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domingo, 8 de diciembre de 2024

A todo riesgo



A todo riesgo o Classe tous les risques es una película del año 1960, un polar ,- palabra que nace del apócope entre policíaco y noir -de renombre dirigido Claude Sautet que cuenta con un Lino Ventura de reclinatorio dn el papel de Abel Davos junto con un jovencísimo Jean Paul Belmondo como Eric Stark. 

Se trata de un filme policíaco, de acción y de intriga,  de Claude Sautet, uno de los grandes nombres del cine francés gracias a títulos como Buenos días, tristeza o Una historia simple, película por la que fue galardonado con un Óscar en 1978. 

Claude Sautet será recordado como uno de los pocos cineastas franceses capaces de enmarañar en un mismo guión los destinos de una infinidad de personajes.

Sautet logró con Las cosas de la vida uno de los mayores éxitos y una reputación sólida dentro y fuera de su país, marcando las pautas de lo que sería el cine francés en los años 70. 

La película cuenta con la participación de Marcel Dallo, Michel Ardan, Michèle Méritz, Sandra Milo, Simone Francés y Stan Krol.Su título es un juego de palabras que literalmente significa «clase de todo riesgo», pero también un juego de palabras con la expresión francesa «classe touriste», que se estrenó por primera vez en los Estados Unidos como The Big Risk. 

La película se inicia en Italia, en concreto en la ciudad de Milán puesto que en ella vemos ligeramente la catedral o duomo de Milán. En sus alrededores conocemos a Abel Davos (Lino Ventura) un gánster que años después de que huyera de Francia junto a su esposa, Thérèse, y su hijo pequeño, es consciente de que se le está acabando el dinero. A esto se suma que la policía italiana lo está cercando, por lo que decide que, aunque fue juzgado en ausencia y condenado a muerte en Francia, es hora de volver a casa. 

Mete a Thérèse y a sus dos hijos (el menor de los cuales nació después de que Abel se fugara) en un tren con destino a Ventimiglia en la estación de trenes Milano Centrale y luego, con su amigo Raymond Naldi, roba a un par de mensajeros bancarios antes de dirigirse a Ventimiglia. 



Tras el robo de la cartera por parte del protagonista Abel Davos inicia una importante huída por las principales arterias de la ciudad. Davos es un conocido malhechor que lleva actuando un tiempo importante en Italia . Es perseguido por la justicia italiana junto a su fiel amigo y compañero en dar golpes Raymond Naldi. 

Ambos son conscientes de que quieren que este sea el último golpe y al proyectado sacar a los dos hijos de Abel y a su mujer Teresa del país y quedar con ellos en una localidad cercana a Ventimiglia, la frontera entre Francia e Italia en la Riviera italiana. 



A pesar de que el golpe tiene éxito finalmente son perseguidos por los carabineros por las carreteras del norte del país. 

A pesar de que se separan, Naldi en una moto y campo a través finalmente vuelven a encontrarse y ambos llegan al lugar en el que habían quedado con Teresa. 

El robo no le dio tanto dinero como esperaba, por lo que, para entrar en Francia por otros medios alternativos a lo previsto. Con su contacto en la zona acuerda salir desde San Remo y llegar a Menton en barco, secuestrando previamente a una barca y al barquero. 

Nada más pisar tierra francesa Raymond y Thèresa en un dramático tiroteo resultan muertos junto a los dos agentes de aduanas que le habían sorprendido. Tras la muerte de Raymond, Thérèse y ambos oficiales todos deducen de que Abel está detrás de todo y comienza una batida para apresarlo. Abel y sus hijos llegan a Niza. 

Ahora ha de enfrentarse a una cruel realidad, puesto que está solo con sus dos hijos y nadie le da cobijo. Finalmente se remite por la ayuda de sus antiguos socios y amigos, cuatro hombres de los cuales uno todavía se dedica al negocio de la delincuencia mientras que otro ha montado un hotel y tiene bastante éxito mientras que otros dos son decoradores y llevaron un bar respectivamente. 

Con todo Abel llama a Henri "Riton" Vintran, un miembro de su antigua banda, en París y le pide que se ponga en contacto con sus antiguos socios Raoul Fargier y Jean "Jeannot" Martin y vaya a buscarlo. Aunque Abel una vez proporcionó el dinero para que Riton abriera su bistrot y sacó de la cárcel a Fargier, que ahora es dueño de un hotel, ninguno de los dos quiere arriesgar su ahora cómoda vida involucrándose demasiado con Abel, y convencen a Jeannot, a quien le gustaría recuperar a Abel, de que él tampoco debería ir, ya que está en libertad bajo fianza. En cambio, compran una ambulancia y reclutan a Éric Stark, un joven gánster de buen carácter que es un extraño para ellos, para hacer el trabajo.  

Abel está angustiado especialmente por sus hijos y , a pesar de su amarga situación y de que sus amigos antiguos camaradas apenas le prestan ayuda, va a contar con el apoyo de un desconocido un joven Eric Stark que conseguí convertirá pronto en su mejor amigo.

Después de un par de días, el dueño de la casa de huéspedes a la que Riton envió a Abel lo echa debido a la creciente presencia policial en el área, y Abel y sus muchachos terminan durmiendo en la playa. 



Como está concertado, el encuentro entre Abel y la persona que le va a sacar de Niza se produce en una estafeta de correos. Abel se alegra cuando Éric, que dice que conocía a Raymond, llega, aunque está decepcionado porque sus amigos no hayan venido. 

De camino a París, Éric salva a una joven actriz llamada Liliane de su agente de gira y le ofrece llevarla de vuelta, y ella acepta. Únicamente le pide que se haga pasar por enfermera de Abel, que está envuelto en vendajes falsos, para ayudarlo a superar cualquier control policial que encuentren. 

Cuando se reencuentra con su banda, Fargier sugiere enviar a Abel fuera de la ciudad para vivir con uno de sus primos, Abel acusa a sus amigos de intentar deshacerse de él y sale furioso del bistrot de Riton donde se han reunido. 

Envía a sus hijos a vivir con Chapuis, un amigo de su padre, y mientras él se va a quedar en la habitación de servicio separada que viene con el apartamento de Éric. 

Mientras tanto Éric comienza a salir con Liliane mientras arregla la obtención de un pasaporte falso para Abel y se ofrece a trabajar con él, pero Abel dice que solo está haciendo un último trabajo para conseguir algo de dinero para él y sus hijos e ir al extranjero. 

Se le ocurre hacer es robar a Arthur Gibelin, un decorador de interiores que vende joyas robadas, y cuando Fargier se entera de esto, teme que él pueda ser el siguiente. 



Éric, mientras tanto, se sabe perseguido y consigue atrapar a un detective privado que lo está siguiendo para localizar a Abel, y Abel descubre que Gibelin contrató al hombre. Engaña a Gibelin para que se reúna con él y consigue que el vendedor admita que Fargier había revelado que Éric podría saber dónde se estaba escondiendo. 

Abel mata a Gibelin y luego va a casa de Fargier, donde lo mata en la entrada. La esposa de Fargier muere ante el shock, y Riton acepta cooperar con la policía, que asalta el edificio de Eric. Éric intenta advertir a Abel y recibe un disparo en la pierna, lo que alerta a Abel y esto permite escapar. 



Jeannot, sintiéndose culpable, ayuda a Abel y descubre dónde se esconde Riton, pero Abel dice que ya no está interesado, ya que sus acciones ya han causado demasiadas muertes y lesiones no deseadas, especialmente de las personas inocentes que viven con ellos. Le da a Jeannot algo de dinero para que le consiga un abogado a Éric y envía lejos a su viejo amigo. 

Mientras Abel camina por una concurrida acera parisina, una narración en off explica que fue arrestado unos días después y posteriormente juzgado, sentenciado y ejecutado acabando así de forma contundente y brusca una magnífica película de cine negro.  

Una película que habla de la lealtad, de la venganza, de la ternura y en la traición por partes iguales tiene un inicio similar al que años más tarde en Carretera Perdida , una carretera oscura levemente iluminada por las luces de un coche nos remite a una película realizada posteriormente por David Lynch, el director de Missoula. 

En este caso no se lo informa que el productor Moris Ergas, nos trae a Lino Ventura a Sandra Milo y a Jean Paul belmondo en esta película que en italiano se llamaba Asfalto che Scotta. Cada uno de sus interpretes lo hacen fenomenal. Lino Ventura (Abel Davos), Jean-Paul Belmondo (Eric Starck), Sandra Milo (Liliane), Claude Cerval (Raoul Fargier), Marcel Dalio (Arthur Gibelin), Jacques Dacqmine (el comisario Blot), Stan Krol (Raymond Naldi), Michel Ardan (Henri Vintran, conocido como Riton), Simone France (Thérèse Davos), Michèle Méritz (Sophie Fargier), France Asselin (Denise Vintran), Jean-Pierre Zola (Jack Humbert), Evelyne Ker (la hija de Gibelin), Betty Schneider (la chica de la septima planta ), Aimé deMarch (Jean Martin, conocido como Petit Jeannot), Bernard Dhéran (Blastone), Charles Blavette (Bénazet), René Génin (Chapuis), Jeanne Pérez (Jacqueline Chapuis), Sylvain Lévignac (le détective), Corrado Guarducci (Ferucci), Robert Desnoux (Pierrot Davos), Thierry Lavoye (Daniel Davos), Laure Paillette (la conserje), Guy Henry (un inspector) . 



La película se basa en un libro homónimo publicado por ediciones Gallimard escrito por José Giovanni, que será adaptado por Diego Fabri con la colaboración de José Giovanni, Claude Sautet, el director, así como Pascal Jardín. 

A destacar que “A todo riesgo” junto con “La evasión” de Becker y “Hasta el último aliento” de Melville conforman la trilogía de guiones escritos por José Giovanni en colaboración con los respectivos directores que, basados en sus novelas, a su vez se basan en la propia experiencia del escritor, cuya pena de muerte le fue conmutada por veinte años de trabajos forzados y en cuyo historial carcelario figura un frustrado intento de fuga. 



La película cuenta con el montaje de Albert Jürgenson, la escenografía de Rino Mondellini, la música de Georges Delerve, Jacques Plante como director de Producción y una magnífica dirección de fotografía por parte de Ghislein Cloquet. Las productoras participantes en esta coproducción serán Zebra Film ( Roma) y Les Films Odeón, Filmsonor y Modex Film (París), siendo los productores el citado Morís Ergas y Jean Darvey. 

La película, que en la actualidad se considera una obra maestra, en el momento de su estreno se vio algo eclipsada por la Nouvelle Vague. Sin embargo, influyó en el cine francés, especialmente en la obra posterior de Jean-Pierre Melville. La película, que en la actualidad se considera una obra maestra, en el momento de su estreno la película quedó algo eclipsada por la Nouvelle Vague. Sin embargo, influyó en el cine francés, especialmente en la obra posterior de Jean-Pierre Melville. 

El personaje de Abel Davos se basó en una persona real llamada Abel Danos (conocido como "Le Mammouth" o "El Mamut"por su corpulencia), a quien el escritor José Giovanni había conocido en prisión. De 1941 a 1944, Danos fue un hombre de confianza de Carlingue y, después de la Segunda Guerra Mundial, fue declarado culpable de colaboración y condenado a muerte. Fue fusilado el 13 de marzo de 1952.

En cuanto al rodaje este tuvo lugar entre el 7 de octubre al 8 de diciembre de 1959 e incluyó localizaciones en Niza, París y Milán.

La crítica ha hablado magníficamente de la película. En la Cinemathèque française Frédéric Bonnaud escribe que "Después de una primera película para olvidar, la primera Sautet totalmente dominada, del lado del crimen organizado y de José Giovanni, antes del giro sociológico de Las cosas de la vida. Un Lino Ventura más allá de todo elogio, y el encanto de un actor todavía principiante, cuya otra película se estrenó una semana antes y se titula Breathless o Al final de la escapada: Jean-Paul Belmondo. Estilo americano y “film noir” francés". 

En una reseña de 2005 tras el relanzamiento de la película, A. O. Scott del New York Times escribió: "Classe Tous Risques de Claude Sautet es el tipo de película francesa que te hace querer ponerte la gabardina, encender un cigarrillo y dispararle a alguien. Originalmente estrenada en 1960, se perdió en el frenesí de la Nouvelle Vague, que hizo que su uso directo del género pareciera un poco anticuado. [...] Vale la pena buscarla, no solo porque Classe Tous Risques representa una pieza faltante de la historia del cine -un vínculo entre los grandes policías de posguerra y los melancólicos dramas de gángsters de los años 60 de Jean-Pierre Melville- sino porque es una exploración dura y conmovedora del honor y la amistad entre ladrones". 

Kenneth Turan del Los Angeles Times escribió en 2006 que "Encontrarse con Classe Tous Risques es como descubrir una botella de maravilloso vino francés que no recordabas que tenías, abrirla y encontrarla cada vez que la abres. "Un poco tan delicioso como su reputación prometía".

Ya en España en la Filmoteca de Cataluña la describe como una película que "Estrenada el mismo año que Al final de la escapada, es, como esa, una historia fatalista y romántica protagonizada por un criminal perseguido en el ocaso de su carrera. Una pequeña joya del cine francés que en su estreno pasó desapercibida para todos menos para un joven crítico llamado Bertrand Tavernier". 

Por mi parte decir que es una película contundente, brutal , como un puñetazo director en la cara de un hombre que quiere reconvertirse pero la mala suerte, las pésimas decisiones tomadas lo encaminan a un pozo. Junto al retrato del protagonista, tenemos el de Stark , su colaborador y amigo que tiene una oportunidad de reconvertirse, oportunidad que apaenas da a sus antiguos camaradas que son retratado como seres cobardes y traidores retratados patéticos de aquellos delincuentes que se han reformado y que se niegan a mirar atrás. Todo interpretado por un poderoso Lino Ventura, hombre de espaldas anchas y rostro cuadriculado que impresiona en cada encuadre y un joven que será protagonista del cine francés, Jean Paul Belmondo en esta bella balada triste de un gángter, de un padre, de un hombre.



sábado, 16 de marzo de 2024

Pierrot le fou



Jeam Luc Godard crea en 1965, y con vivos colores una película irrepetible sobre dos personajes, Ferdinand que de pronto se transforma muy a su pesar en Pierrot, nombre dado por su amante, Marianne, una chica que provoca que el primero abandone a su mujer. Ferdinand, un hombre infelizmente casado, que escapa de su aburrida sociedad y viaja desde París al mar Mediterráneo con Marianne, una chica perseguida por sicarios de la OEA en Argelia. 



Con esta película, en ese año 1965,  y con esta historia, Jean Luc Godard como director y guionista y el apoyo de Georges de Beauregard y su productora, Films Georges de Beauregard, invirtiendo unos $300,000 , aunque se sumaron S.N.C. y Dino de Laurentis Cinematográfica , traslada al cine la obra Obsession de Lionel White

Fue el décimo largometraje de Godard, estrenado entre Alphaville y Masculin, féminin. La película contó con la música Antoine Duhamel, el sonido de René Duhamelde , la fotografía de Raoul Coutard y el montaje de Françoise Collin. La película nos cuenta la historia de Ferdinand Griffon (Jean-Paul Belmondo), un hombre infelizmente casado con María (Graziella Galvani ) una rica italiana, un intelectual fracasado con ambiciones literarias como escuchamos al inicio cuando habla sobre el pintor Velázquez, que intenta cumplir su deseo artístico, y que recientemente ha sido despedido de su trabajo en una empresa de televisión. 




La mujer le obliga a ir a una fiesta que tiene lugar en la casa del padre de ella, un empresario que quiere presentar a Ferdinand a un importante personaje para que le dé trabajo. Después de asistir a una fiesta sin sentido, llena de conversaciones superficiales entre ellas alguna mantiene con Sam Fuller, que parece extraídas de anuncios publicitarios en París, aunque con él habla de cine , preguntándole qué es el cine.

Ferdinand siente la necesidad de escapar y decide huir de la fiesta. Así que toma el coche de su cuñado y vuelve a casa. Allí encuentra a Marianne, quien había sido su amante cinco años atrás e insiste en llamarlo Pierrot. Él le ofrece llevarla a casa, allí pasa toda la noche, descubriendo por la mañana un cadáver y  que está involucrada en el tráfico de armas perseguida por unos revolucionarios argelinos.

Así que huye junto a Marianne Renoir (Anna Karina ),  dejando a su esposa e hijos y el estilo de vida burgués. 




Ahora Ferdinand sabe que Marianne está siendo perseguida por gánsteres de la OEA. Marianne y Ferdinand, a quien llama Pierrot (un apodo no deseado que significa "payaso triste"), emprenden una huída de la ciudad, pero también se ven inmersos en una ola de crímenes desde que salen de París hasta el Mediterráneo francés mientras huyen en el coche del muerto. 

Llevan una vida poco ortodoxa, siempre huyendo, perseguidos por la policía y por los mafiosos de la OEA. Cuando se instalan en la Riviera francesa después de quemar el coche del hombre muerto (que estaba lleno de dinero, sin que Marianne lo supiera) y hundir un segundo coche en el mar Mediterráneo, su relación se vuelve tensa. 

Durante sus aventuras, la pareja , además de cometer crímenes algunos muy naïfs, intercambian ideas sobre la vida, el amor y las personas. Descubrimos que Ferdinand es un aficionado a la lectura y tiene un diario, tomas de las páginas de éste van apareciendo intermitentemente durante la película. Ferdinand lee libros, filosofa y escribe un diario. Pasan unos días en una isla desierta. Un enano, que es uno de los gánsteres, secuestra a Marianne. Ella lo mata con unas tijeras. 

Ferdinand lo encuentra asesinado y dos de sus cómplices lo atrapan y lo azotan, quienes lo someten a un interrogatorio para obligarlo a revelar el paradero de Marianne. Marianne escapa y ella y Ferdinand se separan. 

Él se instala en Toulon, mientras ella lo busca por todos lados hasta encontrarlo. Después de su eventual reencuentro, Marianne usa a Ferdinand para conseguir una maleta llena de dinero antes de huir con su verdadero novio, Fred, a quien anteriormente se había referido como su hermano. 


Ferdinand dispara a Marianne y Fred (Dirk Sanders ), luego se pinta la cara de azul y decide hacerse estallar atando cartuchos de dinamita roja y amarilla a su cabeza. Se arrepiente en el último segundo e intenta apagar la mecha, pero falla y explota. Mientras la cámara enfoca el mar y el cielo, se oye una conversación entre la pareja protagonista. 




En febrero de 1964, mientras filmaba Bande à part, Godard anunció que tenía planes de adaptar la reciente novela policial Obsession, de Lionel White, que describió como “la historia de un hombre que deja a su familia para seguir a una chica mucho más joven que él. Está confabulada con gente un poco turbia y eso la lleva a una serie de aventuras”. 

Godard le dijo a France-Soir que quien eligiera como protagonista femenina dependía de a quién eligiera como protagonista masculino. Si hubiera elegido a Richard Burton, su primera opción, habría elegido a su esposa Anna Karina junto a él y habría rodado la película en inglés para acomodar a Burton. De lo contrario, si eligiera a su segunda opción, Michel Piccoli, elegiría a "una chica muy joven" como Sylvie Vartan para el papel, temiendo que Piccoli y Karina formaran una pareja demasiado "normal" en la pantalla. Vartan y Piccoli no estaban disponibles, por lo que Godard eligió a Jean-Paul Belmondo para el papel de Ferdinand. 

El casting de Belmondo facilitó la obtención de financiación para la película debido a su estatus de estrella después de su papel en Al final de la escapada o Sin aliento (1960) de Godard. En septiembre de 1964, en el Festival de Cine de Nueva York, Godard anunció que Karina interpretaría a Marianne junto a Belmondo. Más tarde, Godard comentó a Cahiers du Cinéma que elegir a Belmondo y Karina finalmente cambió el tono de la película, ya que "en lugar del tipo de pareja de Lolita o La chienne" que originalmente imaginó, ahora "quería contar la historia de la última pareja romántica", pareja, los últimos descendientes de La novela Heloise, Werther, Hermann y Dorothea. 

Como ocurre con muchas de las películas de Godard, no se escribió ningún guion hasta el día antes del rodaje y los actores improvisaron muchas escenas, especialmente en los actos finales de la película. Aunque la película conservó el esquema básico de la trama del libro de un publicista de mediana edad que se escapa y se obsesiona con la niñera adolescente de sus hijos antes de finalmente matarla, Godard pretendía convertir la película en "algo completamente diferente", como le dijo a Belmondo. 




El crítico Richard Brody escribe que dado que Marianne está indisolublemente ligada a las grandes ambiciones artísticas de Ferdinand, su traición "no sólo rompe el corazón de Ferdinand sino que también destruye lo que iba a ser el trabajo de su vida". Brody señala que este cambio en los temas y efectos de la historia reflejó el matrimonio fallido de Godard con Karina, quien apareció en muchas de sus obras. Karina y Godard se divorciaron a principios de 1965, antes de que comenzara la producción de la película. 

Godard inicialmente entró en pánico una semana antes de que comenzara la producción, al darse cuenta de que muchas de sus ideas originales para la película eran de poca utilidad para él. El propio director comentó que "Según el libro, ya habíamos establecido todas las ubicaciones, habíamos contratado a la gente... y me preguntaba qué íbamos a hacer con todo eso". 

El rodaje se llevó a cabo durante dos meses, comenzando en la Riviera francesa y terminando en París (en orden inverso al de la película editada). Toulon sirvió de telón de fondo para el desenlace de la película, cuya fotografía incluyó imágenes del histórico acorazado francés Jean Bart. 

Como anécdotas señalar como el Ford Galaxie de 1962 que fue arrojado al agua y hundido era del propio Godard. Jean-Pierre Léaud fue asistente de dirección no acreditado en la película (y también aparece brevemente como un joven en una sala de cine) al igual que Sam Fuller hace un cameo como director de cine estadounidense en la escena de la fiesta. 

Como muchas de las películas de Godard, Pierrot le fou presenta personajes que rompen la cuarta pared mirando a la cámara. También incluye sorprendentes opciones de edición; por ejemplo, cuando Ferdinand le arroja un pastel a una mujer en la escena de la fiesta, Godard muestra un fuego artificial que explota justo cuando la golpea. En muchos casos, Godard, en lugar de un corte perfecto entre dos tomas, inserta una tercera imagen no relacionada. 

Lorenz Engell afirma que esta tercera imagen se caracteriza, para Godard, por su realidad y objetividad, y hace que las "cadenas de imágenes" se "separen".El director dijo que la película estaba "conectada con la violencia y la soledad que "Están tan cerca de la felicidad hoy. Es en gran medida una película sobre Francia". 

La película tiene muchas de las características del entonces dominante movimiento de arte pop, haciendo constantes referencias disyuntivas a diversos elementos de la cultura de masas. Como gran parte del arte pop, la película utiliza imágenes extraídas de dibujos animados y emplea una estética visual intencionalmente llamativa basada en colores primarios brillantes. 

El ya citado crítico Richard Brody escribe que la estética de las películas anteriores de Godard se había basado en el modernismo intelectual, como en Une femme mariee (1964) y, a veces, en las convenciones del cine negro, por ejemplo en Breathless (1960). Según Brody, la ira política de Godard por la escalada de la guerra de Vietnam y la menguante inspiración de la historia original de estilo negro de Obsession lo llevaron a alcanzar "nuevas alturas de espontaneidad e invención relámpago" en la película, lo que resultó en la estética del arte pop de la película.




Para Volker Panteburg la película demuestra el interés de Godard por el color y el "poder explosivo de las imágenes" tanto como por la historia, citando la escena final en la que Ferdinand se pinta la cara de "azul Yves Klein" y se suicida con "barras de dinamita rojas de estilo pop".




Como en muchas obras de arte pop, como las de Roy Lichtenstein, Pierrot le fou utiliza de manera destacada texto, a menudo preexistente, para comentar su propia historia e ideas, aislando y resaltando la información extradiegética que normalmente se absorbe de manera semiconsciente. Por ejemplo, justo antes de su primer enfrentamiento importante con la OEA, Ferdinand y Marianne pasan junto a un cartel que advierte sobre un descenso frente al puerto que dice "danger de mort" (peligro de muerte), presagiando sus muertes. 

Godard utiliza a menudo texto comercial en la película y lo recontextualiza, como la palabra "Total", que aparece en una gasolinera, adquiriendo el significado adicional del término "suma total", que pronuncia Ferdinand poco después. Pierrot le fou continúa la tradición de Godard de dirigir la atención a las artes. Richard Brody establece un paralelo entre los "vastos sueños artísticos, cósmicos y casi metafísicos" de Ferdinand y la "propia búsqueda de otro tipo de arte cinematográfico" de Godard, uno que vaya más allá de la presentación visual de objetos y personajes" hacia una presentación más elevada y pura de ideas. . Señala la primera escena de la película, en la que Ferdinand se sienta en su bañera y lee un pasaje del crítico de arte Élie Faure sobre Diego Velázquez. Después del estreno de la película, Godard afirmó que al hacerla, estaba intentando "transmitir el sentido de lo que Balthazar Claës[a] estaba haciendo en La obra maestra desconocida", haciendo referencia a una novela corta de Balzac, a quien se hace referencia en la apertura y el cierre de la película. escenas. The Unknown Masterpiece o La obra maestra desconocida trata sobre un pintor francés que ha estado trabajando solo durante años en un retrato de una mujer que cree que marcará el comienzo de una nueva era del arte. Cuando sus dos amigos creen que todo es un desastre, se suicida. Brody encuentra una similitud entre La obra maestra desconocida, Pierrot le fou, y la vida personal de Godard en el "autorretrato del artista a punto de llevar una investigación filosófica sobre la forma, o más bien la falta de forma, hasta un extremo que lo destruyó no sólo a él mismo sino también a él mismo". También su esposa." Ferdinand cree que podrá realizar su sueño de escribir una novela sobre "la vida misma. Lo que hay entre las personas: el espacio, el sonido y el color", aislándose en una isla con Marianne, un sueño disipado por el aburrimiento de Marianne en la isla. Brody escribe que esto refleja la creencia de Godard de que "la gloria de la naturaleza y una vida de propósito compartido con una mujer amada son... una pareja natural", y cómo esta creencia se vio afectada por su divorcio de Karina. 




Godard explora el consumismo y los medios de comunicación en Pierrot le Fou, de manera más destacada en una de las primeras escenas de un cóctel que demuestra el mundo burgués del que huye Ferdinand. Las interacciones de los invitados consisten únicamente en eslóganes publicitarios, llamando la atención sobre el predominio del comercialismo y la extrañeza del discurso publicitario, mostrándolo fuera de contexto, en un entorno "real". Para enfatizar el carácter guionista y unidimensional de la interacción pública en esta escena, Godard satura la escena con varios colores fuertes, ya sea a través de luces o un filtro en la cámara. 




Godard utiliza la película para llamar la atención sobre la tendencia de la publicidad a sexualizar a las mujeres. En la citada fiesta las mujeres aparecen retratadas tanto vestidas como en topless. En una escena anterior, Ferdinand observa un anuncio de una faja y comenta en off que después de las civilizaciones de Atenas y el Renacimiento, la humanidad está entrando en "la civilización del asno". 

La película fue presentada en el Festival de Venecia (septiembre de 1965) donde algunos del público respondieron inicialmente con abucheos. La película se estrenó posteriormente en Francia en noviembre y no tuvo éxito en taquilla siendo la decimoquinta película más taquillera del año, con un total de 1.310.580 entradas vendidas en Francia. 

Fue seleccionada como Mejor Película en Lengua Extranjera en la 38ª edición de los Premios de la Academia, pero no ni tan siquiera nominada. Recibió elogios de la crítica con elogios hacia el estilo narrativo de la película, las actuaciones de Belmondo y Karina, la dirección de Godard y la cinematografía. En los BAFTA de 1967 Belmondo fue nominado al mejor actor. 

La película recibió críticas positivas. En Le Nouvel Observateur, el crítico Michel Cournot escribió: "No me avergüenza declarar que Pierrot le fou es la película más bella que he visto en mi vida", mientras que en una reseña de primera plana de Les Lettres Françaises, el novelista y poeta Louis Aragon elogió la película y afirmó: "Hay una cosa de la que estoy seguro... el arte actual es Jean-Luc Godard". 

Escribiendo en 1969, Andrew Sarris llamó a Pierrot le fou "el tipo de última película que un director puede hacer". hacer sólo una vez en su carrera.

De ella en el Chicago Reader se dice que es "Una obra maestra".  Renata Adler del  The New York Times dijo de ella que es "Una de los películas más humildes y apacibles de Jean-Luc Godard ... caprichosa y bella".




En Gran Bretaña, en The Times, Edward Porter defendió que   "Demuestra que una película puede interpretar todo tipo de juegos postmodernos y seguir tocando las emociones del espectador"  Y Peter Bradshaw en The Guardian  afirma que es "Cautivadora y seductora -quizás a pesar de sí misma - y una parte vital de la Historia del cine (...)" 

Ya en España en la revista Fotogramas se describe esta película "Como sucede siempre con este director, la brillantez expositiva tiene como contrapartida una tendencia a la elubración gratuita con apariencia trascendente. Los resultados son atractivos pero algo irritantes. (...) " 

Uno de los habituales de la revista , Fausto Fernández comentó sobre esta película surrealista y experimental que "El Godard que se emborrachaba de cine y con el cine, el que lo montaba y desmontaba como si le fuera la vida en ello. El Godard de Pierrot el Loco, el Amor a quemarropa aliteral de Belmondo y Anna Karina. " El la califica de "Road movie y viñetas monocolores en un Godard tan mítico como seguramente desconocido por las nuevas generaciones".





miércoles, 21 de abril de 2021

Le magnifique



Con el pomposo nombre de Cómo destruir al más famoso agente del mundo volvemos a Philippe La Broca y a un Jean Paul Belmondo que acompañado de una bellísima Jacqueline Bisset se dedican a hacer  un remedo entre filmico y literario de las aventuras del agente 007 eso sí con su toque francés y la cómicidad de Broca acompañado con un Belmondo, el feo del cine francés, en plena forma. 
*EC: En construcción