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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Darkness / Saw IV: Programa doble


Miedo en el martes noche. Como si de una clásica sesión dominical se tratara tenemos un programa doble, y de terror, todos los martes noche, en la Sexta 3. En esta semana dos más. Por un lado, la oscuridad. Por otro, una nueva entrega de Saw. Nos disponemos a pasar tres horas y cuarto de terror. Comenzamos.

Darkness es una película española del año 2002. Los 102 minutos de la película  responden al género del terror y fue  dirigida por el ilustre, inquietante, exitoso  y capacitado director catalán Jaume Balagueró.  El mismo director participó activamente en el guión y lo firma conjuntamente con Fernando de Felipe. La dirección de la oscura fotografía fue obra de Xavi Giménez, mientras que la música correspondió a Carles Cases.

Como director exitoso contó con un presupuesto 10.600.000 dólares, recaudando 34.409.206 dólares ($) USA. Vamos, otro éxito para el realizador catalán, y van muchos.

La película fue protagonizada por Fele Martínez, Anna Paquin, Lena Olin, Ian Glen, Fermí Reixach, Stephan Enquist y Giancarlo Giannini. La cinta fue rodada en inglés.

Ya de por sí, los títulos de crédito anuncian que una masacre ocurrió hace tiempo, cuarenta años, en un lugar indeterminado de un área rural española. Se ve sangre, un chico que corre, unos chicos que huyen y la guardia civil buscando gente. Siete niños, gente sin rostro, un círculo que debe ser completado. Y sangre, mucha sangre...
Cuarenta años más tarde de ese luctuoso acontecimiento, una familia se instala en una casa en el campo. Escenas felices de instalación, barbacoa incluida con vecinos alejados y un familiar más, el abuelo. Con todo, el tiempo se oscurece. Mala premonición. Procede la familia de los Estados Unidos y vienen a España  ya que el padre (Ian Glen- sí, es el mismo de Juego de tronos) nació y pasó su infancia en este país. La madre (Lena Olin) trabaja como enfermera en el hospital donde trabaja su suegro (Giancarlo Giannini) como médico. La hija mayor (Anna Paquin) no está demasiada contenta con el traslado, y se plantea volver a los EE.UU. Y el hijo pequeño (Stephan Enquist) no hace más que pintar niños descabezados en su cuaderno de dibujo. La casa en la que viven está en medio del campo, sin vecindad alguna. Lo que no saben es que en ese lugar hay algo muy oscuro y antiguo, tan viejo como el mundo. Un secreto que está relacionado con un acto de pura maldad, un abominable hecho ocurrido en hace cuarenta años.

Desde el inicio vemos que el niño es quien más presiente una malévola presencia en la casa. Poco tiempo después será la hija quien detecte esa maldad en la casa. Un día de lluvia, cuando el padre lleva al hijo al colegio, entra en crisis. En ese momento nos enteramos que el padre tiene problemas de salud, de salud mental en concreto, y que ponen en peligro no sólo su propia vida, sino también la de la integridad de la familia. La hija empieza a sospechar que algo extraño sucede en esa casa. Nada es casual, tal vez todo está calculado desde el principio. Una oscuridad empieza acechar, especialmente al niño, quien incluso aparece con moratones. Éste además observa como en la habitación cuando la oscuridad lo invade todo aparecen unos niños que están muertos.  Es algo oscuro y muy antiguo que permanece inmóvil, escondido y en silencio. Sólo espera, agazapado en la penumbra durante años, trazando planes. De hecho, su medio es la oscuridad. Sólo en ella puede manifestarse y desplazarse. El padre entra en la oscuridad a través de su locura, y lo lleva a un trastero oculto. Una gramola y un cuadro lo vinculan al pasado oscuro, un pasado que va tomando vida. La locura en la casa prosigue, especialmente en el padre. La familia como entidad parece dinamitarse. El niño agredido, la madre ida, el padre desquiciado. Es la hija la única que angustiada sigue en sus cabales. Inicia acompañada de un amigo una sobre la casa. La investigación le lleva aun arquitecto que le informa que él  no levantó una casa, sino una especie de templo para una secta adoradora de la oscuridad. El vincula la secta a los asesinatos de seis niños cuarenta años antes. No sabe quien lo había financiado pero si sabe que tienen que ver con el próximo eclipse. El arquitecto no quiere decir más.

Ella tiene dudas, especialmente de su padre cada día más perdido. En un momento dado retorna a casa, tras una nueva crisis de su padre y descubre un enorme pozo o un nido en uno de los agujeros que ha realizado su padre durante una de sus crisis de locura. Ayudada por su amigo y ante un nuevo momento crítico que vive su hermano consigue la colaboración del antiguo arquitecto, el cual suministra una dirección. Sin embargo, la chica procede a pedir ayuda a la única persona que junta ahora parece sensata: su abuelo. Decide ir a casa del viejo médico, cuando está en ella recibe una llamada telefónica de su amigo, que a su vez ha recibido información por parte del arquitecto – que por cierto, es asesinado en el túnel de un metro cuando iba auxiliar a la chica y  a su amigo – le da una dirección, y ante su sorpresa y estupor, reconoce que se encuentra en ella. Es su abuelo, uno de los monstruos sectarios que propuso la creación de la casa. Reconoce que efectivamente fue él, uno de los siete miembros que decidieron sacrificar a sus hijos en honor a la oscuridad y su malvada fuerza. Escucha con asombro como el único chico que se salvó fue precisamente su padre, puesto que el no cumplía una de los elementos del rito: no quería a su hijo. Pero ahora, 40 años más tarde, es su hijo que no su hermano el que debe morir en la casa-santuario. Mientras en la misma, el padre desquiciado parece haber agredido al niño, la madre incapaz logra salvarlo momentáneamente. El abuelo – que previamente ha anulado al amigo de la hija-  libera en tanto a su nieta para que sea ella quien ejecute el plan. Su llegada a la casa coincide con el caos más absoluto. Su padre en un delirio completo, el  hijo arrebatado por los niños de la oscuridad, la madre perdida en la misma y sin luz. La oscuridad se expande, el padre en su locura decide atiborrarse de medicamentos, sufriendo un atascamiento traqueal. La madre médico procede a realizar una traqueotomía. Están en el salón nido. Al no tener valor, es la hija quien lo realiza. Pero la oscuridad es poderosa, haciendo desaparecer el tubo para la traqueotomía, por lo que el padre muere desangrado, secuestra al pequeño y aliena a la madre. Ella se enfrenta con valor consiguiendo recuperar a su hermano, pero “Darkness” tiene una capacidad de transformación increíble y consigue transformarse en su madre ante los hermanos, en la hija ante la madre y en amigo salvador, ante los hermanos. Vemos como muere la madre, como acaban con el doble de la misma, pero el amigo salvador que llega en coche es nuevamente una transformación de la oscuridad. Y hacia ella se dirigen, ahora transformándose en túnel. La oscuridad puede con todo... y con todos.

La crítica estadounidense la criticó duramente, calificándola como "oscura en todos los sentidos". Eso no impidió que ganara en la sección oficial largometrajes a concurso Festival de Sitges de 2002.

En España, M. Torreiro en el Diario El País dijo de ella que "Tiene Darkness, junto a tonterías de guión propias de un principiante (...) y abusos en el empleo de ciertos recursos (...) un buen pulso narrativo (...) y un empaque visual que la hacen un producto atractivo".

Sin solución de continuidad comienzan los títulos de crédito de la segunda película. Por cierto, espectacular el de una de las productoras con su tornillo y su alambre. Claro así se explica uno la complejidad de las máquinas ideadas por ese ingeniero que como enfermo terminal actúa como un terminator.



Saw IV es la cuarta película de la saga Saw y continúa, al parecer, con la historia ya referida de  Saw III, que por cierto, me he saltado. Prosigue la historia exterminadora de Jigsaw, un asesino y su obsesión por enseñarle a la gente el valor de sus vidas.

Saw IV fue dirigida por el director de Saw II y Saw III Darren Lynn Bousman. Junto a él se encuentran los co-creadores de este mina cinematográfica que parece no tener fin (estamos en la siete) James Wan y Leigh Whannell regresando como productores ejecutivos a los que se suman Mark Burg y Oren Koules. A diferencia de los tres primeros filmes, Saw IV no fue escrita por Wan o Whannell, sino por Marcus Dunstan y Patrick Melton; Basado en un argumento de los anteriores y Thomas Fenton.

La música es del tradicional de la serie, Charlie Clouser. La fotografía es David A. Armstrong  y el montaje Kevin Greutert.

Los protagonistas es el sempiterno  y malvado Tobin Bell al que se suman Lyriq Bent (Sargento Rigg), Scott Patterson (Agente Peter Strahm), Costas Mandylor (Mark Hoffman), Justin Louis (Art Blank) Betsy Russell (Jill Tuck), Athena Karkanis (Agente Lindsey Pérez), Donnie Wahlberg (Eric Matthews) y Sarain Boylan (Brenda).

La Productora fue Lions Gate Entertainment  contó para el filme de 10.000.000 de dólares US$.
Durante una excesivamente descriptiva autopsia del malvado John Kramer, fue encontrado en su estómago un Microcassette recubierto de cera. La cinta iba dirigida hacia el detective Mark Hoffman, y ésta le informa que será puesto a prueba y que los juegos van a continuar.
En paralelo, y en una sala, dos desconocidos, Trevor y Art Blank, despiertan encadenados por el cuello a un Cabrestante. Los párpados de Trevor están suturados, al igual que la boca de Art, haciendo que la comunicación entre ambos sea imposible. Cuando se activa el cabrestante, el pánico hace que Trevor desde su ceguera ataque a su aparente oponente,  y Art se defienda. Art parece tener ventaja y lo mata, recogiendo así la llave para su liberación.
En otra escena en paraleo, el sargento Rigg y el detective Hoffman encuentran el cadáver de la agente Kerry. Al poco tiempo llegan dos investigadores del FBI: Peter Strahm y Lindsey Perez. Debaten acerca de cómo John o Amanda pudieron poner el cuerpo de la Detective en ese lugar (ya que se encontraba atada de los brazos a unas cadenas) ya que John tenía cáncer y Amanda era una mujer de tamaño menor a la detective.
El objetivo del juego en este Saw IV es el Oficial Rigg, al que vimos con total protagonismo en la segunda entrega, quien tiene una obsesión por salvar la vida de las personas. El reto consiste en que tiene 90 minutos para llegar a una habitación donde están el Oficial Eric Matthews – protagonista igualmente en la segunda entrega- , el Forense Hoffman, y Art Blank. Pero para llegar a ese lugar debe pasar por unas pruebas previas, donde hay gente en peligro. El común denominador son que todos aquellos a los que tienen que salvar han cometido delitos anteriormente.
Mientras los dos investigadores del FBI,  Peter Strahm y Lindsey Perez, siguen pistas que los conducen con la ex-esposa de Jigsaw, Jill Tuck. Entretanto, Rigg es atacado en su casa, lugar en el cual comienza el juego para Rigg.
El Oficial Rigg despierta en la bañera de su casa, después un televisor se enciende y la mascara de Jigsaw le dice que tiene la oportunidad de enfrentarse a su obsesión, pero solo tiene 90 minutos antes de que el Detective Matthews y Hoffman mueran. La trampa de Matthews y Hoffman consiste en una especie de caja metálica, en cuyo extremo izquierdo hay un gran bloque de hielo, sobre el cual está atado del cuello el Detective Matthews, mientras que del extremo derecho está Hoffman en una silla, atado de brazos piernas y con un trapo en la boca para que éste no hable, al lado de él se encuentra un aparato eléctrico. La "caja" está un poco inclinada hacia la derecha, de modo que a medida que el hielo se derrita, el agua bajará hacia donde Hoffman. En 90 minutos el hielo se descongelará, haciendo que Detective Matthews muera ahorcado debido a que la base de hielo desaparecerá, y provocando simultáneamente la muerte de Hoffman, ya que el agua bajará y alcanzará el aparato eléctrico, provocando así la muerte de Hoffman por electrocución. A la vez, Art Blank está involucrado en un juego, en el cual para que todos sobrevivan, Rigg debe llegar en los 90 minutos de tiempo.
Después, éste entra a una habitación donde una mujer con máscara de cerdo está amarrada. Después un televisor se enciende, en el que dice que debe "Ver lo que yo Veo" y que la puede salvar o irse. Para salvarla, debe encontrar la combinación de una máquina que le irá retorciendo el cabello hasta desangrarla. El Oficial Rigg empieza a buscar pero al no encontrar nada le dispara a los engranajes, esto detiene la máquina momentáneamente, pero después la máquina sigue pero mas rápida. Él busca la combinación en los engranajes y la salva, pero la mujer queda con el cuero cabelludo destrozado. Rigg se va a buscar algo para curarla, pero cuando llega la mujer tiene un cuchillo. Éste, al luchar con ella la tira contra un vidrio y la mata. Rigg, posteriormente encuentra una cinta que va dirigida a la mujer, que se llama Brenda, en la que dice que un oficial va a salvarla, pero que ella puede escoger entre ser arrestada o matar al oficial. Después Rigg ve en el cuchillo de la mujer la letra "G" y 2 llaves, una del "Motel Alexander", y otra desconocida. Mientras la policía recibe una denuncia de la casa de Rigg. Los agentes Peter Strahm y Lindsey Pérez se dirigen a ella.
Rigg entra en el Motel Alexander donde un portero, el dueño,  juega con su perro. Sube a la habitación, donde una cinta le dice que debe secuestrar al dueño. Después de llamar a Iván – el dueño- lo retiene. La pide que abra una puerta que dice "Siente lo que yo Siento". Al abrirla un televisor se enciende y se ve una grabación del dueño violando a una mujer. Rigg le dice que se encadene. Iván lo obedece y se encadena, luego Rigg le da unos martillos. Para vivir, Iván tiene que quitarse los ojos. Antes de salir, Rigg ve la letra "G" en una cadena, después Iván presiona un martillo y se quita un ojo en el segundo 45, luego va a presionar el segundo pero la máquina se activa y le quita los brazos y las piernas. Iván muere y su cuerpo será encontrados por los dos investigadores del FBI.
Rigg se dirige a una escuela que está cerrada, donde tuvo su primer caso. En el pasado, en esa escuela, una niña (Jane), se negaba a testificar que era maltratada por su padre (Rex), al igual que la esposa del hombre (Morgan). Allí Rigg encuentra dos cuerpo, los de Rex y Morgan. Ella se despierta y le cuenta a Rigg que ha sobrevivido a una prueba. La prueba fue primero para la mujer, que se despertó colgada del cuello junto a su esposo. Al descubrirse así se llaman. Estaban atravesados por alfileres enormes. La mujer los tenía en puntos poco importantes de su anatomía, pero a su espalda el marido los tenía en puntos vitales, tales como sus arterias principales. La grabación de Jigsaw se lo hace saber y le dice que si los aceros que la laceran, moriría el hombre, si no, moriría su esposa desangrada. La prueba era para ver si podía separarse de aquello que la dañaba tanto. Al llegar Rigg, en la pared estaba escrito "Salva como yo Salvo", él tenía que juzgar si ella había pasado la prueba y liberarla con la segunda llave. Los cuerpos de ambos serán encontrados por los agentes del FBI.
En ese mismo edificio el agente Peter Strahm y la agente Lindsey Perez encuentran el muñeco de Jigsaw. Escucha la grabación, tras la misma se explosiona una trampa que tenía y le dispara a la agente en la cara, haciendo que sea llevada al hospital.
Finalmente, Rigg se debe enfrentar a su obsesión, deduce donde estaban sus valorados agentes y va al Edificio Gideon, lugar donde los secuestraron. Al acercarse más a la habitación, encuentra una caja, la cual contiene una pistola y un cartucho para ésta. Mientras continúa, se topa con un pasillo, en el cual están todas las frases anteriormente vistas en las víctimas que Rigg juzgó. Luego, un flashback hace recordar a Rigg algo que Jigsaw le dijo al iniciar su prueba "no puedes salvarlos, sólo ellos pueden salvarse".
En el momento en que Rigg está por abrir la puerta, Art Blank le entrega una pistola al Detective Matthews, luego, Art dice: "El tiempo casi se acaba, pronto seremos liberados". Justo en ese momento, Art voltea hacia la puerta, y ve la silueta de Rigg, observa el cronómetro y aun faltaban 5 segundos para que el juego terminara. Matthews, sorprendido y desesperado, le dispara a la silueta de Rigg. Instintivamente, Rigg abre la puerta, disparándole a Art, hiriéndolo, pero justo en el momento en que Rigg abre la puerta, se desata un seguro atado a dos bloques inmensos de hielo, los cuales se liberan matando al Detective Matthews, ya que estos le aplastan la cabeza.
Todo ocurrió por culpa de la obsesión de Rigg por salvar al Detective Matthews. Finalmente, Art le replica a Rigg que Jigsaw lo puso a prueba y este le dispara en la cabeza a Art. Este último cae al suelo con una cinta en la mano. En esta cinta Jigsaw le dice que si está escuchando esto, es porque falló la prueba, que su obsesión por salvar a la gente lo perjudicó, porque hizo cosas sin pensar, y que ellos se tenían que salvar a sí mismos, si hubiera obedecido esto, Eric estaría vivo.
Mientras escucha la cinta, el Detective Hoffman se pone de pie, descubriéndose como el nuevo aprendiz de Jigsaw. Hoffman se acerca a Rigg, desconecta las computadoras y se dirige a la puerta de salida, abandonando a Rigg diciendo "Fin del Juego" (Game Over en la versión Americana).
Mientras ocurría todo esto, el Agente Strahm estaba buscando a Rigg, y llega al cuarto donde yacían muertos Jigsaw, Amanda, Lynn y Jeff, este último aún con vida - en ese momento señala la Wikipedia que se muestra que los eventos ocurridos en Saw IV ocurren simultáneamente con Saw III. Jeff es asesinado por Strahm como modo de defensa. En eso llega Hoffman y deja encerrado a Strahm con los 4 cadáveres que hay en esa habitación.
Tiempo después, se revela que todo fue el recuerdo de la prueba que tuvo Hoffman mientras escuchaba la cinta que Jigsaw tenía en su estómago al principio de la película.
Como vemos un nuevo y brutal caos. El único detalle de relevancia es descubrir los inicios de la locura de John Kramer / Jigsaw y vincularlos a la pérdida de su descendencia por culpa del desgraciado accidente que sufre su mujer por parte de un drogadicto al que ayudaba en su terapia. Vemos como irá perdiendo la cabeza, con ella pone fin a su aparente feliz matrimonio, su venganza brutal al causante del aborto, y su enfermedad y accidente posterior. No apta para cenas pesadas.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Más de los mismo en Saw II

Saw II es una película norteamericana estrenada en el 2005 que se encuadra en el género de terror y la primera secuela de la película Saw. Fue dirigida y escrita por los australianos Darren Lynn Bousman en colaboración del co-escritor de la primera parte, y Leigh Whannell.

Como hemos dicho la dirección correspondió a Darren Lynn Bousman, mientras que la producción fue de Mark Burg, Gregg Hoffman y Oren Koules quienes invirtieron 4.000.000 de dólares ($) para la productora Lions Gate Entertainment. El guión lo firmó el propio director Darren Lynn Bousman y viene a ser tan complejo como el primero, también formado por Leigh Whannell.

La música es de Charlie Clouser, Marilyn Manson, Papa Roach y Buckethead. La fotografía estuvo a cargo de David A. Armstrong, mientras que del montaje se encargó Kevin Greutert.

Los actores protagonistas son Tobin Bell (Jigsaw / John Kramer),        Shawnee Smith (Amanda Young), ambos procedentes de la película inicial. Igualmente participan el detective Eric Matthews (Donnie Wahlberg),  Erik Knudsen como su hijo Daniel Matthews; el brutal Xavier interpretado por Franky G; la compañera de suplicio de Daniel, Addison Corday que es realmente Emmanuelle Vaugier. Participan igualmente Dina Meyer (Detective Allison Kerry) , Glenn Plummer        (Jonás), Beverley Mitchell (Laura), Timothy Burd (Obi), Lyriq Bent  como el Sargento Rigg, Noam Jenkins como Michael, Tony Nappo (Gus), John Fallon (Tech), Leigh Whannell  (Adam Stanheight)

La película se inicia cuando Michael Marks, una especie de delator policial, despierta en una habitación solo, semidesnudo, con un ojo lastimado y un dispositivo alrededor de su cuello similar a un casco metálico dividido en dos con clavos en su interior. La televisión se enciende y aparece el títere Jigsaw, quien le explica (mostrándole imágenes de Rayos X) que tiene sólo un minuto para perforar su ojo con un bisturí y sacar la llave de la máquina que lo libraría de una muerte segura.
Al ser incapaz de cortarse el ojo, Michael grita ayuda desesperadamente hasta que el dispositivo se cierra haciendo que los clavos entren su cabeza, rostro y cráneo. El hombre muere.

En paralelo encontramos como el detective Eric Mathews está sacando a un joven de una comisaría. A la salida de la misma, Eric echa en cara a su hijo que deje de meterse en líos, mientras el hijo le reprocha que habla más como policía que como padre.

Al llegar la noche, el detective Eric Mathews, arrepentido por ser tan severo con su hijo adolescente, decide disculparse con su hijo pero a pesar de llarle no logra contactar con él. Con todo es interrumpido por la detective Kerry, quien le informa sobre otra víctima de Jigsaw. En la escena del crimen, el cadáver resulta ser Michael, revelándose que se trataba de un informante del detective Eric. Además de que en la escena del crimen también encuentran una pista, una pintada en el techo, que involucra al detective Mathews.

En la comisaría, Eric, tras recordar un detalle en el video de Jigsaw, resuelve el acertijo y localiza la guarida del salvaje y maalvado Jigsaw. Junto a un escuadrón y la detective Kerry los policías llegan hasta una fábrica abandonada que resulta ser la guarida secreta de Jigsaw. En dicha fábrica, uno de los policias cae herido, aunque de inmediato el asesino sorprendentemente no opone resistencia y se deja capturar. Sin embargo, al ser arrestado el maniático les advierte que deben preocuparse más bien por otra cosa, señalando una segunda habitación. Kerry se dirige a la habitación encontrando un reloj en cuenta regresiva y unos monitores que trasmiten en vivo a ocho nuevas víctimas encerradas en una habitación, entre las cuales se encuentra Daniel, el hijo de Eric.

Kerry le sugiere a Eric que acceda a las exigencias del asesino (básicamente hablar con él a solas), mientras el equipo se encarga de descubrir el origen de las transmisiones y resolver el enigma detrás del reloj inverso. Jigsaw, quien prefiere ser llamado “John”, le explica a Eric que su juego sólo consiste en quedarse con él y esperar a que el tiempo se termine. Durante su conversación, Jigsaw indaga incansablemente en el carácter algo brutal del detective, tratando al parecer de que éste comprenda por qué actúa como lo hace en su vida y de que trate de comprender, a través mayormente de metáforas y razonamientos, un poco lo que ha significado para el ver tan distorsionada su vida, todo acompañado de unas pocas aseveraciones morbosas, tanto en sentido directo como figurado. Da a entender al detective que no merece recuperar a su hijo porque lo único que lo mueve a intentarlo son sus propios intereses; cosa que según Jigsaw se demuestra en que sólo al verlo a punto de morir en esa casa se preocupa por él, ignorando todo lo que había sufrido antes de llegar allí. Pero el detective, preocupado por el bienestar de su hijo, se dirige a ver qué sucede en los monitores.

En la casa abandonada y en una sala las ocho víctimas intentan descubrir lo que sucede, pero una de ellas, quien resulta ser Amanda, víctima a la que conocimos en la anterior versión de Saw, es la que encuentra la cinta de Jigsaw. La siniestra voz les explica a las personas que la casa está cerrada y que se abrirá en tres horas, pero que el veneno tóxico que respiraron mientras dormían los matará en dos, de manera que el grupo debe recolectar los antídotos escondidos en la casa. Si bien en un principio el grupo se negó a seguir las reglas, al descubrir que quebrantarlas significaría su muerte las víctimas se abren paso por la casa pasando por diferentes habitaciones llenas de trampas para alcanzar los antídotos. Lo comprueban de inmediato cuando uno de ellos utiliza una llave que no sirve para abrir la puerta. Un disparo al ojo pone fin a su vida.

No obstante, dicha experiencia solo los reduce en número y la evidente falta de confianza entre todos crece hasta que el grupo se divide. Conforma avanza por el edificio van cayendo en parte por la propia brutalidad del grupo. El grupo en el que se encuentra Daniel descubre que la razón por la que fueron reunidos por el asesino es porque todos fueron atrapados por el mismo detective: Eric Mathews, quien los incriminó cruelmente de tráfico de drogas, llegando incluso a falsear evidencia con el fin de atraparlos.

De regreso en la sala de centro, el más violento de las víctimas llamado Xavier, se entera de que uno de los tantos acertijos de Jigsaw relacionado con la combinación de una caja fuerte detrás de las mentes de todos es literal. En consecuencia el hombre comienza a escudriñar inmoralmente los cadáveres de sus fallecidos compañeros y a asesinar cruelmente a los vivos con el fin de conseguir todos los números de los fallecidos. El de hecho se convierte en un auténtico exterminador poniendo fin a la vida de varios de sus compañeros de cautiverio (golpes con palos de pinchos, cuchillos,etc…). Alguna muere desangrada (una yonqui)  intentando recuperar el antídoto, otros por efectos del gas. Hasta que solo quedan Daniel y Amanda, quienes se ven en la obligación escapar de él.

El detective Eric completamente desesperado por ver dichas escenas, comienza a golpear y torturar a Jigsaw, mientras este no vacila en seguir tratando de herir sus sentimientos, hasta que el asesino, finalmente aprisionado y a punto de que Eric lo mate, le sugiere la oportunidad de ir hasta la casa pero con la condición de ir ambos solos y en secreto. El detective acepta y los dos se dirigen hasta la casa abandonada.

De regreso en la casa, Daniel y Amanda descubren una puerta secreta y tras escapar por esta, ambos llegan hasta el mismo baño de la entrega anterior, topándose con el cadáver momificado de Zep, y el supuesto cadáver de Adam y la pierna de Dr. Gordon en putrefacción. Xavier finalmente aparece en el mismo baño preparado para matarlos y después de comprender que él tiene grabado igualmente un número, decide cortarse una parte de su nuca con tal de descubrir su propio número. Cuando culmina esta atrocidad es asesinado por un Daniel que parece que había muerte por efectos del gas.

El escuadrón policíaco descubre el origen de la señal y se dirigen hasta el mismo lugar. Pero al llegar los policías descubren que las “transmisiones en vivo” no eran otra cosa más que videos reproduciéndose. En la fábrica abandonada, el tiempo marcado en el reloj se acaba y una caja fuerte existente en la misma se abre. En su interior se encuentra un desconcentrado Daniel.

Mientras, Mathews y Jigsaw llegan a la verdadera casa abandonada y, una vez adentro, Eric llega al mismo baño pero allí solo encuentra una persona con máscara de cerdo quien le pincha y lo seda. Al despertar Eric descubre que está encadenado y una cinta con la voz de Amanda quien le explica que perdió su juego con Jigsaw, además de revelarse como la aprendiz y sucesora del mismo. Acto seguido aparece Amanda, quien encierra a Mathew tras declarar “Fin del juego”. La última escena muestra a un Jigsaw desfigurado en el auto de Eric sonriendo.

La película como vemos sigue el hilo de la primera, con menores sorpesas e igual brutalidad. Por lo que una semana más tarde, y en la Sexta 3, vimos más de lo mismo, pero en su segunda parte.