no se centra en el bien y el mal sino en los individuos (…) "

En Slant Magazine  Christian Blauvelt afirma que "la epopeya de 1957 desarrolla sutilmente sus temas sobre la irracionalidad del honor y la hipocresía del sistema de clases de Gran Bretaña sin comprometer nunca su emocionante narrativa de guerra", y en comparación con otras películas de la época, dijo que el Puente sobre el río Kwai "construye cuidadosamente su tensión psicológica hasta que estalla en un destello cegador de azufre y llama". 

En  Variety se valora muy positivamente la película diciendo que es "un drama apasionante, elaborado por expertos y manejado con habilidad en todos los departamentos". Variety dijo que "la película es indiscutiblemente Guinness '".  William Holden también fue valorado por su actuación, se dijo que daba una caracterización sólida y era "fácil, creíble y siempre agradable en un papel que es el punto central de la historia". En esta revista  Mike Kaplan escribe que  "Un drama apasionante, elaborado y manejado con maestría, con talento en todos los apartados (...) Lo que eleva a 'Kwai' al nivel de éxito artístico y financiero (...) es el interesante entretenimiento que ofrece" 

Kate Cameron del New York Daily News señala que es "Un drama emocionante (...) Hay que reconocer las brillantes actuaciones de Alec Guinness (...) y Sessue Hayakawa (...) La acción, dirigida con maestría por Lean, está llena de suspense" 

Bosley Crowther en las páginas del The New York Times señaló que "Es algo más que un entretenimiento sobresaliente con gran variedad y revelaciones sobre la conducta de los hombres. Es una de las mejores experiencias cinematográficas de estas vacaciones." 

Para Dave Kehr del Chicago Reader comenta que "No es mala (...) Si todo lo que haces es sistemáticamente invertir clichés, acabas creando nuevos."

En el Reino Unido Ian Nathan en las páginas de Empire comenta que es "Posiblemente sea la película más complicada de Lean. Es un trabajo imponente (…) " 

Almar Haflidason en BBC afirma que "David Lean consigue un buen equilibrio al crear personajes complejos con un buen reparto, al mismo tiempo que mantiene el ritmo de esta extensa película (…) " 

Andrew Collins de  Radio Times observa que "Pocas películas sobre la Segunda Guerra Mundial son tan perdurables (...) Las actuaciones principales son todas de primer nivel (...) aunque es Guinness el que sobresale (…) "

 Tony Paley del The Guardian sostiene que "Los que no la hayan visto se quedarán fascinados ante lo que la película nos dice sobre la actitud británica hacia la guerra" 

Por último , Phil Hardy en  Time Out dice que es "Un ejemplo clásico de una película que rehuye los asuntos que trata" 

Ya en España Fernando Morales en El País "Mítico filme dirigido con maestría por Lean. Maravillosas interpretaciones para una de las joyas del séptimo arte" 

Para terminar diré que la construcción del llamado Ferrocarril de la muerte, un tramo de 415 kilómetros (entre Banpang y Thanbyuzayat), incluidos numerosos viaductos y puentes (más de 600), para completar la vía férrea de Bangkok a Rangún y servir de arteria terrestre (más segura que la marítima) para el transporte de tropas y suministros al Ejército Imperial japonés que había invadido Birmania fue terminada antes de lo previsto y funcionó muy bien: los trenes llevaron 500.000 toneladas de material y dos divisiones enteras, y varios vagones de esclavas sexuales para los soldados. Era un puente sobre el Mae Klong , renombrado como resultado de la película,  Khwae Yai en la década de 1960, en la localidad de Tha Ma Kham o Tamakan,  a cinco kilómetros de Kanchanaburi , Tailandia. 

Es cierto que los japoneses emplearon mano de obra forzada para la tarea de crear la vía, que requería abrirse paso a través de la selva virgen, repleta de alimañas y peligros. Más de 60.000 prisioneros aliados y 180.00 civiles asiáticos, especialmente tamiles malayos, padecieron lo indecible en condiciones inhumanas, soportando hambre, enfermedades, palizas y humillaciones continuas; 12.000 de los primeros y la mitad de los segundos murieron en lo que está considerado uno de los crímenes de guerra del Ejército japonés. 

Tras la guerra, la línea construida con tanto dolor fue abandonada, y la selva recuperó lo que era suyo. Hoy algunos tramos se han reabierto para el turismo. “De sueños imperiales y hombres muertos, solo la alta hierba quedó”, escribe Richard Flanagan en la que es una de las más poderosas evocaciones de aquel episodio, su novela El camino estrecho al norte profundo (Random House, 2013). 

Entre los testimonios del Ferrocarril de la muerte es especialmente destacable el del soldado del Leicerstershire Regiment (los famosos Tigres) Reg Twigg, capturado tras la caída de Singapur en 1941, que sufrió tres años de esclavitud en la construcción y mantenimiento de la línea férrea junto al Kwai. Escéptico, y comentando que el no vio trabajar a ningún oficial, excepto a los abnegados médicos y un superviviente nato relató sus vivencias en Survivor on the River Kwai, unas apasionantes memorias publicadas en 2013, dos semanas después de su muerte, a punto de cumplir los cien años. 

Allí se relata como los prisioneros se convirtieron en esqueletos humanos idénticos a los de los campos nazis, liquidación sistemática de los demasiado débiles para trabajar, atroces castigos corporales, disentería, cólera, malaria, úlceras… 

Twigg  trabajó en  Tamarkan — en los dos puentes, con el agua al cuello— y Tarso (Nam Tok) a Konyo, y Hellfire Pass, donde los forzados murieron sin freno. Vio cómo decapitaban a un prisionero con una catana, a otro ahogarse en la mierda desbordante de las letrinas, vio crecer las cruces en la jungla a lo largo de la vía del diablo, mientras esta avanzaba, raíl a raíl, y a los japoneses comerse a su propio mono mascota. Recibió palizas de guardias salvajes como Silver Bullet o Konyo Kid (ejecutado tras la guerra), sufrió picaduras de escorpión, padeció beriberi, trabajó codo con codo con elefantes, y hubo de aguantar (lo justo) los avances de un soldado japonés que le decía que tenía "buen cuerpo". “No éramos héroes y algunos ni siquiera podíamos recordar que habíamos sido soldados”, escribe Twigg, que añade: “Cuando moría un compañero, un poco de ti moría con él cada vez”. 

No hubo más épica que la de la supervivencia y el aguante aquel tiempo terrible en las orillas fangosas del Kwai. Muchas inexactitudes históricas en la película a menudo han sido observadas por testigos presenciales de la construcción del verdadero Ferrocarril de Burma y de los historiadores. 

El teniente coronel Philip Toosey del ejército británico era el verdadero oficial aliado en el puente en cuestión y como hemos ya dicho Toosey hizo todo lo posible para retrasar la construcción del puente recolectando termitas en grandes cantidades para comer las estructuras de madera, y el concreto estaba mal mezclado.  Algunos consideran que la película es una parodia insultante de Toosey. 

Julie Summers, en su libro El Coronel de Tamarkan , escribe que Boulle, que había sido un prisionero de guerra en Tailandia, creó el personaje ficticio de Nicholson como una amalgama de sus recuerdos de oficiales franceses colaboradores. Él negó enérgicamente la afirmación de que el libro era anti-británico, aunque muchos involucrados en la película en sí (incluido Alec Guinness) sentían lo contrario.

Ernest Gordon, otro superviviente de la construcción ferroviaria y los campos de prisioneros de guerra descritos en la novela / película, dijo en un libro de 1962, A través del valle de Kwai : "En el libro de Pierre Boulle  y la película que se basó en él, se daba la impresión de que los oficiales británicos no solo tomaron parte en la construcción del puente voluntariamente, sino que terminaron en un tiempo récord para demostrar al enemigo su eficiencia superior. Esta fue una historia entretenida. Pero "nunca lo hicimos de buena gana. Trabajamos en el punto de la bayoneta y bajo el azote de bambú, arriesgándonos a sabotear la operación siempre que se presentara la oportunidad". 

Según la Comisión de Tumbas de Guerra del Commonwealth : El famoso ferrocarril Burma-Siam, construido por los prisioneros de guerra de la Commonwealth , holandeses y estadounidenses, fue un proyecto japonés impulsado por la necesidad de mejorar las comunicaciones para apoyar al gran ejército japonés en Birmania. 

Durante su construcción, aproximadamente 13,000 prisioneros de guerra murieron y fueron enterrados a lo largo del ferrocarril. Un estimado de 80,000 a 100,000 civiles también murieron en el curso del proyecto, principalmente el trabajo forzado traído desde Malaya y las Indias Orientales Holandesas, o reclutado en Siam (Tailandia) y Birmania. Dos fuerzas laborales, una basada en Siam y la otra en Birmania, trabajaron desde los extremos opuestos de la línea hacia el centro. 

Pero estas explotaciones  , como la película, a veces generan reflexiones de interés. El multimillonario  Warren Buffett dijo que era su película favorita. En una entrevista, dijo que "Había muchas lecciones en eso", dijo  “El final de eso fue una especie de historia de la vida. Él creó el ferrocarril. ¿Realmente quería que el enemigo lo atravesara? ” 


lunes, 1 de abril de 2019

Katanga


Katanga es un nombre mítico de la geografía. Es sinónimo de minas ricas en minerales como el cobalto, cobre, estaño, diamantes y , más recientemente, radio, uranio y coltán. ¡Puto coltán! ¡Bendito coltán! Es la provincia más al sur de la actual República Democrática del Congo es una historia cargada de violencia. De principio a fin. Desde el periodo colonial a lo que hoy también se vive.

Este territorio presentado desde el principio desde la literatura en el Corazón de las Tinieblas, la novela corta de Joseph Conrad, publicada en 1899,​ como un territorio inhóspito, no sólo lo era para el hombre blanco sino para la paz en una demostración clarividente de que la humanidad en ocasiones y en algunas condiciones no tiene arreglo. Como ya he dicho desde el reconocimiento del Congo Belga como parte del patrimonio personal del rey belga Leopoldo II , la historia de este espacio está marcado por la violencia más absoluta.

Primero los blancos colonialistas impusieron su cultura a sangre y fuego, luego tras el difícil acceso a la independencia - junio de 1960- la violencia que estalla por la lucha por el poder es bestial. A esto se le suma el contexto internacional de la Guerra Fría .

Un hecho, el asesinato del líder de la independencia , el primer Primer Ministro del Congo, Patrice Lumumba , en enero de 1961 tras el golpe de Estado de por Joseph Mobutu, que ya intentaba evitar la independencia de Katanga, dará lugar a una violencia inusitada y a la división del aquel entonces país, Zaire, en dos bloques . Uno encabezado por Joseph Kasa-Vubu - inolvidable silabeo de Kasabuvu en la película holandesa De noorderlingen (1992) de Alex van Warmerdam - y Joseph-Désiré Mobutu, más conocido en España como Mobutu Sese Seko, que se imponen en Kinshasa frente a otros políticos que habían apoyado a Lumumba como Antoine Gizenga , Christophe Gbenye y Gaston Soumialot.

Estos últimos apoyarán y serán los principales líderes de la rebelión de Simba de 1964 que afectó al este del país. La rebelión fue contemporánea con la rebelión de Kwilu liderada por otro partidario de Lumumba Pierre Mulele en el centro de Congo.

En 1961, este cambio en el poder llevó a Antoine Gizenga a declarar la creación de un gobierno rebelde en Stanleyville . Este nuevo estado, apodado la República Libre del Congo , recibió el apoyo de la Unión Soviética y China al posicionarse como "socialistas" que se oponían a la intervención estadounidense en el Congo y su participación en la muerte de Lumumba. Sin embargo, en agosto de 1961, Gizenga disolvió el gobierno en Stanleyville con la intención de participar en las charlas patrocinadas por las Naciones Unidas en la Universidad de Lovania.

Estas conversaciones finalmente no entregaron el gobierno lumumbista que se había previsto, Gizenga fue arrestado y encarcelado en Balu-Bemba y muchos de los lumumbistas se exiliaron. Fue en el exilio que la rebelión comenzó a tomar forma.

En 1963, el Consejo Nacional de Liberación (CNL) fue fundado por Gbenye y Soumialot en Brazzaville . Sin embargo, mientras estos planes de rebelión se estaban desarrollando en el exilio, Pierre Mulele regresó de su entrenamiento en China para lanzar una revolución en su provincia natal de Kwilu . Mulele demostró ser un líder capaz y obtuvo varios éxitos iniciales, aunque estos permanecerían localizados en Kwilu.

Con el país de nuevo pareciendo estar en abierta rebelión del gobierno en Kinshasa, la CNL lanzó su rebelión en su corazón político alrededor de Stanleyville. El este del aquel entonces Zaire, de población que hablaba swahili , se levantó y sus guerrilleros fueron conocidos como los Simba que en esa lengua significa león.

La mayoría de sus componentes eran hombres jóvenes y adolescentes. El movimiento combinaba una mezcla de maoísmo junto a creencias tradicionales que sostenía que el comportamiento correcto y la aplicación regular de dawa (agua aplicada ritualmente por un curandero ) dejaría a los combatientes impermeables a las balas. Entre enero y agosto de 1.964 comenzaron a capturar ciudades importantes.

En pocas semanas, controlaban cerca de la mitad del Congo. En agosto habían capturado Stanleyville, donde huyó una fuerza ANC de 1.500 hombres dejando armas y vehículos que los rebeldes Simba capturaron. A medida que el movimiento rebelde se extendió, la disciplina se hizo más difícil de mantener y aumentaron los actos de violencia y terror. Miles de congoleños fueron ejecutados, incluidos funcionarios gubernamentales, líderes políticos de los partidos de oposición, policías provinciales y locales, maestros de escuela y otros que se cree que han sido occidentalizados. Muchas de las ejecuciones se llevaron a cabo con extrema crueldad.

Con gran parte del norte del Congo y el territorio congoleño bajo control, los rebeldes de Simba se movieron hacia el sur contra la provincia de Kasai . Kasai tenía grandes preocupaciones mineras, pero también era una clave estratégica.

Si los rebeldes pudieran capturar la provincia de Kasai hasta la frontera con Angola, podrían reducir a la mitad las fuerzas del gobierno, aislando a la provincia de Katanga. En agosto de 1964, miles de Simbas se mudaron de las colinas y comenzaron la conquista de Kasai. Como antes, las fuerzas del CNA se retiraron .

En Katanga , que se había declarado un Estado independiente liderado por Moïse Kapenda Tshombe frente a la autoridad de Patrice Lumumba, un hombre de negocios y político congoleño que se declaró presidente del Estado secesionista de Katanga de 1960 a 1963 , apoyado por la Unión Minera del Alto Katanga y y varias potencias occidentales, y que se enfrentó a unidades armadas bajo la supervisión de las Naciones Unidas (ONU) llevaron a cabo durante dos años una campaña militar con el objetivo de reintegrar Katanga al Congo, operaciones que culminaron con un Plan de Reconciliación Nacional en enero de 1963, en el que, sorprendentemente, desde el año siguiente , 1964, lo convertirá el primer ministro de la República Democrática del Congo hasta 1965.

Las fuerzas de Tshombe estaban compuestas principalmente por gendarmes Katangeses entrenados por los belgas que habían servido previamente a la Autoridad Colonial Belga. Eran una fuerza altamente disciplinada y bien equipada que apenas había apostado por la independencia .

La fuerza estuvo acompañada por Jerry Puren y una veintena de pilotos mercenarios que volaban aviones de entrenamiento excedentes de la Segunda Guerra Mundial equipados con ametralladoras. La fuerza combinada en la que también estaban las gubernamentales de ANC marcharon a la provincia de Kasai y encontró fuerzas Simba cerca de Luluabourg . Sus pilotos mercenarios atacaron las columnas cercanas de Simba que carecían de equipo antiaéreo.

Los rebeldes Simba se vieron obligados a abandonar sus ataques en Kasai. El éxito en Kasai justificó la decisión de Tshombe de traer mercenarios occidentales para aumentar las formaciones katangesas bien entrenadas.

Doscientos mercenarios de Francia , Sudáfrica , Alemania Occidental , Reino Unido , Irlanda , España y Angola llegaron a la provincia de Katanga el mes siguiente. Los mercenarios mayormente blancos proporcionaron al ANC una fuerza altamente entrenada y experimentada que no se vio afectada por la indisciplina y las tensiones sociales dentro del ANC.

Al éxito en Kasai se le suma el Albertville lo que estabilizó el flanco sur del gobierno. Además, durante esos meses se producen abusos en las misiones occidentales por parte de los simbas lo que incrementó el apoyo occidental al gobierno de Tshombe.

En julio de 1964, Moïse Tshombe reemplazó a Cyrille Adoula como Primer Ministro de un nuevo gobierno nacional con el mandato de poner fin a las revueltas regionales.

A principios de agosto de 1964, las fuerzas del gobierno congoleño, con la ayuda de los mercenarios blancos, estaban avanzando contra la rebelión de Simba. Por temor a la derrota, los rebeldes buscaron el apoyo de la Unión Soviética y Cuba y lo hicieron vía Uganda que ofreció ayuda encubierta a Gbenye.

Los rebeldes Simba ante el retroceso comenzaron a tomar rehenes de la población blanca local en áreas bajo su control. Varios cientos de rehenes fueron llevados a Stanleyville y puestos bajo custodia en el Hotel Victoria. Un grupo de monjas belgas e italianas fueron secuestradas por el líder rebelde Gaston Soumaliot. Las monjas fueron obligadas a realizar trabajos forzados y las agencias de noticias informaron sobre numerosas atrocidades.

Para finales del 64 los Simba comenarán recibir apoyo asesores militares de la URSS y Cuba que intentaron convertir el ejército Simba en una fuerza de combate de estilo occidental. La ayuda de la Unión Soviética fue recibida con brazos abiertos por parte de Simba, Simba con estos conocimientos hizo un ataque final contra la capital del gobierno Kinshasa. El avance tuvo varios progresos, pero fue detenido en frío cuando varios cientos de mercenarios fueron aerotransportados hacia el norte y atacaron el flanco de pinza de Simba. Los mercenarios eran entonces capaces de capturar la ciudad clave de Boende.

Después de este éxito, los mercenarios fueron contratados y distribuidos a cada provincia en el Congo. Una vez que se verificaron las ofensivas finales de Simba, el ANC comenzó a introducirse en territorios de Simba.

Para el verano de 1965 Simba había perdido la mayoría de su territorio y fueron abandonados por los soviéticos y los cubanos. El último baluarte de Simba era Bukavu que logró ser conservado pero inevitablemente fue capturado pero sólo después de que Simba matara a varios miles de civiles y saqueado la ciudad. El Gobierno congoleño se dirigió a Bélgica y a los Estados Unidos para que ayudarán.

Washington y Bruselas intentaron llegar a un plan de rescate. Varias ideas fueron consideradas y descartadas, mientras que los intentos de negociación con Simba no fructificaba.

El 24 de noviembre de 1965, cinco transportes C-130 de la fuerza aérea Belga lanzaron a 350 paracaidistas belgas para tomar el aeropuerto Simi Simi en las cercanías occidentales de Stanleyville. Una vez que los paracaidistas habían asegurado el campo de aviación y despejaron la pista se dirigieron al Hotel Victoria, los soldados mataron a 60 miembros de Simba, algunos de los rehenes habían sido evacuados por el campo de aviación.

Dos misiones se llevaron ahora a cabo, una en Stanleyville Red Dragon (dragón rojo) y otro sobre Paulis llamada Black Dragon (dragón negro). A la operación conjunto se se le llamo Rouge Dragon. En los próximos dos días más de 1.800 estadounidenses y europeos fueron evacuados así como unos 400 congoleños. No obstante, casi 200 extranjeros y miles de congoleños fueron ejecutados por el Simba.

La operación coincidió con la llegada de unidades mercenarias del ejército del Congo en Stanleyville, la ciudad fue rápidamente capturada. Hasta finales del año los congoleños lograron destruir los últimos puntos de rebelión.

Pues bien en este contexto de caos absoluto y con todos los actores protagonistas presentes ( mercenarios, Gobierno con escaso poder, intereses mineros, tropas de la ONU, rebeldes Simba, y ambiciones personales de todo pelaje ) tiene lugar el falso conflicto que nos relata la película Último tren para Katanga, conocida internacionalmente como The Mercenaries o Dark of the sun.

Una película rodada en 1967 y estrenada en 1968 que partía de un libro Darl of the sun un relato ficticio inspirada en la crisis del Congo (1960–1966), cuando Joseph Mobutu tomó el poder y que supuso en cuanto balance de victima por violencia real en el Congo la muerte de hasta 100,000 personas.

En el libro se yuxtapone la lucha anticolonial en la provincia de Katanga con el complejo contexto de la Guerra Fría . El libro parte de la idea de una operación de mantenimiento de la paz de la ONU empleada para proteger a los civiles durante esta brutal guerra secesionista escrito por Wilbur Smith, un escritor nacido en la actual Zambia cuyas obras demostraban su preocupación por los pueblos africanos.

Smith acababa de escribir su primera novela publicada, When the Lion Feeds . Decidió renunciar a su trabajo en una oficina de impuestos de Sudáfrica, calculando que tenía suficiente dinero dadas las ventas para no tener que trabajar durante dos años. "Contraté una caravana, la estacioné en las montañas y escribí el segundo libro", dijo. " Tenía 30 años de edad, volvía a estar soltero y podía correr el riesgo".

Aunque la novela describía la Rebelión de Baluba en 1960, el guión de la película se desarrolla durante la Rebelión Simba de 1964–65, cuando el gobierno congoleño reclutó mercenarios para luchar contra la rebelión durante este interminable crisis del Congo.

La novela se adaptó a un guión escrito por Ranald MacDougall y Adrian Spies, aunque el actor protagonista declaró Rod Taylor que él mismo reescribió una buena cantidad del guión, incluida la ayuda para diseñar un nuevo final. Lo curioso es que en un momento de la película el protagonista dice sobre lo que representa ser un mercenario "somos unos malditos bastardos" y en ese momento pensó el título de la película de Quentin Tarantino y ahora descubro que esta era una de las películas favoritas del director norteamericano.

El encargado de llevarla al cine fue el británico fallecido en 2009 Jack Cardiff que había destacado por sus labores en la dirección de fotografía , también había sido actor, y que desarrolló una larguísima carrera que fue desde la época del cine mudo hasta inicios del siglo XX participando, entre otros hitos, en los primeros rodajes en Technicolor.

Fue conocido por su influyente fotografía en color utilizada en rodajes de cineastas como Michael Powell y Emeric Pressburger, John Huston y Alfred Hitchcock, en su etapa británica, pero que a finales de los años 1950, empezó a combinar con la dirección obteniendo dos éxitos modestos con Intent to Kill (1958) y Web of Evidence (1959). Sin embargo, su adaptación de una novela de D. H. Lawrence rodada en 1960, Sons and Lovers, protagonizada por Trevor Howard, Wendy Hiller y Dean Stockwell, fue un gran éxito, económico y de crítica. Con la película consiguió siete nominaciones a los Premios Oscar (entre ellas la de mejor director), ganando Freddie Francis el premio a la mejor fotografía en blanco y negro. Cardiff recibió por la película un Globo de Oro al mejor director.

Tras concentrarse en la dirección en los años 1960, realizando filmes como ''El liquidador'', ''Mi dulce geisha'' o la misma ''Último tren a Katanga'', volvió a trabajar como director de fotografía en las décadas de 1970 y 1980, participando principalmente en películas estadounidenses destinadas al gran público. Obtuvo un Oscar por su fotografía en 1948 por Narciso negro.

Se rodó un documental acerca de la vida y de la carrera de Cardiff, Cameraman: The Life and Work of Jack Cardiff (2010), dirigido por Craig McCall. Tardó 17 años en completarse, pero no se estrenó hasta después de su muerte. Además de varias entrevistas con el cineasta, incluye homenajes de Martin Scorsese, Thelma Schoonmaker, Kathleen Byron, Kim Hunter, Moira Shearer, John Mills, Lauren Bacall, Charlton Heston y Kirk Douglas. Fue elegido para competir en la selección oficial de Cannes Classics en el Festival de Cannes en 2010, así como en otros cuatro importantes festivales celebrados ese año.

En este caso la película que he visto , Último tren a Katanga, fue producida por George Englund para la productora Metro Goldwyn Mayer La música que suena en la misma es de Jacques Loussier , un pianista de jazz francés , que escribió la memorable partitura progresiva en la que añade música tribal. La fotografía fue de Edward Scaife , aunque es de esperar que Jack Cardiff, algo haría.

La película es interpretada por un asiduo de Cardiff , Rod Taylor como el capitán Bruce Curry, Yvette Mimieux como Claire, Peter Carsten como el nazi capitán Henlein, Jim Brown como el Sargento Ruffo, Kenneth More como el Dr. Wreid, André Morell como Bussier, Olivier Despax como el Teniente Surrier, Guy Deghy como Delage, Bloke Modisane como Kataki, Calvin Lockhart como el Presidente Ubi, Alan Gifford como Jansen, David Bauer como Adams, Murray Kash como Cochrane, John Serret como el Padre Dominic y Danny Daniels como el general Moses.

La película no presenta contexto alguno, aunque en su estreno entiendo que todo el mundo estaba al tanto de la crisis congoleña. Lo cierto es que cuando en 1960, cuando Bélgica concede la independencia a la República del Congo, una de sus provincias, Katanga, rica en minas de diamantes, se subleva contra el gobierno.

En esa guerra civil y en el descontrol consiguiente la llegada de mercenarios se convierte en una constante en lo que se va a convertir una enorme crisis humanitaria que también lleva al país a los cascos azules que han de verificar el cumplimiento en el proceso descolonizador y en evitar la intervención de otras potencias en la zona, así como la de proteger a los habitantes del Congo.

En eso es llamado por el Presidente congolés Ubi ( Calvin Lockhart ) sabedor de que necesita el apoyo de las fuerzas mercenarias y de empresarios europeos con intereses en la minería de la zona el capitán Bruce Curry (Rod Taylor) quien dirige una banda de mercenarios.

El presidente de encarga una acción , aparentemente humanitaria, evacuar a los habitantes blancos de una localidad minera aislaba, pero de paso recuperar una buena cantidad de diamantes en bruto para evitar caiga en manos de las fuerzas rebeldes, los Simbas, y permitir con ello financiar el conflicto a Ubi frente a los rebeldes. Los diamantes, que por valor de cincuenta millones de dólares, están en una caja de caudales de una compañía minera. El plazo que le da Ubi para recuperarlos es de tres días, improrrogables.

Previamente han de liberar a un empresario en la zona y a su mujer y tiene autorización para penetrar en la zona y liberar a unas 200 personas más.

Para conseguir su objetivo ha de contar con su amigo y socio Ruffo ( Jim Brown ) , un hombre negro local, pero formado en los Estados Unidos que ve como le tratan con desprecio los periodistas blancos en su doble condición de negro y mercenario. Entre los dos reconocen que para el buen funcionamiento de la operación deben contar con el apoyo de un Doctor, el médico alcohólico Wreid ( Kenneth More ) y , aunque sea a regañadientes de un militar alemán , colaborador de los nazis, Henlein ( Peter Carsten ) porque necesita su experiencia militar y habilidades de liderazgo.

A la mañana siguiente, y en principio ocultando la naturaleza de la operación, se embarcan junto con un cuerpo expedicionario local de mercenarios en la peligrosa misión a bordo de un tren. Sin embargo, nada más salir, Curry asume dos problemas. El primero, el vinculo con el alcohol del Doctor Wreid es altísimo y el conocimiento de la operación en ya "vox populi" y Henreid está interesado en los diamantes. Y aunque los serán los simbas, los problemas no parar de aparecen desde que el tren a vapor de los "Chemin de fer du Congo" se pone en marcha.

Al poco de comenzar el camino, el tren es atacado por un avión de las Naciones Unidas , aunque con la radio Curry intenta abortar el ataque. Sin embargo, el mismo tiene lugar y sólo una protección en un tunel, así como las armas antiaéreas frenan la destrucción del convoy.

Por otro lado, Curry descubre que los intereses de los acompañantes son muy diversos. El doctor Wreid, su bebida , no perdonando a Curry que haya tirado por la ventana del tren las botellas; Ruffo, conseguir la prosperidad para su país; el Teniente Surrier ( Olivier Despax ) un congoleño hijo de blancos colonos - y que teme enfrentarse al combate- luchar por su país; mientras que a Henlein le muere el odio a los demás, el desprecio a sus compañeros y la codicia de hacerse con los diamantes. 

Los mercenarios luego recogen en una plantación a una chica blanca , Claire ( Yvette Mimieux ) después de que encuentran su casa quemada y su esposo asesinado por Simbas. Mientras tanto, Henlein, a quien le molesta el liderazgo de Curry, comienza a causar problemas porque el alemán sabe acerca de los diamantes.

Las cosas llegan a un punto de ebullición cuando mata a dos niños de los que sospecha que son espías rebeldes y que son encontrados en las cercanías de una parada del tren en las que no hay nadie. 

Después del intento de Henlein de meter mano a Claire, y que Curry lo interrumpa, Henlein ataca a Curry con unos palos y , después, una motosierra , pero Curry responde con violencia inusitada estando a punto de matar a Henlein colocando su cabeza en las vías del ferrocarril, pero Ruffo lo detiene cuando el transporte había iniciado su movimiento.

Otras complicaciones surgen cuando los mercenarios llegan a la ciudad en la que estaba la mina de diamantes y en la que se deposita el objeto de la misión. Primero, los diamantes están en una caja de seguridad con tiempo bloqueado que retrasa la salida del tren en tres horas. En segundo lugar, por la petición de la persona que encabeza la autoridad local, un blanco, de que Curry intente convencer a unos misioneros que están en la zona y que no han querido retirarse al pueblo para huir.

Al llegar a la misión Curry es informado de que no bajarán al aldea para huir ni el sacerdote ni las dos monjas, sino que además hay una chica local embarazada que lleva tres días de parto y que si no recibe ayuda morirá. Curry por petición de Claire, que la acompaña decide volver por el Dr. Wreid que, a pesar de estar borracho, dado que ha sido emborrachado por Henreid para que le ayude, decide , muy a su pesar, atender a la mujer embarazada en el hospital de la misión.

Aquello se alarga y lo que tenían que ser cincuenta minutos se transforma en dos horas. Pero como el Dr. Wreid no ha terminado decide hacer un gesto honroso en la vida, y se niega a abandonarla a sabiendas que es posible que los Simbas que se acercan lo maten. Curry acepta a regañadientes dejar que el médico se quede atrás.

De vuelta en la ciudad, Curry espera ansiosamente a que se abra la caja de caudales. Pero mientras esperan los Simbas se acercan y comienzan a atacar la ciudad y la estación de tren en la que hay una multitud de personas, blancas y negras, esperando a que el tren se ponga en marcha. Finalmente, la puerta de la cámara de seguridad se abre y el tren, cargado con los diamantes y los residentes , parte de vuelta saliendo de la la estación bajo el ataque Simba. Pero estos vienen con armas ligeras y pesadas y un disparo de mortero destruye el acoplamiento entre los dos últimos vagones justo cuando había superado el puente.

A medida que el resto del tren aumenta su velocidad y comienza la cuesta el último vagón lleno de blancos y en los que están los diamantes se detiene lentamente antes de rodar cuesta abajo hacia la ciudad que ya ha sido tomada por los Simbas. Curry y Ruffo , así como muchos más han escapado, pero no están dispusieron a perder la operación y quieren recuperar los diamantes de los rebeldes. Diseñan un plan para ir a la ciudad al caer la noche.

Usando un disfraz de Simba, Ruffo lleva el "cuerpo sin vida" de Curry al hotel de la ciudad. En las salas del hotel así como en la calle hay todo tipo de desmanes. En el hotel vemos la violación de un torturado Teniente Surrier, así como de mujeres, asesinatos y torturas.

En el exterior, los hombres de Curry con Henreid a la cabeza comienzan su ataque llevándose los vehículos incluido una de combustible, Pero en la huía y ya con Curry y Ruffo con los diamantes el camión del combustible estalla. Tras avanzar y alejarse de la zona, Curry sabe que sin combustibles y sin comestibles poco se puede hacer. En eso que le propone a Ruffo a salir en busca del mismo así como de apoyo.

Pero cuando pretende llevarse los diamantes Ruffo le echa en cara el que se los lleve el, pues sabe que lo único que le interesa es el dinero. Así que Curry se lo deja a Ruffo. Antes de partir vemos que Claire y Curry han comenzado a tontear.

Aprovechando la ausencia de Curry Henlein mata a Ruffo en la creencia de que él tiene los diamantes. Tras buscarlos y no encontrarlos Henlein prepara una balsa y huye río abajo.

Cuando Curry regresa se encuentra por el camino que los diamantes se los había dejado Ruffo, pues en el fondo confiaba en él, pero al llegar se encuentra a su amigo muerto.

En ese momento la ira lo ciega y con ella la idea de vengar la muerte de Ruffo. Persigue a Henlein campo a través en su furgón militar y , tras dar con él en el río, lo mata en una cruel pelea. Curry , que ha sido visto matando a su subordinado sin piedad por uno de sus hombres descubre que la brutalidad ha provocado el desprecio de éste y luego vuelve al convoy de camiones.

Una vez allí Curry reflexiona antes de entregarse a una corte marcial para responder por sus acciones cometidas, acabando así la película.

La mayor parte de la película se filmó en Jamaica en enero de 1967 utilizando el sistema ferroviario del país , aprovechando un tren de vapor que funcionaba, además de seguridad y rentabilidad. Por cierto, hubo muchas lluvias durante la producción de la película en Jamaica. Los interiores se completaron en MGM British Studios , Borehamwood, cerca de Londres. Lo curioso es que , al mismo tiempo, la MGM estaba filmando Los comediantes (1967) una película basada en el relato de Graham Greene en Benin (África) y curiosamente se desarrollaba la historia en una isla del Caribe. 

La película fue hecha y estrenada unos tres años después de que su novela de origen "Dark of the Sun" de Wilbur Smith se publicara por primera vez en 1965. El libro fue la segunda novela de Smith con esta película Último tren a Katanga (1968) siendo la primera adaptación de una historia de Wilbur Smith.

En la versión alemana, Curry pasó a llamarse Willy Krüger y fue representado como un ex oficial de la Wehrmacht que ya se había enfrentado a Henlein durante la Segunda Guerra Mundial debido al fanático nazismo de este último . La versión alemana también corta la escena en la que Henlein asesina a dos niños congoleños y da a entender que la película tiene lugar durante la primera emergencia del Congo en 1961–64, cuando estuvieron involucrados mercenarios como Müller y 'Mad' Mike Hoare . Lo cierto es que el personaje del Capitán Henlein asumido por Peter Carsten se basó en el mercenario alemán Siegfried Müller que luchó en el Congo durante la década de 1960. Müller apareció con una Cruz de Hierro en un documental de Alemania Oriental de 1966 titulado Der lachende Mann (en inglés: The Laughing Man ).

La película se estrenó en Francia con el mismo título que en España, Le dernier train du Katanga, o Último tren a Katanga.

Esta película volvía a reunir a Rod Taylor con Yvette Mimieux ocho años después de que co-protagonizaran El tiempo en sus manos (1960), que junto a Los Pájaros son los tres títulos que yo identifico mentalmente a Taylor. Clint Walker fue la primera opción para el papel principal del capitán Bruce Curry, que al final se eligió a Rod Taylor , de 37 años, comenzó a centrarse en las películas de acción con esta película, rechazando todas las ofertas para un trabajo más dramáticos.

La publicidad de esta imagen declaró que era la primera gran película para examinar la Rebelión del Congo, también conocida como la Crisis del Congo, también conocida como el Levantamiento del Congo. Muchos carteles de películas mostraban un largo preámbulo de texto que decía: "No mates por las mujeres. No mates por los diamantes. ¡Matas porque te pagan! Una fuerza de ataque de los mercenarios pelean las batallas más brutales de todas" La furia ardiente del Congo desgarrado por las luchas de hoy ". Las ilustraciones en el cartel muestran a Rod Taylor con el torso desnudo, musculoso y sudoroso, siendo atacado por un hombre con una motosierra. En la escena de la película, sin embargo, Taylor lleva una camisa.

El actor inglés Kenneth More obtuvo un papel secundario en esta película después de haber protagonizada anteriormente nueve años antes otro historia en un tren en peligro similar pero en la India hecha en 1959 por los británicos. Este actor escribió muchos años después, sobre cómo hacer "Dark of the Sun" fue la única experiencia de filmación infeliz de su larga y distinguida carrera. Se cansó de las payasadas "prima donna" de Rod Taylor y Jim Brown, un famoso jugador de futbol americano , convertido en estrella del cine que toda la producción estaba mal organizada y que muchas de sus imágenes no se incluirían en la versión final. Kennet More añadió en su biografía que el director Cardiff llegó siempre llegaba tarde al set, no antes de las 10 am. También dijo que a Rod Taylor y Jim Brown no les gustaban y que a menudo llevaban la tensión durante el rodaje.

Martin Scorsese dijo de la película que era uno de sus "placeres culpables". La película tuvo una influencia particular en Quentin Tarantino, quien utilizó varias pistas de la partitura para su película Malditos bastardos (2009). Rod Taylor aparece en esa película como Winston Churchill.

Los críticos condenaron la película por su lanzamiento original por sus escenas gráficas de violencia, violaciones de los simbas y tortura. Un crítico contemporáneo se emocionó al comentar que el objetivo principal del director parecía ser acumular tanta violencia sádica en las dos horas de la película como pudo.

Sobre el tema de la violencia, el director Jack Cardiff comentó: "Aunque era una historia muy violenta, la violencia real en el Congo en ese momento era mucho más de lo que podía mostrar en mi película; en mi investigación encontré pruebas tan repugnantes que daban náuseas. Los críticos se quejaron del contenido violento, pero hoy apenas levantaría una ceja ".

En el País Jordi Battle Caminal dijo de ella que "Muchos podrán decir, con razón, que este producto tiene mucho ruido y pocas nueces. ( ) pero habrá también rencillas graves entre el americano y el alemán, todo muy convencional. Pero pese a la ausencia de nueces, este filme es vistoso y funcional, una obra de acción que concede pocos respiros al espectador. El rudo Taylor, por otra parte, daba muy bien en productos como éste.

En este mismo diario Antonio Albert señalaba que "Martin Scorsese afirmaba que esta película le impresionaba por su violencia extrema, desde el primer fotograma hasta el sangriento desenlace. Eran otros tiempos y la violencia extrema deja bastante que desear a estas alturas. La historia es mediocre y el reparto menor, pero, sin no hay otra cosa que hacer, se deja ver".

En el Mundo y Movistar + se dice de ella que "Cardiff explora la moral y las motivaciones que llevan a actuar a los mercenarios; como el que interpreta Rod Taylor (''Los pájaros'') en uno de los trabajos más lucidos de su carrera. Su compañero de reparto es Jim Brown, un jugador de fútbol americano al que Hollywood reclutó para protagonizar películas como ''Doce del patíbulo'' o ''Estación polar Zebra''.

En España el filme tuvo mucho éxito, tanto, que incluso se llegó a reponer en los cines posteriormente".

Por mi parte, además de obligarme a recordar el pavoroso conflicto pasado y presente de la República Democrática del Congo, así como a sus míticos protagonistas ( Lumumba, Mobutu Sese Seko, Tshombe, Kasabuvu, y otros más que estudié en su momento) he visto al completo una película mítica, dura , cruel, o como se dijo en su tiempo, sádica, pero que contextualiza magníficamente el conflicto que fue y , que en parte, es , del Ex Congo Belga, Ex Zaire y actual República Democrática del Congo. Un conflicto extensible a casi todo el continente africano en el momento del fin de las colonias. Un cubano al que conozco ex capitán del ejército del país caribeño me contó su experiencia en estas mal llamadas " guerras de baja intensidad" tan propias de la Guerra Fría . En concreto él participó en la de Angola, penetrando en la vecina Namibia junto a los Swapo. Me comentó que los mandos y organizadores eran siempre los asesores militares soviéticos que actuaban sin miramientos con sus hombres y con los demás subordinados. Me contó aventuras y desventuras de su grupo durante el conflicto.

Con respecto a la película señalar que nunca la había visto completa. Había visto momento puntuales de la misma y , que duda cabe que es una película impactante que , sin duda, tuvo que generar polémica en el momento del estreno, especialmente cuando los acontecimientos, aunque no reales, si inspirados en la realidad, estaba aún frescos. No es de extrañar la admiración que siente sobre la misma directores que aprecian su carácter extremamente violento.

La película sabe combinar las escenas de acción con la anteriores y lo cierto es que la hora y media de duración pasan rápido, pues la narración es muy ágil. Si acaso la historia más endeble es la amorosa pues se pasa de la desesperación al arropamiento y entrega rápido. Una buena película de finales de los sesenta , una década en la que el cine tenía que decir mucho y mucho dirá en lo que quedaba, en el siguiente,... y todavía hoy.