viernes, 27 de marzo de 2015

Chappie


Con cinco días de retraso hemos ido a celebrar el cumpleaños de uno de mis hijos, dada mi ausencia en esta semana dedicada a Ostia y esa ampliación que se llama Roma. En interesante comentar que en la primera temporada de Roma Criminal no sólo ese distrito de Roma tan grande como mi ciudad es el entorno de alguno de sus doce capítulos, tanto en lo que se refiere al Lido de Ostia como al foro ubicado en Ostia Antica. Pero volviendo a lo que íbamos, tocaba cumpleaños y para celebrarlo además de pasta casera alla Matriciana hemos apostado por lo habitual, por el cine y viendo la cartelera- no había mucho dónde elegir- hemos apostado por Chappie, una película de ciencia ficción ambientada en Johanesburgo en un futuro cercano. 
La película está dirigida por Neill Blomkamp y producida por Simon Kinberg Para la desconocida productora Media Rights Capital a la que se suman Alpha Core , Columbia Pictures y LStar Capital que invirtieron en ella 50 millones de dólares, pero distribuida por la poderosa TriStar Pictures. La historia parte de un guión del mismo Neill Blomkamp, al que se une Terri Tatchell. Cuenta con la música de Hans Zimmer y Ryan Amon y la fotografía de Trent Opaloch. 

La película conjuga actores reputados como Hugh Jackman como Vincent y Sigourney Weaver como Michelle Bradley, que hacen de más malos que la tiña, con un par de raperos locales del sur del continente africano Watkin Tudor Jones como Ninja y Yolandi Visser como Yo-Landi, con Sharlto Copley como Chappie (a través de captura de movimiento y voz) y Dev Patel como Deon y José Pablo Cantillo, como Amerika e Brandon Auret, como el malvado Hippo. Junto a ellos aparecen Miranda Frigon, Sean O. Roberts, Robert Hobbs, Dan Hirst, Eugene Khumbanyiwa, Paul Hampshire y Kevin Otto. 

La historia nos muestra una Sudáfrica futuro y con altas cuotas de crimen. En un esfuerzo por reducir el alto índice de criminalidad en Johannesburgo, la policía de Sudáfrica decide comprar robots blindados a una empresa fabricante de armas y androides, Tetravaal, los cuales consiguen reducir con éxito la delincuencia. De hecho en estos primeros momentos de la película descubrimos que hay un grupo criminal formado por tres miembros, una chica de nombre Yo-Landi (Yolandi Visser) y dos chicos, su novio Ninja (Watkin Tudor Jones) y su colega Amerika (José Pablo Cantillo) que tienen una deuda importante con un líder del hampa , Hippo (Brandon Auret). 
Vemos como los robots intervienen para detenerlos pero los cuatro citados escapan. En esa operación uno de los robots, el 22, queda dañado gravemente, a pesar de ser de titanio.
El inventor de los robots, es un joven ingeniero de la minoría hindú Deon Wilson (Dev Patel) que, en su casa, desarrolla un prototipo de inteligencia artificial, que imita la mente humana hasta el punto de sentir emociones y tener opiniones. Tras mucho trabajar lo consigue y lo lleva a la empresa. Sin embargo, la directora de Tetravaal, Michelle Bradley (Sigourney Weaver), le niega el permiso para probarlo en un robot policía. 
Sin inmutarse, Deon roba un robot recientemente dañado, el 22, antes de que sea destruido y se lo lleva en su camioneta. En su camino a casa, es secuestrado por los miembros de la banda compuesta por Ninja (Watkin Tudor Jones), Yolandi (Yolandi Visser) y Amerika (Jose Pablo Cantillo), pues entienden que el que ha desarrollado los robots, podrá transformarlos en una máquina adecuada para el delito. Los tres amenazan con matarlo a menos que reprograme el robot policía para luchar por ellos. Deon instala el nuevo software en el robot dañado y Yolandi le da el nombre de "Chappie". 
La pandilla de Ninja sólo tiene unos días para pagar una deuda de 20 millones de rand para "Hippo", un poderoso jefe criminal. Ninja intenta entrenar Chappie para ser un gángster, pero inicialmente Chappie actúa como un niño. Chappie es un prodigio, un caso único con un talento excepcional: es un robot con sentimientos.
Para desarrollar en su proceso criminal, Ninja lo deja a su suerte en un barrio peligroso, donde es atacado por un grupo de jóvenes delincuentes. Mientras en la empresa, en Tetravaal, otro ingeniero Vincent (Hugh Jackman), quien ha creado otra máquina enorme y poco operativa que rivaliza con la de Deon, intenta desacreditar a éste.
Por lo pronto, ha averiguado que la llave maestra de los robots está instalada en el 22, en el actual Chappie, y después de seguir a Deon al escondite, una vieja fábrica, intenta usarlo para sus propios fines; brutalmente le corta un brazo, pero Chappie se escapa de él y vuelve a la guarida. Yolandi logra convencer a Chappie de que se dedique a la delincuencia, y es así como la pandilla le enseña artes marciales, manejo de armas blancas y a robar coches para ellos. 
La salida con Ninja y Amerika, pasa de ser decepcionante a muy productiva. De hecho Ninja le enseña que su misión es ayudar o morir. 
Por su parte, en Tetravaal, Vincent instala un virus en cada robot policía, incluyendo a Chappie, que se desactiva, después de que éste haya participado en un robo de un forgón blindado que es visto por la televisión. Los criminales de Johannesburgo comienzan disturbios en las calles. 
Deon lleva a Chappie a la fábrica para reiniciarlo, después de lo cual, Chappie descubre un casco que controla al robot de ataque MOOSE, y lo rediseña para que le permita transferir su conciencia en una computadora, cuando sus baterías se agoten y su actual cuerpo muera. 
La pandilla de Ninja utiliza a Chappie para asaltar un furgón policial y robar dinero, pero Ninja confiesa que estaba mintiendo acerca de la existencia de un nuevo cuerpo para Chappie, el cual, enfurecido, pretende matar a Ninja. 
Deon llega para advertir a la pandilla que Michelle Bradley ha ordenado su captura y destrucción. En ese momento, el robot MOOSE (controlado a distancia por Vincent) ataca la guarida y mata a Amerika, que muere brutalmente cortado en dos partes, mientras el gángster Hippo también llega a cobrar su deuda, disparando e hiriendo mortalmente a Deon. 
Luego de matar a Hippo, Ninja ofrece distraer a MOOSE mientras Chappie y Yolandi conducen a Deon a la fábrica Tetravaal. 
Sin embargo, Yolandi se sale del vehículo y dispara contra MOOSE antes de que pueda matar a Ninja. El robot abre fuego sobre ella, hiriéndola fatalmente. Chappie, finalmente, lo destruye con una bomba. 
Enfurecido por la muerte de Yolandi, Chappie lleva a Deon a la fábrica e irrumpe en la oficina, propinándole una paliza a Vincent en represalia por sus acciones, dejándolo gravemente herido, ante la mirada de Michelle Bradley, quien huye aterrorizada junto al resto de empleados. Luego, Chappie transfiere la conciencia de Deon en un robot todavía no programado y de repuesto a través del casco modificado del MOOSE. Como la batería de Chappie se ha agotado, el ahora robótico Deon transfiere de forma inalámbrica la conciencia de Chappie hacia uno de los muchos robots policía desactivados.
Los dos robots – Chappie y el que contiene la conciencia de Deon, van a esconderse en la guarida pues la policía retira todos los robots de Tetravaal de sus fuerzas. Allí ha sobrevivido un malherido Ninja. También en la guarida hay un casco de control del MOOSE que guarda la conciencia de Yo- Landi. 
Por último, Chappie hackea la fábrica de Tetravaal y la utiliza para construir un robot parecido a Yolandi, cargándole la conciencia previamente copiada de ella. La película acaba cuando el robot con la conciencia de Yo- Landi abre los ojos. 

La filmación comenzó en finales de octubre de 2013 en Johannesburgo, Sudáfrica y el rodaje se completó en febrero de 2014. 
La película se estrenó en Nueva York, casi un año más tarde de culminar el rodaje,  el 4 de marzo de 2015 y se lanzó el 6 de marzo de 2015 en los Estados Unidos. Chappie es el tercer largometraje de Neill Blomkamp como director. Él escribió el guión junto con su esposa Terri Tatchell, quien también co-escribió Distrito 9. El nombre de la compañía de armas "Tetravaal", es una referencia al cortometraje de Blomkamp que llevó el mismo nombre, centrado en un robot policía en Johannesburgo con un diseño similar a Chappie. Blomkamp ha dicho que Chappie está básicamente basado en Tetra Vaal. Blomkamp también empleó un robot de diseño similar en su corto 2005 "Tempbot". 

Cabe destacarse también, que los bandidos que asumen el rol de padres de Chappie (Yolandi y Ninja) son los miembros de la banda sudafricana Die Antwoord, quienes tienen los mismos alias y son pareja en la vida real. 

La crítica y la opinión de dos de mis hijos, así como sus amigos difieren notablemente. Para Justin Chang de Variety "La inteligencia, artificial o de otro tipo, es una de las mayores bajas en 'Chappie', una película de robots que acaba resultando tan torpe y confusa como el ingenuo droide con el que comparte nombre". 
En este sentido crítico se encuentra Todd McCarthy del The Hollywood Reporter que nos cuenta que "Con personajes simples y poco atractivos, conceptos trillados y motivaciones inverosímiles, 'Chappie' es un gran paso atrás para el director Neill Blomkamp" 
Por su parte, y en esta línea negativa, Peter Travers de Rolling Stone redacta lo siguiente: "Lamentablemente, las ideas de Blomkamp resultan desgastadas esta vez, se ve agravado por la repetición. (...). Y , más o menos, lo mismo señala Michael Phillips: del Chicago Tribune "Un error de cálculo, de la cabeza metálica a los pies de titanio. (...). 
Sin embargo, mis hijos y sus amigos entienden como afrima Peter Bradshaw en The Guardian que "Blomkamp ha creado una entretenida nueva variación sobre el tradicional tema de los androides; de hecho, es un inteligente homenaje a 'Robocop' (...) más ingenioso y más interesante que su reciente y aburrido remake. (...). Y sobre todo con la afirmación de Robbie Collin en Telegraph al decir que "Es un inventivo y fornido divertimento de acción (...) la película parece un experimento sólo parcialmente exitoso, hay que admirar el espíritu de experimentación en el que ha sido realizado. (...). Y aunque lo piense no dirían nunca, por lo de distópico, lo que ha dicho sobre Chappie Claudia Puig en USA Today "El concepto es innegablemente atractivo, pero algunas partes de este thriller de acción distópica acaban pareciendo como un videojuego. (...). 
Firmarían igualmente la crónica de Manohla Dargis en el The New York Times "Incluso tambaleándose, el Sr. Blomkamp mantiene tu atención." o la de Tom Huddleston en Time Out "Con sus impresionantes paisajes urbanos, su malhablado héroe de titanio (...) esta rareza enormemente entretenida jamás podría ser confundida con el trabajo de ningún otro cineasta. (...) Y, por supuesto, están de acuerdo con lo que dice Drew Taylor en Indiewire "Entre la encantadora interpretación de Copley, el ingenioso diseño visual, la banda sonora electrónica, absolutamente increíble, de Hans Zimmer y la enérgica narrativa, hay mucho que apreciar, e incluso amar, en 'Chappie'. 
En España la película, según los críticos, no ha gustado. Luis Martínez: Diario El Mundo al afirmar que "Blomkamp vuelve a patinar, y van dos, en un blando, naïf y muy cargante homenaje al clásico 'Robocop' o a algo peor (...) No hay por donde apretarle los tornillos a 'Chappie'." , o como dice Javier Ocaña en el Diario El País "En 'Chappie' el director está perdido desde el inicio. (...) Torpe, hortera, de música altisonante y con una fotografía horrenda. 
Antonio Weinrichter en el Diario ABC comenta que "La película tiene algunas buenas ideas pero de desarrollo un tanto primario y muy, pero que muy, estruendoso (...). Duro es igualmente Jordi Batlle Caminal en el Diario La Vanguardia – entando básicamente de acuerdo con lo de las actuaciones de Jackman y Weaver- al decir que "Lejos de la excelencia de 'District 9', un peldaño por debajo de 'Elysium', y con prestaciones más bien penosas de Hugh Jackman y Sigourney Weaver (...). A Manuel Piñón de Cinemanía , por su parte, comenta que "Si Spielberg hubiera nacido 30 años más tarde en Johannesburgo habría hecho algo así. (...). 
Yo por mi parte, y con cincuenta años, no puede elogiar la película pues como historia la reconozco como hija bastarda del Robocop de Verhoeven, pero como padre que lleva un buen número de chicos preadolescentes al cine, en una tarde de viernes, me alegro y mucho de que ellos hayan tenido la sensación de haber estado disfrutando visualmente lo que puede ser – puede que al final lo sea- un juego de la Play. 
Eso sí, señalar que en la sala había únicamente diez personas, y de mi troupe eran ocho. Así que dudo que la película sea un éxito de público y que los cincuenta millones invertidos se recuperen.

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