lunes, 20 de diciembre de 2021

Expulsados

 


Un morisco era un mudéjar bautizado. Era el 22 de septiembre de 1609. Ese día se hacía pública la expulsión de los Moriscos. Por decreto del rey Felipe III, los que habitaban el reino de Valencia, que eran un tercio de la población debían abandonar España. Pere Oromig plasmó el hecho en el óleo “Embarco de moriscos en el Grao de Valencia.”


El 17 de octubre de 1609, los regidores del Concejo de Murcia firman una misiva dirigida al rey Felipe III en la que defienden a los moriscos murcianos mediante argumentos de diferente índole para que no fueran expulsados. El 8 de Enero 1610, los moriscos son expulsados de Murcia por decreto del Rey Felipe III. 


En 1610 en Sevilla, donde a finales del siglo XVI la población urbana morisca podía estimarse en 7.000 individuos, la mayoría de ellos vecinos de Triana son expulsados. 




En mayo de 1611, Felipe III ordenaba al conde de Salazar «que se ponga a particular cuydado en que salgan todos los moriscos que ay en esta corte». Sin embargo, solo 369 moriscos fueron expulsados de Madrid. La mayoría logró quedarse gracias a que la gente los encubría. 




Posteriormente serían expulsados de los demás reinos (hasta 1613). Los primeros moriscos expulsados fueron los del Reino de Valencia, después Andalucía, Extremadura, las dos Castillas y Aragón. Los últimos que salieron fueron los del Reino de Murcia. 

Los de Hornachos son especialmente memorables. Los moriscos Hornachegos llegan a Rabat en 1610 tras pasar por Sevilla y Tetuán y se asientan en la orilla del río BuRegreg, en Salé, donde existe una nutrida comunidad de andalusíes emigrados y judíos sefardíes descendientes de los expulsados en 1492.

En diciembre de 1613, el Conde de Salazar informa, tras la llegada al puerto de Cartagena de los moriscos expulsados, que las villas del Valle de Ricote se desarmaron de armas enastadas, de fuego y metal al ser una comarca fácilmente defendible.

Como consecuencia el país sufre una grave crisis demográfica y económica. Los expulsados serán llevados a las costas de Berbería en galeras reales. 

Muchos de ellos, de los 325000 que se expulsaron de toda la península , se instalan en Túnez y se agrupan en comunidades como la calle de los andaluces fundada por moriscos expulsados tras los decretos de expulsión del siglo XVII.

Sólo de Alicante salieron unos 50.000, de toda Andalucía salieron en torno a 30.000. Entre 1609 y 1614, unos 300.000 moriscos fueron expulsados de España, obligados a salir por los puertos mediterráneos con destino al Norte de Africa .

Los moriscos exiliados y expulsados se llevaron al norte de África —además del idioma, la gastronomía, las costumbres, etc.— la arquitectura visibles en muchas puertas de casas de Rabat , en mezquitas como el mihrab y minarete de la mezquita de Testur (mandada construir por un morisco). 

Curiosamente en julio de 1617 se inicia la celebración de la bendición y colocación de la primera piedra del Templo de la Vera Cruz de Caravaca durante la festividad del Triunfo de la Cruz. Parte de las obras fueron financiadas con los bienes de los moriscos expulsados. 

Con estos trazos y este relato , y financiado por La Casa Árabe, Miguel Eduardo López Lorca en 2009 realiza este magnífico documental tiutlado "Expulsados 1609, la tragedia de los moriscos" sobre lo ocurrido con la comunidad morisca que vivía en España en el siglo XVII. 

Con guion de Xavier Ruzafa y Roguer Sogues y música de Pablo Cervantes y la participación de parte de la comunidad de historiados conocedera del tema.  Interesante. 


 

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