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lunes, 6 de diciembre de 2021

El fotógrafo del pánico


 

He visto por segunda vez Peeping Tom o El fotógrafo del pánico. La vi hace muchos añosno me acordaba, pero tampoco me impactó. Lo que no sabía es que la película acabó con la reputación de Michael Powell, el gran director que había tenido una carrera brillantísima entre los años 40 y 50, junto con su pareja en la dirección, se asoció con Emeric Pressburger, con quien produjo una serie de clásicos del cine inglés bajo el sello The Archers. 

Curiosamente comenzó su carrera en Francia, en los estudios Victorine de Niza en 1925 trabajando con el director Rex Ingram aprovechando la amistad que unía a padre con Ingram - su padre tenía un hotel en la Rivière- . 

Empezó como "chico para todo" pero pronto ascendió a otros trabajos como fotografía fija, redacción de subtítulos (para películas mudas) y muchas otras tareas, incluidos algunos papeles de actor cómico. 

Nuevamente en Inglaterra en 1928, Powell trabajó para otros cineastas destacando su appel como fotógrafo en el film mudo Champagne (1928) y Blackmail (1929) de Alfred Hitchcock, un hombre con el que le unión una fuerte amistad . 

Después de escribir los guiones de dos producciones, Powell se asoció con el productor estadounidense Jerry Jackson en 1931; empezó a dirigir películas de una hora de duración que le permitieron desarrollar sus habilidades como director, haciendo a veces hasta siete películas al año.

Powell tuvo su primer crédito como director en Two Crowded Hours (1931).Entre 1931 y 1936, Powell dirigió 23 filmes, incluidos Red Ensign (1934) y The Phantom Light (1935). 

En 1939, Powell fue contratado como director para Alexander Korda en el apogeo de The Edge of the World (1937). Korda lo puso a trabajar en proyectos como Burmese Silver, que fueron posteriormente cancelados. Sin embargo, Powell fue contratado para salvar un filme que se estaba haciendo como vehículo para dos de los actores estrella de Korda, Conrad Veidt y Valerie Hobson. La película era El espía negro, donde Powell conoció a Emeric Pressburger. 

Lo cierto es que mientras preparaba el guion de El espía negro , que inicialmente seguía el libro bastante fiel pero era demasiado verbal y no tenía un buen papel ni para Veidt ni para Hobson. Korda convocó un encuentro donde presentó Emeric Pressburger a Powell. Ambos reconocieron pronto que, a pesar de ser totalmente opuestos en orígenes y personalidades, tenían el mismo punto de vista en cuanto al cine, y que podrían trabajar muy bien juntos. No obstante, Powell lanzó otra película como director que pasará a la Historia, El ladrón de Bagdad The Thief of Bagdad estrenada en 1940 y terminada en Hollywood a causa de la Segunda Guerra Mundial. 

Después de hacer dos filmes juntos, Espías en el mar (1940) y Los invasores, acreditados a Powell como director y Pressburger como guionista, la pareja decidió asociarse y firmar sus películas conjuntamente como "escrita, producida y dirigida por Michael Powell y Emeric Pressburger." Trabajando juntos como coproductores, guionistas y directores en una asociación que denominaron "The Archers". Con esta marca hicieron 19 películas, muchas de las cuales fueron éxitos comerciales y de crítica. Sus mejores filmes todavía son considerados clásicos del cine británico del siglo XX. 

De entre ellas quiero destacar Narciso negro (Black Narcissus) en 1947, junto a una actriz con la que tuvo su historia personal, Deborah Kerr, o La batalla del Río de la Plata (The Battle of the River Plate) en 1956, engtre otras. 

Cuatro años después estrenó en solitario Peeping Tom una película que el mismo produjo junto a Albert Fennell y que contó con el diseño en la producción de Alfred W. Marcus con un presupuesto de unas £135,000. La película fue financiada por Nat Cohen en Anglo-Amalgamated con otros fondos de la National Film Finance Corporation . Sin Pressburger y con Leo Marks como guionista, contó como ayudantes de dirección con Ted Sturgis, Denis Johnson, Denis Johnson Jr. y Carl Mannin así como Arthur Lawson en la dirección artística.

Su título en inglés sería casi literalemnte Tom el Mirón, refieriéndose a un personaje de la leyenda de Lady Godiva, quien no pudo resistir la tentación de mirar a su señora por un agujero. Es decir, se centra en la historia de un "voyeur". Y es cierto que el protagonista de esta película es un asesino en serie que asesina a mujeres mientras usa una cámara de película portátil para registrar sus expresiones de terror al morir y verlas una y otra vez. 

Con ella su carrera sufrió un grave perjuicio tras el estreno de este controvertido "thriller". El film fue execrado por los críticos ingleses, que se ofendieron por presentar una historia desde el punto de vista del asesino llenó de violentas imágenes , que insinuan más que muestran, y con un alto tono sexual, que dejaba en mal lugar a la hipócrita sociedad británica. Karlheinz Böhm recordó más tarde que después del estreno de la película, nadie del público fue a estrecharle la mano a él ni a Michael Powell. 


Powell fue condenado al ostracismo por la industria fílmica y lo tuvo muy difícil para trabajar a partir de entonces.Las críticas británicas tendieron hacia lo hiperbólico en la negatividad, un ejemplo es una reseña publicada en The Monthly Film Bulletin que comparó a Powell con el marqués de Sade . The Telegraph señaló que la película efectivamente "mató" la carrera de Powell. 

Derek Hill, crítico del Tribune sugirió que "la única forma realmente satisfactoria de deshacerse de Peeping Tom sería levantarlo con una pala y tirarlo rápidamente por la alcantarilla más cercana". 

Len Mosley escribiendo para el Daily Express dijo que la película era más nauseabunda y deprimente que las colonias de leprosos del este de Pakistán , las calles secundarias de Bombay y las alcantarillas de Calcuta.

Con todo eso señalar que la película trata de un drama centrado en el retrato psicológico de su protagonista, un joven, Mark Lewis (Karlheinz Böhm ), obsesionado por capturar en imágenes el terror de las mujeres al ser asesinadas. 

La película se inicia con una prostituta a la espera de encontrar clintes en una calleja oscura. Allí se acerca Mark Lewis. La prostituta le pide 2 libras por hacerlo y él sin hablar, lo acepta. Tras subir por la escalera filma su encuentro con la prostituta mediante una cámara escondida bajo su abrigo, su paseo hasta la casa y el asesinato brutal. Después se traslada a la suya para ver el resultado de la filmación. 


A la mañana siguiente Lewis filma cómo la policía saca el cadáver de Dora de su casa, haciéndose pasar por periodista de The Observer. Después va a una de sus acividades profesionales pues trabaja a tiempo parcial fotografiando imágenes pin-up de mujeres de porno suave, que se venden bajo el mostrador. 

Descubrimos que , si bien las mujeres y sus gestos te pánico le atraen, pero la fealdad y la deformación también. Tras la sesión vuelve a casa. Allí por una ventana lo vemos espiando a los asistentes que están en una fiesta de cumpleaños. la de Helen Stephens ( Anna Massey ), una chica joven y amable que vive con su madre ciega en el piso de abajo, y que cumple ese día los 21 años. 

Tras invitarle a la fiesta y él rechazar la invitación ella se queda hablando con él , sobre todo cuando le lleva tarta. se hace amiga de él por curiosidad. El chico, una joven tímido y solitario, que vive en la casa de su padre le confiesa que es miembro de un equipo de filmación que aspira a convertirse él mismo en cineasta. También le muestra parte de sus grabaciones. 


Entre ellas Mark le muestra a Helen a través de películas caseras tomadas por su padre que, cuando era niño, fue utilizado como conejillo de indias para los experimentos psicológicos de su padre sobre el miedo y el sistema nervioso. El padre de Mark estudiaría la reacción de su hijo a varios estímulos, como lagartijas que puso en su cama y filmaría al niño en todo tipo de situaciones, llegando incluso a registrar las reacciones de su hijo mientras se sentaba con su madre en su lecho de muerte. Mantuvo a su hijo bajo vigilancia constante e incluso cableó con aparatos de escucha todas las habitaciones para poder espiarlo. Los estudios del padre de Mark mejoraron su reputación como psicólogo de renombre. 

Ya en el presente, Mark, vuelve a la rutina de su trabajo en el estudio cinematográfico. Allí es ayudante de fotografía y acuerda con una chica que hace de doble de la actriz principal, Vivian ( Moira Shearer ), hacer un book y una película después de que el set esté cerrado. 

Tras los preparativos de la sala y luces comienza a rodar su baile en la sala, pero luego le pide que entre en un baúl y la mata. El cuerpo es descubierto más tarde durante el rodaje por la actriz principal, Diane Ashley (Shirley Anne Field ), una miembro del elenco que ya se ha enfrentado al director al desmayarse de verdad en puntos que no están en el guión. 

La policía vincula los dos asesinatos y se da cuenta de que cada víctima murió con una expresión de terror absoluto en su rostro. Entrevistan a todos en el set, incluido Mark, que siempre mantiene su cámara encendida, afirmando que está haciendo un documental. 

Las relaciones entre Mark y Helen aumentan. Su madre, la Sra. Stephens (Maxine Audley ), una mujer que detecta la personalidad de los demás de manera casi extrasensorial, encuentra el comportamiento de su vecino como extraño, capaz de ocultar algo grave; consciente, a pesar de su ceguera, de la frecuencia con la que Mark mira a través de la ventana de Helen. 

Una noche Helen sale a cenar con Mark, incluso lo convence de que deje su cámara por una vez, y lo besa brevemente una vez que regresan. Cuando sube Mark a su habitación, la Sra. Stephens está esperando dentro del piso de Mark después de su velada con su hija. Incapaz de esperar hasta que ella se vaya debido a su compulsión, comienza a proyectar su última película snuff con ella todavía en la habitación. Ella siente lo perturbado que está emocionalmente y lo amenaza, pero Mark le asegura que nunca fotografiará ni filmará a Helen. 

Mientras tanto el rodaje sigue en los Estudios. Un psiquiatra es llamado al set para consolar a Diane. Charla con Mark y éste descubre que el psiquiatra está familiarizado con el trabajo de su padre. El psiquiatra relata los detalles de la conversación a la policía y señala que Mark tiene "los ojos de su padre". 

Mark es seguido por la policía hasta el kiosko, donde toma fotografías de la modelo Milly ( Pamela Green ). Ella le echa en cara lo que ha tardado. Después, la policía lo ve salir. Un poco más tarde, la policía descubre que Mark mató a Milly antes de regresar a casa. 

Se dirigen entonces a la casa de Mark. Ese día, Helen, que siente cada día más curiosidad por Mark, finalmente entra en su habitación. El se enoja visiblemente y ella se asusta cuando él la atrapa. 


Mark revela que hace las películas para poder capturar el miedo de sus víctimas. Ha montado un espejo redondo encima de su cámara para poder capturar las reacciones de sus víctimas al ver sus muertes inminentes. Apunta el cuchillo del trípode hacia la garganta de Helen, pero se niega a matarla. Llega la policía y Mark se da cuenta de que está acorralado. 

Como planeó desde el principio, se empala con el cuchillo con la cámara encendida, proporcionando el final de su documental. La última toma muestra a Helen llorando por el cadáver de Mark mientras la policía entra en la habitación y resuenan las palabras de él de pequeño despiendiéndose de su padre. 

El guionista Leo Marks basó partes de la película en su experiencia de crecer como hijo de Benjamin Marks, propietario de la librería Marks & Co en Londres, reflejando algunas de las observaciones de los clientes que frecuentaban la tienda de su padre entre ellas la prostituta, Dora en la película, Brenda Bruce . Además, Marks declaró que se inspiró para escribir una historia de terror en " The Gold-Bug " del escritor estadounidense Edgar Allan Poe . Mientras escribía el guión, Marks creía que las motivaciones detrás del asesinato de Lewis eran completamente sexuales, aunque más tarde señalaría que sentía que la compulsión psicológica del personaje era menos sexual que inconsciente . 

La película contó con una magnífica fotografía de Otto Heller, un extraordinario montaje por parte de Noreen Ackland y un vistoso vestuario de Dickie Richardson. A destacar otros aspectos técnicos como la música de Brian Easdaley e interpretada por el virtuoso australiano Gordon Watson y, especialmente, el sonido de Malcolm Cooke y Gordon K. McCallum. 

La filmación duró seis semanas a partir de octubre de 1959. Cohen originalmente quería que una estrella desempeñara el papel principal y sugirió a Dirk Bogarde, pero la Rank Organization, que lo tenía bajo contrato, se negó a prestarlo. Powell terminó eligiendo al actor alemán-austriaco Karlheinz Böhm ( aquí con el nombre de Carl Boehm ). 

En una entrevista de 2008, Böhm declaró que podía identificarse con el personaje porque también estuvo durante mucho tiempo a la sombra de su famoso padre, el director Karl Böhm , y tuvo una relación difícil con él. 

Pamela Green , entonces una conocida modelo de glamour en Londres, fue elegida para el papel de Milly, una de las víctimas de Lewis, que aparece desnuda en la pantalla en los momentos previos a la escena de su asesinato. 


La película reflexiona sobre la corrupción de los sentimientos al ser instrumentalizados, lo que se refleja en el estilo de la propia película, que adopta el punto de vista subjetivo de su protagonista, a menudo mediatizado o alienado por las cámaras con las que observa (y a la vez nos fuerza a observar) a sus víctimas. 

Peeping Tom ha sido elogiado por su complejidad psicológica, el trauma infantil, la falta de cariño y de empatía que siente el padre hacia él, sus abusos con maltrato psicológico incluídos, la angustia vital, el voyerismo evidente, la "cámara autorreflexiva" , el sadomasoquismo o la escopofilia o scoptophilia ( ese placer estético extraída de mirar un objeto o una personade forma lasciva, vinculada con el erotismo, como la pornografía o el cuerpo desnudo). 

El crítico Roger Ebert, comentando la película, dijo: «El cine nos convierte en voyeurs. Nos sentamos en la oscuridad, observando la vida de otros. Es en estos términos en que el cine se entiende con nosotros, aunque la mayoría de las películas son demasiado bienintencionadas como para mencionarlo». 

Vincent Canby escribió sobre la película en The New York Times en 1979 "Cuando el Peeping Tom de Michael Powell se estrenó originalmente en Inglaterra, en 1960, los críticos se levantaron como un grupo de reverendos Davidson furiosos para condenarlo por motivos morales. "Apesta", escribió un crítico. Otro pensó que debería tirarse por la alcantarilla, y un tercero lo descartó con altivez como "una tontería pervertida". No hay nada más enojado que un crítico cuando se indignó con seguridad ... Peeping Tom ... nos dice más sobre las modas en la crítica de cine que sobre el arte. Solo alguien locamente obsesionado con ser el primero en llamar a un nuevo autor, que siempre es una buena forma de llamar la atención sobre uno mismo, podría dedicar el tiempo necesario para encontrar el genio en las erráticas obras del Sr. Powell". 

Martin Scorsese, admirador de los trabajos de Powell, declaró que este filme, junto con 8½ de Fellini, contiene todo lo que se puede decir sobre la dirección de cine: «Siempre he creído que Peeping Tom y 8½ dicen todo lo que puede ser dicho sobre el arte de hacer películas, sobre el proceso de llevarlas a cabo, la objetividad y la subjetividad y la confusión entre las dos. 8½ captura el lujo y el disfrute de hacer cine, mientras que Peeping Tom muestra la agresión que hay en ello, cómo la cámara inflige una violación... Viéndolas puedes descubrir todo sobre las personas que hacen cine, o al menos, cómo esas personas se expresan a sí mismas a través de las películas». 

Según Paul Wells, en su obra "Consenso y restricción 1919-1960. El género de terror: de Beelzebub a Blair Witch", la película trata sobre las ansiedades de la cultura británica en cuanto a la represión sexual , la obsesión patriarcal, el placer voyerista y la violencia perversa. La tarea imposible en la película es la búsqueda de fotografiar el miedo mismo. 

Para Peter Keough, tal y como se recoge en un artículo sobre "Peeping Tom (1960)" en la obra editada por Jami Bernard The X-List: Guía de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine sobre las películas que nos excitan del año 2005 "las escenas de muerte de la película proporcionarían un día de campo para el psicoanálisis y los deconstruccionistas freudianos . El cine aquí se equipara a la agresión sexual y al deseo de muerte, la cámara al falo, la fotografía a la violación y el cine al voyerismo ritualizado. El énfasis de la película radica en el morbo, no en el erotismo. En una secuencia memorable, un atractivo personaje femenino semidesnudo se vuelve hacia la cámara y revela una cicatriz facial que lo desfigura. Este mirón no se enciende con cuerpos desnudos, sino con miedo desnudo. Y como se lamenta Mark, todo lo que fotografía se pierde para él. Mark es un solitario cuyo único compañero es su cámara de cine. También es víctima de los estudios de su padre sobre el fenómeno del miedo en los niños, un conejillo de indias humano sometido a experimentos sádicos. Su interés amoroso, Helen, tiene su propia fascinación por una mirada morbosa. Es una escritora infantil cuyo libro trata sobre una cámara mágica y lo que fotografía". 

La teórica del cine Laura Mulvey consideró en 1999 que " Peeping Tom es una película de muchas capas y máscaras; sus primeros críticos fueron incapaces de verla al pie de la letra. Arraigados en las tradiciones del realismo inglés, estos primeros críticos vieron una película inmoral película ambientada en la vida real cuyo comentario irónico sobre la mecánica del espectador y la identificación cinematográfica los confundió como espectadores. Pero Peeping Tom ofrece imágenes cinematográficas realistas que se relacionan con el cine y nada más. Crea un espacio mágico para su ficción en algún lugar entre el lente de la cámara y el haz de luz del proyector en la pantalla ". 

Muy bien en los reconocimientos presentes, pero ¿y Powell? Powell señaló con pesar en su autobiografía que "Hago una película que nadie quiere ver y luego, treinta años después, todo el mundo la ha visto o quiere verla". 

A partir de 1990 cuando fallece de cáncer y cuando Pressburger ya había fallecido dos años antes, uno y otro, comnzarán a ser reconocidos internacionalmente como una de las más destacadas asociaciones fílmicas de todos los tiempos, y citados como influencia principal para muchos cineastas, como Martin Scorsese y Francis Ford Coppola.

En este caso se cumple el dicho. La que hoy es una de las películas más influyentes del cine británico , en su momento "apestaba". El tiempo pone cada cosa en su sitio.



lunes, 7 de marzo de 2016

Frenesí


Entiende la RAE que Frenesí es la exaltación violenta del ánimo, especialmente de una pasión o el ímpetu o violencia desproporcionados con que alguien o algo se mueve.  Sin embargo, Frenesí o Frenzy -en inglés- es una película británica de 1972, realizada por el maestro del  suspense y del thriller, que no puede ser otro que Sir  Alfred Hitchcock. Se trata de una obra tardía en un filmografía y fue se retorno a su país natal, por lo que el elenco es protagonizado por un grupo de actores y actrices británicas como  Jon Finch, Alec McCowen y Barry Foster en los papeles principales. La productora Universal Pictures también estuvo presente en la producción y distribución. 

Frenzy está basada en la novela Goodbye Piccadilly, Farewell Leicester Square de Arthur La Bern. y que transformó en guión Anthony Shaffer  para que  Alfred Hitchcock la dirigiese y la produjese  en 1972. 

La música es de Ron Goodwin, mientras que la brillante no, sino nrillantísima fotografía en Technicolor es de Gilbert Taylor y Leonard J. South. Mientras que el montaje quedó para John Jympson.

El reparto lo encabezó Jon Finch como Richard Ian Blaney, Barry Foster como Robert Rusk, Alec McCowen como el Inspector Jefe Oxford, Anna Massey como Barbara Jane 'Babs' Milligan, Barbara Leigh-Hunt como Brenda Margaret Blaney, Billie Whitelaw como Hetty Porter, Bernard Cribbins como Felix Forsythe , Vivien Merchant como Señora Oxford, Jean Marsh como Monica Barling, Michael Bates como Sargento Spearman , Clive Swift como Johnny Porter. A los que se unen John Boxer como Sir George, Madge Ryan como Señora Davidson, George Tovey como Señor Salt. Elsie Randolph como Gladys, Jimmy Gardner como el Portero del hotel, Gerald Sim como cliente en el pub o public house y Noel Johnson como el Doctor en el pub.

La película comienza con un travelling aéreo sobre Londres visto desde el río Tamesis, con sus viejas fábricas hoy desaparecidas a un lado y otro de la ribera, la percepción de su contaminación y los múltiples edificios que circundaban el río a su paso por la capital londinense en esa década de 1970,.

Mientras se anuncia el inicio de una campaña de limpieza del río y su cauce y se destaca su vuelta a un espacio más natural aparece en el río flotando el cuerpo desnudo de una mujer. Parece una nueva víctima de un criminal sexual conocido con el nombre del Asesino de la corbata que tiene en jaque a la policía londisense. En ese momento aparece el habitual cameo de Sir  Alfred Hitchcock con bombín escuchando al político de turno.

En paralelo conocemos a Richard Blaney (Jon Finch) justo cuando es despedido del bar en el que trabaja, debido a que el dueño del Bar, Felix Forsythe (Bernard Cribbins) lo acusa de haber robado licores del bar y de beber en hora de trabajo

Tras esto Richard, un veterano piloto de la RAF se encuentra con su amigo Robert Rusk (Barry Foster),  dueño de un negocio de frutas y verduras muy conocido sito en Covent Garden,donde curiosamente trabajó el padre del director, antes de su traslado y convertirse en un punto de encuentro y ocio como es hoy en la capital. ESte , además de regalarte un paquete con uvas le recomienda que apuesta en las carreras , pues tiene un soplo interesante para un caballo.

Más tarde va a in bar en donde se bebe en un par de coñacs las diez libras esterlinas que portaban. Allí coincide en el pub con dos policías uno de ellos es el Inspector Jefe Oxford, que hablan de la reciente aparición de un nuevo cadáver del asesino de la corbata y que tontean con la señora que regenta el pub y que pregunta ¿La violó antes de asesinarla? , respondiendo ellos: "-Efectivamente, no hay mal que por bien no venga"; y que, finalmente,  les ofrece un plato de cocina tradicional , y bien grasiento, ajeno a las sofisticadas comidas con las que últimamente le castiga la mujer de Oxford.

Cuando sale Richard del pub, ya sin un duro, se vuelve a encontrar con el rubio señor Rusk que le comenta que se ha tenido que forrar si finalmente ha apostado al caballo comentado. Al no hacerlo y estando en la miseria más absoluta se cabrea, y no poco.

Tras ello Richard va a ver a su ex mujer, Brenda Blaney (Barbara Leigh-Hunt), que tiene una agencia de contactos que va viento en popa como negocio. Tras discutir y levantarle la voz, hacen las paces Brenda le propone ir a cenar esa noche, pero durante la misma  tiene una gran discusión en el restaurante del club de ella. Esa misma noche hace las paces, pero no consigue quedarse en la casa de Brenda, por  lo que tiene que ir a dormir a un albergue para pobres, donde descubre que Brenda le ha metido 50 libras en su bolsillo.

Al día siguiente, al mediodía acude a la oficina de la señora Blaney acude Robert Rusk, un tipo que busca mujeres sadomasoquistas, alguno que es ajena a los intereses de la empresa , así que Brenda intenta expulsar del despacho a Rusk, pero no lo consigue. Es más éste intenta violarla y finalmente la estrangula con su corbata.

A los pocos minutos de abandonar el lugar del crimen, Richard llega la oficina y al no encontrar respuesta, sale de allí, pero es visto por la secretaria de la señora Blaney.  Monica Barling (Jean Marsh), que lo inculpa como asesino.

Richard que desconoce que lo ocurrido llama a su compañera de trabajo del pub y amante  Barbara Jane 'Babs' Milligan (Anna Massey) y le pide quedar con ella y que le recupere la ropa que se había dejado en el pub. Como es su tarde libre, Barbara decide quedar con él. Juntos van a un hotel donde se recluyen como pareja hasta la mañana siguiente, momento en que descubren por la prensa que él está siendo perseguido por el asesinato de su ex-mujer.

La pareja huye momentos antes de que se persona la policía puesto que el conserje del hotel y la señora Gladys lo han identificado y han llamado a la policía.

Barbara y Richard están en un parque son vistos por el señor y la señora Porter (Clive Swift y Billie Whitelaw). Johnny Porter se siente en deuda con su antiguo compañero de armas, no así su mujer, Hetty Porter,  con la que parece que hubo un viejo problema, así que le invita a pasar la noche.

Tras esto Barbara va por indicación de Richard a buscar a pedir un favor a Rusk. Este engatusa a Barbara y la lleva a casa con la intención de matarla. Cosa que hace tras una maravillosa escena en la que la protagonista en la escalera que sube con ellos, pero que en la que baja exclusivamente la cámara.

Esa misma noche, el asesino de Brenda Blaney, pero también de Barbara y de las otras chicas londinenses ,  carga un pesado saco en un vehículo de carga. Se trata del cuerpo de Barbara, que intenta sacar de la ciudad en un camión que transporta patatas por Inglaterra.

Más tarde, cuando reflexiona sobre lo hecho,  se da cuenta que ha perdido su alfiler de corbata y supone que está con el cadáver de su víctima. Regresa al vehículo de carga, pero éste se pone en marcha y abandona la ciudad. El asesino logra esconderse en el interior del vehículo y del saco, que contenía el cadáver de una mujer, intenta sacar el cuerpo no sin dificultad. Al examinar su mano, ve su alfiler, pero la rigidez cadavérica lo obliga a usar la violencia y romper sus dedos para recuperarlo.

Tras dejar el cuerpo de mala manera en el camión Rusk se queda en el bar , en donde ha parado el camionero, mientras que el cuerpo cae del camión pocos kilómetros después.

De cualquier manera, y una vez identificado  Richard como el novio de Barbara, éste es acusado del crimen de su ex-mujer y de la chica. Con la colaboración de Rusk la policía le tiende una trampa. Tras ser detenido  es encarcelado.

El caso de Richard es llevado por el inspector Oxford (Alec McCowen), que no está convencido de la culpabilidad del detenido. En conversaciones con su esposa, que experimenta en él sus recetas de comida francesa, para desesperación de su marido, aunque ella sin saberlo lo va guiando a la solución.

Richard, por su parte, que tiene claro que Rusk es el asesino y que le ha cargado los asesinatos a él, por lo que ya ha sido condenado,  consigue escapar de la prisión con la ayuda de otros presos que están en el sanatorio y se dirige al apartamento de su amigo Robert Rusk, donde encuentra la puerta sin el cerrojo echado. Creyendo que Rusk estaba durmiendo en su lecho, Richard coge una barra de hierro y golpea violentamente el cuerpo durmiente.

Al mismo apartamento llega el inspector Oxford y sorprende a Richard, que a su vez estaba sorprendido al ver que el cuerpo que había golpeado pertenecía a una mujer ya muerta. Intenta una explicación, pero el inspector enmudece.

Ambos escuchan ruidos en el pasillo y el inspector se oculta tras la puerta. Richard permanece en su sitio al lado del lecho. El asesino hace su entrada en el departamento arrastrando un baúl, donde pensaba colocar a su víctima, y el inspector Oxford lo apresa, frente a las claras circunstancias de su culpabilidad en todos los crímenes anteriores, al tiempo que Oxford le dice "Usted no está usando su corbata". Acabando así la película.

La película fue galardonada con el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos en el año 1973 a la mejor película extranjera. En las nominaciones correspondientes con el año 1972 la película tuvo cuatro nominaciones al Globo de Oro: al mejor Drama, mejor Director, mejor Guión y mejor Música.

El clásico cameo de Alfred Hitchcock, siempre presente en sus películas, ocurre al inicio de la película, como un asistentes al acto de mejora del río que se detiene a la orilla del Támesis para ver el rescate de una mujer ahogada.

La crítica fue diversa con la penúltima película del director británico. Para Enrique Fernández Lópiz en las páginas de la web del Ojo Crítico la película es " una historia de personajes crueles con fórmulas de relación egoístas.  Para Fernando Morales del  Diario El País se trata de "Muy buena adaptación de la interesantísima novela de Arthur La Bern, con todos los típicos elementos del cine de Hitchcock: humor negro y planos cortos. Un clásico del cine"

Miguel Ángel Palomo también en el Diario El País se trata de "Filme genial, culmen de su arte y compendio de su sabiduría de puesta en escena, que exprime todos los recursos hasta límites a los que muy pocos cineastas han logrado acercarse. Obra arriesgada, atípica y agresiva. Imprescindible"

El germen de Frenesí sin embargo se encuentra en un proyecto anterior conocido como Kaleidoscope. que databa de mediados de los 60 y es tristemente famoso por ser uno de los proyectos de película no realizados más famosos de la historia del cine. En aquel contexto Hitchcock estaba fascinado por las nuevas corrientes cinematográficas europeas y se había propuesto realizar la película más transgresora y radical de su carrera: un crudo retrato de un psicópata sexual que contendría escenas con desnudos y violencia explícita, y que además él pretendía realizar con un estilo muy moderno, en la linea de lo que se hacía en Europa.

Hitchcock luchó durante varios años por llevarlo adelante aunque estaba concebida como una película tan brutal que los productores temían que el público fuera incapaz de aceptarla. El director llegó incluso a ofrecerse a realizarla con un presupuesto bajísimo y actores desconocidos renunciando a su sueldo si hacía falta, pero la continua negativa de los productores le hizo rendirse.

A principios de los 70, llegó a sus manos una novela llamado Goodbye Piccadilly Farewell Leicester Square cuyo argumento le hizo recordar ese antiguo proyecto frustrado de Kaleidoscope, Frenesí acabó siendo la versión menos brutal y más comercial de ese proyecto fracasado, aunque ambientada en Londres, pero con temas recurrentes como el falso culpable, la existencia de  un psicópata sexual  y mucho humor negro, pero también  sexualidad un tanto perversa, planos cortos y por supuesto suspense y tensión.

Para Alberto Abuín editor en blog de cine estamos en la época en la que Alfred Hitchcock hizo ‘Topaz’ (id, 1969) quería llevar al cine este proyecto antes citado sobre un asesino psicópata de extraña relación con su madre. Para ello tenemos aquí, probablemente, la película más retorcida del maestro del suspense, un film lleno de una violencia extrema, con un asesino psicópata que viola y estrangula a sus víctimas, mujeres, ofreciendo a Hitchcock la posibilidad de sacar lo peor del ser humano, con diálogos de una fiereza, como el apuntado arriba, y que a día de hoy sería prácticamente imposible dejarlos en una película.

La película cuenta con magníficos travellings , con puntos de  economía narrativa como el juicio o ese humor negro. que asume el  inspector Oxford de Scotland Yard y  las “exquisiteces” de su mujer.

Frenesí fue en muchos sentidos la gran despedida de Hitchcock y es la combinación de dos tipos de películas: aquellas en las que Hitchcock nos invita a seguir el itinerario de un asesino: La sombra de una duda (Shadow of a doubt, 1943), Pánico en la escena (Stage fright, 1950), Crimen perfecto (Dial M for Murder, 1954), Psicosis (1960) y esas en las que describe los tormentos de un inocente perseguido o un falso culpable: 39 escalones (The 39 steps, 1935), Yo confieso (I confess, 1953), Falso culpable (The wrong man, 1956), Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959).

Frenzy es , para algunos, el más amargo film de Alfred Hitchcock junto con Topaz, y contiene varios relatos simultáneos , pero contiene mucho de la soledad humana en las grandes urbes, de la condición humana y su estupidez.

En principio estaba previsto que la banda sonora fuese de Henri Mancini, un músico que conocía también el génro de terror en lo musical,aunque sea conocida por sus BSO para comedias (Desayuno con diamantes o La pantera rosa) pero también con partituras para films de terror y ciencia ficción de la Universal (La mujer del monstruo, Llegó del más allá…). Por este motivo, no resulta tan extraño que Alfred Hitchcock contactara con él en otoño de 1971 para la que sería la penúltima película del maestro del suspense: Frenesí.

Henri Mancini, como se comenta en el canal TCM,  recibió el guión de Frenesí a principios de noviembre, y dos meses después ya había compuesto su banda sonora (por la que cobró 25.000 $). Sin embargo, mientras escuchaba la grabación de la misma en Londres, Hitchcock decidió prescindir del trabajo del músico en su totalidad. “En su opinión no funcionaba -recuerda Mancini en su autobiografía-. Por lo que me dijeron, la música le pareció macabra, lo que me sorprendió bastante, ya que era una película con muchas cosas macabras. No fue algo fácil de aceptar. Fue demoledor”.Finalmente fue Ron Goodwin -que cumple funciones de acompañamiento y creación de ambientes-quien, esta vez bajo la estrecha supervisión de Hitchcock, se encargó de la banda sonora, mientras que Mancini tuvo que conformarse con la caja de Château Haut-Brion que el director, gran aficionado al vino, le hizo llegar como desagravio.

‘Frenesí’ mezcla suspense, violencia, sexo y humor con un sorprendente equilibrio que lleva al espectador por una montaña rusa de emociones encontradas.

La película sería un éxito considerable. A los cuatro años Hitchcock firmaría su último trabajo, nuevamente en los Estados Unidos. Será La Trama, ya comentada en este blog y que puso fin a su carrera, que no a su vida. DE hecho, Hitchcock es, sin duda, uno de los grandes mitos del cine en la dirección.

Esta película está influenciada por la regeneración del cine que hizo la "Nouvelle vague", por su bajo presupuesto, por pasar de las primeras figuras por actores y actrices  del teatro británico,  y por narrar con la cámara muchos elementos que están fuera de plano, no visibles aunque sí perceptibles por gritos o por los movimientos de cámara.

“Frenesí” es una excelente película aunque extraña y distinta de todas las que había realizado, en la que Alfred Hitchcock sitúa la cámara fuera, por ejemplo,  de la sala de justicia , vistas cenitales,  y el resultado es un filme arriesgado  sin personajes para  identificarte. Un film de suspense inteligente e ingenioso del que dijo al periódico The Daily Telegraph: «Indudablemente el más grande cineasta nacido en estas islas, Hitchcock hizo más que cualquier otro director para dar forma al cine moderno, que habría sido completamente diferente sin él». Y o digo que la película es algo más que amor , frenesí