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viernes, 6 de septiembre de 2019

La historia de un grito


The Charge at Feather River o La carga de los jinetes indios no es tanto la historia de unas cargas, sino que es la historia de un grito: El grito de Wilhelm. 

Es posible que el grito de Wilhelm hubiese pasado desapercibido en la historia del cine, salvo en los técnicos de sonido, si no llega a ser por el grito de Wilhelm, el grito de un solado que integra la partido que dirige el explorador Miles Archer, el actor Guy Madison cuando en el minuto 40 aproximadamente recibe un flechazo de un indio Cheyenne. 

Un flechazo más en la historia del cine, pero un flechazo que pasará a nivel técnico a la historia cuando un personaje de una película trascendental para la historia del cine - al menos para la gente de mi generación - , Star Wars, como es Luke Skywalker dispara a un Stormtrooper. 

Desde ese momento es uno de los sonidos más identitarios de la historia del cine. Se usa a menudo cuando alguien recibe un disparo, cae desde una gran altura o es arrojado por una explosión. La clave de esta historia está en el diseñador de sonido de Star Wars, Ben Burtt , fue quien descubrió una grabación original (que encontró como un carrete de estudio etiquetado como "El hombre se comió el cocodrilo") y la incorporó a una escena de Star Wars . 

Esa voz era la voz del actor y cantante Sheb Wooley, pero que se identifico con la voz del soldado Wilhelm, interpretado en The Charge at Feather River ,por el actor secundario Ralph Brook cuando recibe un disparo en el muslo con una flecha. Esa es posiblemente la razón por la que este western de 1953 haya pasado a la historia y haya recuperado su relevancia desde los años 80 hasta la actualidad , pues es audible en película de Indiana Jones, El señor de los Anillos y en el mismísimo videojuego Red Dead Redemption (2010) durante los tiroteos . 

El descubrimiento de Ben Burtt de este sonido es , a su vez, la historia de una casualidad. Cuando se grabó , originariamente, pasó a la biblioteca de sonidos de Warner Bros. Dada la trascendencia de ese "grito" , la investigación de Burtt sugiere que Sheb Wooley , un cantante que se hizo famoso con la canción " The Purple People Eater " en 1958 y que interpretó al explorador Pete Nolan en la serie de televisión Rawhide , es probable el actor que inicialmente dio voz a ese grito. Esta teoría fue respaldado en una entrevista en 2005 con Linda Dotson, la viuda de Wooley. 

Wooley asumió un papel no acreditado como Soldado Jessup y su grito fue grabado originalmente para la película Distant Drums o Tambores lejanos (1951),y fue uno de los pocos actores reunidos para la grabación de elementos vocales adicionales para la película. 

Wooley realizó algunos elementos vocales adicionales, incluidos los gritos de un hombre que fue es mordido por un cocodrilo. Burtt descubrió estos registros de sonido en Warner Brothers y que eran del editor de Distant Drums. Junto a esos registros descubrió una breve lista de nombres de actores programados para grabar líneas de diálogo para papeles diversos en la película. Dotson confirmó que el grito de Wooley había estado en muchos westerns, y agregó: "Siempre bromeaba acerca de lo genial que era gritar y morir en las películas". 

De hecho The Charge at Feather River fue la tercera película en usar el efecto, en la que , por cierto , por las grabaciones de sonido como los gritos no se pagan derechos de autor. 

En 1953 el director Gordon Douglas , en un momento en que querían lanzarse productos en 3D dirigió un western cuyo fin era presentar la recepción frente a la cámara de muchas flechas, lanzas y otras armas que volaban directamente hacia el público en varias escenas. Así nació La carga de la carga de los jinetes indios. 

Gordon Douglas Brickner fue un director neoyorkino que empezó en los últimos años del cine mudo como actor y que trabajó en casi todos los géneros cinematográficos: el cómico, el bélico, el de ciencia ficción, de capa y espada y el cine negro, pero que logró sus mayores reconocimientos en el western. 

Gordon Douglas comenzó en el mundo del cine en 1930 actuando como extra en diversas películas, hasta 1935, año en que realizó su último rol y dirigió su primera producto, un cortometraje, para luego pasar a dirigir los episodios de la famosa serie infantil La Pandilla. 

En 1939 realizó su primer largometraje, titulado Zenobia, una comedia protagonizada por Oliver Hardy y Stan Laurel. En 1941 realizó otra comedia, La frontera de Broadway, protagonizada por Victor McLaglen. 

Durante toda la década de 1940 realizó varias comedias menores, hasta 1944, cuando dirigió Una noche de aventuras, una producción de serie B, de misterio. 

En 1948 se pasó al cine de capa y espada con Corazón de León, y al año siguiente, nuevamente con Louis Hayward , realizó su primera incursión en el cine negro con La gran amenaza. De cualquier manera retornaba al cine de capa y espada - con películas como La fortuna del capitán Blood con Louis Hayward, y con una nueva versión de Robin Hood, protagonizada por John Derek- o al cine negro con Corazón de hielo (1950), protagonizada por James Cagney. 

En 1949 dirigió su primer western, The Doolins of Oklahoma, con Randolph Scott como protagonista, con quien repetiría al año siguiente en el western Nevada. Vuelve en repetidas ocasiones al western , en 1951 , con una nueva adaptación de la historia de los hermanos James, llamada Pistolas de Missouri o Solo el valiente, con Gregory Peck. 

A partir de 1952 comenzó a colaborar con Alan Ladd en films realizados para mayor gloria de la estrella como La novia de acero, La historia de McConnel, Santiago, La tierra es grande - en este caso junto a Virginia Mayo-. De estos años son la película que nos ha traído hasta aquí, La carga de los jinetes indios, La emboscada, y el drama bélico Bombardero B 52. 

En la década de 1960 no dejó de trabajar, y lo hizo con estrellas como Frank Sinatra en Siempre tú y yo, en 1954, o Cuatro gángsters de Chicago, trabajando con él en 1967 con la película Hampa dorada, La dama de cemento, o con el tándem Douglas-Sinatra en El detective, con Lee Remick; pero también con Elvis Presley, Follow that Dream, con Bob Hope en El amo de la selva, o Jerry Lewis con Un chalado en órbita. 

En 1964 realizaría una de sus películas más recordadas, Río Conchos, protagonizada por Richard Boone, Stuart Whitman, Anthony Franciosa y Jim Brown. En 1967 realizó el western Chuka, con Rod Taylor como protagonista. Ya en esta década lo vemos trabajando en película de héroes como Derek Flint como In Like Flint. 

En la década de 1970 Douglas siguió trabajando con actores emergentes como Burt Reynolds, en Skullduggery; la continuación de En el calor de la noche, con Sidney Poitier, They call me Mister Tibbs!; un spaghetti western, Los forajidos de Río Bravo; una nueva versión televisiva de Nevada Smith, y Viva Knievel!, en 1977, fueron sus últimos trabajos como director. En 1993 Gordon Douglas fallecía por el cáncer, a la edad de 85 años, en Los Ángeles, California dejando un legado de 92 películas y habiendo trabajado con los mejores en los durante casi tres décadas. 

En este caso la película había sido producida por David Weisbart, que más tarde producirá Them o Ellas (en España) una película de ciencia ficción de 1954 que narra el enfrentamiento de la humanidad contra una raza mutante de hormigas gigantes y que pasará a la historia por ser el productor de "Rebelde sin causa" de Elia Kazan. 

En el caso de Them era una película de ciencia ficción que iba a ser filmada en color por la Warner Bros. que sugirió que la película fuera filmada en 3-D, pero como en el día de las pruebas la cámara falló, la idea fue desechada. En este caso volvería a ser de la producida y distribuida por la Warner Bros. Pictures 

La película cuenta además con personal de prestigio como el guionista James R. Webb, ganador de un oscar al mejor guión por "La conquista del oeste" y que intervino en varios westerns como "El gran combate" o "Apache". En la música está ni más ni menos que Max Steiner. En la fotografía J. Peverell Marley, quien trabajó como director de fotografía en dos grandes películas mudas como "Los diez mandamientos (1923)" y "Rey de reyes (1927)", y que más tarde volvería a trabajar con Cecil B. DeMille en "El mayor espectáculo del mundo", o con Billy Wilder en "El héroe solitario" , siendo el editor Folmar Blangsted.

En cuanto al reparto en ella el protagonismo lo asume Guy Madison como el explorador e ingeniero Miles Archer, Frank Lovejoy como el sargento Charlie Baker, Helen Westcott como Anne McKeever, una joven Vera Miles como Jennie McKeever, Dick Wesson como el soldado Cullen, Onslow Stevens como Grover Johnson, Steve Brodie como el soldado Ryan, Ron Hagerthy como Johnny McKeever, Fay Roope como Teniente Coronel Kilrain, Neville Brand como el soldado Morgan, Henry Kulky como el soldado Smiley, Lane Chandler como el soldado Zebulan Poinsett, Fred Carson como el jefe Thunder Hawk, James Brown como el soldado Connors y Ralph Brooks como el histórico- por haber pasado a la historia del cine por un grupo atribuido a su personaje, pero que no es suyo- el soldado Wilhelm , pues el mérito es de Sheb Wooley. 

Estamos en el territorio de Colorado. Ha guerra civil ha terminado y ahora todo el país ha puesto sus ojos en el Oeste , allí han ido mucho de los veteranos del conflicto civil con deseo de hacerse un hueco en la vida civil. 

Entre ellos está un ingeniero, veterano de la Unión, buen conocedor del territorio y de los tribus que en él viven de nombre Miles Archer (Guy Madison) que ha sido llamado a tener una entrevista con el Teniente Coronel Kilrain ( Fay Roope ). Nada más llegar ve que el campamento , Fort Bellows, se encuentra lleno de nuevos soldados y por veteranos que llevan al mismo viejos vicios de la guerra. Unos son bebedores, otros ladrones, otros perezosos, casi todos buscan pelea o se enfrentan por haber luchado algunos con el sur como el caso del soldado Zebulan Poinsett( Lane Chandler ). Tras entrevistarse con el Teniente Coronel, al que ve relajado haciéndose un retrato realizado por el pintor Grover Johnson ( Onslow Stevens ) que tuvo que retirarse del ejército por un problema respiratorio. 

El objeto de la llamada es que el militar le pide a Miles que , ante la llegada inminente del tren a ese espacio, se han desplazado algunas tribus como los Cheyenne con la intención de atacarles, pero en ese desplazamiento han ido con sus mujeres y cautivas , entre ellas dos mujeres blancas secuestradas hace cinco años por los Cheyenne dirigidos por el jefe Thunder Hawk (Fred Carson ) . 

La misión es dar seguridad a los operarios y empresas ferroviarias así como rescatar a las chicas. Ante la propuesta , Miles rechaza la misma, pero su posición cambia, al descubrir que ambas chicas son hermanos de uno de los hombres que tuvo a su cargo en el Ejército de la Unión, como era Johnny McKeever ( Ron Hagerthy ) un chico de su compañía que durante la guerra pasó parte de su tiempo preso de los rebeldes. Así , que a su pesar, y creyendo que le debe ese favor al McKeever se hace cargo de la expedición de rescate. El principal problema es que la expedición está formada hombres inexpertos y casi indeseables. 

Al grupo además de Miles, McKeever y Grover se suman todos los soldados expedientados por todo tipo de faltas antes mencionadas como son el soldado Cullen ( Dick Wesson ) el soldado Ryan (Steve Brodie ) , el soldado Morgan (Neville Brand) ,el soldado Smiley ( Henry Kulky ) , el soldado Zebulan Poinsett (Lane Chandler ) , el soldado Connors ( James Brown) y el soldado Wilhelm( Ralph Brooks ). A estos se suma el Sargento Charlie Baker (Frank Lovejoy) que ha tenido un problema con uno de esos soldados al seducir a su esposa y al que promete matar en un momento de la expedición. 

La expedición inicia su camino y , aunque entre ellos, la relación se sostiene no sin dificultades, se dan cuenta que no será fácil. La muerte , tras recibir, una lanzada por parte de uno de los nativo americanos les hace ver que puede ser aquello un valle de lágrimas. Sin muchas dificultades consiguen llegar al campamento de los Cheyenne. En el mismo no está su líder, el gran jefe Thunder Hawk (Fred Carson ) , pero tras preparar el asalto sorpresa del mismo consigue, que se realiza con total éxito, consigue sacar del campamento a las hermanos de McKeever, tanto a la juiciosa Anne ( Helen Westcott) como a la impulsiva y joven Jennie (Vera Miles) que reciben de manera distinta el rescate. 

Mientras la mayor, Anne, no se siente molesta aunque si humillada por las vejaciones vividas tras su rapto, la pequeña Jennie McKeever, que ni recuerda su vida como rostro pálido, se siente molesta. Sin embargo, el reencuentro entre Johnnie McKeever y sus hermanos, genera en Anne un recuerdo y una alegría, mientras que en Jennie es un resentimiento absoluto dado que no recuerda nada de su vida como colono y , además, que ella , en la actualidad, es la prometida de Thunder Hank, quien en ese momento no se hallaba en el campamentos. 

Tras el reencuentro, la huida, pero también el inicio de una persecución sin tregua por un terrero abrupto y seco. El agua se convierte en un problema que condiciona a unos y favorece a otros. Los indios preparan algunas emboscadas que dan como resultado la muerte de algunos de los soldados , la herida de otros como el mismo Johnnie MCKeever que queda gravemente herido y en un momento dado`la perdida de sus animales. 

El grupo ha de huir descabalgado en un espacio árido que sólo genera sed. Los indios acosan y en cada uno de sus ataques y emboscadas generan muertes y aumentos el temor ante la imposibilidad de llegar. Sin embargo, gracias a la pericia de Miles, al tesón de gran parte de unos soldados capacitados , a pesar de sus muchas debilidades, pero serviciales y colaboradores ante las muchas dificultades que implica además llevar un herido como Johnnie, y una chica que se opone a colaborar como Jennie, consiguen , no sin dificultades , alcanzar Fort Bellows, su destino inicial. 

La llegada al fuerte una vez salvadas las dificultades del agua, del calor y de la presión de los indios es desoladora. El mismo ha sido asaltado por los Cheyenne y han matado a gran parte de la agrupación. El único superviviente es un soldado que comenta que el Teniente Coronel dio la orden a mujeres y niños para que huyeran a ¿Fort Laramie?. 

Tras ver el desastre y aún con las dos mujeres blancas que han sido secuestradas por los indios cheyenne entre ellas. El grupo huye por las montañas, sin víveres y sin armas. En su recorrido la presión de Thunder Hawk se deja notar. Debido a la misma, y a un intento de huir de sus salvadores / captores, Jennie muere al caer por un acantilado, no sin antes volver a herir a su hermano. 

Todo se torna complicado ( las bajas, la sed, el mayor número de indígenas, condicionan en exceso. Finalmente el ataque final iniciado por Thunder Hank tras cruzar un río se torna abobiante. Dos cargas hacen que los militares vayan cayendo heróicamente uno tras otros. 

Mientras se disponen a realizar el tercero se persona un destacamiento de caballaría que porvoca el fin de las cargas tanto por su presencia como por la muerte de su líder. Son pocos los supervivientes, pero la tensión ha provocado que Miles se enamore de Anne , correspondiendo ella, salvando igualmente a su hermano y a algunos de los soldados, aunque Glover muere en el último momento. 

Este western pretendía resaltar las tres dimensiones inherentes tanto a los paisajes naturales, como a las armas , los hombres y los personajes. Para ello Gordon Douglas y el productor no dudaron hacerlo esta 3 D en un western de serie B con muchos exteriores y algunas secuencias en interiores. El argumento del film es típicamente western. 

Lo más interesante es detectar la presencia, casi original de este grito, el de Wilhem , que tan buenos réditos dio en el cine contemporáneo. 

No obstante, en febrero de 2018 se anunció que Star Wars ya no usará el grito de Wilhelm. Cuando la película se proyectó en la Segunda Exposición Mundial en 3-D en el Teatro Egipcio de Hollywood en 2006, gran parte de la audiencia conocedora del cine estalló en aplausos cuando el soldado Wilhelm gritó. 

El clímax de la película tiene muchas similitudes con la Batalla de la Isla Beecher de 1868 , aunque en lugar de los "rangers" del Ejército , el personaje de Madison recluta a "la Brigada de la Guardia" de los prisioneros del Ejército y los arma con rifles repetidos. Algunos también han notado que la trama tiene una serie de similitudes con la posterior film de Sam Peckinpah titulado el Mayor Dundee , dirigido por este gigante en 1965. 

La película a pesar de situarse en Colorado se rodó en distintos puntos de California como Santa Ana River, en Norco,los Vasquez Rocks Natural Area Park en W. Escondido Canyon Rd., en la localidad de Agua Dulce, en Santa Clarita, y en Newhall Ranch - en la localidad californiana de Valencia. 

Se sabe que, inicialmente, la dirección fue ofrecida a André De Toth, quien ya había rodado en 3 D Los crímenes del museo de cera (1953) y El forastero iba armado (1953). Esta fue una de las tres películas estrenadas en cines con sonido "WarnerPhonic", un sistema de sonido envolvente de cuatro canales. Desafortunadamente, solo la versión mono de la banda sonora ha sobrevivido. 

La película tuvo su estreno el 30 de junio de 1953 en Vernon, Texas, aunque el estrerno generalizado  de este que fue el western más taquillero de 1953, se llevó a cabo el 11 de julio de 1953 y obtuvo en taquilla unos $ 3.65 millones.

De ella se dice en ABC que este "western cuyo gran atractivo, en su momento, fue estar rodado en 3-D. Como todas las películas rodadas en este formato, que se pierde en su paso a la TV, abusa del recurso de lanzar objetos a la cara del espectador (en este caso, cuchillos, tomahawks, lanzas y hasta un escupitajo de tabaco con el que uno de los protagonistas hace alejarse a una serpiente). Protagonizó Guy Madison, actor que venía de dar vida al mítico pistolero Wild Bill Hickok en una serie de televisión que tuvo un gran éxito en Estados Unidos en los años 50".

Por mi parte decir que lo más interesante de la película está en su peso técnico. En ella participan buenos profesionales en la dirección, la fotografía , la música , pero , si bien la historia es más bien plana  y le lastra ese intento de combinar lo cómico con lo dramático  al final aporta lo que puede aportar; su grito, un grito de cruzo el tiempo y el espacio hasta llegar a una galaxia muy lejana. 


martes, 12 de diciembre de 2017

Wichita


Hace algún tiempo estuve viendo Dodge City, ciudad sin ley. El protagonismo de la historia lo asume Wyatt Earp y, claro, leyendo algo sobre el personaje este me llevó a otra localidad de Kansas, Wichita, donde también el personaje ejerció de sheriff y contó con sus hermanos , Virgil Earp y Morgan Earp , y con Bat Masterson, iniciándose así una leyenda que tendría como punto culminante el IK Corral de la fronteriza Tombstone. 

Wichita hoy -para quien no lo sepa- es la mayor ciudad del Estado de Kansas, el mayor centro cultural e industrial y el hogar donde nació Pizza Hut . Fue en su momento una capital ganadera dada su situación estratégica intermedia en las llanuras centrales junto al río Arkansas, un afluente del Mississippi, y una de las ciudades en las que llegó inicialmente el tren en su expansión hacia el Oeste, lo que permitía ser punto de distribución del ganado que procedente desde Texas, y que , desde esta localidad, podía distribuirse hacia el norte (Chicago) y el área urbanizada de la costa Este de los Estados Unidos. Pues bien , a esta ciudad llegó un día el mítico sheriff entre 1870 y  1874. 

Pues bien este es el momento en que se inicia la película Wichita del año 1955 , dirigida por el artesano Jacques Tourneur, un director que con poco presupuesto hacía mucho , algo que sabían los productores Walter Mirisch y Victor Heerman, así como la productora Allied Artist Pictures para encargarle esta película , destinado al mercado "B" del western. Para ello este descendiente de franceses, como indica su nombre, contó con la inestimable ayuda de uno de los guionistas más importante del género en esa década, Daniel B. Ullman. Igualmente contó con la inestimable ayuda del fotógrafo Harold Lipstein quien rodó esta película en un brillante CinemaScope Technicolor. 

Igualmente papel esencial en la misma tiene la banda sonora compuesta por Hans J. Salter y un buen montaje del que se encargó William Austin. 

Como elenco de actores Tourneur contó con un clásico del género, Joel McCrea en el papel de Wyatt Earp, pero también con Vera Miles como Laurie McCoy. Junto a ellos aparecen Lloyd Bridges como Gyp Clements, Wallace Ford como Arthur Whiteside, Edgar Buchanan como Doc Black, Peter Graves como Morgan Earp, Keith Larsen como Bat Masterson, Carl Benton Reid como el alcalde Andrew Hoke, John Smith como Jim Earp, Walter Coy como Sam McCoy, Robert J. Wilke como Ben Thompson, Walter Sande como Clint Wallace, Jack Elam como Al Mann, Mae Clarke como Mary Elizabeth McCoy y hace un corto papel el que con el tiempo será un gigantesco director, Sam Peckinpah, como el cajero de un banco. 

La película comienza con la aparición en escena de un gigantesco rebaño de ganado vacuno perteneciente a Clint Wallace (Walter Sande) que procedente de Texas se desplaza por las llanuras de Texas con la intención de llegar a Wichita. El grupo está deseoso de parar ya en una ciudad , después de llevar un par de meses llevando el ganado y pasando vicisitudes. 

Al caer la tarde, aparece en el horizonte un jinete solitario que más tarde se presenta ante el grupo. Se trata de Wyatt Earp ( Joel McCrea ), un ex cazador de bisontes y que va a Wichita con la intención de convertirse en empresario a esta nueva y pujante ciudad a la que acaba de llegar el tren. 

Tras invitarle a cenar, esa misma noche Wyatt es asaltado por dos de los cowboys del grupo , los hermanos Gyp y Hal Clements ( Lloyd Bridges y Rayford Barnes). 

Sin embargo, Wyatt consigue abortar el robo, pero se va del grupo. Tras esto lo vemos llegando a Wichita, ciudad que se anuncia con un Everything goes in Wichita. 

Cuando llega a la ciudad del ganado , descubre que la ciudad está rebosante de gente que va en busca de fortuna , pues es una ciudad que , gracias a la llegada del tren ha crecido exponencialmente. En la misma se han abierto múltiples negocios, especialmente salones, pero también hay bancos, tiendas, así como un periódico. A éste llega Earp buscando información , pero el director del mismo , el editor Arthur Whiteside (Wallace Ford) , una hombre comprensivo, viudo y bebedor, le abre las puertas a su caballo. Su ayudante es un hombre valiente, idealista y tranquilo, llamado Bat Masterson (Keith Larsenn) , aspirante a periodista, que no tiene problema en enfrentarse a un hombre armado sin temor alguno.  

Poco después Wyatt Earp conoce al alcalde de la ciudad , Andrew Hoke (Carl Benton Reid), así como a uno de sus prohombres, Sam McCoy (Walter Coy) . Esta da un discurso hablando del enorme futuro que le espera a la ciudad, destinada a convertirse la ciudad más importante de Kansas y del medio oeste. Pero Sam McCoy, no está solo, sino que en el estrado está acompañado de su esposa , Mary Elisabeth )Mae Clarke) y su hija Laurie (Vera Miles) . 

Tras ser presentado al alcalde y al empresario, Wyatt Earp se dirige a un banco, lugar donde coincide con los McCoy el alcalde. Mientras que Earp está entregando en depósito sus ahorros, y se produce el asalto al banco que es abortado por Earp. 

Descubrimos así que este crecimiento tan veloz está convirtiendo a Wichita en una ciudad sin ley. Sus habilidades como pistolero lo convierten en un candidato perfecto para ser el sheriff, cuyo puesto le es ofrecido por el alcalde, pero él rehúsa. 

Finalmente llegan a esta ciudad de oportunidades los vaqueros procedentes de Texas que son recibidos con regocijo por la población a sabiendas que van a dejar una buena cantidad de dinero. Efectivamente, la llegada de los cowboys reactivan la vida de los salones que van en busca de chicas y con ganas de beber. 

Sin embargo, este será el inicio del desenfreno con vaqueros que no paran de beber y , tras emborracharse, de disparar sin ton ni son. Uno de ellos tiene desgracia de matar a un niño de cinco años. 

Este hecho moviliza a Wyatt Earp , que se siente moralmente obligado a llevar la estrella y con ella la defensa de la ley y el orden en esta ciudad salvaje. Wyatt Earp consigue paralizar los desmanes y detener a gran parte de la cuadrilla de texanos que no sólo pasan la noche en la cárcel, sino que tras ser juzgados y de ser obligados a pagar una multa , son expulsados de la ciudad. Además Wyatt Earp ordena la prohibición de entrar en la ciudad con armas. 

Esta orden entra en conflicto con sus patrocinadores, ya que las limitaciones y la expulsión supone un varapalo para sus negocios, especialmente para los salones. Viendo lo que ocurre a la noche siguiente es invitado a comer junto al alcalde y los grandes empresarios de la ciudad. Estos le proponen a un Earp obstinado y coherente que quite su orden en nombre de la ciudadanía. Este responde que el único representante de la ciudadanía de Wichita es el alcalde que considera que la labor de Earp es necesaria. 

Esta determinación genera la oposición por parte de los empresarios. Especialmente de Sam McCoy y de alguno más como Doc Black (Edgar Buchanan), que incluso llega a contratar a dos pistoleros que acaban de llegara a la ciudad. Pero con la desgracia para él, de que los dos pistoleros son los hermanos de Wyatt, Virgil Earp y Morgan Earp ( John Smith y Peter Graves), que junto a Bat Masterson se convierten en los ayudantes del sheriff. 

El que ahora encabeza la oposición a Wyatt es el banquero Sam McCoy ( Walter Coy ) el líder de los empresarios locales, que se muestra altivo, y que , además se niega a que Wyatt comience a salir con su hija, Laurie, una vez que ambos se enamoran a orillas del Arkansas. 

Una noche Wyatt es convocado a casa de Sam, junto al alcalde, y Sam le dice que dimita y que abiertamente que deje a su hija, pero el alcalde se niega a cesarlo dada su autoridad y reclama su independencia hasta las nuevas elecciones. 

Esa misma noche sufre una tragedia personal, ya que unos pistoleros pertenecientes al grupo de los texanos , Al (Jack Elam) y Hal Clements disparan matando a su esposa. 

Watt , junto a sus hermanos y Bat, persiguen a los asesinos matando a Al y Hal, aunque Doc, el mismo que quería matar a Wyatt y contratar a dos pistoleros. La tragedia hace cambiar de opinión a Sam, que entiende que la supervivencia del pueblo está en la paz y el orden. De cualquier manera la muerte de los vaqueros, espolean a los vaqueros a ir a la ciudad para matar a los Wyatt. 

Sin embargo, cuando los vaqueros llegan la verdad sale , así que deciden no enfrentarse a Wyatt , no así Gyp que quiere vengar la muerte de su hermano. 

Tras el duelo, este muere al igual que Doc Black, que resulta abatido por Sam al ver que quiere , traidoramente, disparar al Sheriff. La película acaba con la boda de Wyatt y Laurie, pero también se salida para otra ciudad de Kansas en problemas ante su ausencia de ley. Hablamos de Dodge City, acabando así la película. 


La película fue rodada en las localidades en California como Santa Clarita, Thousand Oaks, Sonora, en las estribaciones de Sierra Nevada en Modesto, en Melody Ranch - en el 24715 Oak Creek Avenue de Newhall, y en los Monogram / Allied Artists Studios en el 1725 Fleming Street, así como en Arizona. La película obtuvo el Globos de Oro a la mejor película dramática al aire libre y fue la primera de la Allied Artist en debutar en el formato de CinemScope . 

La película se rodó en 21 días, con un presupuesto superior a los de serie B, pero inferior a los de serie A. 

Se estrenó el 3 de julio de 1955 en los EEUU y obtuvo una taquilla interesante de $ 2.4 millones una cifra estimable para un western  de la serie B.

La crítica , en concreto, Jonathan Rosenbaum, en las páginas de Chicago Reader dijo de la película que era "la primera y mejor película de Jacques Tourneur en CinemaScope (1955) y uno de sus western más extraños, aunque los materiales básicos -desde el tema de Tex Ritter hasta el guión de Daniel B. Ullman, son bastante estándar, como es el elenco secundario. 

Lo que Tourneur aporta a la historia es tanto visual como metafísico: composiciones distintivas, conjuntos e interacción entre el fondo y el primer plano; violencia tremendamente abrupta y arbitraria por parte de ganaderos escandalosos; una extraña sensación de Earp de ser una especie de ángel de la muerte que, al igual que los villanos que se propone desarmar, no puede actuar de otra manera o escapar de su destino; y un comentario interesante sobre el capitalismo según el cual el héroe trastorna a los líderes de la ciudad al prohibir todas las armas de fuego, excepto la suya, lo que es malo para los negocios. 

En España Miguel Ángel Palomo en las páginas de El País comentaba que "El maestro Jacques Tourneur asombra de nuevo (...) puesta en escena cercana a lo fantasmagórico. Así crea una obra tan inquietante como magistral, de belleza plástica desbordante." 

Para Quim Casas , critico en El Periódico , pero que también lo fue de Dirigido por... o MIradas de Cine, considera la película "Wichita es un excelente muestra de western en el que se tensan las relaciones entre el individuo y la colectividad". 

Ademas de poner en relación la película con otras historias protagonizadas por el mítico sheriff , como Pasión de los fuertes (My Darling Clementine, 1946) de John Ford, y destaca que Earp , en vez de ser la solución se convierte en el problema. Destaca que fue Joel McCrea el que impuso al director en este y otros western . 

Y añade que "Tourneur siempre le tuvo un especial apego al western, aunque no fuera el género que le otorgara más prestigio ni crítico ni comercial. En los años cincuenta realizó cuatro, Stars in my Crown (1950) que, como Martín el gaucho, participa de otros elementos genéricos y debería considerarse mejor un neo-western; Stranger on Horseback (1955), Wichita (Wichita, 1955) y Una pistola al amanecer (Great Day in the Morning, 1956), y aún pudo haber un quinto si no hubiera rechazado el guión de La puerta del diablo (Devil’s Doorway, 1950, finalmente realizado por Anthony Mann), en una época en que Tourneur podía permitirse estos lujos. 

Quizá porque no son tan sorprendentes como sus productos fantásticos, ni tan aparentemente vitalistas como sus relatos de aventuras, ni tan reconocidos como su pieza negra Retorno al pasado, los westerns tournerianos han sido por lo general mal considerados o, en el extremo opuesto, elevados a quintaesencia del estilo de su autor. 

El propio Tourneur ayudó a esta última consideración cuando, preguntado por cuáles consideraba que eran sus mejores películas, casi siempre citó entre sus preferencias a Stars in my Crown («creo que es mi mejor film junto a I Walked with a Zombie, estaba sacado de un gran libro y acepté rodarlo por muy poco dinero, únicamente porque me entusiasmaba esta historia»), Tierra generosa y Wichita («guardo un excelente recuerdo de estos dos films, sobre todo de Wichita, era un verdadero western que se apartaba de lo ordinario»). 

Menos entusiasta se mostraba con Una pistola al amanecer («me he olvidado completamente de ella, la historia era demasiado fragmentada, demasiado deslavazada») y se sentía decepcionado por Stranger on Horseback por cuestiones ajenas a su trabajo («el procesado del color fue horrible, tuvimos que montar con una copia en blanco y negro y cuando vi por vez primera el film en color me llevé una decepción: un color plano, sin ningún relieve, una especie de tono gris uniforme como si se tratara de un contratipo»). (...) 

Un actor, Joel McCrea, unifica los otros tres westerns de Tourneur realizados en los cincuenta. Su porte y expresión es muy distinta a la de Robert Stack. Carece de su arrogancia, también del peso de un pasado que ha hecho mella. McCrea, como siempre, encarna tres personajes de mirada limpia, rectos, nada individualistas, aunque a veces se les defina con detalles imprevisibles. En Stars in my Crown interpreta a un ex-combatiente de la guerra civil convertido en pastor de métodos harto expeditivos: llega a la ciudad, entra en el saloon, promete el primer sermón allí mismo y, ante las risotadas de los parroquianos, saca sus dos revólveres y les obliga a escuchar los primeros versículos bíblicos. En Stranger on Horseback y Wichita, McCrea defiende la ley y se obstina en limpiar la ciudad de malhechores; en el primer film lo hace bajo la apariencia de un juez que se enfrenta a un clan familiar digno de los Clanton, mientras que en el segundo asume la personalidad del sheriff Wyatt Earp, unos años antes de enfrentarse precisamente a los Clanton en Tombstone. En ambos casos actúa en ciudades en ebullición económica, siendo testigo de las transformaciones sociales y del fin de los viejos tiempos. Pero la obsesión de Earp por hacer prevalecer la ley en una comunidad en la que, como reza un letrero, sucede de todo, termina por enfrentarle con los ciudadanos que le han contratado: sus métodos no gustan ya que ponen en peligro el crecimiento económico de la zona. Stars in my Crown es un film pausado, en formato cuadrado y blanco y negro, punteado por insinuantes travellings que abren y cierran el relato fundiéndose con la canción que le da título. 

Tourneur, más cómodo que nunca. se toma su tiempo para presentar los conflictos y varía de ritmo sin que nos demos cuenta, agolpando en su reducido metraje la muerte de un viejo médico, la dificultad de integración de su hijo, la destrucción de la granja de un campesino negro por los sicarios del cacique del lugar, la enfermedad del hijo adoptivo del pastor, el tifus que asola la ciudad y la irrupción de los jinetes del Ku Klux Klan. En su primera parte se corresponde con el Ford de Judge Priest (1934) y The Sun Shines Bright (1952), es decir, la contemplación plácida, idealista e idealizada de la América rural de finales de siglo. 

Después remueve en las propias entrañas del sur profundo para pincelar un drama que encuentra sus soluciones mediante el uso inesperado de la razón, como en Martín el gaucho o Circle of Danger. Stranger on Horseback y Wichita, ambas en color, la segunda en Scope, transcurren en espacios más ásperos, entre las paredes de la cárcel, en el saloon, en las calles polvorientas que irremediablemente servirán para que héroes (no proscritos) y villanos resuelvan a tiros sus problemas. Son westerns hieráticos, como lo es la composición de McCrea. 

Tourneur hace angulosos y desazonantes los espacios, especialmente en Wichita, donde el Scope ofrece un recurso longitudinal que busca el dinamismo interno del plano a pesar de que la acción se concentre en escenarios cerrados y progresivamente abstractos. A diferencia de Ford y Lang, pero coincidente con Boetticher, Ray o Fleiseher, Tourneur apreciaba el formato panorámico y tenía unas teorías peculiares al respecto: «Pienso que el CinemaScope es muy relajante para el espectador porque su mirada va de un personaje a otro, y eso cansa menos la vista que mantenerla fija sobre una mancha luminosa en medio de la oscuridad». (Quim Casas, Miradas de Cine) 

En Fotogramas se dice en un artículo que presenta los mejores 50 western de la historia del cine que "Tourneur siempre se sintió libre y creativo en los terrenos de la serie B, fuera el fantástico, el cine negro o el western. En apariencia sin nada que los distinguieran (historias explicadas con pulcritud, bien dirigidas, no falta ni sobra un plano, ritmo, actores bien llevados…), sus películas están llenas de detalles de auténtico genio. Solamente por cómo une a Bat Masterson con Wyatt Earp (excelente Joel McCrea) o por la escena del caballo en la redacción de periódico ya merece la pena visionar la cinta."

Para Alberto Abuín en Espinof ‘Wichita’ es una de las pruebas del enorme talento que tenía Jacques Tourneur, y también uno de los westerns realizados en la década de los 50 que más influyó en el cine posterior. ...Es ‘Wichita’ una película que habla de la justicia, y de un tipo de hombres que en tiempos del salvaje Oeste ayudaron a hacerlo menos salvaje. Justicia vista dependiendo del punto de vista de varios personajes, cuyos valores en la vida no son, evidentemente, los mismos. Tourneur realiza una exquisita puesta en escena, marcada con un uso llamativo de los colores, reflejo de un mundo en expansión (excelente la utilización del formato scope). Consigue además manejar muy bien el tempo narrativo (hablamos de una de esas ejemplares películas en las que nos narran todo muy bien en 80 minutos), permitiéndose el lujo de ofrecernos un par de momentos planteados como si de un film de suspense se tratase. Son éstos instantes en los que ‘Wichita’ se vuelve muy violenta, pero se trata de una violencia contenida, a punto de explotar, y que provoca en el espectador una tensión inesperada. Y acaba escribiendo - y le doy toda la razón- "Sea como fuere, es un título imprescindible dentro de la historia del Western, y que hizo/hace/hará las delicias de todo aficionado".

El film es interesante. Es un buen western, que sabe cpmbinar los elementos propios del género con el drama y romance, pero también con alegatos políticos en favor del orden, de la libertad de prensa, la democracia y , en contra, de la defensa a ultranza y como valor exclusivo del dinero. 

La dirección de Tourneur aporta un tratamiento elegante y sutiles de la historia, utilizando elipsis rotundas (paso de un plano en el que Earp y Sam McCoy se estrechan la mano a otro en el que se prepara el lanzamiento de arroz a dos recién casados) y una puesta en escena . 

La música, de Hans J. Slater (“Rebelión en el fuerte”, Walsh, 1954), aporta una partitura de composiciones de aire country, cortes orquestales apasionados, fragmentos intensamente dramáticos y un hermoso y breve tema de amor. Añade la balada “Wichita” a cargo del vocalista Tex Ritter. La fotografía, de Harold Lipstein (“Pal Joey”, Sidney, 1957), en color (technicolor) y scope, ofrece un eficiente trabajo de cámara, con emocionantes travellings de seguimiento, encuadres inferiores de exaltación del héroe, perspectivas generales de persecuciones a caballo y encuadres fijos del enfrentamiento del héroe solitario con grupos numerosos de oponentes. 

El resultado es un western emocionante de suavidades pictóricas con una fotografía en technicolor en tonos casi pastel y la filmación en Cinemascope con gustos por los encuadres, con interesantes escenas de acción a caballo, en grupos grandes o con pocos jinetes disparando , pero sin omitir escenas con dosis de violencia , aunque no se muestra abiertamente. Hay un planteamiento político y económico que subyace en el film, así como un alegato por la libertad de expresión, la prensa como elemento de opinión. Los diálogos son extremadamente inteligentes y lacónicos como este:” La prudencia es la mejor cualidad del valor”. 

He leído que "Wichita" es la versión positiva y optimista de un estupendo film posterior, en el que se produce la misma tensión y oposición, pero con un final infeliz y sin esperanza: "La ciudad sin ley" (Death of a Gunfighter, 1969), dirigida por Alan Smithee (pseudónimo usado por Don Siegel). Pero esto no impide que veamos a Wyatt Earp como quiso presentarlo Tourneur, la historia de un hombre justo y honesto, con principios,  que ponen en contra a los hombres cuyo único principio vital , el más importante,  es el negocio.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Falso culpable


Al principio lo que más me ha llamado la atención es que el actor principal de la película sea Henry Fonda. Después también me ha llamado la atención de que un integrante, de hecho el padre fundador de la "Nouvelle vague",  como fue Jean Louc Godard viese en este film lo que poco después , otros , como le ocurriría a Truffaut con su libro sobre las conversaciones con el director de Los Pájaros o Psicosis, vio del peso que Sir Alfred Hitchcock tendría en la historia del cine. 

Daniel Morgan en su libro Late Godard and the Possibilities of Cinema afirma que "Una de las características excitantes y enloquecedoras de la obra de Jean-Luc Godard es que todo lo que toca invariablemente parece conducir a una disquisición sobre la naturaleza y las posibilidades del cine", y su crítica como crítico profesional más relevante , la más reseñada y , posiblemente, la más profunda es la que hizo sobre The Wrong Man , película que se llamó en España, Falso culpable.

En el artículo titulado "Le Cinéma et son double" , Godard hace un análisis de sobre Hitchcock y slas articulaciones estilísticas de los estados de conciencia, de los estados metafísicos del ser y de sus significaciones temáticas y dramáticas". Dada su trascendencia y a ser un magnífico estudio sobre la película aparece en su práctica totalidad al final de esta entrada. 

Según recoge David D. en su página de torontofilmreview.blogspot.com. "Entre las primeras y mejores formulaciones de su noción de un continuo cinemático de ficción y documental, está el ensayo de 1957 sobre The Wrong Man de Hitchcock".  Para el critico Jonathan Rosenbaum es "la mejor crítica individual de Godard: su análisis de The Wrong Man, Le Cinéma et son double , publicado en Cahiers du cinéma en junio de 1957". 

The Wrong Man  es una película de 1956 dirigida por Sir Alfred Hitchcock y con Henry Fonda y Vera Miles como actores principales. 

La dirección artística de la misma fue obra de Paul Sulbert  y William L. Huehl estando en la producción de Herbert Coleman pra la productora de la Warner Bros. , siendo igualmente la distribuidora. La película tiró de un presupuesto que alcanzó los US$ 1,200,000 que se recuperaron en taquilla al conseguir US $ 2 millones.

En el apartado técnico el guión estuvo en manos de Maxwell Anderson y Angus McPhail, artindo ambos de la obra titulada " La verdadera historia de Christopher Emmanuel Balestrero" de Maxwell Anderson, pero también en el artículo de la revista " Un caso de identidad " publicado por la Revista Life , el 29 de junio de 1953 escrito  por Herbert Brean . 

En la banda sonora , como no podía ser otro, nos encontramos con Bernard Herrmann, mientras que en el sonido correspondió a Earl Crain , la fotografía  - en blanco y negro- a Robert Burks y el montaje a George Tomasini.

Los protagonistas de la historia son Henry Fonda como Christopher Emmanuel Balestrero, llamado en la película igualmente Manny y  Vera Miles como Rose, su mujer. Igualmente juegan un importante papel en la misma Anthony Quayle como el abogado Frank O'Connor y  Harold J. Stone como el teniente Jack Lee Bowers. 

Junro a ellos están  Charles Cooper como Det. Matthews , John Hildebrand como Tomasini , Esther Minciotti como Mama Balestrero,  Doreen Lang como Ann James , Laurinda Barrett como Constance Willis , Norma Connolly como Betty Todd,  Nehemiah Persoff como Gene Conforti,  Lola D'Annunzio como Olga Conforti , Werner Klemperer como Dr. Bannay , Kippy Campbell como Robert Balestrero , Robert Essen como Gregory Balestrero  y Richard Robbins como Daniel, el culpable.

La película trata una historia real ocurrida en 1953  en la que un hombre acusado de un crimen que no había cometido, pero todo parecía indicar que era culpable.

La película comienza por primera y única vez en sus muchas películas, con Alfred Hitchcock esta imagen hablando con la cámara entre sombras y afirmando que es una historia real y  que "cada palabra es cierta" en esta historia.

Se trata de un músico que trabaja en el club Stork, de Nueva York, es un hombre honrado, felizmente casado y con ciertos apuros económicos.Estamos en 1953, en concreto se inicia el 14 de enero de ese año y  Manny Balestrero ( Henry Fonda ), que toca el contrabajo en una banda que ameniza las noches en el Stork Club de la ciudad de Nueva York, está atravesando una crisis financiera. 

Es un hombre de costumbres rutinarias, sobrias , que todas las madrugadas al salir del club se toma un café leyendo las a puestas en las carreras y , que una vez tras desplazarse hasta su casa en Queens, se encuentra a su esposa , Rose ( Vera Miles ), y con sus dos hijos . Su esposa le cuenta que ha ido al dentista y que necesita que se le extraigan las muelas del juicio . Dicha intervención le costará $ 300, , un dinero que no tiene la pareja. 

Cuando su mujer necesita dinero para un tratamiento dental, Manny acude a su compañía de seguros a solicitar un préstamo sobre su póliza. Aunque ya ha pedido prestado dinero a su favor poniendo como aval  su póliza de seguro de vida , acude a la compañía de seguros de vida para intentar conseguir otro préstamo contra la póliza de Rose.

Al verle la cara una empleada de la aseguradores, esta le comenta a sus compañeras empleadas administrativas de la agencia, que se trata de un hombre que hace unos meses asalto las dependencias. En un momento de histeria colectiva  lo confunden de inmediato con el hombre que había asaltado dos veces la oficina de seguros. Los empleados llaman a la policía y tres detectives se apostan en la puerta de su casa esperando su llegada.

Manny ese día está visitando a su padre enfermo y luego marcha a  casa con la intención de dar una clase de piano y armónica a sus hijos.  Cuando baja del autobús y está subiendo los escalones de entrada a su casa en Queens ,  los detectives lo llaman y, sin darle opciones de ver a Rose, lo llevan a la Comisaria del recinto 110.

Una vez allí , y sin que se le digan el  por qué de su traslado policial,  Manny recibe instrucciones de entrar y salir , en primer lugar, de una licorería y luego de una delicatessen , ambas lugares han sido escenarios de un robo a lo largo de ese año.

Luego, ya en Comisaría , nuevamente, la policía le pide que le entregue una muestra de escritura a mano , escribiendo las palabras de la nota que dejó por escrito en la compañía de seguros durante el robo. Manny escribe mal la palabra "caja / drawer" como "dibujar/ draw", el mismo error ortográfico que el ladrón hizo cometió en la nota.

Tras ser reconocido en una rueda de presos , intercalados con agentes que visten igual que él, es reconocido por dos empleadas de la agencia de seguros. Tras esa prueba de reconocimiento, es oficialmente detenido. 

Comienza entonces para él una angustiosa pesadilla: su mujer es avisada y él acusado de una serie de hurtos perpetrados en el barrio. Lo terrible es que todos los testigos y las pruebas caligráficas corroboran su culpabilidad.

Tras su arresto es trasladado a la prisión y al día siguiente tras ser acusado formalmente del robo llevado a los juzgados que decretan su prisión en la cárcel de Connie Island, aunque su familia descubre que estará presente en el tribunal a la mañana siguiente.

Gracias a la ayuda de su cuñado Gene Conforti (Nehemiah Persoff) y Olga Conforti (Lola D'Annunzio) consiguen pagar la fianza decretada por el juez, que se eleva a 7,000 dólares. Tras salir bajo fianza, y con el total apoyo de Rose intentará demostrar su inocencia.

Ambos buscan el buen hacer de un abogado neoyorkino , Frank O'Connor ( Anthony Quayle ), que tras escuchar el caso de su propia boca , les propone probar que Manny no puede ser el hombre de los robos. Para ello han de pensar estaban haciendo el día de los robos. Manny y su mujer recuerdan que durante la fecha del primer atraco estaban de vacaciones con su familia, en un hotel rural,; mientras que en el momento del segundo su mandíbula el sufría una crisis en su boca y su mandíbula estaba tan hinchada por un flemón que los testigos seguramente lo habrían notado.

Manny y Rose buscan a tres personas con las que estuvieron en un hotel rural del Estado de Nueva York. Se trata de un hotel regentado por una pareja italiana . Al llegar Manny no recuerda el nombre de sus acompañantes, pero sí sus actividades. Buscando en el registro los propietarios recuerdan al señor Lamarca que estaba alojado en el hotel de vacaciones así como a un boxeador, pero cuando van a los lugares de residencia dos de las personas buscadas han muerto y el tercero no se puede encontrar.

Todo esto devasta a Rose. Su esposa que se siente culpable por su mala gestión de la economía familiar, por su dolor de muelas y por el hecho de tener que pedir un préstamo, lo que llevó a la detención de Manny sufre una aguda crisis nerviosa , que es confirmada por el abogado  y , tras una agresión a Manny, por el psiquiatra que , finalmente, recomienda su internamiento en un psiquiátrico quedando hospitalizada.

Durante el juicio de Manny, un miembro del jurado, aburrido de las minucias del testimonio de un testigo, hace una observación que lleva al juez a declarar la anulación de la nulidad.  Esto es aprovechado por el abogado  Frank O'Connor  que pide el sobreseimiento del caso, pero el juez declara que hay que buscar a un nuevo jurado, pues este ya está recusado.

Mientras tanto,  Manny  espera un segundo juicio, pero en el entretanto la fortuna se presenta cuando el auténtico criminal vuelve a dar un golpe en una tienda que fracasa ante la oposición de la dueña y el dueño. Al ser llevado a comisaría , el delincuente ve su parecido con Manny y, tras ser reconocido nuevamente por las chicas del bufete de seguros, Manny es exonerado  tras el arresto y detención del verdadero ladrón con el que cruza su mirada en el pasillo.

Tras ser excluido de total culpabilidad,  Manny visita a Rose en el hospital para compartir las buenas noticias, pero, cuando ella sigue ensimismada y ajena a todo.

Cuando la película termina, ella permanece clínicamente deprimida; pero un epílogo textual explica que ella se recuperó dos años después pasando la familia a vivir en Florida. 

La idea de esta película rondaba la mente de Hitchcock desde hacía tiempo, aunque diversas circunstancias habían hecho aplazar el rodaje.

Inicialmente, Alfred Hitchcock le pidió a John Michael Hayes que trabajara en el tratamiento y el guión de esta película , pero sin acordar salario alguno, sino por un porcentaje de las ganancias. Hayes declinó, y con la misma acabó la colaboración entre ambos que se había extendido durante cuatro películas terminando así para siempre.

Ya sabemos que no hay película de Hitchcock sin cameo, pues bien, en este caso , en The Wrong Man puede ser visto, al principio de la película, en una silueta de pie de una calle oscura cuando se advierte al público que la película es una historia real. Originalmente, tenía la intención de ser visto como un cliente que entraba al Stork Club, pero se arregló para salir al principio.

La película se rodó principalmente en Nueva York y sus alrededores. Se rodó en la Estación de metro 5th Avenue de Nueva York, en el Edelweiss Park, en Cornwall, Estado de Nueva York, en el Sanatorio de Greemont, en el Victor Moore ArcadeV - que fue derribado a fines de la década de 1990 como parte de un proyecto para construir un nuevo centro de transporte-, en Jackson Heights, en Queens, en el Stork Club, 3East 53rd Street de Nueva York, Catalpa Avenue de Ridgewood, en Queens, en la City Prison, 1 Court Square, Queens, Nueva York, en los Edison Studio, de Nueva York, en otros puntos de Jackson Heights, Queens. Como vemos muchas escenas fueron filmadas en Jackson Heights , el barrio donde Manny vivió cuando fue acusado. La mayoría de las escenas de la prisión fueron filmadas entre los convictos en una prisión de la ciudad de Nueva York en Queens. El juzgado estaba ubicado en la esquina de Catalpa Avenue y 64th Street en Ridgewood.

Cuando el equipo fue a filmar las escenas en el hotel rural, Alfred Hitchcock se quedó en su limusina debido al frío exterior y decidió trasladar la producción a Hollywood para completar la película, en concreto  en los Warner Brothers Studios - 5800 Sunset Blvd., Hollywood, Los Ángeles.

En la escena de apertura, muestra a Manny (Henry Fonda) tocando el bajo. Sentado al piano, junto a él está el pianista / director que marca la nota final tocada. Este es en realidad Betnard Herrmann, el compositor y director de muchas películas de Hitchcock y muchas otras películas de Hollywood de esa época.

Un cartel de la película puede ser visto en una pared en la casa de Robert Graysmith, interpretado por Jake Gyllenhaal en la película de David Fincher del año  2007 que llevaba por título Zodiac.

The Wrong Man tuvo un efecto notable en  el director de Taxi Driver, Martin Scorsese , ya que es una de las películas favoritas del director británco para Martin Scorsese.

Las escenas de la prisión fueron filmadas en una cárcel real. Cuando Manny (Henry Fonda) es llevado a su celda, uno de los reclusos auténticos grita: «¿Por qué te han apresado, Henry?».

Fue la única vez que Henry Fonda - al que curiosamente le escuchamos hablar en castellano en una escena mientras busca a unos de los testigos (evidentemente la he visto en inglés con subtítulos) -  trabajó con el director Alfred Hitchcock y en la misma, aunque no figuran en los créditos, se incluyen - aunque yo no los haya visto- el recientemente fallecido Harry Dean Stanton , así como Werner Klemperer, Tuesday Weld , Patricia Morrow , Bonnie Franklin y Barney Martin .

Weld y Franklin hicieron su debut en la película como dos chicas risueñas que respondieron a la puerta cuando los Balestreros buscan testigos para demostrar su inocencia y van a la dirección que ellos tienen del señor  Lamarca.

El verdadero Frank O'Connor (1909-1992), el abogado defensor, fue un ex senador del estado de Nueva York en el momento del juicio, y más tarde se convirtió en fiscal de distrito del condado de Queens (Nueva York, Nueva York) y el presidente del Consejo de la ciudad de Nueva York así como juez de tribunal de apelación .

La historia , aunque basado en una historia real, es modificada ligeramente por Alfred Hitchcock quien omitió deliberadamente parte de la información que apuntaba a la inocencia de Manny para aumentar la tensión.

La auténtica  Rose Balestrero (1910-1982) murió en Florida a la edad de 72 años. Un camafeo de Hitchcock es típico de la mayoría de sus películas. En The Wrong Man , aparece solo en silueta en un estudio oscuro, justo antes de los créditos al comienzo de la película, anunciando que la historia es verdadera.

Bernard Herrmann compuso la banda sonora, como lo hizo para otras películas de Hitchcock . En esta película usa una composición muy tenue y uno de los pocasen las que incluye elementos de jazz , principalmente para contextualizar  la aparición de Fonda como músico en las escenas del club nocturno.

Esta fue la última película de Hitchcock para Warner Bros. Completó un compromiso contractual que había comenzado con dos películas producidas para Transatlantic Pictures y lanzadas por Warner Brothers: Rope (1948) y Under Capricorn (1949), sus primeras dos películas en Technicolor . Después de The Wrong Man , Hitchcock regresó a Paramount Pictures .

La crítica no ensalzó en excesa la película, aunque hoy está, como toda la filmografía, bien valorada. Según el crítico Richard Brody "El último punto de Hitchcock era evocar el terror cósmico: la inocencia es simplemente un truco del papeleo, mientras que la culpa es la condición humana".

Para Matt Brunson , la película está " Desprovista de cualquier toque de Hitchcock, la película solo decepciona porque cualquier cineasta que haya experimentado el estilo de falso documental durante este período podría haber realizado una película ; en su caso, es un material apasionante".

Según Dennis Schwartz es "Una de las grandes películas subestimadas de Hitchcock que nunca obtuvo su merecido, dejada de lado por algunos críticos como un trabajo meramente secundario".
Glenn Kenny, desde la página de Rogert Ebert, Rogerebert.com "Con la posible excepción de la película de 1953 "I Confess," el título de Alfred Hitchcock de 1956 "The Wrong Man" es la película menos divertida o "divertida" del largo e increíblemente fecundo período hollywoodense del maestro de suspense". Pero concluye diciendo "Es una pregunta interesante".
En la revista Fotogramas se dice de ella " Un Hitchcock un tanto atípico por cuanto no articula la intriga a partir de una progresión de hechos sino de una evolución moral y anímica. Basado en un hecho real, que Maxwell Anderson convirtió en libro, narra el infierno que sufre un honrado músico al ser confundido con un atracador y procesado por ello. El tono sombrío de la narración excluye en esta ocasión el habitual ìsentido del humor de su autor".

Para Alberto Abuín de Espinof ‘Falso culpable’ (‘The Worng Man’, Alfred Hitchcock, 1956) es el film más realista de su director dentro del género del thriller o suspense. Un paso muy lógico y coherente en la filmografía del maestro y, que sin duda, se llevó a cabo por la manía que el director británico le tenía a lo que él llamaba sus amigos los verosímiles, y que siempre ponían en duda el verismo de alguna de las películas de Hitchcock, inconscientes de lo que significaba el lenguaje cinematográfico, alegando mil y una tonterías comparando cine con realidad. 

Así pues Hitchcock eligió un caso real acaecido hacía tres años,(...) . Un caso excepcional en el que Hitchcock se ríe de sus “amigos” y a partir de un caso real construye todo un espectáculo cinematográfico puro y duro. Un viaje hacia la impotencia ‘Falso culpable’ contiene la típica aparición de su director, aunque esta vez la diferencia radica en que él es el protagonista del prólogo, en el que nos avisa de que lo que vamos a ver está basado en hechos reales. 

Otro punto de diferencia con respecto a sus films de siempre, al igual que volver al blanco y negro de antaño para remarcar ese realismo del que hace gala en su relato, sobre todo en la puesta en escena. Henry Fonda, actor realmente idóneo para el personaje, por poseer ese rostro tan amable y cercano, una apariencia de hombre normal y corriente(...) era el típico americano medio honrado e incorruptible, un héroe con todas las de la ley. La elección por parte de Hitchcock es evidentemente muy acertada, y el relato procura mantener siempre el punto de vista de Manny (Fonda)(...). 

Desde cierta perspectiva ‘Falso culpable’ es una película muy actual. Los claro oscuros de Robert Burks conducen al espectador a través del calvario de Manny hacia el mismo centro de la impotencia, donde asistimos, terriblemente afectados por lo que sabemos es una injusticia, a toda una serie de inconvenientes con lo que se encuentra el protagonista y que, vistos en cualquier película, parecerían trucos de guión o coincidencias. Sin embargo ahí está la gracia, en ese doble juego que propone Hitchcock, quien además sentía un miedo atroz hacia la policía precisamente por casos como éste. 

Hitchock intentó ceñirse lo máximo posible a los hechos aunque por supuesto se permitió algunas licencias, como debe ser. 

Con todo, y a pesar del realismo, Hitchock mezcla géneros y tonos con una osadía fuera de lo común. Tanto que precisamente esto no fue del agrado de muchos, pero el director sabía lo que hacía aun dentro de los cánones de una cinta con fines puramente comerciales. 

‘Falso culpable’ es en ciertos instantes un semi-documental que sigue a un pobre hombre en su odisea particular, en la que prácticamente todo el mundo le señala con el dedo, tomándose su tiempo para narrar lo cotidiano desde varios puntos de vista. Primero, el propio Manny detenido dentro del coche policial y siendo testigo ( durante el juicio) de que la vida sigue su curso sin que haya grandes cambios por su drama personal, y segundo, cuando es encarcelado Hitchcock muestra paso a paso su encarcelamiento, desde la toma de huellas hasta la entrada en la celda, secuencia que se filmó en una prisión de verdad con presos reales. 

A ese realismo hay que añadir que Hitchcock en ciertos instantes se permite el juguetear con la cámara, alejándose así de toda “veracidad”. Cuando Manny entra en prisión, el detallismo más milimétrico —haría las delicias de Bresson— se mezcla con esa cámara que empieza a dar vueltas y vueltas alrededor del rostro de Manny como alegoría del pozo en el que se está hundiendo. 

En la segunda mitad del film, éste navega hacia la locura del personaje de Vera Miles, incapaz de aguantar la presión. Ese tramo, que mete de lleno uno de los elementos más característicos del cine de su autor, el de las enfermedades mentales, puede dar la sensación de desviar la atención de la trama central, pero no es así, en realidad la complementa. 

A Hitchcock le encantaba poner de relieve las injusticias que la ley cometía, y en algunos casos lo que se derivaba de ello. En este caso, el precio a pagar por una acusación es la locura, en consonancia con lo loco que debió significar para su protagonista vivir el calvario que vivió. ‘Falso culpable’ no realiza concesiones a pesar de reflejar con rigor muchos de los hechos acaecidos. Su intención no es ser un documento fiable de lo que ocurrió, sino ir más allá en el retrato del falso culpable por excelencia y las consecuencias, terribles e imperdonables, como producto de un sistema en apariencia efectivo, pero en realidad limitado y pobre. Lo dicho, una película terriblemente actual. es una de las pocas obras en las que el director nacido en Londres no utiliza el suspense como eje central de la narración. 

Se trata de una obra de  Hitchcock maduro, con 57 años, y que estaba en plenitud. ‘Falso culpable‘ tiene muchos ingredientes propios de su cine; el inocente que por error es confundido con otra persona y se ve envuelto en una complicada trama, la obsesión del director por los problemas mentales, etc. Pero en el prólogo, el propio Hitchcock nos advierte del carácter poco usual de esta cinta: por primera vez en su carrera se basa en un suceso verídico. Es más, la película pretende contar con todo lujo de detalles lo que en verdad ocurrió.

La película, al igual que hiciera Orson Welles en ‘El proceso (Le procés, 1962)’, que reconozco haber visto o no recordarla, lo siento, trata de plasmar la debilidad del ser humano frente a un sistema policial y judicial implacable y tremendamente falible. 


La película está incluida entre las "1001 películas que debes ver antes de morir", editado por Steven Schneider .

Pero para acabar voy a incluir aquí lo que dijo de ella el mismo Godard con el que empezaba esta entrada en su artículo Le Cinéma et son double

Primer acto. 

El Stork Club, como todos saben, es una de las citas más sofisticadas en New Yrok. Aire acondicionado, olor a Havanas, lápiz labial de alta fidelidad ... pero la cámara, en la habitación que se vacía detrás de los créditos, no se centra en las estrellas neuróticas ni en los millonarios de la ciudad. 

Poco a poco se acerca a la pequeña orquesta suave tocando un blues lánguido. El Stork Club cierra. Christopher Balestrero (Henry Fonda) toca un último acorde, guarda su contrabajo y, luego de desear buenas noches al portero, se va. 

En ese momento, debido al ángulo en el que se toma la escena, dos policías parecen acercarse a él. Es solo una oportunidad. Lo pasan y continúan en su ritmo. En esta toma, Hitchcock simboliza, incluso más que el inminente arresto de Balestrero, el papel primordial que jugará el azar en The Wrong Man , dejando su huella inconfundible a cada paso. 

La psicología, en el sentido usual de la palabra, le importa poco al director de The Man Who Knew Too Much : todo lo que cuenta aquí son los giros del destino. 

Hitchcock, además, jugando el juego y jugando limpio, ha advertido al espectador incluso antes de los créditos. En la iluminación violentamente contrastada, uno habla: 'Este filme es diferente a cualquiera de mis otras películas. No hay suspenso. Nada más que la verdad.' Uno debe leer entre líneas. El único suspense en The Wrong Man es el del azar en sí mismo. 

El tema de esta película radica menos en lo inesperado de los eventos que en su probabilidad. Con cada toma, cada transición, cada composición, Hitchcock hace lo único posible por la razón más bien paradójica pero convincente de que podía hacer lo que quisiera. "Che sera, sera", porque What Will Be Has Been. 

Para volver a la historia. Balestrero - Manny a sus amigos - toma el metro a casa para dormir el sueño del justo. Durante el viaje, anota los resultados de las carreras en su periódico. A veces se juega en ella pequeñas sumas, más por algo que hacer que por un deseo de ganar. 

Cuando su esposa Rose (Vera Miles) le pregunta al respecto, él dice que los caballos le interesan menos que ver cuánto podría haber ganado o perdido en apuestas imaginarias, lo que a menudo hace para su propia diversión y porque disfruta calculando, lo cual , como él dice, es su negocio como músico . 

Vale la pena señalar de paso que ninguno de los disparos del periódico Balestrero está leyendo en el metro es prescindible. A lo largo de toda su carrera, Hitchcock nunca ha utilizado una toma innecesaria. Incluso los más anodinos de ellos sirven invariablemente a la trama, que enriquecen más bien a medida que el "toque" amado de los impresionistas enriqueció sus pinturas. Adquieren su significado particular solo cuando se ven en el contexto del todo. En el periódico, por ejemplo, nos muestran un anuncio de automóvil. Nos damos cuenta de que Balestrero tiene una esposa y dos hijos porque una joven y dos niños se agrupan alrededor del automóvil, lo que hace sonreír a nuestro héroe modesto. Otro, incluso mejor, ejemplo: en el periódico también hay un anuncio de una compañía de seguros. Esta foto explica por qué Balestrero rápidamente pidió prestado su póliza de seguro cuando Rose, que sufre una muela del juicio, le pide trescientos dólares para pagarle al dentista. Cerrando la discusión con Rose, ya está en la cama, viene en el primero de cinco o seis primeros planos maravillosos que iluminan la película con destellos brillantes dignos de Murnau, sin mencionar a Dreyer. 

Después de haber hablado con dulzura y amabilidad sobre sus dientes, Rose se deja persuadir de que es la esposa más dulce del mundo. Ella le pide a Manny que sea bueno y la deja dormir. Disparo de reacción y largo primer plano de Henry Fonda mirando abstraído, meditando, pensando, siendo. En relación con esto, hay un primer plano similar en una escena importante en el último rollo, después del examen de Rose por un psiquiatra  , cuando Balestrero decide enviar a Rose, ahora loca, a la mejor clínica que pueda encontrar.  La belleza de cada uno de estos primeros planos, con su atención inquisitiva al paso del tiempo, proviene del sentido de que la necesidad se entromete en la trivialidad, la esencia en la existencia. La belleza de la cara de Henry Fonda durante este extraordinario segundo que se vuelve interminable es comparable a la del joven Alcibíades descrito por Platón en The Banquet . Su único criterio es la verdad exacta. Estamos viendo las aventuras más fantásticas porque estamos viendo el documental más perfecto, el más ejemplar. Estos dos primeros planos están moralmente destinados a terminar de la misma manera. En uno, Balestrero le dice al psiquiatra, 'Quiero lo mejor para ella'. Manny ama a Rose aún más porque sus temores por su felicidad en esta vida la han vuelto loca una prueba irrefutable de su amor mutuo. En el otro, el primer plano termina con una cacerola sobre Fonda mientras él se inclina para besar a Miles en el hueco de su cuello. 

A la mañana siguiente, mientras pacifica a sus hijos, Balestrero decide preguntarle a la compañía de seguros cuánto dinero puede pedir prestado sobre la póliza de Rose. Pero cuando ingresa a la oficina de seguros, un empleado cree que ella lo reconoce como el hombre que sostuvo la oficina hace unos meses. 

Alertados, la policía está esperando a Manny fuera de su casa y se lo llevan para interrogarlo sin darle tiempo para decirle a Rose. En la estación de policía, se entera de que no se sospecha de él, sino de toda una serie de atracos en tiendas locales. 

Las sumas robadas son pequeñas: treinta, cuarenta y cinco, setenta dólares. Pero el sentido de una máquina que rueda inexorablemente se hace aún más fuerte por el hecho de que la policía, los testigos y la decoración son más bien grises, cutre y extraños. Aquí el guión adquiere sin esfuerzo esa naturalidad en la invención que distingue a todas las películas de Griffith. Como resultado, un procedimiento simple como la toma de ángulo inverso recupera su eficacia original, gracias a la "verdad" de las premisas de la trama. Los cambios de tiro están condicionados única y simplemente por cambios en el punto de vista. Por ejemplo, cuando las dos señoras de la compañía de seguros tienen que elegir a Balestrero entre una serie de sospechosos, un director menor podría haber usado un rastreador lateral mientras cuentan 'Uno, dos, tres, cuatro', alternando entre las mujeres y la policía , y descansando cada vez en Fonda, que ocupa el cuarto lugar en el desfile de identidades. Pero de esta forma solo se nos darían los puntos de vista separados de las mujeres, la policía y el inocente sospechoso. Hitchcock nos los da a todos en uno. Oímos, pero no vemos, a las mujeres contando hasta cuatro; la cámara se aleja de Fonda para tomar una foto del jefe de policía, cuyos ojos se mueven cuatro veces seguidas. Un primer plano del inspector también habría sido un error, porque no es su punto de vista lo que importa (sus ojos se mueven con despreocupación profesional, sin expresión) sino el de Balestrero, a quien uno imagina aterrorizado precisamente esta respuesta mecánica. Incluso más que una lección moral, The Wrong Man es una lección de puesta en escena a cada paso del camino. En el ejemplo que acabo de citar, Hitchcock fue capaz de armar el equivalente de varios primeros planos en una sola toma, dándoles una fuerza que no habrían tenido individualmente. Sobre todo, y esto es lo importante, lo hizo deliberadamente y en el momento preciso. Cuando sea necesario, también hará lo contrario, utilizando una serie de primeros planos rápidos como el equivalente a una toma maestra. 

Hitchcock nos hace experimentar la toma de huellas dactilares, esa marca de vergüenza, una vez quemada en la carne del acusado por un verdugo con una plancha al rojo vivo, con terrible inmediatez. Pulgar, índice, dedo índice entintado, rostro del policía, Fonda aturdido, distorsión de la muñeca al presionar los dedos sobre la tarjeta, los disparos superpuestos entre sí porque están cortados exclusivamente con el movimiento, en un montaje rápido y frenético que recuerda a Sr. Arkadin . La pausa que sigue, mientras sus bolsillos se vacían antes de pasar su primera noche en prisión, simplemente enfatiza el vacío físico y moral en el que Balestrero se encuentra con la fuerza suficiente para ver, para registrarse. Esto explica por qué, inmediatamente después de esto, Hitchcock recurre a las técnicas más elementales para la llegada de Balestrero a su celda. Lo que podría haber parecido una afectación suprema proveniente del virtuoso más famoso de la cámara es, de hecho, una prueba de su falta de pretensiones. Como se vive su aventura , la presenta, como Bresson, sin adornos. 

Balestrero entra en su celda, mira la cama, en ángulo inverso a la cama; el lavabo - ángulo de reserva del lavabo; él mira hacia arriba-ángulo inverso del techo y la pared; él mira las barras - ángulo inverso de las barras. 

Nos damos cuenta de que está viendo sin mirar (el teniente Fontaine hace exactamente lo contrario), al igual que durante el juicio que escucha sin escuchar. Una vez más, Alfred Hitchcock demuestra que el cine de hoy está mejor equipado que cualquiera de las dos filosofías de la novela para transmitir los datos básicos de la conciencia. Balestrero se apoya cansadamente contra la pared, como si estuviera borracho de vergüenza. Cierra sus ojos firmemente, tratando por un momento de recuperarse. Encuadrándolo en un plano medio, la cámara comienza a describir círculos cada vez más rápidos a su alrededor en un eje perpendicular a la pared contra la que se apoya. Este movimiento giratorio sirve como una transición al siguiente plano, que muestra a Balestrero siendo llevado a la corte a la mañana siguiente para determinar de acuerdo con la costumbre estadounidense, si será o no enviado a juicio. 

Como suele suceder, es en estas transiciones que Hitchcock analiza los sentimientos y las impresiones subjetivas demasiado insignificantes para encontrar su camino en una escena importante. A través de este movimiento de cámara logra expresar un rasgo puramente físico: la contracción de los párpados cuando Fonda los cierra, la fuerza con la que presionan los globos oculares durante una fracción de segundo, creando en la imaginación sensorial un caleidoscopio vertiginoso de abstracciones que solo un movimiento de cámara igualmente extravagante podría evocar con éxito. Una película que comprenda solo tales notaciones no sería nada; pero uno en el que se les arroja a la negociación, esa película es todo. 

Desde la ventana trasera , Hitchcock ha multiplicado deliberadamente este tipo de efecto "epidérmico", y si relega el hilo de la trama al fondo, lo hace para revelar mejor su belleza palpable por medio de aciertos y arranques. Estas notaciones neorrealistas nunca son gratuitas. Son tantos precipitados de un cuerpo cuya naturaleza, parafraseando a La Bruyere, se revela una vez arrojada a la batalla del mundo. Mirar a tu alrededor es vivir libre. Entonces, el cine que reproduce la vida debe filmar personajes que miren a su alrededor. La tragedia de Christopher Emmanuel Balestrero es que ya no puede mirar a su alrededor. Y Hitchcock tiene razón al afirmar que The Wrong Man no es una película de suspense como las anteriores, porque es lo contrario. El suspense ya no se deriva del hecho de que lo que uno sabía que sucedería sucede, como en El hombre que sabía demasiado, sino todo lo contrario, del hecho de que lo que uno temía que sucediera finalmente no sucede. Pobre Clouzot, que todavía cree en Fantomas, mientras que en The Wrong Man surge el terror porque el suspenso mismo es el fantasma. Admirable a este respecto es la escena, bellamente filmada por Robert Burks, donde la furgoneta policial que lleva a Balestrero al juzgado cruza un puente colgante: una pequeña silueta negra que traquetea a la sombra de las enormes vigas y que extrañamente recuerda el carruaje de Nosferatu llegando en la tierra de los fantasmas. Manny, de hecho, ya no sabe realmente si es él o las otras personas las que se han convertido en fantasmas. Las pocas tomas de las calles que pasan una tras otra antes de ver a su esposa nuevamente en el tribunal parecen, tanto para él como para nosotros, como un espejismo. Rose misma es un espejismo. Se le puede vislumbrar vagamente en el fondo cuando a Balestrero se le niega la libertad bajo fianza porque no puede recaudar los 7.500 dólares necesarios. 

Junto con otros presos lo llevan a la prisión de Long Island mientras espera comparecer ante el fiscal de distrito. Insultados y heridos: este podría ser el subtítulo de Dostoievskia para los Actos Segundo y Tercero, que terminan con Balestrero una vez más siendo encarcelados entre los criminales de derecho común. El mal sueño se ha convertido en realidad. En I Confess , el padre Logan se negó a hablar. 

En The Wrong Man , Balestrero llega a desconfiar del lenguaje mismo, primero de la vergüenza, luego de la lucidez. En el mundo de la detención que se convierte en suyo, ya no mira nada más que los pies del hombre que camina frente a él. Aquí Hitchcock repite la técnica de seguimiento hacia atrás, seguida de una pista de ángulo inverso hacia adelante, utilizada en el último de I Confess , donde Karl Malden observa, por encima del hombro de un subordinado, a Anne Baxter hablando con Montgomery Clift. Otro efecto, esta vez de El hombre que sabía demasiado -el seguimiento lateral sobre notas de música en primer plano- se repite aquí cuando Manny, en la estación de policía, vuelve a leer la nota que la policía le dictó y nota que él cometió el mismo error ortográfico que el verdadero criminal. Vale la pena señalar, sin embargo, que en The Wrong Man estos tres efectos se utilizan en momentos menos críticos que en las películas anteriores, y fortalecen estos momentos más porque están colocados sin pretensiones . No puede haber mejor prueba de que Hitch nunca repite un dispositivo sin ser perfectamente consciente de causa y efecto. Hoy usa sus grandes descubrimientos como conclusión estética en lugar de postular. Por lo tanto, el tratamiento de una escena en un solo disparo nunca mejor justificado que durante el segundo encarcelamiento cuando Manny, visto desde atrás, entra en su celda: las puertas de acero se cierran detrás de él, cortando la vista de la cámara, que luego lo replantea a través de la mirilla. 

Pasan unos minutos. Manny, un genuino 'Dead on leave', parece completamente amorfo. Luego, uno escucha gritos fuera de la pantalla de 'Balestrero! Balestrero! ', Cada vez más fuerte. Manny se enfrenta a la cámara, que se retira para enmarcar la puerta nuevamente con los ojos de Manny en la mirilla con forma de CinemaScope. Esta composición repite aquella en la que Manny, sentado entre los dos policías después de su arresto, ve los ojos del conductor observándolo en el espejo retrovisor del Chevrolet. Lo repite, pero invierte su significado. La cámara se retira antes que Manny después de haberlo empujado a la celda. Un primer milagro entra en las listas. La película se balancea completamente. 

Cuarto acto. Manny es liberado bajo fianza. El dinero ha sido pagado por su cuñado, esperándolo afuera con Rose, quien ahora se convierte en el personaje principal del resto de la película. Hitchcock lo indica de una sola vez. 

Mientras Balestrero se reúne con sus hijos, Rose telefonea a un abogado y el director se demora con esta llamada telefónica. Inútilmente, parecería. Pero no es así. Es en este plano que encontramos una vez más la transferencia favorita del tema de la culpa del director de Strangers on a Train . 

En The Wrong Man , la transferencia ya no reside en la suposición del hombre inocente del crimen real del asesino, sino en el intercambio de la libertad de Manny contra la de Rose. Como la acusación es falsa, la transferencia es falsa; o más bien, una transferencia de inocencia. El hombre equivocado se convierte en la mujer equivocada: Hitchcock, no lo olvidemos, es más que nadie el director de la pareja. La inocencia de Rose se toma aquí en su sentido original de ingenuidad . Rose es lo suficientemente inocente para creerse culpable por haber dudado de la inocencia de su marido en un segundo; menos aún que eso, por haber creído posible dudar. Ella es castigada por haber temido la posibilidad de algo que nunca sucede, una posibilidad que no tenía por qué temer ya que amaba a su marido,  incluso en su forma más sincera, a menudo muestra las emociones más sutiles. La inocencia de Rose, su estupidez, casi, es la única causa de su repentina locura. Piensa en la escena en la que, preocupada por la ausencia de Balestrero, recibe una llamada telefónica de la policía, que le cuenta acerca de las acusaciones en su contra. La primera reacción de Rose es curiosa: "Pensé que era algo así". Ella dice precisamente lo que nunca soñaría pensar, lo que nunca pensará. Pero el simple hecho de haberlo dicho es suficiente para hacerla dudar de sí misma. La mente más infantil también es la más orgullosa. Rose debe pagar la locura de su lengua con locura. Goethe y Balzac han descrito heroínas como esta, que descubren en la lógica aterradora de su pasión, primero la causa de, y luego un pasto natural para su degradación física . Una moderna Odile o Honorine, Rose hace todo lo que puede para ayudar a Manny a encontrar las coartadas que su abogado quiere establecer. 

Como estaban de vacaciones en el momento de los atracos, cazan a las personas con las que jugaron cartas para poder refutar la evidencia. Durante la búsqueda, Rose, por desgracia, no puede evitar darse cuenta gradualmente de que está ayudando a su esposo más por deber que por la inclinación natural de su corazón. La Cuarta Ley termina con la erupción al aire libre de este descubrimiento, que había estado royendo a Rose desde adentro. Manny descubre que su último testigo está muerto. Rose estalla en risa histérica. Un golpe de teatro? No. Como dice Aristóteles: es probable que sucedan muchas cosas en contra de la probabilidad. Si Rose enloquece por el remordimiento, es porque es lógico que la locura ocurra contra la lógica. Cada escena crucial en The Wrong Man tiene en efecto su respuesta, su 'doble', que lo justifica en el nivel narrativo mientras que al mismo tiempo 'redobla' su intensidad en el nivel dramático . La carcajada de Rose se hace eco de la de las niñas que ahora viven en el departamento que pertenece a uno de los testigos desaparecidos. 

La escena doméstica en la que golpea a Balestrero es el doble - el negativo - de la que se encuentra al principio de la película en la que bromea y expresa dudas sobre la probabilidad de que sean felices en este mundo. La naturaleza arbitraria de la situación obviamente se hace eco de la dirección. El golpe en el que Fonda es golpeada por un pincel se maneja en cuatro tomas extremadamente rápidas, en las que solo se ve el inicio y el final del gesto: Rose con el pincel, Fonda, el espejo roto, la frente herida de Fonda ... el montaje es casi la del Ballet mecanique , aunque restaurando sus fortunas de manera conspicua. 

Más: Hitchcock nos muestra que un descubrimiento técnico no tiene sentido a menos que vaya acompañado de una conquista formal en cuyo crisol pueda moldear el molde que se llama 'estilo'. A la pregunta "¿Qué es el arte?", Malraux ya ha dado una respuesta precisa: "aquello por lo que las formas se convierten en estilo". Quinto y último acto. Primer plano del rosario que Balestrero cuenta debajo de la mesa, mientras que su abogado O'Conner, que interpreta a Parry Mason de las novelas de Stanley Gardner, intenta hacer que los testigos de la acusación se contradigan a sí mismos  . Al discutir sobre los detalles, logra su objetivo. Un miembro del jurado, exasperado por la discusión, se pone de pie y le pide al juez que detenga estos tontos sucesos. O'Connor aprovecha su oportunidad e invoca un incumplimiento de procedimiento para reclamar la anulación de un juicio. Su punto es confirmado. Un signo premonitorio del segundo milagro. 

Todavía liberado bajo fianza, Manny regresa a casa. Su madre ha estado cuidando las cosas durante la ausencia de Rose en la clínica. Él lamenta que el juicio haya sido suspendido. La falsa acusación lo pesa aún más que si fuera verdad. Sin embargo, le dice a su madre, él ha cazado a Dios para ayudarlo. Uno no debe pedirle ayuda a Dios, ella responde, sino por fortaleza. En su habitación, preparándose para ir al Stork Club, Manny piensa en lo que ha dicho: pídale a Dios fortaleza. Primer plano de Fonda anudando su corbata. Primer plano de una imagen de Cristo. Otro primer plano de Fonda mirando la imagen que se convierte en una superposición: detrás de la cara de Fonda aparece una toma de una calle con un hombre con un impermeable y un sombrero de fieltro caminando hacia la cámara hasta que entra en primer plano coincidente. Sus rasgos parecen coincidir con los de Fonda, su barbilla se superpone a la de Fonda, su nariz se funde con la de Fonda ... pero no, la superposición se desvanece. Y nos quedamos con el verdadero criminal ante nuestros ojos mientras la cámara hace una panorámica con él mientras intenta otro atraco. La transición aquí ya no es una bisagra que articula la historia, sino el resorte del drama cuyo tema parafrasea. El verdadero criminal, aprehendido gracias a la frialdad de la esposa de un comerciante, se lo llevan a su vez a la estación de policía. El oficial que había interrogado a Manny pasa por el corredor principal en el pasillo, sale de la estación, da unos pasos, hace una pausa, y nos damos cuenta de que comprende que Balestrero es inocente. 'Bien, Manny?' él pregunta, después de enviar por él. "Está bien", responde Fonda con una sonrisa maravillosa. La última escena de la película muestra a Balestrero en la clínica. A pesar de las buenas noticias, Rose está lejos de curarse. "Esperaba un milagro", dice decepcionado Manny, "Los milagros sí suceden", responde una enfermera esbelta, "solo tienes que saber cómo esperar". Dos años más tarde, aprendemos en un epílogo, Rose se cura y vive felizmente en casa con su familia. Dibuja tu propia conclusión.