martes, 2 de febrero de 2021

La negación de Irving

 


No entiendo como puede haber canallas que niegan el Holocausto. Es una de las cosas que más me cuesta entender. Me avergüenzo como ser humano que otras personas pueden defender lo indefendible. Que lo haga un ignorante, está mal, pero que lo haga un supuesto historiador es bochornoso. Esa es la historia que está detrás de la película Delial o Negación, una película basada en hechos reales. 

Como señalaba un redactor en El País Jacinto Antón "reales fueron el primer encuentro (encontronazo) entre el famoso historiador británico David Irving y su joven colega destinada a convertirse en su némesis, la judía estadounidense Deborah Lipstadt, se produjo en 1994 durante una conferencia de esta en el DeKalb College de Atlanta en la que Irving, desde el público, la retó a gritos a debatir con él y, agitando en el aire un manojo de billetes, ofreció mil dólares a quien pudiera encontar una orden escrita de Hitler para desatar el Holocausto. También es auténtica la escena en que Lipstadt y sus abogados recorren Auschwitz en busca de pruebas del exterminio por gas. Y la fue la de la cena en la que importantes miembros de la comunidad hebrea de Londres le piden a la historiadora que no siga en su riña judicial con Irving, “por miedo, no querían ese tipo de publicidad” según la protagonista real de la película Deborah Lipstadt. 

Negación o Delial del veterano director británico de cine y productor de televisión Mick Jackson responsable que fue de la mítica The Bodyguard (1992), protagonizada por Kevin Costner y Whitney Houston Volcano (1997) con Tommy Lee Jones y Anne Heche entre otras. 

Aquí apuesta por desarrollar una excelente película de juiciosla que se centra en el caso David Irving contra Penguin Books y Deborah Lipstadt. La película Denial es del 2016 y fue producido por Gary Foster y Russ Krasnoff para las productoras BBC Films, Krasnoff / Foster Entertainment, Participant y Shoebox Films que invitieron en ella con $ 10 millones basada en el libro History on Trial: My Day in Court with a Holocaust Denier de Deborah Lipstadt que podría traducirse como Historia en juicio: Mi día en la corte con un negacionista del Holocausto por Deborah Lipstadt. 

La película cuenta con la música de Howard Shore, la cinematografíade Haris Zambarloukos y el montaje de Justine Wright. 

El elenco lo integran Rachel Weisz como Deborah Lipstadt, Tom Wilkinson como Richard Rampton, Timothy Spall como David Irving y Andrew Scott como Anthony Julius. Junto a ellos aparecen Jack Lowden como James Libson, Caren Pistorius como Laura Tyler, Alex Jennings como Charles Gray, Mark Gatiss como Robert Jan van Pelt, Andrea Deck como Leonie, Sally Messham como Meg, Sean Power como Mitch, John Sessions como Richard J. Evans, Nikki Amuka-Bird como Lilly Holbrook y Harriet Walter como Vera Reich. 

La película comienza en 1994 y en el momento en que conocemos a Deborah Lipstadt (Rachel Weisz ) una profesora estadounidense, neoyorkina, de Queens, que trabaja como profesora del departamento de la Historia Judía Moderna y Estudios del Holocausto en la Universidad de Emory en Atlanta , Georgia. Tras terminar su jornada escolar con alumnos y alumnas de la facultad se prepara para dar una conferencia pues acaba de presentar un libro: Negar el Holocausto: el creciente asalto a la verdad y la memoria escrito el año anterior. 

Mientras lo presenta en 1994 dando una conferencia sobre el mismo en el DeKalb College de Atlanta con el Holocausto como tema su discurso se ve interrumpido por David Irving ( Timothy Spall) , un polémico escritor que escribe sobre la Alemania nazi y que niega el Holocausto. 


Éste que ha estado oculto durante la conferencia, en un momento dado, ya sentado desde el público, la retó a gritos a debatir con él , llegando a decir que en las cámaras de gas de Auschwitz murieron menos mujeres que en el coche de Ted Kennedy y agitando en el aire un manojo de billetes, ofrece mil dólares a quien pudiera encontrar una orden escrita de Hitler para desatar el Holocausto. 


Tras boicotear el acto vemos que Irving regala gratis volúmenes de sus obras, no así la profesora Lipstadt. 

Indignada inicialmente poco después se queda perpleja cuando esta profesora de Judaísmo Moderno y de Estudios del Holocausto en la Universidad de Emory,  recibe una demanda por parte del escritor David Irving a la editorial de su libro La negación del Holocausto, la editorial Penguin Books, y contra ella misma por libelo en un tribunal británico, después de que ella caracterizase algunos de sus escritos y declaraciones públicas como negacionismo del Holocausto. La demanda se había por difamación en el Reino Unido contra Lipstadt y su editor.  

Como la carga de la prueba en los casos de difamación en el Reino Unido recae en el acusado, Lipstadt y su equipo legal, dirigido por el abogado Anthony Julius (Andrew Scott ) y el abogado de la defensa ante el Tribunal por el Consejero de la Reina, Richard Rampton (Tom Wilkinson) , deben demostrar que Irving mintió sobre el Holocausto.  El perito de la defensa fue el historiador de Cambridge Richard J. Evans. Estamos a inicios del año 2000. 

Para preparar su defensa, Lipstadt y Rampton , junto con un especialista en el campo , el investigador Robert Jan van Pelt (Mark Gatiss ) recorren las instalaciones del antiguo campo de concentración de Auschwitz en Polonia con un académico local, mientras que el equipo de investigación sigue investigando en Londres en los extensos diarios personales de Irving. 

Lipstadt está molesta por la actitud de Rampton en la visita a Auschwitz. Llega tarde, no quiere recorrer el perímetro por su cuenta y hace preguntas aparentemente irrespetuosas de Rampton sobre el tema algo que ella echa en cara mientras cena en un restaurante en la ciudad histórica de Cracovia. 

Lipstadt se siente frustrada cuando el equipo minimiza su participación en el caso, argumentando que ella perjudica sus posibilidades de éxito. A esto se suma que durante una cena con miembros de la comunidad judía británica le suplican que llegue a un acuerdo fuera de los tribunales para evitar crear publicidad para Irving. 

Sin embargo, su equipo tiene un comienzo prometedor cuando persuaden a Irving, apelando a su ego, para que acepte un juicio ante un juez único Charles Gray (Alex Jennings) en lugar de un jurado, que podría haber manipulado en su beneficio. 

Ante la prensa  y antes de la entrada Irving alegó la existencia de una campaña internacional para silenciarlo, organizada por los «tradicionales enemigos de la verdad».

Irving lleva a cabo su propia representación legal frente al equipo legal de Lipstadt. Irving se esfuerza por tergiversar la evidencia presentada para la defensa. Nada más empezar el juicio dice ante el juez que en su libro, Lipstadt lo había tachado de negacionista del Holocausto, de falsificador (de los hechos históricos) y de prejuicioso, agregando que él había manipulado y distorsionado documentos. 

Irving aduce durante su alegato que a consecuencia de las acciones de los acusados, él había sufrido un grave daño financiero: «Por virtud de la acción de los acusados, y de la de aquellos que la financian y guían su mano, he visto, desde 1996, a un temeroso editor tras otro alejarse de mí, rehusando reimprimir mis trabajos, rehusando hacerme nuevos encargos y dándome la espalda cuando me acerco». 

La defensa de Rampton argumentó  que el caso consistía en que Irving ofreció una interpretación sesgada y perversa de los hechos históricos y que ante la información disponible ―incluso para Irving― acerca del Holocausto, no era posible interpretarlo como no habiendo sucedido. También señala que Irving había distorsionado deliberadamente información en sus libros de historia y que a lo largo de su vida Irving se había asociado libre y conscientemente con grupos extremos de tal forma que había dañado su propia reputación. 

Tras una de las audiencia una mujer superviviente del Holocausto se acerca a Lipstadt y le pide la oportunidad de testificar, pero el equipo legal de Lipstadt , contra la voluntad de ella, insiste en centrar el juicio en Irving. 

Robert Jan van Pelt, experto neerlandés en arquitectura. Van Pelt presentó un informe demostrando que los campos de la muerte habían sido diseñados, construidos y utilizados con el propósito del asesinato en masa. En ese informe Van Pelt analizaba y describía como Irving no solo tuvo acceso a los documentos ―de hecho, había descubierto algunos de ellos― y hechos relevantes del Holocausto sino que distorsionó, malinterpretó y suprimió a su antojo parte de esa información a fin de apoyar lo que Irving sus argumentos.

Irving intenta desacreditar la evidencia de la existencia de cámaras de gas en Auschwitz, ante Robert Jan van Pelt alegando que no había agujeros en el techo para introducir los cristales de gas Zyklon B. Su frase "sin agujeros, no hay holocausto" domina las portadas de los medios sensacionalistas. 

Furiosa, Lipstadt exige que a ella y a los supervivientes del Holocausto puedan subir al estrado, pero Julius responde enojado que Irving solo humillaría y explotaría a los supervivientes en el contrainterrogatorio , como lo ha hecho en el pasado preguntando cuando dinero han sacado de los números del brazo. 

Rampton una noche visita a Lipstadt que va a la casa con una botella de vino para explicar su enfoque y se gana su confianza. En la corte, somete a Irving a un hábil contrainterrogatorio y expone sus afirmaciones como absurdas, mientras que el testimonio de expertos de académicos respetados como Richard J. Evans reflejan las distorsiones en los escritos de Irving. 

Cuando concluye el juicio, el juez Charles Gray preocupa a la defensa al sugerir que, si Irving cree honestamente en sus propias afirmaciones, entonces no puede estar mintiendo como afirmó Lipstadt. 

Lo cierto es que Lipstadt tras varias semanas retorna a Atlanta esperando la sentencia que se dictará según las normas británicas. Un día antes lo tendrán los abogados y 24 horas después los implicados. Ella decide estar cuando se dicte por lo que vuelve a Londres. 

Sin embargo, el juez Gray finalmente dicta sentencia a favor de la defensa, convencido de la veracidad de la interpretación de Lipstadt de Irving como engañosa. Penguin y Lipstadt ganaron el caso, utilizando la justificación de defensa, a saber, demostrando en los tribunales que las acusaciones de Lipstadt contra Irving eran ciertas y, por tanto, no calumniosas. EEl juez  Charles Gray justificó su sentencia en un texto de sentencia de 334 páginas, detallando la sistemática distorsión de la historia de la Segunda Guerra Mundial por parte de Irving. 

Lipstadt es aclamada por su comportamiento digno, mientras que su equipo legal le recuerda que, a pesar de su silencio durante el juicio, fueron sus escritos los que contrarrestaron las mentiras de Irving y proporcionaron la base para la victoria. En una conferencia de prensa, Lipstadt elogia a sus abogados por su estrategia. 

Es de noche ya con la sentencia en la mano y en la mente y Deborah Lipstadt vuelve a salir a hacer jogging por Londres. Pero ahora se detiene para contemplar la estatua de "Boadicea y sus hijas" y se queda mirando la imagen de la reina guerrera que lideró un fallido levantamiento contra los romanos en el muelle de Westminster. Acabando así la película. 

El rodaje tuvo lugar entre finales de 2015 e inicios del año 2016, en los Estados Unidos, Polonia , en concreto, en el Campo de Concentración de Auschwitz-Birkenau y Cracovia o Kraków , el Reino Unido especialmente en Londres en el área de Fleet Street. Las escenas de la corte interna fueron filmadas en County Hall en la localidad inglesa de Kingston Upon Thames. Allí hay una recreación de la sal de Old Bailey y que ahora se usa únicamente para trabajos de cine y televisión. 

Todos los diálogos de las escenas de la sala del tribunal se tomaron literalmente de los registros del juicio.

Aunque el caso se presentó en 1996, no llegó a juicio hasta los primeros meses de 2000; el veredicto se anunció en abril de ese año. 

La auténtica Deborah Lipstadt le divirtió lo glamorosa que es Rachel Weisz en la película: "Me vestí bien para el juicio, pero no soy elegante: ¡soy profesora!" No obstante, Lipstadt le prestó las bufandas que lleva Weisz. 

La historiadora comentó que “La película me parece muy buena, explica la historia, mi historia, y se ajusta a lo que pasó”,

Cuando se le preguntó si le parecía que Timothy Spall lo hacía mejor que Irving declaró que “Cualquier persona es mejor que David Irving”. Consideró que todo el reparto hace un trabajo estupendo y destacó que es “un poco surrealista” verse encarnada por Rachel Weisz. 

Lipstadt que no se había vuelto a ver con un Irving, que trató de redimirse tras ser encarcelado en Viena en 2006 señaló que   “Ni sé que es de él ni me importa, ya lo he tenido demasiados años en mi vida”. 

De las licencias de la película apunta que son lógicas para darle más dramatismo, y señala que en realidad no hubo visitas a su habitación por parte de su abogado, Richard Rampton (Tom Wilkinson —que curiosamente al principio tenía que interpretar a Irving—) “y tampoco bebía tanto”. 

Con respecto a David John Cawdell Irving señalar que tras la sentencia su crédito profesional se agotó. Y eso que su revisionismo le llevó a escribir un buen número de historias, algunas de ellas de cierto éxito, como La destrucción de Dresde (1963), Guerra de Hitler (1977), Guerra de Churchill (1987) y Goebbels: Mente maestra del Tercer Reich (1996). 

En esa obras, argumentaba que Adolf Hitler no sabía del exterminio de los judíos o, si lo sabía, se opuso. Parace ser que la gran deriva de este "mal historiador" como señalaba la sentencia se basaba en  en su lectura del informe pseudocientífico de Leuchter del año 1988. Fue en ese momento cuando inició sus investigaciones revisionistas sobre el Holocausto, negando específicamente que los judíos fueran asesinados en las cámaras de gas del campo de concentración de Auschwitz. 

Hasta ese momento Irving (1938), estaba considerado como un historiador de empaque  en la historia militar  y era reconocido por autoridades tan prestigiosas como Hugh Trevor-Roper y  John Keegan. Pero  la sentencia no dejó lugar a dudas: estableció que Irving era un mal historiador, manipulador, negacionista y un racista y antisemita asociado con extremistas de extrema derecha para promover el neonazismo. Prácticamente lo único que consideró el juez que no era verdad fue que tuviera un retrato de Hitler en su mesa. El juez dejó en la sentencia una frase fundamental: “Es mi conclusión que ningún historiador objetivo y sincero puede tener seriamente dudas de que hubo cámaras de gas en Auschwitz y de que se las hizo funcionar para asesinar a cientos de miles de judíos”. 

El periódico The Times el 14 de abril de 2000 señalaba la victoria de Lipstadt afirmando que  "La Historia ha tenido su día en la corte y anotó una aplastante victoria." se determinó que había tergiversado deliberadamente la evidencia histórica para promover la negación del Holocausto. 

La corte inglesa descubrió que Irving era un activo "negacionista del Holocausto", "antisemita y racista"  que «por sus propias razones ideológicas tergiversó y manipuló de forma persistente y deliberada la evidencia histórica».

Finalmente, la corte sentenció que sus libros habrían distorsionado la historia del papel de Hitler en el Holocausto para representar a Hitler bajo una luz favorable, ignorando la evidencia constatable contenida en sus obras. 

En el veredicto  se dice que  Irving era un activo negacionista del Holocausto, antisemita y racista,​ que "por sus propias razones ideológicas tergiversó y manipuló de forma persistente y deliberada la evidencia histórica". Además, la corte encontró que los libros de Irving habían distorsionado la historia del papel de Hitler en el Holocausto para representar a Hitler bajo una luz favorable. 

(...) Las acusaciones que he concluido que son sustancialmente verdad incluyen las acusaciones de que Irving, debido a razones ideológicas, ha tergiversado y manipulado persistente y deliberadamente pruebas históricas; que por las mismas razones ha dado una imagen incondicionalmente favorable de Hitler, principalmente en relación a su actitud hacia los judíos y su responsabilidad en el trato que recibieron; que es un activo negador del Holocausto; que es un antisemita y un racista y que está vinculado a extremistas de derecha que promueven el neonazismo. Considero que las acusaciones contra Irving que han sido probadas como ciertas son de suficiente gravedad  (...) y no tiene un efecto material sobre la reputación de Irving.  Por tanto, la defensa por justificación es válida.  Se sentencia a favor de los demandados. Firmado por el juez Gray.


La cinta se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto el 11 de septiembre de 2016. Fue estrenada en los cines de los Estados Unidos distribuido por Bleecker Street el 30 de septiembre de 2016 y en el Reino Unido por la distribuidora Entertainment One. la película hizo en taquilla $ 9.2 millones 


En cuanto la crítica, en general, fue positiva con ella . Para Owen Gleiberman en Variety se trata de "Un drama judicial demasiado confuso como para insuflar vida a su historia. (...) el guión de Hare se tropieza con las más básicas reglas de la escritura de guión." 

Para  Deborah Young del The Hollywood Reporter estábamos ante "Un drama judicial absorbente y verdadero, que toca el persistente dolor del Holocausto (...) La impresionante y combativa Lipstadt de Rachel Weisz (...) es un papel por el cual será recordada" 

Stephen Holden del The New York Times , más crítico con la película, afirma que "La falta de una catarsis emocional en la película, dirigida de manera eficiente por Mick Jackson (...) a partir de un guion escrito por el dramaturgo británico David Hare, deja un frustrante vacío en su parte central." 

David Ehrlich de IndieWire sostuvo que "Un drama judicial sencillo que jamás traiciona sus convicciones, la película es un recordatorio básico pero amargo e insistente de que la historia es mucho más fluida que los hechos." 

En el  Reino Unido Fionnuala Halligan de Screendaily afirma que "No es gran cine, pero 'Denial' le hace un gran favor al mundo moderno rehusando contemplar la idea de que haya dos versiones en cada historia" 

Nigel M. Smith en The Guardian dice que "Bajo la prosaica dirección de Mick Jackson, lo que podría haber sido un película para las masas emocionante y rabiosamente actual, en realidad parece más bien un telefilme (...) " 

Ya en España Jordi Costa en El País consideraba que "Una película de juicios tan circunspecta y académica como apasionante." 

Francisco Marinero en las páginas de El Mundo decía que "La obviedad del genocidio (...) sobre todo sirve para desarrollar una película distinta de la denuncia de los crímenes mayores (...) " 

Para  Oti Rodríguez Marchante en  ABC se trató de "Es un duelo de ideas, de historiadores, pero sobre todo es un duelo de actores, por un lado Timothy Spall y, por otro, el fabuloso Tom Wilkinson (...) " 

Quim Casas en El Periódico de Barcelona dijo que "Es interesante el choque que propone el relato entre ética e historia, legalidad y razón, pero el desarrollo deriva en un drama algo convencional, aunque muy bien interpretado. (...) " 

Álex Montoya en Fotogramas destacaba que la película "Mantiene un perfil bajo en su académica puesta en escena (...) Da margen de lucimiento a sus actores (...) y regala una perla de guion (...)"  

Irene Crespo de Cinemanía consideró que la película "Trae aquel caso de 1996 a una actualidad muy oportuna. En ello reside su gran valor, y en un reparto (...) que defiende la frialdad (y a veces pesadez) de un drama judicial (...)

Para concluir desde el punto de vista histórico señalar el importante papel que jugaron en ella reputados historiadores, sí , aquellos que llevaron la Historia - en mayúscula- a los tribunales y que participaron como parte de la defensa llamando a testimoniar a varios de renombre como Richard J. Evans, profesor de Historia Moderna en la Universidad de Cambridge, Charles Browning, historiador estadounidense del Holocausto, Hajo Funk, profesor de Política y Cultura alemanas, Peter Longerich, historiador alemán 

Browning testificó acerca de la realidad del Holocausto, Hajo Funke acerca de los lazos de Irving con los neo-nazis alemanes,​ mientras Longerich lo hizo acerca del papel central que Hitler jugó en la creación de una política de persecución y exterminio conscientes de los judíos, lo que habría sido necesario desechar e ignorar en su totalidad para formular la tesis de la ignorancia e inocencia de Hitler acerca del resultado de tales políticas y actitudes. 


El testimonio de Evans se concentró en el valor de los métodos de trabajo de Irving. Evans proporcionó una lista minuciosa ―abarcando la totalidad de la obra de Irving― de omisiones, distorsiones e interpretaciones sin justificación que le llevaban a la conclusión de que: Ninguno de los libros, discursos o artículos (de Irving), ni un párrafo ni una frase de cualquiera de ellos, puede ser tomada sin recelo como una representación fiel de la realidad histórica. Todos ellos carecen completamente de valor como historia, dado que no se puede confiar en que Irving dé en ninguna parte, en ninguno de ellos, una versión fiable de lo que está hablando o escribiendo [...] si entendemos por historiador alguien que está interesado en descubrir la verdad acerca del pasado y en dar una representación tan aproximada a los hechos como sea posible, entonces Irving no es un historiador. ​

La película muestra interés como película de juicios como debate para acallar a esos que sesgadamente usan la historia como arma arrojadiza y no como aprendizaje sobre lo excelso y lo miserable de la condición humana. A destacar las interpretaciones, brillantes, brillantísimas de los protagonistas, pero especialmente de Timothy Spall, haciendo nuevamente un papelón como referente de la miseria humana y Tom Wilkinson, el metódico e inteligente abogado.  Rachel Weisz y el resto, bien. 

Por último destacar que una parte del juicio, absoluta ¡mente mollar, consistió en demostrar la existencia o no de agujeros en el techo de las cámaras de gas para introducir el Zyklon B sostenido por una red metálica similar a la que al abogador de la defensa Richard Rampton se le clava en el zapato cuando visita la parte correspondiente a los hornos crematorios. Pues bien esos agujeros por los que penetraba el agente mortal, son la última imagen de la película. Eran los sumideros de la verdad que afortunadamente salió la verdad del Holocausto y evidenció la falsedad de la negación de Irving. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario