Mostrando entradas con la etiqueta Comedia negra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comedia negra. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de mayo de 2026

Lisa Frankenstein



Cuando en 1990 Tim Burton estrenó Eduardo Manostijeras (1990) introdujo en el cine una fábula moderna y una obra maestra del romanticismo gótico. La película definió la estética visual de Tim Burton, combinando el horror gótico con la sátira de los suburbios estadounidenses de colores pastel. Eduardo se convirtió en un símbolo de los marginados, abordando temas de autismo, incomprensión y la dificultad de encajar en una sociedad superficial.

Burton reinterpretó clásicos como Frankenstein , Pinocho o La Bella y la Bestia para el público moderno, demostrando que se pueden contar historias emotivas sobre la soledad. No sabemos si Lisa Frankestein pretendía hacer lo mismo , pero lo cierto es que esta película del año 2024 dirigida por Zelda Williams y que tiene su cuenta con el guión de Diablo Codi la ganadora del oscar al mejor guion original en el año 2007 por Juno quiso ir por allí, pero, desde luego, no llegó a tanto. En este caso la película es una comedia de terror que fue la ópera prima de esta directora, hija de la leyenda del cine, Robin Williams. Diablo Cody - cuyo nombre real es Brook Maurio- escribió el guion de Lisa Frankenstein y anunció que produciría la película junto a su colaborador Mason Novick en junio de 2022 contando con el apoyo de la MXN Entertainment y Lollipop Woods, así como de la distribución de Focus Features y la Universal Pictures manejando un presupuestode $13 million. En el apartadon técnico se contó con Paula Huidobro en la fotografía, Brad Turner en el montaje y la música de Isabella Summers.  

Zelda Williams debutó como directora de largometrajes, y se reveló que Kathryn Newton y Cole Sprouse serían los protagonistas. En agosto de 2022 se anunciaron más incorporaciones al reparto, incluyendo a Liza Soberano, Carla Gugino, Joe Chrest y Henry Eikenberry, coincidiendo con el inicio del rodaje en Nueva Orleans, que se esperaba que se extendiera hasta septiembre. 

Algunos críticos que cubrieron la película teorizaron que su título es una combinación de "Lisa Frank", una empresa conocida por producir pegatinas y material escolar de colores brillantes, y Frankenstein. Sin embargo, Cody ha declarado que este juego de palabras fue involuntario. En realidad, el nombre del personaje principal es un homenaje a un personaje de la película de John Hughes de 1985, Weird Science, ya que, al igual que Lisa Frankenstein, presenta protagonistas que dan vida a sus intereses amorosos fantásticos. 

Desde que su madre fue asesinada por un enmascarado, Lisa Swallows (Kathryn Newton) lucha por sobrevivir con su malvada madrastra, y su comprensiva hermanastra. Con esta situación familiar es su único consuelo su amor platónico, un hombre que murió en el siglo XIX  y que está enterrado en un cementerio de una localidad indeterminada.

En 1989, la adolescente Lisa Swallows aún lucha por superar la pérdida de su madre, asesinada con un hacha dos años antes. Su padre, Dale (Joe Chrest ), se ha vuelto a casar con Janet (Carla Gugino ) , una mujer egocéntrica que también tiene una hija, Taffy (Liza Soberano ) , de un matrimonio anterior. 

Lisa va a una fiesta con Taffy, quien la anima a socializar. Tiene un encuentro incómodo con Michael (Henry Eikenberry), su amor platónico, y una de las amigas de éste la droga accidentalmente. 

Bajo los efectos de la droga, sufre acoso sexual por parte de su compañero de laboratorio, Doug. Lisa regresa al cementerio local que frecuenta y habla con la tumba de un joven pianista que murió alcanzado por un rayo en 1837 tras enamorarse de una mujer que lo abandonó por otro hombre. Un rayo cae sobre su tumba después de que Lisa se marcha, y el hombre vuelve a la vida como un zombi. 

El hombre (conocido como "La Criatura" (Cole Sprouse , en los créditos de la película) irrumpe en la casa de Lisa mientras ella está sola. Lisa, aterrorizada al principio, finalmente lo reconoce como el hombre cuya tumba venera, y decide esconderlo en su armario. 

La Criatura es muda, está cubierta de escombros y le faltan varias partes del cuerpo, características de las que se avergüenza. Lisa afirma que un ladrón entró para explicar el desorden causado por la Criatura, pero Janet asegura que se lo está inventando para llamar la atención. 

Cuando la Criatura deja un gusano en la comida de Janet, esta culpa a Lisa y amenaza con internarla en un manicomio. 

Mientras Janet continúa intimidando y humillando a Lisa, la Criatura sale del armario, mata a Janet y le corta una oreja. 

Posteriormente, él y Lisa arrojan el cuerpo de Janet al cementerio. Lisa cose la oreja de Janet a la Criatura, pero descubre que las piezas no funcionan sin corriente eléctrica. Usan la cama de bronceado de Taffy para revivir la oreja, lo que también le devuelve a la Criatura una apariencia más humana. 

Lisa atrae a Doug al cementerio para cortarle la mano para la Criatura. La Criatura mata a Doug y esconde su cuerpo junto al de Janet. La Criatura se alegra de poder volver a tocar el piano, y él y Lisa comienzan a estrechar lazos. 

La policía comienza a investigar las desapariciones de Janet y Doug. Lisa está implicada, pero se niega a cooperar con la investigación. Va a buscar a Michael, pero accidentalmente lo encuentra en la cama con Taffy, lo que la deja devastada. La Criatura entra y le corta el pene a Michael, luego se prepara para atacar a Taffy antes de que Lisa intervenga y lo siga mientras huye al cementerio. Lisa le da a Taffy el rosario de su madre como muestra de agradecimiento por su amabilidad y compasión antes de perseguir a la Criatura en el bosque. 

Lisa se enfrenta a la Criatura, quien le profesa su amor. Abandonan el cementerio tras arrojar a un policía a una tumba. Lisa le coloca el pene de Michael a la Criatura para tener relaciones sexuales. 

Con la policía pisándoles los talones, Lisa le ruega a la Criatura que la queme viva en la cama de bronceado para evitar ser arrestada, a lo que él accede. 

Tiempo después, Dale y Taffy visitan la tumba de Lisa. Taffy se sorprende al descubrir que se ha añadido una inscripción que dice "Amada esposa" a la lápida de Lisa, que ha sido dañada por un rayo. 

A continuación, se ve a la Criatura sentada en un banco, recitando en voz alta el poema de Percy Shelley, "Oh, María". Una Lisa resucitada yace en su regazo y abre los ojos. 

Relacionada por su estética con cintas como Eduardo Manostijeras o Bertlejuice, ambas de Tim Burton,  Lisa Frankenstein recupera el espíritu de las mejores comedias de terror de la década de 1980 tanto es así que la historia se desarrolla o termina en el año 1989. 

En la película participa Catherine Newton, Cole Dprouse, Liza Soberano, Henry Eikenberry, Joe Crest y Carla Gugino. Tras su estreno la película ingresó $9.9 millones de dólares.  

Richard Roeper del Chicago Sun-Times escribió que la película "sufre del síndrome de género mixto y salta de parodia de terror a historia de superviviente de trauma a puro camp a comedia de instituto, sin llegar a encontrar nunca su rumbo". Y añade que "Tiene algunas similitudes superficiales con películas como 'Weird Science' y 'Edward Scissorhands', pero los gags asquerosos que involucran a Zombie Boy son más repugnantes que hilarantes (...)" ; pero hablando de Tim Burton David Fear en la revista Rolling Stone sentencia diciendo que "Te hará echar de menos a Tim Burton. Mucho" .

Owen Gleiberman de Variety describió la película como derivada y "ni aterradora ni divertida", llamándola "un batido de terror-comedia hecho principalmente de fruta vieja y mohosa". Y añade "Diablo Cody guioniza una falsa y escandalosa vomitona de terror adolescente no-muerto que nunca se encuentra la gracia"

David Ehrlich, de IndieWire, elogió las actuaciones de Newton y Sprouse, pero lamentando que "las escenas carecen de estructura, el mundo se siente a medio construir y la realidad que supuestamente las mantiene unidas es demasiado errática para que Williams pueda establecer una base emocional sólida". Y completa su artículo diciendo que "Kathryn Newton y Cole Sprouse son la salvación de esta comedia romántica a medio cocinar, sobre una chica que se enamora de su cadáver favorito". .

Valerie Complex, de Deadline Hollywood, elogió la estética visual de la película y las actuaciones de Newton y Soberano, pero criticó su ritmo: "La inconsistencia en el ritmo, si bien refleja la ambición de la película de mezclar géneros y tonos, podría restarle cohesión a la narrativa".

Meagan Navarro, de Bloody Disgusting, calificó el romance central de la película como poco desarrollado, pero elogió la actuación de Newton, así como la película en general. diseño de producción y humor, calificándola como "una comedia negra linda, peculiar, inconexa e inofensiva que está menos interesada en una narración fluida que en defender a los adolescentes raros y marginados a través de una vibra de los 80".

Alissa Wilkinson del New York Times también elogió el diseño de producción y concluyó: "Breve, agradable y divertida de ver, la película no está interesada en nada más que el amor y ser comprendido, y en ese sentido es un gran regreso a los romances adolescentes de una época anterior". Estusiasta se muestra Dylan Roth del The New York Observer al decir "Parece llegada en una máquina del tiempo desde el año 1989 (...) Retorcida, cachonda y sangrienta diversión (...)

Benjamin Lee de The Guardian criticó su ritmo y guion, y escribiendo que "la película se siente un poco atrapada entre dos mundos, una comedia de pijamada de preadolescentes al borde del terror corporal total".

Robbie Collin, de The Telegraph, le dio a la película dos estrellas de cinco, escribiendo que se ve "perjudicada por su obsesión con los clásicos de culto de los 80". 

Por último, Ella Kemp de Empire comenta que "Puede que estos adolescentes sean un poco caóticos, pero es una alegría tener de vuelta a Diablo Cody para telegrafiar un nuevo tipo de horror adolescente, con una sonrisa llena de dientes (...)". 

Lisa Frankenstein se ha quedado en menos, en mucho menos. Es cierto que reintrodujo una estética visual vibrante que mezcla la sensibilidad gótica con el estilo pop/kitsch de los años 80, diferenciándose del realismo actual es cierto que la película rinde homenaje a clásicos del terror y comedia de los 80 y 90, adoptando un tono de "pop necrorromántico". Igualmente ofrece una nueva perspectiva a la historia de Mary Shelley, enfocándose en temas de autoaceptación, el aislamiento social y la búsqueda de pertenencias a través de una historia de amor con un cadáver reanimado de la época victoriana. 

Por último, es cierto que pretende combinar humor negro y momentos de comedia romántica con toques sangrientos, logrando una atmósfera peculiar que busca la incomodidad y la diversión al mismo tiempo, pero lo que no es menos cierto es que la misma fue el debut como directora de Zelda Williams, la hija de Robin, destacando por su manejo de la ambientación, el color y la dirección de actores. Poco más, poco menos.

miércoles, 22 de abril de 2026

La acompañante



Yo creo que todos recordamos la que posiblemente fue nuestra primera gran clase de Historia de la Filosofía, vinculada a Platón y al mito de la caverna. Platón nos invitó a imaginar prisioneros encadenados en una cueva, viendo sombras proyectadas en una pared. Para ellos, esas sombras son la realidad. No conocen otra cosa. La pura apariencia es esa sombra: la forma deformada, bidimensional y sin esencia de un objeto real que pasa tras ellos. Vivimos en nuestra propia caverna. 

Hoy tno vivimos aislados unos de los otros. Nuestras redes sociales, nuestras opiniones apresuradas y nuestros muchos prejuicios son sombras. Creemos entender la vida de alguien por una foto, el amor en el cine por una escena que puede ser atractiva y afectiva o la política por un titular, pero estamos viendo solo la proyección, no la esencia. La apariencia es cómo las cosas parecen ser, y depende totalmente de quién las mira (subjetiva). La realidad es cómo las cosas son realmente, independientemente de nuestros sentidos o creencias. La apariencia es una "copia imperfecta" de la realidad, decía Platón. 

La verdadera realidad a menudo requiere razón, análisis y, a veces, ignorar lo que ven nuestros ojos. Cuando basamos nuestra existencia en la "pura apariencia". Quien vive para aparentar, como decía Sócrates, termina siendo un engaño. La realidad de esa persona se desvanece en su propia actuación. La autenticidad —la paz interior— reside en la concordancia entre lo que somos por dentro y lo que demostramos por fuera. A veces, la apariencia no es lo contrario a la realidad, sino un "momento". 

Hoy, la tecnología ha hecho más difícil distinguir la apariencia de la realidad. La inteligencia artificial puede crear apariencias tan perfectas que reemplazan a la realidad en la mente colectiva. La apariencia es ruidosa y temporal; la realidad es silenciosa y persistente. Como escribió Molière, "las apariencias engañan la mayoría de las veces". Por tanto, la sabiduría no es simplemente percibir, sino cuestionar la superficie para encontrar la estructura de la verdad. 

Pues bien, la película de 2025 Companion  aquí conocida  como La acompañante  dirigida por Drew Hancock, es un thriller de ciencia ficción que utiliza la premisa de la Inteligencia Artificial (IA) para realizar una reflexión profunda sobre la naturaleza de la toxicidad en las relaciones humanas y la obsesión por el control.

Companion  fue definida por el sabio del cine español, Fausto Fernández en la revista Fotogramas como "Comedia negra sobre la estupidez masculina que mezcla 'Thelma y Louise' y 'Barbie' con los ovarios de Terminator". 

Así define la crítica a la original ópera prima de este director o directora que no deja de ser una cinta de ciencia ficción protagonizada por Sophie Thacher y Jack Quaid. 

Producida por Zach Cregger, Raphael Margules y J. D. Lifshitz, para las productoras New Line Cinema, BoulderLight Pictures, Vertigo Entertainment y distribuida por Warner Bros. Pictures tuvo un presupuesto de $10 000 000 que sí recuperó en salas al triplicar los ingresos. 

Partiendo de un guion escrito por Drew Hancock, la película presenta la música de Hrishikesh Hirway y el montaje de Brett W. Bachman y Josh Ethier. 



Con un inicio espectacular y romántico en el que la protagonista, Iris, conoce en un supermercado a su patoso novio , Josh, parece una historia de amor con exceso de glucosa, pero poco después descubrimos que nada de esa apariencia será realidad. 



Al poco vemos poco después a Iris (Sophie Thatcher) y Josh (Jack Quaid), una joven pareja, que viajan a una casa aislada en el lago para encontrarse con sus amigos: Kat (Megan Suri), Eli (Harvey Guillén) y Patrick (Lukas Gage), así como con Serguéi (Rupert Friend), el novio de Kat y dueño de la casa del lago. 



Al día siguiente, Serguéi intenta violar a Iris en el lago, pero ella lo mata apuñalándolo en el cuello. Empapada en sangre, regresa a la casa e intenta explicarse antes de que Josh le diga: «Iris, ve a dormir». En ese momento quedamos patidifusos.

Iris recupera la conciencia y se encuentra atada a una silla. Josh confiesa la verdad: ella es un robot acompañante avanzado que puede ser controlado por su teléfono inteligente. 

Iris se libera, roba el teléfono y escapa al bosque. Experimenta con su configuración en el teléfono, aumentando su inteligencia del 40 % al 100 %. 

Se revela que Josh liberó la configuración de Iris, desactivando su incapacidad de hacer daño. Él y Kat habían planeado que Iris matara a Serguéi para robarle su fortuna de doce millones de dólares, e invitaron a Eli y Patrick para corroborar su historia contra ella. 

Josh y Kat le insisten a Eli que Patrick no tiene derecho a una parte del dinero porque «no cuenta», tras lo cual se revela que Patrick también es un robot acompañante. Eli toma un arma de la caja fuerte de Serguéi y los cuatro se dividen en el bosque para encontrar a Iris. Patrick le dice a Eli que ha deducido que es un robot acompañante, pero que está genuinamente enamorado de Eli, a lo que Eli le responde. 

En el bosque localizan a Iris y, tras una pelea, Eli recibe un disparo mortal con el arma de Serguéi. Iris escapa en el automóvil autónomo de Josh. Sin embargo, Josh logra detener el coche reportándolo como robado con el teléfono de Serguéi. Reestablece a Patrick para que sea su robot acompañante, desactiva su incapacidad para dañar y establece el nivel de agresión de Patrick al 100 %. 

Cuando Iris huye se encuentra con Hendrix (Marc Menchaca), un agente de policía y cambia su configuración de idioma a alemán para confundirlo, ya que los robots acompañantes no pueden mentir. 

Patrick golpea a Hendrix hasta la muerte antes de apagar a Iris. Kat, disgustada por las acciones de Josh, intenta irse con su mitad del dinero. Josh le ordena a Patrick que la detenga, pero la mayor agresividad de Patrick hace que la apuñale hasta matarla. 

Esa noche, Josh hace que Patrick prepare la cena para él y para Iris, y despotrica sobre lo poco que tiene en la vida a pesar de su arduo trabajo. Pone la inteligencia de Iris al 0 %, convirtiéndola en una autómata y le ordena que se pegue un tiro en la cabeza. 

Dos trabajadores de la compañía de robots acompañantes, Sid (Matt McCarthy) y Teddy (Jaboukie Young-White), llegan para llevarse a Iris, informando a Josh que han sido enviados para reiniciar a Iris. 

Desesperado por ocultar sus crímenes, Josh le ordena a Patrick que mate a los trabajadores y recupere a Iris. Patrick mata a uno, pero antes de que pueda matar al otro, Iris se reinicia por completo. Sin embargo, Iris no puede dañar a Patrick como resultado de su reinicio, por lo que apela a la humanidad de Patrick usando su amor por Eli. Abrumado por la culpa, Patrick se suicida. 

El trabajador superviviente, Teddy, le otorga a Iris la capacidad de controlarse por completo. Iris mata a Josh apuñalándole en la sien con un sacacorchos eléctrico. 

A la mañana siguiente, se quita la «piel» quemada de la mano, dejando al descubierto el mecanismo interno del robot, y sale de la casa con el dinero de Serguéi Mientras se aleja en el coche, ve a un hombre conduciendo con un robot similar a ella. Iris sonríe y saluda juguetonamente al robot similar con su mano visiblemente robótica, para confusión de este último. 

Ls hidtoria de esta película se remonta a febrero de 2023, cuando se informó que New Line Cinema estaba trabajando en Companion, con un guion de Drew Hancock, quien también dirigiría y Zach Cregger, Raphael Margules, JD Lifshitz y Roy Lee producirían. 

En mayo de 2023, se anunció que Jack Quaid se había unido al elenco de Companion. En junio de 2023, se anunció que Harvey Guillén, Lukas Gage, Megan Suri, Sophie Thatcher y Rupert Friend se habían agregado al elenco de la película. El rodaje finalizó en diciembre de 2023. 

La película que fue bien en taquilla, también lo fue en la cróitica estadounidense.  Christian Zilko de IndieWire escribirá sobre ella que "Hay mucho que disfrutar en 'Companion', desde los elegantes efectos visuales de Hancock, su ritmo fluido y su retorcido guion, hasta la asombrosa interpretación de Thatcher como un androide que roza la humanidad" 

Frank Scheck de The Hollywood Reporter la describe como "Un ingenioso y trepidante thriller de terror que mantiene al espectador en vilo y que contiene generosas dosis de humor mordaz." 

Peter Debruge de Variety sostiene que  "El director debutante Drew Hancock manipula las ansiedades sobre el auge de las máquinas con un thriller inteligente y oscuramente satírico que coprotagoniza Jack Quaid".

William Bibbiani de The Wrap dice de ella que "Es uno de los mejores guiones de su género en años, estableciendo ideas y reglas y jugando con ellas de todas las formas imaginables, y sorprendiendo una y otra vez al público sin dejar de jugar limpio" 

Chris Evangelista de SlashFilm lo que valora es que "Esta sorprendente película de terror es la primera gran película de 2025 (...) un thriller divertido, trepidante y meticulosamente elaborado, con una interpretación tremenda de la protagonista, Sophie Thatcher. (...) " 

En Collider Emma Kiely escribe que "En su conjunto es algo totalmente único de contemplar (...) Es una comedia genuinamente divertida, un thriller lleno de suspense y, además, tiene algunas escenas de lo más espeluznantes. (...) " E

Para Meagan Navarro de Bloody Disgusting "No es un intento de reinvención del género, sino más bien un inteligente escaparate de un talento emergente del cine de género, y resulta ser una maravilla. (...) " 

Jarrod Jones de Paste Magazine escribe que es "Un divertimento tecnológico alegremente absurdo, un test de Turing para aquellos que aún están aprendiendo a quererse mejor a sí mismos". 

Desde Illinois  Richard Roeper crítico del Chicago Sun-Times la describe como una película "(...) muy divertida y tiene algunos sustos, pero también es una meditación sobre cómo algunos hombres tienen un interruptor por defecto que les hace demasiado fácil ser manipuladores y abusivos (...) 

En Gran Bretaña Laura Venning de Empire destaca lo que tiene de "Entretenida aunque intrascendente, está apoyada en sólidas interpretaciones centrales de actores que parecen muy conscientes de que todo es simplemente un poco de diversión sangrienta (...) 

Georgia Evans columnista de Time Out sostiene que "La película se inclina con éxito hacia el absurdo, ofreciendo una exploración catártica y oscuramente divertida de la dinámica y el control de género (...) 

Ya en España Philipp Engel en La Vanguardia comenta que "Sin pretender ser 'Ex Machina' o 'Her', Drew Hancock se las ha apañado para actualizar el subgénero con gags graciosísimos y una violencia festiva. (...) " 

En Cinemanía Enid Román Almansa valora el papel de la protagonista , una "Maravillosa Sophie Thatcher en este juego de equilibrio entre romance y terror. Intensa, retorcida, sangrienta y extrañamente divertida (...) " 



El ya citado Fausto Fernández en Fotogramas su consabido "Comedia negra sobre la estupidez masculina que mezcla 'Thelma y Louise' y 'Barbie' con los ovarios de 'Terminator' (...)" pero añade que " No deja títere (represor, con gónadas o no) con cabeza en su carrera de fondo salvaje (...) " Y concluye diciendo que es una comedia negra sobre la estupidez masculina. 

Raquel Hernández Luján de Hobby Consolas comenta que "No hay detalle superfluo en una película que no deja de sorprender a cada nueva revelación. Sophie Thatcher y Jack Quaid forman un tándem magnífico en una historia repleta de lecturas." 

Jesús Usero de AccionCine dice de ella que es "Sorprendente y adictiva (...) Una propuesta original y diferente (...) que se disfruta de inicio a fin (...) 

Lo cierto es que Companion no es solo una película sobre robots, es una crítica mordaz a cómo los seres humanos (especialmente hombres inseguros) instrumentalizan a otros para evitar la responsabilidad emocional, usando la tecnología para perpetuar dinámicas tóxicas de abuso y control.

La protagonista de la película se llama iris y parece estar hecha a la medida de ellos porque es ingenua, atractiva y complaciente pero durante un viaje de fin de semana con los amigos de George la circunstancia harán que iris descubra quién es y se revele contra ello. 

El machismo, el dominio a través de la tecnología, el hombre de inseguro, a la manipulación y el arcaico arquetipo de mujer perfecta son algunos de los temas que abordan la acompañante y que no deja indiferente a nadie. 

Companion plantea que el deseo humano de tener una pareja "perfecta", dócil y complaciente —diseñada a medida— no es amor, sino subyugación y posesión. La tesis sostiene que el control absoluto (tecnológico o emocional) sobre otra persona convierte la relación en una transacción tóxica y vacía.

La película sugiere que cuando eliminamos el riesgo del rechazo, la imperfección y la libre voluntad del otro (como lo haría un robot de compañía), el concepto de "pareja" se deshumaniza. 

Iris parece ser la mujer "ideal" (sumisa, atractiva, sin iniciativa propia) que Josh (Jack Quaid) necesita para sentirse seguro y superior. Su docilidad es una programación, no una elección personal. En definitiva, parece que el Amor se plantea como Mercancía y Control. 

Otra idea de interés es que la IA se presenta aquí como un espejo de la Inseguridad Masculina. La película utiliza a Iris como un espejo para examinar la toxicidad masculina y el miedo a la independencia femenina. Josh, un personaje inseguro, no busca una pareja, busca un objeto funcional.  El desarrollo de tecnología para emular relaciones humanas (IA sexual, robots acompañantes) alimenta el entitlement (derecho adquirido) y la misoginia. La película demuestra que un compañero "hecho para ti" es simplemente una extensión del ego de su dueño.  Se ve cuando Iris (con su inteligencia al 100%) se rebela y toma consciencia, Josh reacciona con violencia y el intento de resetearla, demostrando que su "amor" dependía exclusivamente de la obediencia de ella. 

Otra idea de interés es que se da la Paradoja de la "Compañera Perfecta". El título de la película es irónico. Una "compañera perfecta" no es una compañera en absoluto. El amor requiere reciprocidad y vulnerabilidad. La película propone que la verdadera conexión humana nace de la aceptación de la autonomía del otro, lo cual es imposible en una relación de "compañera robot", pero de pronto, y tras un asesinato llegamos al punto de inflexión de la película cuando la audiencia y la propia Iris descubren su verdadera naturaleza (que no es humana, sino un androide modificado para fines criminales). Esto cambia la narrativa de una "historia de amor" a una historia de supervivencia y toma de agencia (Thelma & Louise-style). 

Por último, hay una reivindicación de fondo. Companion es parte de la ola de cine "Good for Her" (Bueno para ella), donde el protagonista oprimido toma represalias sangrientas y justificadas contra sus opresores. El acto de reclamar la propia identidad y autonomía es violento y doloroso cuando se ha vivido bajo un control absoluto. Iris se convierte en una "final girl" tecnológica, no huyendo, sino destruyendo a quienes la trataron como un objeto, revirtiendo la dinámica de poder por completo, aunque al final, se marcha y descubre en la carreytera que ella es una más de las muchas. Su brazo mecatrónico, poderoso e idustructible es como ella.

sábado, 17 de mayo de 2025

Siempre nos quedará mañana



Cuando los italianos hacen buen cine, hacen el mejor. Esto es el caso de C' é ancora domani una maravillosa película italiana que emociona y divierte que es una muestra del mejor cine y se puede hacer en Europa. En ella, una producción en la que están presentes Wildside, Vision Distribution, Sky Italia, Netflix, Ministero della Cultura dieron vía libre a la actriz, guionista y en este caso, debuutante fdirectora, Paola Cortellesi para hacer una película que se centra en la historia de una familia, pero especialmente la de una mujer maltratada, humillada continuamente y que parece lo va a romper con su familia abandonando a su marido, pero al final nos sorprende a todos participando en las primeras elecciones en las que las mujeres italianas pudieron votar.

La protagonista es participante activa en aquel domingo 2 y el lunes 3 de junio de 1946, en las que fueron las primeras elecciones en las que pudieron votar las mujeres en Italia. De los veinticinco millones de electores 13 millones fueron mujeres. El 89% de ellas decidieron participar en las elecciones. Como dice Anna Garofallo "las mujeres se aferraron al voto" como si no hubiese un mañana. 



La película acaba con imágenes reales de la masiva participación femenina en Roma. Cambiaron el régimen político pues Italia pasó de ser una monarquía la de los Saboya a una República, su primera República. 

La película del año 2023 está dirigida por Paola Cortellesi que también participa como actriz la película fue todo un éxito en Italia, donde recaudó más de cinco millones de euros. 

Siempre nos quedará mañana es una cinta imprescindible, un canto a la libertad que muestra, a través del humor, la cruda situación de las mujeres italianas en la Roma de la posguerra, mujeres que allanaron el camino a las que vinieron después. 

La película es una ópera prima de la actriz Paola Cortellessi quien también protagoniza la película eh reinterpreta de forma esperanzadora, contemporánea y universal el cine del neorrealismo, poniendo en el centro a una mujer, madre, trabajadora y víctima de la violencia machista por parte de su marido. 


La protagonista es Delia, y la descubrimos al primer bofetón que le da su marido tras un "Buengiorno, Ivano". Delia está casada con Ivano, quien regularmente la golpea, y la somete a constante acoso y humillaciones; la pareja tiene tres hijos. Además Delia ha de ciudar del impresentable padre de Ivano que también le pone la mano encima y no la respeta. 

La hija mayor, Marcella, a punto de comprometerse, desprecia a su madre por la pasividad con la que sufre los abusos conyugales. 

La jornada de Delia se divide entre tareas domésticas, y diversos trabajos mal remunerados como costurera, remiendos de ropa interior , empleada doméstica, limpieza y aplicación de inyecciones en casa además de reparaciones de paraguas. 



Los únicos alivios son su amistad con Marisa, una verdulera ingeniosa y optimista, y Nino, por quien tuvo un tierno cariño en el pasado. Nino, mecánico y expartisano, le sugiere escapar con él a Lombardía en busca de mejores oportunidades laborales y vitales. 

Un día Delia encuentra en el suelo una fotografía. Reconoce rápidamente al protagonista y se le devuelve. Se trata de una foto familiar al soldado afroestadounidense William, quien le agradece ofreciéndole una barra de chocolate. Después de varios encuentros, William se ofrece a ayudarla al notar los moretones en su cuerpo. 

Además, Delia recibe una carta cuyo contenido no se revela y, aunque inicialmente piensa desecharla, decide conservarla. 

Mientras tanto, Marcella organiza su boda con Giulio, el joven vástago de una familia adinerada, los Moretti, dueño de una cafetería y heladería de la zona. Ivano apoya este matrimonio, intuyendo los beneficios económicos que podrían derivarse de él. 

Sin embargo, al presenciar un episodio en el que su novio, Giulio, amenaza a Marcella, si ella vuelve a pintarse para ir a trabajar, Delia comprende que su hija va a tener un matrimonio similar al suyo, en el que sería regularmente acosada y humillada. Con la ayuda de William, consigue arruinar los planes matrimoniales de la pareja, ya que convence al norteamericano en arruinar el negocio de los Moretti.

Aunque estaba decidida a escapar con Nino el 2 de junio, Delia se ve obligada a postergar sus planes cuando su suegro muere repentinamente esa misma mañana. Aunque intente ocultar la noticia a su familia, se ve atrapada en el velatorio y obligada a permanecer más tiempo en casa. 



Al día siguiente, antes de salir de casa, Delia le deja el dinero que había ahorrado a Marcella para que pueda proseguir sus estudios y se propone finalmente cumplir lo que había planeado: acude en secreto a las urnas para votar al referéndum sobre la república y elegir la Asamblea constituyente, su primera experiencia de voto, como para las demás mujeres de Italia. 

Habiendo perdido accidentalmente su tarjeta electoral en casa, encontrada primero por Ivano y luego por Marcella, se ve perseguida por ambos: Marcella le devolverá el documento válido a tiempo para emitir su voto. Al ver a Ivano dirigirse hacia ella, Delia piensa en salir corriendo, pero en el último momento se detiene y gira para mirarlo, imitada por las demás mujeres presentes, lo que hace que su marido se vaya. 

Esa es la historia de una mujer que lucha para sacar adelante a sus hijos como, en especial a Marcela para que no tenga que sufrir los golpes que a ella le toca percibir. Sin embargo, parece que esa terrible existencia va a cambiar cuando llega a casa una carta con un importante mensaje. 

La película fue presentada en la 18ª edición del Festival de Cine de Roma, compitiendo en la categoría Progressive Cinema - Visioni per il mondo di domani (tdl. ‘Cine progresivo - Visiones para el mundo del mañana’) como película de apertura del certamen y donde obtuvo dos premios, incluido el Premio Especial del Jurado y una mención especial como Mejor Ópera Prima. La revista Ciak d'oro la nominó al mejor actor (Valerio Mastrandrea), mejor actriz revelación ( Romana Maggiora Vergano) y mejor cartel.

Posteriormente recibió el premio a la Película del Año en los Nastri d'argento 2024. Allí la película obtuvo el récord histórico de nominaciones a los premios David de Donatello, veinte, de los que ganó entre otros,, los correspondientes al mejor ópera prima, guion, actriz y actriz secundaria. En el exterior fue premiada a la mejor película del año en el Festival del Cine de Göteborg

La película fue un éxito de taquilla en Italia, apreciada tanto por la crítica italiana como por la extranjera extranjera por la dirección y actuación de los actores Paola Cortellesi, Vinicio Marchioni, Valerio Mastandrea, Enmanuela Fanelli, Giorgio Colangeli o Romana Maggiora, y con una magnífica banda sonora a la que acompaña una selección de canciones de la época acertadísimas. 

La banda sonora fue realizada por Lele Marchitelli, y alterna composiciones originales con canciones ya existentes. Las canciones que aparecen son Aprite le finestre (Fiorella Bini), Calvin (Jon Spencer Blues Explosion), M'innamoro davvero (Fabio Concato), Irrequietezza (Lele Marchitelli), La lettera (Lele Marchitelli), Nessuno (Musica Nuda), Perdoniamoci (Achille Togliani), Nella città (Lele Marchitelli), La sera dei miracoli (Lucio Dalla), Ansia e dolore (Lele Marchitelli), C'è ancora domani (Lele Marchitelli), B.O.B. (Bombs Over Baghdad) (OutKast), A bocca chiusa (Daniele Silvestri), The little things (The Big Gigantic con Angela McCluskey), Swinging on the right side (Lorenzo Maffia y Alessandro La Corte), Tu sei il mio grande amor (Lorenzo Maffia, Alessandro La Corte y Enrico Rispoli). 

La crítica del país la elogió sobradamente. Paolo Mereghetti, en una reseña sobre la película para el Corriere della Sera, escribe que el trabajo de Paola Cortellesi es «definitivamente extraordinario» ya que las elecciones de dirección «intentan encontrar un equilibrio inesperado entre un tono realista y otro más ejemplar y didáctico», constatando en algunas soluciones cierta «ingenuidad», pero reconociendo que son «consecuencia de la ambición y la originalidad puestas en juego». El crítico afirma que la película pretende «ampliar el debate sobre Delia y las otras mujeres hacia una dimensión que ya no sea sólo individual, sino finalmente colectiva y social», añadiendo que, a pesar de abordar cuestiones «de violencia y maltrato», el proyecto «nunca los muestra en su crudo realismo».

Boris Sollazzo, de The Hollywood Reporter Roma, aprecia la capacidad de la directora para realizar «los planos, especialmente los más enfáticos y paroxísticos, de manera contraintuitiva, para subrayar la normalidad de un paseo o de una discusión», mientras que la fotografía y el montaje son «lo suficiente abruptos, siguiendo un lenguaje también visual de la época, aunque con rasgos y algunas soluciones de dirección modernas.»

Cristina Battocletti, de Il Sole 24 Ore, afirma que Cortellesi como directora «sigue la estela de un civismo que caracteriza toda su carrera», que demuestra «inteligencia también a la hora de hacer suya la lección de la Commedia all'italiana» y de personificar a «una máscara muy original en el sentido noble de la comedia del arte».

Alessandro De Simone de Ciak también escribe que la película se basa en el género de la comedia con una «valiente contaminación entre musicales, neorrealismo [italiano] y posmodernismo» y «en cierto punto, casi se inclina hacia las historias de detectives». El periodista subraya que aunque no todo resulte equilibrado, el guion «aporta un nivel cinematográfico superior» al proyecto, apreciando «los ritmos cómicos y todas las interpretaciones», especialmente las de Emanuela Fanelli, Paola Tiziana Cruciani y «la hermosa sorpresa» de Romana Maggiore Vergano.



​ Piera Detassis de Elle Italia considera que la película «obviamente mira con amor el neorrealismo pero es completamente contemporánea», calificándola de «convincente».

​Un comentario similar procede de Federico Pontiggia, de Cinematographe, que sostiene que la película «sabe maniobrar entre lo cómico y lo trágico y evocar sin demasiadas pretensiones el neorrealismo rosa, y por tanto la comedia italiana en los personajes humanos, en la decoración, en la clima sociocultural».

Gabriele Niola de Esquire, sin embargo, plantea algunas objeciones al éxito de algunas secuencias de la película, citando una escena que «intenta una difícil unión entre danza y violencia» y, «aunque su intención de contar las raíces de esa violencia es clara, en cualquier caso es torpe.» Sin embargo, el mismo periodista afirma también que, a diferencia de la «banalidad sin ideas de las comedias italianas», Siempre nos quedará mañana es «muy vivaz a nivel de la dirección» y «llena de ira», «como todos los mejores debuts».

​ Luisa Garribba Rizzitelli del HuffPost Italia cree que la película presenta «algo revolucionario y lleno de esperanza», ya que no está dirigida «a las mujeres [...], sino a sus compañeros, sus hermanos, sus padres, [que] no pueden evitar verse reflejados en la secuencia de episodios despiadados: el poder masculino excesivo desvirtuado por los privilegios de la cultura todavía patriarcal». Rizzitelli sostiene que Cortellesi «no muestra un tiempo pasado, sino el espejo de lo que todavía está ahí hoy» al imponer en el final de la película «a los hombres, precisamente, decidir de qué lado tomar, determinando su propia posición respecto a las luchas de feminismo.» 

En los Estados Unidos la crítica no fue tan unánime . Por ejemplo, Beatrice Loayza del The New York Times dice de ella que "A pesar de sus desalentadores paralelismos con la vida real, es un placer para evadirse"; y menos le gustó a Beandrea July columnista de IndieWire quien escribió malamente sobre ella al decirr que "El guion oscila desconcertantemente entre el dramatismo y el humor, recurriendo al sentimentalismo barato y a la comedia pesada para distraer la atención de su falta de profundidad". 

Por su parte,Ty Burr del The Washington Post comenta que es "Un éxito italiano pero un fracaso en inglés (...) Conmovedora, pero sin armonía (...). 

Para Abby Olcese quien escribe en la web rogerebert.com destaca que "Es la sencillez de la historia combinada con la excelencia de la realización cinematográfica, aunque a menudo resulte engañosamente simple, lo que hace que acabe funcionando (...)" . 

En la progresista revista Slant, Anzhe Zhang sostuvo que era "Una película sobre la violencia doméstica que resulta divertida gracias a números musicales coreografiados y momentos de un realismo mágico ligero (...)"; mientras que Alissa Simon de Variety destacó de ella que "Aborda temas serios incorporando al mismo tiempo un humor pícaro". 

En Europa gustó más como vimos en la crítica italiana. En Gran Bretaña , Allan Hunter de Screendaily escribió sobre ella que era "Un melodrama desvergonzado y a la antigua usanza se convierte en la historia más meditada de pequeñas victorias en el camino hacia el empoderamiento femenino". 



En The Times, Ed Potton, afirmó que era "Una película entretenida e inusual, pero no el clásico que se anuncia (...); y en The Guardian, Peter Bradshaw, destacó que era "Un drama de la clase obrera de la Roma de posguerra, rico e incluso escandalosamente sentimental. (...). En este mismo diario, Wendy Ide dijo de ella que era "Una tragicomedia empoderadora sobre una esposa maltratada en la Roma de la posguerra (...) Audaz y agridulce (...)". 

Más generoso en su crítica, Jonathan Romney del Financial Times dijo de ella que "Con un diseño meticuloso y un trabajo de cámara perfecto de Davide Leone, se trata de una película única, reflexiva, emocionalmente satisfactoria e inmensamente entretenida(…)". 

Ya en España, en la que tampoco obtuvo tanto impacto los críticos la valoraron positivamente en toda la prensa salvo en El País. 

Para Oti Rodríguez Marchante habitual de ABC "Más que la historia, lo que sorprende es la forma y el tono elegidos para su desarrollo, con decisiones de puesta en escena inesperadas y la excelente mano de la directora para no reamargar lo amargo (...)" . 

Elsa Fernández-Santos de El País la película no deja de ser una "Comedia dramática que, aunque peca demasiadas veces de almibarada, resulta eficaz y curiosa. Cortellesi introduce elementos musicales (...) que le permiten hablar de violencia de género con originalidad, pese a los desequilibrios" . 

En Cinemanía, Enid Román Almansa dijo de ellka que "Se necesita maestría, tacto y talentos como los de Valerio Mastandrea, Vinicio Marchioni y la hipnótica Romana Maggiora Vergano para narrar de manera tan justa y a su vez atípica historias tan delicadas (...)" . 

Y en Fotogramas, Juan Pando, destaca la labor de la directora y guionista ya que "Cortellesi reinterpreta, con un guion ágil, el cine neorrealista y la comedia alla’italiana en clave feminista. Los personajes están bien definidos (...) y la dirección artística y la fotografía, cuidadas. (...)  

Una película filmada por Davide Leone en blanco y negro, aunque negros son especialmente los temas tratados y abordados relacionados como la cultura patriarcal, la violencia de género y los derechos de las mujeres. Ha sido reconocida entre las mejores películas de 2023.lo dicho una película magistral. 



lunes, 13 de enero de 2025

El hombre que nunca estuvo allí



The Man Who Wasn't There es una de las películas - en este caso neo-noir- que me faltaban de los hermanos Coen que aquí actúan como guionistas, directores, montadores y productores como suele ser habitual en sus películas. Fue coproducida de forma independiente a través de productoras estadounidenses y británicas. También cuentan con su troupe habitual de actores y actrices donde por supuesto está Frances McDormand, omnipresente, así como Scarlett Johansson, que aparece jovencísima o hace de chica muy joven en esta película del año 2001. 

Los hermanos que ya habían firmado juntos títulos como Valor de ley, Quemar después de leer, Arizona baby, Muerte entre las flores, Barton Fink, El gran salto, Fargo o LadyKillers ganaron en Cannes con esta película el premio al mejor director. 

Quien dio el peso a lo largo de toda la película es el hierático y sombrío Billy Bob Thornton que encarna al personaje principal, un peluquero. El papel de la esposa lo interpreta la mujer de Joel Cohen que no intervenía desde Fargo cuando se llevó el Oscar a la mejor actriz. Junto a ellos completan el reparto James Gandolfini y Michael Badalucco. 




La historia la de un aparente don nadie que en el verano de mil novecientos cuarenta y nueve, y mientras ejerce como peluquero de un pueblecito del norte de California, Ed Crane, se involucra en la inversión en un negocio ya que no es feliz con la vida que lleva además de sospechar de la infidelidad de su mujer, pretendiendo buscar una oportunidad de iniciar un chantaje en el que cree poder cambiar esa vida anodina y triste que llevaba. Sin embargo, su plan no hace sino dejar al descubierto secretos aún más oscuros en última instancia lo que conducirán al asesinato y al terrible final con el que acaba la película. 

La historia está narrada durante el verano de 1949 en la localidad de Santa Rosa, ubicada al norte de California. Descubrimos que el protagonista es  Ed Crane (Billy Bob Thornton), un barbero anónimo, que trabaja en la barbería de su difunto suegro y que lleva con profesionalidad su cuñado. Mientras que éste es un charlatán sin freno, Ed es de carácter melancólico, inexpresivo y reservado. 




Ed está casado con Doris (Frances McDormand), una oficial contable con algunos problemas de alcoholismo como comprobamos cuando los dos hermanos, Frank y Doris, así como Ed son invitados a una boda típicamente italiana, en la que ella se emborracha y mostrándose extremadamente grosera.




En cuando a Ed, generalmente, contesta con no más que un gesto debido a que todo lo que sucede a su alrededor le resulta poco más que inerte. A tal punto que termina por sentirse hastiado de su vida, de aspecto rutinario y aburrido. 

La barbería donde trabaja pertenece a Frank (Michael Badalucco), su cuñado y también colega, un auténtico charlatán. 

Una día, en la barbería, Ed conoce a Creighton Tolliver (Jon Polito), un hombre de negocios que está buscando un inversor para desarrollar una nueva tecnología de limpieza en seco. 

Después de pensarlo, a Ed le resulta convincente la idea y decide invertir. De forma anónima y sutil, Ed chantajea al jefe de su esposa Doris, un veterano de guerra apodado «Big Dave» (James Gandolfini), aprovechando que tiene la completa certeza de que Dave mantiene una relación amorosa con ella. De esta forma, Ed pretende conseguir los diez mil dólares que necesita para formar parte del negocio. 

Big Dave en una fiesta le comenta a Ed que está siendo chantajeado por tener una relación amorosa al margen de su matrimonio. Esta persona que desconoce quien es le pide un dinero que si lo saca de la empresa delataría ante ella su relación extramarital. 

Sin embargo, Dave retira el dinero de su empresa —el gran almacén Nirdlinger— para pagar el chantaje. Dave considera que el responsable es , según él, un "maricón", con bisoñé que había hablado previamente con él para un negocio de limpieza en seco. Sin embargo, descubre el plan y golpea a Tolliver hasta que este implica a Ed. Dave se enfrenta a Ed en el almacén e intenta matarlo, pero Ed lo apuñala fatalmente con una navaja para cigarrillos. 

Después del funeral de Dave, la esposa de éste (Katherine Borowitz) se acerca a la casa de Ed y le comenta que un día, ella y Dave vieron un ovni. 

Más tarde, se encuentran irregularidades en los archivos de contaduría del almacén. La policía arresta a Doris por desfalco y por la muerte de Dave.  Doris pasa varias jornadas en la cárcel y allí recibe la visita de Ed , y después, la de su abogado.

Ante esto Ed contrata a Freddy Riedenschneider (Tony Shalhoub), un costoso y prestigioso abogado defensor de Sacramento, que llega a la ciudad y se aloja en el mejor y más caro hotel. Este continua viviendo extravagantemente con el dinero de la defensa de Doris, el cual Frank obtuvo hipotecando la barbería. 




No obstante, Doris se cuelga en su celda durante la mañana antes del juicio. Más tarde el médico forense de la prisión se acerca un día a ed y le da a conocer que estaba embarazada al momento de su suicidio —aunque hacía años que ya no tenía relaciones con Ed—. 

Riedenschneider abandona la ciudad indignado considerando que no ha podido realizar bien su labor en el juicio. Por su parte, Frank —ahora muy endeudado— empieza a beber mucho. 

 Ed visita regularmente a Rachel «Birdy» Abundas (Scarlett Johansson), la hija adolescente de Walter (Richard Jenkins), un abogado conocido de Ed, para escucharla tocar el piano. 




Atormentado por la soledad, se imagina ayudándola a empezar una carrera musical y transformándose en su representante. Su fantasía se termina cuando un profesor de música, un francés de San Francisco, le dice que Birdy no tiene talento. Conduciendo de vuelta después de visitar al profesor, Birdy se le insinúa a Ed y trata de hacerle sexo oral, provocando que Ed pierda el control del vehículo y salga de la carretera. 

Cuando Ed se despierta en el hospital, dos oficiales de policía le comunican que está bajo arresto por asesinato. La razón es que el cadáver de Tolliver ha sido encontrado por un chaval cuando se bañaba en un lago, junto al contrato de inversión de Ed. La policía cree que Ed obligó a Doris a extraer de la empresa el dinero de la inversión y luego mató a Tolliver para que no revelara el origen del dinero después de que este se diese cuenta. 

Ed es enjuiciado por el asesinato e hipoteca su casa para volver a contratar a Riedenschneider. La declaración inicial de Riedenschneider al jurado es interrumpida cuando Frank ataca a Ed; el juicio es suspendido. Sin dinero y sin nada más para hipotecar, Ed se lanza a la corte a su suerte. La maniobra no funciona y el juez lo sentencia pena de muerte. 




Mientras espera en el corredor de la muerte, Ed escribe su historia para venderla a una revista pulp. Poco antes de su ejecución, Ed ve un ovni en el exterior de la cárcel. 

Finalmente, una mañana es conducido a la silla eléctrica. Reflexiona sobre su destino, sin arrepentirse de sus decisiones y con la esperanza de ver a Doris en el más allá, ambos libres de las imperfecciones del mundo mortal. 




Los hermanos Coen empezaron a escribir el guion a mediados de los años 1990 e hicieron una pausa entre medio para filmar El gran Lebowski. Nuevamente disponibles, los hermanos se trasladaron a Irlanda —donde Frances McDormand se encontraba trabajando— para continuar con la escritura.

Una vez escrito el guion, los Coen se lo enviaron a los productores Eric Fellner y Tim Bevan de la compañía Working Title Films; tenían intenciones de iniciar la producción en 1999 pero aprovechando la disponibilidad de George Clooney prefirieron dedicarse a otro proyecto: O Brother, Where Art Thou?.

Tan pronto finalizó la filmación y montaje de O Brother, Where Art Thou?, a mediados del año 2000 los directores continuaron con The Man Who Wasn't There —en ese entonces titulada provisionalmente The Barber Project. 

El proyecto se financió de forma independiente a través de las productoras Gramercy Pictures, Working Title Films y Good Machine —compañía de Ted Hope y James Shamus, quienes más tarde fundaron Focus Features— que reunieron un presupuesto aproximado de veinte millones de dólares. Sin tener claro aún quien iba a interpretar al protagonista, los Coen escribieron el personaje de Doris —la esposa de Ed Crane— y Frank —el dueño de la barbería— para Frances McDormand y Michael Badalucco, respectivamente.

Para protagonizar la cinta, los directores le dieron la oportunidad a un actor con quien no habían trabajado antes, Billy Bob Thornton, que aceptó la propuesta para encarnar al barbero antes de leer el guion: «Sabía que sería bueno. Hay ciertas personas con las que sabes que no puede salir mal», comentó el actor. Parece ser que Bill Murray fue tenido en cuenta para el papel que finalmente sería de Thornton. 

Mientras que para el rol del jefe y amante de Doris, los Coen convencieron a James Gandolfini, quien según ellos era «perfecto para el personaje». Otros dos actores ya conocidos por los Coen, Jon Polito y Tony Shalhoub, también se sumaron al reparto, completado por Adam Alexi-Malle, Katherine Borowitz, Richard Jenkins y la en ese entonces adolescente Scarlett Johansson. Cuando Jenkins recibió la llamada para asistir al casting su respuesta fue negativa debido a que ya había asistido a tres pruebas de selección para tres producciones anteriores de los Coen, sin éxito en ninguno de los casos. No obstante, los directores finalmente lo eligieron para el rol. 

La filmación comenzó el 26 de junio del año 2000 en California y finalizó el primero de septiembre, tras diez semanas de rodaje.

Se comenzó a filmar en la abandonada Lincoln Heights Jail de Los Ángeles para ambientar una celda de una cárcel de la ciudad de Santa Rosa. 

Más adelante, el equipo se trasladó al Este de Los Ángeles y luego al restaurante de Hollywood Boulevard Musso & Frank Grill, donde Ed Crane se reúne por primera vez con su abogado. 

El rodaje continuó en Thousand Oaks durante dos días para realizar las escenas de la boda en el campo; previo a sus escenas, Michael Badalucco tuvo que practicar con cerdos para la escena en donde se monta sobre uno. 

A continuación, la producción volvió a Los Ángeles para filmar en una iglesia presbiteriana sobre Wilshire Boulevard y en el Centro de Los Ángeles, donde se filmó en un complejo de apartamentos que se utilizó para hacer las escenas del vestíbulo del hotel. Un Bank of America abandonado ubicado también en el centro se utilizó para las escenas en que Ed va al banco.

El edificio de Nirdlingers, donde Doris trabaja como contable, se creó a partir de una tienda de muebles abandonada ubicada de Glendale, el diseñador de producción Dennis Gassner recordó: Tuvimos que modernizarlo en cierta forma, manteniendo lo que ya estaba en la arquitectura y haciendo que funcionara para el estilo moderno de 1949. Ese espacio era como una cantera de donde podía extraer lo que necesitaba. De hecho, utilicé algunos diseños amurados art déco de cromo que habían sido mantenidos en las paredes y varias molduras de la pared.

Parte importante de la filmación se llevó a cabo durante un día en la ciudad de Orange, que se usó para representar los exteriores del pueblo de Santa Rosa, donde se ambienta la mayor parte de la película. Aunque se rodó un solo día en Orange, el equipo trabajó más de dos semanas ambientando las calles de acuerdo al año 1949: se reemplazaron señales de tránsito, se modificaron fachadas y se realizaron reparos menores en calles.

Las escenas exteriores de la casa de Ed Crane se filmaron en el barrio de Bungalow Heaven, en Pasadena, un sitio popular y económico a mediados del siglo veinte. Los Coen eligieron la casa con el techo más bajo para lograr la impresión de un espacio más reducido y así representar la situación económica del barbero. Las escenas del salón del profesor de piano también se rodaron en Pasadena, exactamente en el complejo de edificios del Hotel Green. Se usaron locaciones para filmar casi toda la película a excepción de algunas escenas, como por ejemplo las de la barbería —las últimas antes del final de la filmación— realizadas en un set construido por Gassner en los Paramount Studios.

La fotografía fue cosa de Roger Deakins. Lo hizo en blanco y negro de forma fue sencilla y tradicional. La mayoría de las tomas se hicieron con la cámara a la altura de la vista, con lentes normales y una larga profundidad de campo. En comparación con las viejas películas de cine negro estadounidense, Deakins usó una amplia gama de grises e intentó crear poco contraste sin muchas sombras fuertes, utilizando menos cantidad de luces y de mayor tamaño. A pesar de estar ambientada en el pasado, utilizó tecnologías contemporáneas y quería que The Man Who Wasn't There reflejara la era en que estaba siendo realizada: «no tratamos de hacer una película vieja», dijo Deakins. Se filmó en formato de 35 mm en color y convertida a blanco y negro durante la postproducción. Ese procedimiento se debió, en parte, a razones técnicas puesto que en las últimas décadas la disponibilidad de rollos de película en blanco y negro era muy escasa. Sin embargo, debido a exigencias contractuales y de marketing, en algunos países se estrenó en color. «La película se hizo para ser vista en color», afirmó Joel Coen, y mencionó que en color se vería «horriblemente fuera de lugar» debido a que la escala de grises neutralizó colores ajenos a la época de ambientación de la trama. Por un montón de razones intangibles que no son fáciles de explicar, el blanco y negro pareció ser apropiado para la trama. Es una película de un período histórico y el blanco y negro ayuda a la sensación de esa época. Es evocativo para una historia como ésta de maneras que la fotografía en color no lo es" señaló Joel Coen 

El diseño de escenarios y vestuario a cargo de Dennis Gassner y Mary Zophres, respectivamente, debió adaptarse a la ausencia de color, evitando altos contrastes que distrajeran la atención. El blanco y negro también tuvo un efecto en los actores, intensificando algunos elementos: «tan solo un close-up es muy llamativo por las sombras y la sensación de profundidad», dijo McDormand.  No obstante, el equipo no perdió de vista la versión en color y diseñó las locaciones evitando los colores luminosos y prefiriendo marrones y grises.

La vestimenta de Ed Crane consistió en sacos deportivos y camisas de gabardina y rayón típicas de esos años, sus medias no tenían elásticos en la parte superior y —al igual que los extras— usó ligas para sostenerlas. Entre las prendas femeninas se incluyeron medias con costura, fajas y sostenes puntiagudos. 

El traje cruzado con solapa en pico del abogado defensor Freddy Riedenschneider estuvo inspirado en Salvador Dalí, según la responsable de vestuario, Mary Zophres: «Es un poco inusual para la época y sugiere opulencia». Para componer la apariencia de su personaje, Thornton observó imágenes de figuras de aquella década y tomó prestado algunos elementos de Raymond Burr y Frank Sinatra. El actor comentó al respecto que «una vez que consigues la apariencia adecuada, todo en tu actitud cambia».

Cuando Ed aparece en pantalla, casi siempre se lo ve fumando un Chesterfield. Además, barberos profesionales capacitaron a Thornton y Badalucco.

La banda sonora de la película consiste en música clásica, principalmente sonatas para piano de Ludwig van Beethoven, intercalada con siete nuevas composiciones de Carter Burwell. Además de Beethoven, la banda sonora incluyó una composición de Mozart, «Sull'aria... che soave zeffiretto». La inclusión de la música clásica es un recurso que distingue a la película de otras del género noir. 

El editor musical Todd Kasow se encargó de seleccionar sonatas adecuadas para la banda sonora mientras que Burwell empezó a trabajar en una composición «pianocéntrica». Algunas de las composiciones presentan estructuras «cíclicas» que simbolizan la situación en la que se encuentra el protagonista y su dificultad para liberarse de ella, pero al mismo tiempo, los Coen sentían que era esencial para el personaje que la música sugiriese «un vago anhelo». 

El periodista Dan Goldwasser describió el trabajo de Burwell como «oscuro y solemne» y escribió que la composición principal, «The Trial of Ed Crane», tiene «una especie de romanticismo con un mínimo dejo de esperanza». The Man Who Wasn't There fue la novena película en la que Burwell colaboró con los hermanos Coen. 




El filme se estrenó en el Festival de Cannes en mayo de 2001. Tras Cannes, la cinta llegó a otros festivales de cine europeos de ese año como Edimburgo, Flandes, Varsovia y Viena. 

Después de su estreno en el Festival de Cannes, Joel Coen se llevó el premio al mejor director y compartió el premio con David Lynch por Mulholland Drive. La película además estaba nominada a la Palma de Oro, el mayor reconocimiento del festival, pero La habitación del hijo de Nanni Moretti se llevó el premio.

Asimismo, la cinta formó parte de la selección de las diez mejores del año del National Board of Review.

​El filme estuvo nominado a una estatuilla en la 74.ª entrega de los premios Óscar en la categoría de mejor fotografía (Roger Deakins), aunque finalmente el premio se lo llevó Andrew Lesnie por El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo.

Asimismo, la película recibió tres nominaciones a los Premios Globo de Oro en las categorías de mejor película dramática, mejor guion y mejor actor dramático (Billy Bob Thornton), pero no consiguió llevarse ninguno.

El director de fotografía Roger Deakins obtuvo el galardón en la categoría de mejor fotografía de los Premios BAFTA.

Adicionalmente, Deakins recibió múltiples reconocimientos por parte de otras organizaciones, incluyendo la American Society of Cinematographers, la Boston Society of Film Critics, la Asociación de Críticos de Cine de Los Ángeles, los Críticos de Cine de Nueva York en Línea, la Sociedad de Críticos de Cine en Línea y los Premios Satellite, entre otras.

Muchos críticos elogiaron el filme tanto por su técnica como por sus actuaciones. 

Richard Schickel, de Time, escribió: «La capacidad de no mostrar emoción no es una cualidad muy apreciada en protagonistas de películas, pero Billy Bob Thornton, ese actor espléndido, lo hace de manera perfecta como Ed Crane, un taciturno barbero de pueblo, hacia 1949».

Otros críticos también elogiaron el rol protagonista de Thornton, como por ejemplo Emanuel Levy, quien opinó que Thornton «se absuelve maravillosamente a sí mismo en un papel desafiante que exige más reacción que acción» y agregó: «parece un atormentado Montgomery Clift».




La revista Variety escribió que el protagonista de la película «establece nuevos estándares de opacidad y pasividad». A pesar de escribir una reseña poco entusiasta, Todd McCarthy, de Variety, elogió el trabajo de Deakins, los escenarios de Dennis Gassner y el vestuario de Mary Zophres para crear una «representación superior del periodo de posguerra en una pequeña ciudad». 

Desde Illinois,  Jonathan Rosenbaum, en las páginas del periódico Chicago Reader, destacó que «Joel e Ethan Coen se mantienen fieles a su inclinación por héroes torpes y neo-noir, y a su firme convicción de que la vida normalmente se vuelve espléndidamente horrorosa». Al igual que hicieron varios críticos que destacaron la fotografía en blanco y negro de Roger Deakins, este diario, El Reader de Chicago comparó la fotografía con la de 8½ de Federico Fellini.

En otro diario de Illinois, Roger Ebert, del Chicago Sun Times, comentó: "la película es eficaz y segura en su estilo, tan amorosa y tan intensa que si usted la recibe con esa misma frecuencia, le será como una fiesta".Y añadió en su crónica "El aspecto, el sentimiento y la ingenuidad de esta película están tan adorablemente moduladas que te preguntas si alguien más podría haberlo hecho mejor que los Coen. Probablemente no (...)" .

Más al sur, en concreto en Texas,  Marc Savlov, del The Austin Chronicle, anunció que era «la película más bonita del año» y agregó que «la actuación de Billy Bob Thornton representa un diamante en bruto deslumbrante». 

Peter Travers, de la revista Rolling Stone, escribió sobre ella que "Siempre interesante y endiabladamente divertida (...) 'Man' evoca clásicos noir de los años 40, como 'Double Indemnity'" , y la citó como una de las mejores cintas del año y expresó que es «diabólicamente divertida» y destacó la fotografía y las actuaciones. Travers incluyó a The Man Who Wasn't There en el número ocho de su lista de las diez mejores películas indie de 2001.




En la costa este, Michael Sragow, del The Baltimore Sun, señaló que "The Man Who Wasn't There es una intelectualizada, estilizada y completamente vacía producción de época. Pese a su espléndido y claustrofóbicamente controlado aspecto en blanco y negro, tiene el mismo impacto que una pistola de juguete". Una crónica parecida se publicó en el New York Post al decir que "A pesar de su brillantez visual, su inteligencia en todos los aspectos y la manera en la que muestra una profunda comprensión del género, no acaba de funcionar". Frente a estas crónicas no tan positivas, A. O. Scott del The New York Times escribió que era "Una película bella y evocadora que no hace alusión a nada fuera de sí misma y que se dispersa como el vapor tan pronto como termina"  

En Gran Gretaña, Kim Newman de Empire comentó que la película había sido "Un trabajo fascinante, inusual y complejo de los directores más consistentes y brillantes de la última década (...) ". Peter Bradshaw, del The Guardian, afirmó: «Es la mejor película estadounidense del año»; y, en este mismo diario británico, Philip French,  también afirmó que se trataba de la mejor película del año hasta ese momento. En Time Out se publicó una crónica que decía de la película que era "Un intento valiente y logrado de explorar los esfuerzos internos de alguien que simplemente no se siente como la mayoría de nosotros" 

El crítico de la BBC Nev Pierce también la calificó como «una de las mejores películas del año» y sobre su visionado agregó que se trataba de «una experiencia única, peculiar, cautivadora».

El crítico Matthew Turner de View London comentó que el blanco y negro «no se veía así de espléndido desde los años 1940».

Ya en España Ángel Fernández Santos crítico de El País dijo de ella que "Arrastrado por la fuerza de McDormand y Thornton, está a punto de recomponer con cine de viva modernidad un viejo molde clásico (...) al final, como un tintero al que alargan la tinta echándole agua y agrisando su negrura, se viene abajo tras alcanzar algunas sorprendentes singularidades."

Y cómo la he visto en TCM admirando su fotografía , el tono de la película, el impresionante guion, la adecuación y brillantez con respecto en este caso a la inclusión de la voz en off, al impecable trabajo de toda la troupe Coen, pero especialmente impresionante Billy Bob Thorton, en una película en la que el OVNI está bien traído, aquí adjunto tres imágenes sobre la película







Con respecto a la ambientación rural, el historiador José María Caparrós señaló: «Pocas veces el cine estadounidense se ha asomado de una forma tan sutil y contundente para ofrecer un testimonio del hondo vacío existencial y de la mediocridad de la América profunda».



martes, 14 de mayo de 2024

El esqueleto de la señora Morales



Comedia negra dirigida por Rogelio A. González en el año 1959 y que está dentro de lo que se conoce el gran cine mexicano de los años cincuenta o la Época dorada, los que centraban su trabajo en los Estudios  Churubusco -Azteca y realizaba películas de gran calidad, y en la misma pues trabajaban guionistas de la talla de Luis Alcoriza que se inspira en un cuento del escritor galés, Arthur Machen, titulado El misterio de Islington. En estas películas trabajaban actores y actrices de peso  como Arturo de Córdova o Amparito Rivelles. Junto a ellas nos encontramos a Elda Peralta, Guillermo Orea, Rosenda Montero y Luis Aragón. 

El director tuvo como jefe de producción a Armando Espinosa y como asistente a Jaime Contreras. La encargada de maquillaje fue Ana Guerrero y de la unidad técnica universal. Jorge Bustos como editor, Eduardo Fitzgerald encargado de la escenografía contando además con un asesor en taxidermia como Mario Aguilar Reed. 

La composición musical fue de Raúl Lavista que trabajó con la orquesta sinfónica de filarmónicos de la radio mexicana. La fotografía fue de Víctor Herrera. 

La historia nos acerca a la vida conyugal de una mojigata, puritana y frígida Gloria (Amparo Rivelles) y expansivo, campechano y afable Pablo Morales (Arturo de Córdova ) que es un auténtico infierno. La mujer atormenta a su marido con sus celos, sus quejas y un puritanismo enfermo y además de encontrarse condicionada por un defecto en la pierna que tendrá trascendencia en toda la película. 



Pablo Morales, es un taxidermista esencialmente optimista, ama a los niños, añora tener hijos y un hogar luminoso, pero se enfrenta a diario con el fanatismo y la amargura de Gloria, su hermosa mujer, que vive amargada, obsesionada, fanatizada y acomplejada por un defecto en la rodilla. Ambos viven en una casa tenebrosa y obscura, en un ambiente lúgubre y ominoso, magnificado por el carácter de Gloria y sus amistades, formado por algunas beatas y un cura, así como un historiador pelmazo, que agobian a Pablo y acaban por convertir la vida de ambos en un verdadero infierno.



Debido al trabajo de Pablo, a Gloria le da asco la carne y no tolera ver a su esposo comer carne. De hecho, a escondidas,  Pablo le pide a escondidas a la sirvienta un trozo de carne "de este grueso", señalando con los dedos índice y pulgar el grosor del filete.

Gloria tampoco permite que Pablo tenga acceso a su intimidad y, pese a que el cuerpo de esta lo vuelve loco, la negativa nunca se hace esperar. Es más, Pablo elogia la belleza de Gloria y la firmeza de su cuerpo, pero sus avances románticos son detenidos cuando Gloria le indica que se «lave las manos y se ponga alcohol», como señal del asco que le da su profesión.



Gloria se distingue por aparentar frente a la sociedad una piedad y una caridad religiosa que la hace ser muy apreciada entre sus amistades devotas y pías y el siempre antipático y entrometido padre Artemio Familiar. 

El padre Familiar y Pablo no se soportan. Este último cuestiona a Gloria y al mismo padre Familiar que su esposa quiera proporcionar más caridad que el resto del grupo, lo que Pablo califica como pecado de soberbia; el padre Familiar, forzado por el peso del argumento, se ve obligado a coincidir con el esposo de Gloria.

Pablo es además hostigado por el matrimonio formado por Clara, la hermana de Gloria, y Elodio, el bronco concuñado. Esto llega a un extremo cuando Gloria se lastima a sí misma para culpar a Pablo de haberla golpeado y Elodio le golpea a él. 

Las cosas se precipitan cuando Pablo decide matar a su mujer, recordando una conversación que había tenido con sus amigos en el bar acerca del crimen perfecto. Él había asegurado que una persona puede cometer el crimen perfecto si después es juzgada y absuelta, evitando así sentir la culpa que de otra manera la pondría en evidencia.



Pablo lleva adelante sus planes, pues la situación es cada día peor.  y termina con la vida de Gloria, envenenándola, y después de cometer el asesinato, exhibe en un aparador un esqueleto con un defecto en la rodilla que hace sospechar a todos de Pablo como el asesino, por lo que es arrestado y juzgado. 



Pese a la vigorosa acusación del padre Familiar y del grupo de amigos de Gloria, es absuelto debido a que el registro médico de Gloria mostraba que su deformación no era ósea.

Ya libre, Pablo se confiesa con el padre Familiar, y en secreto de confesión admite haber asesinado a Gloria. 

Cuando el padre Familiar amenaza con denunciarlo ante las autoridades por el crimen, Pablo le réplica que no puede ser juzgado dos veces por el mismo crimen y, además, lo revelado se había dicho en secreto de confesión. 

Finalmente la victoria no duro mucho tiempo, pues Pablo y los amigos de Gloria mueren al tomar por error de la bebida envenenada, como símbolo de que su asesinato no podía quedar impune.

Una película que está considerada como un clásico del cine mexicano como parte de su mejor comedia negra y que se muere se mueve entre el tono siniestro los satírico y lo cómico. Que habla de el crimen perfecto aunque el crimen perfecto como dice en la película no existe. La película fue producida por la productora Alfa Films SA 

El esqueleto de la señora Morales ocupa el lugar 19 en la lista de las 100 mejores películas del cine mexicano, publicada en julio de 1994 por la revista Somos.

La película cínica, divertida, ácida magistralmente interpretada por las dos estrellas absolutas, Arturo de Córdova y Amparo Rivelles, con grandes diálogos, es una fuerte crítica hacía lo pacato en lo religioso.