domingo, 26 de marzo de 2023

Zapatillas rojas



En una entrada anterior, me imagino que fue en Narciso negro, una película del año 1946, ya comenté el descubrimiento que supuso para mí descubrir la obra del tándem formado por Michael Powell y Emeric Pressburger. Uno y otro son dos de los mejores representantes del cine británico de los años cuarenta y cincuenta y directores de las películas que mejor retratan las dificultades del mundo de posguerra. Son capaces de sacar como algo normal el drama en algo romántico. Pressburger era un húngaro que había trabajado como guionista en Alemania y Francia antes de recalar en Gran Bretaña, allá por el año 1936. Allí fue ayudado por los Korda, familia igualmente de origen húngaro,  quien lo puso a trabajar en el guión de una película que llevaba por título, "El espía negro" de Michael Powell. Éste era un antiguo asistente de Rex Ingram y de Alfred Hitchcock que había dirigido a principios de los años treinta numerosos cortos para compañías independientes, antes de lograr hacer una película. En  el año 1937 . " The Edge of The World", rodada en la isla escocesa de Foula y con cierta semejanza a la de los hombres de Arán de Flagerty. 

Korda quedó tan gratamente impresionado por el trabajo que contrató a Powell para una película que llevaría por título "Burnes Silver"  que al final no se hizo y para "El espía negro" una película de intriga y de espías con Conrad Veidt, que transcurría en el escenario de las islas Orkney y  las Orcadas. Hubo una secuela de la misma titulada "Contrabando" en 1940.

Es esto Powell siguió trabajando sin pressburger en el león tiene alas y colaboró con Ludwig Berger y Tim  Whelam en la mítica  "El ladrón de Bagdad" de Korda.  

Poco después, comienza a trabajar el auténtico equipo, Powell Pressburger, que abarca desde el año 1941 hasta el año 1956 e incluye la formación de su propia compañía llamada The Archers en 1942. Ambos realizan alguna película para el gobierno de Canadá y relacionada con el cine de propaganda. 



Una vez acabada la guerra Arthur Rank es el todopoderoso señor del cine británico y busca películas británicas para competir con el cine estadounidense. Lo cierto es que, tras la guerra, el colosal imperio cinematográfico del multimillonario Arthur Rank, consolidado definitivamente, continuó su producción de costosas películas de prestigio, entre las que destacaron Cadenas rotas (Great Expectations, 1946) y Oliver Twist (1947), ambas a partir de textos de Charles Dickens, dirigidas por David Lean, y sobre todo, las adaptaciones cinematográficas de obras de Shakespeare, Hamlet (1948) y Ricardo III (Richard III, 1955), realizadas por Laurence Olivier. 

El cine inglés afronta con optimismo su posguerra y en 1946 eleva al cuarenta por ciento (40%) su proteccionista cuota de pantalla que sube al 45 en 1948. 

Como ya he dicho el cine británico del momento apuesta por cine de prestigio con las adaptaciones literarias de Charles dickens que llevará a cabo David Lean como "Cadenas Rotas" (1946). Es en este intento de buscar un cine de prestigio cuando aparece la obra de Powell y Pressburger.

Durante la guerra la colaboración entre ambos continúa con películas  de propaganda, pero una vez acabado el conflicto y la inevitable propaganda, se convirtió en una no menos inevitable reflexión.

En 1945 realizan "A vida o a muerte' (A Matter of Life and Death) estrenada al año siguiente. La película viene a representar la tendencia del cine británico entre los años cuarenta y cincuenta que intentaban reflejar las dificultades de la guerra y la posguerra. Con ella el cine se convierte en un drama pero también en algo romántico. A vida o muerte nos lleva a un punto de dramatismo en la historia pero lleno de diálogos románticos. Usa vivos colores y una iluminación que oculta las lágrimas del protagonista de la historia, David Niven, que sabe que va a morir mientras habla con la operadora de radio norteamericana. 

Dice Mark Cousins que las películas de Pressburger y Powell son muy diferentes a las americanas muy inglesas alejadas de los documentales. El piloto no va a morir al estrellarse pero queda herido en la playa con daños cerebrales. No ha muerto, pero ha quedado herido y se imagina que está en el cielo. Es en este momento en que la película cambia al blanco y negro para mostrar el mundo imaginario. La vida o a muerte como su título nos revela es el argumento de la película lo más importante en tiempos de guerra. Powell y Pressburger demostraron que no había que elegir entre ser honestos mostrando la dureza de la guerra o buscar el elevado estilo romántico. Ningún director combinaba mejor que esta pareja la honestidad y el romanticismo. La guerra sacaba lo mejor de cada uno.

Y en mil novecientos cuarenta y seis la ya vista, que no comentada, Narciso negro. 

En esa película descubrimos el buen manejo que tienen ambos directores del trabajo de las actrices, el acertado guión de Pressburger, pero también de la excepcional fotografía de Jack Cardiff y del imaginativo uso del Technicolor que acentuaba los tonos de una obra que parecían estar entre el romanticismo y él expresionismo. 



Poco después volvemos a encontrar a este grupo en "Las zapatillas rojas" (The Red Shoes), película que se estrenó en 1948. Se trata del film más famoso según Terenci Moix de todos los rodados y referencia obligada de los espectadores de posguerra. 

Para Moix en su Historia del Cine, destaca que "si bien el conflicto argumental resulta poco convincente - la bailarina obligada a elegir entre su vocación y el amor- a la película no le faltan una serie de triviales de referencias a la divinidad del arte y la condición mesiánica del artista destaca la originalidad de la película así como los aspectos cromáticos más apreciables que se centran en el vale titular de catorce minutos de duración". 

Basado en un cuento de Hans Christian Andersen se vierte en conceptos sobre las tentaciones del mal personificados en las zapatillas y que ya habían sido mostrados en Narciso negro.



La historia se centra en una compañía de Berlín que dirigida por Boris Lerdmotov una compañía que goza de el prestigio mundial pierde a su primera bailarina la buroskaia que se retiran por contraer matrimonio esta es la gran oportunidad que esperaba una joven componente del ballet. 

La participación de primera figura de la danza como Leónide Massine, Robert Healpman y Ludmilla Tcherina así como una escenografía de pretendido buen gusto, que bebía de las tardías fuentes del surrealismo fueron factores que sirvieron para impresionar a gran parte de la crítica y dieron excelente resultados de taquilla hasta el punto que las zapatillas roja se convirtió en el filme inglés que más éxito obtuvo en los Estados Unidos, permaneciendo casi dos años en una arthouse de Nueva York.

El film producido por The Archers, productora creada por ambos directores en mil novecientos cuarenta y dos, y que cuenta con la participación de Marius Goring, Jean Short, Gordon Littman, Julia Lang, Antón Walbrook, contribuyó a la fama cinematográfica de la bailarina Moira Shearer a quien se vio posteriormente junto a James Mason en el episodio el amante celoso de "Los tres amores" (1953) y en la agradable comedia de Terence Rattingam "Las pelirrojas". Esta es la opinión de Terenci Moix, que no coincide con lo que afirma Román Gubern en su Historia del cine al afirmar que Rank confesó que había perdido " dos millones de libras esterlinas con sus film de prestigio destinados al mercado americano". La razón estaría en el elevado coste que suponía estas películas y en concreto lo carísimo que salía los suntuosos ballets filmados por el tándem de directores tanto en las zapatillas rojas como en los cuentos de Hoffmann. 



Moira fue también la muñeca Copelia en la versión cinematográfica de Los cuentos de Hoffman, otra operación de prestigio del tándem Powell y Pressburger, adornada con todas las virtudes y defectos de un género de por sí híbrido y proclive al kitsch. Esta opinión está alejada de lo que pensamos muchos, parece ser que es una de las preferidas de Martin Scorsese, a pesar de que mucho de lo dicho , por no decir todo, existe en esta película. 

Desde mi punto de vista es una película llena de simbolismo, pintura, sensible. Como he leído por twitter es una obra de arte y un ejemplo de orfebrería cinematográfica.  



En cualquier caso la reconocida capacidad de la pareja para la invención plástica triunfó por momentos. La película contiene momentos gloriosos destacando entre ellos el famoso vale que empieza a la hora y y que se desarrolla durante más de quince minutos. 



El mismo juega con diversas técnicas narrativas como las apariciones en escenarios fantasmagóricos como todo un catálogo de recursos cinematográficos, especialmente en la posición de la cámara, que la encontramos en ángulos inauditos y planos que son catálogos y una lección de manual. Además tienen un uso magistral del Technicolor y una joya de la coreografía. 



La profundidad de campo, en ocasiones, se consigue con ventanas aunque muchas veces apreciamos que el fondo es un decorado muy al gusto de estos directores. 

Al inicio de la película no recuerdan que la misma no tiene que ver con ningún personaje de la vida real presente o pasada y la misma desde el primer momento juega con el tiempo comienza con una vela encendida y acaba con una vela consumida. 

 Curiosamente Powell en 1958 rodó en España un título titulado "Luna de miel" en el que hay un ballet, el de los amantes de Teruel con claros rasgos surrealistas. La colaboración entre Powell y Pressburger siguió en el tiempo hasta que en 1957 la asociación se disolvió.  Ese mismo año ya encontramos a Dick Powell rodando Duelo en el Atlántico. 

En 1969 Powell, ya no asociado a Pressburger, cambia de registro y  realiza una obra impactante "El fotógrafo del pánico", la historia de un asesino de mujeres y su relación con la cámara fotográfica una película que ya hemos comentado o eso creo por aquí. De todos maneras muy alejada de este monumento a la danza sentida como vida y como drama griego. Terpsicore , la musa que se deleita en la danza, estará siempre encantada con estas Zapatillas rojas. 

La reacción norteamericana a las zapatillas rojas fue nada más y nada menos que un americano en París la película de Vincent minelli, en las obras maestras del cine musical.



sábado, 25 de marzo de 2023

La ciudad desnuda



Primera película que he visto del guionista, escritor, actor y director de cine estadounidense de Connecticut , pero ascendencia judío-ruso y que yo creía que era francés, Jules Dassin. Y es cierto que vivirá en Francia, pero condicionado por ser perseguido por el Comité de Actividades Antiamericanas. Y también es cierto que en la década de los años treinta fue militante de izquierda, pero en 1939, tras la firma del pacto germano-soviético, hecho que le hizo abandonar su afiliación de izquierdas. Fue a partir de 1940, cuando dejó Nueva York y comenzó a trabajar en Hollywood en calidad de ayudante de dirección de Alfred Hitchcock en un par de películas una de ellas" matrimonio original" (Me & Mes Smith, 1941).


Dassin procedía del teatro experimental en su vertiente más politizada y, como otros muchos de su generación, pasó por el aprendizaje de la radio donde consiguió run gran gran resonancia con una adaptación del cuento de Gogol "El abrigo". 

Un año más tarde debutó como realizador, e hizo varias películas para la Metro y sobre la época, como El agente nazi y Reunión en Francia. Más autónomo es su film inspirado en una historia de Oscar Wilde, El fantasma de Canterville. Pero lo mejor estaba por llegar cuando se suma al género del cine negro en los que los protagonistas son gánsteres y policías una vez terminada la guerra. Esto coincide con su asociación con el productor Mark Hellinger, que marcó el punto culminante de su carrera. De esta época son sus títulos Fuerza bruta (Brute Force, 1947), La ciudad desnuda (The Naked City, 1948), que es al tiempo un documental sobre Nueva York, y Mercado de ladrones (Thieves' Highway, 1949). Son películas de gran valor visual realizadas en un tono realista, , ,   incisivo, incluso violento. Sí excede los límites del cine negro para alcanzar un tono épico. 

En 1950, una vez sale de su país tras entrar su caso en el Comité de Actividades Antiamericanas, Dassin rodó en Londres Noche en la ciudad con el actor Richard Widmark en el papel principal; y en Francia, bajo el nombre de Jules Dassin, las películas Rififi (Du rififi chez les hommes, 1954) - premiada al mejor director en Cannes- y Nunca en domingo (1960), película que fue nominada a dos Oscar , dirección y giuión original. 

Lo cierto es que ya a finales de los 50 se acerca a la cultura griega cuando rueda El que debe morir (Celui qui doit mourir, 1956), según la novela Cristo nuevamente crucificado, de Nikos Kazantzakis, y que obtuvo una mención especial en Cannes. 

Su relación con este país se consolida cuando, casado con la actriz Melína Merkoúri desde 1966, realizó una parte de su obra en Grecia, instalado en el país mediterráneo desde 1960 como Nunca en Domingo (1960) , Fedra (1962), Topkapi (1964) Falleció allí en 2008.

En cuanto a la película que me ha traído hasta aquí, y que he visto en Prime, decir que es una película que se ha restaurado no hace mucho, que pasó muchas dificultades para conseguirlo - dada la falta del original  - y que finalmente se restauró dado el valor de la misma. Está preservada desde el año 2007 en el Registro Nacional de Filmes (National Film Registry) de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, por ser considerada «cultural, histórica o estéticamente significativa». 

La película, filmada en blanco y negro, y con estilo semidocumental, donde los habitantes de la ciudad son igualmente protagonistas, se rodó en las calles de Nueva York, - de hecho se inicia con una imagen cenital de la ciudad - y muestra lugares emblemáticos como el puente de Williamsburg y el edificio Whitehall de Manhattan. 


El productor de la película, Mark Hellinger, por medio de la Hellinger Productions, puso además del dinero y su proyecto para la Universal International Productions, la voz en off en el filme. Tenía solo 44 años cuando murió de un infarto el 21 de diciembre de 1947, que le dio justo después de realizar el montaje final de la película. 

La película muestra la investigación policial que tiene lugar tras la muerte de una joven modelo y que es encargada a un policía veterano, el Teniente Dan Muldoon (Barry Fitzgerald ), se pone al cargo de la investigación y, junto a otro policía, el detective Jimmy Halloran ( Don Taylor ) , que intentan encontrar al asesino de la chica rubia que aspira a ser modelo ... y rica. 

Las sospechas recaen desde el primer momento en un joven (Howard Duff) que es novio de una compañera modelo Ruth Morrison (Dorothy Hart) de la chica asesinada. 


Desde este momento vemos cómo se inicia la investigación y los flecos que la misma deja tanto en la vida de los detectives- como le ocurre al joven Halloran, del que conocemos su vida junto a su mujer (Anne Sargent) e hijo , las costumbres del experto Dan Muldoon , los otroa sospechosos que se irán sumando como el Doctor Stoneman ( House Jameson) o Willie Garzah alias Willie Armónica (Ted de Corsia), así como la desgracia en la que viven los padres de la chica fallecida , los Batory , Adelaide Klein y Grover Burgess. 


Según el libro Noir Style, de Alain Silver y James Ursini, la estética de La ciudad desnuda que se transformó en guión en las manos de Malvin Wald y Albert Maltz partiendo de la Historia de Marvin Wald, se inspiró en el fotógrafo neoyorquino Weegee, que publicó un libro de fotos sobre la vida de la ciudad de Nueva York bajo el título Naked City (1945). Weegee fue contratado como consultor visual en la película y se le atribuye haber ayudado a crear sus imágenes. Pero el historiador de cine William Park ha argumentado que, a pesar del trabajo de Weegee en la película y su título proviene de un trabajo anterior de Weegee, la película debe su estilo visual más al neorrealismo italiano que al trabajo fotográfico de Weegee. 

La película contó con la música de un grande como Miklós Rózsa y Frank Skinner.No obstante sobre la música hubo polémica. Hellinger permitió que Dassin asignara a un antiguo colega de MGM, el arreglista George Bassman, para que compusiera la música. Hellinger encontró esto tan insatisfactorio que, la noche antes de morir, le rogó a su primera opción, Miklós Rózsa, que interviniera. Rózsa se concentró en la persecución culminante y el epílogo, mientras que Frank Skinner marcó las primeras escenas. Más tarde, Rózsa compiló una "Suite de Mark Hellinger" de música de sus tres películas de Hellinger (incluidas The Killers y Brute Force). El epílogo de Naked City, "Canción de una gran ciudad", fue el tributo de Rózsa a su obra. 

Por su parte, la fotografía de William H. Daniels y el montaje de Paul Weatherwax. Ambas fueron  galardonados con dos premios Óscar en 1949 en las categorías de mejor fotografía (William H. Daniels) y mejor montaje (Paul Weatherwax). 

La película fue un éxito - parece ser que recaudó 2 400 000 dólares  -  y tuvo su crítica positiva , como la del crítico, Bosley Crowther, que aunque tenía discrepancias como el valor del guión, - un guión que estuvo nominado a los Oscar- le gustó la ubicación de la filmación y escribió: "Gracias a la filmación real de gran parte de su acción en Nueva York, (...) se inspira en buenas novelas policíacas que se ocultan hábilmente. Y gracias a una 'persecución' final de policías y ladrones a través del East Side de Manhattan y en el puente de Williamsburg, la historia con toques de misterio generalmente se aproximan a las 'Hitchcock'". 
 Para Terenci Moix, la película se inscribe dentro de una tradición netamente americana, pero además "aprovecha la experiencia del neorrealismo, especialmente de rosalini en Roma ciudad abierta, el filme que había conmocionado a la intelectualidad mundial. Contando con la valiosa aportación de William Daniels en la fotografía, Dassin imprimió a surrealización el vigor de un documental sobre la vida de Nueva York, y este intento de conseguir un cine eminentemente urbano, desnudando la anécdota de sus implicaciones más superfluas sentó las bases de la nueva escuela crítica". 



viernes, 24 de marzo de 2023

La tienda de los horrores de Moranis



Hasta hace un momento me planteaba que habría sido de Rick moranis un actor que estuvo presente en  granparte de las comedias de la década de los 80. Lo recuerdo haber visto reduciendo niños participando en una parodia  espacial de Star Wars o junto a Los Cazafantasmas. En mil historias.



Ahora sé que lleva años retirado de la actuación. Muchos años, muchas décadas. Lo cierto es que la comedia de los 80 en gran parte estaba presente. Este canadiense bastante bajito era y es- uno nunca deja de serlo todo lo que ha hecho- cantante, compositor, productor y obviamente actor. Estaba en todo. 

Todo esto viene a colación - el recuerdo de Rick Moranis-  tras haber visto una película del año 1986,  que no deja de ser una versión de una película anterior titulada igualmente como esta La tienda de los horrores pero en este caso en versión musical, muy de los ochenta- es del 86- y que cuenta con la dirección del británico Frank Oz. 

Este director adaptó un musical de éxito de Howard Ashman- en las letras - y Alan Menken en la música, que a su vez estaba basada en la película Little Shop of Horrors que había realizado Roger Corman en 1961. La película de Oz consiguió dos nominaciones a los Óscar. Uno a los mejores efectos especiales - muy ochenteros, por otro lado - y a la mejor canción original. 



El film cuenta con los actores cómicos más conocidos de entonces ya que junto a Rick Moranis aparecen Steve Martin, James Belushi John Candy   Bill Murray, vamos el universo estrellar del momento. Junto a ellos están Ellen Greene ,Vincent Gardenia o Ticina Arnold. Además casi de manera permanente aparecen un trío de cantantes que nos irán acompañando a lo largo de gran parte de la película.

La película comienza en Nueva York en una barriada muy degradada donde la floristería del señor Mushnik, interpretado por el siempre genial Vincent Gardenia, está prácticamente en la ruina. Sin apenas clientela, el dueño tiene previsto echar el cierre a la tienda y ,por supuesto, dejar en la calle a sus dos empleados, el señor Seymour Krelborn (Rick Moranis),  que es el chico de los recados y el que cuida de las plantas con mucha delicadeza, y Audrey (Ellen Greene) una joven que hacen los adornos florales y de la cual Seymour está locamente enamorado aunque no se atreve a decirle nada. 

Tanto el señor Mushnik como Seymour saben que el novio de Audrey es un ser despreciable que le agrede , que la esposa y la maltrata. Se trata de un dentista sádico , interpretado por Steve Martin, que amedrenta igualmente a sus clientes. 

Cuando el propietario de la empresa está decidido a cerrar la tienda, Seymour le propone cambiar la configuración de la tienda y dar visibilidad a una planta que él cuida y que casualmente llegó a su mano tras un eclipse solar. Seymour no es consciente de que se trata de una planta alienígena devoradora verde y malvada que ha germinado con una semilla procedente del espacio. 

Lo cierto es que la aparición de la planta comenzará a traer los clientes a la tienda y esta comienza a prosperar. La planta a la que Seymour llama Audrey 2 llama la atención pero para sorpresa de Seymour descubre que es una planta carnívora que se alimenta de sangre y que poco a poco le va exigiendo a este carne humana para saciar su apetito insaciable. 

Al principio cuando la planta es pequeña se satisface con la sangre de su cuidador pero pronto necesita mucho más para colmar el voraz aperito de Audrey 2. De cualquier manera, Seymour se vuelve una celebridad local y sale por canales de televisión y comienza a ser conocido en el barrio. Pero la planta se irá haciendo cada vez más exigente. Así que Seymour se ve obligado a darle de comer y comienza la alimentación entregándole el cuerpo del sádico dentista Orin Scrivello. 



Con ello la planta crece pero crece su voracidad. El siguiente en morir devorado es el propio señor Mushnik qué acaba de descubrir que Seymour alimenta con carne humana. 

La planta crece y crece y finalmente incluso intenta devorar Audrey cosa que Seymour no consciente salvándola en el último momento. 



Cuando es consciente de que la planta es un ser malvado y extraterrestre decide acabar con ella aunque la planta se resiste. Finalmente, un cable eléctrico le dará la solución para acabar con su vida. 

Como ya he comentado se trata de una versión ochentera del clásico de Corman del año 1961 y qué contaba entre otros actores con un joven Jack Nicholson en uno de sus primeros papeles. A diferencia de la de Corman fue rodada en los estudios Pinewood de Inglaterra y fue producida por David Geffern y su productora The Geffen Film Company con un presupuesto de 30 millones de dólares, en contraste con la película original de 1960, la cual, según Roger Corman, había costado solamente 30.000. Tan divertida una como la otra. Lo destacable en esta es el hecho de ser un musical entretenido, vistoso, ameno,  atractivo y distinto. 

En su estreno no llegó a triunfar, a pesar de las nominaciones a los Oscar, a la nominación como comedia y musical en los Globos de oro o a los efectos especiales en los BAFTA pero hoy es un clásico. La crítica sí que bien en ella lo que envolvía. Para Roger Ebert del Chicago Sun-Times afirma que "En una era donde tantas películas están tan planificadas a sangre fría, he aquí una lo bastante despreocupada para ser divertida (...) Tiene el encanto informal de algo creado en un fin de semana (...) 

Para Janet Maslin del The New York Times consideró que "Tiene la mezcla adecuada de carácter juguetón, musicalidad y sed de sangre".  Y en el Washington Post , Paul Attanasio escribió que ""Sus placeres pasan de largo por sus tramos aburridos...Disfrutas de sus ingeniosos juegos de palabras, su creativa comedia de sketches y la música influenciada por Broadway y la Motown". 

A destacar los números musicales - y vocales -  de las tres chicas encabezadas por Tisha Campbell y Michelle Reynoso o la presentación del dentista Orin Scrivello, un Steve Martin genialque compite en originalidad con Bill Murray que, al parecer, improvisó de principio a fin su escena en la consulta. Por mi parte decir que merece la pena dedicarle esa hora y media y un poquito más que dura la película. Por cierto, Rick Moranis dejó de aparecer en el cine en 1997. Puede que vuelva. Le esperamos. 



jueves, 23 de marzo de 2023

Los leales 47 ronin.



De Kobayasi a Mizoguchi. Así me hallo en este momento. En este caso un ejemplo perfecto de del cine hecho por los grandes maestros japoneses rodado poco antes del estallido de la segunda guerra mundial al menos para ellos. Fue estrenada la primera parte días después de Pearl Harbour.  

Decía Terenci Moix  en el tercer volumen de la gran historia del cine que " Mizoguchi era un genio del cine. Su  vocación pictórica derivó en el arrebatador preciosísimo con el que inunda la pantalla tanto en la composición aislada de el encuadre como en la progresión de sus características planos secuencia. Un complementario interés por el teatro se refleja en la no compartimentación de la actuación mediante efectos de montaje sino en privilegiar su desarrollo mientras las largas tomas envuelven al personaje espacial y temporalmente.



Mizoguchi comenzó a dirigir en los años veinte y a mediados de los años treinta era considerado como un gran director especializado en una profunda y repetida insistencia en personajes femeninos debido a caso a sus complejas relaciones con las mujeres. Su hermana fue vendida como geisha y el mismo frecuentó los prostíbulos. Para 1941 ya había dirigido películas con mucho renombre, algunas inspiradas en autores europeos como Guy de Maupassant como Oyuki, la virgen, pero también películas melodramáticas como la Elegía de Naniwa (1936) , Las hermanas de Gion del mismo año o El valle del amor y la tristeza de mil novecientos treinta y siete. También la Historia del último Crisantemo (1939). Mizoguchi, uno de los más grandes cineastas de siempre, en esta historia habla sobre el sacrificio incondicional por amor. Tiene algunos planos secuencia en exteriores que seguro inspiraron a los más célebres de Orson Welles.

La guerra disminuye su producción pero es en ese momento cuando rueda su larga versión de la tradicional historia de los cuarenta y siete samuráis.

La película que me ha traído hasta aquí son los leales cuarenta y siete (47) Ronin, un clásico. 

Un ronin es un samurái sin señor. La leyenda de los cuarenta y siete ronin es un evento histórico semilegendario y está considerado como una leyenda nacional. Es la leyenda más famosa que muestra el código de honor samurai del bushido y el papel de la dignidad y el honor. 

La película se desarrolla en el Japón del siglo XVIII, entre el año 1701 y 1703. En mil setecientos uno un daimio o señor feudal se vio obligado a cometer el sepulco o ritual de suicido de suicidio por haber agredido a un alto funcionario del gobierno llamado Kira Yoshihisa en el castillo de Edo la gran mansión del Shogun Tokugawa Tsunayoshi. Los vasallos, una vez muerto su señor, idearon un plan para vengarlo y matar a Kira. 

Pero Kira sospechando un plan para acabar con su vida contrató guardias así para que este bajara la guardia tuvieron que esperar un año y medio cuando llegó el día y la hora. Acordaron todos los vasallos del clan que irían , pero sólo acudieron cuarenta y siete. Asaltaron la casa de Kira lo mataron y llevaron su cabeza al templo sengakú, donde estaba enterrado su señor y después de presentarla delante de la tumba y rezar se entregaron a las autoridades que lo con sentenciaron a cometer sepukku. 

Esta historia se extendió por todos los rincones del país y en todas partes se admiraron lo que ellos representaban la lealtad, el sacrificio y la perseverancia de los vasallos leales en un tiempo en el que las guerras y los hechos violentos en general eran ya algo del pasado. 

El señor Asano Nagamori se opone a un intento de soborno por un miembro del shogunato su honradez es inútil contra la corrupción de la administración y esforzado a cometer el harakiri. Oishi, un hombre del clan de los Asano sospecha del señor Kira como responsable. 

Dos años después oishi reúne a cuarenta y siete samuráis para vengar el deshonor de su maestro y aniquilar a Kira y a los suyos. 

Se trata de una película enorme en todos los sentidos la duración de la misma te lleva a las tres horas cuarenta y dos minutos. 



Está dividida en dos partes. Sorprende que sea una película del año mil novecientos cuarenta y uno estrenada antes del inicio de la segunda guerra mundial. 

Kenji Mizoguchi es uno de los grandes directores del cine japonés. Desde el primer momento la película nos muestra una historia que se remite al honor a la dignidad a códigos de lealtad pero también a criticar la falta de honestidad por parte de algunos representantes de la administración. 

El film tiene una duración de 241 minutos, está producida por Shôchiku Eiga. El guion está escrito por Kenichiro Hara y Giken Ida que toman como contenido para la película la obra de Seika Mayama. Mizoguchi contó con la fotografía por Kôhei Sugiyama. 

Es considerada una de las obras más importantes del cine japonés durante el siglo XX y ha ejercido amplia influencia tanto en la cultura cinematográfica de Japón como en Occidente. Mizoguchi dirigió la película en 1941 y se suele interpretar que la historia buscaba inspirar y alentar la moral del ciudadano japonés durante la Segunda Guerra Mundial. La motivación para el director Kenji fue inculcar valores de la leyenda a los japoneses y no incluye imágenes bélicas. 

Mizoguchi además del honor, el sacrificio y la lealtad introduce otras subtramas como las tensiones políticas, dramas personales, odios, amores y su sacrificio, cultura y música . Desde el punto de vista técnico la película es perfecta. 

El director introduce, además de la profundidad de campo en las acciones de interior que son la inmensa mayoría, un movimiento de cámara excepcional con largas tomas como la inicial, ciudada puesta en escena, estudiados planos secuencias, y nos añaden aspectos formales narrativos como carteles que ayudan a la narración o incluso sonoros que se introducen para dar más énfasis como en el momento de mostrar la cabeza ante la tumba del señor Asano en que se escuchan los sollozos. 



miércoles, 22 de marzo de 2023

Testigo accidental



La versión del año 1990 la había visto. Cuenta con el gran Gene Hackman y Anne Archer. Pero me interesaba ver cine negro del original. Y aque no sea de la cosecha de los años 30, aquella que comenzó con Scarface o con el enorme James Cagney, es de una fecha cercana, del año 1952 y vemos ese ambiente tan característico de ambiente ese cargado del humo de unos cigarrillos que no paran, de una gabardinas que envuelven a los cuerpos, de hombres con sombreros y de mujeres fatales que acaban en manos o vinculado, a veces, muy a su pesar con mafiosos.

La película cuenta con la dirección de un director que llegó al estrellato en un futuro Richard Fleischer, del que ya hemos hablado. Pero había que empezar por abajo, por la serie B y esta lo es por todo. Por el presupuesto - unos 188.000 dólares, aunque también otros señalan 230.000 -, por el tiempo de rodaje y por actores que no eran del "star system" , sino aquellos eficaces que estaban también dando el callo.  Tenemos un producto de bajo presupuesto pero de magistral resultado y eso que se rodó en 13 días. 

La película fue nominada a un oscar a la mejor historia creada por Martin Goldsmith y Jack Leonard, aunque transformada en guión por Earl Felton y utiliza recursos muy innovadores para la época como grabación de planos cámara en mano - un recurso prácticamente inédito en la época- en un magnífico blanco y negro que fue responsabilidad de George E. Diskant.

A pesar de ser de 1950 no se pudo estrenar hasta años más tarde ya que Howard Hughes, propietario de la productora , la RKO Radio Pictures, pidió la copia original para verla en privado y fue olvidada más de un año en su sala privada de proyección y no la devolvió hasta mucho después por eso tardó tanto en estrenarse. Casi tres años.   

El que caso de Charles McGraw que hace de policía incorruptible que acompaña la viuda de un mafioso interpretada por Marie Windsor para que, atravesando el país, vaya un juicio en el que tiene que declarar contra la mafia. Será la misión más peligrosa que ha tenido que hacer el policía y para ello tendrá que esquivar a quienes quieren matarles. A la vez que será tentado por el dinero y por los sobornos lago que atrae igualmente a asuntos internos.

La película, de solo 71 minutos, tiene mucha acción y se desarrolla casi en su totalidad en un espacio cerrado, el de un tren en el que viajan hacia Los Ángeles.

Los pasillos muy estrechos por lo que se cruza a todo el tiempo con gente con kilos de más, algún niño que puede incordiar,  viajeros que preguntan en exceso. Lo malo es que cualquiera de ellos puede ser un asesino enviado para eliminarles 

Charles Mc Graw tuvo una carrera en el cine, teatro y televisión de más de 30 años, aunque sus primeros trabajos fueron de estibador y de bailarín en un club nocturno, pero acabó convertido en protagonista de películas del género negro a finales de la década de 1940 y principios de la de 1950. Tenía una voz grave y su apariencia física, áspera, que quedaba tan bien en esos films.



La aparente protagonista femenina es Marie Windsor. Parece ser que la llamaban la reina de la serie B por su aparición en numerosas producciones de cine negro de serie B. Era muy alta y fue, ante de dedicarse a la actuación Miss Utah. Así empezó a darse a conocer triunfó en cine y en televisión participando en series. Seguramnete la vimos en ese mítica serie de "Se ha escrito un crimen" o en "El increíble Hulk" 

La película trata de Walter Brown (Charles McGraw), un duro detective de la policía, que junto a su socio Gus (Don Bedoe) se le asigna que acompañe a la viuda de un chantajista, la señora de Neil, Frankie  (Marie Windsor) a un tribunal de la costa oeste, concretamente a Los Ángeles.

Así empieza un viaje que que va desde Chicago a Los Ángeles, donde ella tiene que testificar ante un jurado. Sin embargo, algunos secuaces del mafioso ya están preparados para impedirlo. De hecho Gus Brown (Don Beddoe) tras bajar del tren y acercarse a la casa de la señora Neil, es asesinado por Densel (Peter Virgo ), uno de los hombres de la mafia que se hallaba escondido entre las sombras de la escalera y consigue huir. 

A pesar de todo, Walter está dispuesto a conseguir el objetivo de hacer justicia. Y a pesar del dolor que siente por la muerte de su compañero, que deja mujer y dos hijos, sigue adelante y monta a Frankie en el tren. Cuenta con una cosa a favor,  los hombres de la mafia desconocen quién es la mujer por los que sospechan de algunas de las mujeres que van en el tren. Especialmente de una joven rubia con la Walter simpatiza desde que coincide en el bar del tren. Se trata de Ann Sinclair (Jacqueline White), una mujer dulce, viuda, que cuida a su hijo. 

A lo largo del trayecto vamos sospechando de los viajeros al mismo tiempo que él y nunca estamos seguros de nadie, ni siquiera de que Walter no acabe aceptando los 30.000 dólares con que ha sido tentado por uno de los mafiosos.  

Se trata de una película de serie B que llevó por título original The Narrow Margin, algo así como "Margen estrecho". El titulo original se remite a las estrecheces que pasan los personajes, especialmente los protagonistas, así como con acción que se desarrolla básicamente en un escenario el tren. A detscar los que dice "Nadie quiere a los gordos, salvo su tendero y su sastre". Se trata de uno de los títulos que consagró a Richard Hyams como uno de los directores más competentes para el cine de suspense o intriga.

De ella dijeron en el The New York Times que estaba "Bien interpretada y escrita y dirigida por Earl Felton y Richard Fleischer respectivamente de manera económica, esta propuesta modesta debería pegar al asiento a los espectadores". 


La revista Time Out señaló en una revisión reciente que está "Llena de incidentes, es una obra tensa, vertiginosa y muy intrigante. Es la típica película que coge popularidad con el tiempo." 

Por último, en el Chicago Reader , Jonathan Rosenbaum afirma que es un "Un thriller noir interesante y emocionante (...) Richard Fleischer dirigió esta película de serie b casi perfecta sin hacer aspavientos y con mucha determinación y pulcritud" 

Lo cierto es que tenemos un trepidante y absorbente thriller, de sorpresas continuas, desarrollado en un espacio, el tren, - únicamente hay dos excepciones al inicio de la película y al final de la misma, y algunas escenas que muestras a un coche que va en paralelo al tren en algún momento- y unos diálogos contundentes, especialmente con los que lanza Frankie a su acompañante. Merece la pena pasar 71 minutos delante de la televisión. 


martes, 21 de marzo de 2023

¿El por qué de la genialidad en Hitchcock?


-Imagen de Mark Cousins, obtenida de Twitter-
Mark Cousins es un hombre sabio. Para realizar The Story of Film: An Odyssey ( La historia del cine: Una odisea) demostró que era un hombre con un conocimiento enciclopédico alucinante. Lo llamativo es que teniendo mi edad, este cineasta y escritor británico aunque de raíces norirlandesas, pero natural de Coventry, hizo una labor espectacular en 2011 cuando presentó una serie documental en 15 capítulos que sumaban más de 15 horas de duración. tenía 46 años, pero ya lo había visto todo, o casi todo. 


-Imagen obtenida de Youtube del libro Historia dekl Cine de la Editorial Blume (2021)-
Su contacto con el mundo del cine y especialmente con su historia comenzó antes, cuando entre 1997 y 2000 presentó en la BBC una serie de películas de culto dentro del programa Moviedrome. 

Poco después llevó la serie de televisión Scene by Scene que le permitió entrevistar a cineastas como Martin Scorsese, Steve Martin, Bernardo Bertolucci, Jeanne Moreau, Woody Allen, Rod Steiger o a David Lynch. Para esa Odisea, lo hace con Stanley Donen, aunque tira igualmente de Lars von Trier, así como de actores y actrices de gran impacto en el séptimo arte. 

- Imagen de The Story of Film: Una Odisea, obtenida de la web de Amazon-

Pues bien, en la tercera entre de Odisea, Cousins defiende que Alfred Hitchcock es uno de los más grandes creadores de imágenes del siglo XX. Y defiende que está a la altura de Pablo Picasso o incluso por encima de éste. Argumenta Cousins siete razones que él entiende que son de peso. 

La primera está en el "Punto de Vista" que este cockney londinense usa desde sus primeras obras. Realmente sigue el modelo conocido como "The phanton rail" ideado por George Albert Smith, director de la escuela de Brighton y que se introdujo en The Kiss in the Tunnel en 1899 . Quedó tan fascinado con el uso de la cámara como ojo del personaje que lo usará en muchas de sus películas. Por ejemplo, en Vértigo, la cámara se transforma en el ojo de James Stewart. 

La segunda razón se encuentra en su lugar de nacimiento y formación, un colegio jesuita de Essex. Se trata de un lugar lleno de vida, pero que él en sus películas decide eliminar lo cotidiano y lo realista para introducir lo inesperado e imposible. Cousins achaca que este tiene que ver mucho con su formación. Hitchcock cree que puede demostrar algo tan improbable como la existencia de Diosa través de mostrar una lógica supernatural. Y pone como ejemplo el film Sabotaje , en el que un hombre atrapado en un sótano acerca una cerilla a un detector de humos para que salga agua de las tuberías. Aparece chorreando, pero de inmediato y una vez en el exterior lo vemos en la calle. Ya no quedan restos de agua ni arrugas. No hay explicación del cómo y por qué, pero tampoco hace falta. Hitchcock justifica la inverosímil como haciéndolo creíble lo verosímil.

La tercera razón se encuentra en su manera de entender el miedo. Para Hitchcock el miedo se esconde en los lugares más comunes. No da opción a la sorpresa. Vuelve a estar visible en Sabotaje o La mujer solitaria (1936). Un chico en un autobús lleva un paquete. No sabe que lleva una bomba programada. Nosotros sí. En el momento previsto de que explote, pues hay un anónimo conocido por todos nosotros, el paquete explota. El chico muere. No hay sorpresa, sólo se consuma la tragedia. Es inevitable.

La cuarta razón la tenemos en su gusto por los primeros planos. En 39 escalones vemos al director obsesionado con las manos, que venos una y otra vez en primeros planos. Están constantemente. Los primeros planos para Hitchcock son los golpes de PLATILLO en una orquesta, un revuelo. Esta claro que para él casi todo es experimental, cercano a un surrealismo con toques líricos, o escenas con marcha atrás. Es lógico, Hitchcock pasó una temporada trabajando en el cine alemán. Luego retornó a Inglaterra para trabajar en la primera productora británica que estaba en manos de una empresa americana. Allí coincidió con su mujer. 

La quinta razón de la innovación está en el uso de sus planos con el objetivo de romper con las normas, con la tradición. La mayoría de los cineastas empieza con un plano general que pasa más tarde a plano medio y de ahí a primer plano. Pero para el director británico todo puede ser al contrario. En 39 escalones comienza con un primer plano de las luces, que nos impiden saber dónde estamos. Después pasamos a la taquilla con un plano medio y de allí pasamos a la moqueta que va abriendo el plano hasta transformarse en un plano general de espaldas del protagonista, la parte superior de un contrabajo y el director de orquesta. Tras eso vemos el espectáculo en su conjunto. 

La sexta razón estaría en el uso del sonido. En la versión americana de Sabotaje de 1942. La escena rodada en la Estatua de la Libertad carece de sonido. El diálogo es casi susurrado. ¿Por qué razón? La razón está en el Hitchcock quiere que nos fijemos en los detalles de la manga. Además, está presente el silencio. Sabía que era importante y lo había aprendido del cine mudo. 

La séptima razón lo descubrimos en Marnie la ladrona (1964). Allí es capaz , en una escena, pasar de una toma rodada desde el lateral, a otra que se rueda desde el ángulo superior, o desde el inferior o por detrás. Hitchcock juega con la posición de la cámara. Según Hitchcock la toma desde el ángulo superior tiene el efecto en la orquesta del sonido de un "triángulo" . Es siempre una llamada de atención. 

En Londres, donde estuvo su estudio, hoy hay bloques de viviendas de lujos. En una plaza cercana hay una imagen escultórica de grandes dimensiones del orondo director. Es como un Buda. Es la imagen del embaucador obsesivo. Su gran virtud.

viernes, 24 de febrero de 2023

Justicieros del infierno



Posse from Hell o Justicieros del infierno es una película del oeste estadounidense de 1961 dirigida por Herbert Coleman y protagonizada por Audie Murphy y John Saxon. El mismo se basó en un guion escrito por Clara Huffaker, que se inspiró en una novela homónima escrita por Clair Huffaker. Como gran parte de las películas de Murphy fue producida por Gordon Kay para la Universal Pictures, manejando un presupuesto de unos 500.000 dólares. 

La película contó con la fotografía en Eastmancolor de Clifford Stine y el montaje de Frederic Knudtson. 

En su debut como director, Herbert Coleman fue un asistente de dirección y productor asociado con gran experiencia , con una larga serie de créditos que incluían trabajar con Alfred Hitchcock . Más tarde, Coleman dirigió a Audie Murphy en un episodio de su serie de televisión Whispering Smith y en el largometraje Battle at Bloody Beach . 



La historia se centra en el año 1880, cuando cuatro fugitivos del corredor de la muerte- Crip (Vic Morrow), Leo (Lee Van Cleef), Chunk y Hash (Charles Horvath )- llegan a la ciudad de Paradise y entran en el Rosebud Saloon. Crip, sale un momento, y desde la penumbra dispara al marshall de la ciudad, Isaac Webb (Ward Ramse ). 

Después retiene a diez hombres como rehenes en el salón, matando a algunos para asegurarse de que los cuatro no sean molestados. 

La banda sale de la ciudad con 11.200 dólares del Bank of Paradise y toma como rehén a una chica, Helen Caldwell (Zohra Lampert). Banner Cole (Audie Murphy) llega a la ciudad después de haber recibido una solicitud de Webb para unirse a él como su adjunto. La última petición de Webb antes de morir es pedir a Cole que lo sustituya y decirle que haga lo correcto. 

Cole está de acuerdo y sale solo a cazar a los forajidos, pero el anciano de la ciudad, Benson (James Bell ), convence a Cole de seguir los deseos de Webb y organizar un grupo. El grupo de Cole finalmente está formado por el Capitán Jeremiah Brown (Robert Keith), un ex oficial de caballería con delirios de grandeza; Jock Wiley (Paul Carr), un joven tirador demasiado entusiasta; el tío Billy Caldwell (Royal Dano), un borracho que insiste en perseguir a su sobrina Helen; Burt Hogan (Frank Overton), que parece estar en conflicto emocional entre los celos de su hermano muerto, asesinado por los cuatro, y vengarlo; Johnny Caddo (Rudolph Acosta ), un indio americano a quien aparentemente solo se le permite vivir en el Paraíso debido a sus habilidades como herrero; y Seymour Kern ( John Saxon ), un banquero novato , que acaba de llegar con una misión especial de la oficina matriz del banco en Nueva York, y a quien el gerente del banco intimida para que se una al grupo. 

El grupo pronto encuentra a Helen, que se ha quedado atrás. Cole le dice al tío Billy que regrese con ella a la ciudad, pero el torpe intento del capitán Brown de consolarla (los forajidos la han violado) sólo la molesta más e intenta suicidarse. Cole lo impide y Billy regresa, con Helen en una camilla detrás de su caballo. 

Al Capitán Brown le sigue resultando imposible creer que no está a cargo y demuestra su incompetencia al desobedecer las órdenes de Cole y abrir fuego contra cuatro hombres que inicialmente se pensaba que eran forajidos. Pero son cuatro vaqueros, que perdieron a dos hombres a manos de los forajidos. Cole tiene que herir a Brown para detener sus disparos y le ordena que regrese a la ciudad con los vaqueros. 

El grupo se dirige al rancho donde los vaqueros se encontraron con los forajidos y los encuentra todavía allí. Después de un tiroteo, tres forajidos escapan; el cuarto mata a Wiley pero luego Cole lo mata.

Hogan comienza a dispararle al cadáver del forajido, alegando que no estaba muerto y que fue el hombre que mató a su hermano. Luego abandona la pandilla. Cole les dice a los otros dos (Caddo y Kern) que se unan a Hogan, pero ellos se niegan. Continúan rastreando, pero se dan cuenta de que los forajidos han retrocedido. Los forajidos intentan una emboscada y matan al caballo de Cole. Cole le dispara a Leo mientras los forajidos huyen. Descubren que no está muerto, pero pronto muere, después de decirle a Cole que los demás regresan a Paradise. 

Una segunda emboscada provoca la muerte de Caddo y su caballo. Cole y Kern rastrean a los dos forajidos restantes hasta un rancho cerca de Paradise, el hogar de Helen y su tío Billy. Crip mata al tío Billy. Kern le da alas a Hash, quien dispara, matando al caballo de Kern, que cae sobre él y le rompe la pierna. Helen remata a Hash con una pistola de seis y luego conduce hacia la ciudad. 

Cole persigue a Crip y en el tiroteo que sigue, Cole recibe un disparo en el costado y Crip muere. 

Cole, herido, lleva al herido Kern de regreso a la ciudad. Cuando la gente del pueblo intenta ayudar, comenta con desdén. "Toca a este hombre y te mato". Ambos hombres sobreviven y están remendados. 

La gente del pueblo está dividida sobre si Cole debería permanecer como marshall de la ciudad, pero Cole recuerda el eco de las palabras de Marshall Webb de que algunas personas son buenas y deben echar raíces, y decide quedarse. 

Coleman filmó en Lone Pine, California, siendo una ubicación la bien llamada Rattlesnake Hill, donde se eliminaron treinta serpientes de cascabel antes de que pudiera comenzar el rodaje.Coleman rodeó a Murphy con una variedad de estrellas jóvenes prometedoras, así como de profesionales experimentados. Zohra Lampert era una actriz neoyorquina cuyas improvisaciones confundían con frecuencia a Murphy, pero los dos trabajaron sus escenas juntos. 



Fue uno de varios westerns en los que apareció John Saxon durante la década de 1960. 

El guión de Huffaker se desvió de su novela al tener el personaje de Murphy como un pistolero externo en lugar del ayudante establecido del mariscal. Su guión enfatiza la similitud entre la exclusión voluntaria de Cole de la sociedad con la repentina exclusión involuntaria de Helen con su violación. Helen intenta suicidarse y luego habla de convertirse en prostituta. Cole la disuade de ambos y los dos finalmente encuentran juntos un lugar en la sociedad. 

Huffaker declaró que al escribir un guión para Audie Murphy, ganador de la Medalla de Honor, tuvo que poner al personaje de Murphy en "una situación en la que tiene que hacer algo más grande que la vida. Así que realmente encaja con él en cierto modo". 

Al ver las acciones de Caddo, Kern y Helen compensan con creces los rasgos negativos de la gente del pueblo, Cole termina la película diciendo: "Siempre hay alguien o algo que vale la pena. Sólo tenemos que mirar lo suficiente".