miércoles, 2 de mayo de 2012

Masacre intelectual


Habría que empezar a redefinir lo que es el término masacre. Sospecho que es de clara inspiración texana, y se refiere a la muerte de muchas personas, pero esta historia de Maryland o de West Virginia es realmente una masacre intelectual. 
La película de hoy me ha parecido un despropósito. Filmada por un director de renombre, Joel Schumacher, y sin embargo, lo mejor de la película es su corta duración. En 90 minutos, todo ventilado. 
El título oficial de la película es Blood Creek, aunque su título inicial era Town Creek. Para que valoremos hasta que punto alcanzó el despropósito. En España se publicó en dvd como la Masacre de Town Creek.
Se trata de una película norteamericana del año 2009, pero que ha salido a la venta en dvd a finales del 2011, o incluso en 2012. La película tuvo un estreno limitado - y con razón- realizándose el 18 de septiembre de 2009. Toda una inversión de Gold Circle Films. 
El guión de este despropósito lo firma un tal David Kajganich, mientras que la música, vamos se escucha algo, es de David Buckley. La fotografía en la que se juega con el blanco y negro y los colores principalmente oscuros es de Darko Suvak. 
La película estuvo perpetrada por los para mí desconocidos Dominic Purcell, Henry Cavill, Michael Fassbender, Emma Booth, Rainer Winkelvoss, Tony Barger, Matthew Benson, Albert Gherasim, László Mátray, Joy McBrinn, Gerard McSorley, que estuvieron más bien de vacaciones durante su rodaje por Rumanía. 
La historia es más o menos la siguiente. En 1936, los Wollners, una familia de inmigrantes alemanes que viven en Town Creek en Virginia Oeste o Maryland, reciben instrucciones del Tercer Reich para hacer de anfitriones del Profesor Richard Wirth. La familia, pues necesita dinero, acepta la propuesta. Lo que ignoran es que formarán parte de un experimento que implica el aislamiento del resto del mundo y que tendrán que participar en un juego de supervivencia. Ahora, en 2007, el mayor de los hermanos, Victor, después de escaparse de sus captores, volverá a Town Creek acompañado de su hermano Evan para realizar su venganza. 
El proyecto de Wirth, sin embargo, no tiene nada que ver con la ciencia y mucho con el ocultismo. El punto de partida es el gusto de los nazis por el ocultismo. En concreto tienen cierta atracción por la escritura rúnica, que supuestamente llevaron los vikingos cuando ¿llegaron a América? Hace años, la familia Wollners encontró un piedra rúnica de origen vikingo en su propiedad y que utilizará con un elemento más en la construcción del establo, colocándola en la parte superior de la misma. El profesor Wirth quiere usar su poder y energías para hacer el mal, revivir a los muertos, y llevar el mal a la humanidad, pero es interrumpido por la familia. Ellos mantienen en cautiverio a Wirth en su bodega en la granja y limitado el acceso a la casa por marcas rúnicas de sangre. Esta prisión, sin embargo, requiere para la familia la captura de forma esporádica de gente que es utilizada como una fuente de sangre para mantener con vida, pero limitadamente a Wirth. El destino terrible de la familia se vincula a Wirth, por lo que lo mantienen vivo, pero débil y atrapado. A cambio ellos apenas envejecen , manteniéndose casi como en 1936. 
En el presente, año 2007 en la película, nos encontramos con Evan Marshall un joven sanitario que con 25 años, no tiene respuestas a la extraña desaparición de su hermano mayor, Víctor, durante una acampada en las zonas rurales de West Virginia . Evan intenta seguir adelante con su trabajo, encargándose de su padre impedido y de la viuda de su hermano y sobrinos, pero una noche recibe en su roulotte a su Víctor contándole que se ha librado de sus captores, Evan no hace preguntas - a petición de su hermano – sobre todo cuando este le pide de inmediato que se carge de fusiles , y que le pide que le ayuda a luchar contra el mal. 
Los hermanos Marshall se diriguen a una granja para hacer frente a los raptores, los Wollners. Ellos viven aislados y permanecen tal y como conocimos al inicio de la película, salvo, la chica que aparentemente tiene unos 18 años. 

Victor le señala que además de ellos existe otro más responsable de su cautiverio: Wirth. Ni los Marshall ni los Wollners pueden impedir la salida al exterior de Wirth quien desde que sale de la bodega activa la situación de terror. Los Marshall acaban con el hijo de los Wollners, aunque este resucita gracias a Wirth. Logrará matar a su padre. Por otro lado, otro de los capturados por los Wollners para alimentar a Wirth es liberado pero igualmente asesinado y revitalizado por Wirth, el cual nos muestra su facilidad en este tema de forma espectacular, recuperando de la muerte a un caballo. 

Tras bastantes enfretamientos entre los zombies recien creados y los Marshall, éstos logran envenenar y decapitar a Wirth. Entre medias más despropósito: ojos blancos, casa destruida, zombies que se revitalizan y cosas por el estilo. Tras la victoria brutal sobre Wirth al que por cierto, le ha salido un tercer ojo en la frente coincidiendo con un eclipse lunar y con un gracioso agujero sobre la frente marca Wirth, los Wollners rápidamente envejecen y mueren. 

Antes de que la muerte acabe con la hija de los Wollners, ella le dice a Evan que Himmler había enviado ocho agentes nazis más a diferentes fincas del Estado. Evan se encuentra con un mapa que estaba en la granja y descubre que otros como Wirth se encuentran en otras granjas. Mientras que Víctor vuelve a casa para su familia, y prepara una barbacoa celebrando su regreso, Evan se dirige a las otras fincas para detener a los nazis. 
Comos hemos intentado resumir esta historia sin pies y sin cabeza es el argumento de este “entretenimiento”con toques nazis, vengativos, zombies, inmortalidad, magia negra, monstruos, escenarios aislados, y personajes encerrados ...A esto se le une un protector de huesos familiar contra Wirth. Vamos. El acabose. 

El comienzo, en blanco y negro, y vinculado con la atracción hitleriana y nazi sobre el ocultismo podría ser prometedor, interesante, pero a partir de ahí la película sólo consigue crear un desvarío. 
Del reparto destaco la desconocida y guapa Emma Booth (la hija), Mientras que el protagonista, Evan, está y no está. Purcell, he leído que aparece en "Prison Break", responde a ese modelo tradicional que se creo: buena presencia frente la cámara e inexpresividad. En cuanto al delirante guión, lo dicho la mezcla provoca un delirio con esa rara combinación de nazis, vikingos, zombis... 
Lo mejor de este atropello es la escena del caballo zombi sobre todo cuando entra en casa y parece no morir nunca. Aunque el fuego, al final, hace milagros. Así que nos encontramos con una película bastante más idiota de lo normal. Sin lógica, con un muy bajo presupuesto, con actores bastante mediocres por decir poco. 
Punto y aparte es director Joel Schumacher, un director que en su momento fue considerado uno de los grandes (años 80 y 90). Director por ejemplo de un Un día de furia , Última llamada, Tiempo de matar o Asesinato en 8 mm. Parece que desde el desastre crítico y comercial de Batman & Robin, el cineasta ha encadenado una decepción tras otra. Sin embargo, desde El número 23, la industria y el público parecen haberle dado de lado definitivamente. Sucede que uno espera más de Schumacher, quien ha realizado filmes muy destacados ("Linea Mortal", "El Cliente", "El Fantasma de la Opera", etc). 
Schumacher decidió probar suerte con este terror que es La masacre de Town Creek. No hablo del género, sino de la película. Tanto es así que los directivos de Lionsgate, responsables de la distribución de la cinta en Estados Unidos, decidieron marginar la cinta con un estreno técnico en salas. Tripictures, responsable de la cinta en España, decidió darle una oportunidad en DVD. 
Schumacher maneja este absurdo argumento con su falta de brío habitual. La mala utilización de la cámara en mano, un montaje confuso a más no poder y una pésima dirección de actores convierte al producto en un verdadero bodrio. 

A nivel interpretativo Dominic Purcell, Victor, pone su habitual cara de enfado como el hombre que estuvo presa de la peculiar familia, mientras que Henry Cavill, Evan, se limita a lucir su musculado cuerpo. No obstante, quizá lo más terrible es ver al excelente Michael Fassbender recurrir a un monstruo de sospechoso parecido con Pinhead, el protagonista de la saga Hellraiser. Lo que está claro es que el paro es muy malo, y lo importante es trabajar, aunque lo que hagas sea un auténtico bodrio. ¿A qué es verdad, Joel?

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