miércoles, 31 de mayo de 2017

Deep impact


Pude ver por primera vez esa película alrededor del año 2000. Todavía durante la misma podía salvarme. Alguna vez más que la he vito también. Sin embargo, hoy , cuando la estaba viendo me he dado cuenta que yo estaría ya excluido del grupo de personas que podrían ser salvados y llevados a ese refugio en las cuevas de piedra caliza de Missouri . Lo he comentado con mi mujer, a la que le encantan este tipo de películas de tipo catastróficas ¡Qué chasco! ahora sí que soy mayor. 

Deep Impact es una película de desastre de ciencia ficción y de temática catastrofista que parte de un presupuesto posible , aunque improbable para explicar la destrucción del planeta Tierra.

Es una película del año 1998 dirigida por la directora - y productora- Mimi Leder con una corta carrera cinematográfica, pero una larga experiencia en el mundo de las TV Movies y sobre todo en las series tanto como directora como productora ejecutiva de las mismas tales como John Doe, Urgencias o The Leftovers, por citar algunas.

La película escrita por Bruce Joel Rubin y Michael Tolkin fue producida por David Brown y Richard D. Zanuck para Manhattan Project, Zanuck / Brown Productions, siendo distribuido por la Paramount Pictures y DreamWorks Pictures . Contó con un presupuesto de $ 80 millones de dólares, consiguiendo en taquilla 349,5 millones de dólares. Todo un éxito.

Fue la última película del director de fotografía alemán Dietrich Lohmann pues falleció en 1997 y que trabajó en los Estados Unidos desde 1988 responsabilizándose así de la fotografía en los  rodajes de The Innocent, Color of Night, A Couch in New York, The Peacemaker además de Deep Impact. Dietrich Lohmann estuvo muy enfermo durante la fase de producción de la película, y el reparto y el equipo descubrieron que se estaba muriendo de leucemia como finalmente pasó.
La música fue una composición de James Horner, mientras que el montaje fue responsabilidad de Paul Cichocki y David Rosenbloom.

El reparto lo integraban Elijah Wood como Leo Biederman, Téa Leoni como Jenny Lerner, Robert Duvall como el capitán Spurgeon "Fish" Tanner, Morgan Freeman como El Presidente de los EE.UU Tom Beck, Maximilian Schell como Jason Lerner, Vanessa Redgrave como Robin Lerner, Leelee Sobieski como Sarah Hotchner, James Cromwell como ex secretario del Tesoro Alan Rittenhouse, Ron Eldard como Comandante Oren Monash, Mary McCormack como Andrea "Andy" Baker, Aleksandr Baluev como coronel Michail Tulchinsky, Blair Underwood como Mark Simon, Jon Favreau como Gus Partenza, Laura Innes como Beth Stanley, Richard Schiff como Don Biederman, Mike O'Malley como Mike Perry, Rya Kihlstedt como Chloe, Charles Martin Smith como el Dr. Marcus Wolf, Dougray Scott como Eric Vennekor, Francis X. McCarthy como general Scott, Kurtwood Smith como Otis Hefter, Denise Crosby como Vicky Hotchner, Jason Dohring como Jason, Christopher Darga como Líder de la Sección.

El 10 de mayo de 1998, el astrónomo adolescente aficionado Leo Biederman descubre un objeto inusual cerca de las estrellas Mizar y Alcor en una fiesta de la estrella en Richmond, Virginia con el club de la astronomía de su escuela. El adolescente Leo Biederman (Elijah Wood) se había unido al club de astronomía del instituto para estar más cerca de su chica, Sarah Hotchner (Leelee Sobieski), pero no imagina que en una noche de observación descubrirá un cometa.

Cuando la información dada por Leo a su maestro, éste pasa la  información  al astrónomo Dr. Marcus Wolf (el intocable Charles Martin Smith), éste se da cuenta tras hacer algunos cálculos de dicho cometa chocará contra el planeta Tierra. Lamentablemente, antes de poder comunicarlo, el doctor Wolf fallece en un accidente automovilístico.

Un año después, parece que todo ha pasado desapercibido para la comunidad científica. Mientras una joven y ambiciosa periodista que trabaja para la cadena de MSNBC, Jenny Lerner (Téa Leoni), tiene dudas sobre la renuncia del secretario del Tesoro de Estados Unidos y su conexión con una mujer llamada "Ellie", llegando incluso a especular que el propio Presidente de Estados Unidos tiene un romance con dicha mujer. Así que se pone a investigar. Se entrevista primera con la secretaria personal del Secretario de Estado del Tesoro Alan Rittenhouse (James Cromwell), y, finalmente, con éste cuando va a iniciar un viaje en barco junto con una de sus hijas.

Nada más terminar la abortada entrevista con el político es abordada por un grupo de componentes del FBI que la llevan a una cochera inmensa en la que se hace acopio de alimentos. Para su sorpresa es recibida por el Presidente de los Estados Unidos Tom Beck (Morgan Freeman)  que le pide para el bien de la comunidad americana y mundial que no alimente falsa expectativas sobre escándalos. En todo caso le dice que en 48 horas anunciará la razón de tanto secretismo y qie ella podrá estar presente en la conferencia de prensa que de, otorgándole el honor de poder realizar la primera pregunta al Presidente.

Cuando llega a su despacho se pone a investigar sobre Ellie, descubriendo que Ellie no es una mujer, sino el acrónimo de Extinction Level Event: ELE. Es decir, evento ligado a la extinción.

A pesar de todo lo que esto supone debe hacer frente a la crisis sentimental y familiar que viven sus padres, Jason y Robin Lerner (Maximilian Schell y Vanessa Redgrave respectivamente) ,pues no sólo se han separado, sino que además él se ha vuelto a casar con una chica dos años mayor que ella, algo que le irrita.

Dos días después tiene lugar la conferencia de prensa del Presidente de los Estados Unidos Tom Beck (Morgan Freeman) en la que comunica públicamente la noticia: el cometa Wolf-Biederman, llamado así en honor a sus dos descubridores que en principio se ha pensado que ambos murieron, asumiendo erróneamente que Leo Biederman murió junto con el profesor Wolf) y que tiene un diámetro de doce kilómetros y es lo suficientemente grande como para destruir a la civilización humana al chocar contra la Tierra.

También explica que  Estados Unidos y Rusia planean enviar la nave espacial Orion  que lleva el nombre de 'Messiah' hacia el cometa y destruirlo utilizando cargas nucleares.  Informa igualmente que la tripulación estará dirigida por el Comandante Oren Monash (Ron Eldard), aunque conará igualmente con el apoyo del capitán Spurgeon Fish Tanner (Robert Duvall), un viejo y experimentado piloto que ha viajado a la luna, aunque estará acompañado de un equipo formado por prometedores  científicos y pilotos de Estados Unidos y Rusia Andrea "Andy" Baker (Mary McCormack),  el coronel Michail Tulchinsky (Aleksandr Baluev),  el joven de color Mark Simon (Blair Underwood) y Gus Partenza (Jon Favreau).

Después de que su nombre se menciona en la televisión, Leo habla en el Salón de Actos del instituto  sobre el descubrimiento y cómo la Casa Blanca pensó que murió junto al Doctor Wolf.

Por su parte, el la cadena de televisión una compañera de Jenny , Beth Stanley (Laura Innes) se sorprende del conocimiento por parte de ella de la noticia y de su proyección, quedando ella relegada desde ese momento a un segundo plano en lo profesional.

Mientras la expedición parte, y vemos las diferencias entre los jóvenes y el experimentado capitán, así como sus lazos familiares.

Después de aterrizar en el cometa, los miembros de la tripulación colocan bombas nucleares bajo la superficie, pero la operación ha sido más compleja debido a la dureza del cometa llegando a introducirlas sólo superficialmente , además van contrarreloj ya que si llega la  luz del sol y golpeara sobre la superficie del cometa.

La expedición logra colocar las cargas en la superficie del cometa no sin dificultades Sin embargo, los rayos del sol cubren la superficie, sobrecalentándola a más de 345 grados y hacen que los gases del interior del cometa estallen como géiseres. Uno de los tripulantes, Gus Partenza, fallece al verse expulsado hacia el espacio por un chorro de gas y otro, el Comandante Orenn Monash,  queda gravemente herido por la radiación solar y cegado debido a la luz directa no filtrada y sufre severas quemaduras faciales.

Cuando las cargas detonan, la onda de la explosión daña la Messiah y esta pierde contacto con la Tierra. Y lo que es peor, el cometa no se destruye, sino que se parte en dos pedazos: uno pequeño, de unos 3 km de diámetro "Biederman" (de 2,4 millas de largo) y otro , Wolf, de unos 9 km de diámetro, ambos pedazos avanzan en la misma dirección, hacia la Tierra.

El presidente Beck, al enterarse del fracaso de la Messiah, declara la ley marcial y anuncia que varios gobiernos del mundo están construyendo refugios subterráneos para tratar de sobrevivir al impacto.

El refugio nacional de Estados Unidos se encuentra en las cavernas calizas de Misuri. Para saber quienes podrán salvarse, el gobierno estadounidense organiza una lotería para salvar a 800.000 estadounidenses, ninguno con más de 50 años, que se salvarán junto a 200.000 científicos, ingenieros, maestros, artistas, soldados y oficiales preseleccionados, junto con sus familiares más cercanos. Es , como declara el presidente, una nueva arca de Noé.

Leo y Lerner, junto a sus familias, resultan preseleccionados. Pero, Sarah no. Por ello, Leo y Sarah se casan y al convertirse en familia consigue que su mujer y su familia queden preseleccionados.

Lamentablemente, la familia de ella queda fuera de la lista por error y Sarah decide quedarse con su familia.

Mientras tanto, se realiza un último esfuerzo contra el cometa y disparan misiles nucleares Titan sin éxito. Los cometas siguen en dirección a la Tierra.  El presidente Beck informa sobre esto y revela las trayectorias finales de los dos cometas. El fragmento de Biederman impactará el Océano Atlántico frente al Cabo Hatteras , lo que generará megatsunamis de hasta 1.100 m (3.500 pies) de altura.

Mientras el proceso de recogida es complejo. Las carreteras se llenan de personas que huyen hacia el interior de los Estados Unidos. Otras personas como Robin , la madre de  Jenny, decide suicidarse. Por su parte el padre de esta, Jason es abandonado por su mujer , que ha querido irse a pasar los últimos momentos con su madre.

Por su parte, Leo, ya en la entrada del refugio, decide regresar con Sarah, y se separa de su familia. En su viaje de retorno usando una motocicleta  la encuentra junto a su familia en la carretera con tráfico; los padres de Sarah insisten que Leo se lleve a Sarah y a su hermana bebé a las tierras altas de los Montes Apalaches.

Mientras tanto, Jenny renuncia a su sitio en el helicóptero de evacuación, a favor de una compañera de trabajo Beth Stanley con su hija pequeña.

En la espera, retoma contacto con su padre, Jason Lerner (Maximilian Schell)  distanciado de ella tras la muerte por suicidio de la madre que lo hace  por padecer de una enfermedad incurable.


Finalmente, el fragmento pequeño del cometa, el Biederman, entra en la atmósfera del planeta y hace impacto fuera de Cabo Hatteras,  cae en el Océano Atlántico cerca de Bermuda a más de 40.000 km/h, y la explosión del impacto crea un megatsunami de más de 540 metros de altura.

La ola enorme llega a la costa este de Estados Unidos, y a las costas del Oeste de Europa y África, matando a millones de personas, incluida a Jenny y su padre, que estaban en la costa este de Norteamérica en el momento del impacto extraterrestre. Vemos como impacta contra Nueva York donde la cabeza cortada de la Estatua de la Libertad se ve arrastrada a las calles de Manhattan por la marea y quedando únicamente en pie las torres gemelas ¡Qué ironía!

Por su parte, Leo y Sarah, con otros logran escapar al subir a las cimas de los Montes Apalaches. El mundo se prepara para el impacto del fragmento más grande, que caerá en el oeste de Canadá y creará una nube de materiales vaporizados que bloquearan la luz del sol durante dos años, lo que matará toda vida vegetal y animal de todo el planeta (excepto los que estén en los refugios diseminados por todo el mundo).

En un último sacrificio, el capitán Tanner y todos los tripulantes del Messiah deciden estrellar su nave contra el fragmento, con todas las cargas que les quedan, ya que las bombas nucleares que habían detonado anteriormente sin éxito abrieron un agujero de 5 km de profundidad en el cometa, lo suficientemente profundo para destruirlo.

Luego de despedirse de sus seres queridos, impactan al fragmento y mueren, pero logran desintegrarlo y convertirlo en pequeños meteoritos, evitando así el fin de la Humanidad.

Después de que las aguas retrocedan, el presidente Beck habla a una gran multitud, animándoles a recordar y honrar a los héroes por su sacrificio que salvó al mundo, ya que cree que han sido bendecidos con una segunda oportunidad de llamar a la Tierra su hogar e instar a las naciones del mundo para continuar su recuperación. Mientras a sus espaldas se ve el Capitolio siendo reconstruido. Acabando así la película. 

Notablemente, Deep Impact fue lanzado en el mismo verano como un rival similar temático, Armageddon , que funcionó mejor en la taquilla, mientras que los astrónomos describieron Deep Impact como más científicamente exacta. Ambas películas fueron recibidas de manera similar por los críticos, con Armageddon anotando el 39% y Deep Impact con un 48% en Rotten Tomatoes . No obstante, Deep Impact recaudó más de $ 349 millones en todo el mundo con un presupuesto de producción de $ 80 millones.

Steven Spielberg compró los derechos del libro El martillo de Dios de Arthur C. Clarke. El libro y la película son distintos y su única similitud reside en que el cometa es partido en dos, y una de las partes lleva la devastación a la Tierra. Steven Spielberg fue productor ejecutivo de esta película. Hubo un acuerdo entre la  Paramount Pictures para distribuir la película en los Estados Unidos y por DreamWorks Pictures internacionalmente el 8 de mayo de 1998.

Otra película con el argumento de un impacto desde el espacio, Armagedón de Michael Bay, se estrenó dos meses y medio después de Deep Impact en EE. UU. ese mismo verano. La primera funcionó algo mejor en taquilla, siendo la película más taquillera del año. Sin embargo, Deep Impact fue aplaudida por algunos astrónomos como más acertada desde el punto de vista científico, y la crítica también la recibió mejor.

La película fue rodada en diversos puntos de los Estados Unidos. A destacar Prince William Pkwy SR en Manassas, Virginia, Washington, DC, , Los Padres National Forest, Angeles National Forest, Wilson Blvd y la calle N. Lynn de Rosslyn, en Arlington ( Virginia) en Los Ángeles, en los Universal Studios , en Columbia , en Nueva York con escenas en Times Square, en Washington Square Park, en Greenwich Village, en West Broadway y Thomas Street, Tribeca, o en Long Island. También en West River , Maryland. También se rodó en Malibu, en la base de la fuerza aérea de Edwards,en Hollywood, todas en California.

Jenny Lerner, el personaje interpretado por Téa Leoni, fue originalmente pensado para trabajar para CNN . Pero la CNN rechazó esto porque sería "inapropiado", así que apareció la MSNBC que accedió a aparecer en la película en su lugar, viéndola como una forma de ganar imagen de forma gratuita.

La directora Mimi Leder explicó más tarde que le hubiera gustado viajar a otros países para incorporar perspectivas adicionales, pero debido a un estricto horario de filmación y un presupuesto bajo, la idea fue abandonada.

El supervisor de efectos visuales Scott Farrar consideró que la cobertura de eventos mundiales habría distraído y retrasado las historias de los personajes principales. También hubo cosas que se dejaron a la improvisación. Por ejemplo, durante la asamblea escolar, un estudiante hace una observación a Biederman"¡Vas a tener más sexo que cualquier otra persona en nuestra clase!" . Esto fue improvisado por Jason Dohring , y las reacciones de los otros estudiantes son genuinas. También hay referencias realistas. Después de descubrir el cometa, uno de los astrónomos muere en un accidente automovilístico. Esto refleja la muerte en accidente de coche que realmente sucedió el 18 de julio de 1997, en el interior de Australia del astrónomo Eugene Shoemaker , que ayudó a descubrir el Shoemaker-Levy 9 Comet. La escena del atasco fue filmada en la ruta 234 del estado de Virginia, una derivación que estaba bajo construcción en ese momento. Aproximadamente 1.800 vehículos fueron usados ​​en la escena, vinieron sobre todo de voluntarios del suburbio de Washington, DC de Manassas, Virginia. State Route 234 (SR 234) es una carretera estatal primaria de Virginia.

Deep Impact llegó a obtener 349 millones de dólares, pudiéndose considerar un éxito de público. En cuanto a las criticas la película tuvo una recepción crítica mixta. En Rotten Tomatoes obtiene una valoración positiva para  el 48% de los críticos que disfrutaron de la película, con una calificación promedio de 5,8 / 10.

Para Elvis Mitchell, de The New York Times, la película "tiene un tono más reflexivo y pensativo de lo que suele ser este género", mientras que Rita Kempley y Michael O'Sullivan del The Washington Post criticaron lo que consideraban como actuaciones sin emociones y  falta de tensión. De hecho Michael O'Sullivan dijo de ella que "Para ser un drama de suspense, 'Deep Impact' es una sopa de interpretaciones letárgicas, floja, empalagosa y extrañamente enervante"

Por su parte, Kenneth Turan de Los Angeles Times defendió que "'Deep Impact' intenta, con éxito moderado, ser algo más que la suma de sus efectos especiales"

Para Lisa Schwarzbaum del Entertainment Weekly la película de Leder "establece un ritmo sincopado como nunca se ha visto en un espectáculo de catástrofes".

Ya en España Fernando Morales en  El País sostenía que era un "Efectivo y muy entretenido drama catastrofista. No se la pierda porque merece la pena".

Yo por mi parte decir que la película está bien. Es entretenida, es , incluso, científica posible , pero deseable que este tipo de cosas no se cumplan pues un Deep Impact real sería eso, impact...ante!



domingo, 28 de mayo de 2017

La gran ola


Recuerdo la primera vez que visité Lisboa me quedé impresionado con la ruinas del Convento do Carmo. Leí de ellas que la destrucción y colapso del mismo coincidió con el terremoto de Lisboa. Hay muchos que sabemos la enorme importancia histórica que tuvo el terremoto de Lisboa, uno de los sucesos más importantes de la historia de Europa, que cambió de alguna manera parte de la idea del mundo de la época. Este terremoto tuvo lugar en 1755 .

Lisboa era para entonces el centro de un gran imperio, y se decía que el rey portugués, José I, poseía más oro que todos los demás monarcas europeos juntos, procedente de las minas de Brasil y del comercio de esclavos de África Occidental.

Dicho terremoto tuvo lugar un 1 de noviembre de 1755, mientras se celebraban misas con decenas de miles de fieles por el católico Día de Todos los Santos en las cuarenta iglesias, los noventa conventos y los 130 oratorios con que contaba entonces la ciudad, sobrevino un terremoto de al menos 8,5 grados en la escala de Richter. El epicentro del mismo tuvo lugar a 250 kilómetros de la costa portuguesa, casi frente a Cabo San Vicente y cerca del golfo de Cádiz, donde nadie esperaba seísmos de gran magnitud, se situó el epicentro, y dos placas tectónicas atlánticas chocaron furiosamente sobre las 9.30 de la mañana, provocando el mayor terremoto desde que hay registros en la historia de Europa.

Miles de personas quedaron sepultadas bajo los escombros de los edificios que se derrumbaron por toda la ciudad media hora después, que fueron la mayoría, y según los testigos, era difícil caminar por las calles sin tropezar con cadáveres y graves heridos tras esta primera devastación.

Tras el seísmo de seis minutos y a consecuencia de este, pues había desplazado billones de litros de agua marina, un terrible tsunami llegó a Lisboa hora y media más tarde, cuando miles de supervivientes se habían concentrado en la inquisitorial Plaza del Rossio, frente al río Tajo, entre ellos, sacerdotes que instaban al resto a arrepentirse de sus pecados porque, decían, Dios había enviado aquella calamidad por su causa.

Una pared de agua de varios metros de altura se abalanzó sobre ellos, que no tuvieron tiempo de refugiarse ni de huir, y los arrastró hacia el mar, llevándose la vida de centenares de personas. Pues bien, ese agua no fue suficiente para apagar cientos de incendios que se habían desatado en la ciudad, pues una cantidad ingente de velas que se habían encendido para la festividad religiosa, y tras el terremoto, el fuego provocado por las velas caídas asolaba Lisboa. Y, cuando se levantó el viento con por la noche, los incendios se extendieron.Por si todo esto fuera poco, los criminales que habían escapado de las cárceles por las brechas abiertas en los muros debido al terremoto hicieron de las suyas en la ciudad, aprovechando el caos y la anarquía; centenares de ellos saquearon casas, palacios e iglesias, violaron a las mujeres y asesinaron a todo aquel que se les antojó. Y como el cataclismo había sido tal para Lisboa, la necesidad empujó a la población a recurrir incluso al canibalismo para sobrevivir después.

Fueron alrededor de 30.000 los fallecidos, un 15% de la población total de Lisboa. Este año les explicaba a mis alumnos las críticas que Voltaire hizo sobre como "científicamente" se respondió ante el mismo.

La gran ola, un documental que han emitido hace unos días en el mes de mayo de 2017 fue presentado oficialmente en el Festival de Cine de Málaga en su edición de 2016 no habla de ello, sino que explica como el mismo tuvo lugar. Nos enteramos que no sólo afectó a la localidad lisboeta, sino que arrasó parte de lo que a día de hoy fue Huelva , así como otras localidades costeras de la provincia onubense, y la misma Cádiz, que lo vivió de mejor forma gracias a su fortaleza defensiva que sirvió de freno a las olas.

El documental, desde un punto de vista meramente científico, trata sobre una verdad que ha estado oculta durante muchas décadas: el riesgo real que existe en España, sobre todo en las costas atlánticas andaluzas, de que se repitan tsunamis de grandes proporciones. No lo sabía, pero la propia Baelo Claudia en la Ensenada de Bolonia, en la provincia de Cádiz, pudo desaparecer a causa de un tsunami. Y es que han sido entre cinco y siete los tsunamis que ha podido sufrir la Península Ibérica desde el periodo Holoceno. La razón de ello está en que nos encontramos con una zona considerada como peligrosa en lo geológico.

Para el director del documental  "La única realidad es que ningún científico del mundo puede afirmar que no se vaya a repetir a corto medio plazo porque en la zona no existen indicadores para poder hacer una estadística de retorno fiable",. Arroyo asegura que las posibilidades de que ocurra ahora o dentro de cien años "son exactamente las mismas". Y, cuando se repita, "¿cuál será el panorama? Dependerá mucho de lo que avancemos en la prevención. Aún está casi todo por hacer", afirma.

El documental ha sido rodado en España y Portugal bajo la producción de Twizé Films. Cuenta con casi 40 entrevistas a científicos, funcionarios expertos, cargos públicos, rescatadores (BUSF), ONGs, principalmente de los dos países que sufrieron en sus carnes el tsunami que maltrató la capital portuguesa.

Entre los testimonios, destaca el ya archiconocido  de María Belón, superviviente del tsunami del Índico en 2004 cuya historia y la de su familia inspiró la película Lo imposible, dirigida por Juan Antonio Bayona.

El documental cuenta con dos grandes bloques: entrevistas y recursos compuestos por gran cantidad de imágenes aéreas de la costa, recreaciones virtuales de futuros tsunamis y grabación de imágenes de las playas y ciudades especialmente de  la costa atlántica onubense, gaditana y portuguesa así como con efectos visuales realizados por los mismos profesionales que hicieron Gravity, Harry Potter o La vida de Pi.

El director de La Gran Ola explica que el documental muestra una verdad "que a todos da miedo escuchar", por lo que asegura que "no debemos mirar a otro lado". "Si lo que plantea la comunidad científica ocurre estaremos ante una de las mayores catástrofes de la historia: un tsunami con olas de entre cinco y 15 metros que en apenas un cuarto de hora llegaría a las costas ibéricas", advierte.

En este sentido, Fernando Arroyo afirma que el documental muestra "una realidad de la que hasta ahora nadie ha querido hablar, si exceptuamos algunos científicos o instituciones como el Instituto Español para la Reducción de Desastres". "¿Qué pasará cuando se repitan los tsunamis que en el pasado han asolado las costas de España y Portugal?", se pregunta el director, quien añade que "aquí, al igual que en el Índico antes del 2004 no se quiere hablar de este tema, probablemente porque piensan que se espantaría al turismo y a la población. Esa es la principal similitud con el caso de María Belón: no se hace nada aunque se conoce el riesgo", asegura.

El planteamiento de Fernando Arroyo es que un gran terremoto es posible a unos cientos de kilómetros del cabo de San Vicente y generaría enormes problemas en toda España y Portugal, "pero en la costas desde Lisboa hasta el Cabo de Trafalgar penetraría kilómetros allí donde no hubiera obstáculos en tan solo 20 minutos".  Algunos de los elementos visibles de ese desplazamiento realizado por los megatsunamis históricos son visibles por ejemplo en las playas del cabo de Trafalgar, cerca de Caños de Meca, o muy al interior de la llanura Onubense o en las marismas.

El realizador explica que la altura de la ola dependería de las características de la costa y de otros factores. Según los datos científicos que existen a raíz de estudios publicados, "afectaría a cientos de miles de personas y generaría pérdidas económicas elevadísimas, ya que hay que pensar que durante días amplias zonas no se podrían evacuar, no habría luz eléctrica ni comunicaciones, ni agua potable ni alcantarillado, y habría que evacuar a ciudades completas como Cádiz".

La propuesta de Fernando Arroyo en su documental está en la mejora de "los recursos de que disponen los magníficos profesionales de este país en el Instituto Geográfico Nacional, Protección Civil, Puertos del Estado y el Instituto Español de Oceanografía para que tengamos el mejor sistema de detección y alerta posible, pues el actual no permite confirmar la llegada de una ola hasta que llegue a tierra".

El director cree que, además, habría que dotar de más medios a Protección Civil en las costas, adiestrar a sus voluntarios y establecer un sistema de alerta eficaz que permita que la gente sepa, en el acto, que va a venir un tsunami. "Esto ya se hace mediante sms en Chile y Japón, por ejemplo", como recuerda en un momento del mismo María Bellón, que se salvó en parte por la experiencia de su vida en Japón y los protocolos escolares ante un fenómeno. Lo importante para ella es  "concienciar a la gente desde las escuelas de que esto es una realidad, de que el hecho de que no haya ocurrido en el pasado reciente es una casualidad".

De esta forma, Arroyo reclama a los ciudadanos que exijan a los gobernantes locales que tomen medidas, y deja claro que una correcta gestión de estos eventos "no perjudica en absoluto al turismo".

De hecho, en Lagos (Portugal) las playas están llenas de turistas con carteles de evacuación de tsunamis. Gracias a la labor de prevención, en 2011 murieron 23.000 personas en Japón, "que hubieran sido 300.000 sin preparación". "Ese es el regalo que nos ofrece la previsión y eso es lo que pretende La Gran Ola" según su director.

Para Javier Ocaña en El País Fernando Arroyo, denuncia la situación a través de un formato más exigente en lo científico que en lo cinematográfico, con banda sonora en tono de thriller conspiranoico, y una voz en off engolada en exceso, que no siempre aporta datos concretos, con demasiada tendencia al vacuo espectáculo: "Esta es la verdad sobre los tsunamis en España y Portugal. Puede creerla... o no".

La película ofrece un exhaustivo y didáctico análisis en el que no es difícil entender la base del problema: la enorme diferencia entre los arcos temporales que manejan los políticos, normalmente cuatro años, y los de los extraordinarios fenómenos sísmicos, cientos de años, incluso miles, que sin embargo pueden coincidir mañana. Positivo para dar a conocer los estudios realizados, y no tanto en el aspecto puramente audiovisual.

La gran ola responsabiliza en parte a los intereses turísticos y al cortoplacismo de los cargos públicos que no ven una ola, sólo mirar al mar. Nada más.    


sábado, 13 de mayo de 2017

Viridiana


Nada más empezar la película me llamó la atención del productor del mismo Gustavo Alatriste. Quiero recordar, aunque es probable que esté en un error, que fue este productor o , al menos, su nombre quien inspiró al famoso capitán que en palabras de su autor Arturo Pérez Reverte , "No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente" . Tras terminar la misma y mientras buscaba información sobre lo que había visto descubrí un nombre que combina el apellido del productor de la misma, con el título de la película, que no era otra que Viridiana. Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que se trataba de la hija del productor y de la actriz protagonista de la misma, la musa del genio de la dirección española, Luis Buñuel,  Silvia Pinal que también intervino en El ángel exterminador y Simón del desierto. De la relación entre ambos, que supongo que pudo ser a raíz de esta película, nació Viridiana Alatriste Pinal , una joven actriz nacida en 1963 y que fallecía en octubre de 1982  a causa de un accidente automovilístico donde perdió el control de su automóvil y cayó a un barranco, en México, D.F. a los 19 años de edad.

Viridiana fue un proyecto descabellado de Gustavo Alatriste del que dicen que alguna vez sugirió que su epitafio fuera "una vida de película", en realidad, pensaba que la vida -su vida- valdría la pena si la consideraba una aventura, casado en cuatro ocasiones, padre de siete hijos, y amores entre las que se encontraba la idolatrada por Cabrera Infante, María Félix.Pensaba el productor que "Las mujeres son un accidente en la vida". El era un hombre muy accidentado. Para él, el fracaso era no seguir al pie de la letra lo que dictaba su férrea voluntad, aunque no estoy seguro de que la palabra voluntad sea la que designe el origen de su tenacidad, sino que se dejaba guiar por una suerte de clarividencia, una mezcla de buena suerte, tino, intuición, ...

Según la historia que él mismo narraba , cuando pretendía a Silvia Pinal le dijo que le pidiera lo que ella quisiera. Hasta ahí, todo fue como una frase de bolero, la respuesta de Silvia, sin embargo, cambió el destino del cine: "Me gustaría filmar con Luis Buñuel". "Lo tienes hecho", contestó Gustavo Alatriste. Por aquel entonces era un desconocido en la industria cinematográfica.

Aun así, se presentó ante Buñuel, quien lo recibió con las reservas del caso. "Quiero ser el productor de su próxima película", le dijo al saludarlo. "Mire, Gustavo", contestó don Luis, "yo cobro mucho y no me gusta que nadie se meta con mis argumentos". Gustavo respondió: "Yo también tengo mis condiciones". "Tendrá que permitirme pagarle el doble de lo que cobra, que filmemos su película en España, adonde usted no ha regresado desde que se exilió, y que la estrella sea Silvia Pinal". Y así nació una de las grandes películas de la cinematografía mundial, Viridiana; así se gestó el regreso de Luis Buñuel al gran cine internacional, así pudo demostrar Silvia Pinal que era una gran actriz, y así se inició la fulgurante carrera de productor cinematográfico de Gustavo Alatriste. Un hombre que falleció en 2006 como relata en su necrológica, publicada en El País, su sobrino, Sealtiel Alatriste.

Todo lo relatado hasta aquí es coherente. Con ella Luis Buñuel, regresó a España , y desde allí, al reconocimiento internacional. En la producción de la misma estuvieron presentes Gustavo Alatriste, Pere Portabella y Ricardo Muñoz Suay por parte de la mexicana Producciones Alatriste , la española Unión Industrial Cinematográfica (UNINCI) y Films 59 . Como ayudantes en la dirección estuvieron presentes Juan Luis Buñuel y José Puyol.

El guión para la película fue escrito por el mismo Luis Buñuel , junto a Julio Alejandro. Está basada en la novela Halma, escrita en 1895 de Benito Pérez Galdós, y fue concebida como una continuación de Nazarín, ya que recupera  a éste personaje, junto a Catalina de Halma, personajes convertidos en héroes movidos por un puro y elemental ideal cristiano.

La música , en la que hay mucha música clásica como el Aleluya de Händel , fue de Gustavo Pittaluga. La fotografía fue de José Aguayo y el montaje de Pedro del Rey.

El reparto está integrado por Silvia Pinal como Viridiana, Fernando Rey como Don Jaime, Francisco Rabal como Jorge, Margarita Lozano como Ramona, José Calvo como Don Amalio, Teresa Rabal como Rita- la niña-, Luis Heredia como Manuel "El Poca", Victoria Zinny como Lucía, Joaquín Roa como señor Zequiel, José Manuel Martín como el cojo , Lola Gaos como Enedina, Juan García Tienda como El Leproso, Sergio Mendizábal como El Pelón, María Isbert como una de los pobres, Rosita Yarza como la madre superiora. Junto a ellos en papeles menores Alicia Jorge Barriga, Joaquín Mayol, Palmira Guerra y Milagros Tomás.


La historia comienza con una imagen fija de unos soportales que reflejan una España atrasada y mediatizada por sus tradiciones.

La historia comienza en un claustro de un convento en el que una madre superiora (Rosita Yarza) se dirige a una de las novicias de nombre Viridiana (Silvia Pinal), que, a punto de tomar los hábitos,  pero que aún no han entrado al enclaustramiento para decirle que su tío Don Jaime (Fernando Rey), un viejo hidalgo español, que vive retirado y solitario en su hacienda desde la muerte de su esposa, ocurrida el mismo día de la boda, está enfermo.

A pesar de que la sobrina no muestra ninguna simpatía por su tío, el hombre que ha pagado su formación, decide cumplir con la orden de su superiora.

Así que Viridiana se persona en la finca en la que viven recibiendo Don Jaime la visita de su sobrina Viridiana (Silvia Pinal). Ella se lleva , además de sus misales, otros elementos litúrgicos procedentes del martirio como una corona de espinas, clavos, cruces,...


Se trata de una joven que ha permanecido siempre recluida entre las paredes del convento y que se debate entre las bendiciones de una vida lejos del mundo sin sorpresas ni dolores y los riesgos de enfrentarse a la realidad, con el dolor que siempre conlleva el contacto con los demás.

Viridiana va conociendo a las personas que trabajan en la finca para Don Jaime como  Ramona (Margarita Lozano), su hija Rita (una jovencísima Teresa Rabal) así como otros operarios de la finca. La novicia además sabe , a través, de su madre, que Don Jaime tiene un hijo no reconocido, fruto de sus relación con una mujer de inferior clase social, Jorge (Paco Rabal)  .

Don Jaime, impresionado por el parecido entre Viridiana y su difunta esposa, la espía. Descubre de ella que el buen cuerpo que tiene y  que es sonámbula. Poco a poco se obsesiona con ella y un día  se calza un zapato de tacón, , mientras que otro la adormece, le obliga a vestirse con el traje de novia de su mujer  e intenta violarla, pero finalmente no se atreve. No lo hace, pero a ella le dice que sí lo ha hecho y que, por lo tanto, deben casarse.

Posteriormente, intenta retenerla cuando ella quiere volver al convento; le miente diciéndole que ya no podrá ordenarse monja, porque la ha poseído mientras dormía. Esto aleja aún más a Viridiana de su tío, que, tras la marcha de esta, se suicida abrumado por la pena y la culpa.

Viridiana, que se siente culpable de la muerte de su tío, renuncia a ser monja , no vuelve al convento y se queda en la mansión de su tío a practicar la caridad cristiana. Entre ellos toma la decisión de  acoger en la enorme mansión a un grupo de vagabundos, a quienes brinda refugio y alimento

La llegada de Jorge (Francisco Rabal), hijo natural de don Jaime, cambiará definitivamente el destino de la joven. Pues él se siente atraído por la mujer , pero no comparte la necesidad de ella de acoger a esa fauna formada por tullidos, ciegos, mujeres de vida desordenada, maleantes, incluso leprosos, que , aprovechando la salida de la casa de Viridiana, Jorge y Rita, organizan una comida regada con mucha bebida.

Los vagabundos aprovechan la ausencia de los dueños de la casa y hacen una gran comilona y se beben el vino. Luego, después de que el leproso cita la Biblia cambiando la letra, se toman una fotografía en donde posan exactamente como Jesús y los doce apóstoles en el cuadro de La última cena de Leonardo, donde el ciego y más desarrapado de los vagabundos es Jesús y la cámara es los bajos de la falda de Edenida (Lola Gaos)  mientras dice "Os voy a hacer una fotografía con una cámara que me dio mi madre",  mientras se levanta la falda, al grupo de mendigos que escenifican la última cena.

Todo acabará con el destrozo del salón de la casa, e incluso que acaban con la agresión a Jorge y el intento de robo y , sobre todo, la violación de Viridiana.

Al final, Viridiana se adapta a vivir en la vivienda en la que Jorge y Rita mantienen una relación, pero en la que Jorge no tiene problema de ampliarla a tres.

Con respecto a la censura franquista objetó el final original de la cinta, en el que Viridiana llamaba a la puerta de su primo, él abría y ella entraba, cerrando la puerta detrás de ella. Obediente, Buñuel propuso un final diferente (en donde Jorge, Viridiana y Ramona, la criada, juegan a las cartas, en una muy sutil referencia a un trío sexual) que terminó siendo más pernicioso que el primero y que, irónicamente, fue aceptado por los censores sin reparos.

Ya sabemos un poco como se originó el proyecto que supuso el retorno a su patria del genio de Calanda, tras su largísima etapa de exilio personal y profesional en México. Años después, Silvia Pinal, con ayuda de su segundo marido, el productor Gustavo Alatriste, buscaron a Buñuel en España y lo convencieron de filmar Viridiana. Buñuel se inspiró en una figura religiosa, Santa Viridiana, para delinear la apariencia de la protagonista.

La película se rodó integramente en España  en el toledano Hospital de Tavera, , en las localidades madrileñas de Arganda del Rey, , en Ciempozuelos y en los Estudios de C.E.A., en la Ciudad Lineal, Madrid. La decisión de rodar Viridiana en España provocó que Buñuel, exiliado en México tras el fin de la Guerra Civil española, fuese duramente criticado por los republicanos españoles en el exilio.

Para Buñuel el trabajo con actores españoles y mexicanos no supuso problema alguno. La actriz mexicana Silvia Pinal tuvo su primer contacto con Buñuel a través del actor mexicano Ernesto Alonso, con la firme intención de protagonizar la versión cinematográfica de la novela Tristana. Sin embargo, el poco éxito comercial de las películas de Buñuel impidió que los productores financiaran el proyecto, que terminó por derrumbarse. De cualquier manera Buñuel filmó la película años después en España con Catherine Deneuve.

Buñuel, saliendo al paso de las interpretaciones de que su historia mostraba una crítica a la caridad por la caridad misma y una sátira del idealismo cristiano, comentó: [...] las imágenes se encadenaron en mi cabeza, unas tras otras, formando una historia. Pero nunca tuve la intención de escribir un argumento de tesis que demostrara, por ejemplo, que la caridad cristiana es inútil e ineficaz. Solo los imbéciles tienen esas pretensiones.

El guión de ‘Viridiana’ lo escribiría Buñuel al alimón con Julio Alejandro, con quien ya había trabajado en la magistral ‘Nazarín’ (1959) y que también le ayudaría en futuros proyectos.

Con producción de Gustavo Alatriste desde México y de Pere Portabella y Ricardo Muñoz Suey desde España, “salvó” la censura franquista porque algunos quisieron ver en esa historia un melodrama sin mayores pretensiones.

Como en toda película personal de Buñuel, el argumento es solo un pretexto para mostrar ideas que van más allá. En este caso, se cuestiona la naturaleza de la beneficencia y se muestra cómo las buenas intenciones no siempre se materializan en un éxito pleno. También se cuestiona el verdadero significado de la fe católica y los contrastes entre el mundo «real» y el mundo teórico cristiano.

Buñuel regresaba a España tras un largo exilio mexicano. Esto fue utilizado por el régimen con la idea de presentar como se propiciaba cierta reconciliación. La estrategia de Buñuel para burlar a la censura fue hacer pasar a la película por una especie de culebrón mexicano protagonizado por una piadosa (Silvia Pinal) que aunque decide abandonar el convento no cejará en su empeño de llevar sus ideas cristianas hasta sus últimas consecuencias. Por supuesto, Viridiana no era ni un culebrón mexicano y la visión que ofrece de la religión católica, a la que trata con cierta irreverencia, propone una lectura irónica partiendo del supuesto de la imposibilidad de llevar el ideal de caridad hasta sus últimas consecuencias.

Alatriste se embarcó en el proyecto con la productora española UNINCI, liderada por c  Juan Antonio Bardem

Buñuel no dudó en contar con Fernando Rey  y Francisco Rabal –que tenía como veremos una excelente relación personal con don Luis desde que protagonizó Nazarín– y al que Buñuel llamaba cariñosamente “sobrino”. Fue Rabal y su influencia la que permitió que  visado estuviera listo rápidamente.

Tras llegar a España  Buñuel visitó en Zaragoza a su madre, que según parece no lo reconoció debido al Alzheimer.

Buñuel, que  estaba emocionado por haber regresado a su país, pese a adorar los bares y coctelerías sobre todo Chicote  parece ser que llevó en Madrid una vida casi monacal mientras recibía los mimos de su hermana Conchita. Ambos se alojaban en la Torre de Madrid, en la madrileña Plaza de España, entonces un modernísimo rascacielos recién edificado.

Buñuel era un director muy eficiente y no hubo grandes incidencias durante el rodaje, excepto las provenientes del grupo de pobres auténticos que interpretaban algunos de los personajes. Silvia Pinal explicaba que, durante la filmación de una dramática escena, uno de estos actores no profesionales traía los tirantes sucios porque había olvidado recogérselos al ir a evacuar al baño: al entrar en plano apresuradamente con los tirantes a su aire, acabó bañando a todos los actores que intervenían “ustedes ya saben de qué”

Antes de enviarla a Cannes, en los pases privados que organizaron ante las autoridades, presentaron un copión de trabajo sin las escenas más conflictivas. La Junta de Productores Españoles no tenía ninguna objeción moral sobe la cinta, pero en cambio consideraron artísticamente insuficiente y por ello se negaron a presentarla en Cannes. Además, venció el plazo de las candidaturas antes de que la película estuviera definitivamente montada.

Afortunadamente, el propio festival vino al rescate: Viridiana fue oficialmente invitada a competir por sus responsables, y rumbo a Cannes salió del país una copia con la versión definitiva, que ninguna autoridad nacional había visto.

Viridiana se pasó el último día de la competición, que es el peor momento porque para entonces todo el mundo –incluido el jurado- suele tener claro el palmarés. Pero se le concedió la Palma de Oro (ex aequo) con la francesa Une aussi longue absence,  “Una larga ausencia”, de Henri Colpi, que iba a darse como única vencedora, siendo hasta el día de hoy la única película española en obtener esta distinción.

Una vez concedido el Premio en Cannes y ante la indisposición de Buñuel, fue el director General de Cinematografía español, Muñoz Fontán, quien subió a recoger el premio, aparentemente encantado: ¡la España de Franco triunfaba en Cannes! Viridiana.

Inmediatamente, el periódico de la Ciudad del Vaticano L'Osservatore Romano criticó con dureza la «impiedad y la blasfemia» de la obra y solicitaba la excomunión de sus artífices. La aparición en pantalla de una navaja con forma de crucifijo y una larga secuencia en la que los mendigos montan su fiesta.

El director español de Cinematografía, Muñoz Fontán, que había recogido el premio, fue destituido y la cinta prohibida en España e Italia.

Tras el premio hubo un terremoto crítico. Un artículo muy hostil publicado en el periódico de la Ciudad del Vaticano, L'Osservatore Romano, provocó su inmediata prohibición en España e Italia. Se prohibió la entrada de la película en nuestro país, encargándose la destrucción de todos los negativos.

El incidente reivindicó la figura de Buñuel ante sus críticos y convirtió a Viridiana en una más de las películas prohibidas de este polémico cineasta.

El censor jefe en aquella época, José Arturo Méndez Palacio, conocía perfectamente las intenciones de Buñuel e incluso había alabado el homenaje que hace Buñuel al final de El apartamento, rodada por Wilder un año antes.

En Cannes apareció José Muñoz Fontán, el director general de Cinematografía de la época, a recoger la Palma de Oro, y cuando aterrizó en el aeropuerto de Barajas se encontró destituido. 

La censura franquista ordenó la destrucción de la cinta, pero Silvia Pinal logró escapar a México con una copia de la película, salvándola.

En España, el filme solo pudo exhibirse diecisiete años después de la filmación, cuando la dictadura había desaparecido.

Una vez vista la obra Fernando Morales en el diario El País escribía que era una "Otra obra maestra de Buñuel. Reparto de ensueño y un guión lleno de irreverencia, naturalismo, surrealismo, humor negro y tragedia, para una historia inolvidable e imprescindible. Magistral"

A nivel internacional Bosley Crowther dijo de la misma en las páginas del  The New York Times "Su formato es extrañamente literario, sus símbolos son obvios y evidentes, ( ... ) Sin embargo, está dirigida con rigor y magistralmente interpretada. ( ... ) el blanco y negro de la fotografía es apropiado y muy eficaz"

Por su parte, Roger Ebert en las del  Chicago Sun-Times considera que es " estimulante. Está realizada por una mente poderosa e independiente. No es otra versión barata más de mentiras reconfortantes para sentirse bien. (...) "

Para Jorge B. Montañés , Daniel Izeddin y  David del Río en la colección de "35 mm de cine español' un proyecto que tiene como objetivo bucear entre las mejores películas de la historia del cine español desde el prisma de sus creadores, una visión conjunta de directores, intérpretes, operadores, guionistas, productores o directores artísticos llena de emoción y anécdotas inéditas destacan que " Viridiana sigue sorprendiendo ya que la obra maestra  que supuso el regreso cinematográfico a nuestro país del genio aragonés, es la única cinta española que ha ganado la Palma de Oro en Cannes".

Gregorio Belinchón en baril de 2007 publicaba en El País que una copia de esta película había sido presentada en el Festival de Cine de Málaga con sonido restaurado, dentro de la sección oficial bajo el lema La película de oro y en el que estuvieron presentes Silvia Pinal y Margarita Lozano, como supervivientes del reparto; Asunción Balaguer (viuda de Paco Rabal y madre de Teresa Rabal, ambos intérpretes en el filme), Juan Luis Buñuel (hijo del maestro y asistente de dirección en Viridiana) e Ian Gibson, autor de una biografía sobre el cineasta más vigoroso y rompedor que ha dado el cine español.  De hecho Belinchón rescata unas palabras de Ian Gibson que  ve en esta obra referencias a Pérez Galdós y a García Lorca y su Romancero gitano y rescató una frase que Buñuel le dijo a Max Aub: "En Viridiana hay una línea subterránea relacionada con el deseo".

La mexicana Silvia Pinal  señaló en la charla que "Conocí a don Luis en una entrega de premios en México años antes y quise levantar para él Tristana, que acabaría filmando una década más tarde. No pude, seguí trabajando, me casé con el empresario de muebles Gustavo Alatriste, le ayudé a cimentar su negocio, y en correspondencia un día me preguntó qué deseaba que hiciera por mí. Lo tenía claro: producir un filme a don Luis". Añade que Pinal vino a España, llamó a Paco Rabal, que justo esa tarde se reunía con Buñuel en el bar del hotel Plaza, y la mexicana se fue a verle. "Le dimos carta blanca, nos hicimos amigos, mi hija se llama Viridiana y don Luis fue su padrino".

Por su parte Juan Luis Buñuel afirmó que  "Franco mandó quemar todas las copias. Yo me llevé a escondidas el negativo a Barcelona, lo escondí entre los capotes de un torero para cruzar la frontera, y pude revelar el filme en París".

La película se convirtió en una obra apátrida, sin nacionalidad, lo que imposibilitó sus ventas internacionales, para desesperación del matrimonio Alatriste-Pinal.

Durante años Pepe Ayuso, el operador, realizó proyecciones secretas del filme en Barcelona, pero eso es adelantarse a los acontecimientos, porque antes tuvieron que cambiar el final y triunfaron en Cannes.

La película también se llevaría el Premio Nacional de Bellas Artes por el gobierno de México en 1977.

Buñuel recuerda cómo su padre decidió, para acallar la censura, poner a Paco Rabal, a Pinal y a Margarita Lozano a jugar al tute -"eso sí, con las puertas de la habitación abiertas"- en la secuencia final, y los censores se tragaron aquel ménage à trois entre el señorito, su prima la ex novicia y la criada.

Buñuel hijo recordó que el vestuario de los pobres -la mitad reales, la mitad actores- era real, "desinfectado, pero no lavado".

Por su parte, Juan Sardá en El Cultural destaca el terremoto que supuso para el mundo Viridiana y no sólo por ser la primera película española que ganaba en el Festival de Cannes consiguendo la Palma de Oro sino por su contenido. Luis Buñuel, en la cima de su prestigio, no recogió el premio más importante del cine mundial porque estaba enfermo en París y en su lugar lo hizo el director general de cinematografía de la época, José María Muñoz Fontán, a quien la osadía le costó el puesto.

En un documental producido por el Canal TCM y dirigido por Pedro González, Regreso a Viridiana, rememora su rodaje y estreno de la mano de la profesora universitaria francesa Monique Roumette, quien trabajó como becaria mientras el genio de Calanda realizaba una de sus películas más emblemática.

Roumette, en el documental, recuerda un Madrid en el que las mujeres eran "terriblemente conformistas" y donde la censura se encargaba de controlar hasta el último detalle de lo que se rodaba y producía en España.  Para la documentalista Viridiana es una historia sobre la pérdida de la inocencia.

Recuerda Roumette durante el documental que la película se rodó a escasos metros del Palacio de El Pardo, residencia de Franco, y que está llena de imágenes transgresoras para la época y declara que "Buñuel filmaba con enorme elegancia".

Recuerda también la profesora francesa las complicaciones de rodar con mendigos y la "humanidad" de Buñuel, al que describe como un hombre sensible y generoso a pesar de su aspecto hosco. El director se encariñó especialmente con el actor que hacía de leproso, el único vagabundo real de todo el reparto, e hizo gestiones para que se le pagara lo mismo que al resto. Asimismo, al parecer se lamentaba de que en España no hubiera tantos enanos y jorobados como en México.

Viridiana fue el cénit y el final de su productora, Uninci, a la que se prohibió tajantemente rodar ninguna otra película. De hecho, el ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado, ordenó la destrucción de todas las copias después de que el diario del Vaticano, L'Osservatore Romano, calificara a la película de blasfema, cosa que Roumette recuerda como "una campaña de promoción gigantesca gratuita para la productora".

Afortunadamente, sobrevivió una copia en París y el productor de la cinta, Gustavo Alatriste, pudo estrenarla en todo el mundo bajo bandera mexicana. La "campaña de promoción" sin embargo tuvo numerosos efectos desoladores. No sólo para Uninci, sino también para el otro productor, Pere Portabella, que tuvo que abandonar el cine debido al escándalo.

Al parecer, el dictador vio la película dos veces y no encontró ningún motivo para prohibirla. Pero la condena del Vaticano pesó más que su propio criterio.

Por su parte, Ianko López en Vanity Fair relata como para 1960  el mismo  Luis Buñuel todavía en el exilio, ya había declarado que si algún día se perdía “no lo buscaran en México”. Tenía sesenta años y su carrera mexicana incluía ya bastantes películas alimenticias junto a un puñado de obras maestras como Los Olvidados, Él o Nazarín. Entonces se le ocurrió que ya era hora de volver a rodar en su país de origen, y presentó a las autoridades competentes un guión que tomaba su título de una santa medieval, pero que transcurría en la España de aquel momento.

La idea original era adaptar la novela de Galdós , Tristana, proyecto que no salió adelante entonces pero que se rodaría diez años más tarde con Catherine Deneuve como protagonista. Pinal no cejó en su empeño, y logró convencer a su marido, Gustavo Alatriste,  para que produjera otro guión que Buñuel iba a rodar en España y que se llamaba Viridiana.

Destaca López en su publicación que Buñuel le preguntó a Pinal el por qué iba ese señor a financiar una película, ella tuvo que responderle “porque él me ama, don Luis”. Y allí “entendió la situación”.

Comenta López que circuló por medio mundo una caricatura en la que Buñuel entregaba a Franco un regalo que resultaba ser una bomba que estallaba en la cara del dictador. El paquete decía “Viridiana”.

La película no se estrenó en nuestro país hasta abril de 1977, ya muerto Franco, y con un nuevo cartel de Iván Zulueta. Por cierto, que la censura dio aún sus últimos coletazos al prohibir una versión de este cartel en la que se mostraba la parte inferior del crucifijo-navaja.

De todos modos, nuestra definición favorita sobre la película se la debemos a Franco: el dictador había pedido un pase privado en el Pardo para comprobar si aquello era para tanto y, según contaron los testigos de la época, al terminar la proyección declaró que para él “Viridiana” era básicamente una sucesión de chistes baturros.

Para Adrián Massanet "La historia de su creación es tan apasionante, retorcida e ingeniosa como la propia película, y que se filmase en nuestro país tres lustros antes de la muerte del Generalísimo da para otra película. Por supuesto, no se estrenaría en España hasta después del fallecimiento del dictador. La veríamos concretamente , según él, el 23 de Mayo de 1977. Para entonces ya hacía mucho que había sido considerada una de las más importantes obras paridas por Luis Buñuel, cuyo regreso a España, tantos años después de su exilio, no pudo ser más sonado. Hablamos de una leyenda del cine. Puro arte subversivo, dinamitero, imprescindible. Precisamente hoy se cumplen cincuenta años exactos de que esta “moralmente repugnante” obra maestra

Continua Massanet diciendo que en ‘Viridiana’ no importa tanto lo que se cuenta, como la forma en que se cuenta. Cada secuencia, prácticamente cada imagen, es tratada por Buñuel como un manifiesto ante la vida. No como un cine simbólico (casi siempre superficial), sino como cine alegórico, como una parábola de que, en realidad, ni la justicia ni la libertad existirán nunca el mundo. Viridiana se aferrará a sus principios, a su idea de la bondad, cuando todo lo que le rodea niega y pervierte esa bondad, esos principios.

La puesta en escena de Buñuel es falsamente simple. En realidad, es tremendamente elegante y elaborada. Sirviéndose de una soberbia fotografía de José F. Aguayo (¡que ese año iluminaría seis películas!), obtenemos un blanco y negro impecable, de fuertes claroscuros morales, de gran profundidad psicológica y visual, convirtiendo el mundo que habita Viridiana en un solar descorazonador en la que el ser humano repta más que vive. La cámara siempre a la altura de la mirada humana. Por mi tarde yo añadiría ue, por momentos, parecemos ante un Caravaggio en blanco y negro que muestra sin reparo desde lo virginal hasta lo marginal más absoluto.

El montaje permitiendo que el tiempo se sienta en cada plano, en una representación de la vida por completo poética. Buñuel, ofrece al espectador su visión del mundo y del hombre, respirando luz, espacio, ritmo, tiempo. Contando una historia clásica, y convirtiéndola en una perversión necesaria. Esa perversión de la mentira de la realidad convertida en verdad estética.

Una obra de arte. Yo conocí la obra de Buñuel con un ciclo emitido en Televisión Española allá por 1983. Comencé por su obra mexicana. Angel Fernández Santos en un artículo firmado en noviembre de ese años decía que "este cineasta, probablemente el más singular y diferenciado que existió, volvió del revés las convenciones del relato fílmico y sumergió a este en el pozo de la transgresión, del otro lado de la realidad, de la pesadilla. Si hay en el cine un instante revolucionario es este.Tuvieron que pasar quince años, desde 1932, para que este dinamitero de las imágenes volviera a tener ocasión de crear imágenes. En el interregno le habían ocurrido dos guerras y dos exilios. A los 45 años, Buñuel tenía a las espaldas un mundo casi inédito, una colección de escándalos, una efímera gloria olvidada y el estupor del hombre libre ante la indigencia. Le contrataron en Nueva York para montar películas documentales. Rozó el umbral de la primera caza de brujas norteamericana. Los estudios Warner le llamaron, al tiempo que le llegó una oferta de la Francia recién liberada del nazismo: rodar La casa de Bernarda Alba, de Lorca. Hizo las maletas, una escala en México y se quedó allí, a mitad de camino, para siempre.En México, entre 1946 y 1965, realizó Buñuel una veintena de filmes, que componen el grueso de su filmografía y lo que los buñluelólogos llaman su etapa mexicana. Ese mismo año moriría el autor de la inolvidable Viridiana. Buñuel ese año para mí, fue todo un descubrimiento.


viernes, 12 de mayo de 2017

Mister Roberts


Hay amistades que acaban en un momento dado. Y este fue el caso del por qué pusieron fin a su amistad personal y  profesional que unía a dos grandes, John Ford y Henri Fonda. Durante esta película que acabo de ver, Mister Roberts, terminó una amistad que perduró durante 16 años y esa relación profesional que alcanzó un total de ocho películas, y eso, a pesar de que Ford se disculpó con Fonda después del rodaje de esta ora.

Fonda sólo aparecería en una película más de Ford después de esta  Escala en Hawai o Mister Roberts , una película estadounidense del año  1955,  y que sirvió para dar fin a la carrera profesional de William Powell y de presentación en el mundo del cine de Jack Lemmon.

La película estaba basada en la novela Mister Roberts escrita por Thomas Heggen, aunque en el guión intervendrían igualmente  Frank S. Nugent, Joshua Logan , quién este último junto a Heggen la habían llevado al teatro.

Antes he dicho una cosa que no es del todo cierta , al afirmar que la dirección fue de John Ford . No es cierto pues en la misma participó igualmente Mervyn LeRoy e incluso hay sospechas de que Joshua Logan no fue ajeno a la dirección de la misma, ni incluso un habitual de la groupe de Ford, Ward Bond.

Lo que no hay ninguna duda de que el productor era Leland Hayward por medio de la productora Orange y con la distribución de la Warner Bros. Pictures.

En cuanto al apartado musical de la misma destaca el papel de Franz Waxman, un judeo alemán nacido en la Alta Silesia, que estudio en la Academia de Música de Dresde  y en el Conservatorio de Berlín que entró en el cine gracias al productor Erich Pommer en Alemania y con el que trabajó para Fritz Lang, pero que con el nazismo hizo lo que todos los que pudieron hacerlo: buscar refugio en los Estados Unidos donde fue contratado por la Fox para adaptar al cine la obra "Music in the Air". Tras eso pasó a la Metro desde la Universal y en 1943 la hará en la Warner,  donde en 1955 es contratado para añadir la música a esta adaptación teatral, caracterizada con temas muy descriptivos de los personajes. Ya para entonces tenía dos Oscars.

En el  sonido destaca Earl Crain , mientras que en el maquillaje lo hará Gordon Bau. En cuanto a la fotografía reluce en brillantes colores lo fotografiado por Winton C. Hoch utilizando el Warnercolor en CinemaScope.

El montaje fue obra de Jack Murray , mientras que el encargado del diseño artístico fue William L. Kuehl quedando el vestuario - muy limitado dado el carácter militar de los protagonistas- en Moss Mabry y los efectos especiales de John P. Fulton.

El reparto está integrado por Henry Fonda como el teniente  Douglas A. "Doug" Roberts,  James Cagney como el Teniente Comandante o "Capitán" Morton,  William Powell como teniente "Doc"  y Jack Lemmon comoel alférez Frank Thurlowe Pulver . Junto a estos cuatro y principales actores  aparecen Betsy Palmer como la Teniente Ann Girard , Ward Bond como Dowdy , Philip Carey como Mannion , Nick Adams como el marinero Reber , Perry Lopez como el marinero Rodrigues , Ken Curtis como el soldado de tercera clase Dolan , Robert Roark como Insigna,  Harry Carey, Jr. como Stefanowski,  Patrick Wayne como el operador ,  Frank Aletter como Gerhart , Tige Andrews como Wiley,  Martin Milner como el soldado de Alabama encargado de la custodia del barco en el puerto,  Kathleen O'Malley como una enfermera,  Gregory Walcott como integrante de la patrulla , James Flavin como policía militar,  Jack Pennick como el Sargento de la marina y Duke Kahanamoku como el jefe nativo.

El oficial ejecutivo / jefe de carga, Teniente Junior grado Douglas A. "Doug" Roberts ( Henry Fonda ), o Mister Roberts (Henry Fonda),  es el  oficial del buque de carga de la Armada de los Estados Unidos, el USS Reluctant que forma parte de una escuadrilla de aprovisionamiento de la flota norteamericana en el Pacífico en los últimos momentos de la Segunda Guerra Mundial.

A Doug Roberts gusta de la compañía de otros oficiales (Jack Lemmon, William Powell), el alférez Ensign Pulver y el Doctor del barco, así como de absolutamente toda la marinería del buque.  aunque no del propio capitán del barco (James Cagney).

Roberts intenta proteger a una desanimada tripulación  del capitán severo e impopular, Teniente Comandante Morton ( James Cagney ).

A lo largo de la travesía, la convivencia no es fácil, sobre todo, porque los oficiales están enfrentados entre sí.

Durante la travesía, tiene que convivir con sus compañeros y con los oficiales del mando quienes, a su vez, están enfrentados entre ellos.

Robert consciente de que el aburrimiento y la apatía es lo más peligroso para la tripulación del barco comienza una batalla personal viendo a sus hombres enjaulados ,a misma sensación que tiene de si mismo.

Siente que está desaprovechado en una guerra en la que no ha empuñado un arma, en la que no ha avanzado por campos devastados ni se ha puesto en peligro en un ataque letal. Ansioso por unirse a la lucha, Roberts solicita repetidamente un traslado al que Morton se opone, aunque se ve obligado por la regulación a transmitir sus peticiones, pero se niega a respaldarlas.

Roberts comparte cuartos con el Alférez Frank Thurlowe Pulver ( Jack Lemmon ) un oficial que pasa la mayor parte de su tiempo en su litera y evita al capitán a toda costa, tanto que Morton no sabe que Pulver forma parte de la tripulación.

Su lucha es realmente otra: soportar a un capitán con aires de tirano (James Cagney). Por fortuna, él como  primer oficial a bordo, y llamado por la tripulación como Mister Roberts (Henry Fonda), no valorado por su cargo, sino por ser un hombre sensible, solidario y comprometido.

Un día solicita ser trasladado a un barco que esté  en el frente, y cuenta con el apoyo de la marinería del barco  por hacerles la vida más llevadera. Roberts solicita subrepticiamente, y se le concede días de permiso para la tripulación a uno de los superiores de Morton.

Por supuesto con quién está más cómodo es con el médico de a bordo (William Powell) y el alferez Frank Pulver (Jack Lemmon), que también empatizan con Roberts. El capitán   desea recompensar a la tripulación del Reluctant por cumplir con su tedioso trabajo de  reabastecimiento.

Sin embargo, la relación con el ambicioso y agrio capitán del carguero va de mal en peor pues éste piensa sólo en su propio beneficio. Roberts lo beneficia con su eficiencia, aunque el capitán se lleva el mérito de los buenos oficios de su subordinado, y por ello no tiene la menor intención de dejarlo marchar.

Cuando consigue gracias a una carta, fondear en un puerto de la polinesia francesa y con ello un permiso para sus hombres, comprueba que es chantajeado por su capitán. La libertad se supone que triunfará en esa próxima parada de reabastecimiento.

Pero cuando el barco llega a una idílica isla del Pacífico Sur, Morton niega a la tripulación de su muy necesaria salida a tierra.

En privado, Morton le dice a Roberts que la tripulación no tendrá libertad mientras continúe solicitando su traslado y escriba cartas con respecto a la falta de armonía a bordo de la nave, lo que pone en peligro las posibilidades  de ascenso de Morton.

Morton negocia con Roberts: A cambio de no solicitar nunca otra transferencia, nunca se opondrá públicamente a las reglas de Morton, y nunca revelará lo que le ha hecho para cambiar de actitud,  sólo así que Morton concederá a la tripulación una noche de libertad.


Para conseguir que puedan salir  a Roberts no le queda más remedio que tragarse sus sueños de libertad y continuar mirando tristemente al horizonte lleno de promesas que se esfuman a cambio de no pedir su traslado, aunque consigue que sus marineros salgan y se liberen.

La marinería vuelve de la fiesta borracha, ya que se suelta la melena  después de meses de frustración y represión.

Muchos miembros de la tripulación son arrestados y llevados de vuelta a la nave por la policía militar y la patrulla  costera .

A la mañana siguiente, Morton es reprendido por el capitán del puerto y se le ordena a abandonar el puerto inmediatamente.

Morton está casi sin palabras y rabiso por la mancha  negra en su expediente o registro. Mientras tanto, los tripulantes están desconcertados por el nuevo rigor de Roberts.

Morton los engaña pensando que Roberts está tratando de obtener una promoción. Cuando un miembro de la tripulación informa a Roberts de una nueva política de la Marina que podría ayudarle a conseguir el traslado a pesar de la oposición del capitán, Roberts se niega a aprovecharla.

Progresivamente más amargado, Mister Roberts comienza a sancionar a miembros de la tripulación con los que antes bromeaba.

La noticia de la victoria aliada en Europa deprime a Roberts, sabiendo que la guerra puede terminar pronto sin que él vea combate. Inspirado por un discurso patriótico escuchado por la radio  que celebra la victoria en el teatro de operaciones de Europa, Roberts, dolido, piensa que si lanza la palmera  de Morton por la borda este podría reaccionar contra él.

El capitán exige la identidad del culpable, pero nadie se presenta. Finalmente se da cuenta de que Roberts es la única persona a bordo con el coraje de hacerlo. Morton lo convoca a su despacho y lo acusa de la acción. Un micrófono abierto revela a la tripulación lo que cambió la actitud de Roberts con el grupo.

Semanas después, Roberts recibe un traslado deseado, pero inesperado. "Doc" ( William Powell ), el médico del barco y amigo de Roberts, le confía que la tripulación se arriesgó a una corte marcial mediante la presentación de una solicitud de transferencia con la falsa firma de Morton .

Antes de que él se vaya, el equipo le presenta a Roberts una medalla hecha a mano, la Orden de la Palma, por "acción contra el enemigo".

Varias semanas después, Pulver, que ha sido nombrado oficial de carga, recibe un par de cartas. La primera es la de Roberts, que habla con entusiasmo sobre su nueva misión a bordo del destructor USS Livingston durante la batalla de Okinawa . Él continúa diciendo que preferiría tener la Orden de la Palma que la Medalla de Honor .

La segunda carta es de un colega de la universidad de Pulver  que también está asignado a la Livingston . La carta revela que Roberts murió durante un ataque kamikaze poco después de la primera carta había sido publicado.

Impresionado Pulver lanza la palmera  del capitán por la borda. Luego se mete en la cabina de Morton, abiertamente alardeando de ello y descaradamente exigiendo saber por qué Morton ha cancelado la proyección de una película esa noche. Morton sacude lentamente la cabeza, dándose cuenta de que sus problemas no han desaparecido. Así acaba la película.


Parte de la película fue filmada en la Estación Naval de Midway, - Midway Atoll - la última base de los aliados entre Pearl Harbor y Japón durante la Segunda Guerra Mundial, y  escena de una de las batallas aéreas más importantes de la historia. John Ford estaba familiarizado con el área, tras haber  dirigido el documental La batalla de Midway. Las escenas rodadas en Midway Harbor lo hicieron entre el 1 y el 16 de septiembre.

También se rodó en Honolulu, ennla isla de O'ahu, Hawaii, , así como en la  Estación Aérea del Cuerpo de Marines, en Kane'ohe Bay,  entre el 24 y el 29 de septiembre y en Kaneohe Bay entre el 30 de septiembre y el 7 de octubre. Más tarde se rodó en los Studios 15, 20 y 22, de la Warner Brothers Burbank Studios en la Warner Boulevard, en Burbank, California.

Como ya hemos dicho se trata de la adaptación de una exitosa comedia de Thomas Heggen y Joshua Logan, que Henry Fonda interpretó varios años en Broadway. con cerca de 1700 representaciones de la obra en Broadway.

El éxito de la comedia de Joshua Logan y Thomas Heggen que habían logrado con su obra en el teatro, se planteó repetir en el cine en base a esta historia sobre la amistad,la rebeldía contra la prepotencia, y en su rechazo al aburrimiento en un tono de comedia, en ocasiones costumbrista sobre un fondo bélico, si bien la mayor parte del tiempo es un drama.

Debido al éxito que la obra cosechó en Broadway, Warner Bros. decidió en 1953 hacer una adaptación cinematográfica.

En un principio el film iba a ser dirigido por el propio Logan, pero posteriormente el productor Leland Hayward decidió adjudicar el proyecto a John Ford, un hombre con experiencia militar e importantes contactos en la Marina. “Ford significa dinero en el banco. Es una garantía para el éxito de la película”, argumentó además Hayward.

Aparte de por Logan (que llegó a decir que “quería pegar un tiro a Hayward y arrojar el cadáver en casa de Ford “) la noticia tampoco fue bien recibida por Henry Fonda, entre otras razones por el radical giro a la derecha que las opiniones políticas de Ford y algunos de sus amigos (John Wayne, Ward Bond…) habían experimentado en los últimos años.

Sin embargo, los mayores reparos de Fonda tenían que ver con las modificaciones que el director y los guionistas habían hecho sobe el texto original. El actor, muy implicado con la pieza teatral después de representarla durante cuatro años, consideraba que la película ponía excesivo énfasis en los aspectos cómicos de la historia, y así se lo hizo saber a Ford después del primer día de rodaje.

“Bueno, Hank, ¿qué te ha parecido?”, le preguntó el director. “Creo que ha sido una mierda”, respondió él.

Según el propio Henry Fonda, el director se levantó inmediatamente de la silla de mimbre en la que estaba sentado y le propinó un puñetazo en la cara. Según Jack Lemmon, otro de los actores del film, Ford intentó pegar al actor pero falló. “Fonda lo detuvo, poniéndole la mano sobre el pecho, y Ford continuó dando manotazos como un dibujo animado”, recuerda Lemmon

Y , lo triste, es que en parte, por eso pasó a la historia del cine , en parte por la ruptura de las buenas relaciones que hasta ese momento mantenían  Ford y Fonda, el protagonista -que tenía demasiadas ideas fijas sobre el personaje y la acción- se degradaron hasta el punto de llegar a la agresión física.

Lo curioso es que , en un principio, Fonda no era el elegido para el personaje de Mister Roberts. Para el papel la Warner Bros. consideró anteriormente a William Holden, Tyrone Powell  o a Marlon Brando , pero éste estaba comprometido con otro proyecto en ese momento - y pero Ford dijo que él no dirigiría la película sin él.

Fonda solo fue contratado después de que el director John Ford insistiera en ello, ya que el estudio pensaba que Fonda había estado en el escenario y fuera de la pantalla durante un tiempo excesivo (8 años) y  que podía ser una rémora para la taquilla. Además, cuando comenzó la filmación tenía 49 años, mucho más que el promedio medio de edad para un oficial de la época, así que Fonda sólo fue contratado porque el director John Ford insistió y, después, paso lo que pasó.  Previamente decir que John Ford alentó a James Cagney y Jack Lemmon a improvisar, en gran medida para  disgusto de Henry Fonda .  Fonda había interpretado al personaje en Broadway durante dos años y sentía que conocía al personaje totalmente, pero Ford tenía otras ideas, Tras na acalorada discusión  con Fonda, Ford le propinó un puñetazo a Fonda , pillándole a éste de sorpresa , tanto que lo tumbó. Cuando Fonda  se levantó sujetó a Ford extendiendo sus largos brazos  mientras el director daba golpes al aire . Al final, Fonda lo metió en la cama y se marchó. Al cabo de media hora , Ford se fue al cuarto de Fonda  y , compungido le pidió disculpas, pero la fractura entre ambos nunca se cerró.

James Cagney fue capitán Morton, Mientras dirigía la película, Ford no sólo tuvo conflictos con  Henry Fonda, sino también con James Cagney .  Cagney, con el que volvería a trabajar más tarde, dijo de él que fue durante este rodaje " un  viejo desagradable".  Y así fue hasta que Cagney se enfrentó a él, y quedaron las cosas en su sitio. Durante la producción de la película, Lemmon inició una amistad de largo tiempo con Cagney que duró hasta la muerte de Cagney en 1986. Destacar que fue la última película de James Cagney para la Warner Brothers, el estudio que lo impulsó al estrellato 25 años antes y  en el que había pasado la mayoría de su carrera.

El contar con William Powell, aunque previamente había sido ofrecida a Spencer Tracy,  fue un acierto a medias, pues si bien es cierto que pudo despedirse con un gran  en su último largometraje, también es cierto que durante el mismo se vio que su capacidades estaban muy mermadas con dificultades  en retener sus líneas,   , y esta fue una de las razones por las que fue su última aparición en la película aunque murió décadas más tarde en 1984. .

Lo que si fue un acierto fue contar con la participación de Jack Lemmon como Ensign Pulver ya que por este papel  ganó su primer Oscar como Mejor Actor de Reparto.

Además contó con parte de su troupe fordiana como Ward Bond , Philip Carey , Nick Adams , Ken Curtis , Harry Carey, Jr. y Martin Milner  y con la exuberante  Betsy Palmer que, según relata Dobe Carey, le volvía loco ella y su cuerpo.

Lo que sí es cierto es que en este rodaje Ford comenzó a beber como se cuenta en su libro John Ford: el hombre y su cine. Primero cerveza, después cerveza en el plató. Luego una semana de desmadre y bebidas más fuertes, mientras el Reluctant -el barco en el que se hacía el rodaje - viajaba de Midway a Honolulu en la que el "tío Jack" bebió y bebió lo tuvieron que ingresar en el hospital , parando el rodaje durante unos días.

John Ford bebía más que de costumbre, lo que le hacía comportarse erráticamente. Ward Bond ayudó a dirigir cuando Ford estaba demasiado embriagado. Después de dar un bochornoso espectáculo en la piscina del hotel de Waikiki en que se alojaba el equipo (se subió desnudo a un trampolín y se lanzó desde lo más alto), volvió el rodaje y acabó los exteriores   , pero siguió bebiendo. Al final completamente beodo, estropeo una escena  y, después, se ofreció abandonar el filme. Haywood rechazó la propuesta , el rodaje se trasladó a Hollywood y Ford rodó durante cuatro días. En octubre a Ford se le hinchó  como un globo. Lo ingresaron en el hospital y le extirparon la vesícula biliar tras una cirugía de urgencia. En ese momento se contrató a Mervyn Le Roy para que lo sustituyera. La película estaba a medias. Mervyn Le Roy que se hizo cargo del resto del rodaje. Aunque las fuentes modernas afirman que Mervyn LeRoy trató de dirigir la película pensando en lo que John Ford habría querido, en una entrevista moderna. Pero algún cambio hizo. LeRoy afirmó que cambió el papel de "Doc" planteado por Doc, el de  un alcohólico, a otros más sobrio.

Según fuentes modernas, Logan también estuvo presente en la edición. Sin embargo, en los créditos de la apertura, solamente Ford y LeRoy se presentan como directores, aunque Ford recibió una facturación superior.

Se ha especulado ampliamente qué escenas fueron dirigidas por LeRoy A esto se unió Joshua Logan, que había dirigido la producción original de la escena en la que Fonda protagonizó, que volvió a rodar partes importantes de la película, a petición de Fonda. Lo cierto es que Joshua Logan , quien dirigió y co-escribió la producción de Broadway, fue contratado para reorientar algunas secuencias que los productores sintieron que   John Ford había capturado ineficazmente antes de que fuera lanzado el proyecto. Logan fue acreditado como coguionista en lugar de co-director, porque se pensó que tener tres nombres en la lista como director se vería extraño en los créditos. Tanto Logan como Henry Fonda sintieron que la versión cinematográfica no tenía nada cerca de la calidad de la producción escénica. Además en 1964 Joshua Logan (aquí guionista) dirigió una secuela en "Ensign Pulver" con Robert Walker, Jr. en el papel de Lemmon. con  Burl Ives como Capitán Morton, Walter Matthau , Larry Hagman y Jack Nicholson . Gran parte del guión se derivó del libro original de Heggen. .

El buque de la Armada sobre el que se rodó fue el  USS Reluctant (AK-601), conocido, como se dice al principio de la película como  " The Bucket",  un buque de carga y pasaje / carga y suministro. Pero lo cierto es que  la Marina de los Estados Unidos no estaba contenta con la películadada la imagen del capitán Morton ( James Cagney ).

La película fue un éxito financiero  desde su estreno llegando a recaudar  $ 21,200,000. La firma de Ford y el buen reparto parecía invitar a ello.

Del mismo dijo Gregorio Belinchón en las páginas de El País años después  "El reparto una maravilla" .

Además se llevó diversos premios en los Oscars de las películas estrenadas en 1955, destacando entre sus tres nominación el premio al mejor actor secundario para Jack Lemmon, además de la nominación a la mejor película y mejo sonido para su encargado, William Mueller.

En los Premios BAFTA Jack Lemmon fue nominado al mejor actor extranjero. Ese año la  National Board of Review la incluyó en el  Top 10 de las mejores películas del año.

Por último el Sindicato de Guionistas (WGA) la premió como el mejor guión comedia

Lo cierto es que hablamos de buenas interpretaciones con actores que parecen en su salsa como James Cagney de malvado con su excelente interpretación , un Jack Lemmon que se va comiendo la pantalla y que mejora  a medida que avanza la historia y Henry Fonda - en su séptima colaboración con Ford tras un trabajo que comenzó con “El joven Lincoln”, “Las uvas de la ira”, “Pasión de los fuertes” o en "El fugitivo" , aquí vista- de hombre bueno con su sobriedad y contención o la despedida de William Powell  . De una buena dirección múltiple, aunque con mucho alcohol ,  buena fotografía, hermosas y coloridas puestas de sol... Lo curioso es que tanto John Ford y Joshua Logan prácticamente rechazaron la película y Henry Fonda más tarde afirmó que "desprecié esa película".

Estamos ante un filme simplemente entretenido, en el que inicialmente parecía que  Ford que en eta película había manifestado serias dudas sobre su estado de salud física y mental, y sobre su capacidad para seguir dirigiendo no tardó mucho en disiparlas. Sólo un año después firmó un western : Centauros del desierto.