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miércoles, 29 de septiembre de 2021

Marixabel

 


Película con una buena historia, pero en la que me han surgido muchas dudas. Posiblemente la que más  la de la protagonista, la real, no tanto Blanca Portillo que hace un películón. Sin embargo, veo en Maixabel , la real, excesiva. Ya comentaré.

*EC: En construcción. 

viernes, 20 de noviembre de 2020

Siete mesas de billar francés

 


En la 55ª edición del Festival de San Sebastián, 'Siete mesas de billar francés' película que presentaba Gracia Querejeta se alzó con dos premios: Mejor guion y mejor actriz (Blanca Portillo). Era un verdadero reconocimiento para la hija del PRODUCTOR, sí, en mayúscula, del cine español Elias Querejeta, como una vez me dijo en un Tweet, otro de los grandes productores del cine español, Enrique Lavigne. 


Una película interesante, bonita, que habla de la vida a varias bandas.  La directora e historiadora- es licenciada en Historia Antigua por la complu- Gracia Querejeta (''Cuando vuelvas a mi lado''), hija del también cineasta Elías Querejeta y de la diseñadora de vestuario María del Carmen Marín Maikila, ya fue niña actriz o al menos actriz adolescente en la primera película de Emilio Martínez Lázaro, las palabras de Max donde también tenía un papel que parecía mucho más mayor de lo que en realidad era. Con esta película firmó con éste su quinto largometraje para la gran pantalla (sin contar su participación en el documental de denuncia ''¡Hay motivo!'', de autoría colectiva). 

En 1992 dirige su primera película en solitario, Una estación de paso, premio especial del Jurado en la Semana Internacional de Cine de Valladolid. 


A su ópera prima siguieron El último viaje de Robert Rylands y Cuando vuelvas a mi lado. En 2004 dirigió Héctor, que fue galardonada con el premio a la mejor película en el Festival de Málaga de Cine Español en mayo de 2004. Su siguiente proyecto fue este, Siete mesas de billar francés , una película con guión escrito por ella misma en colaboración con David Planell, con el que ya había trabajado en ''Héctor''. 

Tras siete mesas llegaron otras como 15 años y un día (2013), que fue Biznaga de Oro a la mejor película en el Festival de Cine Español de Málaga, Felices 140 (2015), un corto como Canasta (2018), así como Ola de crímenes (2018) e Invisibles (2020), aunque reconozco que no he visto ninguna de estos tras el estreno de esta película de 2007. 

La película que nos ha traído hasta aquí fue producida por su padre, Elías Querejeta, por medio de Elías Querejeta P.C., así como Ensueño Films, Enrique Cerezo P.C. y respaldada por Atresmedia cine. 

La película contó con la música de Pascal Gaigne y el grupo El bicho, la fotografía de Ángel Iguacel, el montaje de Nacho Ruiz Capillas, el vestuario de Maiki Marín - ¿su madre? - y el diseño de producción, Llorenç Miquel.

El reparto lo encabezan Maribel Verdú como Ángela, Blanca Portillo como Charo, Amparo Baró como Emilia la madre de Charo, Enrique Villén como el Tuerto , Ramón Barea como Jacinto, Jesús Castejón como Antonio, Víctor Valdivia como Victor, Lorena Vindel como Evelin, Raúl Arévalo como Fele, José Luis García Pérez como Fran, Natalia Mateo como Julia. 

La película comienza con la llegada a la capital de Ángela (Maribel Verdú) y su hijo Guille (Víctor Valdivia) que van en busca de su padre al enterarse de que su padre, Leo, ha caído enfermo de gravedad y está internado en el Hospital. 

Ángela, que ahora vive en Vigo, y está casada con un policía, vuelve a Madrid después de no ir a visitar a su padre en años para despedir a su padre en su lecho de muerte. Pero cuando llegan, Charo (Blanca Portillo), la amante de Leo, recibe a Ángela y a su hijo, Guille, con la mala noticia e informa de su fallecimiento además de pones a Ángela al corriente de la situación ruinosa que atraviesa el negocio de su padre: un local en el que se alinean siete mesas de billar. 


Charo comenta que Leo acabó con todo lo que había ganado gracias a un local de billares y se endeudó hasta las cejas. No hay dinero ni para pagar un entierro digno. 

Al mismo asisten sus amigos, sus pocos amigos, como son Antonio (Jesús Castejón) , Jacinto (Ramón Barea) y El Tuerto (Enrique Villén), el propietario de una tienda de calzados, un taxista y un ludópata, respectivamente, que son las únicas personas que entendían la forma de ser de Leo. 


Mientras Guille es atendida por la chica de la barra del local, una latinamericana, Evelin (Lorena Vindel ) ella se entera de la situación ruinosa de su padre. Ahora Ángela deberá decidir si renuncia a todo, pufos incluidos, o si se queda con todo, pufos incluidos. 


En principio no sabe que hacer y decide regresar a Vigo, la ciudad a la que había huido de joven. Pero al llegar descubre una nota en la que anuncia que se va, pero además se entera por parte de un amigo y compañero de trabajo de su marido (José Luis García Pérez), que él había desaparecido y que llevaba doble vida que su marido, y que además está envuelto en asuntos turbios que implican un tema de dinero e incluso el que mantiene una relación desde hace año con otra mujer con la que incluso tiene un hijo, mayor que el de ambos, Guille. Para mantener a su segunda familia, se dedicaba a la corrupción dentro de la comisaría de policía donde trabajaba. 

Visto lo visto, nada la retiene más en esa ciudad y decide volver a Madrid para reabrir el negocio junto a Charo el negocio de su padre. Charo a su vez tiene que lidiar con su pasado, estuvo en la cárcel por intento de asesinato, por una relación sentimental con el amigo de Leo, Antonio, que acabó bruscamente y con su madre Emilia (Amparo Baró), una mujer que quiere irse a vivir a una residencia y que se plantea que continuamente una pregunta vital ¿Para qué sirve un viejo?


Ángela, que llevaba años separada de su padre, es consciente de la soberbia del padre a la que se suma una historia detrás desconocida, decide entonces intentar sacarlo a flote junto a Charo. 

Para ello decide crear un equipo de jugadores de billar, el de Siete Mesas, integrado por sus amigos Jacinto (Ramón Barea) y El Tuerto (Enrique Villén) al que se suma Fele (Raúl Arévalo) sobrino de Jacinto y pintor de profesión, aficionado al billar, al que va para ver a Evelin, y capitaneado por Antonio (Jesús Castejón). Charo quedará como socio de Ángela. 

Mientras tanto las vidas de unos y de otros su cruzan a distintas bandas. Ángela tiene que resolver el final de su matrimonio con Victor (Victor Valdivia), pero igualmente saber que relación mantendrá éste con su hijo, especialmente cuando reaparezca por Madrid. 

Charo se mueve entre el recuerdo de Leo, pero su sombra es alargada, lo que le impide retomar la relación con Antonio incluso con Ángela, a la que echa en cara su alejamiento de estos años. A esto se suma su madre y su deseo de estar en una residencia. 


Por su parte entre los jugadores está presente el deseo de Fele por una Evelin casada y que anuncia que en breve llegará el marido, la falta de respeto de Jacinto hacia su sobrino, las dudas que genera el ludópata del grupo, el Tuerto - capaz de jugárselo todo, sin pensar en las consecuencias- y Antonio que se mueve entre la lealtad a suamigo en el pasado y su deseo de iniciar una relación con Charo. 

Observador de la historia es Guille, que por un lado desea tener a su padre, pero por otro tiene temor a Charo ¿mató a alguien) y es cuidada amorosamente por Evelin, quien a su vez, ha sido engañada por su marido y su hermana, a los que enviaba el dinero. La bola va de una banda a otra y entre medias, queda la vida. 

La película rodada en Madrid . Como suele ser habitual en la directora y guionista Gracia Querejeta, la familia es fuente inagotable de descubrimientos, decepciones, alegrías y de revelaciones . De eso trata Siete mesas de billar francés, su quinta película, un drama con apuntes de comedia sobre las carambolas de la vida. En otras muchas películas de Gracia Querejeta está la presencia de ese padre ausente o la idea de un padre que se proyecta sobre una hija. Incluso, las malas relaciones entre un padre y una hija. Ese padre ausente que únicamente sale en fotografías es la que va a determinar los comportamientos y el destino no solo de su hija sino de algún otro personaje. 

Javier Ocaña en Memoria de nuestro cine cuando fue como invitado señaló que "Eso es algo que ya estaba en la ópera prima de Gracia Querejeta, en una estación de paso, y es algo que volvería a salir en Cuando vuelvas a mi lado. En Héctor, en la película de esta noche y en otra posterior, en Quince años y un día, donde además, era doble, porque ahí había un padre fallecido y un abuelo, quizá, demasiado estricto". 


La directora declaró en algún caso que "He terminado escribiendo un poco para exorcizar mis propias angustias y mis propios miedos y eso muchas veces, claro conecta en tanto que persona que conecta con muchas más personas, porque son miedos muy reales muy humanos, muy de la calle, muy normales ¿no? " 

Una sala de billar es el lugar donde transcurre la acción, es como un espacio mítico presente en el cine, ya sea americano (Buscavidas de Robert Rossen ni al Color del dinero de Scorsese)ya sea española, , pues los billares forman parte de la memoria sentimental y de la nostalgia de variadas generaciones de españoles y sehan reflejado en película como La Colmena de Mario Camus, Los chicos de Marco Ferreri o de El Crack, de José Luis Garci o Calle Mayor de Juan Antonio Bardem. En este caso lo más llamativo es que está dirigida por una mujer y protagonizada fundamentalmente por mujeres, por lo que se salen del estereotipo de género. El billar aquí es una metáfora de la vida, con personajes qué viven a varias bandas dadas las mentiras, los subterfugios, las ocultaciones. 


Blanca Portillo señaló que "Es tan difícil que alguien no se sienta de alguna manera presente en esa película, en esos personajes; está llena de encanto, de magia, de sentido del humor. Y de verdad... tiene verdad por los cuatro costados". 


Redondeando la película, destaca ese reparto coral de grandes actrices con Maribel Verdú a la cabeza acompañada por un grupo de actores y de actrices tan dotados para el drama como para la comedia como la citada Blanca Portillo, Amparo Baró - fallecida en 2015- , Raúl Arévalo, Ramón Barea, Jesús Castejón. 

Siete mesas de billar francés se presentó con éxito en el festival de cine de San Sebastián donde obtuvo los premios a la mejor actriz para Blanca Portillo y al mejor guión para Gracia Querejeta y David Planell. 

Después llegarían las diez nominaciones a los Goya entre ellas, la de mejor película consiguiendo por fin dos premios: el de mejor actriz, para Maribel Verdú y el de mejor actriz de reparto, para Amparo Baró, Mejor directora para Gracia Querejeta , para la mejor actriz protagonista para Blanca Portillo , Mejor actor de reparto para Raúl Arévalo Mejor guion original en las personas de Gracia Querejeta y David Planell, Mejor fotografía como Ángel Iguacell, mejor montaje para Nacho Ruiz Capillas y mejor sonido para el trío formado por Iván Marín, José Antonio Bermúdez y Leopoldo Aledo. 


En los Premios Forqué fue nominada a la Mejor película y en las medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos obtuvo varios premios como el de Mejor película , Mejor actriz (Maribel Verdú) siendo nominada a Mejor director (Gracia Querejeta), Mejor actriz (Blanca Portillo), Mejor actor secundario (Raúl Arévalo), Mejor actor secundario (Jesús Castejón), Mejor actriz secundaria (Amparo Baró), Mejor guion original (David Planell y Gracia Querejeta) y Mejor montaje (Nacho Ruiz Capillas). 


En la 52.ª edición de los Premios Sant Jordi obtuvo Maribel Verdú el premio a la Mejor actriz en película española. 

En cuanto a las críticas Javier Ocaña en El País escribió sobre ella que la película refleja la "Vidas a tres bandas. (...) En algún momento la historia se convierte en una sucesión de singularidades. Ahora bien, pasado ese momento de ligera caída, la película levanta el vuelo (...) último plano que resulta perfecto para el relato que se ha estado contado." 

Francisco Marinero en El Mundo sostenía que era "Una película en la que se van alternando los protagonistas para desvelar secretos que no parecen tan graves (...) extraordinarias interpretaciones de Blanca Portillo y Maribel Verdú (...)" 

Oti Rodríguez Marchante en ABC consideró que la película era "Emocional y divertida. (...) Querejeta ha hecho su película más entera cuando ha dejado penetrar en ella algo que sin ello nada es bueno: el sentido del humor. (...)" Fausto Fernández escribió hace un par de años un acertado tweet como todos los suyos en el que dice que "El esquema de la novela negra de Raymond Chandler bosquejado con trazos de costumbrismo (lo que se le daba mejor a Garci que a la irregular Gracia Querejeta) y solidaridad femenina". 


Por último, Beatriz Maldivia en Espinof, aunque cuando era blog de cine, dijo de ella que "magistral trabajo interpretativo de todo su elenco y a un guión casi perfecto. ". Y añade " Con el salón de billares como excusa y la muerte del padre como constante en su cine, Gracia Querejeta nos cuenta una historia de dos mujeres que tienen que recomenzar su vida a edades avanzadas y a las que los acontecimientos les obligarán a sacar a flote, por fin, los sentimientos que llevan escondiendo durante demasiados años. (...)".


Beatriz Maldivia concluye diciendo que " Los personajes que han creado la directora y David Planell son complejos y ricos, llenos de matices y aristas, como sólo lo son los buenos tipos cinematográficos y las personas reales. Gracias a todo esto, sentimos una enorme empatía con su historia y con las situaciones en las que se ven envueltas a pesar de que a priori, podría ser algo que nos resultase muy ajeno. Y ahí está el mérito de un buen guión: el que incluso un mundo en el que nunca pensásemos que nos podríamos ver envueltos, nos haga erizar el vello. Otro de los logros del guión es la manera paulatina en la que nos va descubriendo los secretos". Una gran y precisosa película, compuesta por bellos diálogos y profundas reflexiones sobre la vida y sobre cómo procedemos y nos equivocamos por cosas como la ambición, los silencios, las mentiras. 



domingo, 2 de septiembre de 2018

Secuestro sorpesa


El título es redundante, por que - entiendo- que si te secuestran siempre lo hacen por sorpresa. Lo de la sorpresa, en este caso está en la película, más concretamente en los dos o tres minutos al  final de la misma.  Pero , bueno, es de agradecer ver esta película española que durante poco más de 90 minutos nos ha tenido clavados en el sofá a mi mujer y a mí.

Como queríamos ver una película optamos entre 5 días de guerra o esta película española dirigida por la catalana Mar Targarona. Optamos por la opción española dirigida por la directora catalana. Esta señora es una profesional con una importante trayectoria, aunque para mi hasta este momento desconocida, salvo en la producción de dos películas, El Orfanato la película que catapultó a José Antonio Bayona y Los ojos de Julia, protagonizadas ambas por Belén Rueda. Mar Targarona es una directora de cine, productora y actriz española. 

Mar Targarona es la directora de la Fundació Taller de Guionistes y productora ejecutiva de Rodar y Rodar(productora que fundó en 1990 con su marido Joaquín Padró)y que inició su carrera profesional en el teatro con la mítica compañía Dagoll Dagom - recuerdo cuando TVE emitía producciones de este grupo, muy divertidas ya diría que en los ochenta- y el Teatre Lliure. Como productora, a través de su compañía Rodar y rodar, ha propiciado el inició de varios talentos jóvenes como J.A. Bayona, Guillem Morales u Oriol Paulo, guionista de Secuestro. 

Para Mar Targarona esta película fue su segunda incursión como directora de largometrajes, tras 'Muere, mi vida' (1996).

Como ya he señalado Targarona, que en su labor de productora ha sacado adelante títulos tan destacables como 'El orfanato' (2007) de Bayona y 'Los ojos de Julia' (2010) de Guillem Morales -escrita al igual que 'Secuestro' por Oriol Paulo. 

Para esta película la pareja formada por Targarona y su marido Padró aparecen como productores siendo los ejecutivos de la misma José Carmona y Ana Figueroa que aparecen como responsables de las productoras Rodar y Rodar Cine y Televisión , Lanube Películas y Kidnapped y que manejó un presupuesto estimado de €3,000,000 . 

Junto a ellos aparecen otros profesionales como Marc Vaíllo en la música, en la fotografía Sergi Bartrolí, Joan Manel Vilaseca en la edición , Pep Armengol en el casting y Rosa Ros así como Anna Güell como escenógrafa y vestuario , respectivamente. 

En cuanto al reparto lo encabeza una eficaz Blanca Portillo como Patricia, que es acompañada por Antonio Dechent el inspector Requena, Vicente Romero como Carreño, el joven Marc Domènech como Víctor, Nausicaa Bonnín como Vicky , Andrés Herrera como Charlie, Jose Coronado como Raúl, Macarena Gómez como Raquel, Paco Manzanedo y Sergi Subirà como los dos escarmentadores, Marieta Sánchez como Alba, Raquel Pérez como Inés, Josep Maria Pou Josep Maria Pou como el Juez, Francesc Albiol como Puerta e Ismael Abadal como Daniel. En pequeños papeles sale el gran actor , poco aprovechado en el cine, perteneciente a Els Juglars Ramón Fontserè que aparece como abogado defensor de Charlie, así como Miguel Ángel Jenner. 

La historia comienza en una carretera solitaria cuando un conductor se encuentra con un niño que anda desorientado por la carretera. El niño Victor (Marc Domènech) es llevado a un hospital. Desde allí se localiza a la policía. El niño tiene heridas en la frente, pero no habla, parece en shock. 

Ante estas circunstancias los agentes encargados del caso el inspector Requena (Antonio Dechent) y el agente Carreño ( Vicente Romero) determinan por la ropa a qué colegio pertenece y tras hablar con la directora son informados que el niño lleva una semana sin ir. 

Al darle el nombre de la madre, nos enteramos que es Patricia De Lucas (Blanca Portillo), una prestigiosa abogada, a la que la vida le sonríe en lo profesional. De hecho, en ese momento está interviniendo en un juicio en el que el juez (Josep María Pou) determina la libertad de su defendido. Abogada y cliente marchan juntos en un gran coche del que ella, posteriormente, se baja y va a una caja de seguridad en un banco en el que guarda un sobre. 

Mientras deposita el sobre recibe una llamada y con ella comienza la pesadilla al ser informada de que su hijo Víctor (Marc Domenech) había desaparecido del colegio y que horas más tarde, el niño reaparece en medio de una carretera boscosa magullado ensangrentado y desorientado, confesando que un hombre le ha intentado secuestrar, pero que ha logrado escapar cosa que declara ante la madre en el hospital. 

Allí los policías se enteran de que el niño sufre un problema de audición. La abogada, mujer tremendamente pragmática y de fuerte personalidad y pondrá en marcha toda la maquinaria judicial y mediática para encontrar al culpable y que éste, cueste lo que cueste y sea quien sea, para que de con sus huesos en la cárcel. 

La policía desde ese momento se moviliza y tras un retrato robot realizado por el niño, el chaval identifica al que parece responsable del mismo, un expresidiario llamado Charlie (Andrés Herrera). 

Charlie ahora está casado y espera un hijo de su mujer, Raquel (Macarena Gómez), una joven abnegada que se levanta todos los días de madrugada para reponer los estantes de un supermercado, está embarazada de su primer hijo, aunque él parece un pobre hombre que parece va a ser desahuciado de su piso por impago, además de no encontrar trabajo. 

Charlie , una vez llevado a comisaria, insiste una y otra vez que está rehabilitado y que no ha sido. Tras pedir un abogado ( Ramón Fontserè) y como las pruebas no son suficientes, y el presunto secuestrador queda en libertad. 

Patricia no quiere pensar que esto se repetirá, pero llega a obsesionarse así que pone en la casa alarmas de seguridad. Una noche la misma salta y Charlie vuelve a ser detenido , sin embargo, vuelve a declarar su inocencia. El sospechoso queda en libertad. 

Es entonces cuando Patricia, asustada y temiendo por su hijo, decide quebrantar sus principios y hacer lo que no ha hecho nunca: tomarse la justicia por su mano. Para lo que contacta con el padre biológico del chico Raúl (Jose Coronado),a quien lleva años sin ver y que un día formó parte de su vida y un hombre que trabaja en el negocio de los contenedores de la estiba, que es desconocedor de la existencia de su hijo y que tiene importantes deudas. 

Patricia de Lucas (Blanca Portillo) , al ver que la investigación de los detectives Requena (Antonio Dechent) y Carreño (Vicente Romero) no avanza con la diligencia, le pide un único favor: que le de un escarmiento a Charlie. 

Para ello Raúl llama a dos matones que le deben un favor (Paco Manzanedo y Sergi Subirà). Mientras eso ocurre, Raquel la mujer de Charlie declara que en casa ha encontrado 20.000 euros que son producto de apuestas clandestinas en peleas de perros y que estaba en ellas supuestamente cuando se produjo el secuestro. Esa es la razón por lo que Charlie ha recibido presiones por parte de los organizadores para que desaparezca. Esto implica que no es el responsable del secuestro. 

Así que Víctor es llamado a una nueva ronda de reconocimientos y , en un momento dado, identifica con seguridad a otro. El problema es que ese otro murió hace varios meses. En ese momento, ante las preguntas de Requena el niño reconoce que se inventó el secuestro y explica que todo ha sido una invención. La realidad es que estaba sufriendo diversos episodios de acoso escolar por parte de algunos compañeros de centros (episodios que vemos en un flashbacks). 

Ante eso, Patricia Del Amo , la letrada prestigiosa e implacable, soltera por convicción, y tozuda como pocas llama a Raúl con el fin de parar la presión sobre Charlie. 

Sin embargo, el teléfono de Raúl no está operativo ante lo que deja un mensaje. Poco después mientras está presentando la denuncia contra el centro y los niños acosadores, recibe una llamada de Raúl que le reconoce que no puede hacer nada que la orden está dada. Y vemos que es verdad. Charlie que ha ido a una pelea de perros para apostar , a pesar de lo que le habían ordenado los organizadores, es asaltado por los dos matones con los que se enfrenta y , en un momento, es alcanzado por un disparo. Desde ese momento, su pista desaparece. 

Días después Raquel denuncia la desaparición de su marido. Por su parte, Patricia que ha sacado a su hijo de la ciudad ha decidido pasar por encima de las leyes -de las mismas de las que se dice defensora en su trabajo y cuya supuesta defensa le ha otorgado un prestigio social y laboral- y tomarse la justicia por su mano. Sobre todo cuando empieza a ser extorsionada por los dos matones enviados por Raúl. Es más, recibe un dedo de Charlie en una caja. 

Ella que es una mujer que no se achanta, que podría parecer loable en tanto en cuanto el fin es la protección de un inocente niño asustado, pone en marcha un plan en el que implica al juez (Josep María Pou) con el fin de que colabore para ello , le revela que tienes pruebas de connivencia con el acusado al que declaró no culpable de estafa, el multimillonario del principio. 

Por otro lado, la policía que ha localizado el lugar de las peleas de perros y que estaba sobre el tema , con las cámaras de seguridad saben que Charlie estuvo allí y que no salió y vinculan a unos matones que han dejado sus motos en la puerta con Raúl. Así que van a preguntar a éste. Raúl, ante la presión policial, decide escapar. 

Por su parte, Patricia ha recibido otra llamada por parte de los extorsionadores y la visita de Raúl que localiza el lugar en el que se ocultan aunque no están. Le piden un rescate de 6 millones de euros. Ella pone en venta sus inmuebles, acciones y demás. 

El banquero en colaboración con la policía informa de ello, y a su vez, el juez, en contacto con Patricia, informa de que la policía lo sabe. Da igual pues ella prepara un plan para el pago. 

El plan para la entrega del dinero tiene éxito y los extorsionadores parecen llevarse haber triunfado, aunque ella únicamente está preocupado por Víctor, su hijo discapacitado e introvertido al que encuentra dormido, pero desorientado. Él le pide que nunca se separen. 

Mientras llegan los detectives Requena y Carreño acompañado de su equipo. El caso ya parece resuelto hasta que llega la sorpresa final ( que en esta ocasión para evitar un enorme spoiler silenciaré) y grita ante un paisaje abrupto, acabando así la película. 

La película fue rodada en la primavera de 2015 en diversos puntos de Cataluña como Barcelona, Tarragona, Tarragona, y las localidades barcelonesas de Sant Cugat del Vallès, Prat de Llobregat, Terrassa, Tavertet, L'Hospitalet de Llobregat y Gavà. 

Para ello se contó con un buen elenco hispano integrado por estrellas del cine y del teatro así como el debutante Marc Doménech, sordomudo en la realidad al igual que su personaje- ¡bien por la selección de actores y actrices Pep Armengol! - . 

La película fue estrenada en agosto de 2016 con más pena que gloria, aunque no he encontrado datos sobre la recaudación ni sobre su recorrido comercial.. 

Los críticos profesionales ha dado críticas mixtas a la película. Van de los negativo y lo neutro a lo positivo. Entre las primeras resaltan la de Jordi Costa en el diario El País que escribió sobre ella que era "Un encadenado de giros de guión y golpes de efecto dignos de mejor causa y un plantel de entregados actores intentando nadar contra las corrientes de inverosimilitud que acaban ahogando una historia de eficacia puramente epidérmica." 

En este mismo sentido Antonio Weinrichter de ABC señalaba que era "Cine de género a la americana (...) una trama que siempre va por delante de nosotros, hasta el momento final (...) el espectador puede a esas alturas lamentar los tumbos y puntos de giro que ha dado un guión trolero, o trilero (...) ".    
Para Beatriz Martínez del barcelonés diario El Periódico se trataba de "Un 'thriller' policial desvaído, sin tensión ni garra (...) un filme elaborado con suma torpeza que no pasa ni siquiera el filtro de una 'tv-movie' (...) " . Lo presenta casi como un desatino. 

Por su parte, Javier Cortijo de Cinemanía afirmaba que "'Secuestro', de principio a fin, deja al aire los engranajes, poleas y ruedas dentadas de su maquinaria, basada en el ‘nada es lo que parece’ (...) En fin, un perrillo ladrador que no hace más que perseguirse el rabo (...) " 

Sin embargo, positivamente hablan de ella dos críticos. Por un lado, Francisco Marinero en El Mundo al señalar que "Como exige el género pero raramente ocurre, tiene giros sorprendentes en un desarrollo bastante verosímil en términos generales. (...) " , así como Pere Vall en Fotogramas que destaca que se trata de una "Mezcla de denuncia de la corrupción de la clase alta y thriller que, de pronto, se hunde en unos fondos muy, muy bajos. (...) Lo mejor: Portillo y la pareja quinqui Andrés Herrera & Macarena Gómez (...)" 

De acuerdo con el primer grupo está Marta Medina en El Confidencial que considera que "Un 'thriller' cualquiera sobre niño sordomudo (...), único testigo de un crimen. Y en una coctelera, y con muchos peros y matices, se mezclan todas estas películas para resultar en 'Secuestro', un filme de suspense bien intencionado pero que, en conjunto, no acaba de ser redondo, arrastrado por una factura más propia de la televisión que de la gran pantalla". Y prosigue "Targarona y Paulo apuestan por entretejer una red de mentiras que tanto el espectador como los personajes irán desentrañando a la vez, un entramado enrevesado que plantea el desequilibrio de las distintas clases sociales frente a la judicatura y la importancia de los prejuicios a la hora de apuntar hacia la inocencia y la culpabilidad, a la vez que construye una fábula sobre víctimas y verdugos, y sobre la bondad y la maldad del fin y los métodos. El gran hallazgo de la película, aparte del giro argumental, que funciona y sorprende, es la interpretación del joven Marc Doménech, que maneja a la perfección la expresividad facial y corporal para construir un personaje frágil y entrañable, que despierta inequívocamente la ternura en el espectador más desabrido. Sin embargo y al contrario, aunque Portillo se presente como una madre coraje, su excesivo estoicismo provoca una falta de empatía necesaria para sortear la caída en el maniqueísmo, para aportar más matices a la historia y al personaje y conseguir una identificación para que el espectador se plantee ciertas cuestiones morales y evite simplemente el deseo de la peor de las suertes para la protagonista

Marta Medina concluye que "La película de Targarona, aunque imperfecta, al menos busca la originalidad, dar una vuelta de tuerca a un género que en muchas ocasiones se limita a recurrir al abecé del manual del cine de género, a fórmulas manidas reutilizadas hasta la saciedad. Sin embargo, es imposible obviar la candidez de algunas apuestas de dirección, que lastran notablemente el resultado"

Yo reconozco que la película me ha entretenido. Es cierto que tiene muchos giros, algunos que rozan los 360 grados dejándote en el punto de partida, pero que dan eficacia al relato. Lo cierto en que hay algo en la película que no funciona y que está en la conexión entre unas escenas y otras , el hilo conductor e invisible del relato en ocasiones parece desaparecer o mejor dicho pararse extrañamente, entorpeciendo la agilidad en el mismo. Eso no implica que la película no funcione. Todo lo contrario. 

La duración es muy acertada por lo que no aburre en ningún momento y el trabajo de los actores y actriz principal es más que correcto y la cantidad de temas de la realidad sociológica que toca tangencialmente que van desde las deudas , el bullying, las peleas de perros, los prejuicios,... 

Al final no se si lo que más miedo , si lo que más me perturba, es el secuestro, algo que tiene que ser demoledor para una familia , generador de una angustia y una desesperación infinita, o esa soterrada violencia, más común , cotidiana, en ocasiones diaria y desquiciante para padres e hijos como es el bullying que, en el fondo, es el que deriva este problema y que es un drama que se viven, desgraciadamente, casi todos los días y en casi todos los colegios.