domingo, 31 de marzo de 2024
Comenzó en el trópico
lunes, 1 de enero de 2024
Un día en las carreras
Película de la Metro Goldwin Mayer que tenía pendiente desde que tenía conocimiento de los Hermanos Marx, y eso que hace ya años, cuando la televisión española apostaba por un mínimo de calidad cinematográfica y no se dedicaban a hacer política - la Primera de TVE es absolutamente imposible en sus programas, presuntamente informativos, o ridículos aquellos en los que responden a trabajos de encargos con productoras, y la 2, el único que se salvaba también está comenzando a politizarse. Lo mejor que tenía, como comprobé anoche en la madrugada, y que era lo único que merecía la pena de los especiales de fin de años, como era Cachitos, se dedica a mezcla presunto humor con política- se disfrutaban de grandes ciclos de directores, actores, actrices, o en géneros, y cuando de géneros se trataba y estaba presente la comedia, los que programaban humor tenían presentes a los Hermanos Marx. Desde entonces reconozco que soy Marxista, pero de Groucho, Chico y Harpo, básicamente.
Un día en las Carreras era la séptima película de los Hermanos Marx, la segunda para la MGM, tras su glorioso paso por la Paramount—etapa en la que protagonizaron su inmortal ‘Sopa de ganso’ (‘Duck Soup’, Leo MaCarey, 1933)—, coincidiendo también con la marcha de Zeppo como destaca Alberto Abuín en lo que fue Blog de Cine.
Es del año mil novecientos treinta y siete y perteneciente a los hermanos Marx dirigida por Sam Wood, que actúa como productor, con la compañía de Max Siegel, y que en inglés se llamó A day at the races.
Basada en el guion de Robert Pirosh, George Seaton y George Oppenheimer, basada en la idea de los dos primeros. Aunque Alberto Abuín escribe que fueron unos ocho los que ,d e una u otra manera, intervinieron en la película. De entre ellos los más referenciales fueron " George Seaton —director que obtuvo un impresionante éxito con ‘De ilusión también se vive’ (‘Miracle on 34th Street’, 1947)— o Robert Pirosh —firmante de uno de los relatos antibélicos más sentidos de toda la historia, ‘Fuego en la nieve’ (‘Battleground’, William A. Wellman, 1949)—, y supone un no va más a lo ofrecido en el anterior films protagonizado por estos singulares hermanos".
Franz Waxman es el director musical aunque contando con las composiciones de Brinislaw Kaper y Walter Jurmann, con canciones escritas por Gus Kahn y los arreglos de Roger Edens. Contó con la fotografía de Joseph Huttenberg y el montaje Frank E. Hull.
El caos más absoluto se adueña de un hospital, Sanatorio Standish, propiedad de Judy Standish, una joven emprendedora (Maureen O" Sullivan) que sufre una grave crisis financiera. El banquero J.D. Morgan, propietario de una pista de carreras, un hotel y un club nocturno cercanos, tiene la hipoteca sobre el sanatorio y está intentando ejecutar su hipoteca para convertir el edificio en un casino.
Todo ello provoca indebidamente la llegada del Doctor Hugo Hackenbush ( Groucho Marx), un veterinario que se hace pasar por doctor para ayudar a mantener en el hospital a una hipocondriaca ricachona siendo el único que puede detener la salida de la paciente más rica y de la que el sanatorio depende de su dinero. Ella es millonaria y sólo con su aportación podría mantener abierta la clínica o ceder el negocio al magnate avaricioso.
La compra de un caballo de carreras por parte del novio de Judy, el cantante de vodeviles Gil ( Allan Jones) que se gasta los últimos 1.500 dólares de la pareja, no solucionada nada. Es cuando cuando llega este doctor y con la ayuda de Stuffy (Harpo) , un genial Hockey, y de Tony (Chico), el hombre para todo del sanatorio, someten al encantamiento de Mrs. Emily Upjohn (la eterna Margaret Dumont).
Cuando Tony le miente a la señora Upjohn y le dice que han contratado a Hackenbush para administrar el sanatorio, ella se alegra e informa a Judy de que considerará ayudarla económicamente. Tony contacta a Hackenbush en Florida por telegrama y cuando llega el Doctor, inmediatamente insulta al gerente comercial del Sanatorio, el Sr. Whitmore. Whitmore, que es un títere de Morgan, sospecha de los antecedentes médicos de Hackenbush.
Como ya hemos señalado, el novio de Judy, el cantante Gil Stewart, que actúa en el club nocturno de Morgan, acaba de gastar los ahorros de toda su vida en un caballo de carreras llamado Hi-Hat. Espera que el caballo, que le compró a Morgan, gane una carrera y que el dinero le permita a Judy salvar el Sanatorio. Hi-Hat le tiene tanto miedo a Morgan que se asusta cada vez que escucha su voz.
Gil ahora no tiene dinero para pagar la alimentación de Hi-Hat, y él, Tony y Stuffy, el jockey de Hi-Hat , es decir, Chistera, tienen que recurrir a engaños para defenderse del Sheriff que ha venido a cobrar dinero para la factura de alimentación. Tony recauda algo de dinero estafando a Hackenbush en la escena "Tutsi Fruitsy Ice Cream", dándole información gratis sobre un caballo, pero todo en código, por lo que tiene que comprar libro tras libro para descifrarlo.
Whitmore intenta ponerse en contacto con la Junta Médica de Florida para obtener información sobre el Dr. Hackenbush. Hackenbush intercepta la llamada y, haciéndose pasar por el hombre a cargo de los registros médicos, fingiendo un huracán con un ventilador eléctrico, pretendiendo olvidar de qué se trataba la llamada y llamando repetidamente a Whitmore al dictágrafo, enfurece a Whitmore hasta que se da por vencido.
Esa noche, en la gala Water Carnival, Gil actúa junto con Vivien Fay y su ballet, y Tony y Stuffy tocan el piano y el arpa respectivamente.
Whitmore intenta que despidan a Hackenbush haciendo que la señora Upjohn lo atrape en su suite con Flo (Esther Muir), una rubia tentadora. Stuffy escucha la trama e informa a Tony, por lo que los dos intentan frustrar la cita de Hackenbush con la rubia despampanante haciéndose pasar por detectives de la casa y luego como empapeladores.
Cuando llegan Whitmore y la Sra. Upjohn, Flo no está por ningún lado, ya que ha sido metida apresuradamente debajo de los cojines del sofá.
Al día siguiente, justo cuando Hackenbush ha convencido a la señora Upjohn de firmar un acuerdo para ayudar a Judy, Whitmore trae al eminente Dr. Leopold X. Steinberg de Viena, de quien espera que revele a Hackenbush como un fraude.
Después de que la señora Upjohn acepta que Steinberg la examine, Hackenbush quiere huir por miedo a quedar expuesto; Gil, Tony y Stuffy le recuerdan que Judy todavía necesita su ayuda y lo convencen para que se quede.
Después de arruinar el examen de la Sra. Upjohn, Hackenbush, Tony, Stuffy y Gil se esconden en el establo de Hi-Hat, donde Judy pronto se une a ellos. Está molesta por la luz negativa de la situación; Gil intenta levantarle el ánimo.
Cerca del establo, Stuffy comienza a simpatizar con una comunidad de negros pobres que creen que él es el Arcángel Gabriel. A medida que avanza el número, llegan Morgan, Whitmore y el Sheriff y Hackenbush, Tony y Stuffy intentan disfrazarse pintándose la cara con grasa y cara negra. El intento falla, todos salen corriendo y Whitmore finalmente expone a Hackenbush como veterinario con una carta que recibió de la Junta Médica de Florida. Pero Chistera o Hi-Hat escucha la voz de Morgan y sale disparado, saltando fácilmente varios obstáculos en el camino. Judy le sugiere a Gil que Hi-Hat es un saltador y Gil lo inscribe en la próxima carrera de obstáculos.
Morgan, que fue testigo de la destreza de salto de Hi-Hat la noche anterior, intenta evitar que participe en la carrera, pero falla. Sabiendo que Hi-Hat le tiene miedo a Morgan, todos trabajan para que Hi-Hat se dé cuenta de su presencia antes de llegar a la valla.
En la última vuelta, el caballo de Hi-Hat y Morgan caen en un obstáculo, la ría, y salen embarrados y cuando llegan a la meta, parece que el caballo de Morgan ha ganado.
Stuffy se da cuenta de que los caballos cubiertos de barro fueron intercambiados después del accidente, y el jinete de Morgan estaba montando Hi-Hat al final, lo que convirtió a Hi-Hat en el ganador.
Los negros, que han apostado todos en Hi-Hat, llegan y comienzan a caminar con Gil, Judy, Hackenbush, Tony y Stuffy por la pista de carreras, todos cantando el número final.
Humor anárquico y disparado con los malvados de turno encabezados por el gestor Witmore (Leonard Ceeley), Morgan (Douglas Dumbrille), el Doctor Steinherg (Sig Rumann) y sobre todo el malvado sheriff ( Robert Middlenass) o la despampanante Esther Muir , aquí "Flo".
De la producción señalar que la película pasó por numerosos bocetos, tratamientos, borradores, revisiones y un total de dieciocho guiones diferentes antes de llegar a su versión final. Una parte importante del guion final fue escrita por Al Boasberg, quien también contribuyó a Una noche en la ópera, pero debido a un desacuerdo con MGM, decidió no recibir ningún crédito por su trabajo. Como lo habían hecho con Una noche en la ópera, los hermanos perfeccionaron el material cómico durante una gira de vodevil de preproducción. A esto se le suma su idea de ir improvisando para la desesperación de los guionistas.
El personaje de Groucho originalmente se llamaba "Quackenbush", fue cambiado a "Hackenbush" debido a las amenazas de demandas por parte de varios médicos reales llamados Quackenbush. En Mi vida con Groucho: la visión de un hijo, Arthur Marx relata que en sus últimos años , Groucho se refería cada vez más a sí mismo con el nombre de Hackenbush.
Durante la producción, Irving Thalberg, que había llevado a los hermanos Marx a la MGM en 1934, murió repentinamente en septiembre de 1936 de neumonía a la edad de 37 años. La muerte de Thalberg antes del estreno de este filme, dejó a los Marx sin un defensor en la MGM, y el estudio nunca dio el mismo nivel. de cariño y atención al equipo que habían recibido bajo la dirección de Thalberg. Como resultado, las tres últimas películas de MGM de los hermanos Marx generalmente se consideran muy inferiores a las dos primeras producidas por Thalberg.
El lanzamiento original de Un día en las carreras presentaba la secuencia del carnaval acuático en sepia marrón claro y la escena del ballet con un tinte azul.
El parque Santa Anita en Arcadia, California, se utilizó como lugar de rodaje de algunas de las escenas del hipódromo. en uno de los filmes imprescindibles de la comedia cinematográfica norteamericana.
sábado, 9 de diciembre de 2023
Capitanes intrepidos
Pocas películas consiguen revivir una y otra vez las mismas sensaciones que cuando la viste por primera vez. Pero digo mientras me seco las lágrimas de mis ojos tal y como ocurrió la primera vez que pude ver capitanes intrépidos la película de Víctor Fleming y Michael Anderson que siempre tendré en mi corazón como una de las grandes historias y aventuras del cine.
Se trata de una producción de la MGM que contó con Louis D. Lighton del año 1937 que las que llega al corazón sí o sí y que tiene como protagonistas a Freddy Bartholomew como Harvey Cheyne, Spencer Tracy como Manuel Fidello, Lionel Barrymore como Capitán Disko Troop, Melvyn Douglas como Frank Burton Cheyne, Mickey Rooney como Dan Troop, John Carradine como Long Jack, Sam McDaniel como Doc, entre otros.
En el apartado técnico destaca el papel de la música compuesta por Franz Waxman, la fotografía de Harold Rosson y el montaje de Elmo Veron.
La película nos cuenta la historia de Harvey Chayne (Freddy Bartholomew) un niño rico y malcriado acostumbrado a tener todo lo que desea. Huérfano de madre, es Criado en un internado con el dinero de su padre, pero sin su cariño. Su manera de ser no gusta en el colegio y terminan ordenando su expulsión. Y que tras ser expulsado de su centro de estudios precisamente por manifestar esos malos valores . Es entonces cuando el padre se da cuenta de sus carencias y, para enmendar su continuada ausencia. Mientras acompaña a su padre a Europa se cae por la borda mientras realiza el viaje con su padre, siendo rescatado por un barco pesquero que faena en los Grand Banks de Terranova ( Newfoundlanden) el que trabaja Manuel Fidello su salvador.
Este lo lleva a la goleta de pesca We're Here, capitaneada por el viejo lobo de mar Disko Troop. Se ve entonces obligado a pasar los tres siguientes meses a bordo de la We're Here, un barco de Gloucester, Massachusetts, hasta que el pesquero regrese a puerto. Inicialmente el niño quiere convencer al Capitán con promesas de dinero del padre, pero no logra persuadir al capitán para que lo lleve de regreso a Nueva York ni puede convencerlo de su riqueza; pero el Capitán Troop le ofrece a Harvey incorporarse a la tripulación hasta que regrese al puerto.
Harvey se muestra reacio a realizar un trabajo real, pero finalmente acepta. Se hace amigo del hijo del Capitán Troop, Dan (Mickey Rooney), y se acostumbra al exigente estilo de vida de la pesca. De entre todos los marineros establece un hilo de amistad con su salvador, Manuel. Entre ellos se establece una relación que primero es difícil, por el carácter del niño, pero después, gracias a las lecciones de vida de Manuel, se transforma en una relación de amor y respeto. Manuel ve en Harvey al niño que nunca ha tenido y el pequeño encuentra en el pescador la figura paterna que no tuvo presente durante años.
En el barco vivirá todo tipo de experiencias y aventuras, y aprenderá a luchar por la superación, aprenderá a esforzarse y a ser valiente frente a las amargas experiencias que le esperan.
En la fase final de la película, una vez llenado el barco de bacalao llega el momento culminante: la carrera de regreso al puerto de Gloucester, Massachusetts, contra una goleta rival, la Jennie Cushman,
En un momento de tormenta, Manuel sube a la cima del mástil para enrollar la vela. Sin embargo, el mástil se agrieta y él queda enganchado al correaje y sumergido en el mar helado, enredado en las jarcias que lo cortarán por la mitad. Manuel le habla al Doc en portugués y el cocinero le dice al Capitán: Ya no tiene la mitad inferior y no quiere que el niño lo vea. Le dice al capitán que lo libere del barco, sabiendo que esto lo matará. Harvey se arrastra sobre los escombros, llorando y angustiado, mientras el capitán asesta golpe tras golpe con el hacha hasta que el aparejo finalmente se parte. Manuel besa la cruz que lleva al cuello y se hunde bajo el agua.
La goleta regresa a puerto y Harvey se reencuentra con su padre, quien queda impresionado por la madurez de su hijo. Harvey llora por Manuel, aleja a su padre y quiere quedarse en We're Here, pero Disko tranquiliza a Cheyne diciéndole que hay espacio en el corazón de Harvey para ambos hombres y que una vez allí "encontrará a Manuel una compañía muy satisfactoria".
En la iglesia, Harvey enciende dos velas, una de la dedicada por Manuel a su padre, y otra de él a Manuel. Su padre escucha a Harvey rezar para volver a estar con Manuel algún día y sigue al niño hasta el bote de Manuel, que flota cerca del barco. Harvey está inconsolable y le ruega a Cheyne que lo deje en paz.
Al día siguiente, frente al Fisherman's Memorial, él y su padre se unen a la comunidad de Gloucester para arrojar ramos y coronas de flores sobre la marea en homenaje a los hombres y niños perdidos en el mar durante esta temporada de pesca.
La última toma muestra el auto de Cheyne, acelerando por la carretera con el bote de Manuel en un remolque detrás. A través de la ventana lateral, vemos que Harvey se ríe y gesticula, obsequiando a su padre con historias de sus aventuras. Se disuelve en un primer plano de un Manuel sonriente y luego la imagen de la estatua en el Memorial del Pescador.
La película es una adaptación cinematográfica de la novela homónima - Captains Courageous- , del escritor y poeta británico Rudyard Kipling, premium Nobel de literatura en 1907.
La historia del niño rico que acaba encontrando en un humilde pescador al padre y siempre quiso tener ya fue llevada a la gran pantalla y convertida en todo un clásico en el año 1937 de la mano del cine hasta Víctor Fleming quien años después consolidaría su éxito con las oscarizadas Lo que el viento se llevó y El mago de Oz.
En esta ocasión sin embargo, fue Michael Anderson que tuvo una nominación al Óscar por la dirección de La vuelta al mundo en ochenta días y fue quien cogió las riendas de la dirección ofreciendo una película homenaje los hombres del mar y supo crear una obra perfecta en todos sus aspectos para que esta rebosara emotividad y ternura.
La película fue rodada en exteriores, y se actualizó la historia enmarcándola a mediados de la década de 1920. Se rodó en Port aux Basques, Terranova y Shelburne, Nueva Escocia en Canadá, y Gloucester, Massachusetts en los Estados Unidos.
El filme fue galardonado con el Premio Oscar 1938 al mejor actor principal (Spencer Tracy), y fue candidata a los premios al mejor montaje, a la mejor película y al mejor guion. Obtuvo también el Premio Photoplay- Medalla de Honor 1937 (Louis D. Lighton: productor).
La ejemplar narración consigue retratar magníficamente a los sinceros personajes protagonizados destacando un Spencer Tracy insuperable y guía vital y espiritual del chico Freddy Bartholomew que le dice: "I want to be with you, Manuel" -Yo quiero estar contigo, Manuel- en esta película de aventuras, pero es mucho más ya que habla del valor de la amistad y el trabajo por encima de la posición social y el dinero.
De ella se ha escrito mucho y muy bien. De entre ellos destaca lo publicado por Frank S. Nugent en el The New York Times cuando dice que "otro de esos grandes trabajos cinematográficos que esperamos del estudio más pródigo de Hollywood. Con su rica producción, magnífica fotografía marina, admirable dirección y actuaciones, la película trae a la vida cada página de la novela de Kipling e incluso añade un par de capítulos de su cosecha."
En Variety se informa que "Al relato de Kipling (...) se le ha dado una espléndida producción, interpretación, fotografía y composición dramática."
Jesse Hassenger en AV Club nos comenta "La destreza en la elaboración y una actuación merecedora de un Oscar ponen viento en las velas de 'Captains Courageous' (...) Gran parte de su encanto reside en lo no fantásticas que son sus circunstancias."
En Harrison´s report se publicó que la película era "¡Excelente! Es el tipo de entretenimiento que el público no olvidará pronto, ya que su belleza espiritual deja una profunda impresión en uno".
Para John Mosher de The New Yorker la película la calificó como "una película ... rica como imágenes magníficas como un boceto de la tormenta y la lucha en el océano"
En la revista australiana Urbancinefile, Andrew L. Urban describe la película como "El logro de la película es trasladar de la página a la pantalla la manera en la que la relación se desarrolla, manteniendo la sensación de aventura a la par que el desarrollo de personajes."
En el Reino Unido Geoff Andrew en las páginas de Time Out afirma que "Difícilmente es buen arte, pero sirve como pasatiempo." Para Philip French en The Guardian la película "Trajo una gran sensibilidad al mundo de los niños"
Ya en España, Joaquín de Luna en El País sostiene que "Spencer Tracy enseña de manera entusiasta que la vida hay que agarrarla por los cuatro costados. Imperecedera."
Y en Fotogramas nos dice que se trata de "Un clásico del cine de aventuras (...) Es uno de estos films que consiguen cautivar sin causa aparente, con el simple atractivo de la obra bien hecha y de la más simple emotividad."
Para Fausto Fernández en X - antes Twitter- sentencia y siempre atina escribiendo ""Ay mi pescadito..." Si has empezado ya a llorar acordándote de Manuel es que sabes que Capitanes Intrépidos es una obra maestra sin ninguna pretensión de serlo. La gran aventura de hacerse hombre, de aceptar a la vida y a la muerte. " Como sigo llorando casi 11 horas después dejo ya la entrada.
sábado, 29 de julio de 2023
Pépé le Moko
Mientras el Ville d´Oran sale del puerto, dejando atrás la Kasbah de Argel. No sólo queda la Kasbah de la capital de Argelia, sino queda el cuerpo sin vida de un jefe de una banda local buscado por la policía y que tenía su refugio en la zona alta de la ciudad. Ante de morir ha estado llorando viendo a su amante partir en barco, antes de morir ha gritado su nombre ante su silueta, pues la ha visto sobre el barco un segundo. Ella no lo ha oído ya que ha sonado la sirena del barco al partir del puerto. Antes de morir ha sacado un cuchillo, a pesar de las grilletes que aprisionaban sus manos, Antes de morir y de poner fin a su vida le han cruzado las lágrimas su rostro. Así termina la historia de un hombre duro, pero sobre todo, la historia de una de las películas más míticas del cine francés. Así es “Pépé le Moko”.
Un título mítico y que estaba deseando ver por todo: nombre sugerente, título que está en todas las enciclopedias como de los más relevantes, por saber que era eso de "Le Moko". Ahora sé que Moko es el nombre propio que se utiliza para designar a los sureños en general, pero a los naturales de Toulon , les toulonnais, en particular. La palabra fue inventada por los marineros bretones que, enfrentados a los de Provenza, reprochaban con frecuencia a estos últimos intercalar sus frases con: em'acò (y con eso), pronunciado aproximadamente “'m'oco” en Toulon .
Influenciada por el cine de gángsters americano, y dirigida por Julien Duvivier , nos encontramos con un film con voz y personalidad propia: basada en la novela homónima (aunque se presentó bajo el nombre de Detective Ahelbé) de Henri La Barthe, que participó como guionista junto al director, siendo adaptada por Jacques Constant, con los diálogo de Henri Jeanson, siendo producida por Paris Film y estando como productores Robert y Raymond Hakim, con un rodaje en exteriores, imágenes semidocumentales que nos muestra la fauna humana que habitaba la kasbah, pero con todo la obra sigue los planteamientos típicos del cine que , por aquellos, - estamos en 1937-, se hacía el Jardín, en Hollywood. El personaje de Gabin es arquetípico del cine realista poético francés.
La película contó con el montaje de Marguerite Beaugé, la fotografía de Jules Kruger y Marc Fossard, el sonido de Antoine Archimbaud y la música de Vincent Scotto y Mohamed Iguerbouchène, aunque en la misma suena la canción: Où est ? con letra de André Decaye/Lucien Carol y música de Vincent Scotto , interpretada por la cantante Fréhel, que interpreta el papel de una cantante olvidada por el público -que es ella en el momento de la película-. Se trata de una canción nostálgica que evoca París. El propio Jean Gabin interpreta en esta película una canción de amor de sus inicios en el music hall a lo Maurice Chevalier .


