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martes, 8 de octubre de 2024

Sueños de juventud



"Un dólar por tu pensamiento". Esta es una de las frases míticas que el cine repetirá en más de una y dos ocasiones. Esta frase -lo desconocía- procede de la conversación entre Alice Adams y Arthur que son los dos grandes protagonistas de esta historia interpretada por Katherine Hepburn y Fred MacMurray, en uno de sus primeros papeles, en los que iba - como anillo al dedo- de galán. Más tarde, se recicló en actor para el cine negro, para comedias, incluso de Disney, o western en los que la justicia estaba en cuestión.



Esto lo he visto en la película Alice Adams, también conocida como Sueños de juventud, un filme más  romántico que dramático del año 1935 hecha por RKO y protagonizada por la gloria del venemo para las taquillas, Katharine Hepburn. Fue dirigida por George Stevens y producida por Pandro S. Berman. El guion fue escrito por Dorothy Yost, Mortimer Offner y Jane Murfin que adaptaron la novela Alice Adams de Booth Tarkington. La banda sonora corrió a cargo de Max Steiner y Roy Webb, y la fotografía de Robert De Grasse. El montaje fue labor de Jane Loring yel vestuario de Walter Plunkett.   

La historia se inicia conociendo a una chica que quiere ir a un baile y que rápidamente descubrimos carece de posibles, pues no es capaz de comprar ni un ramo de flores en una floristería y acaba robando violetas de un parque público. Se trata de una chica de una familia de clase humilde, cuyo padre e hijo están satisfechos con su "modus vivendi" y se conforman con trabajar en una tienda; en cambio, la madre y la hija no dejan de urdir toda clase de estratagemas para intentar subir socialmente. 

Lo cierto es que el señor Adam ( Fred Stone) es un modesto empleado del pueblo de South Renford, que vive por y para su encantadora hija Alice, una chica de belleza delicada, que llena de ambición tiene el temor de que la reconozcan en sociedad, pero es simplemente tolerada por sus amigos más ricos. 


Cuando la hija conoce en el baile de la alta sociedad celebrado en la mansión de la millonaria familia Palmer, en la que Mildred Palmer invita a todo quien tiene protagonismo en la ciudad, al hombre de sus sueños, Arthur Russell ( Fred Mac Murray) , un chico joven y atractivo, un galán,  al que se disputan todas las mujeres de la localidad. Ante él, Alice se pone nerviosa, sobreactúa y juega a ser otra persona.  


Entre los dos jóvenes nace una corriente de simpatía y atracción, pero Alice siente ante él un gran complejo de inferioridad. Su única salida es introducirse de igual a igual la alta burguesía de la pequeña ciudad que cumple su setenta aniversario, cosa que espera conseguir gracias a la explotación de una nueva fórmula de pegamento descubierta por su padre y un amigo suyo. 

Es por esa razón por la que la madre  de la chica ( Ann Shoemaker) arrastra al padre hacia un peligroso negocio, y planea impresionar al chico con una cena. Además, la madre deseosa de que su hija haga una buena boda convence a su marido de que deje su trabajo en la fábrica de pegamento y monte su propio negocio. 

La noche de Alice - su gran noche- llega cuando Arthur viene a cenar pero todo es un desastre. Alex se ha convertido su vida en una ficción y el resto de su familia sigue la comedia. 

La cena servida por Malena, la chica que hace esa noche de criada, ( la enorme Hattie Mac Daniel) - es un auténtico desastre. La noche es calurosa, la comida inapropiada, y la actuación de los Adams en su conjunto un despropopósito. 

Pero lo peor está por llegar , puesto que , al final de la cena, surgen nuevas complicaciones cuando su hermano Walter ( Frank Albert son) llega a la casa, pide hablar con su padre, y admite haber robado al señor Lamb  (Charley Grapewin), su jefe y le pide a su padre que lo encubra. 



Más tarde tras una encendida a discusión el señor Lamb acepta formar una sociedad con los Addams para fabricar el nuevo pegamento. 


La intervención de Alice es providencial para salvar la situación, y muy a su pesar la conversación es escuchada por Arthur que no tiene ninguna duda de que Alice es la mujer de su vida. 

Con esta película Katherine Hepburn es presentada como una heroína femenina conmovedora, agradable, reflexiva y perfectamente verosímil,  que le valió una segunda nominación al Óscar - era su octava edición- en esta película que tiene mucho más carga de drama que de comedia. 


La actriz capta toda la soledad y aflicción del personaje. La RKO dio esta película un tratamiento de producción de tipo A. Además del reconocimiento que tuvo el trabajo de la actriz el filme también fue alto al ser nominado al Oscar como la mejor película de aquel año 1935, pero también a la mejor actriz. Pero aquel Oscar a la mejor actriz no se lo llevó Katherine sino Bette Davis, que siempre reconocerá que aquel año el Óscar era de la Hepburn.  Bette Davis  ganó por Dangerous. 

El Círculo de Críticos de Nueva York la nominó a la Hepburn como mejor actriz (Katherine Hepburn) y la National Board of Review (NBR) la incluyó como los  10 mejores films de aquel año de 1935.




George Stevens logra con la película una satisfactoria comedia en la que abunda la ternura, los buenos propósitos, el entendimiento humano como se refleja en el discurso de Virgil, el padre, cuando casi al final le dice a su hija ”Es muy curioso que pasen estas cosas (...): resulta que en un momento todo el universo se te viene encima. No hay salida alguna. No tienes esperanzas. Y luego, de repente aparece algo con lo que nunca habías contado. Y todo se resuelve al fin, felizmente.”Así es el cine.



sábado, 29 de julio de 2023

Little women



Lo que podría haber sido  Four sister es realmente Little women aquí conocida con el clásico nombre de Mujercitas y en una de sus más antiguas versiones. Posiblemente la más cercana a la última estrenada hace unos años, en 2019 con Saoirse Ronan como protagonista absoluta en el papel de Jo, aunque yo la primera versión que vi de esta obra fue una colorista Mujercitas del año 1949, con June Allyson, Elizabeth Taylor y Peter Lawford.

En este caso las cuatro hermanas son Jo (Katherine Hepburn) , Amy (Joan Bennett) , Beth (Jean Parker) , Meg (Francés Dee) estando presentes el resto de protagonistas como son el Profesor Bhaer (Paul Lukas) , Laurie ( Douglas Montgomery) , el Sr. Laurence (Henry Stephenson), Brooke (John David Lodge) etc.



Mujercitas ha sido adaptada al cine siete veces. La primera adaptación fue una película muda dirigida por Alexander Butler y estrenada en 1917, protagonizada por Daisy Burrell como Amy, Mary Lincoln como Meg, Ruby Miller como Jo y Muriel Myers como Beth. Se considera una película perdida. 

Otra adaptación cinematográfica muda se estrenó en 1918 y fue dirigida por Harley Knoles. Fue protagonizada por Isabel Lamon como Meg, Dorothy Bernard como Jo, Lillian Hall como Beth y Florence Flinn como Amy 

La primera versión sonora es esta Little women que fue dirigida por George Cukor en 1933 y para algunos es la mejor adaptación de la conocidísima novela de Mary Alcott, firmada con todo el glamour de los mejores tiempos de Hollywood. El guión, escrito por Sarah Y. Mason y Victor Heerman, está basado en la novela homónima de dos volúmenes de 1868-1869 de Louisa May Alcott. La película fue seguida por una adaptación de Little Men al año siguiente.

La historia es la conocida. Durante la Guerra civil Americana cuatro hermanas son educadas con entusiasmo por su madre, la señora Marsh. Estamos en Concord, Massachusetts, durante y después de la Guerra Civil Estadounidense. La película es una serie de viñetas que se centran en las luchas y aventuras de las cuatro hermanas March y su madre, conocida cariñosamente como Marmee, mientras esperan el regreso de su padre, un coronel y capellán del Ejército de la Unión. 



La enérgica Jo, que satisface los caprichos de su acomodada tía March, sueña con convertirse en una autora famosa y escribe obras de teatro para que sus hermanas que las representen para los chicos y chicas locales. Cada una es muy particular. Amy es bonita pero egoísta, Meg trabaja como institutriz y la sensible Beth practica con su clavicordio, aunque no suena bien del todo. Mientras el padre que combate en el frente será siempre su una referencia ética para este grupo de jóvenes que se enfrenta al paso de la niñez a la adolescencia y la juventud. 



Las chicas conocen al joven que habita la casa de su vecino, que responde al nombre de Laurie, y que ha venido a vivir con su abuelo, el Sr. Laurence, el rico vecino de al lado de los March y que comienza a desvivirse con las Marsh cuando se entera que las guía la caridad cristina con los vecinos más desfavorecidos. 

Los Laurence los invitan a una lujosa fiesta en la que Meg conoce al tutor de Laurie, John Brooke con lo que los cimientos sentimentales de las March se mueven. 

Durante los próximos meses, John corteja a Meg, minentras que Jo publica el primer cuento en un diario local, mientras que Beth, a menudo, aprovecha la oferta del Sr. Laurence para practicar con su piano.

Un día Marmee recibe comunicación de que su esposo se está recuperando en un hospital en Washington, D.C. después de una lesión, por lo que viaja allí para cuidarlo. 

Durante su ausencia, Beth contrae la escarlatina del bebé de un vecino. Ella se recupera, pero  queda inválida y muy debilitada. 

Los padres de la casa March regresan y Meg se casa con John. Laurie le confiesa su amor a Jo, quien lo rechaza. Cuando él la rechaza a cambio, Jo se muda a la ciudad de Nueva York para seguir su carrera como escritora y vive en una pensión. Allí conoce al profesor Bhaer, un lingüista alemán empobrecido.

Con su ayuda y aliento, y algún que otro desencuentro, Jo mejora su escritura y resuelve sus sentimientos confusos sobre Laurie. Beth está al borde de la muerte, por lo que Jo regresa a Concord para estar con su familia. 

Después de que Beth muere, una afligida Jo se entera de que Amy, quien acompañó a la tía March a Europa, se enamoró de Laurie y aceptó su propuesta de matrimonio. 

Tras el regreso de Laurie y Amy, que ahora están casadas, Jo se alegra por ellas. Mientras celebran la nueva situación familiar , el profesor Bhaer llega de la ciudad de Nueva York y trae el manuscrito de Jo para Mujercitas, que pronto se publicará. Le confiesa su amor a Jo y le propone matrimonio. Jo acepta, dándole la bienvenida a la familia.

La película producida por Merian C. Cooper para la RKO Radio Pictures, tenía un presupuesto de $ 1 millón y 4000 personas trabajaron en ella durante el programa de producción de un año. Los investigadores autenticaron aproximadamente 3000 artículos, incluidos disfraces, muebles y electrodomésticos. Hobe Erwin, un ex artista y decorador de interiores, fue contratado para supervisar la decoración del escenario, y modeló el interior de la casa March a partir de Orchard House, la casa de Louisa May Alcott en Massachusetts. 

Los exteriores se filmaron en Lancaster's Lake en Sunland, Providencia Ranch en Hollywood Hills y Warner Bros. Ranch en Pasadena. Las copias originales de la película emplearon el uso de coloreado a mano para chimeneas y velas.




El director de la película George Cukor, contó con un guion en el que intervinieron David Hempstead, Victor Heerman y Sarah Y. Mason, pero destaca en su obra Behind the Screen, escrita en 1938 señala que "Cuando dirigí Mujercitas tuve que desarrollar una nueva técnica para garantizar los mejores resultados gracias a la colaboración entre la señorita Hepburn y yo... Katharine Hepburn, es una excelente actriz, y más que una personalidad. Es una dínamo humana. Sin querer ser, y simplemente por el vigor de su propia mente y la intensidad de su actitud hacia su propio trabajo, ella puede ser, si se le da la oportunidad, lo que yo llamaría un matón artístico... (...) un director con conciencia - como era su caso-  luchará con uñas y dientes para obtener la película como él quiere. Permítanme apresurarme a decir que la señorita Hepburn y yo  luchamos por sacar adelante el proyecto en absoluto. Confieso libremente que utilicé muchas armas para tratar con ella: rabia simulada, ridículo y halagos de buen humor. Tiene un gran sentido del humor, y es capaz de dirigirlo contra ella misma".


 

Aunque David O. Selznick no recibió crédito en la pantalla, regresó a RKO desde MGM para supervisar la producción como la última película que quedaba en su contrato con el estudio.

El objetivo principal del director George Cukor era enfatizar la yuxtaposición entre el sacrificio y la vida familiar en Mujercitas. La fotografía fue labor de Henry W. Gerrard, mientras que la edición fue de Jack Kitchin y la música del talento de Max Steiner. 

A petición de K. Hepburn, el diseñador de vestuario Walter Plunkett creó un vestido para su personaje basado en el que usó su abuela materna tomando como referencia un vieja foto familiar. Plunkett necesitaba rediseñar varios de los trajes de Joan Bennett para ocultar su embarazo avanzado, una condición que Bennett intencionalmente no le había mencionado a Cukor cuando la eligió para la película. Cukor se decidió impulsivamente por Bennett para el papel de Amy March después de conocerla en una fiesta mientras estaba un poco ebria, convirtiéndola en la segunda actriz anunciada del elenco. Plunkett diseñó todos los vestidos con mucho cuidado, mezclando deliberadamente prendas de vestir entre las hermanas March en diferentes escenas para enfatizar el vínculo familiar. 




La tía March tendría que haber sido Louise Closser Hale que estaba programada para interpretar a la tía March, pero después de su muerte el 26 de julio de 1933, Edna May Oliver asumió el papel. El estreno tuvo lugar en noviembre de 1933 y multiplicó por cinco lo invertido en ella, que finalmente fueron unos 400.000 dólares. Mujercitas fue votada como una de las diez mejores películas de 1934 por la encuesta anual de críticos de Film Daily. 

Los elegios de la crítica fueron generalizados.  Mordaunt Hall en las páginas del The New York Times escribió: "La manera relajada en la que George Cukor, el director, ha presentado los incidentes seductores en forma pictórica es muy bienvenida después de los cuentos estereotipados con camisas rellenas. No importa que esta crónica no tenga un héroe, o incluso un villano, porque la ausencia de tales personajes, por lo general extravagantemente dibujados, hace que uno se sienta bastante contento de morar por el momento con corazones humanos de los tiempos pasados de moda. La película comienza de una manera suave y se desliza suavemente sin ningún intento forzado de ayudar a que el final permanezca en la mente de la audiencia". 

También en las páginas del The New Yorker John Mosher destacó que la película era "un triunfo asombroso" y "una película más intensa" , forjado con más sentimiento, que cualquier otro que podamos ver en mucho tiempo por venir". 

Variety lo calificó ´como "un documento magníficamente humano, de tono sombrío, majestuoso y lento en movimiento, pero siempre elocuente en sus interpretaciones"

El buen trabajo del director y del grupo de actrices tuvo su  compensación. Ganó el Óscar a la mejor adaptación en los autores Victor Heerman y Sarah Y. Mason, siendo nominada a la mejor producción y mejor director. Y en el primer certamen del Festival de Venecia celebrado en la ciudad en 1934 - en el Venice International Film Festival- premió con una nominación al mejor director extranjero a George Cukor y concedió el mejor trabajo a la mejor actriz a Katharine Hepburn. Visto lo visto, era de esperar.