domingo, 4 de octubre de 2015

La divergencia en Doce Monos


El 5 de septiembre el canal SyFy programó Doce Monos, la película de Terry Gillian y que inspiró la serie que hemos visto mis hijos y yo este verano, y que fue estrenada este invierno pasado en el el canal Syfy , una serie de televisión basada en la película y que su productor , Terry Matalas, señaló que era una "completa reimaginación" del film original, ya que no tenían la intención de contar nuevamente la historia. De hecho muchos elementos de la película se reintegran en el film o cambian de orden, por ejemplo, el inicio.

De cualquier manera, una y otra, pretende mostrarnos con ese Wondeful World al que le canta Louis Amstrong al final de esta complicada película tenemos muchas opciones de cargárnoslo.

Doce monos (12 Monkeys en el original) es una película de ciencia ficción dirigida por Terry Gilliam, y como digimos ya en la serie está inspirada en la película La Jetée (1962) de Chris Marker, aunque el guión fue elaborado por David Peoples y Janet Peoples por decisión de Universal Studios . En la producción de la misma participaron muchísimas personas como Robert Cavallo, Mark Egerton, Robert Kosberg, Gary Levinsohn, Lloyd Phillips, Charles Roven y Kelley Smith-Wait que invirtieron  29,5 millones de dólares a través de sus productoras Universal Pictures, Atlas Entertainment y Classico.

Del apartado técnico destaca la fotografía obra de Roger Pratt, así como la banda sonora que fue compuesta, arreglada y dirigida por el músico inglés Paul Buckmaster. Además del señalado tema de Louis Amstrong con el que cooncluye la película, encontramos que el tema principal se basa en la Suite Punta del Este, del músico de tango y compositor argentino Astor Piazzolla y alguna canción de Tom Waits.

La película fue distribuida por la Universal Pictures, quien adquirió los derechos del film La Jetée a través de la Universal Studios, y está protagonizada por Bruce Willis en el papel de James Cole, Madeleine Stowe como Kathryn Railly, Brad Pitt como Jeffrey Goines y Christopher Plummer como el padre de éste, el doctor Goines. A estos se suman Jon Seda en el papel de Jose, David Morse en el papel del doctor Peters, Vernon Campbell como Tiny, H. Michael Walls, Bob Adrian como el geólogo, Simon Jones como el zoólogo, Carol Florence la astrofísica Jones, Bill Raymond como el microbiólogo. Y juntos a estos aparecen Ernest Abuba, Irma St. Paule, Joey Perillo, Michael Chance,Joseph Melito, Christopher Meloni, Frank Gorshin, Lisa Gay Hamilton y Thomas Roy .

Su trama describe la historia de un prisionero, un  criminal convicto, llamado James Cole (Bruce Willis) que, en un mundo postapocalíptico en Filadelfia, y que se "ofrece como voluntario" - es un decir-  para un experimento científico que tiene como finalidad viajar al pasado para saber qué provocó la situación en la que se vive en el futuro.

Y es que en el pasado, entre 1996 y 1997, la superficie de la Tierra fue contaminada con un virus tan poderoso que obligó a la población superviviente a vivir bajo el suelo. Murieron 5 mil millones de personas.

Con el fin de ganar una indulgencia, Cole solicita a los científicos ser enviado a peligrosas misiones al pasado para recoger información sobre el inicio del virus, supuestamente liberado por una organización terrorista conocida como el Ejército de los Doce Monos. Se le pide que extraiga muestras de aquel agente patógeno para poder descubrir una cura.

A lo largo del filme, Cole experimenta en varias ocasiones sueños recurrentes en los que se ve una persecución en un aeropuerto, que culmina en  un disparo ante los ojos de un niño.

En su primera misión, Cole llega a Baltimore en 1990, no en 1996 como estaba previsto. En esa casión es arrestado e internado en un hospital psiquiátrico debido al diagnóstico de la doctora Kathryn Railly (Madeleine Stowe) tras entrevistarle y escuchar lo inconexo de su explicaci´n. Em la institución psiquiátrica coincide con varias persnas de pensamient divergente, entre ellas Jeffrey Goines (Brad Pitt), un paciente anticonsumista obsesionado con los microbios y los derechos de los animales.

Cole intenta en vano dejar un mensaje de voz en un número monitoreado por los científicos del futuro y que es recibido por una familia que, en el presente, tiene ese teléfono y que, evidentemente, no entiende nada. Durante su estancia intensifica su relación con el pirado Goines, al que le explica que pasará en el futuro con el fin de casi toda la humanidad. Ayudado por Goines, y tras una fallida tentativa de fuga, es encerrado en una celda, pero de allí desaparece en extrañas circunstancias,  regresando al futuro.

De vuelta en su propio tiempo, los científicos lo interrogan y le muestran un distorsionado mensaje que habla de la localización del Ejército de los Doce Monos y confirma que ellos son los responsables de haber dispersado el virus. También le enseñan fotografías de varias personas, entre las que se cuenta Goines encabezan una manifestación contra el maltrato animal. Finalmente, lo envían a 1996.

En esta ocasión, Cole secuestra a Railly, que tras terminar de dar una conferencia, cnsidera que es la única que le puede poner en contacto con su viejo compañero de psiquiátrico.  La doctora Railly al principio duda de las intencines de Cole, pero, finalmente, accede a colabrar con él, aunque sea cómplice del asesinato de un homeless. Ambos escubren alguna pintada de los 12 monos, siguen alguna pista  y hasta dar con una centro de animales que , efectivamente, le encauza a encontrar  a Goines. Efectimanente, el es el fundador de la organización terrorista de 12 monos.

Para hablar con él accede a la residencia del magnate Goines que ese día presenta un nuevo logro en su investigación farmaceútica, ante senadores y congresistas. Tras entrar en la mansión y hablar con él, Cle descubre que Goines sigue tan loco como antes, pero ahora es más perverso. Con todo  niega conocer el virus y dice que Cole era quien había pensado acabar con la humanidad, en referencia a su conversaci´n en el hospital, allá por su primera visita en 1990.

Cuando la policía llega, Cole desaparece de nuevo y tras el incidente, la doctora empieza a dudar de su diagnóstico, ya que encuentra pruebas de que está diciendo la verdad, en concreto el hecho de saber que una posible desaparición de un niño era voluntaria tal y como había expresado Cole, o la herida causada por una bala de la primera guerra mundial, así como una footografía del conflicto bélico en el que se puede adivinar a Cole.

Por otra parte, el viajero del tiempo empieza a pensar que sus experiencias son alucinaciones y convence a los científicos de enviarlo otra vez al pasado, pero ahora convencido de su carácter divergente y su locura.

Railly es ahora quien deja un mensaje de voz en un número rastreado por los científicos para probar la locura de Cole, creando así el mensaje que estos le habían transmitido antes de enseñarle su segunda misión. Es entonces cuando ambos se dan cuenta de que la epidemia que él anunciaba sería real. Ante esto elaboran planes para aprovechar el poco tiempo que les queda.

Cole y Railly se ocultan en un cine donde se echan una maratón de 24 horas de películas de de Hitchcock. Ven Vértigo ( de entre los muertos) y tras ello la doctora se disfraza con una peluca rubia, como Judy (Kim Novak) se convierte en la rubia Madeleine en Vertigo. Railly viste también el mismo abrigo que Novak usó en la primera parte del largometraje.  Cole y Railly mantienen una conversación similar donde suena la misma música de Vertigo y al escuchar a Judy hablando de los anillos de crecimiento de un árbol caído y recuerda eventos pasados en su vida coincide como si recrearan Doce monos.

James Cole regresa como el antihéroe perfecto. Enamorado de su doctora, preferirá abandonar la misión y escapar con ella, disfrutar los pocos días que les quedan juntos para ser felices. Incluso preferirá creer que realmente está loco, que todo se lo ha inventado. Es indudablemente, un divergente. Acaba por pensar que el "Ejército de los 12 monos" no es más que un grupo ecologista que planeaba el secuestro del padre de Jeffrey y la liberación de los animales del zoo. Los animales toman las calles. Pero, en su camino al aeropuerto, descubren que el Ejército de los Doce Monos es una cortina de humo; todos sus planes consisten en demorar el tráfico para lo que ulitlizan los animales  del zoológico.
 
Una vez en el aeropuerto, y perfectamente camuflados con el pelo teñido de rubio -ella-, y con bigote y pelo largo -él-, Cole envía un último mensaje diciendo que esta organización no es la culpable y que ya no volvería. En ese instante, aparece Jose, un conocido suyo proveniente del futuro - y con quien compartió momentos en la cárcel del futuro , así como en el pasado, pues ambos estuvieron en el frente oeste durante la primera guerra, donde son heridos- que le da un arma e instrucciones para completar su misión.

Railly adivina que  el verdadero culpable de la epidemia es el doctor Peters (David Morse), un asistente del laboratorio de virología de los Goines, y que está obsesionado con el apocalipsis, como ella comprobó en una conferencia.  Peters embarcaría hacia una numerosa lista de ciudades, que coincide con la secuencia (memorizada por Cole) de dispersión de la enfermedad.

Cuando Railly y Cole intentan frenar a Peters , pero la policía que está permanentemente pisando los talones a Cole lo identifican y, finalmente, Cole es mortalmente herido por un disparo mientras trata de detener a Peters. Después, el sueño recurrente de Cole. Un hombre muerto, un hombre que se escapa y una mujer que llora. Entonces ella busca con la mirada y enlaza sus ojos con los de Cole. Sonríe. Pero Cole es un niño que aún no sabe lo que le deparará el destino. Mientras muere en brazos de Railly, esta mira a un niño - se trata del pequeño James Cole-  asistiendo a su propia muerte. Es esta la escena - una auténtica paradoja- la que se repitía en sus sueños a lo largo de la película.

Finalmente, Peters, una vez dentro del avión se sienta al lado de la doctora Jones (Carol Florence), una de las más prominentes científicas en el futuro, a la que conocemos por intentar evitar la expansión del mortal virus, acabando la película con la música de Louis Amstrong y su Wonderful World.


La idea que dio origen a Doce monos surgió del productor ejecutivo Robert Kosberg, fanático de la película francesa La Jetée (1962). Kosberg persuadió al director del filme, Chris Marker, de vender el proyecto a Universal Pictures, sentando las bases para realizar una película de ciencia ficción de mayor duración.

La compañía no lo tenía tan claro y accedió (eso sí, de mala gana) a adquirir los derechos para hacer una versión de la película y contratand para ellos a los hermanos David y Janet Peoples como guionistas.

Una vez escrito el guión, el productor Charles Roven eligió como director a Terry Gilliam porque consideró que su estilo era perfecto para la trama no lineal y los temas relacionados con los viajes en el tiempo en Doce monos, tal y como demostraba la filmografía del director británico con Brazil (1985) o The Fisher King (1991) entre sus principales filmes. Gilliam había abandonado en ese entonces un proyecto de adaptación al cine de "Historia de dos ciudades" cuando firmó el contrato para dirigir la película. A pesar de que Gilliam suele dirigir sus propias historias accedió a esta aventura cautivado por el «guion [tan] intrigante e inteligente. La historia es desconcertante. Habla del tiempo, la locura y la percepción de lo que el mundo es o deja de ser. Es un estudio de la locura y los sueños, de muerte y renacimiento, ambientado en un mundo que está destruyéndose».

Llevó más tiempo de lo esperado a Universal Studios autorizar el rodaje de Doce monos, pese a que Gilliam tenía dos actores estrellas (Brad Pitt y Bruce Willis, aunque Gilliam inicialmente había pensado en Dustin Hoffman en el papel de James Cole y Jeff Bridges en el de Jeffrey Goines) y un presupuesto de 28,5 millones de dólares. Debido al éxito de su producción anterior con Universal Studios, Brazil (1985), Gilliam recibió el derecho del corte  final.

Un vez aceptada la propuesta de actores, y una vez que Willis bajó su "caché"  tras el fracaso comercialen la producción anterior de la compañía, Waterworld (1995), Gilliam se vio obligado a convencer a Willis de reducir su paga. Bruce Willis afirmó que la caracterización de Cole, reflejaba a alguien "fuerte y peligroso pero a la vez, vulnerable". El actor tuvo tres tatuajes en su cuello y cuero cabelludo durante la filmación: uno indicando su número de prisionero y un par de códigos de barra a cada lado de su cuello.

El director eligió a Madeleine Stowe en el papel de Kathryn Railly debido a que su actuación en Sola en la penumbra (1994) que le había impresionado profundamente.Gilliam dijo de ella que " (...) posee una belleza increíblemente etérea y es [sumamente] inteligente", afirmó el director. "Ambas cosas encajan bien con ella, y la película necesita estos elementos ya que debe ser romántica".

Para el tercer protagonista, Gilliam creía que Brad Pitt no era el adecuado para el papel de Jeffery Goines, pero el director de reparto lo convenció de lo contrario. Pitt recibió un contrato por un salario relativamente bajo. Sin embargo, antes del lanzamiento de Doce monos, Pitt ya era notoriamente conocido y valorado tras sus actuaciones en Entrevista con el vampiro (1994), Leyendas de pasión (1994) y Se7en (1995) lo que hizo que le convenció para contar con él.

Meses antes de comenzar a filmar en Filadelfia, Pitt pasó semanas en el hospital de la Universidad de Temple visitando y estudiando la guardia psiquiátrica para estar preparado para encarnar su personaje.


El rodaje de Doce monos comenzó el 8 de febrero y finalizó el 6 de mayo de 1995. La filmación se llevó a cabo sobre todo en Baltimore (Garrett-Jacobs Mansion, Westport Power Plant, Senator Theatre, The Walters Art Museum,Baltimore-Washington International Airport y Mount Vernon) y Filadelfia ( en Renfrew Center, Ridgeway Library , Girard College,City Hall,Memorial Hall , Met Theatre, Philadelphia Zoo , Philadelphia Convention Center, Wanamaker's Department Store, Richmond Generating Station e Eastern State Penitentiary) donde la historia transcurre, así como en Montreal (Quebec) y Camden (New Jersey). Parte del rodaje se llevó a cabo en edificios abandonados en Filadelfia en los cuales filmar. Las tomas del exterior del aeropuerto se llevaron a cabo en el Aeropuerto Internacional de Baltimore-Washington, mientras que las del interior se hicieron en el Centro de Convenciones de Pensilvania. Las escenas de la institución psiquiátrica se filmaron en el Penitenciario Estatal del Este, localizado en Filadelfia. Gilliam usó el mismo estilo de filmación que en Brazil (1985), además de utilizar una estética similar (específicamente, se emplearon lentes de Fresnel). Algunas escenas se filmaron en tres centrales eléctricas diferentes (dos en Filadelfia y una en Baltimore).

Al rodarse en invierno, esta estación marcó algunos incidentes, y estuvo plagada de problemas relacionados con el clima. También hubo dificultades con la ambientación mecánica futurista del filme. Debido a que el filme posee una historia no lineal, hubo errores de continuidad y se volvieron a filmar varias escenas. Además, Gilliam resultó herido practicando equitación.

Pese a estos contratiempos, el director sólo se retrasó una semana con respecto a su programa de filmación original y pudo mantener su presupuesto.

El diseñador de producción Jeffrey Beecroft (Mr. Brooks, Bailando con lobos -Dances with Wolves-) dio a conocer que se trató de "un rodaje duro. No hubo ni tiempo ni dinero suficiente. Terry es un perfeccionista, pero fue realmente firme en cuanto a no excederse en el presupuesto. Ha sido destrozado [en términos de presupuesto] en Munchausen y esto lo persigue todavía".


La dirección de arte, encabezado por Crispian Sallis como director artístico se ocupó especialmente de asegurar que el mundo subterráneo del 2035 poseyese tecnología anterior a 1996 como un medio para describir el futuro como desolador.  Además, Gilliam, Beecroft fueron a varios mercadillos y almacenes buscando materiales con los cuales decorar las puestas en escena.   El montaje digital fue realizado por The Mill.

Doce monos está inspirada en la breve película francesa La Jetée (1962), y el momento culminante , el clímax, de ambas películas sucede en un aeropuerto. Pero no sólo hay  intención de homenajear al filme francés, sin que hay referencias a películas como Vertigo (1958) de Hitchcock, cuyas imágenes se ven en la película.

En otra parte de la película, Cole despierta en una camilla donde los científicos del futuro cantan en coro. Este es un homenaje directo a una escena en la película de Dennis Potter El detective cantante.


El filme estuvo en cartelera desde febrero a mayo de 1995, por lo tanto fue un éxito de público, pero también de crítica, pasada y presente. Entre la presente los portales especializado Rotten Tomatoes con un l 87% de la crítica en positivo y algo similar en Metacritic.

Para Roger Ebert  la película futurista contacta con la película de Blade Runner (1982) y cuyo guión estuvo a cargo de David Peoples y con Brazil del mismo Terry Gilliam. Afirma en su escito que "El filme es una celebración de la locura y la muerte, cuyo héroe trata de triunfar sobre el caos de su condición [de viajero del tiempo] y resulta inadecuado". "[En] esta visión, el mundo es un lugar frío, oscuro y desolador; hasta el romance entre Stowe y Willis parece más desesperado que alegre. Todo esto está muy bien hecho y cuanto más sepa uno de películas (especialmente de técnica cinematográfica), tanto más la disfrutará. Como entretenimiento, apunta más a la mente que a los sentidos".

Desson Thomson del The Washington Post alabó la dirección artística y las puestas en escena. "La actuación de Pitt y Willis, la atmósfera [creada por] Gilliam y los impulsos estimulantes aligeran esas complicaciones de la trama.

Peter Travers, de la revista Rolling Stone atribuyó el éxito del largometraje a la dirección de Gilliam y la actuación de Willis.

El crítico James Berardinelli opinó que los cineastas pensaron una inteligente y creativa razón para introducir los viajes en el tiempo en la trama. En vez ser enviado a cambiar el pasado, Cole apunta a diseñar un mejor futuro.

En contraposición, Richard Corliss, de la revista Time, expresó que los viajes en el tiempo y la visión apocalíptica de un futuro desolador es un cliché. "En su fantástica mezcla de caos, matanzas y animales de zoológico, Doce monos es Jumanji para adultos"


En España, Fernando Morales del Diario El País dijo de ella que era una "Original aventura futurista que se mueve entre la lucidez y la locura, los sueños y la realidad. Sorprendente guión para una intensa cinta, con reparto protagonista maravilloso"

Para Pablo Muñoz, editor de Blog de cine, Doce Monos pasa de ser una rara historia de amor a una honda reflexión sobre el amor, los sueños rotos y el fracaso (incluso en una dimensión política) si ha pasado el tiempo suficiente. Y prosigue diciendo que "Gilliam es poético, abigarrado, con subjetividad. Estamos dentro de la mente fracturada." El filme que fue presentado en la Sección oficial del Festival de Berlín recibió una respuesta positiva de la crítica. Doce monos, finalmente, será estrenado limitadamente en los Estados Unidos el 29 de diciembre de 1995 llegando alcanzar en los ingresos la cifra de 168,84 millones de dólares.

Brad Pitt recibió una nominación para el Óscar al mejor actor de reparto, pero perdió contra Kevin Spacey en The Usual Suspects. La diseñadora de vestuario Julie Weiss (Frida, Hollywoodland) recibió también una nominación por su trabajo, pero fue James Acheson quien ganó el premio por Restoration.

Sin embargo, Pitt ganó un Globo de Oro al mejor actor de reparto y Terry Gilliam recibió honores como director en la edición de 1996 del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Doce monos fue nominada a los premios Hugo a la mejor película dentro de este género y la Academia de Películas de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror le otorgó el premio Saturn al mejor largometraje de ciencia ficción. Pitt y Weiss, por el vestuario, también ganaron premios. Willis, Stowe, Gilliam y los Peoples recibieron nominaciones a estos galardones.

La película está considerada como una rareza, siendo en la actualidad una película de culto. Reconozco que una vez que he visto la serie ésta me ha gustado más, aunque , por supuesto, valoró la innovación y la complejidad de la película de Terry Gilliam. Pero eso no me impide valorar lo dificultosa de la trama, mucho más comprensible tras ver la serie, ya que el film es algo confuso así como los variados giros argumentales y su estructura no lineal que complican la comprensión de la película, aunque al final sí que lo sea. A destacar , sin lugar, a dudas el montaje que, aún siendo enrevesado, es un trabajo magnífico con ambientaciones claustrofóbicas y las excelentes interpretaciones de los tres actores principales.

1 comentario:

  1. muy buena peli, y yo la coloco personalmente como parte de una trilogia, con Time Bandits, Brasil y 12 Monos, se podria agregar tbn una 4ta, Orwell 1984, hasta una 5ta Farenheit 457

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