lunes, 6 de diciembre de 2021

El fotógrafo del pánico


 

He visto por segunda vez Peeping Tom o El fotógrafo del pánico. La vi hace muchos añosno me acordaba, pero tampoco me impactó. Lo que no sabía es que la película acabó con la reputación de Michael Powell, el gran director que había tenido una carrera brillantísima entre los años 40 y 50, junto con su pareja en la dirección, se asoció con Emeric Pressburger, con quien produjo una serie de clásicos del cine inglés bajo el sello The Archers. 

Curiosamente comenzó su carrera en Francia, en los estudios Victorine de Niza en 1925 trabajando con el director Rex Ingram aprovechando la amistad que unía a padre con Ingram - su padre tenía un hotel en la Rivière- . 

Empezó como "chico para todo" pero pronto ascendió a otros trabajos como fotografía fija, redacción de subtítulos (para películas mudas) y muchas otras tareas, incluidos algunos papeles de actor cómico. 

Nuevamente en Inglaterra en 1928, Powell trabajó para otros cineastas destacando su appel como fotógrafo en el film mudo Champagne (1928) y Blackmail (1929) de Alfred Hitchcock, un hombre con el que le unión una fuerte amistad . 

Después de escribir los guiones de dos producciones, Powell se asoció con el productor estadounidense Jerry Jackson en 1931; empezó a dirigir películas de una hora de duración que le permitieron desarrollar sus habilidades como director, haciendo a veces hasta siete películas al año.

Powell tuvo su primer crédito como director en Two Crowded Hours (1931).Entre 1931 y 1936, Powell dirigió 23 filmes, incluidos Red Ensign (1934) y The Phantom Light (1935). 

En 1939, Powell fue contratado como director para Alexander Korda en el apogeo de The Edge of the World (1937). Korda lo puso a trabajar en proyectos como Burmese Silver, que fueron posteriormente cancelados. Sin embargo, Powell fue contratado para salvar un filme que se estaba haciendo como vehículo para dos de los actores estrella de Korda, Conrad Veidt y Valerie Hobson. La película era El espía negro, donde Powell conoció a Emeric Pressburger. 

Lo cierto es que mientras preparaba el guion de El espía negro , que inicialmente seguía el libro bastante fiel pero era demasiado verbal y no tenía un buen papel ni para Veidt ni para Hobson. Korda convocó un encuentro donde presentó Emeric Pressburger a Powell. Ambos reconocieron pronto que, a pesar de ser totalmente opuestos en orígenes y personalidades, tenían el mismo punto de vista en cuanto al cine, y que podrían trabajar muy bien juntos. No obstante, Powell lanzó otra película como director que pasará a la Historia, El ladrón de Bagdad The Thief of Bagdad estrenada en 1940 y terminada en Hollywood a causa de la Segunda Guerra Mundial. 

Después de hacer dos filmes juntos, Espías en el mar (1940) y Los invasores, acreditados a Powell como director y Pressburger como guionista, la pareja decidió asociarse y firmar sus películas conjuntamente como "escrita, producida y dirigida por Michael Powell y Emeric Pressburger." Trabajando juntos como coproductores, guionistas y directores en una asociación que denominaron "The Archers". Con esta marca hicieron 19 películas, muchas de las cuales fueron éxitos comerciales y de crítica. Sus mejores filmes todavía son considerados clásicos del cine británico del siglo XX. 

De entre ellas quiero destacar Narciso negro (Black Narcissus) en 1947, junto a una actriz con la que tuvo su historia personal, Deborah Kerr, o La batalla del Río de la Plata (The Battle of the River Plate) en 1956, engtre otras. 

Cuatro años después estrenó en solitario Peeping Tom una película que el mismo produjo junto a Albert Fennell y que contó con el diseño en la producción de Alfred W. Marcus con un presupuesto de unas £135,000. La película fue financiada por Nat Cohen en Anglo-Amalgamated con otros fondos de la National Film Finance Corporation . Sin Pressburger y con Leo Marks como guionista, contó como ayudantes de dirección con Ted Sturgis, Denis Johnson, Denis Johnson Jr. y Carl Mannin así como Arthur Lawson en la dirección artística.

Su título en inglés sería casi literalemnte Tom el Mirón, refieriéndose a un personaje de la leyenda de Lady Godiva, quien no pudo resistir la tentación de mirar a su señora por un agujero. Es decir, se centra en la historia de un "voyeur". Y es cierto que el protagonista de esta película es un asesino en serie que asesina a mujeres mientras usa una cámara de película portátil para registrar sus expresiones de terror al morir y verlas una y otra vez. 

Con ella su carrera sufrió un grave perjuicio tras el estreno de este controvertido "thriller". El film fue execrado por los críticos ingleses, que se ofendieron por presentar una historia desde el punto de vista del asesino llenó de violentas imágenes , que insinuan más que muestran, y con un alto tono sexual, que dejaba en mal lugar a la hipócrita sociedad británica. Karlheinz Böhm recordó más tarde que después del estreno de la película, nadie del público fue a estrecharle la mano a él ni a Michael Powell. 


Powell fue condenado al ostracismo por la industria fílmica y lo tuvo muy difícil para trabajar a partir de entonces.Las críticas británicas tendieron hacia lo hiperbólico en la negatividad, un ejemplo es una reseña publicada en The Monthly Film Bulletin que comparó a Powell con el marqués de Sade . The Telegraph señaló que la película efectivamente "mató" la carrera de Powell. 

Derek Hill, crítico del Tribune sugirió que "la única forma realmente satisfactoria de deshacerse de Peeping Tom sería levantarlo con una pala y tirarlo rápidamente por la alcantarilla más cercana". 

Len Mosley escribiendo para el Daily Express dijo que la película era más nauseabunda y deprimente que las colonias de leprosos del este de Pakistán , las calles secundarias de Bombay y las alcantarillas de Calcuta.

Con todo eso señalar que la película trata de un drama centrado en el retrato psicológico de su protagonista, un joven, Mark Lewis (Karlheinz Böhm ), obsesionado por capturar en imágenes el terror de las mujeres al ser asesinadas. 

La película se inicia con una prostituta a la espera de encontrar clintes en una calleja oscura. Allí se acerca Mark Lewis. La prostituta le pide 2 libras por hacerlo y él sin hablar, lo acepta. Tras subir por la escalera filma su encuentro con la prostituta mediante una cámara escondida bajo su abrigo, su paseo hasta la casa y el asesinato brutal. Después se traslada a la suya para ver el resultado de la filmación. 


A la mañana siguiente Lewis filma cómo la policía saca el cadáver de Dora de su casa, haciéndose pasar por periodista de The Observer. Después va a una de sus acividades profesionales pues trabaja a tiempo parcial fotografiando imágenes pin-up de mujeres de porno suave, que se venden bajo el mostrador. 

Descubrimos que , si bien las mujeres y sus gestos te pánico le atraen, pero la fealdad y la deformación también. Tras la sesión vuelve a casa. Allí por una ventana lo vemos espiando a los asistentes que están en una fiesta de cumpleaños. la de Helen Stephens ( Anna Massey ), una chica joven y amable que vive con su madre ciega en el piso de abajo, y que cumple ese día los 21 años. 

Tras invitarle a la fiesta y él rechazar la invitación ella se queda hablando con él , sobre todo cuando le lleva tarta. se hace amiga de él por curiosidad. El chico, una joven tímido y solitario, que vive en la casa de su padre le confiesa que es miembro de un equipo de filmación que aspira a convertirse él mismo en cineasta. También le muestra parte de sus grabaciones. 


Entre ellas Mark le muestra a Helen a través de películas caseras tomadas por su padre que, cuando era niño, fue utilizado como conejillo de indias para los experimentos psicológicos de su padre sobre el miedo y el sistema nervioso. El padre de Mark estudiaría la reacción de su hijo a varios estímulos, como lagartijas que puso en su cama y filmaría al niño en todo tipo de situaciones, llegando incluso a registrar las reacciones de su hijo mientras se sentaba con su madre en su lecho de muerte. Mantuvo a su hijo bajo vigilancia constante e incluso cableó con aparatos de escucha todas las habitaciones para poder espiarlo. Los estudios del padre de Mark mejoraron su reputación como psicólogo de renombre. 

Ya en el presente, Mark, vuelve a la rutina de su trabajo en el estudio cinematográfico. Allí es ayudante de fotografía y acuerda con una chica que hace de doble de la actriz principal, Vivian ( Moira Shearer ), hacer un book y una película después de que el set esté cerrado. 

Tras los preparativos de la sala y luces comienza a rodar su baile en la sala, pero luego le pide que entre en un baúl y la mata. El cuerpo es descubierto más tarde durante el rodaje por la actriz principal, Diane Ashley (Shirley Anne Field ), una miembro del elenco que ya se ha enfrentado al director al desmayarse de verdad en puntos que no están en el guión. 

La policía vincula los dos asesinatos y se da cuenta de que cada víctima murió con una expresión de terror absoluto en su rostro. Entrevistan a todos en el set, incluido Mark, que siempre mantiene su cámara encendida, afirmando que está haciendo un documental. 

Las relaciones entre Mark y Helen aumentan. Su madre, la Sra. Stephens (Maxine Audley ), una mujer que detecta la personalidad de los demás de manera casi extrasensorial, encuentra el comportamiento de su vecino como extraño, capaz de ocultar algo grave; consciente, a pesar de su ceguera, de la frecuencia con la que Mark mira a través de la ventana de Helen. 

Una noche Helen sale a cenar con Mark, incluso lo convence de que deje su cámara por una vez, y lo besa brevemente una vez que regresan. Cuando sube Mark a su habitación, la Sra. Stephens está esperando dentro del piso de Mark después de su velada con su hija. Incapaz de esperar hasta que ella se vaya debido a su compulsión, comienza a proyectar su última película snuff con ella todavía en la habitación. Ella siente lo perturbado que está emocionalmente y lo amenaza, pero Mark le asegura que nunca fotografiará ni filmará a Helen. 

Mientras tanto el rodaje sigue en los Estudios. Un psiquiatra es llamado al set para consolar a Diane. Charla con Mark y éste descubre que el psiquiatra está familiarizado con el trabajo de su padre. El psiquiatra relata los detalles de la conversación a la policía y señala que Mark tiene "los ojos de su padre". 

Mark es seguido por la policía hasta el kiosko, donde toma fotografías de la modelo Milly ( Pamela Green ). Ella le echa en cara lo que ha tardado. Después, la policía lo ve salir. Un poco más tarde, la policía descubre que Mark mató a Milly antes de regresar a casa. 

Se dirigen entonces a la casa de Mark. Ese día, Helen, que siente cada día más curiosidad por Mark, finalmente entra en su habitación. El se enoja visiblemente y ella se asusta cuando él la atrapa. 


Mark revela que hace las películas para poder capturar el miedo de sus víctimas. Ha montado un espejo redondo encima de su cámara para poder capturar las reacciones de sus víctimas al ver sus muertes inminentes. Apunta el cuchillo del trípode hacia la garganta de Helen, pero se niega a matarla. Llega la policía y Mark se da cuenta de que está acorralado. 

Como planeó desde el principio, se empala con el cuchillo con la cámara encendida, proporcionando el final de su documental. La última toma muestra a Helen llorando por el cadáver de Mark mientras la policía entra en la habitación y resuenan las palabras de él de pequeño despiendiéndose de su padre. 

El guionista Leo Marks basó partes de la película en su experiencia de crecer como hijo de Benjamin Marks, propietario de la librería Marks & Co en Londres, reflejando algunas de las observaciones de los clientes que frecuentaban la tienda de su padre entre ellas la prostituta, Dora en la película, Brenda Bruce . Además, Marks declaró que se inspiró para escribir una historia de terror en " The Gold-Bug " del escritor estadounidense Edgar Allan Poe . Mientras escribía el guión, Marks creía que las motivaciones detrás del asesinato de Lewis eran completamente sexuales, aunque más tarde señalaría que sentía que la compulsión psicológica del personaje era menos sexual que inconsciente . 

La película contó con una magnífica fotografía de Otto Heller, un extraordinario montaje por parte de Noreen Ackland y un vistoso vestuario de Dickie Richardson. A destacar otros aspectos técnicos como la música de Brian Easdaley e interpretada por el virtuoso australiano Gordon Watson y, especialmente, el sonido de Malcolm Cooke y Gordon K. McCallum. 

La filmación duró seis semanas a partir de octubre de 1959. Cohen originalmente quería que una estrella desempeñara el papel principal y sugirió a Dirk Bogarde, pero la Rank Organization, que lo tenía bajo contrato, se negó a prestarlo. Powell terminó eligiendo al actor alemán-austriaco Karlheinz Böhm ( aquí con el nombre de Carl Boehm ). 

En una entrevista de 2008, Böhm declaró que podía identificarse con el personaje porque también estuvo durante mucho tiempo a la sombra de su famoso padre, el director Karl Böhm , y tuvo una relación difícil con él. 

Pamela Green , entonces una conocida modelo de glamour en Londres, fue elegida para el papel de Milly, una de las víctimas de Lewis, que aparece desnuda en la pantalla en los momentos previos a la escena de su asesinato. 


La película reflexiona sobre la corrupción de los sentimientos al ser instrumentalizados, lo que se refleja en el estilo de la propia película, que adopta el punto de vista subjetivo de su protagonista, a menudo mediatizado o alienado por las cámaras con las que observa (y a la vez nos fuerza a observar) a sus víctimas. 

Peeping Tom ha sido elogiado por su complejidad psicológica, el trauma infantil, la falta de cariño y de empatía que siente el padre hacia él, sus abusos con maltrato psicológico incluídos, la angustia vital, el voyerismo evidente, la "cámara autorreflexiva" , el sadomasoquismo o la escopofilia o scoptophilia ( ese placer estético extraída de mirar un objeto o una personade forma lasciva, vinculada con el erotismo, como la pornografía o el cuerpo desnudo). 

El crítico Roger Ebert, comentando la película, dijo: «El cine nos convierte en voyeurs. Nos sentamos en la oscuridad, observando la vida de otros. Es en estos términos en que el cine se entiende con nosotros, aunque la mayoría de las películas son demasiado bienintencionadas como para mencionarlo». 

Vincent Canby escribió sobre la película en The New York Times en 1979 "Cuando el Peeping Tom de Michael Powell se estrenó originalmente en Inglaterra, en 1960, los críticos se levantaron como un grupo de reverendos Davidson furiosos para condenarlo por motivos morales. "Apesta", escribió un crítico. Otro pensó que debería tirarse por la alcantarilla, y un tercero lo descartó con altivez como "una tontería pervertida". No hay nada más enojado que un crítico cuando se indignó con seguridad ... Peeping Tom ... nos dice más sobre las modas en la crítica de cine que sobre el arte. Solo alguien locamente obsesionado con ser el primero en llamar a un nuevo autor, que siempre es una buena forma de llamar la atención sobre uno mismo, podría dedicar el tiempo necesario para encontrar el genio en las erráticas obras del Sr. Powell". 

Martin Scorsese, admirador de los trabajos de Powell, declaró que este filme, junto con 8½ de Fellini, contiene todo lo que se puede decir sobre la dirección de cine: «Siempre he creído que Peeping Tom y 8½ dicen todo lo que puede ser dicho sobre el arte de hacer películas, sobre el proceso de llevarlas a cabo, la objetividad y la subjetividad y la confusión entre las dos. 8½ captura el lujo y el disfrute de hacer cine, mientras que Peeping Tom muestra la agresión que hay en ello, cómo la cámara inflige una violación... Viéndolas puedes descubrir todo sobre las personas que hacen cine, o al menos, cómo esas personas se expresan a sí mismas a través de las películas». 

Según Paul Wells, en su obra "Consenso y restricción 1919-1960. El género de terror: de Beelzebub a Blair Witch", la película trata sobre las ansiedades de la cultura británica en cuanto a la represión sexual , la obsesión patriarcal, el placer voyerista y la violencia perversa. La tarea imposible en la película es la búsqueda de fotografiar el miedo mismo. 

Para Peter Keough, tal y como se recoge en un artículo sobre "Peeping Tom (1960)" en la obra editada por Jami Bernard The X-List: Guía de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine sobre las películas que nos excitan del año 2005 "las escenas de muerte de la película proporcionarían un día de campo para el psicoanálisis y los deconstruccionistas freudianos . El cine aquí se equipara a la agresión sexual y al deseo de muerte, la cámara al falo, la fotografía a la violación y el cine al voyerismo ritualizado. El énfasis de la película radica en el morbo, no en el erotismo. En una secuencia memorable, un atractivo personaje femenino semidesnudo se vuelve hacia la cámara y revela una cicatriz facial que lo desfigura. Este mirón no se enciende con cuerpos desnudos, sino con miedo desnudo. Y como se lamenta Mark, todo lo que fotografía se pierde para él. Mark es un solitario cuyo único compañero es su cámara de cine. También es víctima de los estudios de su padre sobre el fenómeno del miedo en los niños, un conejillo de indias humano sometido a experimentos sádicos. Su interés amoroso, Helen, tiene su propia fascinación por una mirada morbosa. Es una escritora infantil cuyo libro trata sobre una cámara mágica y lo que fotografía". 

La teórica del cine Laura Mulvey consideró en 1999 que " Peeping Tom es una película de muchas capas y máscaras; sus primeros críticos fueron incapaces de verla al pie de la letra. Arraigados en las tradiciones del realismo inglés, estos primeros críticos vieron una película inmoral película ambientada en la vida real cuyo comentario irónico sobre la mecánica del espectador y la identificación cinematográfica los confundió como espectadores. Pero Peeping Tom ofrece imágenes cinematográficas realistas que se relacionan con el cine y nada más. Crea un espacio mágico para su ficción en algún lugar entre el lente de la cámara y el haz de luz del proyector en la pantalla ". 

Muy bien en los reconocimientos presentes, pero ¿y Powell? Powell señaló con pesar en su autobiografía que "Hago una película que nadie quiere ver y luego, treinta años después, todo el mundo la ha visto o quiere verla". 

A partir de 1990 cuando fallece de cáncer y cuando Pressburger ya había fallecido dos años antes, uno y otro, comnzarán a ser reconocidos internacionalmente como una de las más destacadas asociaciones fílmicas de todos los tiempos, y citados como influencia principal para muchos cineastas, como Martin Scorsese y Francis Ford Coppola.

En este caso se cumple el dicho. La que hoy es una de las películas más influyentes del cine británico , en su momento "apestaba". El tiempo pone cada cosa en su sitio.



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