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sábado, 1 de abril de 2023

Rififi



Tremenda esta primera película de Jules Dassin en 1955 tras salir de su país natal siendo la primera   de su periodo francés. Basada en la obra de Auguste Le Breton. François Truffaut dijo en alguna ocasión que era el mejor director de cine negro que había visto en su vida. La película que lleva por título un término que se ha hecho popular como sinónimo de golpe o robo hecho con ingenio, inteligentemente, Rififi. 

Aunque ahora mismo significa robo realizado desde el techo haciendo un agujero y descolgándose en el interior de la sala que se va a robar mediante una cuerda, en la película es otra cosa. 

Me ha sorprendido de dónde procede el título de la película que es dar un Rififi. Hay un momento y la misma donde una cantante de L" age d' or, un local de la noche parisina, nos presenta lo que es dar un Rififi, o sea, una paliza, en una relación sadomasoquista. 

La película comienza cuando vemos a Tony Le Stefanois (Jean Servais)  un hombre que acaba de cumplir cinco años de condena y que  ha salido hace poco de prisión participar en una partida de naipes. De la misma sale desplumado. 



Tras eso llama a su cuñado amigo y socio de fechorías ( Carl Möhner)  y va a su casa a descansar. Allí vemos que este lleva una vida normalizada con su mujer (Janine Darey) y con su hijo.. Su intención es cambiar de vida, pero pobre como una rata no puede. Su cuñado le ofrece dar un último golpe pero él no está dispuesto. 

Sin embargo todo cambia cuando se entera de que su antigua amante se encuentra con un conocido gangster , que tiene un hermano drogadicto (Robert Hossein). 

Así las cosas no les le queda más remedio que volver a su vida pasada y reunirse con sus viejos compinches entre ellos un viejo amigo italiano ( Robert Manuel). 



Durante semanas los cuatro puesto que se ha sumado otro italiano especialista en alarmas y en abrir cajas fuertes van preparando minuciosamente un golpe perfecto: el atraco a una inaccesible joyería del centro de París. 



Un final impresionante con el protagonista tirado sobre el volante del coche y el niño que saluda a su madre. Ella se limita a recuperarlo dejando la maleta del dinero en el coche mientras se va acercando los vecinos la policía y por contra se va alejando la cámara por medio de un zoom inverso que se aleja del coche. 

Cuenta César Bardés que la película fue realizada con muy poco dinero. Esa cantidad era tan baja que el propio director decía que nadie le creía cuando contaba cuánto había costado realmente. Parte del ahorro había sido porque Dassin contrató un equipo que estaba formado por gente que nunca había trabajado en cine o por estudiantes que, prácticamente, cobraron una cantidad simbólica. Dassin declaró que estaba tanto en bancarrota durante la exhibición de la película en el Festival de Cannes de 1955, pero esa noche ganó el premio al mejor director de aquel año. En la noche anterior al estreno acompañó a uno de los productores al casino y él no tenía ni un franco para apostar. Se lo pidió al productor que le dio un par de miles de francos que, en realidad, era muy poco dinero.

Recordó que la fecha de comienzo del rodaje de la película fue un día 18,así que apostó todo al 18. Eso fue lo que salió en la ruleta. Más tarde, Dassin confesó que ese dinero fue lo que le permitió sobrevivir con su familia hasta que la película comenzó a producir beneficios.

Terenci Moix, en su Gran Historia del cine y en su tercer volumen en el capítulo dedicado a este director comenta que "con ella Dassin reanudó su carrera con un thriller destinado a convertirse en uno de los clásicos del cine negro francés oh cuanto menos uno de los que obtuvieron mayor éxito. Rififi ( Du Rififi chez les Holmes, 1955) le dio al director el premio a la mejor dirección en el festival de Cannes". 

La secuencia del robo es antológica, una genialidad. Dura casi 28 minutos y está rodada sin diálogos. Otra genialidad se encuentra en la escena en la que una cantante nos enseña lo que es el Rififí, mientras una pareja de bailarines al fondo recrean lo que ella canta. Magistral. 



La película presenta un estilo realista, meticuloso, con una fotografía en blanco y negro esplendoroso. Gusta de sacar en la película escenas con el cielo nublado, las calles mojadas, la fatalidad de los personajes, una historia de perdedores… una obra maestra.

miércoles, 29 de marzo de 2023

Noche en la ciudad



Noche en la ciudad es una película del año 1950 de Jules Dassin, uno de los integrantes de la llamada "Generación perdida", al fin y al cabo a Jules Dassin, del que hace unos días, veíamos otra historia negra de una ciudad, la de Nueva York, en The Naked City, realizada dos años antes, siempre se le consideró como una de las grandes promesas del cine norteamericano, rodada en Londres, producida por Samuel G. Engel para la Twentieth Century-Fox Productions y un claro ejemplo de lo que es el cine negro. 

La película - fue el penúltimo título de Jules Dassín en los Estados Unidos ya que el último fue "Mercado de ladrones" (1949)- sigue un guion de Jo Eisinger, Austin Dempster y William E. Watts que adaptan una novela de Gerald Kersh. Contó con la música de Franz Waxman y la magnífica e inspirada fotografía de Mutz Greenbaum que rueda tanto en interiores como en exteriores donde reconocemos un Londres cercano al Támesis, en sus áreas portuarias y salvo Trafagar Square - que sale un momento- junto a Sant Martin in the Fields, casi nos resulta irreconocible. Se rodó principalete en los London Film Studios, de Shapperton. La labor de montaje fue realizada por Nick DeMaggio y Sidney Stone. 

Por lo pronto decir que es una película en la que pierden todos. Una película de negrura absoluta, de bajos fondos, de pobreza moral y real,  de personajes que quieren progresar pero que viven con un bloque de cemento a los pies. 



Noche en la ciudad fue realizada para la Fox. En ella Dassin reincide en su intento de documentar la realidad como ya había hecho en La ciudad desnuda dos años antes. En este caso la realidad le lleva a Londres, otra metrópolis, y de esta realza sus matices más tenebrosos. 



Parte de eso se debe a la fotografía de Max Green, notablemente influido por la labor de Greg Toland en Ciudadano Kane. Esta referencia no es casual de hecho la puesta en escena con su obsesiva valoración de los techos y los planos en picado es muy al gusto de Orson Welles, pero el tratamiento vertiginoso de la acción dramática y la revelación de ambientes a través de las peripecias de Fabián es algo propio de Dassin.



Noche en la ciudad ( Night and The City, 1950) presenta así una dureza que resulta sorprendente incluso para un género de hombres duros como es el cine negro. Todos los recovecos de un mundo marginal aparecen reproducidos en esta especie de imagen alucinada y alucinante que toma como pretexto el mundo de la lucha libre revelado en todas sus trampas. 



La historia nos presenta a Harry Fabián (Richard Widmark) un hombre que trabaja a comisión como gancho de un club. Se trata de un joven ambicioso, un perdedor nato, que sueña con hacerse rico y montar un negocio para ganar dinero a través del juego de la especulación de nada productivo. No le importan los métodos para ganar dinero. 



Sin ningún escrúpulo manipula a todas las personas que viven a su alrededor, y para conseguirlo no dudará en embaucar a su novia Mary Bristol (Gene Tierney) cantante del sórdido club nocturno   a su jefe Phil Nosseross, propietario del club Silver Fox, (Francis L. Sullivan)  a la mujer de su jefe Helen Nosseross (Google Withers) incluso a Gregorius, el grande (Stanislaus Zbyszko ) un campeón del mundo de lucha grecorromana, cuyo hijo Kristos (Herbert Lom)  es el jefe de la lucha grecorromana en Londres. 



Su intención de hacerse rico a cualquier precio le lleva a enfrentar a unos con otros, a padres con sus hijos, a parejas que no se quieren. Y todo transcurre en un mundo sórdido de los bajos fondos, con un protagonista mezquino del que casi no sientes ni lastima. 

En algún momento se da cuenta de las posibilidades de ganar dinero en el ambiente de la lucha libre profesional, y decide quitarle el control al promotor y delincuente del bajo mundo, Kristo (Herbert Lom), a través de manipular al padre de Kristo, el exluchador Gregorius (Stanislaus Zbyszko). Para financiar su plan busca el apoyo económico de dueño del club, Phil y su esposa Helen (Googie Withers), y a través de un engaño lo obtiene tras prometerle a ella - que odia a su marido- conseguir una licencia de apertura de un local, el Flamenca, que lleva tiempo cerrado tras una sanción. 

Como no tiene escrúpulos y necesita 400 libras esterlinas, conocedor que es del odio que siente Helen de su miserable marido Phil, consigue financar por parte de una y del otro, a pesar de que Phil ya solo deseo emprender un viaje alrededor del mundo por las islas vinculadas con Gran Bretaña (Bermuda, Jamaica,...). 



Cuando parece que todo va a salir rodado, y ante la presión de Phil, por un lado, y de Kristo, por otro, y cuando el negocio promete tener un venturoso horizonte, se produce un enfrentamiento en el ring entre Gregorius y otro luchador Strangler (Mike Mazurki). 

Del enfrentamiento Gregorius fallece debido al sobre esfuerzo. Pero Kristo se niega a perdonar al promotor, Fabian, y pide su muerte. Éste huye. Por su parte Phil, el dueño del club, se da cuenta de que su esposa Helen se dispone a abandonarlo para irse con Harry. Todo el plan queda al descubierto. 



La vida de Fabian corre peligro. Ahora nadie le presta ayuda. Su cabeza tiene un precio. Vemos que al final ni Mary lo quiere salvar. Es Strangler quien pone fin a su vida ante la mirada indiferente de Kristo y la pena, aunque cercana a la indiferenciada de Mary, que ahora sabemos marcha con su vecino, Adam (Hugh Marlowe). 



De ella escribió Bosley Crowther en The New York Times que "El evidente talento de Dassin se malgasta en una historia mala y sin sentido, y lo mejor que ha conseguido es ofrecer un retrato exagerado y grotesco. (...) [Widmark] no transmite ninguna explicación sutil del personaje ni, de hecho, ninguna credibilidad."



En la revista Time Out se dijo de ella que era "Fascinante, incluso con unas caracterizaciones estilizadas (...) que en lugar de ser convincentes son interesantes a nivel conceptual" 



Para  Nick Schager en Slant "Es el film noir por excelencia (...) Obra maestra (…)" ; y para Mike D'Angelo de la  AV Club destaca que "El enfoque de Dassin es más dramáticamente mordaz de lo habitual para el género y se apoya menos en el expresionismo alemán" 



Por último, Tony Sloman de Radio Times destacó que "Funciona en gran parte gracias al retrato brillante y desesperado que hace Widmark y al uso inteligente y atmosférico que hace el talentoso director de las localizaciones de Londres (…) 

Ya en España, en el diario El País, Augusto M. Torres escribió que fue "Una de las mejores películas de Dassin" .

Terenci Moix escribió sobre ella y el director lo siguiente: " En la Fox, Dassin reincide en su intento de documentar la realidad, esta vez en las noches de otra gran metrópoli, Londres, realzada en sus matices más tenebrosos por la fotografía de Max Green, notablemente influenciado por la labor de Gregg Toland en Ciudadano Kane. Esta referencia no es casual de hecho la puesta en escena con su obsesiva valoración de los techos y los planos en picado es perfectamente wellesiana, pero el tratamiento vertiginoso de la acción dramática y la revelación de ambientes a través de las peripecias del pillo Richard Widmark, lo debe todo a Sasssin. Noche en la ciudad presenta así una dureza que resulta sorprendente incluso para un género duro como es el cine negro. Todos los recovecos de un mundo marginal aparecen reproducidos en una especie de Carrusel alucinante que toma como pretexto el mundo de la lucha libre revelado en todas sus trampas". 

A destacar sin duda su fotografía y los juegos de la cámara que usa ángulos torturados, sombras inmensas, claroscuro mostrando las virtudes estéticas del cine negro. 

Por mi parte, decir que la película es un maravilloso ejemplo de cine negro, donde lo feo y lo brutal domina sobre la bellaza que únicamente está - y con matices- no estéticos,sino relacionados con el papel de Mary(Gene Tierney). Ni que decir tiene que el protagonismo absoluto lo juega Richard Widmark borbando este papel como hombre fullero, traidor, de ambición desmedida, arruinado que lleva la putrefacción a todo lo que toca, pero que al final, huye solo, abandonado por todos, -aunque abandonada y engañada se siente igualmente Helen Nosseros, que tras años de espera descubre que su marido ha entregado su fortuna, a una alcólica que vendía flores en la puerta del local- , agotado y cansado. En algún momento del final lo único que pide es descansar. El final grandioso, sin concesiones. De cine... negro, negrísimo.  




sábado, 25 de marzo de 2023

La ciudad desnuda



Primera película que he visto del guionista, escritor, actor y director de cine estadounidense de Connecticut , pero ascendencia judío-ruso y que yo creía que era francés, Jules Dassin. Y es cierto que vivirá en Francia, pero condicionado por ser perseguido por el Comité de Actividades Antiamericanas. Y también es cierto que en la década de los años treinta fue militante de izquierda, pero en 1939, tras la firma del pacto germano-soviético, hecho que le hizo abandonar su afiliación de izquierdas. Fue a partir de 1940, cuando dejó Nueva York y comenzó a trabajar en Hollywood en calidad de ayudante de dirección de Alfred Hitchcock en un par de películas una de ellas" matrimonio original" (Me & Mes Smith, 1941).


Dassin procedía del teatro experimental en su vertiente más politizada y, como otros muchos de su generación, pasó por el aprendizaje de la radio donde consiguió run gran gran resonancia con una adaptación del cuento de Gogol "El abrigo". 

Un año más tarde debutó como realizador, e hizo varias películas para la Metro y sobre la época, como El agente nazi y Reunión en Francia. Más autónomo es su film inspirado en una historia de Oscar Wilde, El fantasma de Canterville. Pero lo mejor estaba por llegar cuando se suma al género del cine negro en los que los protagonistas son gánsteres y policías una vez terminada la guerra. Esto coincide con su asociación con el productor Mark Hellinger, que marcó el punto culminante de su carrera. De esta época son sus títulos Fuerza bruta (Brute Force, 1947), La ciudad desnuda (The Naked City, 1948), que es al tiempo un documental sobre Nueva York, y Mercado de ladrones (Thieves' Highway, 1949). Son películas de gran valor visual realizadas en un tono realista, , ,   incisivo, incluso violento. Sí excede los límites del cine negro para alcanzar un tono épico. 

En 1950, una vez sale de su país tras entrar su caso en el Comité de Actividades Antiamericanas, Dassin rodó en Londres Noche en la ciudad con el actor Richard Widmark en el papel principal; y en Francia, bajo el nombre de Jules Dassin, las películas Rififi (Du rififi chez les hommes, 1954) - premiada al mejor director en Cannes- y Nunca en domingo (1960), película que fue nominada a dos Oscar , dirección y giuión original. 

Lo cierto es que ya a finales de los 50 se acerca a la cultura griega cuando rueda El que debe morir (Celui qui doit mourir, 1956), según la novela Cristo nuevamente crucificado, de Nikos Kazantzakis, y que obtuvo una mención especial en Cannes. 

Su relación con este país se consolida cuando, casado con la actriz Melína Merkoúri desde 1966, realizó una parte de su obra en Grecia, instalado en el país mediterráneo desde 1960 como Nunca en Domingo (1960) , Fedra (1962), Topkapi (1964) Falleció allí en 2008.

En cuanto a la película que me ha traído hasta aquí, y que he visto en Prime, decir que es una película que se ha restaurado no hace mucho, que pasó muchas dificultades para conseguirlo - dada la falta del original  - y que finalmente se restauró dado el valor de la misma. Está preservada desde el año 2007 en el Registro Nacional de Filmes (National Film Registry) de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, por ser considerada «cultural, histórica o estéticamente significativa». 

La película, filmada en blanco y negro, y con estilo semidocumental, donde los habitantes de la ciudad son igualmente protagonistas, se rodó en las calles de Nueva York, - de hecho se inicia con una imagen cenital de la ciudad - y muestra lugares emblemáticos como el puente de Williamsburg y el edificio Whitehall de Manhattan. 


El productor de la película, Mark Hellinger, por medio de la Hellinger Productions, puso además del dinero y su proyecto para la Universal International Productions, la voz en off en el filme. Tenía solo 44 años cuando murió de un infarto el 21 de diciembre de 1947, que le dio justo después de realizar el montaje final de la película. 

La película muestra la investigación policial que tiene lugar tras la muerte de una joven modelo y que es encargada a un policía veterano, el Teniente Dan Muldoon (Barry Fitzgerald ), se pone al cargo de la investigación y, junto a otro policía, el detective Jimmy Halloran ( Don Taylor ) , que intentan encontrar al asesino de la chica rubia que aspira a ser modelo ... y rica. 

Las sospechas recaen desde el primer momento en un joven (Howard Duff) que es novio de una compañera modelo Ruth Morrison (Dorothy Hart) de la chica asesinada. 


Desde este momento vemos cómo se inicia la investigación y los flecos que la misma deja tanto en la vida de los detectives- como le ocurre al joven Halloran, del que conocemos su vida junto a su mujer (Anne Sargent) e hijo , las costumbres del experto Dan Muldoon , los otroa sospechosos que se irán sumando como el Doctor Stoneman ( House Jameson) o Willie Garzah alias Willie Armónica (Ted de Corsia), así como la desgracia en la que viven los padres de la chica fallecida , los Batory , Adelaide Klein y Grover Burgess. 


Según el libro Noir Style, de Alain Silver y James Ursini, la estética de La ciudad desnuda que se transformó en guión en las manos de Malvin Wald y Albert Maltz partiendo de la Historia de Marvin Wald, se inspiró en el fotógrafo neoyorquino Weegee, que publicó un libro de fotos sobre la vida de la ciudad de Nueva York bajo el título Naked City (1945). Weegee fue contratado como consultor visual en la película y se le atribuye haber ayudado a crear sus imágenes. Pero el historiador de cine William Park ha argumentado que, a pesar del trabajo de Weegee en la película y su título proviene de un trabajo anterior de Weegee, la película debe su estilo visual más al neorrealismo italiano que al trabajo fotográfico de Weegee. 

La película contó con la música de un grande como Miklós Rózsa y Frank Skinner.No obstante sobre la música hubo polémica. Hellinger permitió que Dassin asignara a un antiguo colega de MGM, el arreglista George Bassman, para que compusiera la música. Hellinger encontró esto tan insatisfactorio que, la noche antes de morir, le rogó a su primera opción, Miklós Rózsa, que interviniera. Rózsa se concentró en la persecución culminante y el epílogo, mientras que Frank Skinner marcó las primeras escenas. Más tarde, Rózsa compiló una "Suite de Mark Hellinger" de música de sus tres películas de Hellinger (incluidas The Killers y Brute Force). El epílogo de Naked City, "Canción de una gran ciudad", fue el tributo de Rózsa a su obra. 

Por su parte, la fotografía de William H. Daniels y el montaje de Paul Weatherwax. Ambas fueron  galardonados con dos premios Óscar en 1949 en las categorías de mejor fotografía (William H. Daniels) y mejor montaje (Paul Weatherwax). 

La película fue un éxito - parece ser que recaudó 2 400 000 dólares  -  y tuvo su crítica positiva , como la del crítico, Bosley Crowther, que aunque tenía discrepancias como el valor del guión, - un guión que estuvo nominado a los Oscar- le gustó la ubicación de la filmación y escribió: "Gracias a la filmación real de gran parte de su acción en Nueva York, (...) se inspira en buenas novelas policíacas que se ocultan hábilmente. Y gracias a una 'persecución' final de policías y ladrones a través del East Side de Manhattan y en el puente de Williamsburg, la historia con toques de misterio generalmente se aproximan a las 'Hitchcock'". 
 Para Terenci Moix, la película se inscribe dentro de una tradición netamente americana, pero además "aprovecha la experiencia del neorrealismo, especialmente de rosalini en Roma ciudad abierta, el filme que había conmocionado a la intelectualidad mundial. Contando con la valiosa aportación de William Daniels en la fotografía, Dassin imprimió a surrealización el vigor de un documental sobre la vida de Nueva York, y este intento de conseguir un cine eminentemente urbano, desnudando la anécdota de sus implicaciones más superfluas sentó las bases de la nueva escuela crítica".