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domingo, 5 de enero de 2025

Sin perdón



El mismo comienzo y el mismo fin, y entre medias el retorno de las vieja actividades profesionales de William Munny como ya comenté en una entrada del año 2015, precisamente cuando lo vi en un videocassette, que tengo que reconocer que fue el último videocassette que me compré en un videoclub que estaba vendiendo a saldo sus volúmenes en los primerísimos años de este milenio. 



La historia evidentemente no ha cambiado. Han pasado once años desde que William Munny dejó la pistola, dejando atrás su mala vida como asesino a sangre fría que robaba trenes y asaltaba ciudades, matando a mujeres y niños si era necesario o a cualquier marshalls que se le cruzara. Ahora vive con sus dos hijos criando cerdos en Kansas, ya que su esposa -cuya influencia lo ha cambiado profundamente- ha muerto hace tres años. Sin embargo, la dura realidad de las praderas durante la década de 1880 ha hecho que Munny y sus hijos estén en la quiebra. Así, acuciado por la necesidad, decide aceptar el encargo de un joven pistolero que lo requiere para asesinar a dos vaqueros que han marcado la cara de una prostituta. 

Mientras suena una guitarra y van apareciendo los títulos créditos de la Warner Bros y Malpaso produttión, y vislumbramos la imagen de una persona con un atardecer de Kansas de fondo  bajo un árbol, se nos informa que " ella era una muchacha guapa y con ofertas de matrimonio. Así que su madre se le rompió el corazón cuando decidió contraer matrimonio con William Munny , un asesino y un ladrón, un ñhombre notorio por su carácter vicioso e inmoderado. Cuando ella murió, no fue él , como esperaba la madre, que la mató sino la viruela. Fue en el año mil ochocientos setenta y ocho." Tras eso comienza una auténtica historia de violencia  en la pequeña localidad de Wyoming de nombre Big Whiskey. Después iremos conociendo a los protones como son William Munny de Missouri, , Little Bill, Bob el inglés, Ned  y el Salón Greely con sus chicas, pues todos son   protagonistas.

Con sentencias tan ciertas como " matar a un hombre es algo muy duro. Le quitas todo lo que tiene y todo lo que podría tener". 

Al final volvemos casi a la misma imagen de ese crepúsculo de Kansas y mientras suena la guitarra leemos que" , la Señora Antonia Feathers el arduo viaje Hodgeman County para visitar el último descanso de su única hija.  William Munny había desaparecido con sus hijos mucho tiempo atrás decían Casa San Francisco y dicen que prosperó por la venta de provisiones. Y ya no había nada en la tumba no había nada en la tumba para explicarle a la señora feathers porque su hija se casara con un ladrón y asesino, conocido un hombre notorio por su carácter vicioso e inmoderado". 

Considerada unánimemente por el público y la crítica como la mejor película de 1992, "Sin perdón" representó la consolidación de la leyenda como realizador del también actor, productor y músico Clint Eastwood, uno de los nombres legendarios de Hollywood. 

Esto ha escrito Lorenzo Silva a los veinte años del estreno en Madrid de la película 

Un cine oscuro, triste, poco concurrido, dicho sea de paso. Me la había recomendado con entusiasmo un amigo, pero hasta entonces Clint Eastwood era para mí una especie de discípulo poco aventajado del gran Sergio Leone. No lo digo con la pretensión de que resulte una afirmación fundada: no era más que mi percepción subjetiva, basada en alguna película de la serie de 'Harry el Sucio' y en 'El jinete pálido', que me había gustado, sin alharacas. 

Vi la película, conteniendo cada vez más el aliento. Y cuando se encendieron las luces pensé algo que he pensado muy pocas veces en un cine: «Esto tengo que volver a verlo, ya». Volví a verla, inmediatamente, y desde entonces la he revisado al menos media docena de veces. 

Me he preguntado pues con bastante frecuencia por qué 'Sin perdón' es tan buena, por qué desde ese día y sólo con ella, aunque no hubiera hecho nada más, Clint entró en el club de los grandes. Y me he ido suministrando una serie de respuestas, de las que cada vez estoy más convencido, y que son las que trataré de resumir aquí. 

Para empezar, una película son los seres humanos que aparecen en pantalla. Los personajes cinematográficos no son ideas, ni mera escritura, como los literarios. Tampoco son personas que respiran ante nosotros y nos hacen sentir su carne y su sudor, como en la representación teatral. Son algo extraño a medio camino: una proyección en dos dimensiones (o en tres, qué más da) del alma de unas personas que aciertan (o no) a darles vida, verdad y fascinación a las escuetas líneas de un guion. El día que Eastwood decidió juntar a Gene Hackman, Richard Harris, Morgan Freeman y él mismo delante de una cámara (los cuatro en un momento de madurez interpretativa absoluta) debió de pensar, mejor dicho, debió de saber que tenía entre las manos algo que iba a recordarse. Como no parece tener excesivos problemas de humildad (para prueba, su reciente reprimenda a Obama) debía constarle que prestar su corpachón gastado y su mirada incólume al terrible y desdichado asesino William Munny era un punto de partida inmejorable. Nos lo encontramos al comienzo de la historia rehabilitado, persiguiendo torpemente a unos cerdos de los que saca el sustento de su familia y que lo esquivan una y otra vez. Pero en la primera ocasión en que decide apelar al asesino dentro de sí, para cobrar el dinero que unas prostitutas ofrecen a quien liquide a los 'cowboys' que han vejado a una de ellas, basta que mire a cámara, o a cualquiera de los demás personajes, para que sepamos que es él, ese tipo al que la voz en off que abre la película define como un hombre de carácter destemplado y notoriamente disoluto. Pero qué decir del temible cazarrecompensas británico encarnado por Richard Harris, apodado 'el Duque', que acude a disputarle el premio. O de Little Bill, el sheriff que se cree capaz de parar a cuantos acudan al reclamo de las meretrices, al que interpreta Gene Hackman y que en una de las más memorables secuencias de la película humilla al Duque, con el recochineo añadido de cambiarle todo el rato el apodo, de Duke a Duck (pato). O, en fin, del amigo de Munny a quien da vida, en uno de sus más sobrios y hermosos papeles, el siempre seguro Morgan Freeman. Rodar con actores así es jugar con demasiada ventaja, algo abusivo para quienes tratan de perpetrar películas con intérpretes corrientes. Bien dirigidos, como Eastwood ha demostrado sobradamente que sabe hacer, son capaces de conseguir que la pantalla tiemble con la tensión que surge entre ellos. Súmese a lo anterior el impecable elenco de secundarios (ese detallito que es la gran baza del cine norteamericano, incluso del de menor nivel, y que es en cambio el talón de Aquiles que hunde a otros, incluso en sus mejores manifestaciones). O la fotografía espléndida, ya sea en campo abierto, ya en la oscuridad de la taberna, la fiebre o las noches lluviosas que se suceden a lo largo del relato. O la sencillísima pero sobrecogedora música original del propio Eastwood. 

Sólo falta un texto que esté a la altura (máxima) del resto de los ingredientes. Y para terminar de redondearlo, he aquí que Eastwood lo tiene. No el texto. Sino el Texto. Una de las más bellas demostraciones de ese axioma que los cineastas imprudentes ignoran (o si no lo ignoran, porque ningún cineasta sensato puede permitirse tal despropósito, prefieren pasarlo por alto): no hay película grande con un guion pequeño, nadie filma algo memorable y definitivo si no lo hace a partir de algo memorable y definitivo que ha sido escrito antes, cuando la película no era más que una posibilidad incierta. El guión de 'Sin perdón' es probablemente uno de los más brillantes de toda la historia del cine. Por la narración perfectamente engarzada, por el desarrollo de los personajes y por su estructura de tragedia clásica (el héroe cuyo don es su maldición, cuya potencia es su vicio, cuyo triunfo es su hundimiento). Pero también por unos diálogos que invitan una y otra vez a quitarse el sombrero. Preparando estas líneas empecé a buscar esos pasajes que me dejaron clavado a la butaca aquella primera vez, y que aún hoy me sacuden cuando vuelvo a paladearlos. He descubierto que son demasiados, y no quiero convertir esta pieza en una galería de citas. Así que me he permitido destacar sólo dos. Se trata, en ambos casos, de réplicas: una de Munny y otra de Little Bill. Son sintéticas, una más que la otra, pero tienen en común que cualquiera de las dos está a la altura de las mejores de la Historia. No desmerecen del «Nobody’s perfect» de Wilder o del «I've been going to bed early» de 'Érase una vez en América', la más deslumbrante de las películas del maestro Sergio Leone. 

Réplica 1: Munny mata a sangre fría al dueño del saloon del pueblo, después de preguntar de quién es ese local a cuya puerta han expuesto el cadáver de su amigo, para escarmiento público. Atónito y furioso, el sheriff le afea haber disparado contra un hombre desarmado. Le espeta Munny, sin pestañear: «He should have armed himself if he was gonna decorate his saloon with the body of my friend» («Debió haberse armado, cuando consintió en decorar su local con el cuerpo de mi amigo»). 

Réplica 2: Little Bill apalea a Munny, en su primer enfrentamiento, y cuando lo echa a la calle una de las prostitutas le dice que ha pateado a un hombre inocente. Pregunta el sheriff, con un mohín de asco: «Innocent of what?» («¿Inocente de qué?»). Confieso que gustándome mucho la primera, esta segunda es mi favorita. Esas tres palabras valen por un libro entero, el que relata la historia mísera y grandiosa de todos: de Munny, del propio Little Bill, de los buscavidas que tratan de salir adelante en esta historia oscura como la noche y vibrante como el golpeteo de la sangre en las venas que permite saberse vivo. El libro donde se resume nuestra propia historia, en la que siempre estamos pagando nuestros crímenes, tan indisolubles de lo que somos como nuestros actos de nobleza o generosidad. Por cierto, lo he dejado para el final con toda la intención. El artista que escribió el guión se llama David Webb Peoples. Para que no se olvide, y se le honre como se le debe y merece.

La película está basada en un guión sin fisuras de David Webb Peoples , que fuera con guionista de Blade runner o doce moños, teniendo el filme cuatro premios oscar a la mejor película mejor director mejor actor secundario para hartman y mejor montaje. Adobe además de el oscar se llevó el globo de oro y el basta al mejor actor de reparto por este papel. Junto a ellos secundarios en no menor estado de gracia como Jaimz Wool ett, Saúl Rubinek, Francés Fisher y Anna Levine



domingo, 24 de noviembre de 2024

Gladiator revisada



Como El primer Óscar del milenio u Óscar milenario , he vuelto a ver Gladiator con el fin de ver que había y que deja de haber en esta segunda entrega del personaje creado por Ridley Scott casi 25 años después. 

Sobre el contenido nada voy a decir pues la película es la que fue, pero como clásico moderno creo que destacaré ciertos aspectos como el uso innovador de CGI para "revivir" a un actor fallecido; el hecho de ir modificando el guion conforme se desarrollaba el rodaje- según parece-; la influencias en el arte y la historia antigua, el impacto cultural que fue su irrupción o el dolema de su banda sonora. 

En cuanto al primer punto destacar que el actor Oliver Reed, quien interpretó a Proximo, murió durante el rodaje, dejando incompletas algunas de sus escenas. Como había que buscar una solución se optó por recurrir a los efectos visuales (CGI) para recrear su rostro en un doble de cuerpo. Fue uno de los primeros usos significativos de esta tecnología en una película de gran presupuesto, marcando un precedente para futuros casos similares en Hollywood. 

Con respecto al guion  destacar que el de Gladiator no estaba completamente terminado cuando comenzó el rodaje. El equipo de escritores, incluyendo a John Logan, David Franzoni y William Nicholson, trabajaba sobre la marcha para desarrollar escenas, lo que llevó a una sensación de improvisación controlada. Incluso Russell Crowe improvisó algunas de sus frases  memorables

En cuanto a la influencia del arte y la historia antigua Ridley Scott se inspiró en las obras de pintores del siglo XIX como la de Jean-Léon Gérôme, famoso por sus representaciones del Imperio Romano, la misma que usó el actor egipcio Omar Shariff en un documental para explicarnos el mundo romano o en películas clásicas como Ben-Hur y Spartacus. Además, Scott se esforzó por lograr una estética históricamente plausible, pero no siempre precisa, lo que generó debate entre los historiadores que atacan el historicismo no asumiendo que el cine está más próximo a la recreación artística que a las ciencias sociales. Eso pasó por ejemplo en la armadura de Máximo o en la recreación del personaje del emperador Cómodo, interpretado por Joaquin Phoenix.

Relacionado con lo anterior destacar que la película tuvo un impacto cultural inesperado pues revitalizó el interés por la cultura romana, generando un aumento en la producción de películas épicas de carácter histórico en la década posterior como Troya, 300 y El reino del Cielo del mismo Scott, entre otras. 

Por último hubo un debate sobre la banda sonora de Hans Zimmer y Lisa Gerrard es una de las más recordadas, pero generó controversia. Algunos fragmentos fueron acusados de plagiar obras previas, especialmente piezas de Gustav Holst y Ennio Morricone. A pesar de esto, la música se convirtió en un clásico, y la pieza principal, Now We Are Free, es reconocida en todo el mundo, especialmente, si paseas por un trigal supuestamente cercano a Mérida, aunque sea genuinamente toscano.  

Poco más que decir que no se haya dicho y quedamos a la espera de ver mañana las variantes generadas por la película 25 años después. Fuerza y honor. 

sábado, 30 de marzo de 2024

Robin y Marian revisada



"Te amo más que a todo, más que a los niños, más que a los campos que planté con mis manos, más que a la plegaria de la mañana o que a la paz (...). Te amo más que al amor o a la alegría o a la vida entera. Te amo más que a Dios...” 



Con esta declaración de amor de Marian "Hepburn" a Robin "Connery"  todo queda dicho en esta revisión de un clásico del cine de aventuras, del cine romántico y crepuscular del paso inexorable del tiempo en el amor y en la amistad inquebrantable de un Little John leal hasta la médula y el final pues ha de cumplir la última petición de su amigo Robin «Donde caiga la flecha, John, colócanos juntos y déjanos allí.» . 



Una maravillosa película de Richard Lester el mítico director de las películas de los Beatles decidió realizar en mil novecientos setenta y seis una película que aquí se llamó como nos recuerda el sabio Fausto Fernández La gran aventura de Robin Y Marian fuese el canto que crepuscular al cine de aventuras envuelto en un melancólico romanticismo entre dos personajes míticos de este tipo de cine como eran Robin Hood y una Lady Marian ya otoñales pero que conservan el vigor y los idealismos de su juventud en un mundo donde la corrupción los engaños y las traiciones no han desaparecido.

Para ser la película el director y su equipo se vinieron a España así que no es de extrañar que aparezcan personas como Victoria Abril en un pequeñísimo papel como querida del Rey Juan sin Tierra. 

Una Audrey Hepburn otoñal, con 47 años, que llevaba retirada en el cine una década volvió a reanudar su carrera como actriz con esta película, junto con estrellas consagradas como un Sean Connery que falleció en 2020. en plena madurez, con 45 años tras haber rodado un par de películas de aventuras como El hombre que pudo reinar de John Huston y El viento y el león de John Milius como hombre del desierto, que da vida a un Robin de los bosques mucho más que reflexivo.



La película se rodó , como ya señalé en la entrada original, en gran parte de localizaciones españolas como Artajona, Quinto Real o Kintoa y Orgi, que conocía bien Richard Lester puesto que había rodado aquí una película con John Lennon concretamente en Almería. 

Junto a estas dos estrellas de Hollywood aparecen Robert Shaw, Richard Harris,  Bill Maynar, Denholm Elliot, Ian Holm y John Barrett.

La historia nos presenta a un Robin Hood que tras haber luchado en la guerra z y la guerra santa en Tierra Santa y no haber conseguido éxito alguno tras veinte años retorna de solucionado junto a su fiel Jon little Jung acompañando en su regreso a Ricardo corazón de León. Cuando se encuentran en Francia el rey le ordena tomar un castillo pero Robin Hood desiste cuando ve que el castillo no está guarecido sino que en su interior hay un viejo al que le falta un ojo y un grupo de mujeres y niños pues los hombres han huido.

Con la desilusión que le embarga después de dieciocho años guerreando se niega a tomar el castillo por lo que el rey lo detiene e inicia la conquista del mismo y la brutal represión de los supuestos defensores. Antes de la toma del castillo ricardo es herido por una flecha en el cuello y poco antes de justiciar a Little John y fallece. Ante eso los dos deciden regresar a Inglaterra ya su bosque de Sherwood, encontrándose con que las cosas han cambiado mucho.

Lady Marion aburrida de esperar a Robin ha ingresado en un convento y ahora es la madre abadesa expertas en pócimas que alivian el dolor. Juan sin Tierra ya tiene un reino pero sigue siendo injusto. El padre de little John ha muerto, y los viejos amigos de antaño apenas se reconocen cuando se tropiezan por casualidad con Will Scarlett y el hermano Tuck. 

Ahora son un grupo de desplazados en un tiempo que ya no es el suyo. Así los años de la aventura parecen haber acabado para Robin pero cuando el Señor de Nottingham vuelve a amenazar Sherwood se dan cuenta de que todo puede volver a ser como antes por lo que reúne otra vez a sus fieles amigos para que luchen junto a él con la bravura de antaño. 



De ella o de su maravillosa banda sonora de John Barry han dicho algunos tuiteros lo siguiente: Cinepático escribe que "'Robin y Marian', nos propone un reencuentro desencantado, donde un Robin decadente que afirma en un momento de la película que "Para dominar la naturaleza primero se debe aprender a obedecerla". y una Marian resignada, intentan reverdecer los amores pasados. La química de Connery y Hepburn es el motor de la película, que funciona muy bien también como cine de aventuras. Maravilla. " 




Por su parte, Rick Deckard en términos similares señala que "Maravilloso cuento de caballeros populares y valerosos que se enfrentan a la tiranía con una sonrisa en la cara. Un film entrañable que narra las últimas andanzas de un Robin Hood melancólico. Espléndidos Connery y Hepburn. Romántica y divertida. Deliciosa"; o como señala la cuenta de juatmanmenorca1 al decir - tras descubrir la película- que "No se que tiene la música de John Barry que todo resulta más bonito de lo que ya es. Bueno si lo sé, que sus partituras no pueden ser más preciosas, como todas las escenas de Sean Connery junto a Audrey Hepburn en Robin y Marian" . 




O, para terminar, como señaló el señor del cine español, el sabio Fausto Fernández sobre la película "Allá donde llegue la flecha de un viejo, cansado y enamorado (de Audrey Hepburn, hermosura otoñal) Sean Connery en su espléndido ocaso seguirá viviendo esta maravilla de Richard Lester " y nos recordaba en octubre del 2022 que "Se irá un día de estos Richard Lester, como se fueron Audrey Hepburn y Sean Connery, maravillosos aquí, en Robin y Marian , y no le habremos agradecido lo suficiente todo el cine que nos ha regalado. ". Pocas veces una flecha lanzada al aire  tiene más bello recorrido. Esencial.



miércoles, 12 de junio de 2019

Robin y Marian


Juegos de amor a una edad tardía, manzanas maduras, miradas al pasado recordando una historia de amor y amistad. Y hacerlo de manera sutil, elegante, con dosis de comedia que tiene un punto de amargura , pero sobre todo de melancolía es de agradecer, y mucho. La escena final que nos guarda esta joya del cine que se mueve entre la aventura, la comedia, la épica y , al final, la tragedia es todo un monumento al buen hacer del director nacido en Philadelphia (Pennsylvania, EE.UU.) en 1932 Richard Lester que optó por que una historia de amor acabara en una historia de muerte. 

El hecho de que Marian , una eterna Audrey Hepburn proporcione a su amado Robin , otro eterno Sean Connery- una buena muerte menos dolorosa que la sufrida por el rey Ricardo al inicio de la película y ambos esperen juntos y resignados su inminente destino , la intención de este Robin que peina canas en la barba, ya casi sin pelo, tense por última vez su arco y la idea de pedirle a su viejo e inseparable amigo Little John que entierre a ambos donde caiga la flecha nos hace mirar a todos como espectadores ese vuelo final y eterno de una flecha a la que nos quedamos mirando mientras suena la impresionante música de John Barry . Para acabar el director acaba con una imagen muda de unas manzanas ya maduras y apagadas y no verdes en un mismo plano que ya reconocimos al inicio de la película. Una auténtica obra de arte por esto y por todo lo demás. 

Lo cierto es que Robin y Marian o Robin and Marian es una película tan pequeña como gigante una de las más bellas del director estadounidense , pero asentado en Gran Bretaña, Richard Lester que se había hecho famoso en los sesenta al llevar al cine como director las dos primeras películas que protagonizaron los Beatles: ¡Qué noche la de aquel día! (1964) y Help! (1965). 

Ambas le hicieron enormemente popular en virtud de su experimental puesta en escena —excesivamente entroncada con la estética del spot publicitario. Aquel mismo 1965 fue el año en que hizo una adaptación cinematográfica de la obra teatral de Ann Jellicoe El Knack y cómo conseguirlo se alzó con la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1965.

A esta siguió A Funny Thing Happened on the Way to the Forum, aquí conocida como Golfus de Roma (1966),inspiradas en los textos escritos por el comediógrafo latino Plauto , alguna comedia más como Petulia (1968) que contaba ya con la música de John Barry , alguna película de catástrofes como una que ya pasó por aquí El enigma se llama Juggernaut, u otras de aventuras como Los tres mosqueteros y Los cuatro mosqueteros (1973 y 1974).

A estas siguieron Royal Flash (El cobarde heroico, 1975) o The Ritz (El Ritz, 1976). Y ese mismo año estrenó Robin y Marian. A estas siguieron otras como Cuba (1979), Buth and Sundance: The Early Days (Los primeros golpes de Butch Cassidy y Sundance Kid, 1979), Superman II (1980), Superman III (1983), quedando como últimas obras la comedia Finders Keepers (1984), El regreso de los mosqueteros (1989), el documental Get Back (1991) y retirándose definitivamente de la dirección en 2008.

En este caso la película contó con la producción de Denis O'Dell y Richard Shepherd amparados por la Productora Rastar y la Columbia Pictures en la distribución contando con un presupuesto de $ 5,000,000.

La película parte de un magnífico guión escrito por el estadounidense James Goldman, hermano del novelista William Goldman, autor de guiones como The Lion in Winter ( 1968), Nicolás y Alexandra (1971) o Noches blancas (1985).

En el apartado técnico destaca la fotografía de David Watkin rodada en Panavision y Technicolor , la música John Barry, el montaje de John Victor-Smith y la escenografía de ese gigante que era Gil Parrondo.

El elenco lo encabezan Sean Connery como Robin Hood, Audrey Hepburn como Lady Marian, Robert Shaw como el sheriff de Nottingham, Richard Harris como Ricardo Corazón de León y Nicol Williamson como Little John.

Junto a ellos aparecen Denholm Elliott como Will Scarlett, Kenneth Haigh como Sir Ranulf de Pudsey, Ronnie Barker como el fraile Tuck, Ian Holm como Juan I de Inglaterra, Bill Maynard como el Mercader, Esmond Knight como el viejo tuerto del castillo, Veronica Quilligan como la hermana Mary, Peter Butterworth como el cirujano, John Barrett como Jack, Kenneth Cranham como el aprendiz de Jack, así como un grupo de actrices españolas encabezadas por Victoria Abril como Isabel de Angulema, y las monjas Montserrat Julio , Victoria Hernández Sanguino y Margarita Minguillon .

Desilusionados por los años que perdieron luchando como cruzados en Tierra Santa, Robin Hood y su amigo regresan a Inglaterra y se dan cuenta de que todo ha vuelto a ser como antes. ( Robin Hood (Sean Connery) vuelve de las Mientras tanto, Lady Marian (Audrey Hepburn) ha ingresado en un convento. El reencuentro es inevitable, pero nada es como antes.

Una manzanas verdes, junto a alguna algo madura, dan inicio a la historia que nos presenta a un envejecido Robin Hood que retorna a Gran Bretaña junto a su viejo amigo Little John  (Nicol Williamson ). Ambos han estado en las cruzadas  luchando junto a Ricardo Corazón de León (Richard Harris) , pero la guerra los ha devastado en lo físico y sobre todo en lo moral. Están cansado de la violencia, de la lucha sin sentido, de la barbarie y del fin de las ilusiones y los grandes y sublimes objetivos.

Robin y Little John se encuentran en ese momento en Francia . Ahora Robin Hood, capitán de confianza del Rey Ricardo Corazón de León en Francia ,  no quiere cumplir con lo que le ha ordenado el rey Ricardo: tomar un castillo en el que se rumorea que hay  oro.

Tras lanzar una enorme piedra con una caapulta, descubren que el castillo es defendido por un anciano solitario y tuerto (Esmond Knight) que alberga a mujeres y niños. El anciano le dice que lo único  que hay de valor  es una estatua que no tiene valor pues es de piedra. Ante esto y negándose a cometer una tropelía más,  Robin y Little John, se niegan a atacar.

El rey Ricardo o Richard enojado por su insubordinación, ordena la ejecución de la pareja y el castillo es atacado, pero antes del ataque el anciano lo hiere mortalmente con una flecha que le da en el cuello.

Richard masacra a los indefensos salvo al anciano, porque a Richard le gustan sus ojos. El rey se ofrece a dejar libre a Robin siempre que ruega por su vida. Cuando Robin , que ha intentado escapar por una ventana previamente, se niega, Richard saca su espada, pero al haber sido herido y desangrarse, le falta fuerza para golpearlo y cae al suelo. Robin ayuda al rey moribundo y, movido por su lealtad, Richard libera a Robin y Little John.

Robin y Little John regresan a Inglaterra y van a sus antiguos predios, al bosque Sherwood. Al llegar buscan espacios reconocibles en los robles del lugar . Escuchan un ruido procedente del bosque. Piensan que es un ciervo, sin embargo son dos cazadores furtivos que resultan ser sus viejos amigos Will Scarlet  (Denholm Elliott ) y el Fraile Tuck  (Ronnie Barker  ) que como pobres que son siguen viviendo al margen de la ley en el Sherwood Forest .

Tras abrazarse estos les cuentas las hazañas de Tierra Santa que han escuchado y que  se han vuelto legendarias. Robin y Little John las humanizan. Cuando Robin le pregunta casualmente por Lady Marian, le dicen que todavía está viva y dónde vive. Robin decide en ese momento ir a verla.

Cuando él va  a la granja  en la que ella se encuentra , ahora transformada en una pobre abadía, la  encuentra tan viva como siempre . Lady Marian (Audrey Hepburn) sigue siendo tan bella y tal altiva como antaño. Sorprendida de ver a su antiguo amigo hay un reencuentro , pero ella le echa en cara el silencio durante todos estos años y las dificultades pasadas. Ahora ella es la abadesa del lugar y sabe que nada ha cambiado. Se entera de que su antiguo enemigo, el Sheriff de Nottingham (Robert Shaw), le ha ordenado su arresto en respuesta a la orden del nuevo Rey , Juan sin Tierra (Ian Holm) de expulsar a las autoridades  de la Iglesia Católica Romana de Inglaterra.

Descubrimos que el sheriff de Nottingham sigue poniendo "orden" en el territorio y entrenando a sus hombres. Ahora el Sheriff  ordena el arresto de Marian,

Marian no quiere problemas, pero Robin la rescata contra su voluntad, golpeando a Sir Ranulf  (Kenneth Haigh ) , el enviado del Sheriff, en el proceso. Tras eso se entera que las compañeras de Lady Marian están presas en Nothingham, así que Robin y Little John tras robar un carro se dirigen al castillo.

Nada más llegar, aunque se hacen pasar por comerciantes son descubiertos por el mismo Sheriff que les prepara una trampa- Sin embargo, Robin y Little John logran rescatar a las monjas, que han sido encerradas en el castillo del Sheriff.

Tras una lucha a muerte con algunos de los guardas del castillo logran escapar "in extremis" saltando desde las murallas a un carro de heno.

Marian y las monjas van en un carro que se hunde en un arroyo , pero son auxiliados por Robin y los suyos, produciéndose un acercamiento físico y espiritual entre la ex pareja.

Ignorando las advertencias del Sheriff, Sir Ranulf ordena la persecución de Robin en el bosque, pero allí son emboscados por Robin, Little John, Scarlet y Tuck que acaban con varios de los que se persiguen muertos por sus flechas. No obstante, Sir Ranulf queda ileso solo porque Robin le ordena que sea liberado con un mensaje: que no entren los hombres del Sheriff en el bosque, espacio libre para aquellos que huyen.

Cuando la noticia del regreso de Robin se extiende,  algunos viejos camaradas y nuevos reclutas se reúnen una vez más junto a él.

Por su parte, Sir Ranulf le pide al rey John (Ian Holm) que están guerreando ¿en Francia? junto a su joven esposa Isabelle ( Victoria Abril) 200 soldados para tratar de detener a Robin.

Cuando Sir Ranulf llega a Nottingham su Sheriff le dice el dirige la tropa de 200 soldados para derrotar a Robin y los suyos.

Sin embargo, la estrategia del Sheriff de Nottingham es esperar en los campos limítrofes del Bosque, sabiendo que Robin no podrá resistir indefinidamente la tentación de atacar, a pesar de que el terreno abierto,  es desfavorable para sus  hombres no entrenados en guerra abierta y superados en número en comparación con los soldados entrenados del Rey.

Cuando Robin , tras algunas escaramuzas, lo hace y se encara con el enemigo ,  él propone que él y el Sheriff luchen en un combate individual , a pesar de las protestas de Sir Ranulf.

Aunque Robin parece ser el más fuerte al comienzo de la pelea, queda claro que el Sheriff es más que un rival para él. Finalmente, el Sheriff , aunque inicialmente es herido, va agotando al envejecido Robin al que también hiere y exige su rendición. Negándose, Robin, herido de muerte,  logra matar al Sheriff con sus últimas fuerzas.

Tras eso los 200 hombres dirigidos por Sir Ranulf  atacan y dispersan a los hombres de Robin, muchos de los cuales son capturados o asesinados. Will Scarlet y Friar Tuck son capturados pero Little John logra matar a Sir Ranulf. John y Marian llevan a Robin a su abadía , donde ella guarda su propia medicina.

Ella prepara una pócima, pero a la que agrega veneno, tomándola ella y entregando el vaso a Robin , quien cree que se recuperará para ganar futuras batallas.

Mientras Little  John hace guardia afuera mientras Marian atiende las heridas de Robin. Marian  tras beber se la entrega a Robin quien bebe y nota que el dolor se ha ido , pero  que sus piernas se han adormecido. Al darse cuenta de que ella los ha envenenado a ambos, él llama a voces a Little John. Sin embargo, llega a comprender que Marian ha actuado por amor porque nunca volvería a ser el mismo hombre. Ella le dice: "  te quiero. Más que todo lo que sabes. Te amo más que a los niños. Más que a los campos que he plantado con mis manos. Te quiero más que las oraciones de la mañana o la paz o la comida para comer. Te amo más que la luz del sol, más que la carne o la alegría, o un día más. Te amo mas que a Dios".

Robin y Marian intentan tocarse las manos mientras entra Little John que rompe  la puerta y llora junto a la cama de Robin. Robin le pide  a Little John  su arco y dispara una flecha desde su lecho de muerte a través de la ventana abierta, y le dice que los entierre a ambos donde aterriza.

La flecha se eleva fuera de la ventana en la distancia mientras las manzanas maduras , ya en descomposición están en el alféizar de la ventana mientras suena , como durante toda la película, la música de John Barry.

La película de Lester originalmente se titulada The Death of Robin Hood, pero fue modificado por Columbia Pictures para que tuviese un título más comercial.

Los productores originalmente querían que Albert Finney interpretara a Robin, y Sir Sean Connery que interpretara a Little John. La viuda de Denholm Elliott , que aquí interpreta a Will Scarlett detalló  que  durante la producción mientras que Sir Sean Connery y Audrey Hepburn eran perfectamente manejables, no fue así por la actitud de Robert Shaw, Nicol Williamson y Richard Harris que generaron tensiones durante el mismo, según su libro sobre su difunto esposo.

La película fue rodada entre mayo y julio de 1975 en distintos puntos de España como en Zamora, en concreto en el Castillo de Villalonso así como en las localidades de la actual Comunidad Foral de Navarra como en los recintos medievales de Artajona,  Quinto Real y Orgi así como en paisajes de la Sierra de Urbasa todos en Navarra.

La película supuso el regreso a la actuación cinematográfica de la actriz Audrey Hepburn ,desde Sola en la oscuridad (1967), tras ocho años de ausencia. Se dice que la rodó por la insistencia de sus hijos que al enterarse se enteraron de que Sir Sean Connery había sido elegido como Robin Hood, le rogaron a su madre que hicera el papel, para que ella pudiera actuar con "James Bond".

Richard Harris aceptó interpretar el papel de rey Ricardo Corazón de León como un favor a Sir Sean Connery , de quien se había hecho amigo mientras filmaba Odio en las entrañas (1970). Curiosamente Connery hizo un cameo como Rey Ricardo Corazón de León en Robin Hood: Príncipe de los ladrones (1991).

El actor Esmond Knight que aquí vemos sin ojo de cristal perdió su ojo en el servicio activo en el mar durante la batalla del estrecho de Dinamarca en 1941. Por su papel en las escenas iniciales, se quitó el ojo de cristal.

Estamos en una comedia que combina la amargura y el romanticismo. El mismo director Richard Lester declaró que " Robin y Marian es una cinta romántica, pero también desmitificadora"

A destacar sobremanera la banda sonora de John Barry, el que fuera el músico más popular de Inglaterra y que ya había colaborado con con Lester en The Knack ... and How to Get It Knack. Desde 1968 había debutado en Hollywood en la película de Lester , Petunia y llega a culminar su obra en 1976, iniciando tras eso su ligera crisis de la que se recuperó como demostró en 1985 en Out of Africa como señala Valls Gorina y Joan Padrol en su obra Música y Cine. Sorprendentemente el director Richard Lester estaba molesto con Barry por la composición en esta película.

La película que se estrenó en los Estados Unidos en marzo de 1976 fue un éxito alcanzando una taquilla que superó los 8 millones de dólares.

En 2002 Robin and Marian fue nominada por la American Film Institute a la categoría AFI's 100 años... 100 pasiones.

En cuanto a las críticas destacan la de Roger Ebert que valoró y mucho el trabajo de Connery y Hepburn como Robin y Marian. Para Ebert, "lo que impide que la película se pierda realmente en su camino, son las actuaciones de Sean Connery y Audrey Hepburn en los papeles del título. No importa lo que piensen el director y el escritor, parece que Connery y Hepburn han llegado. una comprensión tácita entre ellos acerca de sus personajes. Ellos brillan. Realmente parecen enamorados. Y se proyectan como personas maravillosamente complejas, cariñosas y tiernas; el paso de 20 años les ha dado gracia y sabiduría ".

El crítico de Illinois destaca igualmente la fotografía  y dijo que  Lester fotografía la película "con más moderación de las que podría haber usado hace 10 años. Su cámara activa se reemplaza aquí por un ritmo visual más adecuado para la nostalgia agridulce. "Él fotografía Sherwood Forest y sus personajes con un bonito realismo que es mejor que la solemnidad pretenciosa que a veces obtenemos en imágenes históricas".

Ya en España Fernando Morales en El País señala que "Robin Hood vuelve a Sherwood, pero el bosque ya no es lo que era. Deliciosa cinta de aventuras capitaneada por unos sobresalientes Connery y Hepburn. Sin duda, el mejor filme de Lester"

Destaca Pablo González Taboada en Cinemanía que "Es lo más cerca que ha estado nunca la aventura de ser no sólo física, sino también emocional. Un film bellísimo, con uno de los finales más perfectos que recuerdo."

Como se señalaba en Televisión Española cuando en 2013 apostó por presentarla un Ciclo de Cine clásico - ya dice mucho eso- hablaban de la película como película entrañable , en este reencuentro 20 años después y la recuperación de un amor profundo.

Pablo Kurt en FilmAffinity  dice que es un " Hermosísimo y crepuscular filme de Richard Lester. La leyenda de Robin Hood, narrada en otras épocas con briosos aires de aventuras indoloras, se vuelve aquí melancólica, violenta y real. La insólita propuesta es abordar al legendario personaje, en su etapa madura, mecido por maravillosas historias de amor y amistad (estupendos los personajes de Nicol Williamson-Little John y Robert Shaw-Sheriff). Además, de regalo, cuenta con una de las declaraciones de amor (la de Audrey Hepburn a Sean Connery) más conmovedoras de la historia del cine".

Por último Alberto Abuín en Espinof  nos dice que " ‘Robin y Marian’ es el sencillo y sentido título de una película que se adentra en el mito de Robin Hood desde una perspectiva totalmente desmitificadora y en un tono de elegía elucubra sobre las vidas de todos los personajes cuando éstos son ya mayores y no tienen el cuerpo para tantas batallas. Una historia otoñal, una canción triste de acentuados tintes crepusculares en la que Lester —director que efectuó una maniobra similar sobre otras figuras míticas, los mosqueteros de Dumas— se acerca sorprendentemente a un terreno en el que hubiera campado a sus anchas el mismísimo Sam Peckinpah."

A destacar sus grandes e inteligentes diálogos en esta historia nostálgica , desmitificadora y agridulce película con una banda sonora impresionante y conmovedora que hay que ver, al menos, dos veces en la vida por lo menos para emocionarte.



miércoles, 24 de octubre de 2018

El misterio del barco perdido


No siempre proyectos liderados por Sir Alfred Hitchcock llegaban a buen puerto. Algunos fueron planteados por el director cockney, pero no cuajaron , ya por decisiones del estudio , ya fuese por opción personal. 

Lo cierto es que algunas obras proyectadas a lo largo de una carrera que abarcó más de medio siglo, no llegaron a buen término y no se unieron a esas más de cincuentas obras que componen la filmografía de Alfred Hitchcock . Algunas se quedaron en la etapa de preproducción , otras algo más avanzadas dando lugar a algunas mínimas grabaciones. Fueron en concreto 19 proyectos los que se quedaron en el tintero o se abandonaron apresurada y / o definitivamente. 

El primero de ellos , titulado el Número 13 es del año 1922 , y tendría que haber sido su debut como director después de trabajar en el departamento de arte en doce películas anteriormente, pero los problemas presupuestarios cancelaron la producción después de que solo se filmaran algunas escenas. 

A este proyecto non nato siguieron otros en la década de los treinta como Territorio Prohibido o Greenmantle (1939–1942). Otros en los cuarenta tampoco cuajaron. Al igual que cuatro más en los cincuenta , siete en los difíciles sesenta y alguno en los setenta.

Pues bien en el año 1959 el que se vino abajo fue el llamado El naufragio de la María Deare o The Wreck of the Mary Deare. Esta era una película que se iba a basar en una novela homónima escrita por Hammond Innes que contaba la historia de un barco muy antiguo descrito como "Una trampa mortal de remaches de traqueteo", que es encontrado a la deriva en el mar por John Sands que lo aborda con la esperanza de reclamarlo para salvarlo. Sin embargo, cuando ya está dentro de él se encuentra al primer oficial, Gideon Patch, todavía a bordo y tratando de manejar la nave por su cuenta. Eso era la reseña, pero para Sir Alfred y la MGM pudo ser algo más que una simple lectura. 

La novela de Hammond Innes fue elegida por la MGM con la intención de tener a Hitchcock como director y a Gary Cooper como estrella. Hitchcock siempre había querido trabajar con Cooper, pero después de desarrollar el guión con Ernest Lehman durante varias semanas, llegaron a la conclusión de que no se podía hacer sin convertir la película en "un drama aburrido ". Sin embargo, Hitchcock y Lehman ya se habían presentado ante los ejecutivos de MGM contando la historia de North by Northwest por lo que a la Metro les gustó, y les propuso que MGM obtendría dos películas de Hitchcock bajo su contrato con MGM. Sin embargo, finalmente Hitchcock abandonó la idea de la Mary Deare por las razones antes expresadas y siguió adelante con North by Northwest que aquí se llamó Con la muerte en los talones. . 

Así que este Naufragio de la Mary Deare o El misterio del barco perdido como se vendió en España pasará a ser una producción para la MGM producido a su vez por Julian Blaustein, un hombre que había pasado de la Universal a la Paramount y de esta a David O. Selznick Productions y a la 20th Century Fox , pasando a ser a partir de 1955 un productor independiente -  en calidad de productor , y que tuvo en Michael Anderson, un talentoso director que se manejaba bien en los efectos especiales y en películas de aventuras como lo prueba su película de mayor éxito - La vuelta al mundo en 80 días, 1956 - así como otros como La fuga de Logan de 1976 que ya pasó por aquí- como director. 

Se trató de una Coproducción entre el Reino Unido-USA por medio de la Blaustein-Baroda y la MGM en la producción y la distribución que contó con un presupuesto de $ 2,596,000.

En este caso el director británico que falleció este mismo año - el 29 de abril de 2018, en concreto, con 98 años de edad - tuvo como guionista a Eric Ambler que adaptó la novela de Hammond Innes.

Al proyecto se unieron George Duning para la música, Joseph Ruttenberg y Freddie Young para rodar la fotografía en Metrocolor ( vamos, en CinemaScope ) y Eda Warren en el montaje, entre otros.

El reparto lo encabezaba Gary Cooper como Gideon Patch y Charlton Heston como John Sands. Junto a ellos estaban Michael Redgrave como Mr Nyland, Emlyn Williams como Sir Wilfred Falcett, Cecil Parker como el Presidente de la Compñía, Alexander Knox como Petrie, Virginia McKenna como Janet Taggart, Richard Harris como el suboficial Higgins, Ben Wright como Mike, Peter Illing como Gunderson, Terence De Marney como Frank y Charles Davis como Yules, el intendente en Mary Deare.

La historia se desarrolla en el presente, finales de los años cincuenta, tras la guerra de Corea y en el área que va desde el Golfo de Vizcaya entendida de forma extensa desde el mismo Golfo hasta el Canal de la Mancha durante una fuerte galerna.

En un pequeño barco de rescate conocemos a John Sand (Charlton Heston), capitán de un barco de rescate, que va junto a su socio en mitad de la galerna cuando entre ambos divisan un carguero , el 'Mary Deare' , que parece a la deriva, sin el motor en marcha.

Ante la posibilidad de hacer negocio John se dispone acercarse el barco y penetran en el mismo para , en aplicación del derecho del mar, hacerse con la propiedad de la carga y conseguir un rescate por parte de los patrones. Observa antes de subir que el barco ha sufrido un incendio y que aparenta no tener a nadie a bordo , pues no se divisan la mayor parte de los botes - sólo queda uno- y no se ve a nadie.

Ante esto entra en el interior y en una primera revisión concluye que efectivemente hubo un pequeño incendio ya apagado y que toda la tripulación parece haber abandonado la nave.

Tras dar otra vuelta por el mismo y con John esperando una gran tarifa de rescate, se encuentra para su sorpresa con Gideon Patch (Gary Cooper), un hombre misterioso y algo aturdido tras un golpe en la cabeza, que ha presenciado los hechos y que conoce las razones por las que el buque ha perdido el rumbo, pero que se las calla.

Cuando habla con el capitán, Gerald Patch, que inicialmente dice ser el capitán del barco, después revela que , inicialmente fue el segundo, pero que tras la muerte del Capitán Taggart hace cuatro días , el asumió el mando. Extrañamente Patch le dice a John que no comente nada de lo visto a bordo.


Pero cuando John pretende salir del barco no consigue volver a su remolcador y Patch le ayuda pues bajar es imposible con la galerna.

Patch decide en ese momento salvar el barco y convence a Sands para que lo ayude a varar el barco en las islas rocosas del Canal, a pesar de que eso anulará su reclamo de salvamento y le pide que guarde silencio hasta que se realice la investigación oficial del incidente , ya que el tiene una sospecha.

De hecho después sabremos que Patch se quedó en el barco para probar que fue saboteado para cobrar el seguro de la carga que se había descargado en secreto en Rangún.

Aunque aún no entiende lo que sucedió en el Mary Deare, Sands colabora con Patch convencerlo de que no hable sobre lo que vio a bordo y alargar la investigación oficial del incidente. Esto es lo que ocurre cuando ambos, unas vez que han varado el barco en la islas del Canal, arriban al puerto francés de Saint Malo tras ser divisados por un avión de reconocimiento.

Nada más llegar a la localidad francesa de Bretaña, son abordados por los agentes del seguro que ya saben del fin de barco por el resto de la tripulación que se han marchado y especialmente por el  el suboficial Higgins(Richard Harris) portavoz de aquellos que se han salvado y , previsiblemente , la persona que golpeó a Patch en el barco. Al verse entre ambos hay un importante tensión que acaba con la agresión de Patch a su subordinado.

El primero está seguro de que su testimonio evitará que los dueños del barco estafen a la compañía de seguros, así que cuando a éste le preguntan se niega a hablar con la compañía para dilatar la investigación.

Así que John lleva a Patch a Inglaterra y cuando desembarca en Southhampton, Patch , una vez que aclarar el por qué ne negó a declarar en el puerto francés de Saint Malo ante los agentes del seguro, decide alquilar un barco y , casi de inmediato, marcha a Londres para entrevistarse con la hija del Capitán Taggart que falleció durante la travesía.

La entrevista de ambos es poco clara. Ella quiere saber de su padre del que estaba alejada desde hacía 7 años tras fallecer su madre. El único contacto con el padre es epistolar,

Allí ella le hace entrega de una carta en la que habla de como el barco se detuvo en el puerto de Rangún cuatro días sin que estuviese previsto. Esa noche , de retorno a Southhampton Patch quiere salir pero el barco no se enciendo pues John que ha sido informado de la salida le ha quitado una pieza al motor.

Poco después comienza lo que quería Patch, el juicio. El mismo tiene lugar en Londres. Allí Patch es llevado ante una junta de investigación para determinar qué sucedió.

En el juicio Patch quiere hacer una declaración para mostrar que es evidente que los armadores planeaban arruinar a Mary Deare todo el tiempo y presentar a Patch , un capitán , con un difícil pasado , pues ya había perdido una barco con anterioridad por abandonarlo, como responsable del desastre y la pérdida del barco y , sobre todo, de la carga. . 

En el juicio Patch declara que el capitán había bebido, pues tenía un problema enorme con el alcohol. Además tenía amistades con contrabandistas que vendían productos ilegales a China. La sospecha del capitán es que el barco no llevaba carga alguna pues en el puerto de Rangún el barco se había quedado cuatro días más desembarcando los motores de avión que habían intervenido en la Guerra de Corea y que iban a llegar a China a través del contrabando.

El mayor problema es que no puede desmostrarlo, salvo que se revise la carga del Mary Deane. Sin embargo, y durante el juicio sale a la luz que el barco ha sido detectado varado en los arrecifes de los Minquiers. De inmediato el juicio se aplaza hasta hacer las averiguaciones pertinentes. Y aunque se hace evidente que los armadores planeaban arruinar a Mary Deare todo el tiempo y tener a Patch como "chivo expiatorio" los armadores que pretenden conseguir el dinero del seguro mandan a parte de la tripulación encabezada por su hombre de confianza, Higgins, a los Minquiers para sacar la carga del barco y anular así la pruebas.


Por su parte,  Patch y John , ahora como socios, van a los Minquiers pues quieren investigar la carga. Tras entrar buceando por una de los mamparos abiertos abren las cajas y descubren que en su interior no hay motores sino grandes piedras con lo que se demuestra la estaba planteada por la compañía , conjuntamente con el capitán y parte de la tripulación.

Tras salvarse de un ataque por parte del suboficial Higgins (Richard Harris), se desenmascara el asunto definitivamente acabando así la película.

La mayor parte de la película se rodó en el verano de 1959 en los Metro-Goldwyn-Mayer Studios sito en el 10202 W. Washington Blvd., en Culver City, aunque también en los MGM British Studios de Borehamwood en Hertfordshire (Inglaterra), pero también en Regent's Park y en Waterloo Station en Londres, en la californiana Long Beach

La novela de Hammond Innes fue publicada por entregas en el Saturday Evening Post, en 1956. Decir que casi todo el trabajo de estudio para la película se realizó en Hollywood, con un equipo de técnicos y actores británicos que se traslado a California tras el rodaje que había tenido previamente lugar en el Reino Unido.

La tarea de llevar esta novela a la pantalla fue originalmente asignada al escritor Ernest Lehman y al director Alfred Hitchcock . Hitchcock siempre había querido trabajar con Cooper, pero Lehman, tras algunas semanas de trabajo, finalmente fue a Hitchcock y le dijo que no podía encontrar nada interesante en la misma. Hitchcock le dijo que no se preocupara por eso, que harían otra cosa. Lehman dijo: "¿Pero qué hay de MGM?" Hitchcock respondió: "No se lo diremos". Esa "otra cosa" que se les ocurrió fue Con la muerte en los talones (1959) o North by Northwest.

John Sturges también fue contactado para dirigir la película, aunque recayó en Michael Anderson. La tarea de adaptar la novela pasó a Eric Ambler .

La película que mezclaba el thriller con el suspense, las aventuras con la intriga judicial, cuenta , y eso es cierto, con una buena fotografía y con logrados efectos especiales adecuados para época, especialmente los de la galerna y la foografía submarina, y se convirtió en un pequeño éxito en su momento consiguiendo en taquilla unos $ 2,815,000.

El reparto, además, era de lo más atractivo, enfrentado a un veterano Gary Cooper, visiblemente enfermo, aunque todavía no había sido diagnosticado con cáncer hasta la primavera de 1960, y con un Charlton Heston en plena forma. A ellos se unió, en un rol muy  secundario, un joven Richard Harris, así como otros actores británicos ,  Michael Redgrave y Emlyn Williams.

Gary Cooper, sólo rodaría otra película más antes de su muerte, apenas dos años más tarde. La producción tuvo que pararse en varias ocasiones debido a la enfermedad de Gary Cooper .

Charlton Heston, portotipo del héroe espectacular por excelencia, y que apostaba por personajes "más fuertes que la vida" , según declaró alguna vez, un gran profesional, concienzudo y obsesionado con la perfección en su trabajo como señala Terenci Moix en su obra sobre la Historia del Cine,  quedó impresionado de que Gary Cooper aún realizara sus propias acrobacias, incluso permaneció sumergido durante largos períodos de tiempo, a pesar de su edad y su evidente mal estado de salud.

El debutante Richard Harris odió tantos los retrasos constantes al hacer la película tanto que se negó a regresar a Hollywood durante cinco años.

Los críticos generalmente están de acuerdo en que la película terminada coincide con la predicción de Hitchcock y Lehman. La película , salvo por ver a dos grandes del cine, y a un joven Richard Harris, así como los solventes secundarios , no me ha gustado en exceso. Ni es misterioso ni es una obra de aventuras. Es , simplemente una historia que trascurre con un relato plano que podría presentarse en tres actos: el encuentro entre los protagonistas y el encallamiento del Mary Deane; una segunda, en la que se aclara el supuesto misterio durante el juicio por negligencia contra el capitán y el breve acto final de resolución de la trama que es muy simple.

En Fotogramas se dice de él que es una "Adaptación de una novela de Hammond Innes que debió dirigir Alfred Hitchcock. Sin embargo, una serie de circunstancias impusieron al acomodaticio Anderson, con lo que se perdió una oportunidad de oro. La compleja trama adolece de un tratamiento excesivamente plano, que ni posee capacidad para inquietar ni explora sus recovecos más prometedores. Su principal aliciente se halla en el sólido reparto." Poco más que decir.


martes, 13 de febrero de 2018

Con furia en la sangre


Hay películas que destilan un sello. Las de Ford, tienen el marchamo Ford, las de Hawks trasmiten el aire de Hawks, las de Peckinpah tienen en su recorrido un sello del director californiano, y tras ver algunos minutos de  The Deadly Trackers o Con furia en la sangre he identificado algunos destellos que me remitían al citado Peckinpah y a Samuel Füller, y , sin embargo, buscaba información y leía que no era de Füller, sino de un desconocido Barry Shear. Sin embargo, seguí buscando y descubrí que , efectivamente, en el proyecto estaba implicado Füller

Oficialmente el director fue el neoyorkino Barry Shear ( 1923) , un productor estadounidense que estuvo vinculado tanto al cine como a la televisión hasta su muerte prematura a los 56 años , allá por 1979, en Los Ángeles. Estuvo implicado en serie míticas como Ironside y la Mujer policía . 

A mediados de los 60 se introduce en la dirección cinematográfica, pero tras un primer problema mientras rodaba para la Paramount, Easy Come, Easy Go, junto a los cantantes Jan & Dean, resultó herido junto con otros miembros del equipo de filmación el primer día en el rodaje así que su estreno en el cine fue con una película que reflejaba la contracultura de los 60- Wild in the Streets, 1968 - . Más tarde dirigió otras como The Todd Killings en 1971 , una de blaxploitation Across 110th Street en 197 y tras ella esta The Deadly Trackers, tras lo cual Shear volvió a trabajar exclusivamente en televisión. 

Pero como he dicho para 1973 este proyecto fue planteado para el duro - obtuvo la Estrella de Bronce, la Estrella de Plata y el Corazón Púrpura durante su participación en la Segunda Guerra Mundial- Samuel Füller, ese hombre enganchado a un puro. Füller era ya - lo era desde los años 30- un experto guionista. 

A partir de 1949 es indistintamente guionista y director, aunque igualmente lo veremos en la gran pantalla como actor como no hace tanto comenté en Vie de bohème (1992), la película del finlandés Aki Kaurismäki. 

Los trabajos de Fuller durante los años 1950 y los años 1960 siguieron un formato similar: bajo presupuesto y temas controvertidos. 

Entre 1967 y 1980, Fuller dirigió dos filmes únicamente: Shark! y Tatort - Tote Taube in der Beethovenstraße, un trabajo para la productora Westdeutscher Rundfunk que seguía un guión de Samuel Fuller y Manfred R. Köhler. 

Tras este rodaje que tuvo lugar en la por entonces República Federal Alemana, tenía otro proyecto entre manos basado en su obra Riata. Del mismo debía de partir la película The Deadly Trackers o Con furia en la sangre. De hecho vino a España a rodar las primeras escenas de la película, pero tras un desencuentro con, posiblemente, Richard Harris el trabajo quedó en manos de Barry Shear por decisión de la Productora Cine Films Inc. y la Warner Bros. Pictures y del productor final, Fouad Said y sus asociados David Oliver y Edward Rosen como productor ejecutivo. 

En el guión de la misma aparece acreditado Samuel Fuller por ser el autor del libro en el que se basa y Lukas Heller . Para la fotografía se le encargó a Gabriel Torres. En la edición estuvieron presentes Michael Economou y Carl Pingitore. Pero igualmente en el producto final se detectan muchos integrantes de técnicos mexicanos como el director de Arte Javier Torres Torija y el encargado de decoración, Ernesto Carrasco, entre otros muchos. En cuanto a la música suena la de unos viejos conocidos, Jerry Fielding y Fred Steiner. 

El reparto de la película está integrado por Richard Harris como el sheriff Sean Kilpatrick y Al Lettieri como Gutiérrez, el policía mexicano como los hombres de la ley que han de enfrentarse a los brutales forajidos Rod Taylor como Frank Brand, Neville Brand como Choo Choo y William Smith como Schoolboy y al actor de color Paul Benjamin como Jacob. Junto a ellos aparecen Pedro Armendáriz Jr. como el Herrero, Isela Vega como Maria, Kelly Jean Peters como Katharine Kilpatrick, William Bryant como el auxiliar de Kilpatrick Bill, Sean Marshall como Kevin Kilpatrick, Lea Morgan como el auxiliar Bob, Joan Swift como la maestra, Ray Moyer como el sacerdote, Armando Acosta como Mole. Finalmente aparecen Pepe Chavez como el sacerdote mexicano, Federico González como el que regenta el bar y John Kennedy como el bancario de Santa Rosa. 

La historia se inicia con un relato extraño en la que un narrador nos presenta al sheriff Kilpatrick (Richard Harris) junto a su familia Katharine Kilpatrick (Kelly Jean Peters) y su joven hijo Kevin ( Sean Marshall). Digo extraños porque se hace en base a una suma de fotografías fijas que nos presentan a los protagonistas y sus intenciones, sólo cuando llegan los tres a Santa Rosa (Texas), ya que Kevin tiene que ir a la escuela el relato se transforma en una narración continua. 

Sabemos que el 'sheriff' Sean Kilpatrick es irlandés y un hombre pacífico que mantiene el orden en su pueblo sin utilizar jamás su arma. Eso sí, esa mañana nada más llegar al pueblo detecta la presencia de cuatro cabalgadoras que desconoce a sus propietarios. Así que manda a uno de sus subordinados a identificarlos. Mientras esto ocurre vemos que el banco de Santa Rosa está siendo asaltado por cuatro individuos que no tienen reparos para disparar al cajero del mismo (John Kennedy) cuando le dice que no tienen nada que hacer. 

Los cuatro son Frank el líder de la banda (Rod Taylor) Choo Choo (Neville Brand), un pistolero al que le falta la mano y en su lugar tiene la sección de un raíl de tren, un brutal retrasado mental Schoolboy (William Smith) y un elegante hombre de color Jacob (Paul Benjamin). 

Tras conseguir el dinero no tienen reparos e matar al cajero y Schoolboy a uno de los clientes que tenían retenidos para quitarle el bombín que lleva. Tras escucharse el disparo el sheriff ordena un plan de jaula para cerrar el pueblo y detener a los asaltantes. 

El plan funciona razonablemente bien , pues hay una colaboración entre los habitantes y los agentes de la ley. Sin embargo, Frank Brand consigue escapar y , casualmente, entra en la escuela, reteniendo a los niños y a la maestra que estaban en clase. 

Tras parar el tiroteo, Frank se hace con uno de los niños como rehén, que resulta ser Kevin Kilpatrick. El sheriff Sean deja que escape Frank , junto a los suyos, a cambio de que deje al niño al final de la calle. Así parece que va a hacerlo, hasta que la mujer de Sean y madre de Kevin, Katherine, identifica a su hijo como el secuestrado y se lanza contra el caballo. 

Ante eso Frank dispara a sangre fría sobre la mujer de Sean, cayéndosele en ese momento Kevin que es pisoteado por los siguientes jinetes de su banda. Sean observa como en una décima de segundo ha perdido a su mujer y su hijo. 

En ese momento , y una vez que están a punto de ser enterrados, decide lanzarse contra los forajidos , dejando de ser el buen sheriff para convertirse en una alimaña y vengarse de la banda de forajidos a los que buscará de manera incansable. 

Al llegar a la frontera , los auxiliares del sheriff le dicen que lo mejor será llamar a los federales de México, pero el sheriff decide perseguirles en México para vengar la muerte de su familia. El primero de los forajidos en caer es Schoolboy al que Sean mata con sus propias manos. Pero eso es insuficiente y se sigue adentrando por territorio mexicano, ya que su venganza no está saciada. 

El sheriff Sean Kilpatrick , ahora se ve obligado a ir en contra de todo lo que ha defendido . Cuando está sobre una colina , bien adentrado en México , y apunta sobre los hombres de del sheriff es parado en seco por Gutierrez un oficial de los federales de México (Al Lettieri) con el que lucha brutalmente. 

Tras parar un momento Gutiérrez le dice que él está interesado en los hombre de Brad , pero solo en aplicar la ley, y no en la venganza. Aunque parece que Sean recapacita, lo cierto es que el sheriff de Santa Rosa lo derriba y sigue su camino para acabar con los restantes asesinos. Estos se han refugiados en una casa de unos ancianos labradores que destrozan, se comen lo que tienen y , finalmente, optan en matarlos con el objetivo de culpar a Sean y que la población mexicana en venganza la ajusticie y lo ahorque. 

Cuando llega a un pueblo en el que están los asesinos, efectivamente, la población mexicana lo derriba del caballo y se dispone a su ahorcamiento hasta que, providencialmente, llega Gutiérrez que lo salva, aunque lo mete en la cárcel por agredir a la autoridad. Mientras están en la cárcel el policía mexicano hace sus pesquisas y logra localizar a los forajidos en un pueblo, herrando sus animales. 

La llegada del policía es contestada por los gringos criminales, pero Gutiérrez logra detener al menos a uno de ellos, Choo Choo , que es llevado preso por un auxiliar. 

Mientras tanto, en la cárcel Sean se va recuperando y logra escapar tras golpear a un sacerdote mexicano y a un auxiliar, tras lo cual sale en busca de la banda. Durante el trayecto escucha un tiro. Se trata de Choo Choo que acaba de disparar al auxiliar de Gutierrez. 

Allí se persona Sean que tras una pelea mata a Choo Choo , no sin antes sacarle que Frank va a una localidad en busca de su mujer e hija. Durante el trayecto se encuentra con Gutiérrez malherido , pues ha sido victima de un ataque de los dos huidos: Frank y Jacob, que lo dejan tirados pensando que ha muerto. Aunque dudando, Sean auxilia al policía mexicano, y juntos van al encuentro de Frank y Jacob. 

Estos se encuentran en el burdel en el que trabaja María (Isela Vega), el violentándola, mientras Jacob juega a las cartas. La razón del odio que muestra Frank hacia María es que ella ha llevado a la hija de ambos a un convento para que le den una formación y sacarla igualmente del ambiente sórdido en el que vive. Frank decide marchar a ver a su hija, mientras que Jacob se queda pues su intención es que Sean persiga únicamente a Frank. 

Sin embargo, la llegada de Sean y el policía sorprende a Jacob que muere tras ser disparado en múltiples ocasiones por Sean. Éste actúa con rabia ante los presentes con el fin de sacar información sobre el lugar al que se ha dirigido Frank. 

Finalmente, la brutalidad da sus frutos. Antes de salir, Sean recibe un fogonazo tras un intento de dispararle a bocajarro. Por esa razón pierde temporalmente la visto, lo que es aprovechado por Gutierrez para dejar a Sean con María. Sin embargo, Sean convence a María para que le lleve al Monasterio a cambio de dinero. Ella accede. 

Por el camino Sean descubre que, poco a poco va ganando visto. Tras dar alcance al policía mexicano, los tres se encaminan al Monasterio. Allí ya se encuentra Frank que busca a su hija. Pero ella ya no lo conoce y ve que es un hombre sucio y violento, huyendo de él, ante su desesperación. Al monasterio igualmente ha llegado Sean, una vez que recuperada la vista agrede al policía y lo deja con María. 

Tras llegar al Monasterio se inicia una refriega que plantea una situación similar a la del comienzo cuando Sean amenaza con matar a la niña de Frank el convento. Esto provoca que Frank salga del sitio en que se había refugiado y reciba varios disparos. 




El ya ha cumplido su venganza liquidando a todos los malvados , pero cuando retorna al pueblo Gutiérrez le comenta que ahoa, el testigo que iba a declarar contra Frank, ha muerto así que debe detenerlo por asesinato. 
Sean, en ese momento, le da la espalda al federal que pide que se detenga, y , finalmente, ante el desinterés que muestra Sean le dispara por la espalda, aunque le cuesta. Así y con el título de la película, The Deadly Trackers, acaba la misma. 

La película fue rodada en Corriganville, en el Ray Corrigan Ranch en la localidad de Simi Valley, en California, pero también en las localidades mexicanas de Durango y en la Hacienda Cocoyoc,de Morelos, así como en España , ya que el principio del rodaje se hizo aquí. La duración del mismo se extendió entre el 1 de octubre 1972 al 7 de mayo de 1973. 

En este violento filme Harris interpreta a un sheriff que comienza pensando que se pueden solucionar los problemas sin armas y de manera pacifica e inteligente, pero cuya vida cambia al asesinar a su esposa e hijo, asesinados cruelmente. Desde ese momento la película es pura venganza, violencia y odio. 

Este violento western , como ya he dicho está basado en una historia original de Samuel Fuller que llevaba por título Riata. Él fue el que comenzó el rodaje, que estuvo plagado de problemas desde el principio, lo que motivó la intervención de Barry Shear y el irregular resultado final. La película iba inicialmente a estar protagonizada por Richard Harris y Bo Hopkins además de la actriz francesa Juliet Berto- la musa del director francés Jacques Rivette- y Mick Jagger e incluso se había pensado en Jim Morrison, , pero fue rechazado por Fuller. Füller si quería a Terence Stamp para el papel de Rod Taylor.

La producción se detuvo durante la filmación poco después de que la Warner Brothers paralizara el mismo tras la queja de algunos de los actores y de una actriz francesa . Luego parte de lo rodado se reensambló con un nuevo director y el elenco; el único del elenco original en regresar fue Harris. Esto explica lo largo que fue el rodaje. 

Como los derechos de la película estaban vendidos, la película se reescribió por completo y con nuevo elenco con la excepción de Richard Harris, Con furia en la sangre (1973) es el resultado final. 

El guionista Lukas Heller repudió el producto final. Durante la película escuchamos una música atribuido a Fred Steiner, pero que es la misma partitura de ''Grupo salvaje, 1969''de Jerry Fielding, ya que el estudio aprovechó también para este filme , en parte debido a que el estudio ya había perdido una gran cantidad de dinero en el proyecto, por lo que invertir en un nueva música era un ahorro en el coste. 

En Fotogramas se dice de la película que "Empezado a rodar por Samuel Fuller, también autor del argumento original, este film recurre a un esquema muy frecuentado por el cine de acción de la época: un sheriff tejano viajará hasta México para vengar la muerte de su familia. La extremada violencia tiene un tratamiento bastante pobre, con unos resultados que provocan la simple indiferencia. 

A destacar los trabajos entregados de Rochard Harris , Rod Taylor y Al Lettieri, pero no se si por la copia vista, lo cierto es que la fotografía no es clara.Pero la película no decae en ningún momento, es tan brutal como coherente en su desarrollo y mantiene su interés hasta el final. 

A destacar en el comienzo del film los planos fijos dentro de una narración Hay en ella una critica hacia el concepto legal frente a la idea de justicia , llegando al final a ser esta algo personal . Al final se cumple el dicho, la violencia genera violencia y , por supuesto, hay que huir de la venganza de los mansos pues suele transformarse en la brutalidad de un hombre que acabará por transformarse en sanguinario y perverso. ¿ O no es sanguinario y perverso cómo Sean coge a la hija de Frank del cuello? ¿No hay dolor real en la chica? Lo dicho, un western duro y violento con sello de üller, sin ser de Füller.