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sábado, 9 de diciembre de 2023

Capitanes intrepidos



Pocas películas consiguen revivir una y otra vez las mismas sensaciones que cuando la viste por primera vez. Pero digo mientras me seco las lágrimas de mis ojos tal y como ocurrió la primera vez que pude ver capitanes intrépidos la película de Víctor Fleming y Michael Anderson que siempre tendré en mi corazón como una de las grandes historias y aventuras del cine.



Se trata de una producción de la MGM que contó con Louis D. Lighton del año 1937 que las que llega al corazón sí o sí y que tiene como protagonistas a Freddy Bartholomew como Harvey Cheyne, Spencer Tracy como Manuel Fidello, Lionel Barrymore como Capitán Disko Troop, Melvyn Douglas como Frank Burton Cheyne, Mickey Rooney como Dan Troop, John Carradine como Long Jack, Sam McDaniel como Doc, entre otros.

En el apartado técnico destaca el papel de la música compuesta por Franz Waxman, la fotografía de Harold Rosson y el montaje de Elmo Veron. 

La película nos cuenta la historia de Harvey Chayne  (Freddy Bartholomew) un niño rico y malcriado acostumbrado a tener todo lo que desea. Huérfano de madre, es Criado en un internado con el dinero de su padre, pero sin su cariño. Su manera de ser no gusta en el colegio y terminan ordenando su expulsión. Y que tras ser expulsado de su centro de estudios precisamente por manifestar esos malos valores . Es entonces cuando el padre se da cuenta de sus carencias y, para enmendar su continuada ausencia. Mientras acompaña a su padre a Europa se cae por la borda mientras realiza el viaje con su padre, siendo rescatado por un barco pesquero que faena en los Grand Banks de Terranova ( Newfoundlanden) el que trabaja Manuel Fidello su salvador. 

Este lo lleva a la goleta de pesca We're Here, capitaneada por el viejo lobo de mar Disko Troop. Se ve entonces obligado a pasar los tres siguientes meses a bordo de la We're Here, un barco de Gloucester, Massachusetts, hasta que el pesquero regrese a puerto. Inicialmente el niño quiere convencer al Capitán con promesas de dinero del padre, pero no logra persuadir al capitán para que lo lleve de regreso a Nueva York ni puede convencerlo de su riqueza; pero el Capitán Troop le ofrece a Harvey incorporarse a la tripulación hasta que regrese al puerto. 

Harvey se muestra reacio a realizar un trabajo real, pero finalmente acepta. Se hace amigo del hijo del Capitán Troop, Dan (Mickey Rooney), y se acostumbra al exigente estilo de vida de la pesca. De entre todos los marineros establece un hilo de amistad con su salvador, Manuel. Entre ellos se establece una relación que primero es difícil, por el carácter del niño, pero después, gracias a las lecciones de vida de Manuel, se transforma en una relación de amor y respeto. Manuel ve en Harvey al niño que nunca ha tenido y el pequeño encuentra en el pescador la figura paterna que no tuvo presente durante años. 



En el barco vivirá todo tipo de experiencias y aventuras, y aprenderá a luchar por la superación, aprenderá a esforzarse y a ser valiente frente a las amargas experiencias que le esperan.



En la fase final de la película, una vez llenado el barco de bacalao llega el momento culminante: la carrera de regreso al puerto de Gloucester, Massachusetts, contra una goleta rival, la Jennie Cushman, 

En un momento de tormenta, Manuel sube a la cima del mástil para enrollar la vela. Sin embargo, el mástil se agrieta y él queda enganchado al correaje y sumergido en el mar helado, enredado en las jarcias que lo cortarán por la mitad. Manuel le habla al Doc en portugués y el cocinero le dice al Capitán: Ya no tiene la mitad inferior y no quiere que el niño lo vea. Le dice al capitán que lo libere del barco, sabiendo que esto lo matará. Harvey se arrastra sobre los escombros, llorando y angustiado, mientras el capitán asesta golpe tras golpe con el hacha hasta que el aparejo finalmente se parte. Manuel besa la cruz que lleva al cuello y se hunde bajo el agua. 

La goleta regresa a puerto y Harvey se reencuentra con su padre, quien queda impresionado por la madurez de su hijo. Harvey llora por Manuel, aleja a su padre y quiere quedarse en We're Here, pero Disko tranquiliza a Cheyne diciéndole que hay espacio en el corazón de Harvey para ambos hombres y que una vez allí "encontrará a Manuel una compañía muy satisfactoria". 

En la iglesia, Harvey enciende dos velas, una de la dedicada por Manuel a su padre, y otra de él a Manuel. Su padre escucha a Harvey rezar para volver a estar con Manuel algún día y sigue al niño hasta el bote de Manuel, que flota cerca del barco. Harvey está inconsolable y le ruega a Cheyne que lo deje en paz. 

Al día siguiente, frente al Fisherman's Memorial, él y su padre se unen a la comunidad de Gloucester para arrojar ramos y coronas de flores sobre la marea en homenaje a los hombres y niños perdidos en el mar durante esta temporada de pesca. 

La última toma muestra el auto de Cheyne, acelerando por la carretera con el bote de Manuel en un remolque detrás. A través de la ventana lateral, vemos que Harvey se ríe y gesticula, obsequiando a su padre con historias de sus aventuras. Se disuelve en un primer plano de un Manuel sonriente y luego la imagen de la estatua en el Memorial del Pescador.



La película es una adaptación cinematográfica de la novela homónima - Captains Courageous- , del escritor y poeta británico Rudyard Kipling, premium Nobel de literatura en 1907.

La historia del niño rico que acaba encontrando en un humilde pescador al padre y siempre quiso tener ya fue llevada a la gran pantalla y convertida en todo un clásico en el año 1937 de la mano del cine hasta Víctor Fleming quien años después consolidaría su éxito con las oscarizadas Lo que el viento se llevó y El mago de Oz.

En esta ocasión sin embargo, fue Michael Anderson que tuvo una nominación al Óscar por la dirección de La vuelta al mundo en ochenta días y fue quien cogió las riendas de la dirección ofreciendo una película homenaje los hombres del mar y supo crear una obra perfecta en todos sus aspectos para que esta rebosara emotividad y ternura. 

La película fue rodada en exteriores, y se actualizó la historia enmarcándola a mediados de la década de 1920. Se rodó en Port aux Basques, Terranova y Shelburne, Nueva Escocia en Canadá, y Gloucester, Massachusetts en los Estados Unidos.

El filme fue galardonado con el Premio Oscar 1938 al mejor actor principal (Spencer Tracy), y fue candidata a los premios al mejor montaje, a la mejor película y al mejor guion. Obtuvo también el Premio Photoplay- Medalla de Honor 1937 (Louis D. Lighton: productor).

La ejemplar narración consigue retratar magníficamente a los sinceros personajes protagonizados destacando un Spencer Tracy insuperable y guía vital y espiritual del chico Freddy Bartholomew que le dice: "I want to be with you, Manuel" -Yo quiero estar contigo, Manuel- en esta película de aventuras, pero es mucho más ya que habla del valor de la amistad y el trabajo por encima de la posición social y el dinero.



De ella se ha escrito mucho y muy bien. De entre ellos destaca lo publicado por Frank S. Nugent en el The New York Times cuando dice que "otro de esos grandes trabajos cinematográficos que esperamos del estudio más pródigo de Hollywood. Con su rica producción, magnífica fotografía marina, admirable dirección y actuaciones, la película trae a la vida cada página de la novela de Kipling e incluso añade un par de capítulos de su cosecha." 

En Variety se informa que "Al relato de Kipling (...) se le ha dado una espléndida producción, interpretación, fotografía y composición dramática." 

Jesse Hassenger en AV Club nos comenta "La destreza en la elaboración y una actuación merecedora de un Oscar ponen viento en las velas de 'Captains Courageous' (...) Gran parte de su encanto reside en lo no fantásticas que son sus circunstancias." 

En Harrison´s report se publicó que la película era "¡Excelente! Es el tipo de entretenimiento que el público no olvidará pronto, ya que su belleza espiritual deja una profunda impresión en uno". 

Para John Mosher de The New Yorker la película la calificó como "una película ... rica como imágenes magníficas como un boceto de la tormenta y la lucha en el océano" 



En la revista australiana Urbancinefile, Andrew L. Urban describe la película como "El logro de la película es trasladar de la página a la pantalla la manera en la que la relación se desarrolla, manteniendo la sensación de aventura a la par que el desarrollo de personajes." 

En el Reino Unido Geoff Andrew en las páginas de Time Out afirma que "Difícilmente es buen arte, pero sirve como pasatiempo." Para Philip French en The Guardian la película "Trajo una gran sensibilidad al mundo de los niños" 

Ya en España, Joaquín de Luna en El País sostiene que "Spencer Tracy enseña de manera entusiasta que la vida hay que agarrarla por los cuatro costados. Imperecedera." 

Y en Fotogramas nos dice que se trata de "Un clásico del cine de aventuras (...) Es uno de estos films que consiguen cautivar sin causa aparente, con el simple atractivo de la obra bien hecha y de la más simple emotividad." 

Para Fausto Fernández en X - antes Twitter- sentencia y siempre atina escribiendo ""Ay mi pescadito..." Si has empezado ya a llorar acordándote de Manuel es que sabes que Capitanes Intrépidos es una obra maestra sin ninguna pretensión de serlo. La gran aventura de hacerse hombre, de aceptar a la vida y a la muerte. " Como sigo llorando casi 11 horas después dejo ya la entrada.  



martes, 26 de octubre de 2021

Vive como quieras



De un humanista y un hombre comprometido como Ford a otro que defiende esos mismos valores en You Can't Take It With You, una de las joyas de séptimo arte que fue recompensado en los Oscar.

*EC: En construcción

domingo, 21 de febrero de 2021

Cena a las 20:00


Tiene todos los ingrediantes para ser una buena película, y lo es. Tiene un elenco de campanillas, posiblemente de lo más granado de los veteranos que a inicios de los años 30 se habían adaptado al sonoro. Un director de renombre que estaba por hacerse como gran director y un productor de relumbrón . Un contexto que pesa y que está en la película más que latente, el crack del 29 y sus consecuencias. Que habla del cine , del éxito y la decadencia. Y junto a ello, una comedia de teléfono blanco que se transforma en drama y que en ningún momento es una cosa ni otra. Eso es Dinner at Eight  

Hablamos de David O. Selznick, George Cukor y un cielo estrellado éste que encabezan lo más granado de la Metro-Goldwyn-Mayer del momento: los Barrymore, John Barrymore y Lionel Barrymore, la estrella rubia Jean Harlow, un icono de belleza de lo mas atrevido y sugerente de la época, el enorme Wallace Beery como aspecto de rudo hombre, la actriz canadiense Marie Dressler fallecida al año del estreno (1934), alos que se suman Billie Burke, Lee Tracy, Edmund Lowe, Edward Woods, Anna Duncan y Mary Dees. 

La película está basada en la homónima obra teatral de George S. Kaufman y Edna Ferber transformado en guion por las mentes de Herman J. Mankiewicz, Frances Marion y con diálogos adicionales de Donald O. Stewart. Manejo el director y la Metro un presupuesto de $ 435,000

La película cuenta con la música de William Axt, el sonido de Douglas Shearer con tecnología de la Western Electric Sound System, la fotografía en blanco y negro de William H. Daniels, la dirección artística de Hobe Erwin y Fredric Hope y el montaje de Ben Lewis y el vestuario de Adrian. 


Los títulos de crédito del elenco lo encabeza la veterana Marie Dressler como Carlotta Vance, le siguen John Barrymore como Larry Renault, Wallace Beery como el nuevo rico Dan Packard, Jean Harlow como Kitty Packard, esposa de Dan y Lionel Barrymore como Oliver Jordan. Junto a ellos aparecen Lee Tracy como Max Kane, agente de Larry Renault, Edmund Lowe como Dr. Wayne Talbot, Billie Burke como Millicent Jordan, esposa de Oliver, Madge Evans como Paula Jordan, la hija de los Jordans, Jean Hersholt como Jo Stengel, el productor teatral, Karen Morley como Lucy Talbot, esposa de Wayne Talbot, Louise Closser Hale, como Hattie Loomis, la prima de Millie, Phillips Holmes como Ernest DeGraff, prometido de Paula Jordan y May Robson como Sra. Wendel, la cocinera de los Jordans. 

Estamos en una ciudad portuaria del este del país no definido ¿Nueva York?. Se supone que en las cercanías de Washington y en casa de los Jordan. No hace mucho que han estado en Londres y allí fueron agasajados por miembros de la alta sociedad. 

Ante la noticia de que una de esas familias británicas , Lord y Lady Ferncliffe, están en el país, han aceptado su invitación a cenar. se encuentran en Estados Unidos Millicent Jordan (Billie Burke) y su marido Oliver (Lionel Barrymore) se plantean ser los anfitriones para una cena para estos "amigos", aunque el magnate naviero, encuentra a los Ferncliffe aburridos. 

Mientras su hija, Paula ( Madge Evans ) está preocupada por el inminente regreso de su prometido, Ernest DeGraff ( Phillips Holmes ), de Europa. 

Los cinco están invitados, pero lo correcto es que asisten personas relevante a la cena. Será una cena reducida, con un número limitado de comensales. La cena será de etiqueta y reúne a personas destacadas de las finanzas, la empresa, el teatro, el cine, la medicina y otras. 

Millicent, una ama de casa perfeccionista, desea animar a su marido, cuya salud , tras el viaje y debido a que la crisis afecta al negocio, está un poco resentida. A eso se suma el deseo de ella de relacionarse con una pareja de aristócratas de postín en cuyo honor se ha convocado la cena. 

La primera en ser invitada es un amor de juventud de Oliver Jordan, una antigua actriz de teatro, de 65 años, Carlota Vance (Marie Dressler), que acaba de llegar de Europa. Se trata de una mujer que ha tenido una enorme fortuna y que es accionista en la empresa de Oliver , pero que ahora necesita liquidez inmediata para atender gastos urgente. Carlotta llega a su oficina y recuerdan el pasado. Oliver le pidió que se casara con él el día que cumpliera 21 años (ella es mayor). Cuando ella se negó, él se puso manos a la obra en su empresa hasta convertirla la más importante del país. En su apogeo, los amantes de Carlotta la colmaron de valores y gemas. 

No obstante, Oliver se ve en la obligación de invitar igualmente al responsable de las principales preocupaciones de su marido, un hombre de negocios Dan Packard (Wallace Berry),un ex minero que trabajaba en Montana, acepta considerar ayudar a Oliver, pero en el fondo desea controlar una antigua empresa familiar que pretende hacerse con las acciones de la empresa Jordan Shipping. Está casado con una rubia explosiva , frívola y sin cultura Kitty (Jean Harlow). 


El empresario no sabe que ella mantiene una relación el Dr. Wayne Talbot (Edmund Lowe), que también atiende a los Jordan. Oliver convence a Millicent para que invite a los Packard. Kitty, que es joven, hermosa, maleducada y socialmente ambiciosa, acepta con entusiasmo. 


Dan se niega a ir, pero cambia de opinión cuando se entera de que Lord Ferncliffe, "el hombre más rico de Inglaterra" 

Tambien invita a un popular actor en horas bajas, Larry Renault (John Barrymore), que no encaja en la maquinaria del cine sonoro y que mantiene un idilio con la hija de los Jordan, Paula (Magde Evans), de 19 años, una chica con dudas sobre su inminente matrimonio, que no puede ser atendida por la madre bloqueada por el estrés . Paula adora a Larry y no puede imaginarse la vida con Ernest ahora. Su romance ha durado casi un mes. Sin embargo, Larry quiere romperlo. Tiene 47 años, Paula 19. El le comenta como abandonó a su primera esposa; la segunda, borracha, condujo su coche por un acantilado y todavía está casado con la tercera, ahora una gran estrella. Ha tenido innumerables aventuras. Está agotado. "Esta es la primera cosa decente que he hecho en mi vida", le dice a una Paula que se niega a escuchar y declara que se lo contará a su familia esta noche. 

Mientras sale de la habitación, Carlotta que va junto a sus prritos ve a Paula salir de la habitación de Larry. 

Larry tiene además otros problemas. Es un alcohólico empedernido y está al borde del colapso. Su agente, Max Kane ( Lee Tracy ), le dice que la obra de teatro con la que contaba tiene un nuevo productor, Jo Stengel ( Jean Hersholt ). Stengel ha puesto a otro actor a la cabeza del reparto , pero está dispuesto a considerar a Larry como personaje para un pequeño papel. 

Mientras tanto el día de la cena, la esposa del Doctor, Lucy ( Karen Morley ), descubre en una comprometedora llamada telefónica con Kitty. Lucy todavía lo ama y él quiere cambiar. Se besan, pero ha de alir a atender a Oliver que se encuentra muy mal. Oliver deduce sabiamente la gravedad de su enfermedad. Talbot le dice a su enfermera el diagnóstico: trombosis de la arteria coronaria. 

Los problemas para Millicent van a más. Oliver le dice que se encuentra cansado. Pero ella únicamente atuende a la cena. Ignora incluso a su hija. Las cosas van a peor los Ferncliffes han cancelado su asistencia pues han decidido irse a Florida, pero la cena sigue adelante. 

Pero la situación se complica cuando el mayordomo es ingresado de urgencia en una clínica tras una pelea con el otro mayordomo que ha sido detenido por la policía. Hay que buscar unos para la cena. Entretanto suceden muchas cosas imprevistas e importantes a los anfitriones e invitados. 

Mientras todo esto ocurre en casa de los Jordan Kitty y Dan tienen una pelea feroz. Amenazada con el divorcio, ella le dice que elija entre su nombramiento en el gabinete presidencial o una revelación de su carrera y sus sucios negocios. Kitty le obliga a salvar la "Jordan" y tratarla con más respeto. Ella gana esta ronda porque Dan no sabe el nombre de su amante. Su doncella, Tina ( Hilda Vaughan ), que lo hace, procede a chantajearla quedándose con su pulsera de diamantes. 

Cuando Max regresa al apartamento de Larry éste repudia a Stengel, quien se va. Max reprende a Larry y le dice la verdad : es un actor acabado a quien nadie le interesa. Casi de inmediato se persona el gerente del hotel le dice a Larry que se vaya mañana. Larry borracho otra vez, enciende su chimenea de gas, se reclina para mostrar su famoso perfil y espera morir. 


Los invitados a la cena llegan a casa de los Jordan. Carlotta le cuenta a Paula la muerte de Larry y consuela a la niña que llora. Oliver tiene un ataque al coorazón que es atendiido por el Doctor que , a su vez, informa de la gravedad a Millicent que se entera en ese momento de su enfermedad y de la pésima situación del negocio. Primero, llora, luego entra en acción, planeando su futuro. 

Abajo, Kitty obliga a Dan a decirle a Oliver que ha salvado la línea Jordan. Al entrar en el comedor en que tendrá lugar la cena, Kitty comenta, “yo estaba leyendo un libro el otro día”, y Carlotta hace una mueca. El libro decía que la maquinaria ocupará el lugar de todas las profesiones. Carlotta mira a Kitty de arriba a abajo y la toma del brazo diciéndole: "Oh, querida, eso es algo de lo que nunca debes preocuparte". Al entrar se cierra la puerta del comedor y acaba la película. 


Se rodó en los MGM Studios. Se estrenó en Hollywood el 29 de agosto 1933. El estreno tuvo lugar el enero de 1934.Resulto en su momento el primer éxito de Cukor con una taquilla de $ 2,156,000 al que le reprocharon haberla realizado en solo 24 días.


El personaje de Carlotta fue inspirado según la web de TCM.comen la personalidad de la famosa actriz de teatro y cine mudo Maxine Elliott, así como su carácter y manera de actuar mientras se encontraba en algún proyecto. Marie Dressler falleció a causa de cáncer en julio de 1934, menos de un año después del estreno de la película, por lo que se sabe, ya se encontraba grave, desde el inicio de la producción del filme. Se estaba recuperando de una cirugía cuando Dinner at Eight comenzó a filmar. 

Joan Crawford fue considerada para el papel de Paula Jordan y Clark Gable fue considerado para el papel del Dr. Wayne Talbot. Era normal, como señalaba Terenci Moix en el segundo tomo de su Historia del Cine, era la intención de una de las fórmulas más prósperas de la Metro, "el filme de estrellas", una fómula que en los años 30 tiene dos exponentes, "Gran Hotel" en la que estaban la Garbo, la Crawford los dos Barrymore, Wallace Berry y Lewis Stone. "Cena a las ocho" siguió su estela. 

Para Moix se trataba de ina producción personal de David O´Selznick. Señalaba el escritor catalán que "Esta comedia, que tiene su origen en una obra teatral de Edna Ferber y George Kauffman, señala los aspectos más peculiares del estilo Cukor en los años treinta: brillantez, sofistificación, y una perfecta estructura argumental que propone el retrato de varios personajes unidos por un nexo común: la cena que prepara una anfitriona del gran mundo (Billie Burke) demasiada enfrascada en sus compromisos sociales para atender el drama personal de su marido (Lyonel Barrymore) a punto de arruinarse y consolado por una vieja amiga, la entrañable Mary Dressler, convertida en actriz famosa y nunca tangenial. Paralelamente un nuevo rico de aspecto tan grosero como su comportamiento (Wallace Beery) forja una intriga en la que todavía tiene tiempo de introducir constantes peleas con su esposa, o acaso mantenida : una Harlow nunca tan sublime como su estrepitoso retrato de la vulgaridad".

Destaca Moix que la película pone en su final "el broche de oro a la  prodigiosa filigrana ejecutada por Cukor, Dressler y Harlow mantienen uno de los diálogos inmortales de la historia del cine:

-Harlow (fingiendo finura): "El otro día leí un libro"
-Dressler (pasmada): "Leyó un libro"
-Harlow: "...Algo sobre la civilización y ese tipo de cosas...Ese fulano dice que, en un futuro, las máquinas harán todos los oficios".
-Dressler (mirándola de arriba abajo): "Francamente, querida, esto es algo que a usted no debe preocuparla en absoluto". 

Entran juntas en el comedor, cuyas puertas se cierran para el espectador a los ligeros acordes de un fox.trot de D-R. Williamns, bendecido seguramente por el propio Culor". 

Según el director George Cukor, John Barrymore (1882-1942), creó el personaje de Larry Renault usando recuerdos de su suegro, Maurice Costello , su cuñado, Lowell Sherman , y especialmente, él mismo. El gran "perfil" era su apodo y tuvo problemas reales con tanto con las mujeres - se casó en cuatro ocasiones y tuvo muchas aventuras extramatrimoniales, de hecho, su vida era la comidilla de Hollywood- como con el alcohol, tanto es así que murió de cirrosis en 1942. El hermano de Lionel , John,  tuvo igualmente una larga carrera como actor de teatro, era uno de esos especializados en Shakespeare, y tuvo un largo recorrido como actor de cine mudo. Se adaptó bien al sonoro participando junto a su hermano Lionel no sólo en esta película sino también en Grand Hotel de Edmund Goulding (1932). 

Trabajará igualmente con Howard Hawks (La comedia de la vida, 1934). Ya con lapsus de memoria se tuvo que retirar temporalmente para retornar en 1936 con George Cukor para su Romero y Julieta (1936 ). A inicios de los 40 lo vemos en The Great Profile de Walter Lang (1940) y en Playmates de David Butler (1941). Después de un delirium tremens falleció en 1942.

Su hermano Lionel le sobreviviría y eso que era cuatro años mayor que él con parecida carrera en 1924 dejó Broadway por Hollywood. En 1930 era, además de actor, ayudante de dirección estuvo en los 30 y 40 estereotipado como un actor que hace un personaje gruñón, pero normalmente dulce y siguió trabajando durante muchos años y en películas muy importantes con directores Victor Fleming , Frank Capra, Richard Thorpe, Henry Hathaway, King Vidor y John Huston en obras maestras. Barrymore murió en noviembre de 1954 de un ataque al corazón.  

La que volvía por entonces taquicárdicos a los hombres en aquellos años es precisamente una de las actrices que aparece en pantalla. Hablamos de Jean Harlow, una actriz nacida en Kansas, en 1911, de corta vida, pero intensa, y corta carrera que abarcó únicamente nueve años. Sex symbol de la década en los treinta se casó en tres ocasiones y murió a los 26 años de un ataque renal. 

Mujer de voluptuoso cuerpo y de voz transgresora que imitaba , como hace en la película, la voz de una gatita, tanto es así que se llama Kitty , aunque en su vida personal era "Baby" su carrera profesional abarcó nueve años.Se casó a los 16 años y a los 19 se divorció para irse rumbo a Hollywood junto a su madre y su padrastro Marino Bello, un tipo vinculado a la mafia.

La joven consiguió trabajo como extra en películas de la 20th Century Fox y apareció en el corto mudo Double Whoopee (1929), una comedia de Stan Laurel y Oliver Hardy. Fue entonces cuando decidió cambiar su nombre por el de su adorada madre, que sonaba mucho mejor. Para diferenciarlas, las llamaban Mamá Jean y Baby Jean. Ya llevaba el "look" y los andares que la identicarán: rubia platino y su manera insinuante de moverse. 

Pronto llamó la atención del magnate Howard Hughes, que la fichó para la versión sonora de Los ángeles del infierno (1930). La première del filme tuvo lugar el 27 mayo de 1930 y fue un éxito apoteósico. Declaró tras el estreno “Me gustaría aprovechar la ocasión para darle las gracias públicamente al señor Hugues por la oportunidad que me ha dado”. 

A pesar de que su contrato la vinculaba a Hugues , la Metro Goldwyn Mayer, de Louis B. Mayer, pasó por su puerta. Y se subió. Trabajó junto a Spencer Tracy en Goldie (1931) y con James Cagney en El enemigo público (1931). 

Tras eso el productor Paul Bern, se encaprichó de ella y consiguió que le dieran el codiciado papel protagonista en La pelirroja (1932). Allí cimentó su fama de femme fatal y sex symbol. Era conocido su gusto por no llevar ropa interior. Se casó finalmente con Bern y comenzó su calvario personal de peleas y algunas palizas. 

Una de ellas en septiembre de 1923 buscó refugio en casa de su madre. Poco después apareció el cuerpo sin vida de Paul Bern con un disparo en la sien y una nota: “Querida mía. Desgraciadamente esta es la única forma de remediar la horrible equivocación que he cometido y de borrar la humillación que te he provocado. Te quiero, Paul. PD: Entenderás que lo de anoche solo era teatro”. 

Pese al escándalo de la muerte de su marido, su carrera no se vio afectada. Volvió al trabajo para continuar con el rodaje de Tierra de pasión, junto a Clark Gable. Con el galán de la gran pantalla coprotagonizó un total de seis películas y algunas historias para no contar. Con 21 años y un largo historial de amantes, Jean no tardó en volver a enamorarse y contraer matrimonio. El afortunado fue el operador de cámara Harold Rosson. Sin embargo, el matrimonio solo duró siete meses. 

En 1935, dos años después del estreno de Cena a las 8, conoció al actor William Powell, del que estaba muy enamorada y con el que tenía planes de boda. Pero cuando su vida sentimental parecía encontrar la estabilidad. Para 1937, mientras rodaba Saratoga con Gable, se puso muy enferma. Se desmayó en el plató y cuando fue trasladada al hospital, días después, ya era demasiado tarde. Fue diagnosticada de uremia, una enfermedad del riñón que padecía tras haber contraído de joven la escarlatina. El 7 de junio de 1937 fallecía en el hospital. La película Saratoga se acabó de filmar con dobles de cuerpo de la actriz y fue el mayor éxito de su carrera.  

En 1933, Dinner at Eight tanto ella como la película y los hermanos Barrymore recibieron alabanzas por parte de los críticos. 

Para Mordaunt Hall , el crítico más leído de The New York Times , admiró la mezcla reflexiva pero "rápida" de drama y "diálogo invertido" del guión, atribuyendo la hábil adaptación del guión de George S. Kaufman y Edna Ferber de la producción teatral al cine tras su estreno en Broadway el año anterior. Hall también elogió las actuaciones del elenco repleto de estrellas de la película, y prestó especial atención al trabajo de Marie Dressler, Billie Burke, John Barrymore, Wallace Beery y Jean Harlow: 

"Dinner at Eight tiene un gran elenco , y entre los actores se encuentran la mayoría de las luces estelares de los estudios Metro-Goldwyn-Mayer, además de algunas prestadas de otras compañías. Es una de esas películas extrañas que te mantiene en tu asiento hasta el desvanecimiento final, porque nadie quiere perderse una de las líneas brillantes. Es una narrativa de rápido movimiento con su humor y tragedia, una que ofrece una mayor variedad de caracterizaciones que las que se han visto en cualquier otra película ... Una fuerte línea de drama recorre la historia a pesar del diálogo invertido. La imagen transcurre junto con un flujo constante de incidentes inusualmente bien entrelazados, que se entrelazan de manera más experta hacia el final. Esto se debe a la excelente escritura del Sr. Kaufman y la Srta. Ferber ... Los actores veteranos del escenario, que desde entonces han sido conquistados por las películas sonoras, son los principales activos de esta película. Es un gran placer contemplar a Marie Dressler alejada de sus papeles habituales, vestida a la altura de la moda y con unas líneas dadas que provocaron ráfagas de alegría en la audiencia de la primera noche ... La señorita Dressler está espléndida como la sabia Carlotta. La contribución de la señorita Burke a la historia es todo lo que uno podría desear. Ella es la personificación de una anfitriona ansiosa en un momento y posteriormente una mujer profundamente decepcionada. John Barrymore aborda su papel con su habilidad artística habitual. Su actuación durante los últimos momentos de Larry es más efectiva. El señor Beery encaja en el papel de Dan Packard como si estuviera escrito especialmente para él y la señorita Harlow aprovecha al máximo el papel de Kitty



En su reseña, Variety también elogió la trama y las actuaciones de la película. También destacó el papel de Dressler, aunque centró sus cumplidos principalmente en la interpretación de Harlow de Kitty:

La historia se desarrolla de principio a fin con una tensión que nunca se relaja, sus momentos sombríos se alivian con toques más ligeros en un mosaico fascinante durante casi dos horas ... Los honores de actuación probablemente irán a la señorita Dressler y la señorita Harlow, esta última asumiendo su papel para hacer que se destaque, incluso en esta distinguida compañía, por el tratamiento asombrosamente equilibrado de Kitty, la pequeña traviesa astuta que engancha a un millonario inflexible y sin escrúpulos y luego lo hace tumbarse y darse la vuelta. Según las probabilidades, lo mejor que ha hecho la señorita Harlow hasta la fecha


La fantástica película tiene digamos el toque "Cukor" elegancia impecable en la puesta en escenas, actores y actrices que van a la cena que llevan a la casa de los Jordan realidades personales y familiares turbulentas. 

Interesante en la película es como plantea temas de calado como la Depresión, los efectos de la misma en la alta sociedad, pero también una batalla de sexos, los corrupción política, la traición, las apariencias y la necesidad de adaptarse a los cambios así como el triunfo del maquinismo que augura Kitty la más insensata y la más consciente de lo que hay en juego. Ese toque Cukor , un director que fallecía en 1983, que en esta década dirigió Our betters (1933), David Copperfield (1935) , Camille (1936) o Mujeres (1939), trabajando además de la Harlow con Greta Garbo, Joan Crawford o Normas Shearer, va a acompañado por dosis de humor, más bien negro, crítica social sin saña, diálogos ingeniosos, mordaces, incisivos y unos actores que están simplemente soberbios. Es historia del cine. 



sábado, 29 de septiembre de 2018

Grand Hotel


Con el sonido de un vals, el del Danubio Azul de Joham Strauss, una presentación de personajes similar a las que nos hacía el genial Howard Hawks, y una personaje el Dr. Otternschlag interpretado por Lewis Stone que abre y cierra la película con una declaración de intenciones en la que afirma "Grand Hotel. Siempre es lo mismo. La gente viene. La gente se va. Nunca sucede nada", cercana al sentido a la idea de la vida como algo circular llena de historias , pero en las que aparentemente no pasa nada,  comienza este Grand Hotel una película estadounidense del año 1932 dirigida por Edmund Goulding y producida y distribuida por el mítico Irving Thalberg para la Metro-Goldwyn-Mayer. Fue una película de alto presupuesto para época como se aprecian los $ 750,000 de presupuesto.

La película fue trascendente en la historia del cine. Con ella aparece el llamado "star system" o "all star films", en los que varias estrellas de renombre comparten escena. Es además una película perteneciente a una momento del cine norteamericano curioso, la llamada "época pre-code" en el que la industria cinematográfica estadounidense hace referencia al periodo comprendido entre la introducción del sonido, finales de los años veinte,​ y la aplicación del Código de Producción de Películas (Motion Picture Production Code) que recogía las directrices de censura y que desde 1934 se conoció como «código Hays».

Antes de esa fecha, el contenido de las películas estaba más restringido por la legislación local, las negociaciones entre el Comité de Relaciones Cinematográficas (Studio Relations Commitee) y los grandes estudios, por lo que el código Hays fue a menudo ignorado por los productores de Hollywood. Es perceptible por la tanto en la película alguno de los elementos que más tarde se perseguirán como son insinuaciones sexuales, infidelidad, violencia intensa , la presencia de una mujer que no tiene problema para acostarse con un hombre por dinero o dar la apariencia de chica fácil, la aparición de ladrones de guante blanco que sablean a los habitantes del Hotel, pero que son presentados como protagonistas de cierto encanto.

Curiosamente en febrero de 1930, varios directivos ─entre los que se encontraba Irving Thalberg de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)─ se reunieron con el jesuita padre Daniel A. Lord y con el católico - eso sí, laico- editor de la revista cinematográfica Motion Picture Herald, Martin Quigley que habían redactado un código de normas cinematográficas (que agradó mucho a Will H. Hays que poco después fue contratado por los estudios de Hollywood en 1922 para limpiar la imagen de estos, dañada por los escándalos protagonizados por los actores, y lo presentaron a los estudios. y, después de algunas revisiones, suscribieron las estipulaciones del código. Uno de los motivos principales que impulsaron la aceptación del código fue evitar la intervención directa del Gobierno. Se querían evitar que las películas fuesen malos modelos para la sociedad norteamericana suprimiendo de las películas lo que hasta esos años se podía ver : gángsteres presentados como héroes, mujeres fatales, defensa del mestizaje, consumo de drogas ilegales, aborto , homosexualidad,etc.

Además la película fue, hasta la fecha, la única que ha ganado el Premio de la Academia a la Mejor Película sin haber sido nominada en ninguna otra categoría.

El guión de William A. Drake está basado en la obra de teatro de 1930 del mismo título de Drake, quien la había adaptado de la novela de 1929 Menschen im Hotel de Vicki Baum . La autora y dramaturga Vicki Baum basó "Menschen im Hotel" en una historia real sobre un escándalo en un hotel que involucra a una taquígrafa y un magnate industrial, y en sus propias experiencias trabajando como camarera en dos conocidos hoteles de Berlín. El argumento se compone de una serie de historias entrecruzadas en el escenario de un hotel de Berlín, inspirado en el Hotel Adlon del barrio berlinés Unter den Linden.

Para la dirección fue contratado por Thalberg , el guionista, novelista , letrista y director británico Edmund Goulding, que desde 1921 trabajaba en los Estados Unidos y que apostó por un cine enmarcado dentro de los dramas cultos o de conjunto e incluso en cine negro y de acción. Curiosamente dos años antes de dirigir esta película, Edmund Goulding dirigió la película The Devil's Holiday (1930), que tuvo lugar en un hotel llamado Grand Hotel. Ambas películas se abren con escenas de los operadores de la centralita diciendo: "¡Grand Hotel!"

La película contó con la fotografía de William H. Daniels, la música compuesta por William Axt y Charles Maxwell y el montaje de Blanche Sewell.

El elenco lo encabeza Greta Garbo como Grusinskaya, la bailarina, los hermanos John y Lionel Barrymore como el Barón Felix von Geigern, en el primer caso y como Otto Kringelein en el segundo. Junto a ellos aparece Joan Crawford como Flaemmchen, la mecanógrafa, Wallace Beery como el director General Preysing, Lewis Stone como el Dr. Otternschlag, Jean Hersholt como Senf, el portero. Asimismo aparecen Robert McWade como Meierheim, Purnell B. Pratt como Zinnowitz, Ferdinand Gottschalk como Pimenov, Rafaela Ottiano como Suzette, Morgan Wallace como el chófer del barón, Tully Marshall como Gerstenkorn, Frank Conroy como Rohna, Murray Kinnell como Schweimann, Edwin Maxwell como Dr. Waitz y Allen Jenkins como Hotel Meat Packer.

La película comienza con una imagen exterior del Grand Hotel, hotel más lujoso y más caro de Berlín , y con una sucesión de personajes protagonistas que realizan llamadas telefónicas , mientras las chicas de la centralizan cruzan los cables de sus llamadas.

Tras la presentación vemos que se trata de Sent, el portero, que está a la espera de ser padre a lo largo de esos días, el barón Felix von Geigern que necesita dinero con urgencia ya que ha de afrontar unas importantes deudas, un enfermo Otto Kringelein que al creer que le queda poco tiempo de vida quiere disfrutar en el Grand Hotel de sus últimos momentos, el empresario Preysing que necesita urgentemente cerrar un acuerdo de fusión con dos empresas , Sajonia y Manchester, para evitar la quiebra de su misma empresa, así como la bella mecanógrafa Flaemmchen que sueña con ser actriz o una bailarina, Grusinskaya, insegura que cree haber perdido la confianza de su público y que piensa en retirarse.

Una vez hemos conocido a estos  personajes vemos al doctor Otternschlag (Lewis Stone), un veterano desfigurado de la Primera Guerra Mundial y residente permanente del Grand Hotel de Berlín, que se dirige a la cámara y a la que le dice: "La gente viene, se va. No pasa nada".

Tras eso vamos conociendo a los personajes con mayor profundidad. Al primero es el barón Félix von Geigern (John Barrymore), que desperdició su fortuna y se mantiene como jugador de cartas y ladrón de joyas ocasional, que colocó a un botones para que saque a pasear a su perro.

Mientras lo hace escucha la queja de un señor, de Otto Kringelein(Lionel Barrymore), un contable moribundo que ha decidido pasar sus últimos días en el lujo de este Hotel para sentir la vida. El barón se muestra amable con el contable y éste le pide que sea su amigo.

También conocemos al antiguo jefe de Otto Kringelein (Wallace Beery), el Director General industrial Preysing, que está en el hotel intentando cerrar un trato importante. Es él el que contrata a la taquígrafa Flaemmchen (Joan Crawford) para que lo asista.

Mientras entra en la habitación de Preysing, aunque éste la expulsa y le pide que le espere fuera, entra en contacto tanto con el señor Kringelein como con el Barón. De hecho ella queda cegada por la clase y el estilo del barón. Ambos quedan para el día siguiente a las cinco de la tarde para tomar el té y bailar en este hotel en el que nunca para la música. Al final, sale el señor Preysing y le pide que entre en su habitación. Entre dictado y dictado , ella que aspira a ser actriz , le muestra a Preysing algunas fotos de la revista por las que ella se presentó, lo que implica que está dispuesta a ofrecerle más que escribir si él avanza en su carrera. Preysing, un hombre repulsivo y sin moral, muy diferente de lo que alardea.

Otra residente del Hotel es la bailarina rusa Grusinskaya (Greta Garbo), cuya carrera está en decadencia. Y que vive en un inmenso mar de dudas sobre si retirarse o no. Sus asistentes Pimenov (Ferdinand Gottschalk) y Suzette (Rafaela Ottiano) le animan y piden que vuelva a recuperar su confianza.

Sin embargo, será el Barón quien se mete , tras una maniobra por el exterior del edificio, en su alcoba es pillado por la bailarina para robarle sus joyas tras regresar del teatro. Lo cierto es que él se esconde en su habitación y escucha cuando habla consigo misma acerca de querer poner fin a todo. Él sale de su escondite y entabla con ella una conversación. Tras la misma, Grusinskaya se siente atraída por él.

A la mañana siguiente, el Barón devuelve las joyas de Grusinskaya, y ella perdona su crimen. Ella lo invita a acompañarla a Viena , una oferta que acepta. Pero las deudas le agobian al igual que su chófer (Morgan Wallace). El barón está desesperado por dinero para pagar su salida del grupo criminal con el que había estado trabajando.

De cualquier manera al día siguiente acude a la cita con Flaemmchen que va acompañado de su jefe y que le ha prometido una habitación en el Grand Hotel para saciar sus instintos libidinosos. Tras eso Preysing negocia con los otros empresarios de Sajonia, aunque miente sobre los acuerdos con Manchester, llegando a firmar un acuerdo desde la mentira.

Por su parte, el Barón que juega tanto con Flaemmchen como con Grusinskaya recibe una propuesta de Kringelein para ir a jugar a las cartas en el Casino. Él y Kringelein se lanzan al juego y mientras Kringelein le sonríe la suerte del principiante y lo gana todo, él pierde todo su dinero.

Tras su victoria que le reporta una importante suma de dinero Kringelein se intoxica con tanto champagne y cae al suelo. En la caída , se le sale su cartera que es encontrada por el Barón que se la guarda en el bolsillo, con la intención de quedarse con las ganancias.

Sin embargo, después de que Kringelein comienza a buscar sus pertenencias perdidas, el Barón, que necesita desesperadamente el dinero pero se ha encariñado mucho con Kringelein, dice haber descubierto la billetera y se lo devuelve ante la mirada del Doctor Otternschlag, presente igualmente en la partida.

Como parte de un plan de fusión desesperado, Preysing debe viajar a Londres y le pide a Flaemmchen que lo acompañe. Más tarde, cuando los dos están en su habitación, que se abre a la suya, Preysing ve la sombra del Barón revolviendo sus pertenencias. Esto provoca el enfrentamiento entre el corrupto empresario y el Barón; los dos luchan, y Preysing golpea al Barón con el teléfono, matándolo.

Flaemmchen ve lo que sucede y va en busca a Kringelein, al estar en la habitación contigua . Éste se enfrenta a Preysing. Él insiste en que actuó en defensa propia, pero Kringelein llama a la policía y Preysing es arrestado generando un enorme revuelo en el Hotel.

Por su parte, Grusinskaya llega tras una sesión gloriosa y no es informada de lo que ha acontecido aunque lo ocurrido ya es conocido por todos. Como habían quedado en verse en el tren, ella parte hacia la estación de tren, esperando encontrar al Barón esperándola allí.

Mientras tanto, Kringelein se ofrece a cuidar a Flaemmchen y seguir disfrutando de la vida , ahora en un siguiente lugar, París, quien sugiere que busquen una cura para su enfermedad.

En esto que suena el teléfono del Grand Hotel y Sent, al que conocimos al principio de la película recibe una llamada. Acaba de ser padre de un chico y su mujer está perfectamente.

Al salir del hotel, el doctor Otternschlag observa nuevamente: "Grand Hotel. Siempre es lo mismo. La gente viene. La gente se va. Nunca sucede nada". Así acaba esta película que refleja como es la vida en la que , aparentemente nunca pasa nada, pero siempre aportan cosas, como la vida y la muerte que conviven con toda naturalidad.

La historia de esta producción comienza cuando el productor Irving Thalberg compró los derechos de la novela Menschen im Hotel de Vicki Baum por $ 13,000 y luego encargó a William A. Drake que lo adaptara para el teatro.

La obra fue presentada en Broadway en el Teatro Nacional el 13 de noviembre de 1930 y funcionó durante 459 representaciones.

Satisfecho con su éxito, Thalberg hizo que Drake y Béla Balázs escribieran el guión y presupuestaron el proyecto en $ 700,000.

Cada uno de los grandes estudios había producido una revista musical de estrellas entre los años 1929-30 para mostrar el esplendor del sonido, pero la sabiduría convencional decretó que no deberían aparecer más de una o dos estrellas en una película, maximizando las ganancias al obligar a las audiencias a pagar ingresos por separado ver sus estrellas favoritas repartidas en muchas películas. Esa filosofía cambió después de Gran hotel (1932), que contó con cinco estrellas de alto nivel de la MGM y se convirtió en una de las películas más taquilleras en la historia del estudio. Al darse cuenta de que un vehículo cargado de estrellas podía atisbar la asistencia de cada una de las bases de admiradores de sus artistas, en lugar de producir cinco o seis vehículos para lograr el mismo efecto, Thalberg inmediatamente ordenó la puesta en marcha de otro proyecto , la película "Cena a las ocho (1933) , que se convertiría la primera comedia repleta de estrellas.

Como ya hemos dicho , la película contó con grandes actores y actrices del momento. Greta Garbo también se mostró reacia a actuar en una película que incluía un reparto con tantas estrellas adicionales. Irving Thalberg fue capaz de convencerla de que aceptara el papel al ofrecerle un dinero sólo por la aparición de su apellido en los créditos iniciales, un honor que estaba reservado solo para los actores más apreciados en ese momento.

Greta Garbo era fiel a su reputación y a veces se mostraba distante y temperamental. En particular, detestaba que ningún extraño la viera en el trabajo mientras filmaba y no tenía reparos en que se quitara gente del set, sin importar quiénes fueran. "... hubiera sido lo mismo si hubiera sido Jesucristo", dijo Lionel Barrymore . "No lo hizo para ser impertinente. Estaba asustada. Era como un gato que se metía debajo de la cama cuando un extraño entraba a la habitación". Edmund Goulding estuvo de acuerdo. "En los estudios ella está nerviosa". Algo así como un caballo de carreras en el correo, realmente temblando, odiando a los espectadores. En el primer clic de la cámara, comienza a verter literalmente Garbo en la lente ".

Además propuso algunos elementos para la película. Por ejemplo, Greta Garbo solicitó que el escenario se iluminara en rojo para crear un ambiente más romántico para los ensayos.

Esta película dejó una de las frases para la historia del cine, que es pronunciada por Grusinskaya, o sea, Greta Garbo en la que repite "Quiero estar solo" e, inmediatamente después, "Solo quiero estar sola". Con el tiempo esa frase se vinculará con la vida personal y casi reclusiva de la actriz sueca que  más tarde aclaró  "Nunca dije que quería estar solo, solo dije 'quiero que me dejen en paz'. Hay toda la diferencia "

Por su parte, otra de las estrellas, John Barrymore, le pidió al director de fotografía William H. Daniels que "Tengo 50 años y quiero parecerme al nieto de Jackie Cooper ".

John Barrymore estaba tan entusiasmado con la posibilidad de aparecer en la película con Greta Garbo que aceptó un acuerdo de tres películas con la MGM.

La relación entre ambos actores fue muy fluida. La Garbo saludó a Barrymore diciendo: "Este es un gran día para mí. ¡Cómo he esperado trabajar con John Barrymore!". Supuestamente Barrymore quedó conquistado de inmediato. "Mi esposa y yo creemos que eres la mujer más adorable del mundo", respondió.

Greta Garbo era, como dicen mis amigos italianos "molto particulare"  en cuanto a cómo se grabaron sus escenas de amor con John Barrymore . Ella solicitó una iluminación frontal roja y requirió que se colocaran cortinas entre la cámara y el equipo de filmación para ayudar a crear el ambiente y crear la ilusión de que ella y Barrymore estaban solos.

Durante una toma, Garbo se dejó llevar tanto por la escena que siguió besando a Barrymore durante tres minutos completos después de que el director Edmund Goulding gritara corten. El metraje adicional de beso sobrevive, pero no se usó en el corte final.

Otra de las estrellas era una actriz emergente,  Joan Crawford, que al principio se opuso a su papel de Flaemmchen porque temía que gran parte de su actuación fuera censurada por ser demasiado provocativa y picara. El director Edmund Goulding y el productor Irving Thalberg le aseguraron que su parte sería filmada con buen gusto y que se la mostraría con simpatía. Sin embargo, las dudas de Crawford estaban justificadas, ya que muchas juntas de censura en los estados conservadores de América cortaron la mayoría de sus escenas por indecencia. En años posteriores, Joan Crawford describió la película como "una gran película, una gran experiencia en mi vida. Estoy muy orgullosa. Estaba muy contenta cuando escuché que lo haría. Solo quería ser digno".

Irving Thalberg originalmente quería que su esposa, Norma Shearer, interpretara el papel de Flaemmchen. Sin embargo, recibió muchos correos de admiradores en los que los fanáticos la desanimaron para que tomara el papel, después de lo cual ella rechazó la parte.

Joan Crawford estaba realmente impresionado por Greta Garbo . Aunque no tenían escenas juntas, Crawford saludaba a la enigmática estrella con reverencia cada vez que los dos se cruzaban entre las configuraciones de la cámara. Garbo nunca respondió, por lo que Crawford dejó de esforzarse para encontrarla y saludarla Algún tiempo después, Garbo detuvo a Crawford mientras ella caminaba silenciosamente junto a ella, comentando, "¿No vas a decirme algo?"

No fue un rodaje fácil. El ganador de un Oscar Wallace Beery salió furioso de los ensayos, diciendo que solo volvería "cuando Joan Crawford aprenda a actuar".

La película fue rodada en los Metro-Goldwyn-Mayer Studios sito en el 10202 W. Washington Blvd., en Culver City. El rodaje principal comenzó en diciembre de 1931 poco después del cierre de la obra teatral en Nueva York. Cuando el rodaje se completó a mediados de febrero de 1932, MGM promocionó la película en gran medida, su trailer jactándose "el mayor elenco jamás montado".

Hubo cierta controversia sobre Greta Garbo, con su fuerte acento sueco, simulando el ruso. Greta Garbo y Joan Crawford aparecen en ninguna escena juntos. Garbo no interactúa con ninguna de las estrellas de la película aparte de John Barrymore.

El estreno tuvo lugar en el Grauman's Chinese Theatre un 12 de abril de 1932 . Buster Keaton propuso una versión de comedia ambientada en una pensión de Nueva York titulada "Grand Mills Hotel" consigo mismo en el papel de Lionel Barrymore . Su propuesta de casting incluía a Marie Dressler como bailarina, Jimmy Durante como contador falso, Oliver Hardy como industrial, Stan Laurel como fabricante de botones, Polly Moran como secretaria y Henry Armetta como empleado de hotel y futuro padre. Aunque Thalberg quería hacerlo, el comediante había sido despedido por Louis B. Mayer y no deseaba ver su regreso al estudio.

En su primer año de lanzamiento, Gran hotel (1932) recuperó cinco veces su presupuesto en su lanzamiento inicial con $ 1,647,000, y llegó a alcanzar una taquilla total de $ 2,250,000.

La película también se vio como un logro artístico en su dirección de arte y calidad de producción. El director de arte, Cedric Gibbons , fue uno de los más importantes e influyentes en la historia del cine estadounidense. Las escenas del lobby estaban extremadamente bien hechas, retratando un escritorio de 360 ​​°. Esto permitió al público ver la acción del hotel de todos los personajes. Cambió la forma en que se crearon los conjuntos a partir de ese momento. En ese sentido parece que el papel del director Edmund Goulding tuvo cierta influencia ya que era uno de los directores más capacitados en el aspecto de la escenografía.

Fue , como ya hemos dicho un éxito de público, el más importante éxitode una película de Hollywood en 1932, pero también de crítica. Para Alfred Rushford Greason, de Variety, la película "puede que no satisfaga del todo a los espectadores que estaban fascinados por su hábil dirección escénica y su actuación moderada, pero atraerá y sostendrá al público más amplio al que ahora se dirige". Añadió: "El drama se desarrolla con una velocidad que nunca pierde su control, incluso durante la duración extrema de casi dos horas, y hay un patrón cautivador de comedia inesperada que lo recorre todo, siempre fresco y siempre patético". Y concluye que es Variety "Mejor que una simple transcripción buena de la obra de Vicky Baum."

Para Mordaunt Hall del The New York Times supuso un elogio a las actuaciones de Greta Garbo y John Barrymore,  y señaló que "La película se adhiere fielmente al original", dijo, "y aunque indudablemente carece de la vida y la profundidad y el color de la obra, por medio de excelentes caracterizaciones mantiene a la audiencia en qui vive". Y añadió en las páginas del The New York Times que "Es una producción merecedora de toda la charla que ha creado y las celebridades deben estar muy orgullosas de sus actuaciones, especialmente Greta Garbo y Lionel Barrymore."

Irene Thirer en el New York Daily News dijo de ella que "Todos y cada uno de los artistas de 'Grand Hotel' hace un trabajo extraordinario. Para nosotros, Garbo es el punto más alto de la magnificencia." 

John Mosher de The New Yorker lo calificó como una "película ingeniosa y astuta", elogiando a Goulding como "un director por fin para darle a Garbo lo que merece" y por su "ingenioso" trabajo de cámara, "saboreando, sospecho, las ventajas que ofrece la pantalla en estos aspectos sobre el escenario, donde el torpe y constante cambio de escenas obstruyó la acción de la obra ".

Para David Parkinson de Empire se trata de una obra "Estridente, envejecida y absolutamente encantadora. Una película que tienes que ver con una copia adecuada si puedes (...) "

Dave Kehr en el Chicago Reader afirma que es "Menos efectiva como película que como desfile deslumbrante de iconos y estrellas"

Entiende  Pauline Kael The New Yorker que "La mayoría de actores hacen actuaciones horribles (...) Pero si quieres ver lo que fue el glamour en la pantalla y cómo eran las 'estrellas', este es quizá el mejor ejemplo de la época."

Sostiene Chris Cabin de Slant que "La película sólo funciona porque Edmund Goulding le dio a sus espacios la misma fuerza y glamour art decó que a sus actores (...)"

En el  Reino Unido Joanna Berry afirmó en Radio Times que "Es el director artístico Cedric Gibbons el que merece alabanzas por el exquisito aspecto de la película (...) "  En otra publicación británica como Time Out se afirma que "La reputación de 'Grand Hotel' ha superado a su calidad verdadera y ahora sólo es interesante como ejemplo de película coral"

Ya en el mundo digital James Berardinelli de ReelViews sostiene que "'Grand Hotel' es notable principalmente por su reparto (...) "

En 2009, Blake Goble de The Michigan Daily lo llamó "el Ocean's Eleven original por su poder de combinar tantas estrellas" y lo comparó con Gosford Park , la película de Robert Altman"por su estructura densa e historias". Añadió, "El ritmo es rápido, la actuación es elocuente y las historias son realmente interesantes. Es pura teatralidad. Pero Hotel perduró gracias a su simplicidad, y el poder de la estrella tampoco duele. Esto es grandioso, viejo Hollywood capturado en la película ".

En España Terenci Moix en su libro sobre la Historia del cine afirma que "La fórmula más exitosa de la metro fue el filme  de estrellas y ninguno alcanzó tanto prestigio como   Gran Hotel". Pero añade que lo que puede lastras la película es Lionel Barrymore que "arruina la película  con su verborrea inaguantable, y el espectador actual tiene que dividir su admiración entre las dos mujeres del reparto, ambas divinas".

En Cine o Sardina Cabrera Infante afirma que la Garn¡bo en esta película se muestra como una "ballerina" patética, frente a Joan Crawford que "en Gran Hotel casi llega a robar la atención a su real oponente, Greta Garbo". 

La película tuvo sus remakes como Week-End en el Waldorf en 1945, y también sirvió de base para el musical de 1989 del mismo título . Otro remake, que será dirigido por Norman Jewison , fue considerado en 1977, que iba a tener lugar en el MGM Grand Hotel de Las Vegas, pero el proyecto finalmente fracasó.

En 2007, la Biblioteca fue seleccionada para su preservación en el National Film Registry de los Estados Unidos por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa".

Como película lo que más me interesa es que fue la creación de un modelo que , en ocasiones, aun es detectable. Como fuente me merece todo su interés. Igualmente merece la pena ver como con ella la Metro puso sobre la mesa su marchamo cumpliendo con su lema “Más estrellas que en el firmamento” que se disponen en la pantalla con actores como los Hermanos Barrymore, creadores de toda una saga, o actrices míticas de la talla de la Garbo o la Crawford. La primera con el peso que tenía , casi como caricatura de ella en su forma teatral , grandilocuente y alambicada, mientras que la Crawford se muestra absolutamente sensual y mundana.

Destaca que en este sentido la película nos va mostrando el poder de los estudios y la enorme libertad creativa que en un momento hubo. Destaca la creación de personajes , pero también formas de rodaje que más tarde encontramos en otros directores mediante fotografías cenitales, primeros planos para remarcar la personalidad de los protagonistas que son presentados como un lienzo social de aquellos que se alojarían en esos años en un Grand Hotel o el narrativo plano americano con personajes cortados levemente por debajo de las rodillas que queda muy funcional para narrar en decorados con varios personajes. Destila el glamour de entreguerras en una sociedad que vive en plena depresión y que gusta de estos filmes para eludir o escapar de su complicada situación.

A destacar el papel del diseñador artístico Cedric Gibbons, hombre clave de la productora, y ganador de 11 Oscars en su carrera, con sus decorados geométricos, sofisticados, herederos del art-déco, que es sabiamente aprovechado por un director como Edmund Goulding. Hay que ver las fuentes del cine, y esta es una de ellas.