viernes, 31 de mayo de 2019

Revisión de un submarino


Es la tercera vez que veo esta película tan épica como bélica. Un buen filme alemán del año 1981 , que tuve la fortuna de ver aquella misma década, y que he visto tanto en 2016 como en el día de hoy. Una muestra de que los directores pueden llegar a ser alquimistas de los espacios. En este caso un espectacular U boot, un submarino alemán de la segunda guerra mundial. Un buen ejemplo de que si hay una gran historia siempre puede salir una gran película, angustiosa, casi de terror por lo que cuenta y por lo que su sufre con ellas. 

Hace unos días National Geographic publicaba una referencia sobre el inventor del submarino, cuya vida curiosamente le vincula casualmente a Alemania: Isaac Peral.

El militar cartagenero que ideó en 1888 este ingenio pionero de la navegación subacuática. La idea del militar era realizar un su nuevo aparato que funcionaba con una batería eléctrica y con el poder de disparar torpedos sin necesidad de salir a la superficie. Curiosamente la idea era emplearlos en una posible guerra contra Alemania.

De hecho los planos de la nave no se hicieron públicos hasta que España estuvo a punto de entrar en guerra con Alemania en 1885 a causa de la invasión germana de las islas Carolinas (situadas en el océano Pacífico). Este incidente aceleró la construcción del sumergible y contó con el apoyo del ministro de Marina, el vicealmirante Pérez y Lobo.

Peral recibió un primer presupuesto de 5.000 pesetas y se ocupó personalmente de viajar al extranjero para adquirir los materiales necesarios para su fabricación y que no encontraba en España: aparatos ópticos en París, accesorios y torpedos en Berlín, acumuladores en Bruselas, y aceros, motores eléctricos, hélices y tubos lanzatorpedos en Londres. El proyecto estaba clasificado como de alto secreto militar por parte del ministro de Marina.

El 8 de septiembre de 1888, con una eslora de 21 metros, el submarino de Isaac Peral fue botado en La Carraca, un centro militar para la construcción y reparación de buques en San Fernando. Pero las pruebas oficiales no empezaron hasta febrero de 1889. El 7 de agosto de 1889, el submarino permaneció una hora en inmersión en alta mar, y, días después, Peral decidió hacer una prueba de disparo. Con el submarino sumergido decidió disparar a unas rocas que se encontraban a 300 metros de distancia. Aquel submarino había conseguido navegar 9 kilómetros bajo el agua y con poder para disparar torpedos sin necesidad de salir a la superficie, lo que en teoría lo convertiría en invencible al dar en el blanco a un objetivo a 300 metros.

A pesar de ello, el 18 de agosto de 1890, y aunque los informes por parte de la Junta de Valoración fueron buenos, el beneplácito para mejorar el prototipo por parte de la Armada y del Gobierno español nunca llegó. En mayo de 1895, Peral se trasladó a Berlín , una vez - como civil Peral se estaba dedicando ya al aprovechamiento de la energía eléctrica, fundando junto al marqués de Salinas la Compañía Termoeléctrica de Manzanares- para ser operado de un cáncer de piel, pero una meningitis que acabó con su vida el 22 de mayo de 1895.

Como señala Jacinto Antón en El Mundo "el filme alemán Das Boot, El submarino, cambió para siempre la imagen popular de la guerra submarina, de las películas de submarinos y de los propios submarinos. Fue como si por primera vez se pudiera experimentar con verdadero realismo lo que era estar dentro de uno de esos ataúdes de acero en una misión de combate ".

La película del alemán Wolfgang Petersen fue un éxito de público , de crítica y de premios. Obtuvo seis nominaciones a los Oscar y una recaudación de 80 millones de dólares frente a su costo que no alcanzó los 18,5.

La película se basaba en un libro escrito en 1973 escrito por Lothar-Günther Buchheim —quien en su juventud había sido integrante del U-96, miembro de la propaganda de la Kriegsmarine y con una Cruz de Hierro de segunda clase - que presentaba a los tripulantes de los sumergibles alemanes como víctimas del III Reich, pues fueron enviados a una lucha desesperada y una muerte casi segura (de los 41.000 marinos de la fuerza submarina murieron 26.000, un porcentaje del 63 %). Das Boot mostraba la estresante y angustiosa vida a bordo de estas naves sumergibles . 

Y como señala Jacinto Antón " El filme, que tuvo tanto éxito de público, fue atacado tanto desde la derecha (por obviar el compromiso real de las tripulaciones con el deber y la patria) como desde la izquierda (por convertir a los lobos grises en víctimas) e incluso el propio Günther Buchheim (al que no le dejaron escribir el guion) criticó que la película tuviera una deriva hollywoodense, de “wéstern bajo el agua” y “U-psycho-thriller”, con acción sin tregua, cuando la vida real en los submarinos, recordó, era un largo tiempo de aburrimiento, rutina e incomodidad interrumpido solo por breves segundos de emoción y absoluto terror". 

Todo esto lo escribe al hilo de la serie homónima serie de 8 capítulos estrenada este invierno de 2019 dirigida por Andreas Prochaska.

Con respecto a la película destacar la dirección de Petersen, el grupo de actores encabezado por Jürgen Prochnow, Herbert Grönemeyer, Klaus Wennemann, Hubertus Bengsch, Martin Semmelrogge, entre otros, el sonido, la fotografía especialmente de interiores y el ritmo a veces vertiginoso cuando avanza y se desplaza el submarino,  o lento y pausado para mostrar la vida enclaustrada de un grupo de militares que luchan más por salvar sus vidas de esa nave que por el honor y la gloria.


No hay comentarios:

Publicar un comentario