viernes, 14 de junio de 2013

La locura en su laberinto


El 28 de octubre tras ver esa joya del cine de terror que es el resplandor escribí esta crónica de la película. Hoy, casualmente, he vuelto a verla, así que recupero lo escrito en ese día con ligeras variaciones. Lo cierto es que cada vez que veo esta película, más me gusta. Creo que la interpretación de Jack Nicholson es insuperable. Su cara, los estertores de su rostro son inimitables. Su locura progresiva de obligada visión para cualquier actor.

De igual valor la interpretación de esa estrella fugaz que fue Shelley Duvall y su sentido del pánico. Valor absolutamente sagrado tiene la música presente en todo el filme dando intensidad y tensión de inicio a fin. Y ¿qué decir de la posición de la cámara? Ya se muestra a ras de suelo, como que se coloca a un extremo de una inmensa sala. O el plano contra plano y la duración de los mismos. ¿Estamos ante lo que fue una reinterpretación desde el punto de vista de la cámara de lo que fue Ciudadano Kane? La película se resume en una palabra: grandiosa. Aquí transcribo más o menos lo que dije en octubre del pasado año.  
Miradas desde el hueco de una puerta o la locura en su laberinto podrían haber sido el nombre de esta novela, pero Stephen King pensó en otra título. Confieso que he intentado leer a Stephen King. Pero reconozco que su literatura no me va. No obstante, tengo claro que es uno de los fabuladores más grandes que hay en la literatura actual, y soy capaz de reconocer su valía cuando sus obras han sido llevadas al cine o a la televisión. En este caso me rindo ante el creador de este mundo de ficción paralela y grandiosa. 
Curiosamente ayer sábado - hablo del 27 de octubre-  pude ver una de sus obras llevadas al cine por Frank Darabont, y con parte del elenco que - más tarde- trabajará para él en The Walking Dead, aunque no ésta no era mi intención ni mi interés. Pero tras una ventana indiscreta me encontré en Cuatro con la versión cinematográfica de La Niebla. 
Con todo yo iba a escribir sobre otra de sus obras llevadas al cine por otro de los grandes. En este caso por Stanley Kubrick. Además creo que esta película cada vez que la veo me gusta más. Me proporciona, cada día que pasa, más placer, al igual que más espanto. 
La película del viernes noche fue “The Shinning” (“El resplandor”) la obra de Stephen King, al que, por cierto, no gustó nada el intento de Kubrick de mostrar con su narración visual lo que era la locura. 

El resplandor es una película de terror psicológico dirigido por el ya citado Stanley Kubrick y que fue estrenada en 1980. Basada en la novela homónima del escritor Stephen King, la película cuenta cómo su protagonista empieza a sufrir inquietantes trastornos de personalidad al poco de llegar junto con su mujer y su hijo a un solitario hotel de Colorado, el Overloock, en las Montañas Rocosas queen los meses de invierno cierra por quedar bloqueada la carretera de acceso a causa de la nieve. . Poco a poco, debido al aislamiento, al insomnio, a sus propios fantasmas interiores y a la influencia maléfica del lugar, se verá inmerso en una espiral de violencia contra su mujer y su hijo, que a su vez parecen víctimas de espantosos fenómenos sobrenaturales. 
Si bien su estreno fue acogido con frialdad por la crítica, "El resplandor" ha ido ganando adeptos con el tiempo. Como en otras películas del cineasta estadounidense, tras la línea dramática principal se esconden innumerables representaciones simbólicas, indicios subliminales, crítica sociohistórica e indagaciones de índole psicológica en torno a la naturaleza humana y el mal. Especialmente relevante me parecen estos dos últimos aspectos.
La producción de está película recayó en un abanico de personas entre las que estaban, además del director, Robert Fryer, Jan Harlan, Mary Lea Johnson y Martin Richards para la Warner Bros. Pictures, participando igualmente Hawk Films y el grupo Peregrine. Se rodó en escenarios naturales de Montana, Oregón y California y en los platós de Elstree Studios (Borenhamwood, Inglaterra) y contó con un presupuesto estimado de 22 millones $ (USA) - en otros lugares he leído que la cantidad invertida alcanzó los 12 millones dólares- , aunque la película obtuvo en taquilla unos interesantes ingresos cercanos a los 95 millones de dólares. 

La obra lógicamente es fruto de esa mente calenturienta que reside en ese escritor nacido en Maine, pero, en este caso, el guión fue transformado por Stanley Kubrick y Diane Johnson. La música, de extraordinaria importancia en la película, es de Wendy Carlos y Rachel Elkind, y desde los títulos de crédito con la subida por la carretera de montaña ya impresiona. A lo largo de la película la música adquiere un protagonismo singular remarcando la tensión. Hay momentos de tensión que me remiten a Psicosis o te introducen en una atmósfera de un pasado tenebroso. 
La fotografía fue obra de John Alcott , y además de sus encuadres modélicos, destaca por el uso en la película - conjuntamente con el director - del sistema de rodaje llamado "Steady-cames" es decir, una cámara incorporada a un arnés que permite rodar escenas de largo recorrido físico y que impide que la cámara sufra movimientos extraños. El jefe de fotografía se propuso rodar todas las secuencias con luz abundante, evitando los escenarios oscuros y lúgubres habituales. Pretende crear una atmósfera densa, inquietante y perturbadora, movilizando los recursos interiores del público en lugar de provocar en él reacciones mediante efectos visuales, imágenes que la hacen perturbadora, intrigante, claustrofóbica. 

La fotografía, de John Alcott (“La naranja mecánica”, 1971), rueda espléndidos planos aéreos, planos soberbios del hotel sitiado por la tormenta y la nieve y algunos planos memorables del interior del hotel. Crea imágenes magníficas como las del rostro de espanto de Wendy, la mirada enloquecida de Jack a través de la puerta y otras imágenes que el tiempo ha convertido en figuras representativas del autor y del cine. Son sobresalientes los movimientos de cámara y los travellings nocturnos de persecución en el interior del laberinto. 

El rodaje de la película duró mucho porque la preproducción y construcción de decorado demoró la cosa más de un año, no por las obsesivas repeticiones del director, que filmó relativamente rápido.
La banda sonora, de Wendy Carlos y Rachel Elkind, compone una partitura de sonidos estridentes, inquietantes y perturbadores, que combina con cortes de música culta tomados de Ligeti, Bela Bartok, Penderecki y otros grandes maestros del siglo XX. El tema principal, ”Rocky Mountains”, evoca la soledad, el aislamiento y la presencia diabólica del mal . 

La versión que he visto es la llamada internacional con 114 minutos de metraje, muchas más corta que las versiones americanas (144) y japonesa (146 minutos). Esa es la razón por lo que he escuchado la versión doblada al castellano más chirriante de la historia del cine español. Y es que era conocida la afición de Stanley Kubrick de implicarse en todos los aspectos de la producción, del rodaje, de la distribución y hasta la proyección de sus películas. Cuando en 1980 Stanley Kubrick termina la película y comienza su distribución. Kubrick había ya conseguido el raro privilegio de poder elegir a literatos o filólogos de prestigio para que tradujeran sus diálogos a otros idiomas (español, francés, italiano, alemán…). 

En España el encargado de la traducción fue Vicente Molina Foix. Igualmente buscaba directores de cine respetados para los doblajes. En nuestro país el elegido fue Carlos Saura. Pero el espíritu controlador de Kubrick era tal que le tenían que mandar las pruebas de voz de diferentes actores para elegir la más parecida. El problema es que Kubrick no sabía español y solo oía el tono. Y en función de los tonos y timbres de los actores originales eligió dos voces: la de Verónica Forqué para Wendy Torrance por su parecido evidente con la de Shelley Duvall; y la del actor Joaquín Hinojosa para doblar a Nicholson. En el caso de Scatman Crothers la que le sonó más parecida fue la del locutor de radio Rafael Taibo. Las voces del niño, Danny, los hizo una señora. Eso no era nuevo pues en la magistral Barry Lyndon había utilizado a José Luis López Vázquez como narrador. 
Los protagonistas en la película son Jack Nicholson como Jack Torrance, Shelley Duvall (Wendy Torrance), el niño Danny Lloyd (Danny Torrance), Scatman Crothers (el jefe de cocinas Dick Hallorann), Barry Nelson ( Stuart Ullman), Philip Stone (Delbert Grady) Lisa y Louise Burns como las hijas de Grady y, Joe Turkel (Lloyd). Y en la versión norteamericana salen igualmente Anne Jackson (doctora) y Tony Burton (Larry Durkin).

La película comienza con la subida del coche de Jack Torrance (Jack Nicholson) y su llegada al Hotel Overlöok para una entrevista de trabajo como guardia de invierno, con el ánimo de utilizar la soledad del hotel para escribir un libro. El hotel es un inmueble inmenso, de pasillos laberínticos y está decorado lujosamente. A causa de un fuerte temporal queda aislado durante un tiempo sin que se pueda acceder a él ni salir de él si el teléfono se avería. La historia abarca los primeros meses del invierno de 1980. De hecho, la película se divide en capítulos , siendo el primero la entrevista. Al poco de llegar Jack es informado de que el hotel en sí mismo está construido sobre un antiguo cementerio indio y queda completamente aislado por la nieve durante los largos inviernos. 
El manager del hotel Stuart Ullman (Barry Nelson) advierte a Jack, que viene desde Denver, que el antiguo guarda sufrió de claustrofobia y mató a toda su familia antes de suicidarse. El hijo de Jack, Danny (Danny Lloyd), que tiene un amigo imaginario y una percepción extrasensorial y tiene premoniciones horripilantes sobre el hotel. La mujer de Jack, Wendy (Shelley Duvall), recibe al poco de avisarle su hijo la llamada de Jack para comunicarle que lo han contratado. Jack está en proceso de superación de la adicción al alcohol y busca un lugar de trabajo tranquilo, silencioso y aislado. En el pasado causó heridas a su hijo Danny en un incidente del que nadie quiere hablar. 
La familia llega al hotel el día del cierre al público y los encargados les muestran brevemente el complejo. 

El cocinero, el  afro-americano Dick Hallorann (Scatman Crothers), sorprende a Danny mediante telepatía ofreciéndole helado. Dick le explica a Danny que él y su abuela compartían esta habilidad telepática, que él llama "el resplandor". Danny pregunta si hay algo de lo que deba temer en el hotel, especialmente sobre la habitación 237. Hallorann le dice a Danny que el hotel en sí tiene resplandor y que guarda muchas historias, de las cuales no todas son buenas. Finalmente le pide a Danny que no entre en la habitación 237 y que si tiene algún problema que contacte con él.
Pasa un mes; mientras el niño recorre con un coche el interior del hotel, el proyecto literario de Jack no va a ninguna parte. Más tarde, Danny y Wendy exploran el laberinto de arbustos que hay en el patio del hotel. Wendy comienza a preocuparse sobre las líneas telefónicas puesto que muchas de ellas dejan de funcionar debido a la fuerte nevada. Por su parte, Danny continúa con más visiones terroríficas sobre las niñas asesinadas por el anterior guarda. 

Jack, cada vez más frustrado e insomne, comienza a actuar de forma extraña y cada vez más violenta. La curiosidad de Danny sobre la habitación 237 aumenta cuando ve la puerta de la habitación abierta. Después, aparece con heridas en el cuello y visiblemente traumatizado, lo que hace que Wendy acuse a Jack de haber maltratado al pequeño Danny. 
Jack, tras discutir con Wendy, deambula por el inmenso y solitario hotel hasta llegar al salón del hotel donde se encuentra con un camarero fantasma llamado Lloyd (Joe Turkel). Lloyd le sirve un  bourbon mientras Jack se queja sobre su matrimonio. 
Poco más tarde Wendy le dice a Jack que Danny le ha dicho que hay una mujer loca en una de las habitaciones, y que ella ha sido la responsable de las heridas. 
Jack entra en la habitación 237 y ve a una joven muy atractiva bañándose. La mujer sale de la bañera y comienza a besar a Jack apasionadamente. Cuando Jack mira el espejo por sobre su hombro, ve que ella ha cambiado a una horrible mujer en descomposición. 
A pesar de todo le dice a Wendy que no había visto nada. Wendy y Jack discuten sobre si deberían sacar a Danny fuera del hotel, y Jack enfadado vuelve al salón, ahora lleno de fantasmas que disfrutan de una fiesta de disfraces. 

En ese momento es cuando conoce al fantasma del antiguo guarda, un espeluznante Grady (Philip Stone), que dice a Jack que debe corregir a su mujer y a su hijo,  ya que éste es un maleducado y está intentando introducir a un elemento ajena al hotel.
Mientras tanto, en Florida, Hallorann tiene una premonición de que algo va mal en el hotel y toma un vuelo hacia Colorado para investigar. En paralelo Jack destruye la estación de radio.
Wendy duda ya definitivamente de la integridad mental de Jack y se mueve por el hotel con un bate de beisbol. Danny aterrorizado comienza a decir "redrum" hasta que entra en trance, y vuelve a hablar con su amigo imaginario "Tony." 

Mientras busca a Jack, Wendy descubre los trabajos de Jack para su libro; cuando lo lee descubre que ha estado escribiendo a máquina sin parar hojas y hojas con la misma frase: “No por mucho madrugar amanece más temprano” en su versión española, o "All work and no play makes Jack a dull boy" ("Todo trabajo y nada de ocio hace de Jack un tipo aburrido") en su versión americana como la que vi anoche, con distintos formatos y estilos. Jack descubre a Wendy con la lectura. Éste es, posiblemente el momento, más brillante de la película con un montaje de plano contra plano entre Jack y Wendy con dos caras, la de la locura y la del miedo. En ese momento se enfrenta a Jack, que la amenaza hasta que ella le golpea con el bate y él cae por una escalera quedando inconsciente. 
Ella consigue llevar el cuerpo hasta la cocina y encerrarle en la despensa, pero esto no hace que consiga resolver su gran problema; ella y su hijo están atrapados en el hotel y bajo la tormenta de nieve del exterior, porque Jack había saboteado la radio del hotel y el vehículo para moverse sobre la nieve. 
Después, Jack habla a través de la puerta de la despensa con el fantasma de Grady, que le desbloquea la puerta, liberándole. 

Danny protegido  junto a su madre en sus habitaciones y a puerta cerrada del exterior, escribe "REDЯUM" con el lápiz de labios de Wendy en la puerta del baño, mientras lo repite en voz alta. Cuando Wendy se despierta mira a través del espejo donde observa las letras "MURDEЯ" (ASESINATO). 

En ese momento Jack comienza a golpear la puerta de la habitación con un hacha. Wendy asustada consigue encerrarse en el baño y sacar a Danny a través de la ventana del baño, pero no consigue salir a través de ella. Jack comienza a golpear la puerta del baño mientras Wendy grita de pánico; Jack se asoma entre el agujero que ha hecho, gritando "¡Aquí está Jack!"; es entonces cuando, al intentar Jack abrir la puerta, Wendy le corta con el cuchillo en la mano. 

En ese momento Jack escucha el sonido del vehículo de nieve, que Hallorann había pedido prestado para llegar hasta el hotel, y el de mantenimiento abandona la habitación. 
Tras sorprender a Hallorann Jack lo mata en la entrada con el hacha y comienza una persecución tras Danny que les lleva hasta el laberinto de arbustos. 

Wendy corre al ver que Jack ya no está en la puerta y se encuentra con varios fantasmas y con una gran cascada de sangre. Mientras tanto, Danny camina hacia atrás sobre sus huellas y deja un rastro que no lleva a ningún sitio, mientras tapa las huellas que deja hasta una esquina donde se esconde. 
Jack, que había estado siguiendo las huellas, vuelve hacia atrás y en ese momento Danny aprovecha para salir del laberinto y junto con su madre toman el vehículo de nieve de Hallorann, mientras Jack muere congelado en el laberinto de arbustos. 

Al final de la película vemos una fotografía colgada dentro del hotel, con fecha del 4 de julio de 1921, en la que Jack Torrance sonríe rodeado de una gran multitud que parece disfrutar de una fiesta. Y así acaba esta maravilla.

Es conocido que para la elección de actores, Kubrick barajó varios nombres para el papel principal, entre ellos los de Robert de Niro y Robin Williams. Al primero lo descartó tras verle en Taxi driver porque le parecía demasiado histriónico para el papel; al segundo, después de verle en Mork & Mindy, por ser muy poco expresivo. También pensó darle el papel a Harrison Ford. Por su parte, Stephen King renegaba de Nicholson porque pensaba que, como éste había rodado Alguien voló sobre el nido del cuco, el espectador tendería a considerarlo un individuo inestable desde el principio; por ello, King prefería para el papel, a Jon Voight o a Martin Sheen, que representarían más fielmente el perfil de individuo corriente que se ve abocado gradualmente hacia la locura. En cualquier caso, desde el principio al escritor se le dijo que el actor para el papel principal «no era negociable». No obstante, y de cualquier manera, esta película no hubiese sido igual sin un Nicholson inconmensurable y extenso de detalles. 

Para el papel femenino, aunque en un principio Jack Nicholson sugirió que Jessica Lange encajaría mejor en la personalidad de la Wendy de Stephen King, Shelley Duvall supo muy pronto que ella era la elegida para el papel. A diferencia del personaje de la novela, la Wendy del film tendría una personalidad vulnerable, débil de carácter y sumisa hacia su marido. 

Kubrick quería resaltar con más crudeza el machismo como una de las manifestaciones de las relaciones de poder amo-criado. Para labrar ese carácter y darle más credibilidad, a lo largo del rodaje el director la presionó hasta el límite, llegando incluso a humillarla y vilipendiarla ante todos sus compañeros. Se dice que la escena en que armada con el bate de béisbol retrocede por la escalera ante el ataque de su marido (una de las secuencias que más tomas ha exigido nunca por parte de un director de cine), no estaba representando a una mujer aterrada; Shelley estaba, literalmente, aterrada.
Para el papel de Danny Torrance, el primer candidato del director para representar el papel de hijo de los Torrance fue Cary Guffey (el chico de Encuentros en la tercera fase), pero los padres del joven actor lo impidieron aduciendo que era una película demasiado truculenta para un niño. En la búsqueda de candidatos fueron entrevistados unos cinco mil niños a lo largo de seis meses. Las pruebas, coordinadas por el asistente de Kubrick,  Leon Vitali (el actor que había representado el papel de lord Bullingdon en Barry Lyndon), tuvieron lugar en Chicago, Denver y Cincinnati, ya que Kubrick quería que el acento del candidato estuviera «a medio camino» entre el de Jack Nicholson y el de Shelley Duvall. Durante el rodaje, el pequeño actor fue protegido de manera especial por Kubrick; de hecho, el niño creyó en todo momento que estaba rodando un drama, no una película de terror. Tras su papel en el film de 1982 Will: the autobiography of G.Gordon Liddy, Danny Lloyd abandonó su carrera como actor. 

En la decisión de elegir para el papel de Dick Halloran a Scatman Crothers fue determinante la recomendación de Nicholson, que había compartido con él reparto en Alguien voló sobre el nido del cuco. 
Para Lia Beldam (joven de la bañera) y Billie Gibson (anciana de la bañera), ésta fue la única película en que intervinieron. Tampoco las hermanas gemelas Lisa Burns y Louise Burns volvieron a intervenir en ninguna película. Lisa y Louise son gemelas idénticas; sin embargo, tanto en el libro como en el guión, son simplemente hermanas; en la entrevista inicial de la película, Mr. Ullmann comenta que sus edades son de «entre ocho y diez años». 

Barry Dennen tiene un papel muy limitado (y en la versión corta, sin diálogos) como ayudante del señor Ullman. 
El invitado que, con una enorme brecha en la cabeza, brinda diciendo a Wendy «Una bonita fiesta, ¿verdad?» casi al final de la película es Norman Gay, editor en la película de El exorcista. 
Existen dos versiones comerciales oficiales de El resplandor: la que se estrenó en Estados Unidos (versión USA) y una segunda, más corta, que se distribuyó unos meses después al resto del mundo (versión internacional). 
La película se proyectó por primera vez al público el 23 de mayo de 1980: fue un estreno restringido, muy al uso en aquella época, ya que solo se exhibió en medio centenar de salas de Nueva York y de Los Ángeles. Apenas unos días después, el director y la Warner pidieron a los exhibidores que cortaran una escena del final (la escena del hospital) y devolvieran a la distribuidora el celuloide sobrante. Tras ser eliminada físicamente también de cada una de las copias almacenadas y de los negativos, el 13 de junio se produjo el lanzamiento para el resto de Estados Unidos. 

Unos meses más tarde, con vistas a la explotación internacional, Kubrick volvió a recortar el metraje, esta vez en unos 30 minutos. Aunque la productora justificaba los cortes por una acogida inicial por debajo de lo esperado, es posible que el motivo real fuera el deseo del director de reorientar la narración hacia una vertiente más abstracta. 
Para ello decidió minimizar la influencia en la trama de cuatro factores que tanto en el libro como en la versión larga jugaban un papel más determinante: el hotel como entidad maléfica en sí misma, el mundo exterior, el alcoholismo del protagonista y el amigo imaginario del niño. Esta versión se estrenó el 26 de septiembre de ese año en España. Los problemas de ritmo que también argumentó el director para justificar el nuevo montaje «resultan simple y llanamente incomprensibles», ya que las escenas suprimidas «enriquecían mucho más un film de múltiples lecturas, que hacía hincapié sobre el personaje de Danny y desvelaba matices ocultos en torno a la relación de este con su padre».
Las dos tienen, la americana y la internacional, tienen el estatus de «corte del director» «puesto que fue él mismo quien decidió los cortes de cada una.» Del mismo modo, para Movie-Censorship.com, «las dos contaban con la bendición del realizador»; de hecho, en el curso de un proceso de remasterización para una nueva reedición en DVD, la Warner volvió a lanzar la versión larga en Estados Unidos y la corta en el resto del mundo. En cambio, en la Internet Movie Database (IMDb) se insiste en que Kubrick prefería el montaje para Europa, si bien «la versión larga está más difundida hoy día». 
La fría acogida de los primeros pases en Estados Unidos acabó de decidir al realizador para suprimir una escena que se desarrollaba a modo de epílogo justo tras el desenlace del laberinto nevado y antes de la misteriosa secuencia final de la fotografía de los años veinte. En dicha escena, Wendy, convaleciente en una habitación de hospital, recibe la visita del administrador, quien le comunica que los investigadores no han encontrado el cadáver de su marido ni tampoco el del cocinero. Tal revelación suponía un giro narrativo arriesgado, puesto que venía a proponer nuevas conjeturas sobre todo lo ocurrido dentro de los muros del Overlook en los meses anteriores. La decisión del director de eliminar esa escena fue controvertida. El consenso general entre los que vieron los primeros pases era que la película quedaba mejor sin ella porque mantenerla suponía debilitar la amenaza del Overlook sobre la familia y reintroducía en el conflicto a Ullman, que apenas había tenido protagonismo en la historia. 
La coguionista Diane Johnson reveló que Kubrick sentía desde el principio cierta «compasión» por el destino final de Wendy y del pequeño Danny, y en ese sentido la escena del hospital daría cierta sensación de vuelta a la normalidad. Johnson, en cambio, era partidaria de un desenlace más trágico: llegó a proponer incluso la muerte de Danny Torrance; el caso es que el propio director siempre albergó ciertas reticencias respecto a la escena, hasta que finalmente decidió que era oscura y confusa, y que la película funcionaba mejor sin ella. Tal vez la «oscuridad» a la que alude Kubrick apunte a un posible paralelismo entre la desaparición de los cadáveres de Jack y Halloran y la tragedia del Donner Party mencionada al principio.
No faltaron, sin embargo, voces en contra de tal supresión. Para la actriz principal, Shelley Duvall, «Kubrick se equivocó, porque la escena explicaba algunas cosas importantes, como la importancia de la pelota amarilla y el papel que el director del hotel desempeña en la intriga». 
Desde un punto de vista retrospectivo, algunos espectadores se han planteado alguna incógnita tras conocer los debates internos del equipo durante el montaje del film sobre la conveniencia de incluirla o no. Sea como fuere, reflexionan, la escena estuvo desde el principio en el guión, de manera que la doble personalidad del personaje de Stuart Ullman estaba ya de algún modo presente en el carácter que Kubrick quería imprimirle en sus intervenciones al principio de la película, en las entrevistas y la visita guiada: mientras se rodaba la película, él, Ullman, ya «lo sabía todo» sobre el Overlook y, sin embargo, bajo su apariencia de anfitrión de modales exquisitos, premeditadamente se lo estaba ocultando a los futuros inquilinos. 
Sobre la modificación de la escritura de Jack tienen que ver que sólo hay cuatro países en Europa que sistematicen el doblaje: Italia, Alemania, Francia y España y que la frase “All work and no play makes Jack a dull boy” que el protagonista mecanografía maniáticamente tiene también cuatro versiones con refranes. En alemán sería ”no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, en francés, una especie de “Más vale pájaro en mano que ciento volando”, en italiano ”La mañana trae oro en la boca” y en español el conocido “No por mucho madrugar amanece más temprano”. 
Las críticas negativas que recibió inicialmente la película le hicieron “merecedora” de dos nominaciones a los premios Razzie, o anti-Óscar: el de Peor Actriz Principal y el de Peor Director; finalmente, ni Duvall ni Kubrick “consiguieron” el premio. También optó a los premios Saturn en los apartados de Mejor Director, Mejor Actor Secundario (Scatman Crothers), Mejor Película de Terror y Mejor Banda Sonora (Wendy Carlos y Rachel Elkind); sólo Crothers se llevó el galardón en su apartado. 
En cuanto a los Óscar, después de haber concurrido como Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión con Barry Lyndon, pero El resplandor resultó ser la primera película de Kubrick que ni siquiera fue nominada en apartado alguno. ¡Increible!.

Como curiosidad señalar que "El resplandor" hizo popular la steadicam (estabilizador de cámara), inventada por Garrett Brown, y que supuso una gran revolución en la industria cinematográfica. Gracias a la steadi de Garrett Brown se pudieron rodar los travellings del pasillo del hotel o la escena de persecución en el laberinto. Garrett obtuvo un Premio Oscar en 1978 por su contribución a la técnica cinematográfica. 



De la famosa escena del río de sangre cayendo desde las puertas del ascensor (conocida como The river of Blood) se puede ver un extraño objeto que cae junto a la sangre y que queda en la entrada del ascensor, mientras que la sangre sigue cayendo e inundando el lugar. Se ha llegado a varias explicaciones: podría tratarse de un cuerpo o de una persona que justo al salir del ascensor cae debido a la sangre (ésta última es poco probable). Solo se sabe que el equipo de Stanley Kubrick filmó dicha escena reiteradas veces y aquel objeto podría haber sido colocado allí intencionadamente. Además, se desconoce qué representa exactamente aquella escena de las puertas del ascensor; aunque podría representar la cara de Danny gritando (ya que se lo puede ver gritando cuando tiene la visión del ascensor). 
La escena final del film (la escena del cuadro) deja algunas dudas sobre el significado de ver al protagonista, Jack, en el cuadro. Stanley Kubrick declaró que esa persona en el cuadro no es Jack, sino su antepasado. Los Simpson también hacen una parodia de la película en un capítulo de "Noche de brujas" llamado El resplandor (según ellos, para no pagar derechos de autor). 
En una encuesta hecha en Inglaterra, El resplandor fue elegida como la segunda película más aterradora de todos los tiempos, detrás de El exorcista. 
Y es que Kubrick se propuso rodar la esquizofrenia, y lo logró a través de un relato cinematográfico basado en una narración inquietante y angustiosa. El poder de la imagen del maestro neoyorquino consiguió, además de una atmósfera opresiva, algunas de las escenas más impactantes del cine de terror de las últimas décadas. El mérito es aún mayor cuando, a diferencia de lo habitual en el género, el director no se refugia en la oscuridad para provocar miedo o tensión, sino en algo tan aparentemente inocuo como un niño montado en un triciclo, paseando por los pasillos de un hotel, o el golpear de una pelota sobre la pared de un hotel deshabitado o el sonido de una máquina de escribir. 
Por su parte, Kubrick refleja la mente humana como el laberinto, ese entramado complejo y retorcido, que vemos en la película. Todo ello arropado en la luz y el sonido, o con un travelling a ras de suelo desde el triciclo y todo ello en un hotel incomunicado, con un asesino desquiciado que no sabe distinguir entre lo real y lo onírico, y un niño enigmático con poderes telepáticos. 
Para siempre nos quedarán los angustiosos paseos en triciclo por los interminables pasillos del hotel Overlook, a Jack Torrance asomando la cabeza por la puerta rota del cuarto del baño o persiguiendo a su hijo por el laberinto ; la habitación 237 ; y como no ese sonido estridente de REDRUM como inversión de asesinato (Murder). 

Por último señalar que hace unos años pude ver la miniserie televisiva del mismo nombre adaptada por el director Mick Garris bajo la mirada cuidadosa de su creador y en los que participaban Steven Weber, Rebecca De Mornay, Courtland Mead, Wil Horneff y Melvin Van Peebles posiblemente más fiel a la novela, pero menos grandiosa y terrible que la de Kubrick. Y es que lo que hizo Kubrick fue una obra grande.Imperecedera.

martes, 11 de junio de 2013

El productor


Hubo una vez en clase de Francés- estudiaba yo, por entonces, tercero en la E.O.I.- un interesante debate entre la importancia del director y del productor cinematográfico. Todo se inició cuando hablando de cine, la profesora nos preguntó qué era lo más trascendente para nosotros a la hora ir al cine, el peso de la interpretación de los actores y actrices, o el marchado de la dirección de la película. Mientras decidíamos si eran galgos o podencos, alguien introdujo un nuevo elemento: lo que realmente era importante en una película era el papel del productor de cine o productor cinematográfico. El debate cambió en ese momento, pues la profesora afirmaba que su papel se ceñía a la financiación de la película, sin embargo, al final, llegamos a la conclusión que era mucho más que ese. 
Y es que el protagonismo de los productores puede llegar a ser determinante en el producto realizado ya que es el representante legal de una obra cinematográfica, el responsable de los aspectos organizativos y técnicos de la elaboración de una película, complementando la actividad creativa del director, además de ser el mero “paganini” de los trabajos, el encargado de la contratación del personal, ya sea del reparto, ta sea de la selección del equipo artístico (director de fotografía, montador, efectos especiales, director artístico, compositor, etc.) y el contacto con los publicistas y distribuidores para la difusión de la obra. Vemos que el "productor", conjuga la labor del empresario cinematográfico como la del profesional encargado de liderar la producción de una película. En algunas ocasiones estas dos figuras son coincidentes en la misma persona, pero en otros casos el empresario contrata a un profesional delegando en él la responsabilidad. Esto que ocurre en los Estados Unidos, también es extrapolable a España , aunque con matices. Aquí en España, cuando nos referimos muchas veces el productor lo hacemos en gran medida al empresario, sin embargo, cuando hablábamos de Elias Querejeta, especialmente, normalmente hablábamos de un auténtico productor ejecutivo o director de producción. Nos referimos, posiblemente, al señor que ha tenido más trascendencia en el cine nacional desde los años 60 hasta nuestros días. Hace ya unos meses hicimos referencia a una de sus más impresionantes película: el desencanto.
Una de las primeras películas en la participó de lleno este antiguo jugador de la Real Sociedad y nacido en Hernani (Guipúzcoa), es aquella que debía de haber llevado como título “La caza del conejo” pero que la censura española que había en el año de dios de 1965 dejó sólo en “La caza”. Eso del conejo podía tener connotaciones sexuales pensaban, y, sin embargo, no apreciaron la carga política que tenía el guión firmado a la limón por Carlos Saura y Angelino Fons. 
Contaba Carlos Saura el pasado martes día 11, dos días después del anuncio de la muerte del más grande productor español de todos los tiempos, en el programa Versión Española que La Caza se pudo hacer gracias al millón de pesetas que soltó el guipuzcoano y el otro millón que aportó en padre de Carlos Saura. Con estos dos millones pudo Carlos Saura empezó a ser considerado como uno de los directores más importantes del cine español. 
La caza fue la película elegida de entre la muchas para homenajear al productor vasco. Reconozco que yo tengo sobre mi mesa otros dos que saqué para verlas y comentarlas ( Pascual Duarte de Ricardo Franco y El Sur de Víctor Erice) , y dedicarle así un modestísimo homenaje. Pero una jornada de caza se me ha adelantado. 
La caza es una película española de 1965 dirigida por Carlos Saura, la misma persona que escribió el guión conjuntamente con Angelino Fons y en la que intervino expresamente Elías Querejeta a través de Elías Querejeta Producciones. La música de la película fue creada por Luis de Pablo, mientras que la fotografía fue labor de Luis Cuadrado. El montaje fue llevado a cabo por Pablo González del Amo. 

Los 100 minutos de película fueron presentados en sociedad el 9 de noviembre 1966. En la película participan pocos actores, pero muy buenos. El reparto estaba encabezado por Alfredo Mayo como Paco, Ismael Merlo como José, José María Prada como Luis y un jovencísimo Emilio Gutiérrez Caba como Enrique en el papel de los cazadores. 

Participan igualmente Fernando Sánchez Polack, el hermano del humorista Tip como Juan, una joven – y desconocida- Violeta García como Carmen y María Sánchez Aroca como la madre de Juan. 
Comentó Carlos Saura en el programa televisivo que tras buscar localizaciones para su película Llanto por un bandido, una película en la que no tuvo control alguno y que el mismo consideró un auténtico fracaso, que había observado unos parajes desérticos en la zona cercana a Seseña en Toledo y cerca también de Aranjuez. Esta zona le había llamado la atención por su aspecto desolado y tan cercano a Madrid y decidió escribir una historia donde tuviese importancia dicho lugar. A pesar de que fue filmada en un valle que fue testigo de una batalla durante la guerra civil similar a la descrita en el diálogo. Pero a Saura se le ocurrió una caza de conejos. 
Tras escribir el guión fue entre diez y doce productoras distintas que no aceptaron su proyecto. Sin embargo, un joven productor de nombre Elías Querejeta pondría la mitad del presupuesto. La otra mitad Saura tras pedirle el dinero a su padre. Confesaba Saura que ha sido la única película en la que él - en referencia a su padre-  había intervenido como inversor.
El rodaje se llevó a cabo durante cuatro semanas en el mes de agosto de 1964 en donde tuvieron dificultades los actores debido a las altas temperaturas visibles en las ropas de los protagonistas. 

La historia es la siguiente. José, Paco y Luis, tres hombres de mediana edad, que aunque no se dice en la película pudieron combatir en el bando franquista durante la Guerra Civil Española, y que acompañados por el sobrino de uno de ellos, Enrique, van a la finca de José en un tórrido pueblo castellano con el fin de cazar conejos. 
Desde el primer momento vemos que la aparente amistad que los une este fracturada. En un bar de carrterra se paran y hablan. A Paco, aparentemente le va bien, no así a José y Luis. A éste último lo ha abandonado su mujer y se da últimamente a la bebida, mientras que José está separado y mantiene una relación con una chica. 
En la finca de José vive un guarda con su sobrina y con su madre. Parecen vivir en la Edad Media. La madre de Juan, el guarda, es la única que está en la casa, acostada y quejándose del ruido de unos hurones usados por su hijo para la caza menor. Al momento llega una chica joven de nombre Carmen que atrae al joven Enrique. 
El grupo marcha a la zona del arroyo, una amplia zona desértica, donde la caza de conejos se da, aparentemente bien. El lugar de la caza coincide con un antiguo campo de batalla en la que pudieron combatir los tres. Ese campo de caza se convertirá al final en una auténtico campo de batalla verbal y mortal entre los cazadores. 
Poco a poco vamos conociendo la realidad de los tres: José está ahogado por las deudas debido a su separación inminente y está viviendo más allá de sus posibilidades con una mujer más joven. El principal objetivo de este encuentro entre antiguos camaradas es asegurar un préstamo de Paco, un astuto hombre de negocios, antiguo camionero. José trae consigo a Luis, ahora empleado en su fábrica. Luis es un individuo débil, triste y alcohólico. Un cuarto miembro del grupo, Enrique, un sobrino adolescente de Paco, que no tienen nada contra nadie y se que lleva para cazar una pistola alemana. 




Los cazadores preparan sus armas y la emoción de la caza. En ese momento Luis insiste que la auténtica caza es la caza del hombre. Literalmente afirma que "Por eso dicen que la caza más justa es la caza del hombre". 

Después de unos tragos, José pide a Paco un préstamo. Paco, que ha estado esperando esto a regañadientes, se niega, pero ofrece un trabajo de José. Durante la persecución, los hombres matan a varios conejos. Los cazadores empiezan a discutir entre ellos. Desde el principio apreciamos que Luis está al margen del grupo. Lleva una escopeta con mira telescópica. 

Enrique y Luis van a un pueblo cercano a por pan y en la espera ven como una familia está matando a un cordero. De paso Luis compra un maniquí para practicar el tiro. Este momento en el que faltan Luis y Enrique es aprovechado por José para confesarle a Paco de su pésima situación económica y de la necesidad de su ayuda. Para buscar el acercamiento José lleva a Paco a una cueva en donde le enseña el esqueleto de un “desgraciado”, pero tras su petición de ayuda, aquel se niega. 

Tras comerse una paella de arroz, escuchar el Twist, enseñar Enrique a Carmen a bailar ante los ojos críticos de su tío Juan, y descansar un rato bajo la tienda montada en una tarde tórrida y plúmbea, prosigue la tarde en la Luis dispara al maniquí y casi provoca un incendio. 
A la tarde prosigue la jornada de caza. Este vez cazarán con hurón. El hurón expulsa a los conejos de su madrigueras, pero Paco mata a un hurón, y aunque él afirma que disparó accidentalmente, José cree que lo hizo con malicia. 
Como la caza gana en intensidad, el ritmo de los disparos se aviva. El odio latente y las frustraciones de los tres hombres se activan cuando Paco es alcanzado por un disparo de José y cae, herido de muerte, en un riachuelo. Luis, enfurecido por la muerte, trata de matar a José atropellándolo con el Land Rover. José toma represalias, disparando a Luis, pero éste logra sobrevivir el tiempo suficiente para disparar y matar a José antes de caer él mismo. Enrique, ileso, se queda solo en medio de esta tragedia, tratando de comprender el comportamiento inexplicable de los tres compañeros de guerra. La película termina en una imagen fija o congelada mientras se escapa de la carnicería. 
Con esta película Carlos Saura ganó el Oso de Plata al Mejor Director en el XVI Festival Internacional de Cine de del año 1966. El jurado estuvo presidido por Pier Paolo Pasolini quien felicitó personalmente al director por su magnífica visión metafórica del cainismo en la España profunda del momento. Sin embargo cabe decir que algunos críticos españoles contemporáneos calificaron como "muy mala" a la película. 
El recorrido internacional de la película fue bueno. La película y el director serían muy valorados en el extranjero, muestra de ello es que la nouvelle vague francesa, el free cinema británico y los albores del cine independiente estadounidense compararon la película de Saura con las vanguardias del momento que no se encontraban ante una censura franquista imprevisible, exigente y arbitraria. Además influyó en otros directores, como Sam Peckinpah, quien declaró que La caza había cambiado realmente su vida. 
La película cuenta con momentos absolutamente gloriosos, pues partiendo de un tema que podemos calificar de rutinario, un encuentro entre amigos y la contradicción entre un pasado esperanzador y una realidad agobiante e insatisfactoria, se transforma en convertirse en mucho más cuando los cazadores se instalan bajo su lona. Allí los personajes miran y le hablan de tú a tú a la cámara. Desde ese momento la película se transforma, pues nos muestran como montan sus escopetas y gesticulan con las mismas desde el suelo. 

A esto se le unen una serie de subtramas y de críticas al régimen vigente con empresarios de aparente éxito que se dedican a la caza, en un coto yermo , en parte, por culpa de la despreocupación de su dueño, un cadáver – posiblemente republicano- abandonado en una cueva, una España atrasada en las puertas de la capital y que vive en la miseria con una chica que si se cuidara podría ser hasta guapa como afirma Enrique sobre Carmen. 

A todo esto se le suma una muy cuidada fotografía, un montaje notable, del que destacan las reflexiones internas de los personajes, y una música grotesca idónea, contribuyen a esa perfección estilística. 

Pero lo más relevante en el desarrollo dramático son las relaciones entre los tres amigos. Nunca llegaremos a saber qué negocios se traían entre manos, pero sí vemos la desesperación de José, el egoísmo de Paco y la indiferencia de Luis. Son amigos que no se conocen, que no se soportan y que no pueden ocultarlo, pues lo dicen todo con la mirada. Y es que la película es ante todo una película "de personajes", que se estructura en base a la tensión dramática entre dos o más personajes y que depende básicamente del diálogo para expresar dicha tensión. Y en la misma afloran gradualmente los rencores, las diferencias y las envidias. Todo ello desembocará en la dantesca escena final en la que los tres protagonistas acabarán masacrados los unos por los otros en una orgía de violencia y sangre. 
He leído igualmente que la Guerra Civil es el gran silencio de la película. Y es cierto, "La caza" es una película en la que las alusiones son fundamentales: aquello a lo que se alude pero no se dice es, a veces, mucho más importante que lo que sí articulan los personajes. Arturo es el otro gran silencio del film, la otra ausencia relevante, el personaje que debería participar en la cacería pero que no puede. De él sabemos que se suicidó a causa de cierto desfalco que cometió, pero muy pocos datos podemos recabar sobre él. 

Otro elemento a tener presente es la atmósfera opresiva y agobiante en la que interviene una música excelente de Luis de Pablo que sirve de acompañamiento perfecto a las frenéticas escenas de la cacería, alternándose con éxitos de la música popular de los sesenta, así como una fotografía en la que aparece como segundo Teo Escamilla. 
Con Elías Querejeta comenzó así una relación fructífera que se prolongaría hasta 1981. Más tarde, Querejeta apostó por otros talentos y demostró que para el cine tenía un ojo clínico, tanto es así que pasará a la historia del cine español como lo que fue: el productor.



Tras un viaje a Eurodisney (2ª parte)


Continuamos la revisión de la obra de animación de Walt Disney. Seguimos con el efecto Eurodisney. Ahora lo hacemos a través de uno de sus personajes, para mí, menos entrañables de los Studios Disney, básicamente por lo cursis que se presentaba. Son siete cortos que tienen como protagonista a la pandilla formada por Mickey, Donald, Minnie, Pluto y Goofy, esencialmente aunque también aparecen otros personajes. 

Loco por los aviones (1928) Walt Disney's Mickey Mouse: Plane Crazy. Estrenado el 15 de mayo de 1928 es el primer cortometraje animado de Walt Disney en el que aparece el personaje de Mickey Mouse, así como su novia Minnie Mouse. 
El corto fue codirigido por Walt Disney y Ub Iwerks. Este último fue también el principal animador de la película en la que según referencias de la época trabajó durante seis meses. Hugh Harman y Rudolf Ising trabajaron como ayudantes de Iwerks. Aunque ambos estaban a punto de abandonar los estudios Disney, ya que habían firmado un contrato con Charles Mintz, pero optaron por continuar trabajando con Disney en tanto que Mintz organizaba su nuevo estudio. Y es que en el momento de su creación, Charles Mintz acababa de adquirir los derechos de Oswald, el conejo afortunado, así como el personal de Walt estaba convencido de salir del estudio, dejando sólo a Ub Iwerks. 
Walt Disney venía de pasar por varios problemas por la pérdida de su licencia sobre Oswald the Lucky Rabbit y, junto a Ub Iwerks, decidió dar luz verde a un nuevo personaje, que básicamente era igual que el anterior pero con las orejas redondas en lugar de alargadas. Ese personaje era Mickey Mouse. Fue presentado en público el 15 de mayo de 1928. En su mayor parte, mientras que el resto del estudio terminó los Oswalds restantes, Ub Iwerks trabajó a puerta cerrada para presentar el debut del nuevo personaje de Disney Studio. 

Walt decidió poner en marcha un nuevo personaje, la de Mickey Mouse, mediante la creación de un nuevo dibujo animado de interesar a los distribuidores potenciales. Sin un distribuidor, Walt no podía permitirse el lujo de hacer una serie de Mickey Mouse. El argumento de este corto (dura 6 minutos) de Walt Disney y Ub Iwerks es encantadoramente sencillo. Mickey quiere volar un avión para imitar a su ídolo Charles Lindbergh el famoso aviador que fue el primero en completar un vuelo sin escalas desde Nueva York a París. Así que decide montar su propio avión e iniciar sus vuelos. 

Los animales del corral tratan de ayudarlo creando un primer avión, pero no consigue despegar. Ante su interés decide crear un segundo plano a partir de un automóvil desvencijado, y se las arregla para conseguir que Minnie vuele con él. Por supuesto, como en cualquier buena historia de Disney, algo va muy mal, y el avión se estrella contra el suelo. Ambos con el avión fuera de control viven situaciones exageradas. En el "paseo", una vaca se sube a la aeronave. 

Algunos creen que se trata de Clarabelle la Vaca, que haría así su primera aparición, aunque probablemente la vaca es en realidad un predecesor de las posterior Clarabelle, de nombre Carolyn. 

Una vez que Mickey recupera el control del avión, en repetidas ocasiones intenta besar a Minnie. Cuando ella se niega, él usa la fuerza, rompe su concentración y aterroriza a Minnie dando muchas piruetas peligrosas en el aire, que obligan a Minie a saltar de la aeronave, o su posterior captura con el avión. 

En 'Plane Crazy', por tanto, Mickey es retratado como un auténtico granuja que intenta aprovecharse de Minnie (nada que ver con el buen chico en el que acabaría convirtiéndose). En este primer Mickey destaca el espíritu burlón y gamberro. Vamos, todo lo contrario de lo que a día de hoy viene a ser el famoso ratón.

Inicialmente fue un corto sin sonido, pero se reestrenó posteriormente añadiéndole sonido. A pesar de la decepción que le supuso, Disney emprendió la producción de un nuevo corto, 'The Gallopin Gaucho', y un tercero, 'Steamboat Willie', - ya comentado- en el que por primera vez se utilizó el sonido. Este último tuvo un éxito considerable, y se convirtió en el verdadero trampolín a la fama para Mickey y sus responsables., por lo cual Disney reestrenó 'Plane Crazy' añadiéndole sonido. 
Fue la primera película animada en la que se empleó el movimiento de cámara.Los fondos son más detallados que los Oswalds, los personajes tienen movimientos más fluidos, y el punto de vista cambia con frecuencia. 
La música es de Carl W. Stalling y la producción estuvo a cargo de Walt Disney Productions y Celebrity Productions. 
El Mickey de Plane Crazy es un ratón delgadas extremidades con un cuerpo ovalado grasa y cabeza circular. Mickey no tiene guantes ni zapatos, a pesar de que no use calzoncillos de marca. Sus ojos son interesantes porque incluyen los alumnos, lo de los cambios de rumbo con Steamboat Willie, donde se le ve con forma ovalada, ojos de botón. El primer diseño de Minnie Mouse, que no difiere demasiado de la de Mickey. En los dibujos animados posteriores ella ganará zapatos, guantes y un sombrero de flores (de vez en cuando). Sus ojos también hacen el cambio a los botones ovales en Steamboat Willie. Un hecho interesante es que Minnie dice las únicas palabras del toon, "¿Quién, yo?". Su voz fue proporcionada por el propio Walt. 
El "toon" se estrenó 15 de mayo 1928 en un teatro en Sunset y Gardner en Hollywood. En1928 Mickey y Minnie alcanzaban el estrellato gracias al sonido y a su barco de vapor Willie . Ahora sus personajes eran populares, y Walt sabiamente relanzó Plane Crazy con sonido el 17 de marzo de 1929. 



El segundo corto que vemos en este VHS es "Al rescate de Minnie" (1932) o The Klondike Kid, que fue dirigida por Wilfred Jackson y tuvo las voces de Billy Bletcher (Pete Pata Palo o Pierre), Colvig Pinto (Goofy y Pluto) , Walt Disney (Mickey), Marcellite Garner (Minnie Mouse). Los animadores fueron Art Babbitt, Chuck Couch, Fred Moore y Harry Reeves. 

El Kid Klondike se estrenó el 12 de noviembre de 1932. En esta historia Mickey entretiene a los huéspedes y consumidores del bar en el que actúa como pianista. El bar,  que pudiera estar en Alaska, es el Klondike. En el interior del bar Mickey está golpeando el teclado,  realizando una interpretación de jazz, en concreto, "Frankie and Johnny" y mientras toca una jarra de cerveza parece llevar el ritmo.


Los bebedores del Klondike son en su mayoría perros y los lobos canosos así como muchachas del pasillo de danza que se presentan como cochinas. Allí llega, de noche, Minnie, muerta de frío tras una lucha por la nieve. Lleva ropa fina y un chal.. Esa misma noche llega Pete Patapalo al bar con el fin de asaltarlo. Y no sólo lo roba, sino que además secuestra a Minnie Mouse, después de un tiroteo. 

Tras una persecución en un "dogsled" Mickey los persigue acompañado de Pluto que tira del trineo de Mickey. Pete lleva a Minnie a su cabaña y, en la misma, hay una batalla que presenta, por ejemplo, una secuencia con Pete y Mickey peleando entre somieres. 
Mientras tanto, Pluto va persiguiendo a un conejo, y sin querer monta una gigantesca bola de nieve que envía la cabina hacia abajo y, finalmente, así consigue detener a Pete. Aunque nosotros la hemos visto en color se trata de un corto en blanco y negro que recuperó la compañía Disney a principios de los años 70. Es un corto de seis minutos.


El tercer corto es el llamado El tirano Malas Pulgas o Walt Disney's Mickey Mouse: Shanghaied (1934). Se trata de un corto de siete minutos dirigidos por Burt Gillett, autor también del guión. La música es de Frank Churchill. Con la producción de Walt Disney Productions / United Artists. Contiene las voces de Billy Bletcher (Pete Pata Palo), Walt Disney (Mickey), Marcellite Garner (Minnie Mouse). 


Fue estrenada el 13 de enero de 1934, y los animadores participantes fueron Art Babbitt, Chuck Couch, Fred Moore y Harry Reeves. Existen dos versiones del corto: la original en blanco y negro, y una segunda coloreada, la que yo he visto. 

Pete ha secuestrado a Mickey y Minnie en su barco y los ha atado. Mickey deberá rescatarla. Como Pete se prepara para huir con Minnie, Mickey se escapa y consigue con un pez espada de la pared, enfrentarse a Pete en una lucha de espadas. Pete le sigue, y Mickey sale de la cabina y sale a la cubierta, izando a Minnie en el mástil. Pete convoca a su tripulación, y Mickey lucha contra ellos con un cañón, disparando la batería de cocina, una estufa, y en última instancia, un arpón antes de ganar a Minnie y el control del barco. Me ha llamado la atención como cuando Pete convoca a su tripulación, en el que un pequeño grupo de marineros desaparece a y uno, amanerado, se queda, muy a pesar de Pete. 


El siguiente corto fue La escapada de Fígaro (1946) que llevaba en los Estados Unidos el título de Bath Day. Son 7 minutos dirigidos por Charles A. Nichols. El autor del guión fue Eric Gurney. La música es de Oliver Wallace. Con la producción de Walt Disney Productions / RKO Radio Pictures. En la versión original tenía las voces de Ruth Clifford (Minnie Mouse). Clarence Nash (Figaro). Se presentó publicamente el 11 de octubre de 1946. 

El gato Fígaro se prepara para tomar su primer baño. Minnie da un baño a Fígaro y le pone una cinta alrededor de su cuello. Fígaro se siente como un marica, y cuando sale a la calle un grupo de gatos callejeros, se burlan de él. 


El líder de los gatos le ataca. Pero Fígaro tiene tanto miedo que derriba una serie de botes de basura. Algunos caen sobre el líder, que así es derrotado. Por supuesto, ahora Fígaro está sucio, y necesita otro baño ... Se trata de una historia que tiene ritmo un suficientemente nítido y buenos gags. La animación está llena de un alegre colorido y la partitura musical es enérgica y siempre dinámica adaptándose a la acción. 

Con “La pesadilla de Mickey” ( Walt Disney's Mickey Mouse: Mickey's Nightmare) tenemos un nuevo corto del año 1929 – aunque también he visto por ahí que pudo ser del año 1932, pues se presentó el 13 de agosto de 1932 y de 7 minutos de duración. Fue dirigido por Burt Gillett, autor también del guión. En las voces participan Colvig Pinto (Pluto), Walt Disney (Mickey) y Marcellite Garner (Minnie). La producción fue de la Walt Disney Pictures y de la United Artists. 
“La pesadilla de Mickey” comienza cuando Mickey sueña con casarse con Minnie y tras su matrimonio tienen veinte hijos. De pronto el plácido sueño se convierte en una terrible pesadilla, sobre todo cuando se meten en las latas abiertas de pintura esparcidos por la casa. 

Mientras que las payasadas de los niños divierten, especialmente a costa de Pluto, la mayoría de los gags son muy predecibles. La animación es una maravilla, las sombras, efectos de iluminación y los fondos son de color gris blanco y negro y se utilizan absolutamente bien, mientras que todos los personajes están bien dibujados y los fondos crujiente. La música está llena de espíritu y carácter, y la secuencia de apertura es encantadora. God bless Minnie, God bless Pluto, God bless everyone! Amen! 


La fiesta sorpresa de Minnie o la Mickey's Surprise Party (1939). Fue realizada por Walt Disney contando con el animador Walt Kelly que trabajó con el Technicolor, pero promovida por la multinacional National Biscuit Company (Nabisco). Está protagonizada por Mickey Mouse ,Minnie Mouse , Pluto y Fifi, la perra de Minnie . Las voces fueron las habituales Walt Disney (Mickey), Marcellite Garner (Minnie) y Pinto Colvig (Pluto). Fue distribuido por la United Artists. Fue el primer dibujo animado de Mickey Mouse y Minnie Mouse con sus diseños actuales. Es uno de los pocos dibujos animados de Disney que se encuentran en el dominio público.

Se inicia cuando Minnie hornea galletas para impresionar a Mickey. Cuando sale, su perro, Fifi, golpea accidentalmente un paquete de maíz en su masa durante la persecución de una mosca. Minnie, sin enterarse, pone la masa en el horno. Minnie prepara esta tarta para la visita de Mickey y Pluto. 

Éstos llegan. Minnie acepta las flores de Mickey, pero Fifi rechaza el hueso de Pluto. Desafortunadamente, Minnie ha cocido las galletas demasiado tiempo, quemándolas. A medida que se calienta, el maíz comienza estallar, pero Pluto se come uno, dando lugar a una explosión en su vientre. 

Minnie ante el desastre llora en el sofá, diciendo que quería hacer galletas al igual que la madre de Mickey. Mickey intenta confortarla, diciendo: "Mi madre solía quemar sus galletas todo el tiempo! " Ella sigue llorando , sin embargo, es inconsalable. 

Mickey de repente tiene una idea y se va con Pluto. Cuando regresan, tiene diversos productos Nabisco , entre ellos: galletas Ritz , Oreos , Lorna Doone , Animal Crackers de Barnum, Fig Newtons (favorito de Mickey) y galletas de leche (que acepta Fifi). 

La película termina con Mickey y Minnie besándose. Los dibujos animados se desvanecen en un "The End", que se desvanece en el logotipo de Nabisco. 
Sorprende que Walt Disney hiciera esto pues el animador no era partidario de utilizar a sus personajes para anuncios. La caricatura se mostró por primera vez en la Feria mundial de Nueva York el 18 de febrero de 1939.

Todos los derechos de la imagen pertenecen a Walt Disney Pictures.