domingo, 29 de marzo de 2026

Christine



Stephen King ha supuesto una de las mayores influencias en la cultura audiovisual de los últimos 50 años, convirtiéndose en el autor con más adaptaciones cinematográficas y televisivas de la historia. Su impacto va más allá del género de terror, redefiniendo la forma de narrar historias sobrenaturales y cotidianas en cine y televisión, con más de 70 producciones basadas en sus obras. Sus historias suelen ambientarse en lugares ordinarios (frecuentemente en Maine), lo que hace que el terror sea más cercano y relatable. 

Desde Carrie (1976), King transformó el terror cinematográfico al enfocarlo no solo en el monstruo, sino en cómo los sucesos afectan a las personas comunes y sus entornos. Muchas adaptaciones son consideradas obras maestras del cine, destacando El Resplandor (1980), Carrie (1976), Misery (1990), y las aclamadas The Shawshank Redemption (1994) y The Green Mile (1999), estas últimas demostrando su versatilidad fuera del terror o con Stand by Me (1986) sentando un precedente en la narrativa de historias de iniciación y nostalgia, influenciando producciones modernas como Stranger Things.

Películas recientes como It (2017 y 2019) rompieron récords de taquilla, demostrando la vigencia de sus historias. En los años 90, King dominó las miniseries de televisión, destacando The Stand (1994), El misterio de Salem Lot o The Shining (1997). En la última década, sus obras han tenido una segunda época dorada en plataformas de streaming con series aclamadas como 11.22.63 (2016), Mr. Mercedes (2017), Castle Rock (2018), The Outsider (2020) y The Institute (2025) o en los cines,  The Long Walk (2025), aquí presentada como La larga marcha, demuestran el peso que tiene King en el cine y en la televisión.

En los ochenta muchas de sus obras se llevaron también al cine y la televisión, y entre las primeras destacó Christine, una película de John Carpenter del año 1983 con guion de Bill Phillips aunque hace referencia al paso del año 1978 al 79. En este caso John Carpenter se basa en el best seller de Stephen King del mismo título para realizar esta película que produjo la Columbia Pictures y que tuvo en la producción a Richard Kobritz, Mark Tarlov y Larry J. Franco, llena de sangre con más suspense y elemental de fantasía y terror protagonizada por el hoy director de series que Keith Gordon.

Gordon la vida a Armie Cunningham , un chaval de diecisiete años que es el típico alumno marginado del Instituto, un "monger" al que los más populares le hacen la vida imposible. Un poco después de librarse de una paliza del matón de turno arnie consigue hacerse con un coche de sus sueños un Plymouth Fury del 58 de color rojo y blanco del que emerge una extraña fuerza que proporciona al chico una gran seguridad en sí mismo.

Pero la película comienza antes, en septiembre de 1957, en una cadena de montaje de Chrysler Corporation en la entonces ciudad del automovil, la hoy depauperada Detroit, cuando el capó de un Plymouth Fury de 1958 recién ensamblado y pintado a medida, se cierra sin previo aviso y aplasta la mano de un trabajador de la cadena que inspecciona su parte delantera. 

Poco después otro trabajador entra para sentarse a descansar un momento y deja caer la ceniza de su cigarrillo en el asiento. Horas después, un supervisor descubre que el trabajador se desplomó en el asiento y abre la puerta para ayudarlo, pero el trabajador cae al suelo, muerto con una expresión de terror en el rostro. El supervisor, aterrado y alarmado, hace sonar el claxon para pedir ayuda. 

21 años después, en septiembre de 1978, conocemos a Arnold "Arnie" Cunningham (Keith Gordon) es un adolescente torpe e impopular en Rockbridge (en el estado de California), con un solo amigo, el futbolista de fútbol americano Dennis Guilder (John Stockwell). 

Arnie vive controlado por sus padres y únicamente tiene como amigo a Dennis, al que vemos que se enfrenta con los "bully" de la clase de Arnie cuando se disponen a putearlo.  

Ese mismo día, que coincide con la llegada al centro de una chica guapísima,Leigh Cabot (Alexandra Paul), una vez terminadas las clases, a la salida de clase y cuando van de camino a casa, Arnie ve a lo lejos un coche arrumbado. Ese coche resulta ser Christine. 

La vida de Arnie comienza a cambiar cuando compra un Plymouth Fury de 1958 usado y maltratado llamado "Christine", el mismo auto de la cadena de montaje, que necesita reparaciones extensas y ser restaurado. Como sus padres no lo dejan guardar el viejo coche en su casa y molestos por su compra, Arnie lo guarda en un garaje y depósito de chatarra, para reparar y restaurar, de propiedad de Will Darnell (Robert Prosky). 

A medida que pasa más tiempo trabajando en el automóvil, desecha sus gafas, se viste más como un greaser de los años 1950 - curiosamente, como la música que sale de la radio del coche-  y desarrolla una personalidad muy segura, arrogante y paranoica. 

Sin que Arnie lo sepa, Dennis investiga y descubre el oscuro pasado de Christine, por parte del hermano de su obsesivo propietario original: la hija del dueño se ahogó en ella, su esposa se suicidó dentro de ella y el propietario hizo lo mismo, pero Arnie lo ignora y sigue trabajando durante meses para restaurar su auto. 

Durante el partido de rugby, Dennis se distrae al ver llegar a Arnie en su auto totalmente restaurado, besando a una chica frente a Christine que resulta ser , Leight, y se queda asombrado frente a ella, causando que terminara sufriendo una lesión en la columna y en la espalda que lo elimina de la temporada. 

La nueva novia de Arnie, Leigh Cabot (Alexandra Paul), que , en principio, está bien con Arnie, comienza a sentir celos del coche, pues parece que el mecánico tiene mejor relación con el coche que con ella. Un comentario al respecto sobre el tema enoja al coche y mientras está dentro del auto en una cita con él, en un autocine, Leight está a punto de ahogarse con una hamburguesa. Se salva cuando un hombre que pasa junto a ellos administra la maniobra de Heimlich, algo que Arnie no pudo hacer puesto que Christine bloqueó la puerta del conductor. 

Se revela que Christine está celosa de ella, Leigh jura que nunca volverá a subir al coche y le pide a Arnie que se deshaga de él. Leigh y Arnie se separan cuando él se niega a considerar esto. 

Mientras tanto, enojado con Arnie por haber sido expulsado después de una confrontación en una clase de taller, el acosador escolar Clarence Buddy Repperton (William Ostrander) lo sigue en la noche hasta el taller y vandaliza a Christine con la ayuda de su pandilla. 

Destrozan el coche sin piedad. Cuando lo descubre a la mañana siguiente, Arnie está devastado y decidido a reparar a Christine, pero siente que puede volver a restaurarse por amor. 



Justo entonces, Arnie logra entender que Christine es capaz de recuperarse y repararse rápidamente, quedando totalmente restaurada a la calidad de la sala de exhibición mientras observa. 

Christine en la noche se aleja por sí sola para buscar a la pandilla de Buddy, aplastando a uno en un callejón, provocando una impresionante explosión en una estación de servicio que mata a otros dos y envuelta en llamas persigue al líder Buddy hasta atropellarlo. 

Después Christine regresa al garaje de Darnell para autorepararse, este se sienta detrás del volante y muere aplastado cuando Christine empuja el asiento del conductor hacia adelante. 

A la mañana siguiente, Christine está de vuelta en su lugar y como nueva. El detective de la policía estatal Rudolph Rudy Junkins (Harry Dean Stanton) sospecha de Arnie, después de haber descubierto la pintura de Christine en las escenas de la muerte de dos pandilleros. 



Sin embargo, no tiene evidencia directa para implicar a Arnie, un estudiante universitario que estaba en otro lugar, sin antecedentes penales y buen estudiante, que tiene una buena coartada. Junkins no sabe o no puede creer que Christine pueda conducirse por sí misma. 

Dennis y Leigh, unidos en su afecto por Arnie, deciden que la única forma de salvar a Arnie es destruir a Christine. Empiezan a poner una trampa en el garaje de Darnell; Dennis espera a los mandos de un bulldozer, mientras que Leigh está lista para cerrar las puertas del garaje y cortar la retirada de Christine una vez que entre. Sin embargo, Christine ha estado oculta debajo de una pila de escombros en el garaje todo el tiempo, y cuando Leigh toma su posición en los controles de la puerta, Christine procede a atacarla. Christine se estrella en la oficina de Darnell en un intento de llegar a Leigh. Arnie, quien ha estado conduciendo el auto por sí mismo, es arrojado a través del parabrisas y empalado en un pedazo de vidrio, que le cruza el cuerpo y lo mata. 

Dennis y Leigh atacan a Christine con la excavadora, pero continuamente se repara y contraataca. La batalla continúa hasta que conducen repetidamente de un lado a otro sobre el coche, dañando tanto a Christine que no puede regenerarse de inmediato. 

Unos días más tarde, Dennis, Leigh y Junkins observan cómo los restos de Christine, compactados en un cubo por una trituradora de automóviles, son arrojados a un depósito de chatarra, se retiran del lugar y la cámara se acerca a un primer plano de la rejilla frontal, que lentamente comienza a doblarse nuevamente para repararse. La historia ¿continua?

La película cuenta con la fotografía y el montaje de Donald M. Morgan o el ilustrador George Jenson y entre el elenco además de Gordon aparece John Stockwell como Dennis Guilder, Alexandra Paul como Leigh Cabot, Robert Prosky como el dueño del taller mecánico Will Darrell , Harry Dean Stanton como el detective estatal Rudolph Rudy Junkins , Christine Belford como Regina Cunningham, la madre de Arnie, Roberts Blosson como George LeBay y David Spielberg como protagonistas aunque a punto estuvieron de protagonixzarla Brooke Shields en el papel de Leigh y Kevin Bacon que optó por otro clásico, Footloose. 

La película cuenta, además, con la música original compuesta por John Carpenter y Alan Howarthuna y una excelente banda sonora adicional en su mayor parte de música de la década de los años cincuenta en la que se puede escuchar al Little Richard, Woody Holly y a los Rolling Stone entre otros sonando desde el radio cassette del precioso y peligroso coche rojo. 

Pese a la inicial tibia acogida de la crítica, con el tiempo se ha convertido en una película de culto. El crítico Roger Ebert consideró que «es, por supuesto, una ridiculez. Pero la he disfrutado de todos modos. El cine tiene una relación especial con los automóviles: por alguna razón adoramos ver accidentes y más accidentes». 

Gary Arnold, en las páginas del diario The Washington Post tiene una consideración global positiva «entre los sobresalientes efectos especiales y la inteligente interpretación de Gordon, lo cierto es que Christine es una obra mucho más entretenida de lo que cabía esperar por su propuesta». 

Por su parte, Janet Maslin, en el diario The New York Times indica que «la primera parte es absorbente y cuenta con buenas interpretaciones, creando una ambientación veraz y creíble. Por desgracia, se hace cada vez más pesada a medida que avanza y cae rápidamente en lo predecible» 

Para los británicos como Peter Bradshaw en The Guardian se trata de "Un cuento macabro perfectamente entretenido, que puede leerse como una parábola satírica de ese tipo particularmente masculino de desarrollo detenido que se manifiesta en la obsesión por los coches (...)" 

Algo menos entusiasta Kim Newman, en la revista de cine Empire, consideró que era  «una película bien elaborada, entretenida y con una excelente puesta en escena, pero que no ofrece nada nuevo. Es fruto del tipo de terror que se hacía en su día, aunque cumple su cometido». 

Ya en España, en Fotogramas se escribió sobre ella que se trataba de «la adaptación de una prometedora novela de Stephen King, que tuvo un tratamiento francamente decepcionante. Su resolución antepone el efectismo más aparatoso a lo inquietante de la historia».

Adrián Massanet, en Espinof indicó «divierte bastante, está realizada con gran profesionalidad, y posee, al menos, dos secuencias antológicas. Pero carece de la densidad del gran cine de Carpenter, el mismo que mientras se ríe de los géneros, o por lo menos los cuestiona, hace uso de ellos para proponer aventuras inolvidables en su fuerza narrativa y en su gozoso tenebrismo». 

Omar Khan, en su crítica para la revista Cinemanía, reseña que «un coche con vida propia es el centro de este film de terror progresivo elaborado con veteranía por Carpenter, a partir de un espeluznante relato de King». 

La cinta fue todo un éxito pues se invirtió en ella US$ 10.000.000 invirtiéndose una parte de ese dinero en comprar 24 Furys, cuyas partes se canibalizaron para crear un total de 17 versiones del coche. Al final del rodaje, todos fueron destruidos menos dos.y obtuvo una recaudación de US$ 21.017.849. 

La película obtuvo una nominación como mejor película en los premios Saturn y Carpenter una nominación a mejor director en el Festival de Cine Fantástico de Avoriaz. En este sentido en cuanto a los medios técnicos, señalar que se utilizó un sistema hidráulico para tirar de las partes del automóvil, y las secuencias se filmaron al revés. El resultado es deslumbrante. 

John Carpenter, que tenía planes de dirigir una adaptación de King muy diferente, la de Ojos de Fuego, pero la Universal Pictures lo desechó por ser muy caro optando entonces por el proyecto de la Columbia Pictures . aportó un estilo visual enfocado en la tensión, logrando que el coche se sintiera como un personaje maligno y amenazante. 

En cuanto al nombre de la novela y de la película, Stephen King rinde homenaje a su amigo George Romero poniéndole el nombre de su mujer, Christine Forrest, a su icónico y malvado Plymouth Fury del 58. El Plymouth Fury rojo se convirtió en un ícono cinematográfico, popularizando la premisa de "objetos cotidianos asesinos". Christine, la película de John Carpenter, se estrenó solo ocho meses después de que Christine, el libro de Stephen King, saliera a la venta en tapa dura. Mientras se proyectaba en los cines, su edición en tapa blanda era el libro más vendido en el país.

A pesar de tener diferencias con el libro como cuando Carpenter se desvió del libro en algunos momentos como en la primera escena donde Christine mata a un hombre por asfixia mientras aún está en la línea de montaje. Una idea que tomó de Alfred Hitchcock (centrándose más en la obsesión que en la posesión fantasmagórica directa), la cinta se consolidó como una de las adaptaciones más reconocibles de King. 

El ambiente en el rodaje era muy distendido. Tanto es así que Alexandra Paul le gastó un broma a Carpenter. Su hermana gemela la sustituyó en una escena. El director intuyó que algo iba mal, pero solo se dio cuenta cuando la hermana de Alexandra comenzó a hablar.ohn Carpenter también gastó sus propias bromas al equipo de sonido de Christine. A veces desconectaba los cables de las tomas de audio antes de decir "Acción". Le encantaba verlos enloquecer y tratar de descubrir qué estaba mal.Golpear a Christine no fue una experiencia tan divertida como parece para la pandilla de Buddy Repperton. Practicaron con un Plymouth real y algunos resultaron heridos al cortarse con trozos de metal y vidrio. 

A Keith Gordon (Arnie Cunningham) le dio un ataque de asma el día que tuvo que grabar la escena con sus padres, además, la capacidad de Keith Gordon para aguantar la respiración dejó boquiabiertos al equipo. Cuando Cunningham está a punto de morir, Gordon decidió aguantar la respiración para ponerse bien colorado . Tanto aguantó que casi se desmaya.

La escena en la que Christine está ardiendo y persigue a Buddy Repperton se grabó con un conductor en el interior del vehículo. Terry Leonard llevaba una botella de oxigeno y muchos dedos cruzados para que el tanque de gasolina no explotara. 

Lo cierto es que Stephen King ha proporcionado un material inagotable que mezcla miedos universales, nostalgia y dramas humanos, convirtiéndose en una fuente fundamental para creadores de cine y televisión durante cinco décadas. Christine supuso un hito del cine de terror ochentero. Transformó un relato de terror sobrenatural sobre un Plymouth Fury de 1958 poseído en una obra de culto, destacando por su icónica banda sonora, la atmósfera de suspense y los impresionantes efectos especiales relacionados con la transformación mecánica para la época, un logro técnico notorio para 1983.



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