lunes, 3 de mayo de 2021

La leyenda de Redbad

 


De mis estudios recuerdo cuando veíamos el periodo carolingio en la Alta Edad Media. Heredero del Reino de los Francos, tendrá su momento álgido al ser coronado emperador Carlomagno, el día de Navidad del año 800.

Una de sus tomas de decisiones más interesantes, aparte de ese renacimiento carolíngio en lo cultural,  con bases en el cristianismo, fue el momento en que estableció, para su protección como Reino, y luego Imperio, una serie de Marcas defensivas, que actuaban como colchones de protección ante sus enemigos en puntos limítrofes con su territorio.  

Para defenderse de los musulmanes se estableció la Marca Hispánica; para defenderse de los sajones, la Marca Sajona. Para hacerlo de los bretones se protegió con la Marca Bretona, y de los Ávaros lo hizo con la Marca Panónica. De los frisones y daneses, impondrá la llamada Marca Danesa. 

Es precisamente este territorio el que nos sirve para desarrollar la historia del mítico líder de los frisones. Un hombre que respondía al nombre de Redbad. Este personaje, que ha pasado a los libros de historia de los nacionales del país neerlandés, - supongo-  con un nombre propio e importante junto con otros resistentes históricos a todo lo exterior, como pudiera ser el Príncipe de Orange en otros momento  histórico, es el protagonista absoluto de esta película que en España se llamó La leyenda de Redbad, y en su versión original, simplemente, Redbad. 

Una película con la que algunos historiadores, los siempre  "ofendiditos", rechazan por sus inexactitudes como es el caso de Han Nijdam cuando publicó en el diario frisón, Leeuwarder Courant, que el castillo en la película y los caballeros con armadura de cota de malla son de la Edad Media tardía o que retrata a los frisones como bárbaros con pieles de animales que viven en chozas con goteras a pesar de que está comprobado que vivían en casas de madera con tapices tejidos en sus paredes. Pues muy bien. Habrá que decirle que es una película inspirada en hechos reales, no un documental con escenas sacadas de la realidad. Pero, bueno, la vida.

Una película que contextualiza bien el momento - momentos finales del rey franco Pipino de Heristal-, anterior al momento de mayor grandeza de este Reino y que llegará a partir de la llegada de su  hijo al que conoceremos como Carlos Martel, que también llegará a ser "mayordomo". 

Vemos a Pipino con su deseo de expandir su reino a costa de los pueblos que ya había rechazado la dominación romana como el que ocupaba las tierras bajas e insulares de Frisia, hoy una de las doce provincias del Reino de los Países Bajos. 

Redbad está considerado como el último monarca independiente de los frisones antes de la dominación del Reino que más tarde será el Imperio franco. El contexto en el que desarrolló su dominio en ese territorio coincide con la expansión franca y, con ella, la del cristianismo.

Los francos pretenden realizar aquello que los romanos no pudieron: conquistar toda Europa mediante su nueva arma, el cristianismo y su primer objetivo es apoderarse del mayor centro de comercio de Europa gobernado por el rey frisón Aldegisel. 

Redbad fue hijo de Aldegisel , el líder de Dorestad, en principio, y ajeno a la religión propia - la germánica y vikinga que hablaba del Valhalla y creía en Odín, Freir, Freija y otras deidades relacionadas con el norte de Europa- y que verá en el cristianismo un ataque a las tradiciones de su pueblo presionado por los francos que habían asumido el cristianismo y que tenían en Pipino de Heristal su líder. 



Tras ser derrotado y muerto su padre - también se le conoce con el nombre de Aldgisl-, en la batalla de Dorestad - en la película aprovechando una ceremonia de sacrificio voluntario de mujeres jóvenes ante la falta de buenas cosechas- se verá obligado a ceder la Frisia occidental a los francos que se iban expandiendo y asentando en algunas ciudades como Utrecht llevando el cristianismo a todos los rincones. 

Con la muerte de Pipino- en la película es envenenado por su hijo Carlos Martel, que se impone a su heredero, el hijo pequeño de Pipino - Radbod toma de nuevo la iniciativa derrotando a los francos. 

Está a punto de ser bautizado, pero renuncia cuando se preguntó a si mismo que no encontraría a ninguno de sus ancestros en el Cielo tras su muerte por ser paganos, ya que, según sus propias palabras: "(...) prefiero una eternidad en el Infierno con mis antepasados que en el Cielo con mis enemigos". Tras eso luchará por el manteniendo de la independencia como se ve en los créditos finales. 

La muerte de San Bonifacio servirá como excusa para que el Reino franco se haga con el control efectivo del territorio. 


Pues bien está es la historia , a las que se añade un par de historias de amor con dos guapas frisonas, que llevó a la gran pantalla Roel Reiné, un director y fotógrafo - en este caso lo es- cincuentón nacido en Eindhoven aunque radicado en Los Ángeles. Éste fue el responsable de Death Race 2, una secuela oficial del film de Paul W. S. Anderson , Wolf Town como productor - aunque en este caso en el también está como productor junto con Klaas de Jong y el apoyo le vino de las productoras Farmhouse Film & TV, Bulletproof Cupid, Rebel Entertainment- y The Scorpion King 3: Battle for Redemption o Dead in Tombstone (2013) o alguna en base a la historia de su país como Michiel de Ruyter (2015). 

En la historia del líder frisón el responsable del guion fue Alex van Galen. La película contó con la música de Trevor Morris quedando el montaje, algo irregular, en manos de Radu Ion.El sonido de la película fue producido por Dolby Atmos .

Contó con un elenco seleccionado entre agosto y octubre de 2017 encabezado por Gijs Naber como Redbad, Jonathan Banks como Pipino de Herstal, Huub Stapel como Aldgisl, Søren Malling como Wihtlæg, Renée Soutendijk como Idwina, Lisa Smit como Fenne, Loes Haverkort como Frea, Egber-Jan Weeber como San Bonifacio, Tibo Vandenborre como Charles o Carlos Martel, Britte Lagcher como Thiadsvind, Jack Wouterse como Willibrord, Daphne Wellens como Plectrude, Teun Kuilboer como Jurre, Derek de Lint como Eibert, Mark van Eeuwen como Wulf, Birgit Schuurman como Healer, Gene Bervoets como Thierry y Martijn Fischer como Gebbe.

La película se rodó en la aldea-museo prehistórica de Eindhoven , el Parque Nacional De Alde Feanen , Ameland , Moddergat , el Mar de Wadden en Dinamarca, la ciudad alemana de Wallsbüll y el Castillo de Bouillon en Bélgica. La película se rodó en 42 días y usó más de 10,000 extras, lo que es una cantidad récord para una producción holandesa. El último día de rodaje fue el 19 de noviembre de 2017.



La película se estrenó el 23 de junio de 2018, en una proyección al aire libre en la Wilhelminasquare de Leeuwarden , como parte de las celebraciones en torno a la Capital Europea de la Cultura ,una semana después, el 28 de junio, se estrenó en los cines. Pero , a pesar de las expectativas no llevó a mucho público a las salas.  

La película recibió críticas abrumadoramente negativas de los principales periódicos holandeses. El Algemeen Dagblad dijo que todo en esta película lleva demasiado tiempo, "las escenas de lucha, las presentaciones de los personajes y el diálogo explicativo ralentizan la película". 

El diario De Volkskrant destacó las escenas de lucha pero encontró que el guion carecía de lógica y tensión. NRC Handelsblad dijo que la película estaba lastrada por un guion muy pesado y una dependencia excesiva del drama. 



Otro como Trouw elogió al actor Gijs Naber, pero se quejó del espantoso diálogo que estaba claramente escrito desde una perspectiva del siglo XXI. 

En otro diario, De Telegraaf, al tiempo que elogiaba la ambición de las películas, dijo que lleva demasiado tiempo y depende demasiado de los primeros planos y las escenas en cámara lenta. También elogiaron a Jonathan Banks por su papel, pero también señalaba que parecía como si el actor Jack Wouterse estuviera en una película completamente diferente. 

Het Parool elogió el hecho de que el director Roel Reine pusiera su propia firma en la película y que la problemática producción apenas se notara. Sin embargo, sí mencionan que a veces se nota que no tenían suficientes extras en algunas de las escenas de lucha. 

Ya en España Javier Ocaña en El País que era una "Producción de maneras grandilocuentes (...) El resultado es una película curiosa (...) pero evidentemente excesiva en cuanto a su metraje, y un tanto convencional respecto de sus conflictos" 



Por su parte, Nando Salvá en El Periódico de Barcelona la describe como un intento de " (...) contar muchas cosas y se toma su tiempo para ello: 160 minutos de metraje llenos de batallas repetitivas, (...) mucho ruido pero ni un ápice de tensión o de verdadera épica. (…) ".

Por último, Fausto Fernández a través de su Twitter comenta que "La avidez deuvedera y de las plataformas televisivas hizo que Roel Reiné - que dejó su zona videoclubera de confort de la acción de bajo presupuesto para gastar, con cierta vistosidad, más presupuesto que nunca - rodara una de épica sajona y normanda que da el pego en esta bárbara superproducción " 

La película fue seleccionada para el concurso internacional Look del Festival de Cine de Ostende y en julio de 2018, fue una de las nueve películas preseleccionadas por el instituto de cine EYE para ser la entrada holandesa a la Mejor Película en Lengua Extranjera en los 91 Premios de la Academia , pero no fue seleccionada.

La película se proyectó en el Festival de Cine de los Países Bajos que se celebra anualmente en Utrecht, pero, para sorpresa de algunos periódicos importantes, no fue nominada para ningún Gouden Kalf o Becerro de oro. 



La apuesta por el espectáculo, que nos remiten más a Vikings que a cualquier otra, por historia, por su estética, por su presencia como suecos - enemigos-  o daneses. aliados-,  por la belleza de sus actrices que asumen el papel de Fenne (Lisa Smit) y Frea (Loes Haverkort) y que hacen de magníficas escuderas, por su ambientación , aunque no sea la más rigurosa, por el contexto de lucha entre los valores tradicionales entre nórdicos y animistas, que aquí está representados por la veterana Idwina ( Renée Soutendijk ) y la del empuje del cristianismo , algo que me remite a un libro, La Leyenda de Jaun de Alzate de Pio Baroja, pero no acompañada de coherencia histórica o de un guion ágil, algo que lastra la película que queda como un pasatiempo histórico, sin mucho más que ofrecer.



domingo, 2 de mayo de 2021

Península



Retorno al cine tras la pandemia, tras mi devastación personal. He ido buscando lo que necesito, evasión, y he dado con el producto adecuado. Un film coreano, de zombies, que se presenta como la continuidad no referida ni necesaria de aquel mítico Tren para Busan de hace unos cuatro años. 

En este caso Yeon Sag- Ho partiendo de lo que había escrito junto a Ryu Yong-jae y apoyado por las productoras Next Entertainment World, Blumhouse Productions y RedPeter Film , nos presenta una historia en la que Corea sigue infestada de zombies y el soldado Jung-seok, que escapó del país, junto a su hermana y su sobrino, a los que ve perecer en el barco, se ve obligado a regresar desde Hong Kong hasta la Península para recuperar un objeto valioso, un camión lleno de sacas de dólares. La película cuenta con la música de Young-gyu Jang y la buena fotografía de Lee Hyung-deok.   


La película es más de lo mismo. Corea, virus extraño que ataca a la población huída, insolidaridad y muerte. En este caso incluso exilio. Pero al final hay un retorno y ya los problemas que dan los zombies, son únicamente un gran problema, pero es que los seres humanos y su condición, sí que dam problemas sobre todo ante un apocalipsis que los embrutece, que los transforma en alimañas, en bestias. Eso es Penínnsula, el nombre del territorio ocupado por los zombies coreanos. 

El resultado es una película entretenida, de casi dos horas de duración, que pasan volando entre huídas y venidas, coches conducidos por niñas que manejan el freno de mano que da gusto, hombres ya transformados en bestias, bestias transformadas en zombies y unos efectos especialiales salidos del mejor videojuego, ya que toda la motorización es digital. 

*EC: En construcción. 




Z de Costa Gavras


 

Este año se cumplen los 52 años del estreno en Francia de Z, película de denuncia política y basada en un acontecimiento real sucedido en Grecia - el asesinato de un diputado y ex deportista- aquí interpretado por Yves Montand - algunos años antes de la realización de la misma y que ganó el Óscar en la categoría de habla no inglesa de ese año. 


Una película de la que muchos de sus actores y técnicos han desaparecido. Entre ellos uno de sus guionistas, Jorge Semprún que redacto el guion junto al director partiendo de la obra escrita por Vasilis Vasilicós, o en 2018 la editoria de la misma, Françoise Bonnot, era la montadora francesa ligada al cine de Costa-Gavras, y que por esta película se llevó un Oscar, así como muchos de sus actores comenzando por el protagonista, Yves Montand. 


La película de este comprometido director contó con el compromiso igualmente de sus actores y actrices, como Irene Papas, griega que crítica el asesinato encubierto de un diputado en su país o con la música de otro de sus conciudadanos, Mikis Theodorakis. 


La película es una coproducción entre Argelia-Francia con el respaldo de Reggane Films , O.N.C.I.C y Valoria Films rodada en Árgel, imposible hacerlo en un país que tenía en esos años el Gobierno de los Coroneles, y que contó con lo más granado de la cultura francesa del momento como Yves Montand, Jean-Louis Trintignant, Jacques Perrin, François Périer, Pierre Dux, Charles Denner, Marcel Bozzuffi, Magali Noël, Renato Salvatori. 

La película se llevó dos Oscar a la mejor película de habla no inglesa y al montaje de sus cinco nominaciones.Pero se llevó igualmente un Globo de oro a la Mejor película extranjera y una Premio BAFTA a la Mejor música aunque obtuvo cuatro nominaciones incluyendo mejor película. Me extraña que no se premiara la gran fotografía de Raoul Coutard responsable de los muchos planos aéreos, picados desde las ventanas, primeros planos y planos generales que nos llevan a enmarcar tanto los acontecimientos como a los protagonistas. 


Coutard y Costa Gavras gustaron de emplear en la película los recursos del documental y del thriller de intriga política, para resatar la valentía de las investigaciones de ese juez que interpreta el siempre soberbio Trintignant. 

Lo curioso es que el griego Costa Gavras, nunca nombra al país en lo que esto ocurre , pero si nos deja entrever que estamos en aquella penñunsula en la que a finales de los sesenta estaba bajo un régimen militar que perseguía desde a The Beatles o The Rolling Stone hasta llevar el peló largo, ser pacifista, vestir de una determinada manera y otras muchos cosas que aparecen al final en los títulos de créditos que no habla de los técnicos sino de las libertades prohibidas. 

También fue premiada por el Círculo de Críticos de Nueva York a la Mejor película y al Mejor director y el Sindicato de Directores (DGA)la nominó a Mejor director. En el Festival de Cannes se llevó el Premio del Jurado y al Mejor actor (Jean-Louis Trintignant). 

Está considerada como una de las grandes películas de los sesenta como se aprecia en las críticas de comentaristas de Estados Unidos como Roger Ebert - el habitual columnista en el Chicano Sun Times hasta su muerte- visible en rogerebert.com cuando dice "Es una película de nuestra época. Trata de cómo incluso las victorias morales están corruptas. Hará que gimas y te enfurezcas. Te desgarrará (…) " 

Otro crítico,  Gene Siskel en otro diario de Illinois, el Chicago Tribune, señaló que "Es una gran película por varias razones, una de ellas es que se puede disfrutar como thriller y como comentario político (…) " 

Parecido y a toro pasado Michael O'Sullivan en The Washington Post señaló que "Tuvo gran impacto y lo sigue teniendo (...) En general, funciona no sólo como thriller (...) sino también como comentario político." 

Bill Weber en Slant y en una revisión mucho más cercana en el tiempo dijo de ella que "40 años después, sigue siendo una obra atractiva y ágil (...) Sus elementos más convencionales son compensados por el idealismo y la furia (…) " 

Algo parecido vemos en Scott Tobias en las páginas de AV Club al decir que "'Z' es tanto una minirrevolución como una película (...) Vista hoy, las lecciones de 'Z' todavía sirven (...) Es una película de su tiempo pero a la vez atemporal." 

Ty Burr en Boston Globe señala que "'Z' conserva su poder para impactar y fascinar (…) " David Edelstein en el New York Magazine dijo de ella que "El fascismo se ha dejado de lado, pero una dosis del electrizante y brutal thriller de 1969 de Costa-Gavra te impactará de todas maneras." 

Dana Stevens en el progresista Slate comenta que "Es tan atrevida, puntiaguda y moderna como su título de una letra (...) Su visión de la paranoia, la corrupción y el compromiso moral siguen siendo muy relevantes" 


En el Reino Unido David Parkinson en Empire destaca "La fotografía de Raoul Coutard y la edición ganadora de un Oscar de Françoise Bonnot son excelentes (...) La mejor versión de Costa-Gravas luchando contra la hipocresía y la opresión (…) " Y en Time Out se dice que el "La recreación del asesinato y la subsecuente investigación utilizan las técnicas de los thrillers americanos para lograr un efecto fascinante" 

En España en El Cultural de El Sol digital en 2017 se escribía sobre ella lo siguiente: " Es tal la actualidad de Z en estos momentos que me atrevería a decir que no hay que rodar nada más sobre los peligros totalitarios que nos amenazan, porque la película está hecha y ni siquiera han variado en exceso los métodos que se utilizan para imponer por la fuerza regímenes poco amigos de libertades y transparencias. Hay que seguir viendo Z como si se hubiera estrenado ayer, como si Jorge Semprún hubiera acabado el guion hace tres meses; (...). El poder sigue utilizando la propaganda para sus fines y la mayoría de televisiones, radios, vallas publicitarias y periódicos están bajo su control. Los que piensan diferente son apestados y se les ningunea o se les conduce hasta el borde de un precipicio para que la duda entre accidente, suicidio o empujón involuntario sea razonable. Se hace creer que la opinión pública mayoritaria es la que decide cuando en realidad una cuarta parte de ciudadanos, bastante ignorantes para ser sinceros, son los que votan al partido que actúa como apisonadora y que se diferencia del partido de la oposición en el grosor de las cadenas o en la longitud del látigo". 

Y añade "Z, está más viva que nunca, aunque afortunadamente algo está cambiando y cabe la posibilidad de que, no tardando mucho, cuando pregunten por los líderes de cualquier movimiento inconformista no haya jerarquías que descabezar, porque los nuevos tiempos descubren la horizontalidad de las iniciativas de cambio. (...) Cuando esto suceda, sólo entonces, podremos archivar como recuerdo histórico una de las mejores historias rodadas sobre el terrorismo estatal, la corrupción, el control de las masas y el asesinato político como arma fundamental para que el orden (el suyo) permanezca inalterable. «Cualquier parecido con acontecimientos reales, personas vivas o muertas, no es fruto del azar. Es voluntario.» Costa-Gavras y Jorge Semprún. Así se nos avisa en sus títulos de crédito la intención de esta película: la de retratar y denunciar unos hechos que convulsionaron la vida política de Grecia que acabaron por desencadenar un golpe de estado militar y la consiguiente dictadura de extrema derecha". 


Y termina diciendo "Merece revisionarse este título clave en el subgénero de cine político, pues casi se diría que fue el inaugurador de semejante ciclo que vendría seguido por otras muchas películas durante la década de los 70. " 

Resaltar la última prohibición que aparece tras las títulos de crédito: Z, que en griego se asimila a la idea de seguir con vida. Gran película, necesaria película hoy y siempre.


sábado, 1 de mayo de 2021

Soldados de fortuna


Finales de la década de los noventa. Es el reino de las parabólicas asentadas en las azoteas. Desde allí canales internacionales de llegan a las casas. La norteamericana CNN, la alemana Prosieben, los deportes en alemán de EuroSport o la británica Sky era parte de la oferta. Es posible que alguno más habría. Pero como se ve son de poco interés lo que generan. En un momento dado, se amplió la oferta durante un mes. Era Canal Satélite digital. Durante ese mes emitiron en bucle una oferta en películas. Únicamente recuerdos dos: Sé lo que hicistéis el último verano y la que ha traído hasta aquí: Soldado de fortuna. 

Lo más llamativo de la misma es la presencia de Jean Claude Van Damme y que éste no se lía a patadas con nadie. Nada de Kung - Fu  ni de Kick boxing. Opta por la interpretación dramática y habrá que reconocer que el resultado de la misma es una buena película de aventuras y un cántico a la Legión, ese cuerpo que me es tan cercano por mi padre, ya que el fue Alférez del I Regimiento del Gran Capitán en Tauima, localidad cercana a Nador, donde el cuerpo tenía su asentamiento.  

Una película del año 1998 dirigida por Peter MacDonald y que contó en la producción de Edward R. Pressman Production, Long Road Production y Quadra Entertainment. Una película que cumple con lo que esperas, que intenta seguir a otras clásicas que muestra la dificultad de las guerras coloniales en el norte de África, ahistórica, pero entretenida, llena de acción, de amistad, de traiciones dolorosas, de mandos regulares tirando a malos y donde el pasado que es lo que menos le importa a un legionario, especialmente cuando firma por el banderín de enganche, pesa lo suyo. 

Estoy de acuerdo con lo que dijo de ella Omar Khan en Cimeanía, "Van Damme se exhibe", y mucho menos con lo que opina Fernando Morales en El País "Mucho ruido y pocas nueces. Mala". Discrepo, es lo que esperas ver, pues ya lo has visto en Beau Geste y lo has intuido en Morocco, pero que aquí te da para disfrutar con una película de aventuras. No pidas más.  


 

El primer rey



El primer rey de Matteo Rovere es la descripción hiperrealista de la legendaria fundación de Roma, una Ab Urbe Condita, "desde la fundación de la ciudad" en el 753 a. C. y en la que intervienen los legendarios hermanos protagonistas, Romulo y Remo, así como una sacerdotisa albana- vamos, de Alba Longa- que predice que uno de los dos morirá a manos del otro, y el pueblo de los bosques- la gente de la comunidad etrusca de Veyes- hablando todos ellos en latín prerromano, aunque parezca una contradicción-. Un gran esfuerzo histórico y lingüístico que contó con el respaldo de la Universitá de La Sapienza

El director narra la historia por medio de las fuentes literarias clásicas pero introduce una enorme inundación tiberina producto de las lluvías interminables que cambiará la vida de estos dos pastores que son Romulo y Remo, que vienen a representar el alma de la que será Roma, lo espiritual y de respeto a la tradición, hombre débil y misericordioso, y la fuerza cuando uno se siente elegido para ser el rey, como se creía el segundo frente al primero, que a lo largo de la película se siente como el hombre valiente, enfrentado a la voluntad de los dioses y capaz de liberar a unos y esclavizar a otros. 

Una película que rompe lo cánones que son acerca a la brutalidad del momento de un estado anterior a su historia gloriosa, llena de peleas, brutalidad, violencia , con una gran puesta en escena y que acaba de forma rotunda: «Con mi dolor y la sangre de mi hermano que he derramado, se endurezcan las rocas de esta ciudad cuyo nombre será repetido en todo el mundo y la eternidad:Tiemblen, esta es ROMA».

Rodada en espacios naturales de la región del Lazio y que manejó un importante presupuesto de 8 millones de euros. Hay que verla para juzgarla, mejor en versión original. 



Volver a empezar con Garci



José Luis Garci es uno de los directores de cine españoles a los que más debemos. Para una generación, no tanto para la mía, Garci es el gran divulgador del cine clásico. La mía se crió viendo obras maestras del cine que emitían a mediodía de los sábados o por las noches en la única cadena que tenía a bien, emitir ciclos de grandes directores o de grandes actores y actrices cuando se abrió también la opción de una segunda cadena, la UHF. 

Y no hay duda de que las fuentes en las que bebe Garci está en el cine clásico norteamericano y en todos los géneros. A su dominio y amor por el cine negro, reflejado, en sus tres crack y en el personaje de German Areta, su manantial también está en los melodramas algunos como esa obra monumental de Elia Kazan como es Esplendor en la hierba, cuyo verso inspirador residente en el título aparece en su oscarizada película Volver a empezar. 

La película es todo un homenaje al tiempo que se fuga, a esos amores que uno deja atrás, pero que residen permanentemente en el recuerdo y a esa juventud perdida, aquí por causa del exilio, doloroso, pero sin ira y sin bilis en una España en plena transición y que se abría al mundo en forma de balón de fútbol con ese Mundial 82 y ese cartel de Miró que nos colocaba nuevamente en la modernidad.



Momentos mágico por lo emotivo en la película es el encuentro a solas entre los dos viejos amigos, ex compañeros del Sporting, Roxiu interpretado por un siempre impresionante José Bódalo y Antonio Miguel Albajara, el escritor agraciado con el nobel y con otro incomensurable Antonio Ferrandis. Igualmente los encuentros entre Elena (Encarna Paso) y  el enfermo escritor y profesor en la Universidad de Berkeley son gloria bendita, así como la entrega servicial, casi servil gerente del Hotel Asturias, Gervasio Losada, un grandioso, Agustín González. Una película deliciosa que gana cuanto más años va teniendo el espectador. Y todo al compás del Begin the beguine de Cole Porter y al Canon de Johann Pachebel. Simplemente emocionante y magnífica.



Pequeña Miss Sunshine


 *EC: En construcción