Sirāt es una palabra que aparece en el Corán que hace referencia a un estrecho puente entre el paraíso y el infierno. Supongo que ese puente estrecho e imperceptible está en ese minuto treinta que Oliver Laxe nos coloca en la película que dirige siendo la película del año en España, nominada a los Óscar en la categoría de mejor película internacional y mejor sonido gracias al trabajo de Laia Casanovas, Yasmina Praderas y Amanda Villavieja que contó con el guion del propio Laxe y Santiago Fillol.
La película que ganó seis premios Goya tras ser nominada en 11 categorías: mejor película, dirección, guion original, fotografía, montaje, música original, dirección de producción, dirección de arte, maquillaje y peluquería, sonido y efectos especiales, llevándose el de dirección de fotografía, la mejor música original y la dirección de producción en la que está presente la fotografía de Mauro Herce, el montaje de Cristóbal Fernández, la música de Kangding Ray y teniendo en la producción a Esther García y Oriol Maymó como representantes visibles de las productoras Movistar +, El Deseo, Filmes da Ermida, Uri Films, 4A4 Productions
La película que ha sido representante española en los Óscars 2026 que finalmente se hizo con el premio, Valor sentimental, de Joachim Trier. Y eso que el viaje de Sirat ha sido largo. Empezó en mayo del 25, en Cannes y ha llegado a marzo del 26. El viaje ha sido sencillamente abrumador y hasta deslumbrante.
Al shock inicial que produjo la película en Cannes siendo recibida con un entusiasmo que nada tenía que ver con la recepción de la película en España lo que llevo a Laxe a declarar poco antes de la ceremonia, que "Desgraciadamente me he tenido que legitimar siempre fuera de España".
Desde septiembre de 2025 cuando Pablo Berger anunció en la sede de la Academia de Cine, superando a las otras candidatas: Sorda, de Eva Libertad, y Romería, de Carla Simón hasta hoy ha sido elogiada y denostada a partes iguales.
Esta coproducción entre España-Francia, tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Cannes de 2025, donde fue galardonada con el Premio del Jurado y el Premio Cannes Soundtrack a David Letellier (Kangding Ray), por la mejor composición musical.
La película protagonizada por Sergi López y Bruno Núñez bajo la dirección de Oliver Laxe, Sirāt en palabras del mismo director es una" experiencia cinematográfica poderosa y brutal que acompaña a unos personajes que deambulan por el desierto entre el paraíso y el infierno" es precisamente el puente que une ese paraíso y ese infierno, y en un momento dado la película lo cruzan los protagonistas.
Tras la desaparición de su hija en una fiesta rave, un padre, Luis (Sergi López), viaja a Marruecos con su hijo pequeño Esteban (Bruno Núñez) para buscarla en ese ambiente de fiestas de música electrónica y de fiestas rave en los desiertos de Marruecos .
Ambos buscan a Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de esas fiestas sin amanecer. Reparten su foto una y otra vez rodeados de música electrónica y un tipo de libertad que desconocen. Conocen a un grupo de raveros y deciden seguirlos a una última fiesta que se celebrará en el sur del desierto, en las cercanías de Mauritania donde esperan encontrar a la joven desaparecida. Pero en un momento dado todo cambia pues estalla un conflicto que parece ser la tercera Guerra Mundial.
Titulada originalmente After, el director Óliver Laxe describió la película como su «más política» y «más radical». Además de Sergi López y Bruno Núñez, la película cuenta con actores no profesionales como Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy.
El rodaje fue de mayo a junio de 2024 en Teruel (Rambla de Barrachina), Huesca (Jubierre y Castejón de Monegros), y Marruecos (Erfud y Errachidía). Se rodó en Super 16 mm.
El punto de partida de Sirāt es una auténtica rave que el equipo organizó legalmente en Teruel, según lo dispuesto en la Ley de Espectáculos de la Comunidad de Aragón. Invitaron a raveros franceses por considerar que mantienen una filosofía pura que viene de las free parties de los años 70-80, y vinieron entre 1500 y 2000 travellers.
Los protagonistas de la película proceden de una subcultura con muchas ramas y fueron seleccionados mediante un casting en distintas raves.
La película ha tenido múltiples reconocimientos internacionales. En los Premios del Cine Independiente Británico (BIFA) 2025 fue la representante de España en la categoría de Mejor Largometraje Internacional.
En los Globos de oro fue nominada en la categoría de mejor película de habla no inglesa y a mejor banda sonora original.
En los Premios Feroz 2026 sellevó el de Mejor tráiler, a Aitor Tapia y Mejor música original, a Kangding Ray.
En los Bafta y en los César fue nominada en la categoría de mejor película de habla no inglesa. En los Premios Gaudí de 2026 fue premiada con la Mejor Película en lengua no catalana, Mejor música original, a Kangding Ray, Mejor dirección artística, a Laia Ateca, Mejor maquillaje y peluquería, a Zaira Eva Adén, Mejores efectos visuales, a Pep Claret, Lluís Rivera y Benjamín Ageorges y Mejor sonido, a Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas.
Las responsables del sonido han opinado sobre el valor adquirido en la película."Ha sido un viaje muy emocionante desde el principio. Ya en Cannes, notamos algo. Leíamos críticas en las que se mencionaba el sonido expresamente. Eso normalmente no pasa", comentaba tiempo atrás Laia. "El mundo del cine", añadía Yasmina, "es muy curioso. Todo depende del lugar y el momento. He trabajado en proyectos maravillosos en los que pusimos muchas esperanzas y, al final, no pasó nada. No es el caso". Y la tercera (es decir, Amanda) insistía: "Lo fascinante es que se trata de una película en la que el sonido, como se dice, no solo produce un efecto inmersivo, Sirat es muchas más cosas: es hipnótica, es absorbente y, a medida que avanza, muta".
En cuanto a la crítica ha sido, salvo puntuales excepciones, muy elogiadas. En España Elsa Fernández-Santos en El País recalcó que "Laxe revienta Cannes con el trágico y brutal trance de ‘Sirât’. (...) una desoladora respuesta a un presente descarrilado. (...) Poderosa película". Y en este mismo diario, Carlos Boyero señaló que "Durante todo el metraje estoy dentro de esta película, se adueña la fascinación ante el poderío visual de lo que transmite la pantalla, no me distraigo en ningún momento, me engancha la atmósfera que desprende la historia."

Luis Martínez
Diario El Mundo
"Una propuesta tan radical y honda como sorprendente, clara y arriesgada. (...) El resultado es un trabajo que conmueve (...) Definitivamente, el cine de Laxe no para de crecer. (...)" Y tras la entrega de los Óscar este mismo periodista escribio que "Sirat se ha acabado por transformar en la referencia de película anómala en un mundo que, ahora mismo, pelea contra la normalización y el algoritmo como la única oportunidad de supervivencia".
Nando Salvá en El Periódico comentó que era un "Brillante ejercicio de hipnosis (...) una obra apabullante que deja al espectador en estado de trance (...) Mezcla extremadamente singular de western, road movie y disquisición metafísica" Y el crítico Quim Casas también en este diario catalán comenta que "Laxe da un convincente salto cualitativo con (...) una obra muy libre de impactante calado visual (...) porque Laxe y el extraordinario director de fotografía Mauro Herce se complementan a la perfección (...)
Sergi Sánchez
en La Razón
"“Sirât” es una película áspera pero hipnótica, es imposible librarse de su influjo. (...) es la película más accesible, pero también la más radical, de su autor. (...) "
Pepa Blanes en Cadena SER afirmó que "Laxe impacta con la brillante 'Sirât', una oda antisistema. (...) una película sorprendente, emocional, reflexiva y comunitaria, como la cultura rave."
Javier Zurro en el digital eldiario.es señala que "Laxe sorprende con una película hipnótica que embriaga para luego conmocionarte (...) un viaje sensorial, poético y político sobre la imposibilidad de salirse del sistema."
Philipp Engel habitual de La Vanguardia dice de la película que "El viaje hay que hacerlo, porque es toda una experiencia, además de una de las grandes películas del año (...) "
Andrea G. Bermejo de Cinemanía comenta que es "Una de las películas del año (...) un filme excepcional. (...) "También en esta revista Daniel De Partearroyo afirma que el "Cuarto largometraje [de Oliver Laxe], su mejor película y un avance notable (...) un relato de supervivencia y dolor al límite de lo soportable que acaba convirtiendo 'Sirat' en una parábola de lienzo en blanco (...) "
Oti Rodríguez Marchante es el crítico español menos favorable a la película cuando escribe en el ABC que estamos ante "Una película extraña, rasposa, que no se deja agarrar fácilmente (...) tiene una progresión inesperada (...) entre su macabro rollo 'rave' y su macabro modo de ponerse rugosa, deja al personal impresionado. El hecho de que uno no sepa qué le quiere contar ni para qué, ya es secundario"
Carlos Reviriego en las páginas de El Cultural sostiene que es "Un pozo de dolor sin fondo que deja devastado al espectador (...) Una buena obra que deja muy mal cuerpo. Si opera en la magia del espíritu, eso ya va con cada espectador y cómo buenamente lo negocie."
Manu Yáñez de Fotogramas comenta que la película es "Una aventura que serpentea entre lo físico y lo espiritual. Un camino que Laxe recorre con una libertad apabullante, traspasando los límites de su propio cine. (...) "
En los Estados Unidos en Variety
Jessica Kiang
Variety
"Una visión brillantemente extraña y de culto de la psicología humana puesta a prueba hasta sus límites"
Estados Unidos
Justin Chang columnista del The New Yorker
"Una desgarradora y estimulante danza de la muerte. (...) una película asombrosa (...) en cuanto a pura excitación visceral y fuerza emocional sostenida, no he encontrado otra igual este año."
Lovia Gyarkye de The Hollywood Reporter dice de ella que es "Una película llena de energía, un proyecto decidido a despertarnos"
Damon Wise de Deadline sostiene de que "Se trata sin duda de un viaje, una nueva forma de enmarcar la familia y la pérdida, con una banda sonora de infarto para los más duros"
Ben Kenigsberg en la prestigiosa web de cine rogerebert.com nos dice que "Estructuralmente, no teme dejar al espectador con la boca abierta, y hay algunos desarrollos de la trama tan crueles que son difíciles de perdonar, por mucho que parezcan encajar en el diseño de la película"
David Katz de IndieWire comenta de que la película "Se trata, sin duda, de la obra más completa de Laxe, que destaca también por incorporar los placeres viscerales del cine de género contemporáneo e incluso de las superproducciones"
Gregory Ellwood en The Playlist que "Laxe sostiene que no hay baile hacia el fin del mundo. Sólo existe la muerte, y cuando llegue, te hará pedazos"
Steve Pond de The Wrap afirma que "Es audaz en su descripción de un mundo en decadencia en el que algunas personas aún pueden encontrar liberación"
En Gran Bretaña John Bleasdale en Time Out afirma que "Sorprendentemente original, sorprendentemente desternillante y profundamente inquietante (...)
Robbie Collin del Telegraph
"Su título se refiere al mítico puente islámico que cruza el infierno, en el que un paso en falso conduce a la perdición. El camino que recorre el propio filme no es menos arriesgado, pero estiliza la travesía de forma asombrosa (...) "
Peter Bradshaw del The Guardian comenta que "Oliver Laxe guía a su audiencia hacia un desierto de falta de sentido en esta extraña y opresiva película poco gratificante (...)
Para Kevin Maher de The Times destaca que la película de Oliver Laxe es un "Cine original, explosivo y digno de ovaciones (...)
Humanista, introspectiva, hipnótica, política, cruda y salvaje, esta road movie"
Por mi parte destacar que la película de Oliver Laxe, destaca como una obra cinematográfica audaz que combina el cine de autor con una experiencia sensorial intensa, descrita a menudo como una "terapia de choque" o una "odisea mística" en el desierto y que entre sus principales valores están esa elevación espiritual y metafórica presenta ya en el título que hace referencia al "Sirat", el puente estrecho de la tradición islámica que separa el paraíso del infierno.
La película funciona como una metáfora del tránsito humano entre la culpa, la fe y la libertad, donde el desierto marroquí actúa como un espejo del alma y de la comunidad. Pero tan destacable como eso es la experiencia sensorial y la radicalidad de los que Laxe filma en 16mm para capturar la textura granular del desierto, creando un contraste entre la contemplación y la energía frenética de las raves clandestinas. Es una obra que se siente en el cuerpo más allá de la razón, valorando lo polisémico y lo ambiguo sobre el relato convencional.

La película es un viaje de transformación y resiliencia, más que una búsqueda física, es un "rito de pasaje". Los personajes atraviesan situaciones límite que los obligan a despojarse de lo superficial para afrontar la pérdida, el dolor y, finalmente, encontrar fuerza y transformación así como una crítica sociopolítica y de contraste cultural que contrapone la búsqueda desesperada de un padre (Sergi López) con la cultura rave de evasión y la situación de los habitantes del Sáhara Occidental. Invita a reflexionar sobre la modernidad, la resistencia antisistema y la apatía del turista europeo frente a los conflictos territoriales llegando finalmente a un humanismo radical más aún en entornos extremos, retratando a personajes rotos que se encuentran en la comunidad (incluso en esa tan variopinta) un refugio frente al vacío que lo embarga y , finalmente, lo hunde.
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