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miércoles, 17 de enero de 2024

Los cuentos de Hoffman



Tuvo que ser sobre el curso 1990-1991 cuando tuve que dar la asignatura de música. Aquel año al ser una sustitución y al no darme el profesor titular directriz alguna, decidí centrarme con los alumnos el tiempo en el que di la clase en la música y en composiciones de ópera y opereta . Fue allí cuando di con el mágico barcarola de Jacques Offenbach. 

Aprovechando eso, cuando  llegó al Gran Teatro de Córdoba la obra Los cuentos de Hoffmann, una ópera fantástica del compositor y violonchelista francés de origen alemán, pues nació en Colonia,  Jacques Offenbach, que desarrolla los relatos que escribió el autor del Romanticismo alemán que inspiraron esta ópera, decidí ir a verla. Era un frío domingo por la tarde. 

Cuando Offenbach murió en octubre de 1880 con su ópera inconclusa, el encargado de finalizarla fue Ernest Guiraud, que, apremiado por el director de la Ópera Cómica de París, donde se estrenaría el 10 de febrero de 1881, se encargó de finalizar esta ópera fantástica de Offenbach, justo cuatro meses después de la muerte de éste, con la consiguiente supresión de algunos números e incluso de un acto. Además de terminar la orquestación compuso una música adicional para sustituir los números hablados por música en este drama por la pérdida del amor. Esto dio lugar a que , desde el inicio, la obra tuviese muchos detractores porque no los consideraron originales de Offenbach. Sin embargo, el modelo parece ser que se fijo en 1907.  



Como es lógico yo no voy a hablar de los que vi hace más de 30 años en el Gran Teatro, sino de The tales of Hoffmann, una película del año 1951 de London Films y The Archers ,  made in England - como aparece al final de la pelicula- , rodada en Technicolor dirigida por Emeric Pressburger y Michael Powell, que aparecen como productores, directores y guionistas. 

La película se adaptó al inglés por Dennis Arundell, partiendo del texto francés Jules Barbier. Como director de orquesta participa Sir Thomas Beecham que dirige la Royal Philharmonic Orchesta. Los cantantes principales, además de Robert Rounseville y Ann Ayars, fueron también participan Dorothy Bond, Margherita Grandi, Monica Sinclair y Bruce Dargavel. 

El diseño de la película fue Hein Heckroth, mientras que en la fotografía fue la borde Christopher Challis, quedando la dirección artística en manos de Arthur Lawson y el montaje en reginald Mills. La coreografía fundamental en esta película,  fue de Frederick Ashton. La película fue rodada en London Film Studios, sito en Shepperton. 

La película cuenta en la historia de un poeta melancólico que reflexiona sobre las tres mujeres que amo Olimpia, Julieta y Antonia en tres espacios distintos como son el París preindustrial, los canales de Venecia y las ruinas de Grecia pero que también perdió en el pasado. Olimpia, una muñeca mecánica, Giulietta, una cortesana veneciana y Antonia, la hija cantante de un célebre compositor. 

Tanto la ópera como su adaptación cinematográfica están basadas en los cuentos del escritor romántico  Theodor Amadeus Hoffmann: Der Sandmann, Rath Krespel y Das verlorene Spiegelbild, tres relatos que se transformarán en "Los cuentos", aunque el prólogo será en una taberna de Nüremberg, donde vemos al joven Hoffmann, un poeta enamoradizo y desafortunado en asuntos del corazón que les cuenta a los estudiantes tres historias de amor que vivió en el pasado. 

En realidad, está haciendo tiempo durante el entreacto de un ballet de cuya intérprete está locamente enamorado. En el prólogo, Hoffmann (Robert Rounseville) está entre el público en una actuación de Stella (Moira Shearer), una primera bailarina, de "El ballet de la libélula encantada". Stella le envía a Hoffmann una nota pidiéndole que se reúna con ella después de la actuación, pero la nota es interceptada por su rival por el corazón de la bailarina, el concejal Lindorf (Robert Helpmann). 

Al no haber recibido su nota, Hoffmann va a la taberna en el intervalo, donde cuenta la historia de un payaso, Kleinzach (Frederick Ashton), y tres historias de sus amores pasados: Olympia (Moira Shearer), Giulietta (Ludmilla Tchérina) y Antonia (Moira Shearer), y se emborracha. 



Las historias siguen un patrón similar que comienza con el enamoramiento de Hoffmann de una mujer, las dificultades impuestas por un detractor (de las que advierte un fiel amigo, Niklausse, al que el poeta hace caso omiso), la consecución de la dama y, finalmente, su pérdida, bien por su negativa o por otras circunstancias más rocambolescas

En la primera historia, Olympia es una autómata creada por el científico Spalanzani (Léonide Massine, en lo que se puede ver como una grotesca caricaturización de un judío avaricioso) y el fabricante de espectáculos mágicos Coppelius (Robert Helpmann). Hoffmann se enamora de la muñeca, ignorante de su artificio.



En la segunda historia, Hoffmann en Venecia se enamora de Giulietta, una cortesana, pero ella lo seduce para robar su reflejo para el mago Dapertutto (Robert Helpmann). La escena inicial del "Cuento de Giulietta" (donde Giulietta interpreta la "Barcarolle", el tema más famoso de la ópera) se escenifica en una góndola que se mueve a través de canales venecianos deliberadamente artificiales, aunque en realidad no parece moverse en el agua.

En la tercera historia, Antonia es una soprano que sufre de una enfermedad incurable y no debe cantar, pero el malvado Dr. Miracle (Robert Helpmann) la hace cantar y ella muere, rompiendo los corazones de Hoffmann y su padre, Crespel. 



Cada cuento marcado por un color primario que denota su tema. "The Tale of Olympia", ambientada en París, tiene contornos amarillos que resaltan la farsa y el tono del primer acto. "El cuento de Giulietta" es una representación infernal de Venecia, donde se utilizan colores oscuros, especialmente el rojo. El cuento final, ambientado en Grecia, utiliza diferentes tonos de azul, aludiendo a su triste naturaleza. 

El diseño de la escenografía se hace deliberadamente para que parezca artificial con los trajes estilizados de manera similar. 

En el prólogo de la película, se excluye toda la música de Lindorf, lo que lo convierte en un personaje mudo; la profesión de Stella se cambia de una cantante de ópera que aparecen en Mozart 's Don Giovanni a una bailarina de ballet; "The Tale of Antonia" se abrevia y termina con el poderoso trío de Antonia, el fantasma de su madre y el Dr. Miracle en lugar de la escena de la muerte de Antonia; El papel de Nicklaus se abrevia, aunque Nicklaus (interpretado por Pamela Brown) todavía aparece. 



En la primera de las musas, Olimpia, descubrimos que es en realidad una muñeca mecánica construida por un inventor llamado Spalanzani en París. Pese a las advertencias de su amigo Niklausse, que le intenta hacer ver su existencia irreal, Hoffmann sucumbe a sus canciones y comienza a bailar apasionadamente hasta que a la muñeca se le desarman los brazos. El enamorado es objeto de burla entre todos los presentes. 



Los románticos canales de Venecia serán el decorado ideal para esta última aventura amorosa con Giulietta, una hermosísima cortesana, por la que también beben los vientos dos malvados villanos, Dapertuto y Pitichinaccio. Este último es capaz de robar el alma a sus oponentes y para ello no dudará en comprar a la bella Giulietta con un diamante. Hoffmann, que hace lo imposible por lograr la llave de los aposentos de la joven, entra cuando ésta ya ha partido. La imagen de una góndola que transporta a la cortesana y a Pitichinaccio destroza de nuevo el corazón del poeta. 



La tercera historia , la de Antonia, otra desventura amorosa transcurre en Grecia y está protagonizada por una mujer hermosa pero con una salud muy débil. La joven mitiga su carencia cantando y su voz consigue embelesar a Hoffmann, que comparte con ella un apasionado dueto. 



En su historia se cruza el malvado doctor Miracle que toca enloquecido su violín para que Antonia cante sin cesar. Este sobreesfuerzo le provocará la muerte ante la impotencia de su padre y del propio poeta. 



En entradas anteriores hemos hablado del tándem Pressburger / Powell y de la enorme importancia que tuvo en la renovación del cine británico de postguerra. Como los Archers  nos devuelven a la línea marcada por obras como a vida o muerte Narciso negro o Las zapatillas rojas, aunque la película que he visto hoy está más en esa línea no solo por la temática sino también por la participación en ella de la bailarina Moira Shearer, quien también estuvo presente en las zapatillas rojas. 



En este caso Moira es la protagonista de la historia de Olimpia o de Copelia en la versión cinematográfica de los cuentos de Hoffmann.

De ella la crítica ha comentado que "La última obra maestra de la etapa imperial del dúo de cineastas" según consideró Jake Cole en Slant ; o Kenneth Turan en las páginas de Los Angeles Times al decir que se trataba de "Una experiencia estética envolvente que puede considerarse una forma de arte en sí misma". 

Para Donna Bowmanen AV Club es "Una de las combinaciones más completas de color, movimiento y música de la historia del medio". 



En Gran Bretaña Kate Muir escribió en The Times que era "Una obra de exceso histérico y extravagancia ostentosa que no se parece a nada de lo que se pueda ver en el cine" mientras que Tom Huddleston en Time Out la valoró "Como obra de cine puro e imaginativo, roza la genialidad". 


  

En Argentina Diego Brodersen de Página 12 señala que "Elimina por completo los diálogos convencionales, transformando al canto y al baile en los únicos medios mediante los cuales los personajes conversan, discuten, reflexionan, disfrutan y sufren. El resultado es un film extraordinario."



Para Terenci Moix la película fue otra operación de prestigio del tándem adornada con todas las virtudes y defectos de un género de por sí híbrido y proclive al kitsch. En cualquier caso la reconocida capacidad de la pareja para la invención plástica triunfó en la escenificación de las tres historias y especialmente en la de Barcarola, integrada al inicio y al final del segundo cuento de Hoffman. En esta historia es la siempre estilizada Ludmilla Tcherina convertida en la cortesana Giulietta, avanzaba lentamente en una góndola por una Venecia idealizada en deformaciones visuales basadas una vez más en la tradición surrealista. En realidad la búsqueda de elementos fantásticos hizo que este filme estuviese más cerca de Hoffman que de la obra de Offenbach. 

Con la Tcherina , escribe Moix, y los bailarines Antonio y Rosita Segovia rodaron España un curioso producto para turistas cultos titulados luna de miel (1958), solo destacable hubo una vez más por las implicaciones surrealistas del ballet de Los amantes de Teruel. 


La película presentaba en Cannes, pero además fue ganadora del Oso de Plata en el Festival de Berlín y del Premio Especial del Festival de Cannes, Obtuvo igualmente dos nominaciones al Oscar , a la Mejor dirección artística (Color) y al vestuario (Color)

Al final reconozco haber visto una joya, alejada estilísticamente y conceptualmente de lo que ahora se podría hacer, pero es un delirio visual con escenas tan maravillosas como el descenso por una falta escalera visto cenitalmente o podríamos considerar que es una obra de estética kitsch y cierto que lo es dado algunos de sus excesos pictóricos y visuales, tan del gusto de la opera, pero no deja de ser , como igualmente lo fue, Las zapatillas rojas, una obra maestra del musical producto del maridaje del cine y de la ópera , que he disfrutado gracias a la versión restaurada por Martin Scorsese. Magnífica. 



jueves, 2 de enero de 2020

El Atila de Douglas Sirk y Jack Palance


Llama la atención que el director del melodrama por antonomasia, el hamburgués Douglas Sirk , se lanzara a dirigir una película sobre un personaje histórico como fue Atila. No es tan raro, por el contrario, implicarse en historias del western , pues , al fin y al cabo, tuvo que adaptar su cine a las circunstancias y si tocaba western, la ya comentada, Raza de violencia - Taza, son of Cochise ( 1954) , western se hacía. Sin embargo debo reconocer que no he visto Atila , rey de los hunos por Sirk, sino por Jack Palance. 

La razón de ellos tiene que ver con un programa de televisión como Días de Cine que tuvo a bien, siempre tienen a bien todo, pues es el mejor programa de cine que conozco , conmemorar en febrero pasado el centenario del nacimiento del actor  natural  Hazle, Pensilvania, en el seno de una familia de inmigrantes ucranianos , uno de los malos del cine pues en muchas ocasiones fue el villano, el tipo duro , el malvado , el psicópata. Su rostro , su corpulencia y su musculatura ayudaba a ello. 

Aquí Sirk , antes de su etapa melodramática por excelencia con títulos enormes como All That Heaven Allows (1955) o Sólo el cielo lo sabe (1955), There's Always Tomorrow (1956) aquí Siempre hay un mañana; Never Say Goodbye (1956) presentado en España bajo el título Hoy como ayer, Written on the Wind (1956). Escrito sobre el viento, Battle Hymn (1957) o Himno de batalla, Interlude (1957) vendida en España como Interludio de amor, The Tarnished Angels (1957) traducida como Ángeles sin brillo, basada en la novela de William Faulkner, el escritor adorado en Amanece que no es poco, A Time to Love and a Time to Die (1958). aquí Tiempo de amar, tiempo de morir, o la mítica Imitation of Life (1959) presentada como Imitación a la vida. 

En el caso de Atila , rey de los hunos  que se rodó bajo el título Sign of  Pagan  fue producida por Albert J Cohen una vez que firma un contrato con la Universal Pictures en 1950, donde dirigió cintas de diversos géneros como comedia, western, cine bélico y cine histórico. La película contó con un presupuesto de $1,300,000.

La película parte de un guion - sí, ya he sido definitivamente derrotado por la RAE tras mi larga cruzada de diez años así que sin tilde- de Barré Lyndon y Oscar Brodney basado precisamente en una historia escrita por el mismo Oscar Brodney.

La película cuenta con la música de Frank Skinner y Hans J. Salter , la fotografía de su colaborador habitual en muchas de las película de Sirk , Russell Metty filmada en CinemaScope  y en un brillante Technicolor y el montaje de Al Clark.

En cuanto al reparto lo integran Jeff Chandler como Marciano , Jack Palance como Atila , Ludmilla Tchérina como la Princesa Pulcheria, Rita Gam como Kubra,  Jeff Morrow como general Paulinus , George Dolenz como Emperador Teodosio II , Eduard Franz como el astrólogo de Atila, Allison Hayes como Ildico , Alexander Scourby como Chrysaphius , Howard Petrie como Gundahar,  Michael Ansara como Edecon , Leo Gordon como Bleda , Moroni Olsen - en la que fue su última película-  como Papa León I , Fred Nurney como chambelán,  Sara Shane como Myra,  Pat Hogan como Sangiban , Robo Bechi como Chilothe , Charles Horvath como Olt , Glenn Thompson como Seyte , Chuck Robertson como Mirrai , Walter Coy como Emperador Valentiniano III , Rusty Westcoatt como Tula , Norbert Schiller como Vidente.

La película se inicia con una introducción sobre la crisis del mundo romano, la división que en su día hizo Teodosio en dos partes, el Imperio Romano de  Occidente con capital en Roma y el de Oriente con capital en Constantinopla, y que lo hizo en favor de sus hijos por la dificultad de su gobernación y las disputas internas para dominar tan vasto y la importancia de las invasiones en la debilidad del mismo. Dentro de esa presión en el limes romano una de las más determinantes fue la de Atila ( Jack Palance), rey de los Hunos.

Mientras Atila presiona las fronteras Valentiniano III gobierna la parte occidental y Teodosio II (George Dolenz ) la parte Oriental, pero ya son prácticamente   independientes y desentendiéndose cada vez más de la suerte que pudiera correr un imperio respecto del otro. Pero como el hilo de unión aún está vivo descubrimos que como vínculo entre uno y otro está un centurión romano Marciano (Jeff Chandler) - que viene a suplir el papel que en realidad tuvo  Flavio Aecio-

Descubrimos que al campamento de Atila es llevado preso Marciano , al que se le salva la vida dada la resistencia que opuso. En el campamento Atila aparece acompañado de su hija  Nos enteramos allí que Marciano lleva un mensaje de Valentiniano advirtiendo a Teodosio contra los hunos.

Atila está impresionado por la honestidad , la determinación y el coraje que manifiesta Marciano. No solo decide perdonarle la vida sino que el mismo le quita la flecha que le dispararon en la pierna, acción que provoca que Marciano se desmaye. 

En los días que siguen, Atila mantiene a Marciano como rehén con la esperanza de aprender más sobre los planes de los romanos. 

Mientras Atila prosigue su expansión y durante la misma captura a la familia de un rey local y Atila ordena que los maten a todos con la excepción de la hija, Ilduco (Allison Hayes ), a quien toma como esposa. 

Más tarde, cuando la hija de Atila, Kubra (Rita Gam ), que intenta conocer más al romano le muestra el semental que le ha regalado su padre, momento que aprovecha Marciano lo roba y huye a Constantinopla. 

En Constantinopla, Marciano se hace amigo del general Paulinus (Jeff Morrow ), quien le confía que Teodosio planea unir fuerzas con los hunos contra Valentiniano. Esto se confirma cuando Marciano lleva el mensaje de su emperador a Teodosio. Sin embargo, ese desprecio que muestra el emperador hacia su militar no es el mismo que siente la hermana de Teodosio, la Princesa Pulqueria (Ludmilla Tchérina ), que llama a Marciano a sus aposentos. 

Ella admite que ama a Roma, pero la mantienen prisionera dentro de los muros del palacio. Ella nombra a Marciano el capitán de su guardia, le pidiéndole que la proteja ante un previsible levantamiento contra Teodosio. 

Esa noche, Teodosio celebra una fiesta para dar la bienvenida a los líderes invasores. Entre los que asisten hay muchos que han rendido fidelidad al rey de los hunos, aunque precisamente Atila no ha sido invitado.

Este interrumpe el banquete y reclama la lealtad de todos los demás bárbaros, y fácilmente derrota al emperador. Asustado, Teodosio le ofrece pieles y joyas, pero Atila solo exige que Marciano les enseñe a los hunos cómo usar las armas romanas. 

Aunque Kubra es la primera en practicar con las armas, Marciano la mete de mala manera en la piscina del baño del harén. 

Más tarde, la Princesa Pulcheria envía a buscar a Atila. Ella le pide que libere a Marciano de sus deberes, pero Atila la besa bruscamente y luego se va para encontrarse con Teodosio, quien acepta pagar cada mes a cambio de la promesa de Atila de no atacar. 

Poco después Marciano también se acerca al Huno, advirtiéndole que debido a que Roma es cristiana, nunca caerá. Atila simplemente se ríe de él, pero cuando Kubra , que cada vez se siente más cómoda entre los romanos y cristianos visita la iglesia al día siguiente, el retrato de María la asombra y anhela la paz que siente allí. Ella trata de negarse a irse, pero Atila la obliga a acompañar a los hunos fuera de la ciudad. 

La noche siguiente, Atila reúne a los líderes bárbaros y anuncia que atacarán a Roma de inmediato. Tan pronto como su adivino que le ha asesorado a lo largo de toda la película   anuncia que los signos son positivos, un rayo golpea un árbol que cae sobre uno de sus hombres. Aunque esto concierne y preocupa al resto de los jefes hunos, Atila designa que es un buen presagio. 

Poco después, sus hombres le traen a dos monjes capturados, y Atila, que no se atreve a enojar al Dios cristiano, ordena que maten a los soldados. Los monjes le ruegan que no mate a los soldados, desconcertando a Atila. 

Mientras los hunos se reúnen en las afueras de Roma, Marciano, al no encontrar ayuda para Valentiniano con Teodosio, se prepara para huir del palacio, pero es capturado al detenerse para despedirse de la Princesa Pulqueria. 

Mientras que el nuevo vidente de Atila, a quien llaman persa (Eduard Franz ), relata una visión de Marciano como emperador y la presencia de una cruz que hará sombra.

Por su parte,  Paulinus libera a Marciano de la mazmorra y los dos auxilian a la Princesa Pulcheria. Juntos, deciden reunir un ejército contra Teodosio e instalar a Pulcheria en el trono. Después de que Theodosius se ve obligado a abdicar, Pulcheria nombra a Marciano su máximo general y anuncia sus planes de viajar a Roma con él y su ejército para ayudar a proteger sus muros. 

Mientras tanto, el vidente está plagado de visiones de Dios y mártires en las nubes que piden la muerte de Atila, y Atila recuerda una imagen que su enfermera de la infancia vio en la que moría bajo la sombra de una cruz. Aunque temeroso, él continúa ignorando las señales. 

Cuando Marciano llega a Roma, encuentra que Valentiniano se va, pero retiene dos batallones para agregar a los suyos para proteger la ciudad. 

Esa noche, Atila ordena el ataque, pero se detiene cuando el Papa León I llega para informar al hunos que Roma es el templo de Dios y que eso supondrá la caída de Atila, como lo anunciaba las profecías sobre el hombre mayor que lo detendrían y que fue fulminado por un rayo. 

Después, Atila se da cuenta de que Kubra puede ser la persona que debe haberle contado al Papa la historia sobre el rayo y, aunque está rabioso por la traición y por la negativa de su hija de entrar en Roma la mata con un cuchillo por traicionarlo. 

Mientras , desconsolado, duerme esa noche y se levanta tras tener una visión de los mártires marchando contra él y, enloquecido, ordena a los hunos que se retiren. 

Marciano que está atento inmediatamente planea emboscar a Atila cuando llegue a la ciudad más cercana. El ataque sorpresa sorprende a los hunos, que pronto caen. Hay una lucha cuerpo a cuerpo en que muchos de los reyes que acompañan a Atila caen, pero Marciano encuentra a Atila y lucha en duelo con él, pero es Ilduco, quien ha pasado los últimos meses llena de ira, quien empuja la daga sobre el pecho del huno.

Como se profetizó, Atila muere con el mango de la espada formando la sombra de una cruz en el suelo. Aunque la presión huna ha terminado , días después, la Princesa Pulqueria reúne las mitades del imperio y nombra como emperador a Marciano, acabando así la película. 

La película se rodó en los míticos Universal Studios sitos en el número 100 de Universal City Plaza, en Universal City.

La película fue anunciada por Universal en octubre de 1953. Pretendía ser una lanzadera de la bailarina  Ludmilla Tchérina que había firmado un contrato a largo plazo con Universal después de una serie de pruebas de pantalla en lo que debía hacer su debut dramático en la película. 

Algunas de estas pruebas de rodaje fue junto a Jeff Chandler a quien se le asignó el protagonista masculino . Chandler le dijo a Hedda Hopper que el papel era el mejor que había tenido y que la película sería la más cara de Universal de ese año. 

Para rodarla se eligió a uno de los directores bajo contrato desde 1950, Douglas Sirk , que fue el encargado de dirigir. La película iba a ser la primera de Universal usando Cinemascope. 

Para representar al gran protagonista, se contó con un Jack Palance un actor descubierto por Elia Kazan , quien quedó impresionado por "un rostro que sólo una madre podría amar" al que su rostro angulado y su físico con la barbilla marcada le daban a Palance un aire misterioso, que era capaz de erizar la piel con su mirada fija que le permitían perfectamente asumir el papel. 

En papeles menores aparece Jeff Morrow  que tenía un contrato de dos películas al año con Universal y apareció en Sign of the Pagan como la segunda película. Mientras que la película fue el debut de Allison Hayes , una modelo descubierta por la esposa de Earl Warren en una fiesta en Washington, siendo la Sra. Warren la que sugirió que probara suerte en Hollywood y logró obtener un contrato con Universal. Ella interpretó a la joven esposa de Atila. Se sabe que Jack Palance estaba tan en su papel que  la lastimó durante sus escenas de amor. 

Señalar que , al mismo tiempo, apareció otra película sobre Atila titulada Atila ,Hombre o Demonio, una coproducción entre Italia y Francia dirigido por Pietro Francisci, protagonizada por Anthony Quinn en el papel principal junto a Sophia Loren que encarna a Honoria.  

En 1955 se publicó una novela del guión de Roger Fuller a tiempo para el lanzamiento de la película.Universal compró un guión de Harold Lamb, titulado Hannibal de Cathage como una posible secuela, para protagonizar también Jack Palance, pero nunca se hizo. 

En el fondo la película, que es de carácter histórico con fuerte contenido de biopic del azote de borgoñones, godos y bizantinos y que falleció en el 453 en extrañas circunstancias , opta por tomarse muchas licencias históricas sobre el caudillo de las estepas desde el 434 hasta el 453  como convertir al centurión Marciano en emperador de Bizancio; la propia muerte de Atila que no se da en batalla - antes se decía que la de los Campos Catalaúnicos , lugar en realidad de una capitulación frente a una alianza de romanos, francos y visigodos, en el 451, el asesinato - daga incluida- por parte de su forzada esposa,la princesa burgundia Ildico, pues se habla siempre de una hemorragia nasal mientras ponía camino a su hogar, Panonia (al norte del Danubio), para preparar nuevos ataques.

De cualquier manera , tal y como se presentó Jack Palance en Dias de Cine con imágenes de su Atila está impresionante con sus toques inquietantes , brutales , arrebatado e intimidatorio mientras que Jeff Chandler cumple en su papel de romano. 

La película está bien desarrollada a pesar de no ser histórica . contiene unos buenos diálogos y es muestra de la inclusión de historias y elementos cristianos que tan de moda estaba en el cine de Hollywood. 

La película hizo una caja de $2.5 millones , obteniendo por lo tanto beneficios. En cuanto a la mientras que Variety dijo de ella que "La dirección de Douglas Sirk del excelente guión capta el alcance del período retratado sin dejar que los personajes se pierdan en el espectáculo. " en las páginas del New York Times se decía de la película que " Los espectadores que planean escabullirse durante estos soliloquios espumosos deben hacer frente a una banda sonora musical lo suficientemente ensordecedora como para clavar a cualquiera." algo así como lo que crítica en Time Out de Derek Adams quien señala que es "Una película inmensamente interesante aunque finalmente fracasada. " Ya en España la crítica que he visto en ABC dice que en relación al currículum de Sirk esta película "fue considerada como una de las más flojas de su filmografía".


Todas las imágenes de “Sign of the Pagan o Atila , rey de los hunos” © 1954 Universal International Pictures poseedora de los derechos.