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domingo, 2 de mayo de 2021

Z de Costa Gavras


 

Este año se cumplen los 52 años del estreno en Francia de Z, película de denuncia política y basada en un acontecimiento real sucedido en Grecia - el asesinato de un diputado y ex deportista- aquí interpretado por Yves Montand - algunos años antes de la realización de la misma y que ganó el Óscar en la categoría de habla no inglesa de ese año. 


Una película de la que muchos de sus actores y técnicos han desaparecido. Entre ellos uno de sus guionistas, Jorge Semprún que redacto el guion junto al director partiendo de la obra escrita por Vasilis Vasilicós, o en 2018 la editoria de la misma, Françoise Bonnot, era la montadora francesa ligada al cine de Costa-Gavras, y que por esta película se llevó un Oscar, así como muchos de sus actores comenzando por el protagonista, Yves Montand. 


La película de este comprometido director contó con el compromiso igualmente de sus actores y actrices, como Irene Papas, griega que crítica el asesinato encubierto de un diputado en su país o con la música de otro de sus conciudadanos, Mikis Theodorakis. 


La película es una coproducción entre Argelia-Francia con el respaldo de Reggane Films , O.N.C.I.C y Valoria Films rodada en Árgel, imposible hacerlo en un país que tenía en esos años el Gobierno de los Coroneles, y que contó con lo más granado de la cultura francesa del momento como Yves Montand, Jean-Louis Trintignant, Jacques Perrin, François Périer, Pierre Dux, Charles Denner, Marcel Bozzuffi, Magali Noël, Renato Salvatori. 

La película se llevó dos Oscar a la mejor película de habla no inglesa y al montaje de sus cinco nominaciones.Pero se llevó igualmente un Globo de oro a la Mejor película extranjera y una Premio BAFTA a la Mejor música aunque obtuvo cuatro nominaciones incluyendo mejor película. Me extraña que no se premiara la gran fotografía de Raoul Coutard responsable de los muchos planos aéreos, picados desde las ventanas, primeros planos y planos generales que nos llevan a enmarcar tanto los acontecimientos como a los protagonistas. 


Coutard y Costa Gavras gustaron de emplear en la película los recursos del documental y del thriller de intriga política, para resatar la valentía de las investigaciones de ese juez que interpreta el siempre soberbio Trintignant. 

Lo curioso es que el griego Costa Gavras, nunca nombra al país en lo que esto ocurre , pero si nos deja entrever que estamos en aquella penñunsula en la que a finales de los sesenta estaba bajo un régimen militar que perseguía desde a The Beatles o The Rolling Stone hasta llevar el peló largo, ser pacifista, vestir de una determinada manera y otras muchos cosas que aparecen al final en los títulos de créditos que no habla de los técnicos sino de las libertades prohibidas. 

También fue premiada por el Círculo de Críticos de Nueva York a la Mejor película y al Mejor director y el Sindicato de Directores (DGA)la nominó a Mejor director. En el Festival de Cannes se llevó el Premio del Jurado y al Mejor actor (Jean-Louis Trintignant). 

Está considerada como una de las grandes películas de los sesenta como se aprecia en las críticas de comentaristas de Estados Unidos como Roger Ebert - el habitual columnista en el Chicano Sun Times hasta su muerte- visible en rogerebert.com cuando dice "Es una película de nuestra época. Trata de cómo incluso las victorias morales están corruptas. Hará que gimas y te enfurezcas. Te desgarrará (…) " 

Otro crítico,  Gene Siskel en otro diario de Illinois, el Chicago Tribune, señaló que "Es una gran película por varias razones, una de ellas es que se puede disfrutar como thriller y como comentario político (…) " 

Parecido y a toro pasado Michael O'Sullivan en The Washington Post señaló que "Tuvo gran impacto y lo sigue teniendo (...) En general, funciona no sólo como thriller (...) sino también como comentario político." 

Bill Weber en Slant y en una revisión mucho más cercana en el tiempo dijo de ella que "40 años después, sigue siendo una obra atractiva y ágil (...) Sus elementos más convencionales son compensados por el idealismo y la furia (…) " 

Algo parecido vemos en Scott Tobias en las páginas de AV Club al decir que "'Z' es tanto una minirrevolución como una película (...) Vista hoy, las lecciones de 'Z' todavía sirven (...) Es una película de su tiempo pero a la vez atemporal." 

Ty Burr en Boston Globe señala que "'Z' conserva su poder para impactar y fascinar (…) " David Edelstein en el New York Magazine dijo de ella que "El fascismo se ha dejado de lado, pero una dosis del electrizante y brutal thriller de 1969 de Costa-Gavra te impactará de todas maneras." 

Dana Stevens en el progresista Slate comenta que "Es tan atrevida, puntiaguda y moderna como su título de una letra (...) Su visión de la paranoia, la corrupción y el compromiso moral siguen siendo muy relevantes" 


En el Reino Unido David Parkinson en Empire destaca "La fotografía de Raoul Coutard y la edición ganadora de un Oscar de Françoise Bonnot son excelentes (...) La mejor versión de Costa-Gravas luchando contra la hipocresía y la opresión (…) " Y en Time Out se dice que el "La recreación del asesinato y la subsecuente investigación utilizan las técnicas de los thrillers americanos para lograr un efecto fascinante" 

En España en El Cultural de El Sol digital en 2017 se escribía sobre ella lo siguiente: " Es tal la actualidad de Z en estos momentos que me atrevería a decir que no hay que rodar nada más sobre los peligros totalitarios que nos amenazan, porque la película está hecha y ni siquiera han variado en exceso los métodos que se utilizan para imponer por la fuerza regímenes poco amigos de libertades y transparencias. Hay que seguir viendo Z como si se hubiera estrenado ayer, como si Jorge Semprún hubiera acabado el guion hace tres meses; (...). El poder sigue utilizando la propaganda para sus fines y la mayoría de televisiones, radios, vallas publicitarias y periódicos están bajo su control. Los que piensan diferente son apestados y se les ningunea o se les conduce hasta el borde de un precipicio para que la duda entre accidente, suicidio o empujón involuntario sea razonable. Se hace creer que la opinión pública mayoritaria es la que decide cuando en realidad una cuarta parte de ciudadanos, bastante ignorantes para ser sinceros, son los que votan al partido que actúa como apisonadora y que se diferencia del partido de la oposición en el grosor de las cadenas o en la longitud del látigo". 

Y añade "Z, está más viva que nunca, aunque afortunadamente algo está cambiando y cabe la posibilidad de que, no tardando mucho, cuando pregunten por los líderes de cualquier movimiento inconformista no haya jerarquías que descabezar, porque los nuevos tiempos descubren la horizontalidad de las iniciativas de cambio. (...) Cuando esto suceda, sólo entonces, podremos archivar como recuerdo histórico una de las mejores historias rodadas sobre el terrorismo estatal, la corrupción, el control de las masas y el asesinato político como arma fundamental para que el orden (el suyo) permanezca inalterable. «Cualquier parecido con acontecimientos reales, personas vivas o muertas, no es fruto del azar. Es voluntario.» Costa-Gavras y Jorge Semprún. Así se nos avisa en sus títulos de crédito la intención de esta película: la de retratar y denunciar unos hechos que convulsionaron la vida política de Grecia que acabaron por desencadenar un golpe de estado militar y la consiguiente dictadura de extrema derecha". 


Y termina diciendo "Merece revisionarse este título clave en el subgénero de cine político, pues casi se diría que fue el inaugurador de semejante ciclo que vendría seguido por otras muchas películas durante la década de los 70. " 

Resaltar la última prohibición que aparece tras las títulos de crédito: Z, que en griego se asimila a la idea de seguir con vida. Gran película, necesaria película hoy y siempre.


jueves, 4 de abril de 2019

Cinema Paradiso, nuevo y revisionado


Esta noche pasada, he vuelto a llorar. Lo grave es que ya estaba llorando en la previa de la película presentada en el programa de Días de Cine Clásico. Ya lloraba cuando Giusseppe Tornatore explica el por qué hizo esta película, que le inspiraba. Me ha chocado que la película en su estreno en Italia fuese un sonoro fracaso en su taquilla en aquel noviembre de 1988, en su estreno, pero que tras su recorrido internacional y con sus reconocimientos diversos e importantes como el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes y unos cuantos BAFTAs y que culminaron en el Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa y que , gracias a los premios, tuvo su estreno a gran escala y convirtieron la obra de este siciliano en una clásico contemporáneo.

He llorado durante la película , como hago siempre y cuento siempre, viendo como lloran todos y todas ante el clásico del melodrama italiano por antonomasia, Catene (1949) o Cadenas de Raffaello Matarazzo.

En Jot Down Diego Cuevas en su artículo nos cuenta el origen de la película "En otoño de 1977, una sala de cine de aquel pueblo donde creció Giuseppe optó por echar el cierre definitivo tras cuarenta años en funcionamiento. El dueño del local solicitó ayuda a Tornatore para limpiar el edificio a cambio de que el chaval, que por aquel entonces rondaba los veintiún años, se llevase cualquier cosa que le interesara de entre los trastos almacenados en el inmueble. A la larga, el futuro realizador se llevó mucho más que cachivaches del lugar, porque durante los cuatro días que ocupó limpiando el teatro descubrió que dentro de aquel emplazamiento, que en otro tiempo había acogido emociones y aventuras, habitaba algo muy poderoso: una atmósfera de profunda tristeza, el aire melancólico que custodia todo cine abandonado. Aquella sensación le marcó tanto como para considerarla material con posibilidades en caso de poder ser trasladado al contexto de una historia. Durante los diez años posteriores, Tornatore se dedicó a esculpir un relato donde intentaría replicar esa atmósfera que inhaló entre las butacas vacías y los rollos de celuloide olvidados. Apuntó todo tipo de ocurrencias e ideas, entrevistó a los proyeccionistas más veteranos para tomar nota de sus historias y acabó configurando un guion en bruto. Un libreto tan personal como para que el propio autor considerase que no le sería posible filmarlo hasta no haberse hecho con un nombre dentro del mundo del cine, «Siempre creí que aquella sería mi quinta o sexta película». Pero tras finiquitar El profesor, su productor se sentó ante él y le preguntó si por su cabeza revoloteaba algún proyecto soñado. Tornatore le describió la trama de aquella oda al celuloide que había estado ensamblando durante años, aquel cigoto de lo que sería Cinema Paradiso. "

En el artículo he leído en un inmenso spoiler sobre lo que decía el primer montaje que, afortunadamente, no hemos visto , pues elimina el infinito encanto que encierra la película, aunque cierra la historia de la chica o completan partes de la historias de Alfredo y Totó que las llenan de sentido, pero le apartan del romanticismo. Es conocido , por lo tanto, el papel de un buen montajista, en este caso un magnífico Mario Morra, pero , visto lo visto, en esta dio la vida al producto final frente a lo que podía haber sido una muerte prematura.

De cualquier manera prefiero pensar en el carácter tremendista de la versión clásica de Cinema Paradiso y coincido en hacerse la misma pregunta que en Fotogramas se plantea Mieia Mullor, ¿Por qué todo el mundo ama "Cinema Paradiso"?

Como señala ella tiene el encanto de una historia paternofilial, llena de magia, honestidad, de buenas recomendaciones, plena de una historia de amor al cine, de despedidas, de amores adolescentes tan intensos como no correspondidos, pero sobre todo y por encima de todo - y como ya he dicho- de pasión por el cine en el sentido de la idea casi de "comunión" o religiosa que tenía el espectador en una sala, el cine de las dobles sesiones, el de gente que aplaude, el de las risas colectivas, el de darse la mano, el ingenuo y del genuino. A esto se suma la relación entre Alfredo y Totó, que le enseña la esencia de la vida a través de los diálogos cinematográficos, ya que les une su amor por el cine. Aunque las dos recomendaciones más importantes son de Alfredo: "¡Vete y no vuelvas!" y “Hagas lo que hagas, ámalo”. En ese sentido invita a vivir y a conseguir los sueños que uno desea. Participa de ella, una música del maestro Ennio Morricone que envuelve en todo momento que te llega al corazón y al alma. En ellas los actores , especialmente dos, Salvatore Cascio como Totó y Phillipe Noiret como Alfredo. Al final he llorado en el salón de mi casa como Salvatore Di Vita en la sala de proyección.7


domingo, 13 de noviembre de 2016

El cine como paradiso


Estamos en lo que se conoce como “el año Morricone” . Según sostuvo Carles Gámez en un artículo publicado en el diario El País, allá por febrero hay pruebas de ello. Entre las mismas están un documental dirigido por Giuseppe Tornatore, una gira de celebración de sus 60 años en el mundo de la música y su colaboración en la última película de Quentin Tarantino, Los ocho odiosos . El artículo titulado Feliz aniversario, maestro Morricone, destacaba que a sus casi noventa años, Ennio Morricone (Roma, 1928), este año celebra su más de medio siglo en el mundo de la música con una gira por diferentes ciudades europeas y que su reciente Globo de Oro por la banda sonora de Los ocho odiosos (Quentin Tarantino) y su nueva nominación- la sexta- culminada con la obtención de su segundo Oscar por la Academia de Hollywood, una vez que en 2006 recibió uno , el de la mala conciencia hollywoodienese, en su llamado Oscar honorífico. 

A esto se sumó que el director Giuseppe Tornatore, del que he visto ayer noche, Cinema Paradiso, ha realizado un documental sobre el compositor, Glance of Music sobre la génesis de algunas de sus populares melodías cinematográficas. Realizador y músico que han vuelto a colaborar en La corrispondenza (2015) una historia de amor y misterio . Pero además su labor va más allá de su contribución y reconocimiento popular gracias al mundo del cine y a casi todos los géneros, desde el western a la comedia, pasando por el thriller, el cine de aventuras y o el político, algunas de ellas, auténticos himnos de varias generaciones, sino que también ha sido compositor y arreglista de canciones de musica pop para intérpretes como Mina, Rita Pavone, Gino Paoli o Chico Buarque, 

A pesar de su edad Morricone nunca parece haber lanzado un mensaje de despedida, ya que el músico romano parece sentirse con ánimo suficiente como para seguir sin pensar en la retirada. Morricone ha compuesto la música para 500 películas y afirma que "El entusiasmo que me produce escribir música, en general. Mi oficio es ser compositor y adoro mi trabajo. Pero esta fuerza interna no sería nada sin el empuje exterior, definitivo, de la gente que acude a mí para que ponga música a sus películas. Ése es mi mayor placer".Y en su definición de lo que hace como "oficio" se encierra también su concepto de la creación. "Soy tan artista como artesano. Uso mi cerebro y mis sentimientos para componer, y lo hago a través de la técnica, del dominio de las fórmulas de escritura musical". "Mi objetivo es guiar a la gente, dirigirla a la música. Y, la verdad, no sé si eso sigue una estrategia diseñada al modo de otros compositores" Y prosigue "Un compositor de hoy necesita tener una actitud moral y también precisa ser pragmático", dice sobre sus reglas de funcionamiento. "Es decir, que tiene que ser responsable moralmente de lo que escribe, pero también tiene que intentar que su obra sea útil, de algún modo u otro, en la vida diaria".Por eso, cuando piensa en la importancia de la música en la sociedad, se limita a recomendar "a toda la gente de este mundo que, al menos por una vez, escuchasen música y dejasen de hacer cualquier otra cosa". 

Es más, ayer noche, sábado, Ennio Morricone, ofreció una selección de sus bandas sonoras más célebres en un concierto celebrado en el Aula Pablo VI del Vaticano, al que asistieron como invitados varios cientos de personas necesitadas, sin hogar o inmigrantes. Es la segunda edición del Concierto para la Caridad, organizado por la ONG "Nova Opera", por la diócesis de Roma y por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, entre otros entes, y se ha enmarcado en los actos finales del Jubileo de la Misericordia, que concluirá el 20 de noviembre. A sus 88 años tomó la batuta para dirigir a la orquesta "Roma Sinfonietta" y al coro de la Academia Nacional de Santa Cecilia y de la diócesis de Roma. 

Al término del concierto, los jóvenes del coro de la diócesis de Roma y los voluntarios del Jubileo distribuyeron la cena para los indigentes y un pequeño regalo. Morricone y los organizadores pudieron saludar al papa Francisco en la Plaza de San Pedro tras la audiencia y después el maestro en declaraciones a Radio Vaticano destacó como el pontífice ha querido que sean los pobres quienes asistan a su concierto. "Es muy importante que un público que no es rico, un público sin dinero, pueda asistir a escuchar esta música, con este coro, con esta orquesta, es algo que me gusta mucho hacer" y es que Morricone es grande en todo, tal y como demostró en la banda sonora inolvidable que ví anoche mientras daba su concierto. 

Hablo de Cinema Paradiso (Nuovo Cinema Paradiso) , la película italiana del año 1988 y que en septiembre de 2014, coincidiendo con su vigesimoquinto aniversario, volvió a estrenarse en salas de cine totalmente remasterizada, siendo esta la versión que pude ver. 

La película parte de un guión y de la dirección de Giuseppe Tornatore, que compuso entre uno y otro - Tornatore / Morricone, aquí con su hija Andrea - el retrato sentimental de la Italia de la posguerra y, sobre todo, una declaración de amor al cine. La película fue una producción de Franco Cristaldi y Giovanna Romagnoli en coproducción con la francesa Les Films Ariane y Cristaldifilm, la TFI Films y la RAI y con la distribución internacional de Miramax. La película contó con un presupuesto de US $ 5 millones y obtuvo en taquilla en los Estados Unidos unos $ 12.397.210. 

En otros apartados técnicos aparecen en la fotografía fue de Blasco Giurato y el montaje de Mario Morra. También peso importante tuvo la dirección Artística de Andrea Crisanti, el vestuario en Beatrice Bordone y el maquillaje de Maurizio Trani, en otras cuestiones técnicas.

 El reparto está formado por Philippe Noiret como Alfredo, Salvatore Cascio como Salvatore Di Vita (Totó niño), Marco Leonardi como Salvatore Di Vita (adolescente), Jacques Perrin como Salvatore Di Vita (adulto), Antonella Attili como María (joven), Enzo Cannavale como Spaccafico, Isa Danieli como Anna, Pupella Maggio como María , Agnese Nano como Elena Mendola adolescente, Leopoldo Trieste como el Padre Adelfio, Nino Terzo como el padre de Peppino, Giovanni Giancono como El Alcalde. Se unen Leo Gullota, Pupella Maggio y Leopoldo Trieste. 

Como ya he dicho Cinema Paradiso es una historia de amor por el cine. Narra la historia de Salvatore, Totó, un niño de un pueblecito siciliano que se mueve entre la iglesia y el cine, siendo realmente el cine el único pasatiempo.

Aunque la historia comienza cuando la madre de Totó, llama a Roma , en la década de 1980, a su hijo, en la actualidad un famoso director de cine italiano, Salvatore Di Vita. La madre no puede dar con él, aunque habla con su actual compañera sentimental. De cualquier manera Salvatore  regresa a su casa a altas horas de la noche, y ,antes de acostarse, su somnolienta novia  le dice que su madre ha llamado para decir que alguien llamado Alfredo ha muerto. Salvatore, aclara que no es un miembro de su familia, pero se queda pensando en las relaciones pasadas con Alfredo en su pueblo natal de Giancaldo, Sicilia 30 años atrás. Mientras su novia le pregunta quién es Alfredo, Salvatore vuelve mentalmente a su infancia.

Se infancia trascurre  un par de años después de la Segunda Guerra Mundial . Salvatore, un niño de seis años, es un niño travieso e inteligente de una viuda de guerra que no sabe lo ocurrido con su marido participante en la campaña de Rusia, por parte del ejército italiana en esta segunda guerra mundial.

El niño, apodado Toto, ayuda como monaguillo al párroco local el Padre Adelfio (Leopoldo Trieste) en la misa y junto a este descubre el amor por las películas , ya que es el censor local y pasa cada momento libre en compañía del proyeccionista , Alfredo, en su caseta de la sala parroquial llamada Cinema Paradiso. Don Adelfio censura todas las escenas de besos en las películas, ya que los considera demasiado inconveniente.

Toto, es un pobre chico que vive con su hermana y su madre, y que viven esperando a su padre, que desapareció en Rusia.

Aunque empieza una relación tensa y cariñosa con Alfredo que actúa como padre y "padrone" desarrollando una amistad  paternal. Para Totó,  Alfredo, es el hombre que le permite ver películas desde la cabina de proyección y quién responde lo que no se atreve a preguntar a su madre.

Durante las proyecciones , en ocasiones, está entre el público , gastándose el dinero que le da su madre para comprar la leche, y participa de todo lo que hay en butaca, desde los abucheos  cuando faltan secciones, hasta las críticas pues nunca se ven los besos o abrazos románticos dado que el Padre Adelfio ya ha marcado la censura. Las escenas borradas se apilaron en el piso de la sala de proyección.

En un primer momento, Alfredo considera a Toto un poco pelma, pero finalmente enseña a Salvatore a operar con el proyector de cine para crear esas imágenes en movimiento en la oscuridad. Así Totó descubre la magia del cine y Salvatore trata en vano de ayudar en secreto en proyecciones privadas para el cura y con el robo de algunas escenas cortadas del proyeccionista Alfredo.

Alfredo es analfabeto y no cuenta con el visto bueno de su madre, por haberle metido el veneno del cine en la sangre. Un día Alfredo se presenta en la Escuela para hacer la prueba libre y obtener su titulación mínima , para lograrlo  Totó le ayuda en el examen de la escuela primaria. Durante el mismo, Toto llega a un trato con él: el niño va a dar a Alfredo los resultados de la prueba, pero a cambio el proyeccionista le enseñará todos los trucos del oficio a Toto. Desde entonces Alfredo, el operador, le enseña algunos de los misterios y secretos que se ocultan detrás de una película.

Una noche, el público que disfruta de lo lindo con una película de Totó, el actor napolitano, está pidiendo a gritos un segundo pase, pero como la sala estaba llena, Alfredo y Toto deciden hacer un favor mediante la proyección de la película en la pared de una casa en la plaza del pueblo.

Una distracción de Alfredo es causa de un incendio que se propaga rápidamente dentro de la cabina de proyección dada el material inflamable del nitrato de plata del celuloide. Salvatore salva la vida de Alfredo, pero no puede impedir que algunos rollos de película exploten en la cara de Alfredo, dejándolo permanentemente ciego.

Salvatore, todavía un niño, es contratado como el nuevo proyeccionista, ya que es la única persona que sabe cómo manejar las máquinas.

Toto se las arregla para salvar a su amigo, que por desgracia perdió la vista, pero se convertirá en el proyeccionista  titular del Nuevo Cinema Paradiso, abierto por la generosidad de Spaccafico o Ciccio,  una aldeano napolitano al que le toca la loteria y se convierte en millonario y quien invierte sus ganancias de lotería de fútbol.

Con su dinero la sala de cine es reconstruida y se renombra con el "Nuovo Cinema Paradiso". Así comenzó una nueva etapa en la que el niña para a convertirse en adolescente y  proyectará películas ya no censuradas.

Alrededor de una década más tarde, Salvatore, ahora en la escuela secundaria, sigue operando el proyector en el Cinema Paradiso. Su relación con el ciego Alfredo se ha fortalecido, y Salvatore a menudo busca  su ayuda y  consejos, ya que a menudo Alfredo dispensa citando películas clásicas. Salvatore ha estado experimentando con una cámara de cine en casa, y se ha reunido, y captura imágenes para que sean imborrables.  Salvatore, se convierte así en un adolescente, que , un día mientras graba con su cámara, conoce a Elena, la hija del director de un banco local que acaba de ser trasladado y que  es estudiante en el instituto local. Nada más verla se enamora. A los padres de ella no les gusta su relación y , tras un tiempo de espera, en la que parece que Elena se impondrá a la voluntad familiar, deciden mudarse a Palermo.

Mientras tanto, Salvatore es llamada a cumplir el servicio militar obligatorio en el ejército la capital, en Roma,  y pierde por completo el contacto con Elena. Sus intentos de escribir a Elena son infructuosos; Sus cartas se devuelven como no entregadas.

 Al regresar del ejército, ya de vuelta en Sicilia se ve a sí mismo como una nueva versión de Alfredo, atado y sin perspectivas. Alfredo, de hecho, nsta a Salvatore a dejar Giancaldo permanentemente, aconsejando que la ciudad es demasiado pequeña para que Salvatore pueda encontrar sus sueños y le aconseja que abandone para siempre la tierra de su nacimiento. Por otra parte, el anciano le dice que se vaya, que debe perseguir su destino de todo corazón, sin mirar atrás y nunca volver, ni siquiera a visitarle. Nunca debe ceder a la nostalgia o incluso escribir o pensar en ellos. Se abrazan con lágrimas, y Salvatore abandona la ciudad para seguir su futuro, como cineasta.

Con este último, recuerdo en su mente Salvador se despide de su madre y hermana, así como de Alfredo y su mujer para darse un baño de realidad: y decide dejar de Sicilia, a pesar de ser un director de ricos y famosos está decepcionado de su vida, .

Treinta años después, recibe el mensaje, en el que le comunican que debe volver a casa. Salvatore Di Vita, desde que salió de la localidad  nunca había querido poner un pie durante eso  treinta años y vive en Roma , donde, mientras tanto, se ha convertido en un cineasta consumado. Tras la noticia de la muerte de Alfredo decide tomar un avión para ir de regreso a casa.

En esos treinta años, Salvatore ha obedecido a Alfredo, pero regresa a casa para asistir al funeral. Aunque la ciudad ha cambiado mucho, ahora entiende por qué Alfredo pensó que era importante que se fuera. Allí se ve con su madre y  se encuentra con su compañero Alfredo, y toda la noche revive los recuerdos de su infancia.

El funeral de Alfredo se convierte en una oportunidad para enfrentarse a su pasado y con las personas que habían poblado su infancia. La viuda de Alfredo le dice que el viejo siguió los éxitos de Salvatore con orgullo, y le dejó algo: un carrete de película sin etiqueta y el viejo taburete que Salvatore una vez se puso a operar el proyector. Salvatore se entera de que Cinema Paradiso va a ser demolido para dar paso a un aparcamiento.  El Cine Paradiso, está ahora cerrado - lleva seis años en esa situación- y sin uso y ha perdido su brillo. En el funeral, reconoce los rostros de muchas personas que asistieron al cine cuando era el proyeccionista.

Al día siguiente el cine es demolido por explosivos. Salvatore mira entre la multitud. Salvatore está a punto de abandonar el pueblo y volver a Roma.

Toto no puede evitar volver a Roma con un rollo de película que le ha dejado como  legado a Alfredo y que se lo entrega su mujer. Salvatore regresa a Roma.

Se trata de un montaje muy especial. Contiene todas las escenas románticas que el sacerdote había ordenado cortar de las películas; Alfredo había empalmado las secuencias juntas para formar una sola película. Salvatore ha hecho la paz con su pasado, por medio de los besos censurados por Don Adelfio y su proyección aflora el sentimiento y las lágrimas de Salvador con esas imágenes que son el recuerdo de su infancia.

La película, estrenada en 1988 en su versión completa 170 minutos, fue un desastre en taquilla. Al año siguiente, a continuación, Tornatore decidió volver a presentarlo en una versión más corta de unos 155 minutos, que más tarde recortó y que dura aproximadamente 2 horas, con unos 123 minitos, pero debido al bajo éxito que obtuvo en Italia, y que fue el metraje para  su estreno mundial, lo que ayudó a mejorar su taquilla, convirtiéndola en un éxito a nivel internacional.

Sólo después de que el Festival de Cannes, se volvió a evaluar la películay más aún cuando obtuvo en 1990 el Oscar y el Globo de Oro a la mejor película extranjera.

El rodaje  de la película comenzó el 5 de diciembre de 1988 y concluyó el 9 de septiembre de 1989. Los exteriores de la película se rodaron en Sicilia: Bagheria , Cefalú , Castelbuono , Lascari ( la estación de Giancaldo es la estación de Lascari ), Chiusa Sclafani , Palazzo Adriano (conjunto de la plaza )  Santa Flavia , San Nicola L'Arena ,  Termini Imerese , ruinas de Poggioreale y Oriolo Romano .

Cinema Paradiso fue rodada principalmente en la ciudad natal del director Tornatore Bagheria , Sicilia, así como Cefalú en el mar Tirreno . La famosa plaza de la ciudad es la plaza Umberto I en el pueblo de Palazzo Adriano, a unas 30 millas al sur de Palermo. El cine 'Paradiso' fue construido aquí, en Via Nino Bixio, con vistas a la fuente barroca octogonal, que data de 1608. y que al final del rodaje desmantelado.

Cine Paradiso es homenaje al cine; recordad lo que l dice Alfredo al ya adolescente Salvatore "Hagas lo que hagas ámalo, como amabas la cabina del Paradiso". El director Giuseppe Tornatore aparece en la película en el papel del proyeccionista en la escena final de besos cortados por Alfredo. Tornatore le preguntó Federico Fellini a aparecer en la escena, el director de Rimini, sin embargo, se negó.

Visto como un ejemplo de "posmodernismo nostálgica", la película entrelaza el sentimentalismo con la comedia , y la nostalgia con el pragmaticismo . Se explora la niñez y la  juventud , la mayoría de edad , y las reflexiones en la edad adulta  sobre el pasado. Las imágenes de las escenas se puede decir que reflejan los recuerdos idealizados de Salvatore de su niñez

Cinema Paradiso fue un éxito de crítica y de taquilla y es considerado por muchos como un clásico, especialmente, por su final con el montaje de "escenas de besos" al final de la película.

Ganar el premio de la Academia a la Mejor Película Extranjera en 1989, lsirvió para la reactivación de la industria cinematográfica de Italia, que más tarde produjo y triunfó con  Mediterráneo y con La vida es bella .

El agregador Rotten Tomatoes informa que el 90% de los críticos han dado a la película una revisión positiva basada en 67 comentarios, con una puntuación media de 8/10; y una cifra similar aparece en Metacritic.

El crítico de cine Roger Ebert declaró sobre ella que "Aún así, estoy feliz de haberla visto - no como una versión alternativa, sino como el ejercicio último en la visualización de escenas eliminadas. " [.

La película se clasificó en el pusto # 27 según la revista Empire valorando "las 100 mejores películas del cine mundial" en 2010.

 En las páginas del The Washington Post  Ann Hornaday comenta que se trata de "Una de las más grandes películas sobre el amor al cine"

Para Ty Burr en el  Boston Globe es una "Una reflexión sobre el deleite infantil y los anhelos adolescentes"

Por su parte, Owen Gleiberman en el Entertainment Weekly es una "Un agridulce dramón sobre el amor y la pérdida"

En España, para Fernando Morales de El País Ya un clásico del cine italiano. Excelentes interpretaciones y la banda sonora de Morricone para una historia realmente buena."

Carlos Boyero en el Diario El Mundo  sostiene que "La primera vez que ví 'Cinema Paradiso' me emocionó. Cada vez me gusta menos. Hay trampas demasiado evidentes. Guiña el ojo al espectador con demasiada complacencia."

En Fotogramas se escribe que la película es "Astuta pero algo tramposo melodrama apuntalado sobre unas claves cinéfilas de fácil impacto. (...) La habilidad con que evita traspasar sus límites constituye su principal virtud, los excesos autocomplacientes su peor defecto."

Rufo Pajares en filmaffinity nos dice que "Frente a la demolición de un viejo cine, un maduro y afamado realizador rememora su infancia y los momentos allí vividos en compañía del entrañable encargado del local. Desarrollada con ritmo ágil, interpretada de forma magistral y ambientada por una banda sonora inolvidable, la película emociona sin remedio y alcanza su clímax en un soberbio final que supone un homenaje a la historia del cine y una cita con nuestras lágrimas más sinceras ".

Alberto Abuín en blog de cine comenta que "otra vez tendría que reprimir las enormes ganas de llorar que me entran cuando veo esta película, sobre todo en su tercio final. Cualquier cinéfilo que se precie de serlo se habrá dejado enamorar en todos los aspectos por una de las más grandes obras maestras del Cine de los últimos 20 años. El enorme amor que la película dirigida por Giuseppe Tornatore demuestra hacía el Séptimo Arte, es a todas luces, uno de los más grandes homenajes hacia el Cine que se hayan hecho jamás".

Obtuvo un gran éxito de  crítica , pero también de público en todo el mundo, además del premio a la mejor película de habla no inglesa en EE.UU. y en el Reino Unido. Curiosamente no se llevó el Premio David di Donatello a la mejor película italiana del año, que fue para "La leyenda del santo bebedor", de Ermanno Olmi.

Entre sus múltiples recibidos en 1989 destaca el  Premios Oscar a la  Mejor película de habla no inglesa

Los 5 Premios BAFTA, incluyendo el mejor película de habla no inglesa, obteniendo hasta 11 nominaciones, al igual que al mejor actor en Philippe Noiret, Mejor actor de reparto para Salvatore Cascio, Mejor guión original de Giuseppe Tornatore y Mejor banda sonora original de Ennio Morricone, así como las nominaciones a mejor director de Giuseppe Tornatore, a la mejor fotografía en Blasco Giurato, Mejor Dirección Artística de Andrea Crisanti, al mejor vestuario en Beatrice Bordone, al Mejor maquillaje para Maurizio Trani y mejor Edición de Mario Morra.

En los Globo de Oro recibió el Premio a la  Mejor película extranjera En el Festival de Cannes: obtuvo el Premio Especial del Jurado, la Palme d´Or.

Fue en Francia Premios César al mejor póster para Bourdugue Jouineau y Gilles Jouin  y nominada a Mejor Película Extranjera . Fue igualmente Premios del Cine Europeo para el  actor (Philippe Noiret)

Fue Premios David di Donatello a la mejor música o banda sonora de Ennio Morricone contando con otras cinco nominaciones, a la mejor Película, al mejor director , a la mejor actriz de reparto Pupella y mejor productor de Romagnoli Giovanna y Franco Cristaldi

En 1990: fue nominada por el Sindicato de Directores (DGA) al Mejor director. Fue nominada a los Nastro d´argento o cinta de plata al director Giuseppe Tornatore, al  productor Franco Cristaldi , a la mejor música de Ennio Morricone , a la mejor fotografía en Blasco Giurato, a la Dirección Artística de Andrea Crisanti

En los Kansas City Film en 1991 los Critics Circle la premió como la mejor película extranjera y en en los Premios Robert de la Academia del Cine danés (Danmarks Film Akademi) a la mejor película extranjera.

Fue presentada en incontables festivales internacionales desde Locarno en Suiza hasta el fin del mundo.

En 2002 salió a la venta una versión en DVD con el montaje del director contando con una versión de 173 minutos. En junio de 2010 el director Giuseppe Tornatore recordó: "Cuando la película salió en 1988, en los cines italianos que no fue a verla nadie Las ganancias fueron desastrosas, excepto en. Messina , donde tuvo un éxito inesperado cuando había sido ignorado en el resto de Italia

El pueblo de Sicilia , que aparece en la película, Giancaldo, en realidad no existe, pero es el nombre de una montaña con vistas a Bagheria , el lugar de nacimiento de Giuseppe Tornatore

Algunas escenas de la película se utilizaron para la televisión lanzamiento comercial del nuevo Fiat 500

Para inspirar al personaje de Alfredo fue el titiritero Siracusa Alfredo Vaccaro quien, después de haber trabajado en una antigua sala de cine en la ciudad, le contó a Tornatore como era su trabajo y los peligros de las películas de la época

Cinema Paradiso es consideraba por muchos como un verdadero clásico, recordada por sus escenas finales, además de ser catalogada como una ayuda al renacimiento del cine italiano de la época.

En la película Cinema Paradiso se incluyen numerosas escenas de películas de la donación de tiempo del médico de familia. Estos son: El ángel azul (Der Blaue Engel), La quimera del oro (The Gold Rush), Furia (Furia), Blancanieves (Blancanieves y los siete enanos),  Lo que el viento se llevó (Gone with the wind) Casablanca , In nome della legge, El hijo del caíd (El hijo del caíd) , Siete novias para siete hermanos ((Seven Brides for Seven Brothers) Charlot y el combate de boxeo (The Knockout) Adiós a las armas (A Farewell to Arms) Frente a la vida (Les Bas-fonds) Las aventuras de Robin Hood (The Adventures of Robin Hood).

Se suman a estas, La diligencia (Stagecoach) El Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Dr. Jekyll y Mr. Hyde) La Cena de burla La vida maravillosa (It's a Wonderful Life), así como muchas películas italianas como La terra trema, I pompieri di Viggiù, Riso amaro, Catene, Anna Bellissima I vitelloni, Senso, Mambo , L'oro di Napoli , Il grido , Ulisse , Europa '51 , Poveri ma belli , Umberto D. Lo sceicco bianco , La bella e la bestia , así como otras como Y Dios creó a la mujer (Et Dieu... créa la femme) Roman Holiday (Vacaciones en Roma) Nel paese delle meraviglie (Babes in Toyland) Laurel y Hardy cabezas duras (Block-Heads) El gran tormento (The Shepherd of the Hills) Sullivan ((Sullivan's Travels) Luna nueva (Luna nueva) miss Italia El fuera de la ley (The Outlaw) (tercer segmento de la secuencia final - con un primer plano de Jane Russell ).

La película es una maravilla. Es emocionante en el mejor sentido del término, pues te llega al corazón, no por sensiblería, sino por sentir lo que trasmite el mismo Tornatore. Lloras sí o si. El director dirige con la sensibilidad de un maestro, y veneración por el Cine,el pasado y el presente. Como destaca Abuín se permite el lujo de filmar las reacciones de un público muy distinto entre sí, un público profundamente emocionado cuando no había otra cosa para distraerse más que una sala de cine donde historia de todos los tipos y procedentes de todos los lugares hacían soñar a los habitantes del luga; un público que ríe y que llora, que venera a los venerable, al gran Totó o Alberto Sordi, y el regalo de Alfredo a la gente de la plaza, aunque ésta tuviera su dueño, o como el cine es fuente de aprendizaje para unos y otros. 

A destacar el enorme papel realizado por todos , aunque habría que destacar especialmente en el de Phillipe Noiret o la naturalidad del joven Salvatore Cascio.

El paso del tiempo es algo que está muy bien retratado en la película. Tres épocas totalmente distintas en un mismo lugar. La niñez, y con ella la ternura y la comicidad con su alegría por vivir radiante y contagiosa, incluso en la desgracia como la confirmación de la muerte del padre en Rusia. La adolescencia y con ella as primeras gotas de amargura cuando el amor no es respondido . Y la etapa adulta en la que el protagonista vuelve al pueblo y descubre que el tiempo es inmisericorde como el espacio, el Cine Paradiso. Tres partes muy bien diferenciadas e inteligentemente intercaladas por medio de flashbacks . Y si a esto le sumamos la música, como decíamos al principio de Ennio Morricone. ¿Qué te queda? Una joya.


La magia del Cine no está en la varita de sauco de Harry Potter, estaba aquí, siempre estuvo aquí, en el cine. Es el cine.




miércoles, 17 de febrero de 2016

La busca del bereber



No hace mucho comenté en estas páginas que este verano había recuperado mi interés por la obra de Baroja tras la lectura de la trilogía de Las Ciudades , que  ,a su vez, me impulsó a la lectura de Shanti Andia y sus inquietudes. Sin embargo, el primer libro que leí de este autor hace ya pues cerca de 35 años o más fue La busca en aquella famosa edición titulada RTV de Salvat.

Lo cierto es que la historia me impactó, especialmente, dadas las descripciones que se hacían de ese Madrid alejado de la Corte y de los Museos, presentándose  como un espacio cutre, extenso y a medio construir, con muchos espacios vacantes,etc. Una escena de aquella lectura hoy me es imborrable, es aquella en la que se describe una corrida de toros de la época, y como los caballos de los picadores quedaban abiertos en la arena y , de inmediato, cosidos, para un nuevo envite. Aquel Madrid sucio, macilento y sin esperanza fue recreado allá por los años sesenta por un "enfant terrible" de la nueva oleada de directores surgidos al socaire del cine neorrealista español. Su nombre Angelino Fons.

Anoche , entre Ministerios del Tiempo, y momentos de sueño, descubrí que emitían esta película en ese espacio isla para la cultura que es La2. Y no lo dudé, la grabé y en la tarde de hoy la he viste.

La busca es una película en un blanco y negro magistral y voluntario salido de la cámara de Manuel Rojas y que cuenta con la música de uno de los grandes músicos contemporáneos españoles del siglo XX, Luis de Pablo. El guión de la película es de Flora Prieto, Angelino Fons, Nino Quevedo y  Juan Cesarabea, partiendo de la obra de Pío Baroja y su libro perteneciente , enn este caso, a la trilogía: “La lucha por la vida” y de la que también forman parte las novelas “Mala Hierba” y “Aurora Roja”, todas de 1904. La productora que se hizo cargo de la misma fue Surco Films , mientras que la distribución correspondió a Mundial Films.

Aparte de los ya señalados en la fotografía y en la música, la película cuenta con el maquillaje de Dolores Merlo , el montaje de Pablo G. del Amo, la escenografía de Adolfo Cofiño y el vestuario de Maruja Hernáiz.

Los intérpretes que aparecen en la misma son el actor francés Jacques Perrin (Manuel), Emma Penella (Rosa), Sara Lezana (Justa), Hugo Blanco (El Bizco), Lola Gaos (Petra), José María Prada (Hornero), Coral Pellicer (Milagros), Cándida Losada (Leandra), Luís Marín (Leandro), Fernando Sánchez Polack (Tomás), José María Prada (Panadero), María Bassó (Carmina), Daniel Martín (Vidal), Manuel Granada (Sr. Ignacio), José Carabias (apósito), María de la Riva (Doña Casiana), José María Celdrán (D. Germán), Rafael Alcántara (D. Norberto), Nicolás Dueñas (Ramón), Francisco Camoiras (Tabernero 1).. Junto a ellos aparecen María Elena Flores, Julia Peña, Antonio Iranzo, Venancio Muro, Valentín Tornos, Antonio Burgos, Daniel Martín.



La historia se inicia con una voz en off se nos coloca en el tiempo y en el espacio. Madrid 1900. España padece una grave crisis económica, social y moral.

La capital está llena de gente que busca trabajo. El ambiente es desgarrador, agrio y terrible. Y en ese contexto llega desde Almazán, Manuel, al que su tío, con el que vivía, le envía con su madre, Petra, sirvienta en una pensión de mala muerte, donde le dejan trabajar sirviendo las cenas y haciendo recados a cambio de comida y alojamiento. Manuel así inicia su "lucha por la vida".

Allí conoce a Justa, la repartidora de un taller de modistas, con la que se va a pasar una tarde dejando la pensión abandonada. Tras llegar tarde una noche, le despiden; la madre decide que se vaya a vivir con su tío, un pobre hombre, Ignacio, dueño de una zapatería. Allí se encuentra su mujer y sus dos hijos, sus primos. Viven sin ilusión. Por fortuna para Manuel allí están sus primos, Vidal y Leandro; este último gusta de frecuentar el mundo de los golfos y de los barrios bajos madrileños.

Enseguida hará amistad con su primo Vidal, que sale con Rosa, la camarera de un chiringuito de los suburbios, y que es muy amigo del Bizco, un tipo siempre dispuesto para la bronca, las peleas y con la navaja siempre a mano. Tampoco le importa para conquistar a cualquiera de las novias de sus amigos, pues su ideal es vivir de las mujeres.


Leandro, su otro primo vive amargado por culpa de una vecina. Se trata de su novia, Milagros, con la que se pasa la vida peleando por culpa de los celos que ella fomenta.

Mientras tanto, y a pesar de haber salido de la pensión y de separarse de su madre, vive unos momentos felices, los únicos de la película, con Justa, la chica que dice ser su novia.

Un día, durante la verbena del barrio, y tras verla bailar con otro, sufre un ataque de celos y él le clava una navaja. Más tarde se la clava él mismo al verse acorralado por sus perseguidores.

Tras el suicidio de Leandro, Manuel y Vidal se marchan de la zapatería. Esta muerte supondrá un cambio en su vida. Pero también es una ruptura con la familia que lo acoje, pues no desea seguir la senda delictiva elegida por Vidal, que harto de su casa ha decidido lanzarse a la mala vida y  marcharse con Rosa y el Bizco.

Manuel intenta conseguir un trabajo mejor para poder casarse con Justa, y por ello pide ayuda a un hombre adinerado al que en uno de sus primeros días en Madrid auxilió una noche cuando salía borracho de un bar. Este hombre cumple palabra de ayuda, dándole una recomendación para uno de sus amigos, un impresor- magnifica la imagen en el actual Congreso de los Diputados-, pero éste le enviará a otro, hasta acabar finalmente en una panadería, donde trabaja todo el día duramente a cambio de un salario miserable. En ese momento el hornero le dice la verdad, es un bereber, lo que él considera que es un bereber, un trabajador  sin futuro.

Un día se persona en la Panadería un señor que le avisa de la muerte de su madre. Después de matarse a trabajar sólo tenía ahorradas - después de toda una vida de trabajo- tan solo 7 pesetas, casi lo mismo que él consigue vendiendo las sábanas que le dan por acudir a la iglesia unas mujeres de la alta sociedad como reflejo de la caridad cristiana.

La muerte de su madre, así como el ver a Justa con otro hombre le hacen beber hasta emborracharse y acabar durmiendo en un descampado.

Desengañado por la muerte de su madre y los celos que Justa le provoca, Manuel fracasará en su nuevo intento de reinserción laboral que le ofrece su primo Tomás, un impresor.

Ya no desea trabajar en la panadería como un esclavo y opta por ser un pobre más en la capital acudiendo a las puertas de un cuartel donde les dan una ración gratis, lugar al que llega por el comentario de un niño Expósito. Igualmente junto a éste se persona en las Cuevas de San Blas donde hay un importante foco de prostitución. Al llegar la policía huye.

De nuevo en la calle, no encuentra otra salida y vuelve con Vidal y El Bizco. Rosa, la novia de Vidal, transforma las simpatías hacia Manuel en atracción. Vidal, que se dedica a realizar robos con el Bizco mientras prostituye a Rosa,  no va viendo este acercamiento entre Rosa y Manuel, que también  se siente inevitablemente atraído a pesar de que tiene un último intento de atraerse a Justa. Vuelve entonces a ver a Justa que le confiesa que está enamorada de él, pero que tiene que casarse con su nuevo novio.

Finalmente decide actuar con Vidal y el Bizco tratando de mejorar su fortuna, aunque su primer golpe no es tan bueno como esperaba y le hace sentirse mal, y no participará en el siguiente, aprovechando que se queda solo con Rosa para acostarse con ella.

El Bizco propone dar un nuevo "palo". Pero ahora Manuel se niega. El Bizco, con el que nunca tuvo sintonía, y que piensa que Manuel es un cobarde y con el que tuvo una pelea cuando se conocieron por proponerle que compartiera a su novia con todos, le provoca y le ataca con una navaja.

El odio contenido de Manuel hacia El Bizco se desata y ambos empiezan a luchar. La pelea, presenciada por toda la chusma del suburbio donde viven acaba con la muerte del Bizco. El Bizco tropieza con la navaja de Manuel y cae muerto.

Manuel queda desconcertado e impotente, mientras los guardias se acercan para apresarle. y la llegada de la guardia civil, de la que Manuel ya no tiene fuerzas para huir. Su lucha por la vida ya no tiene sentido... o sigue.

"La busca"  es  film importante dentro del cine español, por su capacidad realista, su espíritu de análisis, su visión más allá de la mera historia que cuenta. La película aparece en ese contexto que me recuerda a aquella emisión de sellos titulada “25 años de paz”, un primer intento de reconciliación nacional.

Angelino Fons, uno de los cineastas que despuntaron en lo que se denominó “Nuevo cine español”, y que se enmarca dentro de la corriente marcada por el Nuevo Cine Español que estaba apoyado por la Escuela Oficial de Cine y por García Escudero. Se trataba de su primer film que fue valorado como interesante , prometedor y comprometido. Como ya he señalado el origen de este tipo de cine es responsabilidad de una nueva política cinematográfica que emprendieron Manuel Fraga y García Escudero, como ministro de Información y Turismo, el primero y como Director de Cinematografía, el segundo, dentro de una nueva dinámica que hacía de la apertura.

En este sentido su película aparece por los cambios en la política de protección a favor de las producciones de nuevos realizadores, por la vía de subvenciones oficiales a las “operas primas”. Por otro lado, en un momento en que parece haber relajado la censura.

Años antes la fortuna quiso aliarse con Angelino Fons. Especialmente cuando Pío Baroja, que ya había visto algunos títulos llevados al cine como los basados en Zalacaín el aventurero o  Las inquietudes de Shanti Andia, cedió el catorce de diciembre de 1955, y por 20.000 PTA., los derechos de su novela La busca, para su futura adaptación cinematográfica, a la señorita Flora Prieto Huesca. A ella le otorgó plena libertad para confiar la confección del guión a cuantas personas estimase conveniente.

Según declaró más tarde Angelino Fons en una entrevista realizada en 2004:

Pío Baroja había vendido los derechos de La busca a una doctora, Flora Prieto, hacía ya bastantes años y había un guion escrito por ella. Ella nos lo dio a leer y no nos gustó nada. Entonces decidimos que había que reescribirlo y compramos, simplemente, los derechos de la novela, mencionando el nombre de Flora Prieto como coguionista. Después se incorporó como guionista Juan Cesarabea [...]. Me dieron el guion y un plazo de diez días para hacer los retoques necesarios y [...] para ponerlo a punto. 

Como ya declaró Fons, para la realización del guión, Flora Prieto contó con Angelino Fons, Juan Cesarabea y Nino Quevedo.

El 9 de abril de 1966, los autores de la adaptación transfirieron los derechos de reproducción de La busca a la sociedad productora Surco Films S.A., para la realización de una película de largo metraje con el mismo título de la novela y bajo la dirección de Angelino Fons. Dicha cesión se formalizó para su explotación y distribución a Mundial Films, en todos los formatos cinematográficos, y para televisión. Tanto Fons.

Los guionistas , con todo, lo que hicieron fue eliminando gran parte del material literario. Según María Dolores Mejías, el guión sólo coincide con la novela en tres grandes momentos: la llegada de Manuel a la pensión madrileña, la muerte de su madre y el encuentro con el bajo mundo de los suburbios de la capital al que se incorporará.

Tras presentar el guión ante la Dirección General de Cinematografía y Teatro, la Comisión de Apreciación y Censura sólo realizó en el mismo leves modificaciones: la supresión de algunas palabras y frases malsonantes y el aviso para que se cuidase la escena del prostíbulo y las escenas ambientales. Además, dicha Comisión informó favorablemente para que catalogaran al filme, que sobre la base de este proyecto se iba a realizar, de "Interés Especial", entiendo que por su valor literario de partida. La película consiguió los máximos beneficios de esta catalogación consistente en un anticipo de subvención equivalente al cincuenta por ciento del coste comprobado, doble valoración a efectos económicos, de concesión de doblaje y por cuota de pantalla. Asimismo, la Comisión clasificó el filme como únicamente para mayores de dieciocho años.

Una vez vista la película reconozco que existen diferencias entre lo leído y lo visto. Por lo pronto el Madrid de principios de siglo, del que vemos, unas fotografías al inicio, se transforma realmente en el Madrid de la postguerra franquista. Es posiblemente el valor más preciso que tiene la película, pues es una lograda y sobria crítica social  sobre la miseria y la vida a la que se ve abocado un muchacho cuando lo que impera es la pobreza, y, sobre todo, la miseria moral.

Para la interpretación el director Angelino Fons, fallecido en 2011, contó con un elenco de actores y actrices , muchos de ellos buenos secundarios que volveremos a ver en muchas películas de esta década y de la siguiente. Sin embargo, destacan dos , que además fueron premiados por su actuación en este filme, el francés Jacques Perrin (actuación con la que obtuvo la Copa Volpi) y la de Emma Penella dando vida a la prostituta Rosa. Junto a ellos Lola Gaos, Sara Lezana, Fernando Sánchez Polack o Hugo Blanco, magnífico como “el Bizco”.

Estaba previsto que comenzara el rodaje el 11 de abril de 1966 y continuara durante 52 días: 39 en exteriores localizados en Madrid y sus alrededores, y 13 días en interiores.

La encargada de la distribución sería Mundial Films en España, tras romper la productora varios acuerdos con otras distribuidoras, y Columbia Films en Hispanoamérica. La película fue rodada en Madrid y su extrarradio.

La película fue presentada el 1 de septiembre de 1966 en el Festival de Cine de Venecia. En España se estrenó el 6 de noviembre de 1967 y, oficialmente, obtuvo unos ingresos de 6.653.384 pesetas.

Ese mismo año recibió dos premios del Círculo de Escritores Cinematográficos: Mejor actriz: Emma Penella, Mejor director: Angelino Fons

El filme comienza con un prólogo, un fotomontaje con comentarios en off, que no aporta ningún valor dramático a la película, sino que cumple el objetivo de situarla históricamente.

En las calles estalló la que entonces llamaron cuestión social. Si alguno podía subir desde el mundo del trabajo al mundo de los afortunados, muchos podían caer desde el mundo del trabajo al mundo de la delincuencia. Expulsados de los pueblos por el hambre, de sobra en las ciudades ya ocupadas, miles de emigrantes, de desarraigados, formaban un ejército de miseria e ignorancia. Entre los trabajadores y delincuentes había una zona mixta de mendigos, prostitutas, golfos, vagos, raterillos. En este mundo se desarrolla la historia de Manuel, un adolescente que llegó a Madrid, en donde inicia su lucha por la vida. Para él, como para su patria, el futuro era una mezcla de amenaza, incertidumbre y confusión. 

Fons concibió este prólogo como separación de las cuatro etapas de la obra: Manuel en la pensión, en el trabajo, en el hampa y su final. Además, justifica, desde el mismo, el fracaso en la vida del protagonista:

El clima conseguido con esta introducción se rompe bruscamente con el silbido y la imagen de un tren e, inmediatamente después, aparece Manuel en escena.

El filme, con una narración lineal, revela una historia personal e intimista, a la vez que denuncia un ambiente social clasista, mísero y reprimido que envuelve la vida de Manuel.

Este film se enmarca dentro del neorrealismo español y la tendencia más disidente y crítica con el régimen, al estilo de películas como La Caza o Surcos. La Busca, como las dos películas anteriores tenían un valor metafórico y  reflejaban las dificultades a las que se enfrentaban muchos al abandonar sus pueblos e ir a Madrid en busca de un futuro mejor.

El director huyó de la fiel reproducción de trajes, ni casi decorados pues dominan los fondos desnudos, descampados, edificios en ruinas, u otros fondos casi "lacónicos", etc. Todo ello es presentado con una luminosa y brillante fotografía, y una música desacoplada y dramática que dan empaque al conjunto, pero con toques melódicos en los momentos en que Manuel y Justa se encuentran. Luis de Pablo compuso una acertada banda sonora que describe los estados de ánimo del personaje y ayuda a incrementar los momentos de tensión.uno de los referentes del cine español de la década de los 60.

«La busca» es  una película cruda, dura, sucia, y deprimente, con un inquietante contenido sexual, extraño para ser una película española de los sesenta. .Todo por donde se mueve el protagonista es  pobreza, miseria y analfabetismo, con un realismo digno del neorrealismo italiano.


La película fue reconocida internacionalmente y en España. Perrin ganó la copa Volpi en Venecia por este papel, y Emma Penella y Angelino Fons sendos premios del Círculo de Escritores Cinematográficos. Además fue galardonada, en 1967, con la Carabela de Oro en la Semana Internacional de Cine de Valladolid, y con el Gran Premio del Festival de Prades.

Los personajes femeninos carecen de ternura y capacidad para amar sinceramente. Su propia madre se muestra distante con Manuel; , paradójicamente, el mayor afecto lo recibirá Manuel de su relación con Rosa. Para María Dolores Mejias el protagonista termina aplastado por la vida; una vida que en su lucha diaria nunca llegó a dominar. Según ella, Fons concibió la película desde el signo de la destrucción; no podía ofrecer un final falsamente optimista, paternalista y moralizante como propone el novelista. Por eso, en el último plano se subraya, de una forma directa y brutal, el triste destino del protagonista; Manuel solo, llorando, con miedo, aplastado por la vida, espera que los guardias le atrapen; aguarda, en definitiva, su total destrucción.

En Fotogramas se nos dice como la película "consigue una credibilidad ambiental poco habitual en productos de este tipo, así como una considerable atmósfera de sordidez. La narración resulta eficaz ".

Para Santiago Navajas en Libertad Digital "La busca es un dramón que en manos de Lars von Trier sería hiperbólico y metafísico pero que en las mesuradas de Angelino Fons, sin embargo, se plantea al estilo neorrealista italiano aunque con el toque enfático español (que llegaría a su máxima expresión con La caza, Surcos y, sobre todo, con El mundo sigue de Fernán Gómez). (...) En la época en que se rodó había censura pero más que prohibir determinado cine crítico lo que consiguió fue estimular la imaginación oblicua de los creadores para mostrar su punto de vista sin decirlo, sin hacerlo explícito. Fons tiene la habilidad, ayudado por un plantel de extraordinarios rostros (como los de Emma Penella o Lola Gaos) de reflejar tanto la letra como el espíritu literario de Baroja, muy cinematográfico en su esencia aunque alejado, eso sí, de la retórica pluscuamperfecta habitual en el cine español."

En definitiva, y para terminar, una buena película del neorrealismo español en base a una interesante adaptación literaria y que contextualmente, sorprende  como  pudo pasar los límites de la censura de la época al representar la sordidez de la España de las postguerras, la de Cuba y la de la Guerra Civil, por la que se movían millones de bereberes. Película que se merece, al menos,  un visionado.