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domingo, 1 de julio de 2018

El año en que nació Big Brother


Hay cifras que a uno se le quedan grabadas y más aún si corresponden con un obra literaria y un autor. El autor es George Orwell y el título - un inolvidable-  1984 o Nineteen Eighty-Four en su versión original.

Orwell, escritor y periodista británico, nacido en la India, cuando estaba integrada en el Imperio Británico y cuya obra , entre las que destacan dos - Rebelión en la Granja y la citada 1984- tienen mucho de experiencias personales vividas por el autor en las tres etapas de su vida: su posición en contra del imperialismo británico que lo llevó al compromiso como representante de las fuerzas del orden colonial en Birmania durante su juventud; a favor del socialismo democrático, después de haber observado y sufrido las condiciones de vida de las clases sociales de los trabajadores de Londres y París; y en contra de los totalitarismos , tanto el nazi como el estalinista, tras su participación en la Guerra Civil Española. 

1984 (aunque escrita en 1949), fue escrita en sus últimos años de vida y publicada poco antes de su fallecimiento, y en la que crea el concepto de «Gran Hermano», que desde entonces pasó al lenguaje común de la crítica de las técnicas modernas de vigilancia. De todo ello surge el adjetivo «orwelliano» referencia al distópico universo totalitarista imaginado por el escritor inglés. 

Indudablemente 1984, libro que vi en la colección RTV que estaba en mi habitación desde que era un niño es una obra literaria que se transformó en película de ficción ese mismo año dirigida por el director británico Michael Radford y estrenada en 1984. 

Michael Radford curiosamente nacido en la India , en concreto en Nueva Delhi, en 1946 es conocido como director y guionista cinematográfico que desarrolló su carrera en parte en el documental para la BBC de Escocia estrenándose en el cine con Another Time, Another Place (1983), film que acabó siendo seleccionado para la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes de 1983 realizando al año siguiente esta de 1984. Muy recordada para bien fue su obra El cartero (y Pablo Neruda) (Il postino) (1994) como director y guionista y para mal por La Mula (2012) , basada en la novela de Juan Eslava Galán y los desencuentros que tuvo con los productores españoles. 

En este caso y para 1984 Michael Radford contó en la producción con Simon Perry y Marvin J. Rosenblum, quien dijo en una ocasión que esta película tenía "El mayor anzuelo de marketing que haya habido jamás para una película: una película de 1984 realizada en 1984." realizado para la productora Virgin Films y Umbrella-Rosenblum Films, contando con la distribución de la 20th Century Fox y un presupuesto de £5.500.000. 

La película seguía un guión de Michael Radford, basado en la obra de George Orwell. Para la banda sonora contó con la música de Dominic Muldowney con "Oceania, Tis for Thee", y canciones de Eurythmics. 

La fotografía es del multipremiado Roger Deakins, mientras que en montaje el responsable fue Tom Priestley. 

El reparto lo encabeza John Hurt como Winston Smith, que aparece acompañado por Richard Burton como O'Brien, Suzanna Hamilton como Julia, Cyril Cusack como Sr. Charrington, Gregor Fisher como Parsons. Junto a ellos están James Walker como Syme, Andrew Wilde como Tillotson, Corina Seddon como la señora Smith, Rupert Baderman como el joven Winston Smith, John Boswall como Emmanuel Goldstein, Phyllis Logan como la voz del Telescreen Announcer y Roger Lloyd-Pack como el camarero. También aparece Bob Flag como Gran Hermano (solo como imagen fija ) y Shirley Stelfox como la prostituta de $ 2.00. 

El prólogo de apertura de la película dice: "Quién controla el pasado controla el futuro. Quién controla el presente controla el pasado". Estamos en el futuro, en el año 1984. Winston Smith (John Hurt) un funcionario de bajo rango en un Londres , en concreto en la parte de una región llamada Franja Aérea 1, "... que alguna vez fue llamada Inglaterra o Britania" ​ integrada, a su vez, en un inmenso estado colectivista: Oceanía , un superestado totalitario, que comprende el Reino Unido, Irlanda, toda América, Australia, Nueva Zelanda y el sur de África en una zona regida por un gobierno totalitario liderado por el Gran Hermano. Su existencia, como la de todos está bajo la continua vigilancia de las autoridades de la Oceanía totalitaria. 

La sociedad de Oceanía está dividida en tres grupos. Los miembros "externos" del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente o círculo interior del partido y una masa de gente, a la que el Partido mantiene pobre y entretenida para que no puedan ni quieran rebelarse, los proles.

Los miembros "externos" constituyen la burocracia del aparato estatal (de ahí la necesidad de la estricta vigilancia), viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda alienante que los desmoraliza y les impide pensar críticamente. 

El estado suprime todo derecho y condena a una existencia poco más que miserable, con riesgo de perder la vida o sufrir vejaciones espantosas, a aquellos que no demostrasen suficiente fidelidad y adhesión a la causa nacional. Para ello se organizan numerosas manifestaciones, donde se requiere la participación activa de los miembros, gritando las consignas favorables al partido, vociferando contra los supuestos traidores y dando rienda suelta al más desaforado fanatismo. Solo con fervor fanático se puede escapar a la omnipresente vigilancia de la policía del pensamiento. 

Los tres grandes Estados mantienen una guerra "eterna". Esta guerra se caracteriza porque siempre hay dos naciones que se alían contra la otra y siempre alguna nación acaba traicionando a su aliada para aliarse con su enemigo . 

Comienza con una guerra de Oceanía y Asia Oriental - donde impera la "adoración de la muerte" o "desaparición del yo" y comprende China, Japón y Corea- contra Eurasia, donde impera el neobolchevismo. Eurasia comprende la Unión Soviética (incluida la parte asiática) y Europa (excepto Islandia, el Reino Unido e Irlanda). 

Smith, es un trabajador del Ministerio de la Verdad. Se encarga de revisar las noticias y modificarlas para que sean publicadas. El Ministerio de la Verdad (Minitrue o Miniver) se dedica a manipular o destruir los documentos históricos de todo tipo (incluyendo fotografías, libros y periódicos), para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia, mantenida por el Estado. 

El Gran Hermano suple a todo personaje político: él es el comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. Él es la encarnación de los ideales del Partido, el Partido ubicuo, único y todopoderoso que vigila sin descanso todas las actividades cotidianas de la población, al punto que inclusive, en las calles y casas hay dispositivos de vigilancia para conocer todos los actos de cada individuo ("telepantallas"). 

El Partido es la organización a la que han de pertenecer todas las personas, a excepción de los "proles", que con todo, constituyen la inmensa mayoría de la población. Estos últimos están mantenidos en la miseria más abyecta, pero se les entretiene de diversas formas por parte del Partido para preservarlos contentos en su situación. Prácticamente solo saben obedecer órdenes y se los considera incapaces de rebelarse; se les conceden los mismos derechos que a los animales y, de hecho, la Policía del pensamiento apenas los vigila: «a los proles se les permite la libertad intelectual porque no tienen intelecto alguno». 

La familia es apenas tolerada por la ideología del Partido; es una práctica común la denuncia de traición al Partido por parte de hijos pequeños a sus padres. 

Se critica permanentemente aquellos que han participado en El libro de Goldstein que dice que las tres naciones no creen en la victoria y no quieren que la guerra acabe, ya que el objetivo de la guerra es mantener al pueblo pobre, ignorante y que transmita todo el odio que siente por su precariedad contra países extranjeros. 

Mantener la producción armamentística, prácticamente el único tipo de producción abundante en esta distopía, también provoca un estado de guerra continuo entre los tres superestados, que han de seguir manteniendo dicha industria a toda costa. 

Ante esta situación, Smith (John Hurt) se esfuerza por mantener su cordura y su dominio de la realidad a medida que el poder e influencia abrumadores del régimen persigue el individualismo y el pensamiento individual tanto a nivel político como personal. Así que en su casa guarda escondida una libreta en la que escribe sus pensamientos y cuestiona los axiomas del Partido. Winston guarda este diario secreto de sus pensamientos privados, así creando evidencia de su pensamiento-crimen . 

Winston Smith se va volviendo consciente de que los retoques de la historia en los que consiste su trabajo son solo una parte de la gran farsa en la que se basa su gobierno, y descubre la falsedad intencionada de todas las informaciones procedentes del Partido Único. 

Su vida transcurre como la de cualquier otro ciudadano, salvo por una vocación por la reflexión, lo cual no les está permitido. Todos son vigilados constantemente a la vez que reciben mensajes sobre el desarrollo de la guerra en la que se ve inmersa Oceanía, mensajes de rebeldes que se arrepienten y claman en ser ejecutados, así como mensajes del Gran Hermano. Es famoso el lema: "LA GUERRA ES LA PAZ, LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD, LA IGNORANCIA ES LA FUERZA". 

En su ansia de evadir la omnipresente vigilancia del Gran Hermano (que llega inclusive a todas las casas) encuentra el amor de una joven rebelde llamada Julia (Suzanna Hamilton), Julia es una compañera trabajadora del Partido Exterior , también desengañada del sistema político y a la que ha visto en uno de esos mitines de adoctrinamiento a inicios de la película. Ella le envía un mensaje. 

Se encuentran y entablan una relación amorosa, dentro de lo que les es posible. Una temeridad que la Policía del Pensamiento no está dispuesta a permitir, aunque sea la resistencia de dos contra una sociedad que se vigila a sí misma. 

El régimen tiene prohibido ese tipo de relaciones entre miembros del Partido interior, es decir entre los ciudadanos de Oceanía. 

Winston durante ese período es llamado por un dirigente del Partido, el que le proporciona "secretamente" material subversivo para su lectura. Winston siente factible la existencia de la resistencia y confía en que lo único que no podrán arrebatarle, de ser arrestado, son sus sentimientos. 

Su primer encuentro tiene lugar en el remoto campo donde intercambian ideas subversivas antes de tener relaciones sexuales. 

Poco después, Winston alquila una habitación encima de una casa de empeños (en el área proletaria menos restrictiva) regentada por el Sr. Charrington (Cyril Cusack) donde continúan su enlace. 

Julia, una joven sensual y de espíritu libre, compra comida y ropa de contrabando en el mercado negro, y durante unos breves meses se reúnen en secreto y disfrutan juntos de una vida idílica de relativa libertad y alegría. 

Juntos Winston y Julia creen afiliarse a la Hermandad, un supuesto grupo de resistencia dirigido por Emmanuel Goldstein —un personaje casi tan ubicuo y omnipresente como el propio Gran Hermano, el Enemigo del Pueblo, traidor a la Revolución y escritor de El Libro, el cual Winston lee hasta llegar a comprender los mecanismos del doblepensar, herramienta base de dominación del Partido—, y que es en realidad uno más de los instrumentos de control del Partido. 

Es en este momento en que se vida se convertirá en una pesadilla cuando pruebe el amor prohibido y cometa el crimen de pensar libremente. Al descubrir que los presuntos "miembros de la resistencia" formaban parte también del mecanismo represor.   Llega a su fin una noche, con el ataque repentino de la Policía del Pensamiento. 

Ambos son arrestados y se revela que hay una telepantalla escondida detrás de una imagen en la pared de su habitación, y que el propietario encantadoramente anticuado y aparentemente sensible de la casa de empeño, el Sr. Charrington, es un agente encubierto del Pensamiento. 

Winston y Julia son llevados al Ministerio de Amor para ser detenidos, interrogados y "rehabilitados" por separado. Allí, se encuentran a merced de O’Brien (Richard Burton), un cruel oficial decidido a destruir su libertad de pensamiento y a quebrantar su voluntad. O'Brien , un miembro de alto rango del Partido Interior al que Winston había creído anteriormente le acusa de ser un criminal de pensamiento y agente del movimiento de resistencia liderado por el archienemigo del Partido, Emmanuel Goldstein , sistemáticamente lo tortura. Winston es torturado, y tendrá que hacer frente a sus peores temores. 

Durante el proceso tendrá que ponerse en cuestión tanto sus ideas acerca de la realidad como sus sentimientos hacia Julia. Winston es obligado a reconocer que un enunciado evidentemente falso como 2+2=5 es en realidad verdadero. O'Brien instruye a Winston sobre el verdadero propósito del estado y lo instruye en una especie de catequesis sobre los principios del doblepensamiento : la práctica de mantener dos pensamientos contradictorios en la mente simultáneamente. 

Su fortaleza sorprende a los torturadores en la Habitación 101 , donde O'Brien le dice que será sometido a la "peor cosa del mundo", diseñada específicamente en torno a las fobias personales de Smith. 

Cuando se enfrenta a este horror insoportable, que resulta ser una jaula llena de ratas hambrientas y salvajes, la resistencia psicológica de Winston finalmente se rompe irremediablemente, y él histéricamente repudia su lealtad a Julia. 

Ahora completamente subyugado y purgado de cualquier pensamiento rebelde, impulsos o apegos personales, Winston acaba, tras largos e inhumanos meses, aceptando interiormente que la verdad es lo que el partido dice y no lo que su intelecto deduzca, o ni siquiera lo que sus sentidos perciban. Winston es restaurado a la salud física y liberado. 

En la escena final, Winston regresa al Chestnut Tree Café, donde había visto anteriormente a los criminales de pensamiento rehabilitados como eran Jones, Aaronson y Rutherford (ellos mismos prominentes pero luego deshonrados miembros del Partido) que desde entonces han sido "vaporizados" y han dejado de ser personas. 

Mientras se sienta en la mesa de ajedrez, Julia, que ha sido también torturada, se acerca a Winston, que también se "rehabilitó". Comparten una botella de Victory Gin e intercambian impasiblemente unas palabras sobre cómo se han traicionado. Actúan indiferentemente el uno hacia el otro. Ahora son dos extraños. 

La finalidad del Partido Único se ha cumplido pues de hecho el amor entre Winston y Julia ha desaparecido, reemplazado por el amor hacia el Gran Hermano, único sentimiento afectuoso tolerado por el régimen. 

Después de que ella se va, Winston ve una transmisión de sí mismo en la gran pantalla que confiesa sus "crímenes" contra el estado e implora el perdón de la población. Al escuchar un informe noticioso que declara la derrota total del ejército de Oceanía de las fuerzas enemigas ( euroasiáticas ) en el norte de África, Winston mira la imagen fija de Gran Hermano que aparece en la pantalla, luego se da vuelta y tiene lágrimas en los ojos. Así acaba la película. 

La obra publicada el 8 de junio de 1949, y publicitada entonces como una crítica a los regímenes totalitarios, nos traslada hasta una sociedad futura en el Imperio de Oceanía donde el Partido Único tiene un dominio incontestable y el ojo del Gran Hermano controla todo y a todos. Una sociedad maniatada donde todo atisbo de intimidad y libre pensamiento están terminantemente prohibidos.se alude a ella cuando se quiere denunciar cualquier tipo de opresión del poder y control sobre el ciudadano, también en nuestras sociedades modernas. 

1984 es —junto a títulos como 'Un mundo feliz' o 'Fahrenheit 451'— una novela clave dentro de la ficción distópica, un término que engloba obras que se centran en la perversión de la visión de una utópica sociedad futura donde todo funciona a la perfección y todos sus ciudadanos son felices. 

Sonia Orwell, la viuda de George, firmó el contrato para permitir que esta película se realizara, el 1 de diciembre de 1980, mientras estaba en el hospital. Nueve días después, la Sra. Orwell falleció. Originalmente quería tener control artístico total sobre la producción, pero al final, renunció a esto cuando aceptó los términos y condiciones del contrato y lo firmó. Eso sí, la Sra. Orwell finalmente acordó permitirle producir la película, solo bajo la estipulación de que no se usarán efectos especiales futurísticos de ciencia ficción para contar la historia. Se decía que la Sra. Orwell odió la versión de 1984 realizada en 1956, protagonizada por Edmond O'Brien y Jan Sterling . También se horrorizó ante la propuesta de  David Bowie de convertir el libro en un musical de rock a mediados de los años setenta. 

El productor Simon Perry dijo sobre la película que "La idea de hacer la película realmente me emocionó. Había leído el libro cuando tenía quince años, y me había impresionado enormemente. Convertirlo en una película sería claramente difícil, especialmente el corto tiempo disponible, si lo lanzáramos en el año del título, pero era la oportunidad de su vida ". 

En el invierno de 1983, el director Michael Radford le pidió a su productor que probara los derechos de la novela de Orwell, con pocas expectativas de que estuvieran disponibles. Resultó que los derechos estaban en manos de Marvin Rosenblum, un abogado de Chicago que había intentado por su cuenta hacer que se produjera una película de este tipo. Rosenblum aceptó convertirse en productor ejecutivo, y mientras el productor Simon Perry recaudó el dinero de producción de Richard Branson , dueño de Virgin, lo que tuvo sus consecuencias.

Radford escribió el guión, inspirado en su idea de hacer una "película de ciencia ficción hecha en 1948". El guión finalizó en tres semanas. A Hal Ashby , Milos Forman y Francis Ford Coppola se les pidió que dirigieran, pero todos declinaron. Hugh Hudson quiso dirigir, pero fue rechazado por los productores, ya que era desconocido en ese momento. El elegido por lo tanto fue Radford. 

Para el papel de O'Brien , Paul Scofield fue contratado originalmente para interpretar el papel, pero tuvo que retirarse después de sufrir una fractura en la pierna durante el rodaje de The Shooting Party . Ante esta situación, Anthony Hopkins , Sean Connery y Rod Steiger fueron todos considerados. Finalmente, Richard Burton, que vivía en Haití, se unió a la producción seis semanas después . 

Algunas fuentes de Internet afirman que la fotografía principal comenzó el 19 de marzo de 1984 y terminó en octubre de 1984. Sin embargo, la película fue lanzada ese mismo mes, y una tarjeta de título al final de la película afirma explícitamente que "fue fotografiada en y alrededor Londres durante el período de abril a junio de 1984, la hora exacta y el entorno imaginado por el autor ". El presupuesto originalmente era de £ 2.5 millones, pero aumentó durante la filmación y se requirieron fondos adicionales a casi el doble. 

Las primeras escenas de la película se filmaron en un hangar de la RAF en Hullavington cerca de Chippenham en Wiltshire . Algunas escenas ambientadas en Victory Square también fueron filmadas en el Alexandra Palace en Muswell Hill de Londres. Senate House (Universidad de Londres) se usó para fotografías exteriores del Ministerio de la Verdad . La Central eléctrica de Battersea o Battersea Power Station que está en Londres , en Wandsworth , fue la fachada de las Victory Mansions; y el Beckton Gas Works en los Docklands de Newham también en Londres fue utilizado como escenario de las zonas proletarias. El exterior de la casa de empeños, una escena de pub y una escena con una prostituta se filmaron en Cheshire Street , en Shoreditch, en el East End londinense, un área que Orwell había visitado y comentado en su primer libro, Down and Out en París y Londres . 

Los interiores de la cantina se filmaron en un molino de granos en desuso en Silvertown. En contraste, el idílico y onírico "País Dorado", donde Winston y Julia reparan su primera cita y que se repite en las fantasías de Winston, fue filmado en el condado de Wiltshire , en el suroeste, en un círculo natural de colinas llamado "The Roundway", cerca del ciudad de Devizes . 

Las escenas en el tren fueron filmadas en Kent y East Sussex Railway . Las imágenes en estudio se rodaron en los Shepperton Studios, de Shepperton en Surrey. 

También se rodó en la londinense Wood Green, La película fue filmada durante abril, mayo y junio de 1984. 

Los créditos de cierre declaran que "esta película fue fotografiada en Londres y alrededores durante el período de abril a junio de 1984, la hora exacta y el entorno imaginado por el autor ( George Orwell )"  , vamos, en los días anotados en el diario de Winston Smith. 

La escena en la que Smith ingresa a su departamento y escribe en su diario, fechado el 4 de abril de 1984, fue filmada el 4 de abril de 1984. 

En la película, los miembros del Partido Interior y Exterior se llaman "hermano" o "hermana" en lugar de "camarada" como en la novela. La película compartió varios lugares con la película Brasil de Terry Gilliam , que se filmó el mismo año. 

Durante la mayor parte del rodaje, durante la filmación, Richard Burton tuvo grandes dificultades para recordar sus líneas y, a veces, tuvo que filmar una escena docenas de veces antes de que pudiera hacerlo bien. 

La escena en el departamento de O'Brien donde O'Brien está hablando con Winston sobre el libro de Goldstein llevó un registro de cuarenta y una tomas para que Burton dijera su discurso sin perder el hilo. Esta fue la última película de Richard Burton antes de su muerte el 5 de agosto de 1984, a la edad de cincuenta y ocho años tal y como se indica al final de la película. Lo cierto es que el director y los productores se opusieron al casting de Richard Burton como O'Brien, sobre todo porque no había hecho una película en cinco años, y ya no se consideraba una atracción de taquilla. Sus últimas películas, Tristán e Isolda (1981) y Círculo de dos (1981), fueron filmadas en 1979 y no tuvieron un estreno teatral. Richard Burton fue la cuarta opción para el papel de O'Brien. Filmó todas sus escenas durante un período de tres semanas en mayo de 1984. La película está dedicada a Richard Burton . La dedicación durante los créditos de cierre dice: "Con amor y admiración. Richard Burton 1925-1984". 

Según Michael Radford, Richard Burton insistió en que su guardarropa fuera creado por Savile Row Tailors, a pesar de su personaje (junto con el resto del elenco) O'Brien vistiendo solo trajes de caldera durante toda la película. 

La publicidad de esta imagen informó que Sir John Hurt fue el único actor que el productor Simon Perry y Michael Radford alguna vez consideraron interpretar a Winston Smith. La película presenta un saludo que nunca se usó en la novela. Se realiza alzando los brazos hacia arriba y haciendo que las muñecas se crucen entre sí en forma de una pequeña V. Un saludo similar se ve en la película, Pink Floyd: The Wall (1982). 

Los soldados de Oceanía en la película llevan cascos del Ejército Rojo soviético, pintados de negro.Las noticias sobre telespectadores en Oceanía enfatizaron las cifras de producción, tal como lo hizo en la Unión Soviética, donde el establecimiento de récords en las fábricas (por "Héroes del Trabajo Socialista") fue especialmente glorificado. Las imágenes omnipresentes de Gran Hermano, un hombre de mediana edad con bigote, se parece al culto a la personalidad construido alrededor de Joseph Stalin en la URSS durante los años 1930, 1940 y 1950. 

La descripción de Emmanuel Goldstein, con una "pequeña barba de chivo", evoca la imagen de León Trotsky. La película de Goldstein durante la manifestación del Odio de dos minutos en la escena de apertura se describe como una muestra de que se está transformando en una oveja balando. Esta imagen fue utilizada en una película de propaganda durante el período Kino-eye de la película soviética, que mostraba a Trotsky transformándose en una cabra. El libro de Goldstein es similar al análisis sumamente crítico de Trotsky de la URSS, "La revolución traicionada", publicado en 1936. 

Las confesiones de los "Thought Criminals" Rutherford, Aaronson y Jones están basadas en los juicios show soviéticos de la década de 1930, que incluyeron confesiones inventadas por los prominentes bolcheviques Nikolai Bukharin, Grigory Zinoviev y Lev Kamenev en el sentido de que estaban siendo pagados por los nazis gobierno para socavar el régimen soviético bajo la dirección de León Trotsky. 

En la escena final, cuando Winston juega al ajedrez en el Chestnut Tree Café, toma una pieza blanca del tablero y contempla un movimiento. La disposición de las piezas en el tablero de ajedrez sugiere que está considerando una táctica de dar la vuelta y golpear al ejército negro opuesto desde atrás. Solo unos minutos más tarde, el presentador de la pantalla de televisión informa que las fuerzas de Oceanía acababan de derrotar al enemigo de Eurasia en África, utilizando la misma táctica. 

El director Michael Radford y el director de fotografía Roger Deakins originalmente querían rodar la película en blanco y negro, pero los patrocinadores financieros de la producción, Virgin Films, se opusieron a esta idea. En cambio, Deakins usó una técnica de procesamiento de película llamada derivación de blanqueo para crear el aspecto distintivo y deslavado de las imágenes en color de la película. La película es un ejemplo muy raro de la técnica que se está haciendo en cada impresión de lanzamiento, en lugar de la inter-negativa o inter-positiva; como la plata se retiene en la impresión, y el laboratorio no puede reclamar la plata, el costo es más alto, pero la plata retenida le da una "profundidad" a la imagen proyectada. El lanzamiento de DVD de 2003 (el único lanzamiento para restaurar la puntuación musical completa de Dominic Muldowney ) se masterizó a partir de los negativos originales (no una versión impresa) y, por lo tanto, inadvertidamente restauró la saturación de color original de la película. 

Michael Radford dijo una vez sobre esta película: "Hay actitudes de doblepensamiento a nuestro alrededor. (George) Orwell lo señaló en una forma muy extrema. Estaba escribiendo cuando el mundo acababa de experimentar un levantamiento de la derecha (nazismo), pero desde entonces tenemos un levantamiento de la izquierda (comunismo soviético), y ahora podemos ver ambos lados. Lo que he tratado de hacer es recorrer un delicado camino entre la sátira y la parodia, y dejar en claro que Orwell estaba ofreciendo una visión del totalitarismo derivado del mundo que él conocía. La película no es un pseudo-documental sobre lo que podría pasar si los soviéticos se apoderaran de Gran Bretaña. En la parte inferior, 1984 es sobre un ser humano, y eso es todo. Orwell era un filósofo de la decencia humana No hay referencias a nada que sucediera después de 1948. En cierto sentido, es una película de época. He tratado de hacer que la historia sea completamente real, aunque el escenario es completamente irreal. Todos se comportan de la manera más normal posible, lo que produce una efecto extraño y surrealista. Así es como sentir cuando lees el libro. Creo que esta es la primera película de ciencia ficción naturalista ". 

Virgin Films, de Richard Branson , la compañía de producción que financió la película, quería un acto pop comercialmente viable para componer la música de la película y aumentar su potencial de mercado. Originalmente, se acercaron a David Bowie , quien había usado la novela de Orwell como inspiración para algunas canciones en su álbum de 1974, "Diamond Dogs", pero exigió demasiado dinero para el trabajo. Optaron por Eurythmics , que inicialmente habían rechazado la oferta pero luego aceptaron. Michael Radford no conocía este plan y ya había contratado a Dominic Muldowney para componer la totalidad de la partitura musical de la película. 

Virgin Films ejerció su derecho de corte final, y reemplazó la mayor parte del puntaje de Muldowney con el puntaje Eurythmics, por el lanzamiento de la película (parte de la composición de Muldowney permaneció, particularmente el himno estatal, "Oceania, Tis for Thee"). 

Radford estaba disgustado con este desarrollo y tomó represalias al retirar la película para ser considerada para el premio BAFTA a la Mejor Película. Cuando la película ganó el premio Evening Standard a la Mejor Película del Año, Radford usó su discurso de aceptación en la ceremonia televisada a nivel nacional para denunciar la participación de Eurythmics contra su voluntad.

The Eurythmics publicó una declaración de que desconocían la disputa y que no habrían aceptado la comisión si supieran que se hizo en contra del consentimiento del director. La banda sonora de Eurythmics se lanzó como el álbum "1984 (For the Love of Big Brother)" en 1984; el puntaje completo de Muldowney finalmente se lanzó como un CD de edición limitada "Mil novecientos ochenta y cuatro: La música de Oceanía" en 1999, para conmemorar el décimo quinto aniversario de la película. 

Tras su estreno en los Estados Unidos, Vincent Canby dijo que la película era "admirable, absolutamente hermosa", aunque "no era una película fácil de ver". 

Roger Ebert dijo de ella que "penetra mucho más profundamente en el corazón de la oscuridad de la novela" que las adaptaciones anteriores, y describiendo a Hurt como "el perfecto Winston Smith". 

La película ganó el premio a la "Mejor Película Británica del Año" y Mejor actor en los Evening Standard British Film Awards. Allí fue donde Radford expresó su descontento con el tema de la música. En los Premios BAFTA fue nominada a Mejor diseño de producción .

En España fue premiada en la Seminci de Valladolid al mejor nuevo director y mejor actor, (Richard Burton). En Turquía igualmente fue premiada y ganó el Premio Golden Tulip en el Festival Internacional de Cine de Estambul en 1985.

Por mi parte diré que la película es un enorme trabajo interpretativo de John Hurt y una adaptación bastante cercana a la obra literaria. Desde luego la recreación de un Londres posapocalíptico está muy bien conseguido.

Es una película oscura y pesimista como siempre que hablamos del totalitarismo, y vemos hasta que punto puede levar a la degradación del hombre hasta cosificarlo y convertirlo en un ser servil. Portadora de imágenes impactantes e imborrables como el de las ratas durante el interrogatorio, momento en el que sufrí. 

La película es una buena referencia en lo literario , aunque es compleja desde el punto de vista de la narración si no la has leído previamente, pues hay momentos dónde situar a los personajes y lo que representan en un pelín complejo. Pero, desde luego es una película que merece ser vista y un homenaje al gran actor que fue y que murió prematuramente como fue Richard Burton. con un peso interesante en la película.  


martes, 3 de enero de 2017

La mula


En 2003 se publicaba una obra más de las muchas escritas por Juan Eslava Galán, un escritor nacido en Arjona en el año 1948 y que desde 1987 ha ido creándose una sólida carrera literaria centrándose en el género de la novela y del ensayo histórico, publicando más de 50 obras. La mayor parte de su obra es presentado con un tono irónico y humorístico  que muchas veces acaba en sarcasmo puro y duro. En 2005 publicó Una historia de la guerra civil , sí esa en la que junto a muy buena gente que luchaba en ocasiones por principios pudo haber héroes, verdugos, canallas, oportunistas, sinvergüenzas, criminales en los dos bandos , pero también campesinos, maestros, labradores, labriegos, comerciantes, criados y señores, y también acemileros, una historia que , como siempre en este país, no va a gustar a nadie, Pues bien Eslava Galán  tenía ya una obra novelada como precedente , La mula , escrita y publicada en el año 2003.  

Ese mismo año se escribía en el diatio El País lo siguiente: Durante la Guerra Civil Española, la única obsesión del padre del escritor Juan Eslava Galán (Arjona, Jaén, 1948) fue salvar a una mula que le servía de confidente. Y ahora el autor homenajea a su padre en un libro, La mula (Planeta). La novela está basada en una historia real, con la excepción de alguna aventura", contó ayer durante la presentación de la obra en Madrid el autor, ganador del Premio Planeta en 1987 con En busca del unicornio. 

Eslava Galán ha querido hacer un alegato antibelicista, pues considera que las guerras son antiheroicas, aunque luego se presenten como algo épico. "Quienes combaten son personas sencillas que no pueden escapar de la trampa mortal de la guerra, a los que les preocupa comer y de vez en cuando beber vino", argumentó. "He intentado adoptar un tono de confesión, con un lenguaje sencillo, teñido de humor negro, siendo fiel a los hechos", continuó. "Me he documentado mucho sobre las batallas y los regimientos, entrevisté a mi padre tres veces y visité los lugares donde ocurre la novela", explicó Eslava Galán, que entre muchas cosas es doctor en Historia.

Lo sorprendente o lo elogiable es que para desarrollar una historia tan simple y humana , pero enmarcada en nuestra Guerra Civil, la responsabilidad fue asumida por Michael Radford un director y guionista británico nacido en la India, pero de padres europeos que inició su carrera como realizador de documentales para la BBC , director de dos conocidas películas como 1984 y El cartero (y Pablo Neruda) en 1994, siguiendo la estela de otro director británico como Ken Loach , autor de Tierra y Libertad, película elogiado por su calidad, por su valentía y , especialmente, por su compromiso político. Pero, es que en España no es lo mismo que te lo cuente uno que se sabe que es de izquierdas - aplauso asegurado- que te lo cuente un narrador independiente o con sesgo más conservador. El problema es que en España nunca reconocemos al adversario ninguna virtud, todo son defectos. El contario no puede ser valiente, honrado o digno, siempre ha de ser cobarde, despreciable o vil.

Un ejemplo concreto en el caso del tratamiento cinematográfico de nuestra luctuosa Guerra Civil es "La vaquilla", una magistral película de Luis García Berlanga , pues presenta nuestra guerra muy alejada del espíritu triunfalista y redentor con la que lo había presentado el franquismo , pero también del maniqueísmo , apostando por presentar simplemente la brutalidad de la misma, la tragedia, sin partidismos y exenta del caínismo ideológico . Y es que la guerra tuvo sus muchas víctimas que fueron todas, las de un bando y otro, muchas de ellas los soldados / milicianos del frente , pero también sus familias y los muchos civiles que veían la guerra sin tomar bando alguno o a las que le obligan tomar ese bando. Aquí se puede aplicar lo que decía Pérez Reverte en una entrevista en El Mundo sobre su reciente libro Falcó  "La guerra no es una elección ideológica, es una tragedia".

Pues es muchos aspectos , como ya ocurrió en La Vaquilla,  La Mula tiene un tono común de humor negro y llena de patetismo que invita al dolor, a la tristeza o a la melancolía.

Pues Michael Radford fue el director y guionista de la película, aunque estupidamente se le añade a la dirección un Anónimo, y después explicaré el motivo de estas circunstancia que tuvo mucho que ver con ser una Coproducción entre la española Gheko Films y la británica Integral Films en la que estuvieron presentes Alejandra Frade y Bruce St. Clair y como coproductores aparecen Michael Radford, Tim Palmer, Alfred Hürmer, Nadine Luque, Cat Villiers, Tristan Lynch, César Martínez Herrada como productor ejecutivo y Stefan Schmitz como productor asociado. Tuvo un presupuesto estimado de €9.500.000. En el guión además de Michael Radford está presente Juan Eslava Galán autor de la novela homónima. La fotografía fue de Ashley Rowe y Ángel Luis Fernández, el montaje de Teresa Font, el diseño de producción de Sophie Becher , Jonathan McKinstry de director artístico y en cuanto la música su labor fue Óscar Navarro.

El reparto está integrado por Mario Casas como el soldado Castro, María Valverde como Conchi. Junto a ellos aparecen Daniel Grao como el Sargento Cosme, Antonio Gil como el Periodista Benavides , Luis Callejo como el Teniente Coronel Troitiño, Jesús Carroza como Churri, Jorge Suquet como Estrella, Tony Zenet como el Coronel, Secun de la Rosa como El Chato, Eduardo Velasco como el Sargento Barrionuevo, Pepa Rus como Pepi, Maite Sandoval como Doña Concepción, Alfonso Begara como el Teniente Republicano, Pablo Pinedo como el Soldado Republicano, Selu Nieto como El Artillero. Juan Alberto de Burgos como el Capitán médico, Tavi García como Cárdenas, Mingo Ruano como Amor, Fede Ruiz como el Furriel  

La historia comienza a finales de la guerra civil española, en el invierno de 1939, cuando ya quedan únicamente tres meses para que acabe la Guerra Civil. En ese momento el frente de la guerra entre Córdoba y Jaén estaba marcado por la divisoria entre Montoro y Lopera.

Las trinchera de uno y otro bando están relativamente cerca y desde una a otras se intenta poner nerviosos a los soldados hablando de lo mucho que comen o de las penuerias que pasan los del bando contrario.

Tras un tiroteo en la que cae alguno de los soldados de la trinchera, el Sargento Cosme (Daniel Grao) busca al soldado Juan Castro (Mario Casas) del bando nacional. No lo encuentra , ya que ha recibido la orden de buscar níscalos para el Teniente Coronel Troitiño (Luis Callejo), un militar que adora la música y que, en el fondo repudia la guerra y la falta interés por el arte de otros.

Pues bien, el soldado Castro, mulero reclutado por el bando nacional, mientras está buscando níscalos se encuentra una mula blanca perdida en el campo de batalla que arrastra el cadáver de un combatiente republicano y decide , además de darle un nombre, Valentina, esconderla para llevársela a su casa cuando acabe la guerra.

Con su mula y con las cuatrocientas pesetas que lleva en el bolsillo intentará conquistar a la chica más guapa que ha visto nunca y a la que descubre en el baile al que van los soldados.  Nos enteramos que Juan decidió cambiar de bando.

Castro se hace pasar por hijo de un hacendado de Jaén que ha perdido su finca por ser ocupada por los republicanos para intentar conquistar a Conchi (María Valverde), la chica de la que se enamora perdidamente de Conchi, una hermosa joven católica del pueblo durante un baile.




Mientras la corteja, y la guerra agoniza, Juan hace planes de futuro junto a Valentina y Conchi, ya que lo único que desea en la vida es llevar una vida sencilla en su Quintería cuando acabe la contienda.

Eso sí, no impide que  en los momentos en los que no hay ofensiva se pueda encontrar juntos con sus compañeros con soldados del bando republicano y compartan con ellos sus ideas y frustraciones o acepte el pensamiento básico de su amigo que le contó mediante una metáfora porque el estaba con los  republicanos pues "Prefiero que me cojan muerto a vivir sin libertad."

Por medio  de Juanillo Castro encontraremos a través de los distintos personajes que se cruzan en su camino: como un alférez que no ha terminado sus estudios de derecho - sólo le queda Derecho Procesal- y que está en el bando nacional, pero querría luchar en el bando republicanos , por lo que se da a la bebida, y que le ayuda a conocer muchas más cosas; descubrimos igualmente como se convierte en héroe por accidente cuando se le rinde una partida de republicanos cuando él ha salidaopersiguiendo a su mula, que se ha escapado, ante el inicio de la ofensiva; la camaradería, con sus pitorreos, chistes de grueso calibre, las canciones militares, los correos a las chicas, y sobretodo, la amistad por encima del bando al que perteneces; su reconocimiento y condecoración por parte de Franco, su único mérito de guerra y que acabará tirándolo a un pozo; pero también la mezquindad por parte de algunos de los que están cerca de su victoria como cuando a un señor mayor del bando nacional un falangista le increpa tras cantar un romance que dice  "To' el que tiene dinero, es suyo su capital. No hay derecho a fusilarlos, por no querer trabajar" ; la represión de algunos de los vencedores que fusilan sin miramientos o rematan disparando en la cabeza, la sumisión de parte de los sublevados movidos por su idea de que algo es más que nada, y sobre todo la amistad, la amistad incondicional y eterna de su amigo "el chato"  con el que marcha, solo , sin chica y sin mula.

Tras esto vemos que prosigue una guerra sin sentido, donde amigos de la infancia luchan en bandos contrarios. El cabo Castro, le hará comprender poco a poco lo dura que es la vida ya que está tan sumado en su mula y su novia, que no llega a comprender donde está realmente. Los hechos que ocurren, desde su noviazgo con Conchi y su resolución final, o el ver a un amigo de la niñez morir por ser del bando opuesto, le harán madurar. Y es que el Cabo Castro es una persona sencilla, humilde, que no miente ni engaña, tan bueno que a veces es tonto, pero que eso no quita  que todo sea finalmente una cuestión de dignidad. 

La película está basada en hechos reales y fue rodada en el otoño de 2009. Está en parte producida por Gheko Films, propiedad de Alejandra Frade, la hija de José Frade.  Michael Radford, director, guionista y coproductor de la película abandonó el rodaje de la misma en noviembre de 2009, cuando faltaba una semana para la finalización del rodaje.

La película terminó de rodarse bajo la dirección de Sebastien Grousset y la productora de Alejandra Frade asumió la edición y postproducción, Radford desde entonces negó la autoría final y quiso impedir el estreno de la película.

Para la productora Gheko Films -propiedad de Alejandra Frade, hija del mítico José Frade- asegura que Radford incumplió sus compromisos financieros con la parte española del filme ya que no consiguió la subvención necesaria de parte del UK Council y el Irish Film Board.  -porque «La mula» es una coproducción entre España, Reino Unido e Irlanda-; el cineasta alega que Frade se negó a firmar los contratos de coproducción que permitirían a la parte británica desbloquear las ayudas públicas a las que tiene derecho en su país, lo que le impide pagar; el ministerio de Cultura, ante esto , bloqueó la concesión de la licencia de exhibición para la película.

Desde la finalización del rodaje, la productora española representada por Alejandra Frade, por un lado, y las productoras irlandesa y británica de Radford, por otro, se han enfrentado en los tribunales británicos y españoles, cruzándose distintas querellas

En el High Court of Justice Queen´s Bench División, Michael Radford consiguió que se trabara una “injunction” por la cual se restringía la capacidad de las productoras españolas para la libre exhibición de La Mula en Inglaterra, sin embargo, con fecha 24 de mayo de 2012 se dictó orden por el citado juzgado que declara el alzamiento de la orden por la cual se restringía la capacidad de Gheko Films para exhibir La Mula.

Gheko Films interpuso en septiembre de 2011 una querella criminal contra Mercedes Elvira del Palacio Tascón, subsecretaria del Ministerio de Cultura de España por los presuntos delitos de prevaricación y delito contra los derechos individuales de los ciudadanos.

En julio de 2012, Radford emitió un comunicado en el que denunciaba que la productora había auspiciado un «montaje ilegal de la película con grabaciones en vídeo de las tomas del rodaje».

Con fecha 27 de noviembre de 2012 se desestimaron las pretensiones principales de Michael Radford condenándolo al pago de las costas ocasionadas a Gheko Films.


En el juzgado de Primera Instancia nº42 de Madrid se interpuso demanda de reclamación de cantidad por parte de Gheko Films Sur, contra la coproductora de la que es titular Michael Radford por importe de 270.021,18 euros, dictándose sentencia el 9 de abril de 2012 por la cual condenaban a Workhorse al pago de lo solicitado, esta sentencia devino en firme y tras la oportuna tasación de costas el 22 de noviembre de 2012 se despachó ejecución contra Workhorse por importe de 458.496 euros.

Estas dificultades retrasaron su estreno en las que también influyó el tema de la calificación. El 1 de septiembre de 2010 se presenta la película a calificación ante el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA).

La solicitud es desestimada el 19 de octubre. El 4 de noviembre se interpone recurso, siendo estimado el 3 de diciembre. Los querellantes simplemente solicitaban que se autorizara a Gheko Films la difusión y proyección de la película La Mula en salas cinematográficas.

Este mismo día la Secretaria del Ministerio de Cultura, inicia procedimiento de declaración de lesividad.  Con fecha 14 de noviembre de 2012 se dictó sentencia por la cual se desestimaba las pretensiones del Ministerio de Cultura. La sentencia devino en firme en el mes de diciembre. Ese mismo mes, el ICAA, emitió el certificado de calificación y otorgó la nacionalidad española a la película.

Los querellantes consideran la existencia de “censura” por parte del Ministerio de Cultura de España, que ha impedido reiteradamente su estreno. En la querella se decía que "...(parecía que había) dos varas de medir, la de la presunta legalidad para aquellos que comparten su interpretación de unos determinados hechos, ya sean históricos o actuales, y la del estalinismo atroz donde prima el control y la represión arbitraria por parte de la Administración del Estado para la instauración y consolidación de los arquetipos desde los que se debe juzgar unos determinados hechos pasados y presentes, impidiendo y censurando cualquier manifestación cultural que pueda distorsionar la versión estatal, no dudando en declarar lesivo para el interés nacional la calificación de una película impidiendo de este modo que un mensaje distinto del gubernamental pueda ser difundido en nuestra sociedad, cercenando de esta forma no solo la manifestación artística, sino también la libertad de expresión y la libertad de ideas..."


Finalmente, Alejandra Frade, que había llegado a denunciar al exdirector del ICAA Ignasi Guardans por impedir el estreno de «La mula» por razones ideológicas,y que los tribunales le habían dado la razón, y que la película podía estrenarse porque es netamente española.

Tras la sentencia Alejandra Frade  anunció que estaba buscando distribuidor y que la estrenará antes de mayo de 2013, por imperativo legal (normas del ministerio de Cultura). La versión que yo he visto fue emitida por Canal Sur Televisión que participaba junto a Televisión España no el proyecto.

La película fue estrenada durante la 16ª edición del Festival de Málaga de Cine Español en 2013, obteniendo su protagonista Mario Casas la 'Biznaga de Plata' al mejor actor. 

Consiguió en los Goya de 2013 ser nominada a la mejor música original y en el Festival de Málaga Mario Casas por su actuación como el mejor actor (Mario Casas)  y en los Premios Feroz también se nominó al Mejor actor a Mario Casas. El jurado le ha concedido la Biznaga de Plata al mejor actor, y es el primer gran premio interpretativo que recibe... otorgado por compañeros de profesión. «No puedo ser objetivo con lo que he hecho en ‘La mula’», confiesa el actor. «A mí me cuesta mucho verme, me cuesta todavía más escucharme, pero lo que sí sé es que he seguido trabajando muchísimo, me he dejado la vida, me he dejado la piel, me he encontrado en el camino en estos cuatro años a gente que me ha aportado cosas muy buenas. Cada vez me siento más actor, cada vez quiero contar las historias mejor y seguir llegando al público», confiesa. Su personaje, el mulero posee un fuerte acento jienense... que Casas tuvo que entrenar con la ayuda de un admirador. «Llegué a Andújar con un amigo, a la aventura, me fui a un hotel para coger habitación... y de repente vino un chico de 20 años y me pidió una foto. Lo oí y dije... ¡yo quiero ese acento! Me gustó el soniquete que tenía, que no era muy marcado, me gustó la inocencia que tenía en su voz, una naturalidad brutal. Le contesté que yo me hacía la foto pero que él tenía que echarme una mano. ¡Me llevó a su cortijo con su familia durante una semana!».

En cuanto a las críticas en filmaffinity se nos habla de las dificultades de este proyecto y de como el director abandonó el proyecto cuatro días antes de concluir el rodaje. Tras un largo y durísimo enfrentamiento con su coproductora se negó a firmar la película. y destaca que los títulos de crédito consta como "Dirección: Anónimo".

Javier Ocaña en El País nos dice que "'La mula' entronca con aquellas maravillosas películas alrededor de la guerra y el fascismo creadas en Italia por gente como Monicelli o Comencini (...) A pesar del desbarajuste fotográfico, hubiese sido una pena que este trabajo de Radford quedara en el limbo"

En el diario El Mundo Luis Martínez comenta que "Funciona. Sí, a pesar de todo y de todos, se trata de una cuidada y algo surreal fábula sobre la Guerra Civil con el beneficio de las historias contadas con cariño"

Carmen L. Lobo: en La Razón  sostiene que la película está "En clave de comedia dramática y con un cierto aire que evoca a «La vaquilla» (...) Una pena que ciertos personajes y subtramas pierdan entidad a medida que avanza el metraje y que en ocasiones el filme peque un poco de caótico"

M. Torreiro en la revista  Fotogramas comenta que "Casas, matizado, entre la indefensión y el encanto, hace una interpretación tan potente que hace olvidar que el resto del elenco no tiene personajes a qué agarrarse (...)"

En  Cinemanía Carlos Marañón escribe que "'La mula' funciona. (...) con ese MacGuffin berlanguiano (...) un animal con ecos a 'La vaquilla' (...) un Mario Casas como nunca le habíamos visto antes. Su mejor trabajo, a la altura de María Valverde (...) "

Ana Pérez Bryan en ABC nos   describe en su artículo como «La mula» fue presentada por su  productora, Alejandra Frade, y el equipo de actores que dieron explicaciones durante la rueda de prensa posterior a la película, y que desde el punto de vista estrictamente cinematográfico generó la impresión casi unánime de estar ante un buen producto.

David Martos también  en ABC nos cuenta que "Dicen los actores de «La mula» -y no sabemos si lo dicen en broma o en serio-, que han escuchado el rumor de que el rodaje de la película acabará inspirando el argumento de otra. Y no sería de extrañar... si tenemos en cuenta los avatares que ha atravesado uno de los proyectos más convulsos de nuestro cine reciente.

Es la primera cinta en años que cuenta la Guerra Civil desde las filas del bando nacional, la historia está sustentada por una novela de éxito de Eslava Galán, cuenta con algunas de las caras más conocidas por el gran público -como la de Mario Casas- y se ha visto envuelta en varios litigios judiciales que han retrasado su estreno durante años. No le falta ni un detalle, es la tormenta perfecta.

Lo cierto es que hubo mucha incomprensión entre productores , entre el director y los actores. En la conferencia de prensa del festival de Málaga el actor Secun de la Rosa, «El chato» en la cinta, aseguraba que «es una película de Michael Radford», mientras que Mario Casas, el protagonista, recordaba que «estamos aquí porque Alejandra ha luchado durante tres años para que se pueda estrenar».

Mario Casas comentó el fatídico final de rodaje: «Cuando Michael se fue yo no entendía nada, pensaba que era una broma. Quedaban cinco días de rodaje y creía que nos estaban tomando el pelo. Michael es un tipo irónico. Pero no», decía ensombreciendo el gesto. «Hubo problemas externos de los que no me quise enterar», resuelve el actor. «No me quiero enterar... porque creo que va en mi contra. Al final, para lo que me pagan es para interpretar, para preparar un personaje. Lo que decidimos los actores fue tirar para delante. Ponernos la película en la mochila, a la espalda, estábamos haciendo un trabajo que nos estaba costando mucho. ¡Teníamos que olvidarnos de todo! Al final parece ser que Alejandra Frade lo ha conseguido, y es la persona con la que tenemos que estar, la persona que ha hecho que la película salga adelante y que hoy podamos verla».

El protagonista, Mario Casas, que , por cierto, entró en el proyecto por la renuncia de Oscar Jaenada, contó cómo se había adaptado al acento andaluz: «Lo que hice fue irme a Andújar a buscarme la vida y allí conocí a Miguel, un chico de 20 años que me pidió una foto y yo a cambio le pedí que me echara una mano. Se portó muy bien, me fui con él y con su familia unos días a su cortijo, me pasó el guión y me enseñó cómo hacerme con el acento». Para el actor, la cinta «no es una película sobre la Guerra Civil, sino sobre todas las guerras, sobre las personas que sufren y que no han elegido estar ahí». Tiene ahí la mirada de «un inocente que se ve envuelto en una guerra y que al final va cambiando de bando y de estrategia». Sobre la mula, Valentina dijo, «Era como un perro, era maravillosa».

Casas asegura que, desde que Radford se marchó, ha hablado con él dos veces. «Hay que quedarse con el estreno de la película, con que la gente va a poder verla».

Para  María Valverde, la coprotagonista, no quiere pensar en el montaje que pudo ser y que no fue. y afirmó que «Al fin y al cabo las cosas pasan por algo» . «A los que tenemos que dar la cara por la película nos toca una labor complicada. Las circunstancias que han ido pasando nos han golpeado de frente a todos, pero no somos parte de eso. Tenemos que luchar por la película que hay, que es la mejor que podía haber. Y disfrutarlo. Sobre todo, que el público se divierta».

Secun de la Rosa no se olvidó de elogiar al director británico. «Lo bonito de mi personaje... se lo debo a Michael. Me encantaría que pudiese firmar una edición especial dentro de unos años, como hacen con ‘Alien’. Ojalá todo acabe en una conciliación», asegura.



Para  Juan Eslava Galán el proyecto «es sólo un retrato de cómo la guerra te permite redescubrir la dignidad». «Ha llegado el momento de acabar con la ley del péndulo, de mostrar que en ese conflicto nadie llevaba la razón o que todos la llevaban un poco», observó Eslava Galán.

«La mula» es, sobre todo, una película cordobesa. En el frente de Peñarroya situó Juan Eslava Galán la acción de la novela en la que se basa la película, en los últimos meses de la contienda, y el protagonista hace una escapada a Córdoba capital. Recrea además la batalla de Valsequillo, una de las últimas trascendentes de la Guerra Civil, la que terminó con el conflicto en el norte de la provincia.

El rodaje de «La mula»,  comenzó en septiembre de 2009  en Córdoba, y este se extendió en el otoño de 2009, visitando tierras cordobesas, en concreto la sierra de Montoro, y también la propia ciudad, donde decenas de vecinos participaron como extras. También se rodó en 2009 en Lopera y Andújar entre otros escenarios y Granada, según señala la página de Imbd,

La Mula es un película sincera y emotiva, un canto a la libertad y la más feroz crítica a cualquier tipo de guerra.   La mula y su mulero -que  huye de los maniqueísmos  de buenos y malos - y que encuentra perdida en medio del campo de batalla, Valentina, representa su libertad y se aferra a ella como cualquier soñador se aferra a su tesoro más preciado, la posibilidad de vivir su vida tal y como el había planeado.

Debemos destacar de la película su tono medio dominante, amable, sentido, cabal y ágil,  contundente cuando quiere que nos afecte . También destacar la labor de un inmenso Mario Casas, que presta sencillez, entusiasmo, pureza y sagacidad a un personaje definido con portentosa llaneza. Pero trasluce en ella como más allá de la ideología había personas detrás que querían vivir en paz y no sufrir, que querían trabajar para comer y vivir lo mejor posible sin meterse con nadie  apostando por el respeto hacia el otro.

El film combina bien los momentos dramáticos y cargados de significado (la elección del bando por despecho, la lealtad de los amigos separados por la guerra, el alférez que no se atreve a cambiarse de bando y que se lo confiesa a Juanillo),  con la simpática comedia (el momento del obispo sobre la mula),  o las salidas del Chato Secun de la Rosa.

La mula es una metáfora de la sencillez, de la humildad, del trabajo y la subsistencia, que era lo único que importaba a muchas personas durante la guerra. Guerra en la que hubo 200.000 muertos  en el frente  y 200.000 en retaguardia. Guerra en la que hubo fusilados, torturados, violdos, asesinados, robados, sañados, expoliados, paseílos y encarcelados en los dos bandos.  En este caso la historia se centra en un militar y el animal, van viviendo una serie de situaciones, algunas cómicas, algunas peligrosas, llegando, una de ellas, incluso, a convertir al joven cabo en un héroe muy en contra de su voluntad inicial.  La mula blanca perdida representa «todas sus posibilidades de ser libre». En definitiva, una buena película.