sábado, 29 de septiembre de 2018

Grand Hotel


Con el sonido de un vals, el del Danubio Azul de Joham Strauss, una presentación de personajes similar a las que nos hacía el genial Howard Hawks, y una personaje el Dr. Otternschlag interpretado por Lewis Stone que abre y cierra la película con una declaración de intenciones en la que afirma "Grand Hotel. Siempre es lo mismo. La gente viene. La gente se va. Nunca sucede nada", cercana al sentido a la idea de la vida como algo circular llena de historias , pero en las que aparentemente no pasa nada,  comienza este Grand Hotel una película estadounidense del año 1932 dirigida por Edmund Goulding y producida y distribuida por el mítico Irving Thalberg para la Metro-Goldwyn-Mayer. Fue una película de alto presupuesto para época como se aprecian los $ 750,000 de presupuesto.

La película fue trascendente en la historia del cine. Con ella aparece el llamado "star system" o "all star films", en los que varias estrellas de renombre comparten escena. Es además una película perteneciente a una momento del cine norteamericano curioso, la llamada "época pre-code" en el que la industria cinematográfica estadounidense hace referencia al periodo comprendido entre la introducción del sonido, finales de los años veinte,​ y la aplicación del Código de Producción de Películas (Motion Picture Production Code) que recogía las directrices de censura y que desde 1934 se conoció como «código Hays».

Antes de esa fecha, el contenido de las películas estaba más restringido por la legislación local, las negociaciones entre el Comité de Relaciones Cinematográficas (Studio Relations Commitee) y los grandes estudios, por lo que el código Hays fue a menudo ignorado por los productores de Hollywood. Es perceptible por la tanto en la película alguno de los elementos que más tarde se perseguirán como son insinuaciones sexuales, infidelidad, violencia intensa , la presencia de una mujer que no tiene problema para acostarse con un hombre por dinero o dar la apariencia de chica fácil, la aparición de ladrones de guante blanco que sablean a los habitantes del Hotel, pero que son presentados como protagonistas de cierto encanto.

Curiosamente en febrero de 1930, varios directivos ─entre los que se encontraba Irving Thalberg de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)─ se reunieron con el jesuita padre Daniel A. Lord y con el católico - eso sí, laico- editor de la revista cinematográfica Motion Picture Herald, Martin Quigley que habían redactado un código de normas cinematográficas (que agradó mucho a Will H. Hays que poco después fue contratado por los estudios de Hollywood en 1922 para limpiar la imagen de estos, dañada por los escándalos protagonizados por los actores, y lo presentaron a los estudios. y, después de algunas revisiones, suscribieron las estipulaciones del código. Uno de los motivos principales que impulsaron la aceptación del código fue evitar la intervención directa del Gobierno. Se querían evitar que las películas fuesen malos modelos para la sociedad norteamericana suprimiendo de las películas lo que hasta esos años se podía ver : gángsteres presentados como héroes, mujeres fatales, defensa del mestizaje, consumo de drogas ilegales, aborto , homosexualidad,etc.

Además la película fue, hasta la fecha, la única que ha ganado el Premio de la Academia a la Mejor Película sin haber sido nominada en ninguna otra categoría.

El guión de William A. Drake está basado en la obra de teatro de 1930 del mismo título de Drake, quien la había adaptado de la novela de 1929 Menschen im Hotel de Vicki Baum . La autora y dramaturga Vicki Baum basó "Menschen im Hotel" en una historia real sobre un escándalo en un hotel que involucra a una taquígrafa y un magnate industrial, y en sus propias experiencias trabajando como camarera en dos conocidos hoteles de Berlín. El argumento se compone de una serie de historias entrecruzadas en el escenario de un hotel de Berlín, inspirado en el Hotel Adlon del barrio berlinés Unter den Linden.

Para la dirección fue contratado por Thalberg , el guionista, novelista , letrista y director británico Edmund Goulding, que desde 1921 trabajaba en los Estados Unidos y que apostó por un cine enmarcado dentro de los dramas cultos o de conjunto e incluso en cine negro y de acción. Curiosamente dos años antes de dirigir esta película, Edmund Goulding dirigió la película The Devil's Holiday (1930), que tuvo lugar en un hotel llamado Grand Hotel. Ambas películas se abren con escenas de los operadores de la centralita diciendo: "¡Grand Hotel!"

La película contó con la fotografía de William H. Daniels, la música compuesta por William Axt y Charles Maxwell y el montaje de Blanche Sewell.

El elenco lo encabeza Greta Garbo como Grusinskaya, la bailarina, los hermanos John y Lionel Barrymore como el Barón Felix von Geigern, en el primer caso y como Otto Kringelein en el segundo. Junto a ellos aparece Joan Crawford como Flaemmchen, la mecanógrafa, Wallace Beery como el director General Preysing, Lewis Stone como el Dr. Otternschlag, Jean Hersholt como Senf, el portero. Asimismo aparecen Robert McWade como Meierheim, Purnell B. Pratt como Zinnowitz, Ferdinand Gottschalk como Pimenov, Rafaela Ottiano como Suzette, Morgan Wallace como el chófer del barón, Tully Marshall como Gerstenkorn, Frank Conroy como Rohna, Murray Kinnell como Schweimann, Edwin Maxwell como Dr. Waitz y Allen Jenkins como Hotel Meat Packer.

La película comienza con una imagen exterior del Grand Hotel, hotel más lujoso y más caro de Berlín , y con una sucesión de personajes protagonistas que realizan llamadas telefónicas , mientras las chicas de la centralizan cruzan los cables de sus llamadas.

Tras la presentación vemos que se trata de Sent, el portero, que está a la espera de ser padre a lo largo de esos días, el barón Felix von Geigern que necesita dinero con urgencia ya que ha de afrontar unas importantes deudas, un enfermo Otto Kringelein que al creer que le queda poco tiempo de vida quiere disfrutar en el Grand Hotel de sus últimos momentos, el empresario Preysing que necesita urgentemente cerrar un acuerdo de fusión con dos empresas , Sajonia y Manchester, para evitar la quiebra de su misma empresa, así como la bella mecanógrafa Flaemmchen que sueña con ser actriz o una bailarina, Grusinskaya, insegura que cree haber perdido la confianza de su público y que piensa en retirarse.

Una vez hemos conocido a estos  personajes vemos al doctor Otternschlag (Lewis Stone), un veterano desfigurado de la Primera Guerra Mundial y residente permanente del Grand Hotel de Berlín, que se dirige a la cámara y a la que le dice: "La gente viene, se va. No pasa nada".

Tras eso vamos conociendo a los personajes con mayor profundidad. Al primero es el barón Félix von Geigern (John Barrymore), que desperdició su fortuna y se mantiene como jugador de cartas y ladrón de joyas ocasional, que colocó a un botones para que saque a pasear a su perro.

Mientras lo hace escucha la queja de un señor, de Otto Kringelein(Lionel Barrymore), un contable moribundo que ha decidido pasar sus últimos días en el lujo de este Hotel para sentir la vida. El barón se muestra amable con el contable y éste le pide que sea su amigo.

También conocemos al antiguo jefe de Otto Kringelein (Wallace Beery), el Director General industrial Preysing, que está en el hotel intentando cerrar un trato importante. Es él el que contrata a la taquígrafa Flaemmchen (Joan Crawford) para que lo asista.

Mientras entra en la habitación de Preysing, aunque éste la expulsa y le pide que le espere fuera, entra en contacto tanto con el señor Kringelein como con el Barón. De hecho ella queda cegada por la clase y el estilo del barón. Ambos quedan para el día siguiente a las cinco de la tarde para tomar el té y bailar en este hotel en el que nunca para la música. Al final, sale el señor Preysing y le pide que entre en su habitación. Entre dictado y dictado , ella que aspira a ser actriz , le muestra a Preysing algunas fotos de la revista por las que ella se presentó, lo que implica que está dispuesta a ofrecerle más que escribir si él avanza en su carrera. Preysing, un hombre repulsivo y sin moral, muy diferente de lo que alardea.

Otra residente del Hotel es la bailarina rusa Grusinskaya (Greta Garbo), cuya carrera está en decadencia. Y que vive en un inmenso mar de dudas sobre si retirarse o no. Sus asistentes Pimenov (Ferdinand Gottschalk) y Suzette (Rafaela Ottiano) le animan y piden que vuelva a recuperar su confianza.

Sin embargo, será el Barón quien se mete , tras una maniobra por el exterior del edificio, en su alcoba es pillado por la bailarina para robarle sus joyas tras regresar del teatro. Lo cierto es que él se esconde en su habitación y escucha cuando habla consigo misma acerca de querer poner fin a todo. Él sale de su escondite y entabla con ella una conversación. Tras la misma, Grusinskaya se siente atraída por él.

A la mañana siguiente, el Barón devuelve las joyas de Grusinskaya, y ella perdona su crimen. Ella lo invita a acompañarla a Viena , una oferta que acepta. Pero las deudas le agobian al igual que su chófer (Morgan Wallace). El barón está desesperado por dinero para pagar su salida del grupo criminal con el que había estado trabajando.

De cualquier manera al día siguiente acude a la cita con Flaemmchen que va acompañado de su jefe y que le ha prometido una habitación en el Grand Hotel para saciar sus instintos libidinosos. Tras eso Preysing negocia con los otros empresarios de Sajonia, aunque miente sobre los acuerdos con Manchester, llegando a firmar un acuerdo desde la mentira.

Por su parte, el Barón que juega tanto con Flaemmchen como con Grusinskaya recibe una propuesta de Kringelein para ir a jugar a las cartas en el Casino. Él y Kringelein se lanzan al juego y mientras Kringelein le sonríe la suerte del principiante y lo gana todo, él pierde todo su dinero.

Tras su victoria que le reporta una importante suma de dinero Kringelein se intoxica con tanto champagne y cae al suelo. En la caída , se le sale su cartera que es encontrada por el Barón que se la guarda en el bolsillo, con la intención de quedarse con las ganancias.

Sin embargo, después de que Kringelein comienza a buscar sus pertenencias perdidas, el Barón, que necesita desesperadamente el dinero pero se ha encariñado mucho con Kringelein, dice haber descubierto la billetera y se lo devuelve ante la mirada del Doctor Otternschlag, presente igualmente en la partida.

Como parte de un plan de fusión desesperado, Preysing debe viajar a Londres y le pide a Flaemmchen que lo acompañe. Más tarde, cuando los dos están en su habitación, que se abre a la suya, Preysing ve la sombra del Barón revolviendo sus pertenencias. Esto provoca el enfrentamiento entre el corrupto empresario y el Barón; los dos luchan, y Preysing golpea al Barón con el teléfono, matándolo.

Flaemmchen ve lo que sucede y va en busca a Kringelein, al estar en la habitación contigua . Éste se enfrenta a Preysing. Él insiste en que actuó en defensa propia, pero Kringelein llama a la policía y Preysing es arrestado generando un enorme revuelo en el Hotel.

Por su parte, Grusinskaya llega tras una sesión gloriosa y no es informada de lo que ha acontecido aunque lo ocurrido ya es conocido por todos. Como habían quedado en verse en el tren, ella parte hacia la estación de tren, esperando encontrar al Barón esperándola allí.

Mientras tanto, Kringelein se ofrece a cuidar a Flaemmchen y seguir disfrutando de la vida , ahora en un siguiente lugar, París, quien sugiere que busquen una cura para su enfermedad.

En esto que suena el teléfono del Grand Hotel y Sent, al que conocimos al principio de la película recibe una llamada. Acaba de ser padre de un chico y su mujer está perfectamente.

Al salir del hotel, el doctor Otternschlag observa nuevamente: "Grand Hotel. Siempre es lo mismo. La gente viene. La gente se va. Nunca sucede nada". Así acaba esta película que refleja como es la vida en la que , aparentemente nunca pasa nada, pero siempre aportan cosas, como la vida y la muerte que conviven con toda naturalidad.

La historia de esta producción comienza cuando el productor Irving Thalberg compró los derechos de la novela Menschen im Hotel de Vicki Baum por $ 13,000 y luego encargó a William A. Drake que lo adaptara para el teatro.

La obra fue presentada en Broadway en el Teatro Nacional el 13 de noviembre de 1930 y funcionó durante 459 representaciones.

Satisfecho con su éxito, Thalberg hizo que Drake y Béla Balázs escribieran el guión y presupuestaron el proyecto en $ 700,000.

Cada uno de los grandes estudios había producido una revista musical de estrellas entre los años 1929-30 para mostrar el esplendor del sonido, pero la sabiduría convencional decretó que no deberían aparecer más de una o dos estrellas en una película, maximizando las ganancias al obligar a las audiencias a pagar ingresos por separado ver sus estrellas favoritas repartidas en muchas películas. Esa filosofía cambió después de Gran hotel (1932), que contó con cinco estrellas de alto nivel de la MGM y se convirtió en una de las películas más taquilleras en la historia del estudio. Al darse cuenta de que un vehículo cargado de estrellas podía atisbar la asistencia de cada una de las bases de admiradores de sus artistas, en lugar de producir cinco o seis vehículos para lograr el mismo efecto, Thalberg inmediatamente ordenó la puesta en marcha de otro proyecto , la película "Cena a las ocho (1933) , que se convertiría la primera comedia repleta de estrellas.

Como ya hemos dicho , la película contó con grandes actores y actrices del momento. Greta Garbo también se mostró reacia a actuar en una película que incluía un reparto con tantas estrellas adicionales. Irving Thalberg fue capaz de convencerla de que aceptara el papel al ofrecerle un dinero sólo por la aparición de su apellido en los créditos iniciales, un honor que estaba reservado solo para los actores más apreciados en ese momento.

Greta Garbo era fiel a su reputación y a veces se mostraba distante y temperamental. En particular, detestaba que ningún extraño la viera en el trabajo mientras filmaba y no tenía reparos en que se quitara gente del set, sin importar quiénes fueran. "... hubiera sido lo mismo si hubiera sido Jesucristo", dijo Lionel Barrymore . "No lo hizo para ser impertinente. Estaba asustada. Era como un gato que se metía debajo de la cama cuando un extraño entraba a la habitación". Edmund Goulding estuvo de acuerdo. "En los estudios ella está nerviosa". Algo así como un caballo de carreras en el correo, realmente temblando, odiando a los espectadores. En el primer clic de la cámara, comienza a verter literalmente Garbo en la lente ".

Además propuso algunos elementos para la película. Por ejemplo, Greta Garbo solicitó que el escenario se iluminara en rojo para crear un ambiente más romántico para los ensayos.

Esta película dejó una de las frases para la historia del cine, que es pronunciada por Grusinskaya, o sea, Greta Garbo en la que repite "Quiero estar solo" e, inmediatamente después, "Solo quiero estar sola". Con el tiempo esa frase se vinculará con la vida personal y casi reclusiva de la actriz sueca que  más tarde aclaró  "Nunca dije que quería estar solo, solo dije 'quiero que me dejen en paz'. Hay toda la diferencia "

Por su parte, otra de las estrellas, John Barrymore, le pidió al director de fotografía William H. Daniels que "Tengo 50 años y quiero parecerme al nieto de Jackie Cooper ".

John Barrymore estaba tan entusiasmado con la posibilidad de aparecer en la película con Greta Garbo que aceptó un acuerdo de tres películas con la MGM.

La relación entre ambos actores fue muy fluida. La Garbo saludó a Barrymore diciendo: "Este es un gran día para mí. ¡Cómo he esperado trabajar con John Barrymore!". Supuestamente Barrymore quedó conquistado de inmediato. "Mi esposa y yo creemos que eres la mujer más adorable del mundo", respondió.

Greta Garbo era, como dicen mis amigos italianos "molto particulare"  en cuanto a cómo se grabaron sus escenas de amor con John Barrymore . Ella solicitó una iluminación frontal roja y requirió que se colocaran cortinas entre la cámara y el equipo de filmación para ayudar a crear el ambiente y crear la ilusión de que ella y Barrymore estaban solos.

Durante una toma, Garbo se dejó llevar tanto por la escena que siguió besando a Barrymore durante tres minutos completos después de que el director Edmund Goulding gritara corten. El metraje adicional de beso sobrevive, pero no se usó en el corte final.

Otra de las estrellas era una actriz emergente,  Joan Crawford, que al principio se opuso a su papel de Flaemmchen porque temía que gran parte de su actuación fuera censurada por ser demasiado provocativa y picara. El director Edmund Goulding y el productor Irving Thalberg le aseguraron que su parte sería filmada con buen gusto y que se la mostraría con simpatía. Sin embargo, las dudas de Crawford estaban justificadas, ya que muchas juntas de censura en los estados conservadores de América cortaron la mayoría de sus escenas por indecencia. En años posteriores, Joan Crawford describió la película como "una gran película, una gran experiencia en mi vida. Estoy muy orgullosa. Estaba muy contenta cuando escuché que lo haría. Solo quería ser digno".

Irving Thalberg originalmente quería que su esposa, Norma Shearer, interpretara el papel de Flaemmchen. Sin embargo, recibió muchos correos de admiradores en los que los fanáticos la desanimaron para que tomara el papel, después de lo cual ella rechazó la parte.

Joan Crawford estaba realmente impresionado por Greta Garbo . Aunque no tenían escenas juntas, Crawford saludaba a la enigmática estrella con reverencia cada vez que los dos se cruzaban entre las configuraciones de la cámara. Garbo nunca respondió, por lo que Crawford dejó de esforzarse para encontrarla y saludarla Algún tiempo después, Garbo detuvo a Crawford mientras ella caminaba silenciosamente junto a ella, comentando, "¿No vas a decirme algo?"

No fue un rodaje fácil. El ganador de un Oscar Wallace Beery salió furioso de los ensayos, diciendo que solo volvería "cuando Joan Crawford aprenda a actuar".

La película fue rodada en los Metro-Goldwyn-Mayer Studios sito en el 10202 W. Washington Blvd., en Culver City. El rodaje principal comenzó en diciembre de 1931 poco después del cierre de la obra teatral en Nueva York. Cuando el rodaje se completó a mediados de febrero de 1932, MGM promocionó la película en gran medida, su trailer jactándose "el mayor elenco jamás montado".

Hubo cierta controversia sobre Greta Garbo, con su fuerte acento sueco, simulando el ruso. Greta Garbo y Joan Crawford aparecen en ninguna escena juntos. Garbo no interactúa con ninguna de las estrellas de la película aparte de John Barrymore.

El estreno tuvo lugar en el Grauman's Chinese Theatre un 12 de abril de 1932 . Buster Keaton propuso una versión de comedia ambientada en una pensión de Nueva York titulada "Grand Mills Hotel" consigo mismo en el papel de Lionel Barrymore . Su propuesta de casting incluía a Marie Dressler como bailarina, Jimmy Durante como contador falso, Oliver Hardy como industrial, Stan Laurel como fabricante de botones, Polly Moran como secretaria y Henry Armetta como empleado de hotel y futuro padre. Aunque Thalberg quería hacerlo, el comediante había sido despedido por Louis B. Mayer y no deseaba ver su regreso al estudio.

En su primer año de lanzamiento, Gran hotel (1932) recuperó cinco veces su presupuesto en su lanzamiento inicial con $ 1,647,000, y llegó a alcanzar una taquilla total de $ 2,250,000.

La película también se vio como un logro artístico en su dirección de arte y calidad de producción. El director de arte, Cedric Gibbons , fue uno de los más importantes e influyentes en la historia del cine estadounidense. Las escenas del lobby estaban extremadamente bien hechas, retratando un escritorio de 360 ​​°. Esto permitió al público ver la acción del hotel de todos los personajes. Cambió la forma en que se crearon los conjuntos a partir de ese momento. En ese sentido parece que el papel del director Edmund Goulding tuvo cierta influencia ya que era uno de los directores más capacitados en el aspecto de la escenografía.

Fue , como ya hemos dicho un éxito de público, el más importante éxitode una película de Hollywood en 1932, pero también de crítica. Para Alfred Rushford Greason, de Variety, la película "puede que no satisfaga del todo a los espectadores que estaban fascinados por su hábil dirección escénica y su actuación moderada, pero atraerá y sostendrá al público más amplio al que ahora se dirige". Añadió: "El drama se desarrolla con una velocidad que nunca pierde su control, incluso durante la duración extrema de casi dos horas, y hay un patrón cautivador de comedia inesperada que lo recorre todo, siempre fresco y siempre patético". Y concluye que es Variety "Mejor que una simple transcripción buena de la obra de Vicky Baum."

Para Mordaunt Hall del The New York Times supuso un elogio a las actuaciones de Greta Garbo y John Barrymore,  y señaló que "La película se adhiere fielmente al original", dijo, "y aunque indudablemente carece de la vida y la profundidad y el color de la obra, por medio de excelentes caracterizaciones mantiene a la audiencia en qui vive". Y añadió en las páginas del The New York Times que "Es una producción merecedora de toda la charla que ha creado y las celebridades deben estar muy orgullosas de sus actuaciones, especialmente Greta Garbo y Lionel Barrymore."

Irene Thirer en el New York Daily News dijo de ella que "Todos y cada uno de los artistas de 'Grand Hotel' hace un trabajo extraordinario. Para nosotros, Garbo es el punto más alto de la magnificencia." 

John Mosher de The New Yorker lo calificó como una "película ingeniosa y astuta", elogiando a Goulding como "un director por fin para darle a Garbo lo que merece" y por su "ingenioso" trabajo de cámara, "saboreando, sospecho, las ventajas que ofrece la pantalla en estos aspectos sobre el escenario, donde el torpe y constante cambio de escenas obstruyó la acción de la obra ".

Para David Parkinson de Empire se trata de una obra "Estridente, envejecida y absolutamente encantadora. Una película que tienes que ver con una copia adecuada si puedes (...) "

Dave Kehr en el Chicago Reader afirma que es "Menos efectiva como película que como desfile deslumbrante de iconos y estrellas"

Entiende  Pauline Kael The New Yorker que "La mayoría de actores hacen actuaciones horribles (...) Pero si quieres ver lo que fue el glamour en la pantalla y cómo eran las 'estrellas', este es quizá el mejor ejemplo de la época."

Sostiene Chris Cabin de Slant que "La película sólo funciona porque Edmund Goulding le dio a sus espacios la misma fuerza y glamour art decó que a sus actores (...)"

En el  Reino Unido Joanna Berry afirmó en Radio Times que "Es el director artístico Cedric Gibbons el que merece alabanzas por el exquisito aspecto de la película (...) "  En otra publicación británica como Time Out se afirma que "La reputación de 'Grand Hotel' ha superado a su calidad verdadera y ahora sólo es interesante como ejemplo de película coral"

Ya en el mundo digital James Berardinelli de ReelViews sostiene que "'Grand Hotel' es notable principalmente por su reparto (...) "

En 2009, Blake Goble de The Michigan Daily lo llamó "el Ocean's Eleven original por su poder de combinar tantas estrellas" y lo comparó con Gosford Park , la película de Robert Altman"por su estructura densa e historias". Añadió, "El ritmo es rápido, la actuación es elocuente y las historias son realmente interesantes. Es pura teatralidad. Pero Hotel perduró gracias a su simplicidad, y el poder de la estrella tampoco duele. Esto es grandioso, viejo Hollywood capturado en la película ".

En España Terenci Moix en su libro sobre la Historia del cine afirma que "La fórmula más exitosa de la metro fue el filme  de estrellas y ninguno alcanzó tanto prestigio como   Gran Hotel". Pero añade que lo que puede lastras la película es Lionel Barrymore que "arruina la película  con su verborrea inaguantable, y el espectador actual tiene que dividir su admiración entre las dos mujeres del reparto, ambas divinas".

En Cine o Sardina Cabrera Infante afirma que la Garn¡bo en esta película se muestra como una "ballerina" patética, frente a Joan Crawford que "en Gran Hotel casi llega a robar la atención a su real oponente, Greta Garbo". 

La película tuvo sus remakes como Week-End en el Waldorf en 1945, y también sirvió de base para el musical de 1989 del mismo título . Otro remake, que será dirigido por Norman Jewison , fue considerado en 1977, que iba a tener lugar en el MGM Grand Hotel de Las Vegas, pero el proyecto finalmente fracasó.

En 2007, la Biblioteca fue seleccionada para su preservación en el National Film Registry de los Estados Unidos por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa".

Como película lo que más me interesa es que fue la creación de un modelo que , en ocasiones, aun es detectable. Como fuente me merece todo su interés. Igualmente merece la pena ver como con ella la Metro puso sobre la mesa su marchamo cumpliendo con su lema “Más estrellas que en el firmamento” que se disponen en la pantalla con actores como los Hermanos Barrymore, creadores de toda una saga, o actrices míticas de la talla de la Garbo o la Crawford. La primera con el peso que tenía , casi como caricatura de ella en su forma teatral , grandilocuente y alambicada, mientras que la Crawford se muestra absolutamente sensual y mundana.

Destaca que en este sentido la película nos va mostrando el poder de los estudios y la enorme libertad creativa que en un momento hubo. Destaca la creación de personajes , pero también formas de rodaje que más tarde encontramos en otros directores mediante fotografías cenitales, primeros planos para remarcar la personalidad de los protagonistas que son presentados como un lienzo social de aquellos que se alojarían en esos años en un Grand Hotel o el narrativo plano americano con personajes cortados levemente por debajo de las rodillas que queda muy funcional para narrar en decorados con varios personajes. Destila el glamour de entreguerras en una sociedad que vive en plena depresión y que gusta de estos filmes para eludir o escapar de su complicada situación.

A destacar el papel del diseñador artístico Cedric Gibbons, hombre clave de la productora, y ganador de 11 Oscars en su carrera, con sus decorados geométricos, sofisticados, herederos del art-déco, que es sabiamente aprovechado por un director como Edmund Goulding. Hay que ver las fuentes del cine, y esta es una de ellas.


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