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jueves, 11 de diciembre de 2014

La soledad de un corredor


Hace un par de años me leí el libro. Se trataba de una novela corta, pero también de un clásico de la literatura británica del siglo XX, especialmente de ese periodo posterior al suplicio de la segunda guerra mundial y que tiene como protagonistas las vidas y las miserias de la clase obrera británica. Una vez olvidado el eduardismo, incluso el posteduardismo en la novela inglesa le llegaba el turno a los desclasados representados, en este caso, por un chico marginal de Notthingan encerrado en una institución para jóvenes delincuentes. 

The Loneliness of the Long Distance Runner , literalmente, La soledad del corredor de fondo es una película de 1962, cuyo guión, como la novela o el cuento, fue escrito por Alan Sillitoe. 

La película fue dirigida por Tony Richardson, uno de los nuevos directores jóvenes que surgieron del mundo del documental de esa ilustre cadena televisiva que era la BBC y que dará lugar a ese movimiento cinematográfico conocido como el Free Cinema paralelo al francés de la Nouvelle vague iniciada por Claude Chabrol de mayor duración y repercusión.. 
Dos aspectos técnicos a destacar en la película, la fotografía de Walter Lassallly, y la música de John Addison. El montador fue Antony Gibbs que participa en la edición de la cinta. La compañía fue la Woodfall Film Productions, la Bryanston y la British Lion aunque la distribución quedó en manos de la Continental. 
El elenco de actores está formado por Tom Courtenay como el protagonista Colin Smith, Michael Redgrave como el Gobernador del Reformatorio de Ruxton Towers, James Bolam como Mike, Avis Bunnage como Mrs Smith – la madre de Tom, Alec McCowen como Brown, James Fox, Joe Robinson como Roach, Julia Foster como Gladys, Frank Finlay, Dervis Ward como el Detective, Topsy Jane como Audrey, y John Thaw. 

La historia de la película narra la vida de "un joven rebelde" (interpretado por Tom Courtenay), condenado a un reformatorio masculina por robar una panadería, que destaca por su capacidad para la carrera de larga distancia en una institución. Durante sus entrenamientos reflexiona sobre su vida anterior y empieza a comprender que se encuentra en una situación privilegiada. A lo largo de su recorrido vamos viendo sus carreras en solitario, su historia vital y los momentos previos al robo y encarcelamiento que le llevan a reevaluar su estatus privilegiado dado por el Gobernador (Michael Redgrave). 
La película comienza con Colin Smith (Tom Courtenay) corriendo, solo, a lo largo de un camino rural sombrío en algún lugar rural de la Inglaterra y a principios de los años 1960 , en el que únicamente suenan las pisadas del corredor de fondo.
En una breve voz en off, Colin nos dice que correr es la forma en que su familia siempre ha hecho frente a los problemas del mundo, pero que al final, el corredor siempre está solo y separado de los espectadores, para enfrentarse a la vida por su cuenta. Colin se muestra a continuación, con un grupo de otros jóvenes, todos esposados en un furgón que se dirige al reformatorio de Ruxton Towers, un centro para delincuentes juveniles. 
Tras ser tratados con desdén y de forma autoritaria por los funcionarios y despojados de sus ropas, los chicos empiezan a uniformarse y a conocer la realidad del reformatorio. Poco después pasan a ser supervisados por el "Gobernador", un hombre que cree que el trabajo duro y la disciplina impuesta, hace a los miembros útiles en la sociedad. Colin se presenta como un joven hosco y rebelde, e inmediatamente se hace notar entre los internos y los funcionarios. 
Una parte importante del programa de rehabilitación del Gobernador es el atletismo, y pronto se da cuenta de que Colin es un corredor brillante, que fácilmente puede superar al corredor más brillante de Ruxton de larga distancia. Vamos conociendo al detalle el valor que el Gobernador da al atletismo. Quiere usar el deporte como trampolín en su escala social o administrativa, algo que se ve mejor en la novela que en la película. El valora el deporte pues fue deportista y aprecia la facilidad para la carrera de Colin. El Gobernador está especialmente interesado en la competición en la carrera de cinco millas de campo a través en contra Ranley, una institución privada que cuenta con estudiantes de clase superior y con fuerte tradición en el atletismo. El Gobernador ve la invitación como una forma importante de demostrar el éxito de su programa de rehabilitación. 

El gobernador señala a Colin como el más brillante, ofreciéndole trabajos de jardinería al aire libre- los mejores para los chicos del reformatorio, frente a los talleres- y, finalmente, la práctica libertad para entrenarse fuera de las alambradas de Ruxton. 
Todo esto se va trufando de una serie de flashbacks en los que nos muestran cómo Colin su difícil vida familiar, la pobreza económica y moral en la que viven – especialmente su madre- , la enfermedad y muerte de su padre, las dificultades los trabajadores en Nottingham industrial y las ridículas pensiones después de toda una vida de trabajo. Así descubrimos a Colin en casa, hijo de una familia obrera, el mayor de 4 hermanos, preocupado por la enfermedad terminal de un padre que se niega el tratamiento, la muerte del mismo, o la pensión -£ 500 en dinero del seguro- de su padre tras haber trabajado toda su vida en una fábrica local. De hecho rechaza una oferta de trabajo para integrarse en la misma. 
También descubrimos se pésima relación de Colin con su insensible madre (Avis Bunnage), que cuenta abiertamente con un amante. La madre con las 500 libras decide ir de compras con sus hijos. Lo gasta en ropa, una televisión y muebles nuevos. Poco después a la casa familiar se traslada el amante de la madre, con lo que se inicia un nuevo periodo de turbulencias en la vida de Colin, especialmente cuando la madre echa a su hijo a su amigo Mike, con el que le vimos ya robar un vehículo. Colin y Mike salen a la calle. 
Colin utiliza su porción del dinero del seguro para divertirse con Mike y dos chicas. Con ellas empiezan a salir y deciden hacer una excursión a la playa de Skegness, donde Colin se enamora de Audrey (Topsy Jane), y confiesa que ella es la primera mujer con la que ha tenido relaciones sexuales. 

Una vez de regresa Colin parece que quisiera buscar trabajo, lo que implica sus sentimientos hacia ella son tales que pudieran casarse. Pero Colin se entrega a la pequeña delincuencia en compañía de su mejor amigo, Mike (James Bolam). Una noche, mientras van deambulando por las calles de Nottingham. 
Mike ve como en un segundo piso hay una ventana abierta en la parte posterior de una panadería. Tras escalar habilidosamente descubren que no hay gran cosa que robar excepto la caja del dinero, que contiene alrededor de £ 70. Mike quiere emplearlo en otra excursión a Skegness con las chicas, pero Colin es más cauteloso y se esconde el dinero en una tubería de desagüe fuera de su casa prefabricada. 
Al día siguiente se presenta la policía, acusando a Colin del robo. Él le dice con desprecio al detective (Dervis Ward) que no sabe nada al respecto. El detective registra la casa con una orden de allanamiento en una visita posterior, pero no encuentra nada. 
Finalmente, frustrado y enojado, vuelve a decir a Colin que está a la expectativa. Un día de lluvia se presenta el policía que tras hablar con él, descubre el dinero a pesar de que Colin intenta ocultarlo torpemente, pero el torrente de agua que se vierte por la tubería desaloja el dinero, lo que hace llevar a los pies de Colin. 
Esta historias domésticas y de libertad se entremezclan en flashbacks con experiencias de Colin en Ruxton Towers, en la que debe lidiar con los celos de sus compañeros de prisión por el favoritismo hacia él por parte del Gobernador, sobre todo cuando el gobernador decide no castigar a Colin, como lo hace los otros, especialmente tras un motín en el comedor dada la mala calidad de la comida servida en Ruxton. Colin es testigo del tipo de tratamiento que se da a sus compañeros que no son tan afortunados - palizas, dietas con pan y agua, degradando el trabajo en el taller de máquinas o en la cocina. Su propio amigo Mike, también ya encarcelado, se echa en cara todo eso. 
Por último, el día de la carrera de cinco millas contra la gente de Ranley llega, y Colin identifica rápidamente al corredor estrella de Ranley (interpretado por James Fox). El Gobernador orgulloso mira como el pistoletazo de salida se produce y Colin adelanta pronto al mejor de Ranley. 
Colin empieza por detrás del chico de Ranley pero poco a poco lo alcanza y, finalmente, lo supera. De hecho, ya muy avanzada la carrera tiene una cómoda ventaja. Su triunfo está asegurado; pero una serie de imágenes le van sacudiendo su mente de su vida en el hogar y de su estancia en el reformatorio (el abandono de su madre, el cadáver de su padre, charlas con detectives, la paliza a un compañero, la cara del Gobernador, sus compañeros) o la desesperanza de cualquier vida futura con Audrey de tal manera que lo frena cuando quedan pocos metros de la línea de meta, él deja de correr y permanece en el lugar, a pesar de las llamadas y protestas de la multitud de Ruxton Towers, especialmente la mirada atenta e incrédula del Gobernador. 
En primer plano, Colin mira directamente a los ojos con una sonrisa tan burlona como rebelde, una expresión que se mantiene cuando el corredor de Ranley le sobrepasa y cruza la línea de meta. El Gobernador está intensamente enojado. Lo han dejado en ridículo. 
Al final, Colin está de vuelta en el taller de máquinas, castigado e ignorado por el Gobernador. Pero él parece tranquilo - incluso contento - con su soledad, porque él se ha negado a someterse a la autoridad. En esa Ingleterra ya no gana nadie. Hasta aquí la película. 

La película se presentó el 21 de septiembre de 1962. La película fue producida y dirigida por Tony Richardson. Era su tercer largometraje. Implicó la eclosión del "FreeCinema" en el Reino Unido, un movimiento próximo a la "Nouvelle vague" francesa, pero de menor duración en el tiempo, al menos como influencia. Gran parte del rodaje tuvo lugar en Nottingham, en Lincolnshire, los en Ruxley Towers, un castillo que imitaba el estilo victoriano construida por el Señor Foley. El edificio había sido utilizado como base NAAFI en la guerra, dándole un ambiente militar ubicado en los alrededores de Claygate (Surrey), en Camber Sands (Camber, East Sussex) las escenas en la arenosa playas de Skegness beach. 

La música, de instrumentos de viento, sobre todo el clarinete, subraya la estridencia de los hechos que se exponen. La música, un elemento constante en la película que hace bailar al protagonista con su chica y a Mike con la suya, pero también en momentos estelares y , prácticamente, durante todo su desarrollo se presenta a ritmo de jazz, de John Addison le ofrece unas texturas muy agradables, a esos paisajes de campo bajo cielos grises. 

Mezclado temas más sobrios de clarinete y trompeta, con piezas para orquesta especialmente con instrumentos de viento, en concreto, destaca la trompeta interpretada por Fred Muscroft (el Principal Cornet de los guardias escoceses en el momento) , se presenta por en momentos para reafirma las ideas de las escenas o marcar cánones estéticos. A ella se le suman canciones como Chumbawamba "Alright Now", y, si hubiese sido realizada añños más tarde podríamos haber esperado canciones de los Who como “My generation” ¿por qué no? , o la música, en este caso, un himno Jerusalem de William Blake, que aparece en la patética función teatral que acaba con los chicos del correccional cantando a coro y que también suena también al final de la película: 
¡Traedme mi arco de oro ardiente! 
¡Traedme mis flechas de deseo! 
¡Traedme mi lanza! 
¡Oh nubes, abríos! 
¡Traedme mi carroza de fuego! 
No cesaré en mi lucha mental, 
Ni dormirá mi espada en mi mano 
Mientras una nueva Jerusalén no hayamos construido 
En la verde y placentera Inglaterra. 

La magnífica fotografía en blanco y negro lleva a la pantalla un paisaje cinematográfico evocador, con aroma a cine clásico, pero de naturaleza vanguardista. 
El trabajo de montaje que gusta de juegos temporales a modo de flashbacks es magnífico, por el ritmo y la cadencia y por su interés narrativo y explicativo del personaje. La narración presenta en paralelo, mediante un brillante juego de flashbacks, el presente y los recuerdos del muchacho. 
Rodada con una cámara vivaz y siempre en movimiento, que le aporta un ritmo dinámico y que gusta de jugar con la profundidad de campo y los sentimientos de los protagonistas.
Obtuvo varios reconocimientos como el BAFTA al mejor actor principal debutante (Tom Courtenay) y el premio al mejor actor (Tom Courtenay) en el Festival del Mar del Plata (Mar del Plata Film Festival) y la nominación al mejor director de cine extranjero (Tony Richardson) por en los Italian National Syndicate of Film Journalists, o sea, el premio de la crítica en Italia. 
La crítica la considera la obra modélica e inicial del Free Cinema inglés. Un movimiento que apuesta por romper las reglas del cine británico que se basaba en un perfeccionismo social marcado por estereotipos. Daniel Andreas en filmaffinitty dice que “Tres años más tarde que "Los 400 golpes", del francés Truffaut, pero seis antes de "If...", de su compatriota Anderson, Richardson dirigía esta excelente obra, en la que un joven internado en un reformatorio desahoga su frustración y rabia corriendo. La magnífica interpretación de Courtenay, el inteligente intercalado de flash-backs para contar la vida anterior del protagonista, y la contundente dirección de Richardson (a pesar de algunos recursos, muy de la época, poco afortunados: el uso de la cámara rápida, esas cortinillas en estrella, alguna estridencia musical al final... todos por fortuna anecdóticos) se quedan en la retina. El final, sencillamente impecable.” 
En el diario El País, Fernando Morales dijo de ella que era “Espléndida y emotiva historia (...) Un clásico de la cinematografía europea. Imprescindible".
La narración de la historia es sólida, está bien construida y su realización es magnífica. A través de las imágenes vamos explorando el interior del reformatorio, el alma de los educadores, el conservadurismo del director, el liberalismo del nuevo educador, la utilización de Colin en provecho de la vanidad personal del director, etc. Así vemos a un Colin afectado por el dolor y desarraigo, a causa de la pobreza y la desestructuración familiar, el desafecto de la madre, el egoísmo del padastro, el maltrato psicológico y emocional del reformatorio, la arbitrariedad del director. Su única salida es la transgresión y su rebeldía contra la injusticia. No quiere privilegios: quiere lo que merece.
El guión construye una narración tensa, dramática y conmovedora y una dirección que impone a la obra un fuerte ritmo, brío, sin sermones y con mucho sarcasmo, una gran coherencia narrativa y una profundidad psicológica inusual para esta historia de rebeldía que culmina en un desenlace final. Especialmente importante en la película es el uso de del flashback, que hace que ambas partes del relato encajen a la perfección tanto las relaciones que se dan dentro y fuera de la institución. 
Además la película usa recursos estilísticos supongo que novedosos para la época como fueron las cámaras rápidas con música discordante y cómica, cortinillas con estrella,etc… le hace perder una seriedad pero que recupera en sus travellings desde largas perspectivas o desde la espalda del corredor y los planos detalle. 

La interpretación de Tom Courtenay - tenía 25 años cuando encarnó este papel de adolescente Colin Smith- es magnífica y convincente representando al corredor enjuto y espigado y tiene una poderosa zancada, pero también al rebelde con causa que opta por desafiar a la autoridad y que corre sin meta alguna. Los halagos recibidos como corredor no se los dan por afecto, como apoyo, o por generosidad o justa correspondencia sino por egoísmo y vanidad. Su meta aparentemente es la libertad, pero ¿para qué? ¿quién le espera? ¿Qué futuro le espera tras la línea de meta?.
La película sitúa a sus personajes a fondo en su entorno social. La conciencia de clase abunda en todo: los "ellos" y nociones "nosotros" que Richardson muestra reflejar la base misma de la sociedad británica de la época, la del "caballero correcto" de Redgrave y la de los jóvenes internos de la clase trabajadora. No hay expectativas. Como dirían los “Sex Pistols” “No future”. 

viernes, 7 de febrero de 2014

La última carga o aquellas derrotas que son victorias


Me ha resultado llamativa la última película que he visto. En primer lugar, pues tiene un aire moderno en su concepción, pero, en algunos momentos, rezuma los 46 años años que tienen. Por otro lado, y después de haber visto tan recientemente Behind the candelabra, el biopic sobre Liverace, hay elementos comunes en lo vital entre el músico norteamericano y el director británico.
De hecho, ambos mueren en fechas muy cercanas y de los mismo, pues Cecil Antonio "Tony" Richardson , el director de la película que he visto hace unas horas, muere al igual que el showman americano del SIDA , a los 63 años en 1991. Es más, fueron de los – digamos- grandes nombres que cayeron en este plaga que arrasó el mundo, especialmente del cine y de la música en esas fechas, pero que todavía hoy hace estragos en el continente africano y sigue bastante más cerca de nosotros de lo que creemos. 
La película en cuestión que vi ayer se trata de la británica La última carga, también conocida como La carga de la brigada ligera (The Charge of the Light Brigade) que presentó José Luis Garcia en aquellos magníficos programas de cine de los lunes por la noche en su programa ¡Qué grande es el cine!. En los mismos tan importante como la película eran la presentación por parte de Garci y los invitados como el debate posterior.

La película es obra de Cecil Antonio "Tony" Richardson , el máximo exponente del free cinema, fallecido en 1991, tras dejar tras de sí obras de peso como La soledad del corredor de fondo (1962), película que sigue pendiente de ser revisada tras la lectura del libro en verano, y especialmente la obra que le dio más fuste como director la película Tom Jones que fue Premio de la Academia de Hollywood en 1964. 
La película es, como he dicho al principio del año 1968, y estuvo producida por Neil Hartley para la Woodfall Film Productions, mientras la distribución recayó en la United Artists, aunque la Metro-Goldwyn-Mayer no se quedó al margen. Se invirtió en la misma 6.500.000 de dólares, aunque apenas se recuperó en taquilla la mitad. Unos tres millones. 
La última carga, tienen un guión firmado por Charles Wood y John Osborne s de 1968 y fue dirigida por Tony Richardson, y pretende ser auténtica versión de la desastrosa batalla de Bataclava, una de las más importantes de la ya olvidadísima Guerra de Crimea(1853-1856), y que está basada en las investigaciones realizadas por Cecil Woodham-Smith y presentadas en su libro The Reason Why (1953), es decir, la Razón del por qué. 
Contrastaban con la meticulosa dirección artística de Edwad Marshall y la cinematografía o fotográfica del reputado David Watkin, así como la musica de John Addison. Para el montaje se contó con Kevin Brownlow y Hugh Raggett.

A lo largo de la película destaca tanto al inicio de la misma, como en otros momentos con en la declaración de guerra y las primeras informaciones, nada reales de los éxitos británicos, en Crimea, las animaciones realizadas por Richard Williams en el estilo contemporáneo del Punch Magazine, revista especializada en explicar los acontecimientos políticos en torno a la batalla. En la que, al parecer, los Monty Phyton tuvieron mucho que hacer y decir. 
De hecho cuando empezó la película mi hijo me preguntó si la película era americana y yo le dije, tras ver las animaciones, que no podían ser que responden al modelo británico y explicativo que tanto gustaba a la audiencia literaria y de revistas británicas del último cuarto del siglo XIX y de la primera mitad del XX, y que, según he leído, tenía como finalidad informar a la audiencia estadounidense de la que fue política británica de mitad del siglo XIX. 
La película contó con la presencia de algunos de los grandes de la escena británica de los sesenta como fueron John Gielgud como Lord Raglan, Trevor Howard como Lord Cardigan y Vanessa Redgrave como Clarissa Morris,. Igualmente participan en la misma David Hemmings como capitán Nolan y Mark Burns como capitán William Morris, Peter Bowles como el Capitán Duberly, así como Harry Andrews como Lord Lucan. En otros papeles están Jill Bennett como la señora Fanny Duberly, Marcos Dignam como general Airey, Leo Britt como General Scarlett, Howard Marion-Crawford como Sir George Brown, TP McKenna como William Howard Russell, Corin Redgrave como Featherstonehaugh, Alan Dobie como Mogg, Ben Aris como Maxse, Norman Rossington como el Sargento Mayor Corbett, Georges Douking como St. Arnaud y Willoughby Goddard como Squire.


La historia comienza con las animaciones de Richard Williams imitando a las del ya comentado Punch Magazine y nos presenta como estaba el mundo dividido por animales que representan a los países: Turquía (Turkey, por un pavo), Rusia (un oso), el Reino Unido (el león)… 

Casi de inmediato vemos al coprotagonista de la historia un altivo Lord Cardigan arengando a los jinetes que componen uno de los cuerpos más prestigiosos de la caballería británica. A ese cuerpo se va a incorporar de manera inminente el capitán Nolan, un militar que ha llevado a cabo su carrera en la India. 
Desde la incorporación del mismo descubrimos de que se trata de un magnífico jinete, experimentando además en la guerra en el subcontinente asiático.

El capitán Louis Nolan , es como digo un veterano de las campañas en la India, y además se trata de un militar que ha subido en el escalafón gracias a su experiencia y su alto grado de competencia. Frente a Nolan, se encuentra una jerarquía que ha adquirido su rango a través de su estrato social aristocrático. La incorporación al regimiento de Lord Cardigan no es fácil. Como tal, es mirado con desprecio a sus colegas, que en su mayoría aristocráticas lo que le lleva desde el inicio a enfrentarse a los mismos y especialmente por ser considerado un oficial de inferior categoría por sus compañeros. 
Todo esto se produce en los meses previos del inicio de la Guerra de Crimea (1853-1856) lo que lleva a un alistamiento de soldados en los barrios marginales de un Londres pobre y brumoso. 
Nolan mantendrá continuos enfrentamientos con el rudo Lord Cardigan a causa de su despótica actitud, pues trata el regimiento bajo su mando como su propiedad personal. 
Un regimiento elegantemente uniformado y relativamente bien equipado y mejor entrenado , pero que soportan unas condiciones de vida miserables- especialmente visibles cuando llegan como reclutas al cuartel- y que son castigados sin piedad por los errores leves en sus funciones. 
Nolan se enfrenta una y otra vez con Cardigan, tanto es así que pide contra él un consejo de guerra con el fin de publicitar el carácter despótico e inhumano del Lord director del regimiento. Mientras tanto, el Imperio ruso invade un territorio perteneciente a ese enfermo crónico del siglo XIX, el Imperio Otomano. 
Gran Bretaña se une a la alianza de otras naciones europeas , incluso muy a su pesar a Francia – la memoria de Waterloo está en la mente de algunos de sus dirigentes como Lord Raglan - , así que se crea un cuerpo multinacional para acudir en ayuda de Turquía, aunque todos están más interesados en la adquisición de territorios, especialmente los ingleses que ven en los rusos unos competidores para sus intereses en la India. Gran Bretaña quiere demostrar que todavía es la dueña del mundo, y lo quiere mostrar a través de su poderío militar. 
Las fuerzas británicas han de ser dirigidas por Lord Raglan , un hombre amable y educado, pero con poco espíritu, hombre que recibe a Nolan y le pide que olvide su conflicto con Cardigan. No obstante, Lord Raglan es un pobre estratega militar algo que demostrará a lo largo de la guerra. 

Entreverada – si me sirve este símil jamonero- está el reencuentro entre dos amigos, la del capitán Louis Nolan y el capitán William Morris. El reencuentro de la vieja amistad entre ellos, se reactiva y en esa misma historia se introduce la novia, Clarissa, que, al poco de comenzar la película se convierte en la mujer de William, pero en la amiga, la mejor amiga, la íntima amiga, y casi amante de Clarissa.

Una casi poética declaración de amor de Clarissa ante Louis, es evitado por el caballeroso militar. Poco antes de partir al conflicto armado, Clarissa le comenta a Louis Nolan que está embarazada y que desearía que el hijo que lleva en su interior fuese suyo. Louis sale de la casa y se embarca con William al frente. 

Tras la declaración de guerra presentada magníficamente con la recreación de la cartelería de la época se inician los preparativos de la campaña.

Desde el principio las decisiones parecen erróneas. Lord Cardigan será el elegido para dirigir la caballería, pero en este cometido estará acompañado de su ¿cuñado? Y archienemigo, el igualmente desagradable Lord Lucan . El capitán Nolan, alistado igualmente para la guerra, será nombrado ayudante de campo del general Raglan, se alegra de alejarse de Inglaterra para evitar el asunto moralmente incómodo con Clarissa Morris, la esposa de su mejor amigo William . También viajan con el mando británico algunas mujeres. Entre las mismas Fanny Duberly, la esposa del oficial menor , que quiere observar la batalla de primera mano (y estar cerca de Lord Cardigan, de quien está platónicamente enamorada).

Con un mapa marítimo europeo vemos el transporte de tropas por el Mediterráneo, especialmente la de Gran Bretaña y su aliada Francia. El destino será Estambul / Constantinopla. Desde el Bósforo viajan directamente a la guerra de Crimea , donde tras un cómodo desembarco, marchan hacia el interior para atacar la ciudad estratégicamente importante de Sebastopol . 
En el camino a las fuerzas británicas empiezan a sufrir los efectos del calor y sobre todo de la enfermedad, especialmente el cólera , algo que no parece afectar a los comandantes. El capitán Nolan, aunque no es amigo de sus subordinados, se asusta al ver la desorganización del ejército pues ve como los hombres van cayendo poco a poco consumidos por la enfermedad. 
Cuando pasa el estallido, las fuerzas británicas y francesas ganan una batalla de infantería frente a un nido de resistencia rusa en lo alto de una colina. Lord Raglan se niega todavía a usar a la caballería para mantener su ventaja en los movimientos. 
Pero las relaciones entre los Lores, Cardigan y Lucan, no mejoran, a pesar de que ahora el destino es Sebastopol. La prensa inglesa empieza a transmitir la idea de que Sebastopol se ha tomado. De que el ejército británico ha tomado la ciudad del mar Negro y que el gobierno de Rusia ha sido humillado. Nada más lejos de la realidad. De hecho, los rusos refuerzan el camino de Sebastopol y dificultan el avance de los británicos. 
Además la sinrazón se apodera del mando británico. El orden de las tiendas es aparentemente más importante que la preparación y la estrategia. Prueba del absurdo son las cenas de gala programadas por Lord Cardigan, cada vez más fuera de la realidad. En una de ellas seduce a la señora Duberly. Sin embargo, la situación parece irse de las manos y casi nadie aprecia esto. 
Únicamente el Capitán Nolan que poco a poco se va exasperado a la ineptitud de Raglan y de los otros oficiales, lo que está causando la muerte innecesaria y un retraso inaceptable en la campaña. Sus emoción alcanza un punto crítico cuando un grupo de asalto ruso captura una bateria británica casi sin resistencia y sin ayuda de sus propios soldados, lo que conlleva el robo de las baterías de artillería tan necesaria en la defensa y en la ofensiva. 
Lord Raglan, comandante en jefe del ejército, tarda en darse cuenta de lo que está sucediendo, y Nolan prácticamente le exige que tome medidas para recuperar el valioso equipo. La primera orden de Raglan envía está tan mal redactada que los líderes de caballería lo interpretan como que se mantenga inamovibles. La orden era la siguiente «Lord Raglan desea que la caballería avance rápidamente hacia adelante, persiga al enemigo, e intente impedir que retire sus cañones. La artillería montada puede acompañarle. La caballería francesa se encuentra a su izquierda. Inmediato».

Nolan asegura que la orden es otra, y decide entregarla personalmente, y solicita permiso para entregarle a Cardigan la orden de actividad para la brigada ligera , con un objetivo: perseguir a los rusos. Cardigan dirigió 673 (ó 661) jinetes directamente a través del valle existente entre la colina de Fedyukhin y la de la calzada, el valle que más tarde el poeta Alfred Tennyson denominará Valle de la muerte.

Como suele suceder, los soldados de caballería británicas están en un valle cómodo para la cabalgada, que se bifurca en dos direcciones: uno contiene los asaltantes que escapan, y el otro una batería de artillería y una reserva considerable de la caballería rusa. Lord Raglan no ha molestado en mencionar esto en su orden, ya que la disposición de la tierra es evidente desde su alta posición ventajosa. Pero Cardigan, a su nivel más bajo, sólo se fija en los cañones, y supone que se debe cargar contra ellos. 
Conforme la caballería avanza hacia el fuego de los cañones Nolan se da cuenta de su error, pero es asesinado por la metralla de la artillería antes de que pueda advertir a Cardigan. 
La brigada ligera, desgarrada por los cañones, choca con los rusos, entrando entre la batería, pero luego, tras sufrir muchas bajas, se retira. Con la mayor parte de su fuerza, de baja por la muerte de caballos y jinetes o heridos, Lord Cardigan, regresa. Irónicamente, a pesar de haber atacado en primer lugar – cuidado en que alguien se adelante- sale ileso. 
Como consecuencia de esta acción, tan valerosa como inapropiada, la Brigada Ligera, compuesta por cinco regimientos de Dragones Ligeros, Lanceros y Húsares, fue casi totalmente destruida Tras la batalla, tras la derrota comienza un debate absurdo en que nadie reconoce sus errores. Unos oficiales discuten con otros sobre quién debe asumir la culpa por el desastre. 
Mientras vemos en el campo de batalla como el caballo de Nolan se va cubriendo de polvo y transformándose en un esqueleto. Acabando así la película. 

Como ya hemos señalado el guión fue escrito por Charles Wood a partir de un primer borrador (sin acreditar) por John Osborne . Su objetivo era ser reflejar de manera auténtica y brutal la derrota de la caballería británica en esta batalla. La historia , dicho queda, está basada en parte en la investigación de Cecil Woodham-Smith en su obra La razón del por qué (1953). Y es que Laurence Harvey había comprado originalmente los derechos cinematográficos esta obra para su propia compañía de producción . Tras una entrevista con Richardson, Harvey exigió un papel en la película. Se le dio el papel de Príncipe Radziwell, un oficial polaco con la brigada pesada , pero su parte no fue editada de la película terminada. Esta demanda condujo a un enfrentamiento entre Tony Richardson y John Osborne, cuando éste se negó a alterar su guión por ser demasiado cercano al libro de Woodham-Smith. 
Mención aparte merece los extraordinarios carteles que veo que fueron de los Monty Python en los títulos de créditos y a lo largo de varios insertos de la película, a medio camino entre la psicodelia y el realismo industrial. Sólo las que abren la película y sirven de fondo a los títulos de crédito ya dan una idea bastante ajustada del tono cáustico que predominará durante los 140 minutos siguientes. 
En sus memorias, Tony Richardson menciona que intentó contratar al actor Rex Harrison para el papel de Lord Cardigan. Sin embargo, un periódico informó erróneamente que George C. Scott podía ser el elegido para el papel. Esta noticia enfureció a Harrison y se salió del proyecto, dejando finalmente a Trevor Howard. Es curioso pero para estas fechas el director Tony Richardson estaba casado – se supone que la película se rodó en 1967- con la actriz Vanessa Redgrave, cuyo matrimonio duró desde 1962-1967. Pues bien, las dos hijas que tuvo la pareja , Natasha (1963-2009) y Joely Richardson (nacido en 1965), las dos actrices, aparecen en la película en muy pequeños papeles sin acreditar. Ese año dejó a Redgrave por la actriz Jeanne Moreau , que , a su vez, abandonó por Grizelda Grimond (1972) . Pero lo cierto es que Richardson era bisexual, y fue sus relaciones homosexuales les que le llevaron a contraer el VIH y con ello la muerte por SIDA en 1991. 

La película fue rodada en Londres - Carlton House Terrace en St James, en el Hospital Naval Real de Greenwich, en la Real Casa de la Moneda , frente a la Torre de Londres, como el cuartel general del Ejército. Mientras que las escenas de cuarteles en la primera mitad de la película fueron filmadas en Aldershot , en Hampshire, mientras que las escenas de "Crimea", incluyendo la propia carga, fueron filmadas en Turquía con las secuencias de acción, dirigida por Bob Simmons . 

La dirección realiza una ambientación muy cuidada y ocupa a más de 600 extras a caballo en la escena final y que pudo inspirar las escenas de batallas al propio Stanley Kubrick en “Barry Lyndon”. 

La música, nominada al Anthony Asquith Award, combina fanfarrias marciales, melodías dramáticas y aires heroicos, mientras que la brillante fotografía es de David Watkin , el mismo de "Memorias de África", 1985.

La película fue estrenada en 11 de abril 1968 y tiene una duración de 139 minutos y la película recibió críticas generalmente positivas, pero resultó ser un fracaso en taquilla. La carga de la Brigada Ligera fue nominada a seis premios BAFTA Film Awards, pero no pudo ganar en cualquier categoría. Entre los mismos estaban Mejor Música ( John Addison ), Mejor Actor ( Trevor Howard ), Mejor Dirección de Arte ( Edward Marshall ), Mejor Fotografía ( David Watkin ), Mejor diseño de vestuario ( David Walker ), Mejor montaje ( Kevin Brownlow ) y Mejor Sonido ( Simon Kaye ). 
Fue criticado por presentar al impulsivo y arrogante Capitán Louis Nolan como un héroe y por presentar a Fanny Duberly la esposa de un oficial como una infiel y ávida de sangre. Miguel Ángel Palomo en el Diario El País dijo de ella que se trataba de un "Terrible retrato de la locura del ejército británico en la guerra de Crimea. (...) torrente de imágenes, pretenciosas si se quiere, pero recorridas por la ira de un cineasta comprometido. Adorna la película la flor y nata del cine británico, con una maravillosa Vanessa Redgrave a la cabeza." 

No obstante, entre las posibles causas que expliquen el poco éxito de la película, especialmente en los Estados Unidos, fue la de su propia fecha de realización, 1968, con un país metida hasta las cejas en la guerra de Vietnam, en plena efervescencia del pacifismo, antimilitarismo, el absurdo - Trevor Howard tratando de encajarse en los ceñidos pantalones rojos del 11º de Húsares. “Forward the Light Brigade! / Charge for the guns´ he said…”- y descontento general son evidentes, y se ha argumentado que, en retrospectiva, puede considerarse como una advertencia contra las intervenciones militares en otras tierra, o que la humillante derrota en la batalla de Balaklava (el 25 de octubre de 1854 ) quedaba ya demasiado alejada del mito británico, especialmente tras el olvido de la sociedad victoriana, ya definitivamente olvidada tras la segunda guerra mundial como refleja esa soledad del corredor de fondo.

La guerra no es un juego, sino un lugar terrible, asfixiante y desprovisto de espectáculo. Es más la guerra de Crimea fue la primera guerra documentada fotográficamente , incluso alejada de la poesía que intentó dar un recuerdo permanente a los héroes con la pluma de Lord Alfred Tennyson en un celebérrimo e histórico poema:
“¡Adelante, Brigada Ligera!” 
“¡Cargad sobre los cañones!”, dijo. 
En el valle de la Muerte 
cabalgaron los seiscientos. 
 “¡Adelante, Brigada Ligera!” 
¿Algún hombre desfallecido? 
No, aunque los soldados supieran 
que era un desatino. 
No estaban allí para replicar. 
No estaban allí para razonar. 
No estaban sino para vencer o morir. 
En el valle de la Muerte 
cabalgaron los seiscientos. 
 Cañones a su derecha, 
cañones a su izquierda, 
cañones ante sí descargaron y tronaron. 
Azotados por balas y metralla, 
cabalgaron con audacia 
hacia las fauces de la Muerte, 
hacia la boca del Infierno 
cabalgaron los seiscientos. 
Brillaron sus sables desnudos, 
destellaron al girar en el aire 
para golpear a los artilleros, 
cargando contra un ejército, 
que asombró al mundo entero: 
zambulléndose en el humo de las baterías 
cruzaron las líneas. 
Cosacos y rusos 
retrocedieron ante el tajo de los sables. 
Hechos añicos, se dispersaron. 
Entonces regresaron, pero no, 
no los seiscientos. 
Cañones a su derecha, 
cañones a su izquierda, 
cañones detrás de sí, 
descargaron y tronaron. 
Azotados por balas y metralla, 
mientras caballo y héroe caían, 
los que tan bien habían luchado
entre las fauces de la Muerte 
volvieron de la boca del Infierno. 
Todo lo que de ellos quedó, 
lo que quedó de los seiscientos. 
¿Cuándo se marchita su gloria? 
¡Oh qué carga tan valiente la suya! 
Al mundo entero maravillaron. 
¡Honrad la carga que hicieron! 
¡Honrad a la Brigada Ligera, a los nobles seiscientos!” 

"La última carga" (1968) ofrece una combinación de lucha y de muerte, de desconcierto e de incapacidad, de errores y de arrojo, de sacrificio y de torpezas, de amor y de insatisfacción, de irresponsabilidad del mando y de didáctica, especialmente para aquellos cuyas referencias históricas sobre la guerra de Crimea son más bien, escasas, muy escasas.
Pero lo que más me duele, además de mi desconocimiento histórico detallado sobre el conflicto, es que tras grabar la película, no grabé el debate. Un debate en el que, además de José Luis Garcia, participaban Clara Sánchez, Javier Rioyo, Juan A. Porto. Por suerte existe Youtube, un portal, una herramienta, que nos permite recuperar momentos que , desgraciadamente, perdimos por ganar un poco de sueño. Aquí tenéis un fragmento interesante e inteligente de aquel debate televisivo tras la película.