Uno escucha hablar de la noche de Walpurgis y no puede imaginar que la historia sucede o se ha rodado realmente en las localidades de Navacerrada, el Cercón, San Martín de Valdeiglesias y Madrid. Lo más llamativo es que los coches utilizan matrícula francesas e incluso cuando uno entra en el bar para tomar algo en el mismo lo que aparece son anuncios de esa bebida francesa que ya parece haber casi desaparecido como era Ricard.
De cualquier manera La noche de Walpurgis es un clásico del cine de terror español., uno de esos títulos memorables, que pude ver en la cartelera pero que nunca pude ver en el cine ni en la televisión.
La noche del 30 de abril al 1 de mayo se conoce como la “noche de Walpurgis” o “noche de las brujas”. El nombre de Walpurgis viene dado de la religiosa benedictina Walburga de Heidenheim queno ha de tener nada que ver con la brujería, digo yo.
Se estima que esta adoptó su nombre en base a la cristianización de una diosa teutona llamada Walpurgis, que los celtas conocían como Beltane y los romanos bajo Flora: diosa de la virginidad, la salud y la fertilidad. Esa noche es cuando las brujas pululan por todas las partes mediante sus vuelos infernales; en la región de Voigtland (que abarca los estados alemanes de Sajonia, Turingia y Baviera, y la región de Cheb en la República Checa) los niños tenían la costumbre de encender hogueras y saltar sobre ellas, asímismo, agitaban y lanzaban al aire escobas encendidas. Esta tradición tenía el nombre de “ahuyentar a las brujas”. Esta noche se considera que es la oposición a la fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre). Esta noche en que las brujas se reúnen en lo alto de los cerros a danzar desnudas y levitar alrededor de enormes fogatas. Es común escuchar relatos sobre visiones de brujas volando sobre los campos durante esta noche y la madrugada del 1 de mayo.
Se trata de una coproducción hispano alemana del año 1971 dirigida por la argentino León Klimovsky, basada en un guión y una historia escrita por el mismo Paul Naschy que cuenta con la fantástica Gaby Fuchs, aunque también con Bárbara Capell, Andrés Resino, Julio Peña y Patty Shepard.
La película es la cuarta de la serie sobre el hombre lobo vinculado con el personaje de Valdemar Daminsky que es de nuevo interpretado por el mítico Paul Naschy.
En este caso la historia se inicia en un cementerio, tras los sucesos de La furia del hombre lobo, en concreto en el mortuorio del cementerio donde dos forenses, Hartwig y Muller, proceden a efectuar la autopsia al cadáver de Waldemar Daninsky (Paul Naschy). Están dispuestos a hacer la autopsia a un hombre que ha muerto ante la sospecha de que pudiera ser un hombre lobo.
Efectivamente mientras se inicia la operación al hombre le identifican un pentagrama en el pecho y le extraen una sorprendente bala de plata. Al sacarla, el cadáver vuelve a la vida, mata a los forenses y, con ello, muestra su maldición como licántropo recobrando la vida y acaba con ambos personajes. Ese ser que recobra la vida indudablemente es Valdemar Daminsky.
Posteriormente la historia se desarrolla en París donde dos jóvenes estudiantes, Elvira (Gaby Fuchs ) y su amiga Genevieve Bennett (Barbara Capell), dedicadas a la investigación sobre la magia negra y la superstición. Una de ellas, Elvira se está despidiendo de su novio un joven inspector de policía, Marcel (Andrés Resino) puesto que viene a España a realizar una investigación en busca de la tumba de una asesina legendaria de la Edad Media y posible vampira llamada la condesa Wandessa Darvula de Nadasdy, una terrible adoradora del Diablo.
Elvira no viene sola. Viene acompañada de otra estudiante Genevieve, y ambas con su vehículo van hacia la zona en la que se suponen que está la tumba de esta asesina. Pero tras introducirse por un espacio agrícola no identificado su coche se queda sin gasolina y únicamente encuentran cobijo en la casa donde habita Valdemar Daminski que las invita a quedarse durante el tiempo que deseen.
El reconoce no tener coche ni teléfono ni medios para entrar en contacto con otros personas. Durante la cena ella se le comunican que están estudiando el caso de la condesa Wandessa, algo que descoloca a Valdemar.
Es esa misma noche un personaje femenino desconocido entra en la habitación donde duerme las chicas y empieza a magrear a Genevieve. Lógicamente ambas se llevan un buen susto pero a la mañana siguiente Valdemar explica que esa chica es su hermana Elizabeth (Yelena Samarina ) una persona que está enferma y que él la atiende.
Esa misma mañana salen al campo y encuentran en una ruina un sepulcro y en ese sepulcro es posible que se encuentre los restos de la condesa Wandessa. Cuando lo abre Genevieve tiene un pequeño corte del que le sale sangre que va a pasar directamente al cadáver que acaban de encontrar. Ese es el inicio de las desgracias para estas dos chicas y también para Valdemar Daminsky.
A partir de ese momento las apariciones de la condesa Wandessa (Patty Shepard) en la vivienda son continuas y resultado de las mismas es que por un lado la hermana de Valdemar se suicida y por otro ataca a Genevieve, convirtiéndola en una vampiro.
Desde ese momento la labor de Valdemar es proteger a Elvira que poco a poco se va enamorando del protagonista aunque este le informa de su más profundo secreto se acerca la noche de Walpurgis y esa noche el se transformará en un hombre lobo.
Ante la ausencia de Elvira va en su búsqueda y localiza la casa de Valdemar. Allí descubre que su novia tiene relación con éste, pero sabedor de las circunstancias que le afectan le pida por que se la lleve muy a su pesar pues esa noche intentará actuar con la condesa pues sabe que se encuentra en el sepulcro de un guerrero en una abadía abandonada.
Mientras huyen, Paul y Elvira son atacados por la condesa que los lleva al sepulcro y allí espera en el ataque de Valdemar que efectivamente esa noche se convierte en un hombre lobo.
El enfrentamiento entre la vampiresa y el hombre lobo da lugar a una lucha muy igualada pero que finalmente lleva a la victoria del hombre lobo sobre la vampiresa, pero Elvira aprovechando la circunstancia y sabedor de que la licantropía no frenará nunca a Valdemar le decide clavar el cuchillo de plata, la Cruz de Mayenza, una daga de plata en forma de crucifijo, elaborada, al parecer, con el cáliz de la Última Cena, y poner fin a la historia del hombre lobo y a la película.
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