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miércoles, 19 de noviembre de 2025

Revisión de accidente sin huella



Como comenté hace un poco más de un año en una entrada estamos hablando de una película que lleva como t`´itulo original Que la bête meure (“Que la bestia muera”)del año 1969 dirigida por el director Claude Chabrol que junto con Paul Gégauff fue el responsable del guion y que es capaz de convivir con la nueva ola pero centrándose en películas en los que thriller estaba presente. 

Es la historia de la muerte del hijo de Charles Thenier que muere atropellado por un conductor que se da la fuga, sin dejar rastro alguno. El padre dispuesto a encontrar al culpable decide investigar el caso por su cuenta, ya que está obsesionado con la venganza. Charles decide investigar por su cuenta para encontrar al responsable.

En su investigación, Charles logra acercarse a Hélène Lanson, una actriz, haciéndose pasar por guionista para poder entablar una relación más íntima, porque sospecha que ella podría estar relacionada con el culpable. A medida que va conociéndola, Charles comienza a sentir empatía por ella y su familia, lo que complica su deseo de venganza. 

Como ya señalé se trata de una coproducción Franco italiana basada en la novela con tintes policiacos titulada The beast must Die escrita en mil novecientos treinta y ocho por el poeta británico Cecil Day  Lewis bajo el seudónimo de Nicolás Blake. 

La película está dirigida por el director guionista y actor francés Chabrol que fue considerado maestro del género de misterio lleno de los precursores del movimiento de la nouvelle vague, surgido en la década de los años cincuenta como atracción en contra de las estructuras impuestas en el cine francés del momento. 

Michel Duchassoy que interpreta al personaje principal Charles Thenier y Jean Yanne como la bestia Paul Decourt encabezan la lista de actores. El papel de este último fue ofrecido en su primer lugar a Philippe Noiret, que lo rechazó. Emntre las actrices destaca la bella Caroline Cellier como Hélène Lanson y la que hace de su hermana en la película Anouk Ferjac como Jeanne Decourt. 

Un año después del estreno del filme, Chabrol y Yanne volvieron a coincidir con el carnicero con el actor como protagonista de la nueva historia de charol pero eso ya es otra historia. 

Como temas que toca esta película destacan el de la Venganza vs humanidad: La película no es solo un thriller de acción o persecución, sino que profundiza en los dilemas morales del protagonista: su deseo de matar al culpable y, al mismo tiempo, su conexión emocional con personas que descubre en su camino. También n muestra el retrato psicológico del padre, de la chica herida psicológicamente al igual que su hermana y la "bestia" , así como el hijo de ambos, ya Chabrol se enfoca mucho en la psicología de los personajes, más que en la espectacularidad. La “bestia” a la que alude el título original no es tanto un monstruo literal, sino una metáfora de lo monstruoso que puede haber en una persona. Destaca igualmente la estética de suspense: Utiliza recursos de género (thriller) para mantener la tensión emocional y moral, sin caer en trucos baratos. Desde la planificación cuidadosa hasta la música, todo está al servicio de esa atmósfera de “cuento de venganza” y la crítica a la burguesía: Como muchas películas de Chabrol, hay un trasfondo social: las clases, el poder, la hipocresía.

Según Fotogramas, es una adaptación interesante de la novela y mantiene “una considerable dignidad expositiva”, aunque no todos los elementos dramáticos están completamente resueltos. Para algunos críticos, es una de las mejores películas de Chabrol de finales de los 60, una obra “hermosa y sencilla” pero con profundidad emocional y ha sido valorada como un “diario de venganza” muy bien estructurado.

Claude Chabrol es uno de los cineastas más destacados del cine francés, especialmente por su dominio del thriller psicológico y esta película se considera representativa de su “etapa policíaca” y de su interés.




 por explorar los rincones oscuros de la condición humana.

miércoles, 22 de octubre de 2025

Le bonheur



La siempre sorprendente Agnes Varda dirige esta película que fue premiada en el Festival de Berlín con el oso de Plata en el año 1965 , llevándose igualmente el Premio especial del jurado en el festival de Berlín. 

La directora franco belga siguió con la felicidad el camino iniciado con su debut, "Cleo, de 5 a 7".

De espíritu de independiente y de fuertes convicciones feministas la directora intentó en sus primeros firmes dar muestras de las relaciones que se establecen entre el hombre y la mujer planteándolo de manera diferente en cada filme. 

Si su primera incursión narró dos horas en la vida de una mujer en clave documental con la felicidad producida por Mag Bodard Parc por medio de Film partió de un guion dramático escrito por ella en el que se explica una abierta infidelidad. Para dar mayor énfasis a la historia utilizó una familia real para que que representaran la familia que parece en pantalla. El resultado fueron diversos premios internacionales en la historia en la que François es un joven carpintero felizmente casado con su novia , Therèse, a la que conoce desde que hizo el servicio militar y con la que tiene dos hijos. 



Un día conoce un correos a otra mujer, Émilie, que se convertirá en su amante. Franços se convence de que puede vivir con su mujer y su amante de forma paralela. El verdadero problema es que no consigue aclararse con sus sentimientos: ama a su mujer y también a su amante, pero no sabe a cuál de las dos ama más.Los personajes de Thérèse (Claire Drouot), la esposa de François, y su hijo e hija, Pierrot y Gisou, son interpretados por la familia verdadera del actor Jean-Claude Drouot (François en la película). Fue la única vez que aparecieron en alguna película..

La película cuenta con Marcel le Fauré Berlín, Sulvie Saurel, Christian Riehl, Paul Vecchiali como Paul, Gregory Hoblit, Marc Euraud, Manon La dos y Marie France Boyer. 

La película está asociada con la Ola Nueva francesa y ganó dos premios en el 15.º Festival Internacional de Cine de Berlín, incluyendo el Gran Premio del Jurado. 

Comienzo sugestivo con varios planos y contraplanos de girasoles: uno luce radiante y erguido, es hermoso, en el otro aparecen girasoles mustios, y opacos. Fuera de foco a lo lejos se acerca un matrimonio con dos pequeños. El es François (Jean-Claude Drouot) un joven carpintero que trabaja para su tío, vive una vida cómoda y feliz, casado con su mujer Thérèse (Claire Drouot) , una modista. La pareja tiene dos niños: Pierrot (Olivier Drouot ) y Gisou (Sandrine Drouot). La familia suele pasear y hacer pícnic los días libres de primavera en un bosque a las afueras de la ciudad. 

A pesar de que François se siente feliz con su vida y ama a sus hijos y a su esposa, se enamora de Émilie Savignard (Marie-Francia Boyer), una mujer que trabaja en la oficina de correos, que lleva una vida independiente y tiene un apartamento propio. François es muy directo con Émilie y le dice la verdad sobre su familia, su felicidad y el amor que le profesa a su mujer y a sus hijos. Un fin de semana, mientras están en un día de campo, Thérèse le pregunta François por qué parece estar tan feliz últimamente. 

Al principio, él se niega a decirle por temor a herirla pero, tras la insistencia de ella, François explica que está feliz de estar con ella y con los niños, pero que se ha sentido más contento al encontrar a Émilie. Él explica que ella y los niños son como un campo de manzanos delimitado y que otro manzano externo se puede añadir a ese campo, complementándolos. Thérèse expresa su tristeza diciéndole a François que sólo lo quiere a él. 

Tras mantener un encuentro romántico, ambos quedan dormidos. Cuando François despierta, no encuentra a Thérèse y, tras buscarla desesperadamente con sus hijos, encuentra su cuerpo que unos pescadores han sacado del lago. Tiempo después de que algunos parientes se hayan hecho cargo de los niños, pasado el verano, François regresa para trabajar y busca a Émilie. 

Pronto, ella está viviendo en su casa, cuidándolo a él y a los niños, incluso recogiéndolos de la escuela. La nueva familia es muy feliz y salen juntos a pasear al bosque, ahora otoñal, de las afueras de la ciudad acabando así la película

Ella dijo de su película , según señala la Filmoteca de Cataluña "“Esta película es una excursión campestre en que el amor y las meriendas ocupan un gran lugar. Pero los niños también, puesto que se trata de una familia en que la felicidad no puede ser imaginada sin niños. Querría hacer la crónica feliz de cierto ambiente artesano que vive en los alrededores de París y hacerla de una manera cariñosa. Conozco personas que no son envidiosas ni reivindicativas. Finalmente, el amor físico, que ocupa un lugar tan importante en la vida, es tratado no con descripciones sino como elemento de equilibrio, en especial al final del film. Todos los personajes son abiertos y la imagen es coloreada por el verano. Me gustaría que hiciera pensar y suscitara la emoción que siento ante las fotografías de forofos y, en otro aspecto, ante la pintura impresionista” (Agnès Varda). ". 

En un tributo a la memoria de Agnès Varda en 2019, Sheila Heti, TAN Hamrah y Jenny Chamarette incluyeron a Le Bonheur entre sus películas favoritas de Varda, con Charmarette diciendo que era su favorita y describiéndola "como nada más: una película de horror envuelta en girasoles, una excoriante diatriba feminista que toca a la melodía de una balada de amor. Es uno de los filmes más aterradores que he visto." Hamrah llamó a Le Bonheur "la película más impactante de Varda", añadiendo "es profundamente subversiva y funciona como una película de horror [...] ¿Cuántos filmes son realmente impresionantes de la manera en que lo es Le Bonheur? No creo que haya muchos". Heti declaró "no tengo un favorito, pero en el que pienso más a menudo es probablemente Le Bonheur porque tiene un final tan devastador. Es quizás el más directo en cuestión de narrativa, y, al mismo tiempo, realmente radical – emocionalmente radical, llegado el final. [...] Es imposible dejar de pensar en el final y qué dice sobre el amor, la vida, el caos y el destino." 

Papel esencial en la película es su música de Jean-Michel Defaye y la bellísima fotografía -ahora restaurada- de Jean Rabier y Claude Beausoleil llena de encuadres fotográficos, primerísimos planos, insertos y planos detalle que juegan en favor de la estética congujándose con la representación del color, que no sólo está en la puesta en escena sino en la estructura técnica o gramática visual del filme, donde los fundidos a diversos colores, representan o están sujetos a los cambios dramáticos del largometraje. Gran valor merece su montaje labor de Janine Verneau. 

La crítica es unánimemente positiva en todos los lugares en los que se estrenó. En los Estados Unidos Richard Brody en las páginas de The New Yorker señaló que "Es una película en la que la vida emocional y el deleite sensual se ven a través del prisma de la sociología, la psicología y la reflexión filosófica." 

Jonathan Rosenbaum en el Chicago Reader escribió que es "Hermosa y perturbadora (...) Provocativa y adorable. Es una de las mejores películas de Varda." 

Andrew Chan de Slant sostuivo que "El poder de esta película reside en que sigue siendo deslumbrante incluso en nuestra época sabia, dejándonos con incertidumbre y sospecha como a los primeros espectadores." 

David Pirie de Time Out la definió como "Pura elegancia visual y esplendor romántico" 

Noel Murray de AV Club nos pone a todos de acuerdo con su lacónico "Una gran película" 

Sofía Brucco en la revista digital Encuadra afirma que "Leí alguna vez que Agnes Varda dijo, en relación a Le Bonheur, que se trataba de árboles. De otras cosas también, pero sobre todo de árboles, porque los hombres se comportan como árboles" Y añade " El intenso amarillo de los girasoles, el verde de la vegetación de los jardines rurales. Los colores de la ropa que coincide con el ánimo de las estaciones: rojos, amarillos y naranjas en verano; ocre y marrón en otoño. El imperio del blanco en las escenas de intimidad. Los detalles en los interiores: fotos de estrellas de cine en las paredes, vasijas con enérgicos arreglos florales, ollas de cobre colgadas en la pared de la cocina, envases de perfume de vidrio,decoración al estilo casa Monet. La atmósfera que acompaña las representaciones de dulzura familiares la perfecta puesta en escena de los ideales burgueses, que no sólo se derrumban sobre sí mismos, sino que también arrasan y desgarran. La ingenuidad —y su eventual hundimiento— será el ocaso de la felicidad para esta familia primorosa." Y acaba su comentario con " El film finaliza con un escena que toma las dimensiones de una auténtica película de terror: en un bosque donde el otoño ya se hace presente en el color de los árboles, los cuatros miembros de la nueva familia caminan tomados de la mano, dando la espalda a la cámara, todos utilizando un suéter similar, de un llamativo amarillo pastel los adultos y de un rojo fuerte los niños. La imagen imita la forma, nuevamente, del idilio de la familia perfecta que se nos presenta al inicio de la película. 

La propuesta de Varda es osada y plena de ironía y de sensualidad frente a una sociedad aburguesada, incluso, la del proletariado. Hay una crítica a la familia tradicional y a la conciencia moral judeocristiana en esta historia de infidelidad, llevada a la idealización del amor y la felicidad del hombre, sin un tono moralista o aleccionador, sino más bien un cuento utópico donde el amor de un hombre por su mujer e hijos, es igual al que siente por la sensualidad de una nueva mujer, la felicidad como oda a la honestidad, a la pureza, a la sencillez. No hay gente malvada sino personajes inocentes aunque no exento de egoismo

lunes, 25 de noviembre de 2024

Las ciervas



Últimamente le estoy cogiendo gusto a películas de la nouvelle vague, siendo ésta que llevaba por título Les Biches una de las más representativas de Claude Chabrol, pues combina una historia de un triángulo amoroso con elementos del cine e incluso con una relación lésbica algo absolutamente novedoso dentro de aquella corriente. 

El director de "Les Cousins" (1959), "Les Bonnes Femmes" (1960) y "Los crímenes de Champagne" (1960), o las más conocidas , "Le boucher" o "Accidente sin huella" a diferencia de sus colegas de la Nouvelle Vague (Godard, Truffaut, Resnais), dijo Rogert Ebert que dentro de la nouvelle "se había alejado de la política , pero que había optado por un estilo de dirección muy fluido, casi etéreo". 

"Les Biches", fue una película exitosa cuando se presentó en Estados Unidos en el Festival de Cine de Nueva York de 1968 y para el crítico de Chicago antes citado se encuentra entre sus mejores trabajos.  

Protagonizada por Jean-Louis Trintignant, Jacqueline Sassard y Stéphane Audran,  ganó el Oso de Plata a la mejor interpretación femenina en la 18.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín del año 1968".

La película cuenta con una banda sonora impresionante, de lo mejor que he podido escuchar últimamente compuesta por Pierre Jansen. 

La película Concebida como una especie de novela (prólogo, dos capítulos -cada uno dedicado a un personaje femenino- y un epílogo), , se desarrolla entre París donde empieza la película y donde acaba y la localidad mediterránea de centro Saint Tropez. 

Dividida en cuatro entregas, puesto que contiene un prólogo y un epílogo,  pero mientras la segunda mitad se lo dedican a Frederique la tercera tiene como protagonista a Why.. 

Su trama se centra en la relación entre una mujer adinerada, Frédérique (Stéphane Audran), y una artista callejera, Why (Jacqueline Sassard), que se ve alterada cuando el arquitecto Paul Thomas (Jean-Louis Trintignant) intenta conquistar a la segunda.

Todo comienza en los puentes parisinos . Sobre uno de esos puentes conocemos a Frederique, una lesbiana rica y de temperamento apático, que se encuentra en el "Pont des Arts", vamos, en la calle, y se fija en Why, una joven artista callejera, y tras llamar la atención de Why lanzándole un billete de 500 francos, la invita a tomar un té en su casa, pero para sorpresa de todo Why le pide luego  bañarse en su  bañera. 



Tras eso hay una seducción lésbica por parte de Frédérique, que se la lleva a vivir con ella a su casa de Saint Tropez. 



Durante algún tiempo son felices en su mansión en la que vive la millonaria, propietaria de un área portuaria. En su casa no vive sola, pues es atendida por una señora y en ella , a demás se han instalado, algunos amigos vividores que adulan a la chica y a la recién llegada.

Pero en una fiesta Why comienza a sentirse atraída por uno de los asistentes, Paul, un joven arquitecto que acaba esa noche seduciéndola. Frederique enfurece el tono con todos, pero especialmente con su invitada , Why, y decide visitar a Paul para dejarle claro cuál es el precio de acostarse con Why.

Pero Fredérique, lejos de darse por vencida, utilizará también sus artes de seducción para cambiar las reglas del juego y convertirse en el vértice dominador de un triángulo en el que dos ganan y uno no tiene más remedio que perder.  

Un día, aprovecha la coyuntura, y la necesidad de ver una obra de construcción que levanta Paul cerca del puerto para beber y , con la excusa de la bebida, la  bella Frédérique, se enrolla con el arquitecto. Desde ese momento Paul pierde su interés por Why y se interesa por la burguesa. 

Ahí comienza otra historia. El romance entre Frédérique y Paul provoca cierto distanciamiento y una extraña manifestación interna en la vida de Why, la cual, en la casa, parece estar abducida por su mentora, vistiendo su ropaje , maquillaje imita casi el peinado de su amiga. Paul advierte el detalle, pero no actúa, sino que se deja llevar por la personalidad dominante de su novia. 

Una noche en la que Why propone celebrar y emborracharse, los tres pasan una velada maravillosa, charlando, bebiendo, escuchando música. No obstante, el deseo no sobrepasa la rivalidad entre las amigas y Frédérique rechaza a Why al irse a la cama y ella queda tras la puerta masturbándose, en una escena poderosamente sensitiva. 



Al día siguiente cuando los novios deciden irse por unos días a París a atender negocios de Paul, ella se queda en la provincia, pero en un ataque, que según Why son unas voces que escucha, parte a la capital y llega al apartamento. En él está su mentora. 

Comienza en un diálogo extraño en el cual la joven le dice que en la casa rural no se siente bien, sola, y prefiere estar con ellos porque los ama, pero ella le argumenta que ya no cabe en esa situación. Las voces, repite una vez más le atormentan y la música lo invade. De su bolso, Why saca un puñal y lo clave en la espalda a su amiga cuando le abraza. Frédérique muere. Why se queda. En la escena final se ve entrar a Paul al departamento acabando así la película. 

Les biches está considerada la primera película que aborda abiertamente el amor lésbico en la Nouvelle Vague francesa. Jean Rabier participa en la fotografía. Se trata de un film  escrito por el habitual colaborador de Chabrol, Paul Gégauff, responsable tanto de "El carnicero", 1970 como de la recientemente vista . 

La película se rodó en escenarios naturales de Paris y Saint Tropez. La película fue presentada emn Berlín fuera de concurso pero ganó el Oso de plata para la actriz Stéphane Audran, en ese momento musa y esposa de Chabol en la vida real. Producido por André Génovés, se estrenó en la primavera de 1968, poco antes del mayo francés.. 

El film desarrolla una fábula, intensa y perturbadora, en el que está presente el deseo, la seducción y la venganza, que una historia que el realizador envuelve en una atmósfera creciente de extrañeza, misterio y fatalismo. 

El director nos presenta el comportamiento indolente y despreocupado de la burguesía, sus fastos y miserias, que le sirven para establecer su habitual acotación de denuncia y crítica social. La homosexualidad y la bisexualidad son tratadas con cuidadoso respeto en el marco del claro propósito de reivindicar su naturalidad y glosar, tempranamente (1968), su igualdad en relación a las orientaciones heterosexuales. 

Como siempre en Chabrol prioriza las relaciones humanas inspiradas en esta caso dominadas por la sumisión y la manipulación, estando igualmente presente la fragilidad en Why y la ambivalencia. El director lo expone de una manera sencilla, natural, clara y directa, sin un ánimo presuntuoso y sin las habituales referencias freudianas de Hitchcock. 

La comicidad es aportada por el dúo de vividores que viven en casa de Frédérique formado por Henri Attal y Dominique Zardi, en sus papeles de músicos aficionados y parásitos sociales que viven a expensas de la "pobre niña rica". Ella es presentada como una mujer voraz y posesiva seductora/cazadora sexual, de hombres y mujeres, como ponen de manifiesto los trofeos de caza y las lanzas, flechas y armas que conseguidas en Mozambique , entre otros lugares, decoran su casa. Ella es cualquier cosa menos una cierva. 




Se considera que el film, con la asistencia del guionista Paul Gégauff y del productor André Génovés, como el inicio de la tercera etapa, la de la madurez, de la filmografía del realizador.

La música, del francés Pierre Jansen, colaborador habitual de Chabrol, se apoya en una partitura que sugiere y crea sentimientos de tensión e intriga conseguidos por medio de instrumentos de viento y cuerda .

La fotografía, de Jean Rabier ("El bello Sergio", 1959), aporta al film la visualidad propia de Chabrol, colorista, luminosa y apoyada en una excelente composición. 

Las interpretaciones de Stéphane Audran (entonces casada con Chabrol) y de Jacqueline Sassard son cautivadoras y nos sirve para enmarcar la lucha de clases: los usos y costumbres , incluyendo el abuso de los ricos sobre los pobres quedando la tesis de que el mundo burgués se muestra decadente, lleno de hipocresía y sobre todo vacío, en donde la soledad se apodera de unos personajes plenos de aburrimiento, indolentes y miserables que encarna esta mujer burguesa y su círculo.

El resultado es un melodrama que parte de lo intimista y sensual para transformarse al final en un thriller eso sí presentado con mucha sutilidad. Más allá de prejuicios, el lesbianismo se convierte en la película casi un juego seductor y de rivalidad 




En cuanto a la critica que estaba al tanto de la película que fue presentada como "La película femenina más atrevida del 69", destaco , entre las que he encontrado, la de Rogert Ebert al escribir en enero de 1969 que ""Les Biches" de Claude Chabrol depende casi por completo del estilo, y como estilo lo consigue. A Chabrol no le interesa tanto la historia como la manera de contarla. Prefiere los colores apagados, sobre todo los pasteles, y muchas de sus escenas están filmadas a la luz del atardecer. Sus personajes encajan en esos colores y estados de ánimo; a veces parecen estar en trance, moviéndose lentamente, hablando distraídamente. Y el movimiento de cámara está meticulosamente planeado. Observamos escenas en las que la cámara y los actores se mueven juntos en una especie de minué. Tres o cuatro planos, utilizando pasos que no vemos o espejos que no esperamos, tienen la gracia de la danza. " Y añade que "hay que decir que "Les Biches" no es en ningún sentido una película de explotación, no es particularmente erótica y logra su propósito principalmente al seducirnos para que nos involucremos en el estado de ánimo de los personajes. La joven se encuentra en una situación extraña: ama tanto a la mujer como al hombre y está feliz de que se amen. Pero tiene miedo de que la excluyan. Ha salido de la nada y tiene miedo de volver atrás. Así, poco a poco, unos celos enormes van creciendo en ella " Y concluye diciendo que ", "Les Biches" se convierte en una expresión melancólica, tranquila y altamente personal. ",

A partir de Les Biches , Chabrol comenzó a trabajar con el productor André Génovès y su colaboración dio como resultado una serie de thrillers psicológicos nítidos y gélidos, entre los que se incluyen La Femme Infidèle , This Man Must Die (1969), Le Boucher (1970), La Rupture (1970) y Just Before Nightfall (1971), todos ellos relatos lentos y desconcertantes salpicados de actos de violencia cuidadosamente observados y preparados, y que a menudo presentaban resoluciones ambiguas. 

Pauline Kael bromeaba diciendo que estas películas se parecían a sardinas en lata, aunque en gran medida siguen siendo sus obras más famosas. Con el tiempo, Chabrol volvió a variar su producción, intercalando los thrillers por los que ahora era famoso con dramas políticos y personales e incluso alguna que otra comedia negra, hasta su muerte en 2010.



sábado, 16 de marzo de 2024

Pierrot le fou



Jeam Luc Godard crea en 1965, y con vivos colores una película irrepetible sobre dos personajes, Ferdinand que de pronto se transforma muy a su pesar en Pierrot, nombre dado por su amante, Marianne, una chica que provoca que el primero abandone a su mujer. Ferdinand, un hombre infelizmente casado, que escapa de su aburrida sociedad y viaja desde París al mar Mediterráneo con Marianne, una chica perseguida por sicarios de la OEA en Argelia. 



Con esta película, en ese año 1965,  y con esta historia, Jean Luc Godard como director y guionista y el apoyo de Georges de Beauregard y su productora, Films Georges de Beauregard, invirtiendo unos $300,000 , aunque se sumaron S.N.C. y Dino de Laurentis Cinematográfica , traslada al cine la obra Obsession de Lionel White

Fue el décimo largometraje de Godard, estrenado entre Alphaville y Masculin, féminin. La película contó con la música Antoine Duhamel, el sonido de René Duhamelde , la fotografía de Raoul Coutard y el montaje de Françoise Collin. La película nos cuenta la historia de Ferdinand Griffon (Jean-Paul Belmondo), un hombre infelizmente casado con María (Graziella Galvani ) una rica italiana, un intelectual fracasado con ambiciones literarias como escuchamos al inicio cuando habla sobre el pintor Velázquez, que intenta cumplir su deseo artístico, y que recientemente ha sido despedido de su trabajo en una empresa de televisión. 




La mujer le obliga a ir a una fiesta que tiene lugar en la casa del padre de ella, un empresario que quiere presentar a Ferdinand a un importante personaje para que le dé trabajo. Después de asistir a una fiesta sin sentido, llena de conversaciones superficiales entre ellas alguna mantiene con Sam Fuller, que parece extraídas de anuncios publicitarios en París, aunque con él habla de cine , preguntándole qué es el cine.

Ferdinand siente la necesidad de escapar y decide huir de la fiesta. Así que toma el coche de su cuñado y vuelve a casa. Allí encuentra a Marianne, quien había sido su amante cinco años atrás e insiste en llamarlo Pierrot. Él le ofrece llevarla a casa, allí pasa toda la noche, descubriendo por la mañana un cadáver y  que está involucrada en el tráfico de armas perseguida por unos revolucionarios argelinos.

Así que huye junto a Marianne Renoir (Anna Karina ),  dejando a su esposa e hijos y el estilo de vida burgués. 




Ahora Ferdinand sabe que Marianne está siendo perseguida por gánsteres de la OEA. Marianne y Ferdinand, a quien llama Pierrot (un apodo no deseado que significa "payaso triste"), emprenden una huída de la ciudad, pero también se ven inmersos en una ola de crímenes desde que salen de París hasta el Mediterráneo francés mientras huyen en el coche del muerto. 

Llevan una vida poco ortodoxa, siempre huyendo, perseguidos por la policía y por los mafiosos de la OEA. Cuando se instalan en la Riviera francesa después de quemar el coche del hombre muerto (que estaba lleno de dinero, sin que Marianne lo supiera) y hundir un segundo coche en el mar Mediterráneo, su relación se vuelve tensa. 

Durante sus aventuras, la pareja , además de cometer crímenes algunos muy naïfs, intercambian ideas sobre la vida, el amor y las personas. Descubrimos que Ferdinand es un aficionado a la lectura y tiene un diario, tomas de las páginas de éste van apareciendo intermitentemente durante la película. Ferdinand lee libros, filosofa y escribe un diario. Pasan unos días en una isla desierta. Un enano, que es uno de los gánsteres, secuestra a Marianne. Ella lo mata con unas tijeras. 

Ferdinand lo encuentra asesinado y dos de sus cómplices lo atrapan y lo azotan, quienes lo someten a un interrogatorio para obligarlo a revelar el paradero de Marianne. Marianne escapa y ella y Ferdinand se separan. 

Él se instala en Toulon, mientras ella lo busca por todos lados hasta encontrarlo. Después de su eventual reencuentro, Marianne usa a Ferdinand para conseguir una maleta llena de dinero antes de huir con su verdadero novio, Fred, a quien anteriormente se había referido como su hermano. 


Ferdinand dispara a Marianne y Fred (Dirk Sanders ), luego se pinta la cara de azul y decide hacerse estallar atando cartuchos de dinamita roja y amarilla a su cabeza. Se arrepiente en el último segundo e intenta apagar la mecha, pero falla y explota. Mientras la cámara enfoca el mar y el cielo, se oye una conversación entre la pareja protagonista. 




En febrero de 1964, mientras filmaba Bande à part, Godard anunció que tenía planes de adaptar la reciente novela policial Obsession, de Lionel White, que describió como “la historia de un hombre que deja a su familia para seguir a una chica mucho más joven que él. Está confabulada con gente un poco turbia y eso la lleva a una serie de aventuras”. 

Godard le dijo a France-Soir que quien eligiera como protagonista femenina dependía de a quién eligiera como protagonista masculino. Si hubiera elegido a Richard Burton, su primera opción, habría elegido a su esposa Anna Karina junto a él y habría rodado la película en inglés para acomodar a Burton. De lo contrario, si eligiera a su segunda opción, Michel Piccoli, elegiría a "una chica muy joven" como Sylvie Vartan para el papel, temiendo que Piccoli y Karina formaran una pareja demasiado "normal" en la pantalla. Vartan y Piccoli no estaban disponibles, por lo que Godard eligió a Jean-Paul Belmondo para el papel de Ferdinand. 

El casting de Belmondo facilitó la obtención de financiación para la película debido a su estatus de estrella después de su papel en Al final de la escapada o Sin aliento (1960) de Godard. En septiembre de 1964, en el Festival de Cine de Nueva York, Godard anunció que Karina interpretaría a Marianne junto a Belmondo. Más tarde, Godard comentó a Cahiers du Cinéma que elegir a Belmondo y Karina finalmente cambió el tono de la película, ya que "en lugar del tipo de pareja de Lolita o La chienne" que originalmente imaginó, ahora "quería contar la historia de la última pareja romántica", pareja, los últimos descendientes de La novela Heloise, Werther, Hermann y Dorothea. 

Como ocurre con muchas de las películas de Godard, no se escribió ningún guion hasta el día antes del rodaje y los actores improvisaron muchas escenas, especialmente en los actos finales de la película. Aunque la película conservó el esquema básico de la trama del libro de un publicista de mediana edad que se escapa y se obsesiona con la niñera adolescente de sus hijos antes de finalmente matarla, Godard pretendía convertir la película en "algo completamente diferente", como le dijo a Belmondo. 




El crítico Richard Brody escribe que dado que Marianne está indisolublemente ligada a las grandes ambiciones artísticas de Ferdinand, su traición "no sólo rompe el corazón de Ferdinand sino que también destruye lo que iba a ser el trabajo de su vida". Brody señala que este cambio en los temas y efectos de la historia reflejó el matrimonio fallido de Godard con Karina, quien apareció en muchas de sus obras. Karina y Godard se divorciaron a principios de 1965, antes de que comenzara la producción de la película. 

Godard inicialmente entró en pánico una semana antes de que comenzara la producción, al darse cuenta de que muchas de sus ideas originales para la película eran de poca utilidad para él. El propio director comentó que "Según el libro, ya habíamos establecido todas las ubicaciones, habíamos contratado a la gente... y me preguntaba qué íbamos a hacer con todo eso". 

El rodaje se llevó a cabo durante dos meses, comenzando en la Riviera francesa y terminando en París (en orden inverso al de la película editada). Toulon sirvió de telón de fondo para el desenlace de la película, cuya fotografía incluyó imágenes del histórico acorazado francés Jean Bart. 

Como anécdotas señalar como el Ford Galaxie de 1962 que fue arrojado al agua y hundido era del propio Godard. Jean-Pierre Léaud fue asistente de dirección no acreditado en la película (y también aparece brevemente como un joven en una sala de cine) al igual que Sam Fuller hace un cameo como director de cine estadounidense en la escena de la fiesta. 

Como muchas de las películas de Godard, Pierrot le fou presenta personajes que rompen la cuarta pared mirando a la cámara. También incluye sorprendentes opciones de edición; por ejemplo, cuando Ferdinand le arroja un pastel a una mujer en la escena de la fiesta, Godard muestra un fuego artificial que explota justo cuando la golpea. En muchos casos, Godard, en lugar de un corte perfecto entre dos tomas, inserta una tercera imagen no relacionada. 

Lorenz Engell afirma que esta tercera imagen se caracteriza, para Godard, por su realidad y objetividad, y hace que las "cadenas de imágenes" se "separen".El director dijo que la película estaba "conectada con la violencia y la soledad que "Están tan cerca de la felicidad hoy. Es en gran medida una película sobre Francia". 

La película tiene muchas de las características del entonces dominante movimiento de arte pop, haciendo constantes referencias disyuntivas a diversos elementos de la cultura de masas. Como gran parte del arte pop, la película utiliza imágenes extraídas de dibujos animados y emplea una estética visual intencionalmente llamativa basada en colores primarios brillantes. 

El ya citado crítico Richard Brody escribe que la estética de las películas anteriores de Godard se había basado en el modernismo intelectual, como en Une femme mariee (1964) y, a veces, en las convenciones del cine negro, por ejemplo en Breathless (1960). Según Brody, la ira política de Godard por la escalada de la guerra de Vietnam y la menguante inspiración de la historia original de estilo negro de Obsession lo llevaron a alcanzar "nuevas alturas de espontaneidad e invención relámpago" en la película, lo que resultó en la estética del arte pop de la película.




Para Volker Panteburg la película demuestra el interés de Godard por el color y el "poder explosivo de las imágenes" tanto como por la historia, citando la escena final en la que Ferdinand se pinta la cara de "azul Yves Klein" y se suicida con "barras de dinamita rojas de estilo pop".




Como en muchas obras de arte pop, como las de Roy Lichtenstein, Pierrot le fou utiliza de manera destacada texto, a menudo preexistente, para comentar su propia historia e ideas, aislando y resaltando la información extradiegética que normalmente se absorbe de manera semiconsciente. Por ejemplo, justo antes de su primer enfrentamiento importante con la OEA, Ferdinand y Marianne pasan junto a un cartel que advierte sobre un descenso frente al puerto que dice "danger de mort" (peligro de muerte), presagiando sus muertes. 

Godard utiliza a menudo texto comercial en la película y lo recontextualiza, como la palabra "Total", que aparece en una gasolinera, adquiriendo el significado adicional del término "suma total", que pronuncia Ferdinand poco después. Pierrot le fou continúa la tradición de Godard de dirigir la atención a las artes. Richard Brody establece un paralelo entre los "vastos sueños artísticos, cósmicos y casi metafísicos" de Ferdinand y la "propia búsqueda de otro tipo de arte cinematográfico" de Godard, uno que vaya más allá de la presentación visual de objetos y personajes" hacia una presentación más elevada y pura de ideas. . Señala la primera escena de la película, en la que Ferdinand se sienta en su bañera y lee un pasaje del crítico de arte Élie Faure sobre Diego Velázquez. Después del estreno de la película, Godard afirmó que al hacerla, estaba intentando "transmitir el sentido de lo que Balthazar Claës[a] estaba haciendo en La obra maestra desconocida", haciendo referencia a una novela corta de Balzac, a quien se hace referencia en la apertura y el cierre de la película. escenas. The Unknown Masterpiece o La obra maestra desconocida trata sobre un pintor francés que ha estado trabajando solo durante años en un retrato de una mujer que cree que marcará el comienzo de una nueva era del arte. Cuando sus dos amigos creen que todo es un desastre, se suicida. Brody encuentra una similitud entre La obra maestra desconocida, Pierrot le fou, y la vida personal de Godard en el "autorretrato del artista a punto de llevar una investigación filosófica sobre la forma, o más bien la falta de forma, hasta un extremo que lo destruyó no sólo a él mismo sino también a él mismo". También su esposa." Ferdinand cree que podrá realizar su sueño de escribir una novela sobre "la vida misma. Lo que hay entre las personas: el espacio, el sonido y el color", aislándose en una isla con Marianne, un sueño disipado por el aburrimiento de Marianne en la isla. Brody escribe que esto refleja la creencia de Godard de que "la gloria de la naturaleza y una vida de propósito compartido con una mujer amada son... una pareja natural", y cómo esta creencia se vio afectada por su divorcio de Karina. 




Godard explora el consumismo y los medios de comunicación en Pierrot le Fou, de manera más destacada en una de las primeras escenas de un cóctel que demuestra el mundo burgués del que huye Ferdinand. Las interacciones de los invitados consisten únicamente en eslóganes publicitarios, llamando la atención sobre el predominio del comercialismo y la extrañeza del discurso publicitario, mostrándolo fuera de contexto, en un entorno "real". Para enfatizar el carácter guionista y unidimensional de la interacción pública en esta escena, Godard satura la escena con varios colores fuertes, ya sea a través de luces o un filtro en la cámara. 




Godard utiliza la película para llamar la atención sobre la tendencia de la publicidad a sexualizar a las mujeres. En la citada fiesta las mujeres aparecen retratadas tanto vestidas como en topless. En una escena anterior, Ferdinand observa un anuncio de una faja y comenta en off que después de las civilizaciones de Atenas y el Renacimiento, la humanidad está entrando en "la civilización del asno". 

La película fue presentada en el Festival de Venecia (septiembre de 1965) donde algunos del público respondieron inicialmente con abucheos. La película se estrenó posteriormente en Francia en noviembre y no tuvo éxito en taquilla siendo la decimoquinta película más taquillera del año, con un total de 1.310.580 entradas vendidas en Francia. 

Fue seleccionada como Mejor Película en Lengua Extranjera en la 38ª edición de los Premios de la Academia, pero no ni tan siquiera nominada. Recibió elogios de la crítica con elogios hacia el estilo narrativo de la película, las actuaciones de Belmondo y Karina, la dirección de Godard y la cinematografía. En los BAFTA de 1967 Belmondo fue nominado al mejor actor. 

La película recibió críticas positivas. En Le Nouvel Observateur, el crítico Michel Cournot escribió: "No me avergüenza declarar que Pierrot le fou es la película más bella que he visto en mi vida", mientras que en una reseña de primera plana de Les Lettres Françaises, el novelista y poeta Louis Aragon elogió la película y afirmó: "Hay una cosa de la que estoy seguro... el arte actual es Jean-Luc Godard". 

Escribiendo en 1969, Andrew Sarris llamó a Pierrot le fou "el tipo de última película que un director puede hacer". hacer sólo una vez en su carrera.

De ella en el Chicago Reader se dice que es "Una obra maestra".  Renata Adler del  The New York Times dijo de ella que es "Una de los películas más humildes y apacibles de Jean-Luc Godard ... caprichosa y bella".




En Gran Bretaña, en The Times, Edward Porter defendió que   "Demuestra que una película puede interpretar todo tipo de juegos postmodernos y seguir tocando las emociones del espectador"  Y Peter Bradshaw en The Guardian  afirma que es "Cautivadora y seductora -quizás a pesar de sí misma - y una parte vital de la Historia del cine (...)" 

Ya en España en la revista Fotogramas se describe esta película "Como sucede siempre con este director, la brillantez expositiva tiene como contrapartida una tendencia a la elubración gratuita con apariencia trascendente. Los resultados son atractivos pero algo irritantes. (...) " 

Uno de los habituales de la revista , Fausto Fernández comentó sobre esta película surrealista y experimental que "El Godard que se emborrachaba de cine y con el cine, el que lo montaba y desmontaba como si le fuera la vida en ello. El Godard de Pierrot el Loco, el Amor a quemarropa aliteral de Belmondo y Anna Karina. " El la califica de "Road movie y viñetas monocolores en un Godard tan mítico como seguramente desconocido por las nuevas generaciones".





domingo, 28 de noviembre de 2021

El rayo verde



Eric Rohmer y Marie Rivière se unen en un relato sobre la tristeza, casi la depreción, y la salida de la misma en un historia en la que Jules Verne y su concepto de la física y los sentimientos juegan un importante papel. Nouvelle vague viajera (París, Normandia, París, los Alpes, París, Costa Vasca - Biarritz y Bayonne) , en estado puro y exultante. 

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