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miércoles, 17 de junio de 2026

Primos



Esperaba más y me encuentro una película española que me da menos, que pretende ser una comedia que conjuga sus alimentos con el drama pero que no me aporta nada ni me ha parecido nada del otro mundo. Eso sí está muy bien interpretada por el conjunto de actores de actrices que participan. Aunque algunas de las historias que comentan son o rallan el ridículo más absoluto. 

Dirigida por Daniel Sánchez Arévalo, es la tercera película del director, aunque su primera comedia, y fue estrenada el 4 de febrero de 2011. Fue rodada en las playas de la localidad cántabra de Comillas, en su puerto , su Casco Viejo, su  Paseo Estrada, Plaza de la Constitución  durante la primavera de 2010. Obtuvo dos nominaciones de los Premios Goya 2012: al mejor actor revelación (Adrián Lastra) y al mejor actor de reparto (Raúl Arévalo). 



La película está dedicada a su padre. Como principales colaboradores de la película están como ayudante de dirección Antxon Zabala, en la dirección artística Curru Garabal y Satur Idarreta, como productores aparecen José Antonio Félez y Fernando Bovaira responsables de Atípica Films y Mod Producciones. 

El guion fue responsabilidad de Daniel Sánchez Arévalo, mientras que la música fue de Julio de la Rosa, el sonido de Carlos Faruolo, la fotografía de Juan Carlos Gómez, el montaje de David Pinillos y el vestuario de Fernando García. 

Además la película está interpretada por Quim Gutiérrez en el papel de Diego, Inmaculada Cuesta en el papel de Martina, Raúl Arévalo en el papel de Julián, Antonio de la Torre en el papel de Bachi, Adrián Lastra en el papel de José Miguel y Clarita está interpretada por Clara Lago y Yolanda interpretada por Nuria Gago. 

Estamos ante una película dirigida por Daniel Sánchez Arévalo en el año 2011 y en su tercer largometraje y su primera incursión en la comedia. La película parte del corto del propio Sánchez Arévalo titulado uno de los primos. 

Cuando Diego (Quim Gutiérrez) es abandonado por su novia Yolanda (Nuria Gago) cinco días antes de la boda, decide presentarse en la iglesia el día de la boda por si ella se arrepiente. Tras ello optan por emborracharse y despotricar junto a sus primos Julián (Raúl Arévalo) y José Miguel (Adrián Lastra). 3.- Ir con sus primos a las fiestas de Comillas, el pueblo donde veraneaban de pequeños, y allí intentar recuperar a Martina (Inma Cuesta), el amor de su adolescencia.. Allí, Diego, su primo Julián (Raúl Arévalo) y su primo José Miguel (Adrián Lastra) se reencontrarán con su pasado y personas que formaran parte de él, como los irreconciliables el Bachi (Antonio de la Torre) y su hija Clara (Clara Lago). La historia comienza cuando Diego se encuentran ante el abandono al que le ha dejado su novia plantado en el altar. Sus primos Julián y José Miguel deciden llevárselo a las fiestas de Comillas el pueblo donde veraneaban de pequeños. 

Un fin de semana de juerga para olvidar y sobre todo intentar recuperar a su amor de adolescencia, Martina. A grandes males, grandes borracheras un plan infalible aparentemente.Una vez llegan a la ciudad costera, no les cuesta encontrar a la chica que buscaban pues habita en la casa familiar de ellos y nadie pone obstáculos. Martina parece alegrarse de verlos nuevamente. Ella ahora tiene un hijo de una edad casi coincidente con la última vez en la que los protagonistas se encuontraron, pero no no es su hijo. A partir de ese momento los locales interactuan con los primos, aunque el peso de la historia está en la relación pasada y presente de Diego y Martina. Todo parece ir bien entre ellos. Ella se muestra receptiva, simpática, estará dispuesta siempre. Nada se reprochan, la situación es cómoda para ambos; a diferencia de lo que le ocurre a Juli´çan con su antiguo héroe, Bachi, ahora un alcohgolizado señor y la hija de éste, Clara. La historia de José Miguel, sus fobias y el hijo de Martina, pues va palante, pero no pinta nada. Hasta la aparición de la que iba a casarse con él, Yolanda (Nuria Gago), no se plantea conflicto alguno y la resolución no solo se hace previsible, sino que no hay siquiera tensión o curiosidad para ver la forma en la que se desarrolla. 

La película tuvo algunas nominaciones. En la 26 Edición de los Premios Goya (2012) fueron nominados al Mejor actor de reparto (Raúl Arévalo) y al Mejor actor revelación (Adrián Lastra). En los Premios Forqué 2012 la nominación se centró en la Mejor película y en la 67.ª edición de las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos la nominación fue como Mejor actor secundario para Raúl Arévalo. 

En cuanto a la critica a la película se le quiere o se le soporta. En el primer grupo nos encontramos entre los críticos españoles con el crítico de El País. Carlos Boyero que escribió sobre ella que la "Luz, excentricidad, gracia y ternura. (...) Me gusta todo en esta comedia osada, extraña, eficaz y conmovedora." y los críticos de las principales revista de cine, Cinemanía y Fotogramas. 

De la primera, Irene Crespo, comenta de ella que es "Una resaca llevadera, feliz y entrañable de 'Gordos' (...) llenos de la sensibilidad y ternura con la que Sánchez Arévalo ha dotado siempre a sus personajes (...) " ; mientras que en la segunda, M. Torreiro, la describe como un "Arrebatado romanticismo (...) funciona con un ritmo implacable, con personajes incluso adorables y un sano, jocoso aire de juerga. (...) " 

En una posición intermedia está Oti Rodríguez Marchante del ABC al considerar que "Todo transcurre por el terreno de lo previsto y en la dirección correcta (...) Un producto impecable y limpio (...) " 

Peor opinión tiene Sergi Sánchez en La Razón al decir que se trata de "Es como 'Verano azul', pero más abstracta e igual de bienintencionada. (...) es una comedia sin oxígeno, atrapada en su artificioso sentido del humor" ; o lo que piensa Lluís Bonet Mojica en La Vanguardia, pues se trata de "Un alocado vodevil (...) donde los personajes parecen rivalizar en a ver quién dice o realiza la bobería más gorda y extravagante"

En blog de cine, Beatriz Maldivia sostiene que " El trailer me hizo esperar una comedia descerebrada y trepidante, similar a la ya mencionada, cuando lo que contenía la cinta era un amable relato familiar, que utiliza sin miedo ardides para conmover y elementos clásicos y consabidos. La diferencia entre los esperado y lo encontrado es sin duda la culpable de mi decepción ante un film que, para quienes ya supiesen lo que se iban a encontrar o para quienes en realidad lo prefieran, será redondo. El avance ya me hacía temer que todo el humor estaría en el arranque y así ha sido, pero con un descenso mucho más agudo del anticipado. ‘Primos’ tiene algunos momentos bastante logrados, unas grandes interpretaciones y cierto desenfado en su arranque. De ahí en adelante va hacia abajo, pero quizás los primeros minutos para muchos hacen que valga la pena".



viernes, 20 de noviembre de 2020

Siete mesas de billar francés

 


En la 55ª edición del Festival de San Sebastián, 'Siete mesas de billar francés' película que presentaba Gracia Querejeta se alzó con dos premios: Mejor guion y mejor actriz (Blanca Portillo). Era un verdadero reconocimiento para la hija del PRODUCTOR, sí, en mayúscula, del cine español Elias Querejeta, como una vez me dijo en un Tweet, otro de los grandes productores del cine español, Enrique Lavigne. 


Una película interesante, bonita, que habla de la vida a varias bandas.  La directora e historiadora- es licenciada en Historia Antigua por la complu- Gracia Querejeta (''Cuando vuelvas a mi lado''), hija del también cineasta Elías Querejeta y de la diseñadora de vestuario María del Carmen Marín Maikila, ya fue niña actriz o al menos actriz adolescente en la primera película de Emilio Martínez Lázaro, las palabras de Max donde también tenía un papel que parecía mucho más mayor de lo que en realidad era. Con esta película firmó con éste su quinto largometraje para la gran pantalla (sin contar su participación en el documental de denuncia ''¡Hay motivo!'', de autoría colectiva). 

En 1992 dirige su primera película en solitario, Una estación de paso, premio especial del Jurado en la Semana Internacional de Cine de Valladolid. 


A su ópera prima siguieron El último viaje de Robert Rylands y Cuando vuelvas a mi lado. En 2004 dirigió Héctor, que fue galardonada con el premio a la mejor película en el Festival de Málaga de Cine Español en mayo de 2004. Su siguiente proyecto fue este, Siete mesas de billar francés , una película con guión escrito por ella misma en colaboración con David Planell, con el que ya había trabajado en ''Héctor''. 

Tras siete mesas llegaron otras como 15 años y un día (2013), que fue Biznaga de Oro a la mejor película en el Festival de Cine Español de Málaga, Felices 140 (2015), un corto como Canasta (2018), así como Ola de crímenes (2018) e Invisibles (2020), aunque reconozco que no he visto ninguna de estos tras el estreno de esta película de 2007. 

La película que nos ha traído hasta aquí fue producida por su padre, Elías Querejeta, por medio de Elías Querejeta P.C., así como Ensueño Films, Enrique Cerezo P.C. y respaldada por Atresmedia cine. 

La película contó con la música de Pascal Gaigne y el grupo El bicho, la fotografía de Ángel Iguacel, el montaje de Nacho Ruiz Capillas, el vestuario de Maiki Marín - ¿su madre? - y el diseño de producción, Llorenç Miquel.

El reparto lo encabezan Maribel Verdú como Ángela, Blanca Portillo como Charo, Amparo Baró como Emilia la madre de Charo, Enrique Villén como el Tuerto , Ramón Barea como Jacinto, Jesús Castejón como Antonio, Víctor Valdivia como Victor, Lorena Vindel como Evelin, Raúl Arévalo como Fele, José Luis García Pérez como Fran, Natalia Mateo como Julia. 

La película comienza con la llegada a la capital de Ángela (Maribel Verdú) y su hijo Guille (Víctor Valdivia) que van en busca de su padre al enterarse de que su padre, Leo, ha caído enfermo de gravedad y está internado en el Hospital. 

Ángela, que ahora vive en Vigo, y está casada con un policía, vuelve a Madrid después de no ir a visitar a su padre en años para despedir a su padre en su lecho de muerte. Pero cuando llegan, Charo (Blanca Portillo), la amante de Leo, recibe a Ángela y a su hijo, Guille, con la mala noticia e informa de su fallecimiento además de pones a Ángela al corriente de la situación ruinosa que atraviesa el negocio de su padre: un local en el que se alinean siete mesas de billar. 


Charo comenta que Leo acabó con todo lo que había ganado gracias a un local de billares y se endeudó hasta las cejas. No hay dinero ni para pagar un entierro digno. 

Al mismo asisten sus amigos, sus pocos amigos, como son Antonio (Jesús Castejón) , Jacinto (Ramón Barea) y El Tuerto (Enrique Villén), el propietario de una tienda de calzados, un taxista y un ludópata, respectivamente, que son las únicas personas que entendían la forma de ser de Leo. 


Mientras Guille es atendida por la chica de la barra del local, una latinamericana, Evelin (Lorena Vindel ) ella se entera de la situación ruinosa de su padre. Ahora Ángela deberá decidir si renuncia a todo, pufos incluidos, o si se queda con todo, pufos incluidos. 


En principio no sabe que hacer y decide regresar a Vigo, la ciudad a la que había huido de joven. Pero al llegar descubre una nota en la que anuncia que se va, pero además se entera por parte de un amigo y compañero de trabajo de su marido (José Luis García Pérez), que él había desaparecido y que llevaba doble vida que su marido, y que además está envuelto en asuntos turbios que implican un tema de dinero e incluso el que mantiene una relación desde hace año con otra mujer con la que incluso tiene un hijo, mayor que el de ambos, Guille. Para mantener a su segunda familia, se dedicaba a la corrupción dentro de la comisaría de policía donde trabajaba. 

Visto lo visto, nada la retiene más en esa ciudad y decide volver a Madrid para reabrir el negocio junto a Charo el negocio de su padre. Charo a su vez tiene que lidiar con su pasado, estuvo en la cárcel por intento de asesinato, por una relación sentimental con el amigo de Leo, Antonio, que acabó bruscamente y con su madre Emilia (Amparo Baró), una mujer que quiere irse a vivir a una residencia y que se plantea que continuamente una pregunta vital ¿Para qué sirve un viejo?


Ángela, que llevaba años separada de su padre, es consciente de la soberbia del padre a la que se suma una historia detrás desconocida, decide entonces intentar sacarlo a flote junto a Charo. 

Para ello decide crear un equipo de jugadores de billar, el de Siete Mesas, integrado por sus amigos Jacinto (Ramón Barea) y El Tuerto (Enrique Villén) al que se suma Fele (Raúl Arévalo) sobrino de Jacinto y pintor de profesión, aficionado al billar, al que va para ver a Evelin, y capitaneado por Antonio (Jesús Castejón). Charo quedará como socio de Ángela. 

Mientras tanto las vidas de unos y de otros su cruzan a distintas bandas. Ángela tiene que resolver el final de su matrimonio con Victor (Victor Valdivia), pero igualmente saber que relación mantendrá éste con su hijo, especialmente cuando reaparezca por Madrid. 

Charo se mueve entre el recuerdo de Leo, pero su sombra es alargada, lo que le impide retomar la relación con Antonio incluso con Ángela, a la que echa en cara su alejamiento de estos años. A esto se suma su madre y su deseo de estar en una residencia. 


Por su parte entre los jugadores está presente el deseo de Fele por una Evelin casada y que anuncia que en breve llegará el marido, la falta de respeto de Jacinto hacia su sobrino, las dudas que genera el ludópata del grupo, el Tuerto - capaz de jugárselo todo, sin pensar en las consecuencias- y Antonio que se mueve entre la lealtad a suamigo en el pasado y su deseo de iniciar una relación con Charo. 

Observador de la historia es Guille, que por un lado desea tener a su padre, pero por otro tiene temor a Charo ¿mató a alguien) y es cuidada amorosamente por Evelin, quien a su vez, ha sido engañada por su marido y su hermana, a los que enviaba el dinero. La bola va de una banda a otra y entre medias, queda la vida. 

La película rodada en Madrid . Como suele ser habitual en la directora y guionista Gracia Querejeta, la familia es fuente inagotable de descubrimientos, decepciones, alegrías y de revelaciones . De eso trata Siete mesas de billar francés, su quinta película, un drama con apuntes de comedia sobre las carambolas de la vida. En otras muchas películas de Gracia Querejeta está la presencia de ese padre ausente o la idea de un padre que se proyecta sobre una hija. Incluso, las malas relaciones entre un padre y una hija. Ese padre ausente que únicamente sale en fotografías es la que va a determinar los comportamientos y el destino no solo de su hija sino de algún otro personaje. 

Javier Ocaña en Memoria de nuestro cine cuando fue como invitado señaló que "Eso es algo que ya estaba en la ópera prima de Gracia Querejeta, en una estación de paso, y es algo que volvería a salir en Cuando vuelvas a mi lado. En Héctor, en la película de esta noche y en otra posterior, en Quince años y un día, donde además, era doble, porque ahí había un padre fallecido y un abuelo, quizá, demasiado estricto". 


La directora declaró en algún caso que "He terminado escribiendo un poco para exorcizar mis propias angustias y mis propios miedos y eso muchas veces, claro conecta en tanto que persona que conecta con muchas más personas, porque son miedos muy reales muy humanos, muy de la calle, muy normales ¿no? " 

Una sala de billar es el lugar donde transcurre la acción, es como un espacio mítico presente en el cine, ya sea americano (Buscavidas de Robert Rossen ni al Color del dinero de Scorsese)ya sea española, , pues los billares forman parte de la memoria sentimental y de la nostalgia de variadas generaciones de españoles y sehan reflejado en película como La Colmena de Mario Camus, Los chicos de Marco Ferreri o de El Crack, de José Luis Garci o Calle Mayor de Juan Antonio Bardem. En este caso lo más llamativo es que está dirigida por una mujer y protagonizada fundamentalmente por mujeres, por lo que se salen del estereotipo de género. El billar aquí es una metáfora de la vida, con personajes qué viven a varias bandas dadas las mentiras, los subterfugios, las ocultaciones. 


Blanca Portillo señaló que "Es tan difícil que alguien no se sienta de alguna manera presente en esa película, en esos personajes; está llena de encanto, de magia, de sentido del humor. Y de verdad... tiene verdad por los cuatro costados". 


Redondeando la película, destaca ese reparto coral de grandes actrices con Maribel Verdú a la cabeza acompañada por un grupo de actores y de actrices tan dotados para el drama como para la comedia como la citada Blanca Portillo, Amparo Baró - fallecida en 2015- , Raúl Arévalo, Ramón Barea, Jesús Castejón. 

Siete mesas de billar francés se presentó con éxito en el festival de cine de San Sebastián donde obtuvo los premios a la mejor actriz para Blanca Portillo y al mejor guión para Gracia Querejeta y David Planell. 

Después llegarían las diez nominaciones a los Goya entre ellas, la de mejor película consiguiendo por fin dos premios: el de mejor actriz, para Maribel Verdú y el de mejor actriz de reparto, para Amparo Baró, Mejor directora para Gracia Querejeta , para la mejor actriz protagonista para Blanca Portillo , Mejor actor de reparto para Raúl Arévalo Mejor guion original en las personas de Gracia Querejeta y David Planell, Mejor fotografía como Ángel Iguacell, mejor montaje para Nacho Ruiz Capillas y mejor sonido para el trío formado por Iván Marín, José Antonio Bermúdez y Leopoldo Aledo. 


En los Premios Forqué fue nominada a la Mejor película y en las medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos obtuvo varios premios como el de Mejor película , Mejor actriz (Maribel Verdú) siendo nominada a Mejor director (Gracia Querejeta), Mejor actriz (Blanca Portillo), Mejor actor secundario (Raúl Arévalo), Mejor actor secundario (Jesús Castejón), Mejor actriz secundaria (Amparo Baró), Mejor guion original (David Planell y Gracia Querejeta) y Mejor montaje (Nacho Ruiz Capillas). 


En la 52.ª edición de los Premios Sant Jordi obtuvo Maribel Verdú el premio a la Mejor actriz en película española. 

En cuanto a las críticas Javier Ocaña en El País escribió sobre ella que la película refleja la "Vidas a tres bandas. (...) En algún momento la historia se convierte en una sucesión de singularidades. Ahora bien, pasado ese momento de ligera caída, la película levanta el vuelo (...) último plano que resulta perfecto para el relato que se ha estado contado." 

Francisco Marinero en El Mundo sostenía que era "Una película en la que se van alternando los protagonistas para desvelar secretos que no parecen tan graves (...) extraordinarias interpretaciones de Blanca Portillo y Maribel Verdú (...)" 

Oti Rodríguez Marchante en ABC consideró que la película era "Emocional y divertida. (...) Querejeta ha hecho su película más entera cuando ha dejado penetrar en ella algo que sin ello nada es bueno: el sentido del humor. (...)" Fausto Fernández escribió hace un par de años un acertado tweet como todos los suyos en el que dice que "El esquema de la novela negra de Raymond Chandler bosquejado con trazos de costumbrismo (lo que se le daba mejor a Garci que a la irregular Gracia Querejeta) y solidaridad femenina". 


Por último, Beatriz Maldivia en Espinof, aunque cuando era blog de cine, dijo de ella que "magistral trabajo interpretativo de todo su elenco y a un guión casi perfecto. ". Y añade " Con el salón de billares como excusa y la muerte del padre como constante en su cine, Gracia Querejeta nos cuenta una historia de dos mujeres que tienen que recomenzar su vida a edades avanzadas y a las que los acontecimientos les obligarán a sacar a flote, por fin, los sentimientos que llevan escondiendo durante demasiados años. (...)".


Beatriz Maldivia concluye diciendo que " Los personajes que han creado la directora y David Planell son complejos y ricos, llenos de matices y aristas, como sólo lo son los buenos tipos cinematográficos y las personas reales. Gracias a todo esto, sentimos una enorme empatía con su historia y con las situaciones en las que se ven envueltas a pesar de que a priori, podría ser algo que nos resultase muy ajeno. Y ahí está el mérito de un buen guión: el que incluso un mundo en el que nunca pensásemos que nos podríamos ver envueltos, nos haga erizar el vello. Otro de los logros del guión es la manera paulatina en la que nos va descubriendo los secretos". Una gran y precisosa película, compuesta por bellos diálogos y profundas reflexiones sobre la vida y sobre cómo procedemos y nos equivocamos por cosas como la ambición, los silencios, las mentiras. 



domingo, 5 de agosto de 2018

Tarde para la ira


Impactante película, una historia de violencia y brutalidad, un gran thriller español, casi noir, sin el casi, dirigido por Raúl Arévalo y titulada Tarde para la Ira y con Antonio de la Torre. Todavía me acuerdo de este actor cuando participaba como periodista en La Jugada el programa deportivo de Canal Sur los domingos por la noche. Era el encargado de realizar las entrevistas a las aficiones de los equipos andaluces, muchas veces de las categorías de plata y bronce. Hoy en , sin duda, uno de los actores de más peso en el panorama nacional y , de verdad, por méritos propios. 

Original desde el principio y con un argumento se desglosa paulatinamente como una revelación de los personajes, por parte de un actor madrileño, de Móstoles, casi vinculado con la comedia, Raúl Arévalo, que debutó en el cine a sus 36 años como esta balada de la furia del hombre paciente , sin balada, es el nombre que recibió en inglés algo así como The Fury of a Patient Man y de la que -creo- habrá un remake homónimo.

Raúl Arévalo para su película contó con la ayuda de la productora Beatriz Bodegas por medio de La Canica Films, Agosto la película IAE y con la participación de Televisión Española (TVE), MOVISTAR + en asociación con Film Factory y Palomar Spa y la ayuda de AUDIOVISUAL S.G.R. quedando la distribución en manos de Film Factory y Palomar Spa.

El guión fue escrito por el mismo actor, Raúl Arévalo - que había escrito previamente un cortometraje- y David Pulido, Psicólogo de profesión y vocación que aunque estudió guión en La Factoría del Guión de Madrid, siempre había sido un apasionado de la lectura de blogs de guionistas, análisis de textos, guiones… en lo que fue hasta ese momento su primer y único guión.

Para la música se contactó con Lucio Godoy y en la fotografía el responsable fue Arnau Valls Colomer. El resto del equipo estuvo integrado por Antón Laguna en el Diseño de Producción, Sergio Díaz Bermejo como director de Producción, Ángel Hernández Zoido en el Montaje, que , por cierto, tuvo lugar en Rumanía, Critina Rodríguez y Alberto Valcárcel en el Diseño de Vestuario, Tamara Arévalo en el Sonido y Esther y Piluca Guillem en Maquillaje y Peluquería.

Los protagonistas son Antonio de la Torre como José, Luis Callejo como Curro, Alicia Rubio como Carmen - la que era pareja de Raúl Arévalo hasta 2015- , Ruth Díaz como Ana, Font García como Julio, Raúl Jiménez como Juanjo, Chani Martín como Marcelo, Manolo Solo como Santi Triana y Ramiro Alonso como Mariano.

Madrid, agosto de 2007. En una primera secuencia vemos a Curro (Luis Callejo) esperando en un coche. La cámara no sale del mismo, situada en el asiento trasero. Espera unos momentos. Está inquieto y de un negocio se ven salir a unos chicos corriendo, uno de ellos se lanza sobre su coche e intenta entrar. El coche no arranca. Vemos como llega un coche policial. El compañero que se ha metido en el mismo huye ante la posibilidad de ser detenido, mientras que Curro arranca el coche e inicia una fuga por las calles de la ciudad. Son varias las calles que cruza, siempre con la policía siguiéndole los talones, pero en un momento dado un coche se empotra contra él.

La siguiente escena se desarrolla en un bar. En el entra José ( Antonio de la Torre) y le pide a una chica un café con leche. La chica , vamos sabiendo poco después es Ana (Ruth Díaz) y trabaja en el bar de su hermano Juanjo (Raúl Jiménez).

José parece que se va convirtiendo en cliente asiduo del mismo y poco a poco se va haciendo amigo tanto de Juanjo, que se convierte en su compañero de mus, como de la hermana de éste, Ana. De hecho parece que Antonio se siente fuertemente atraído por la chica, dadas sus miradas.

Poco después nos enteramos que Ana es la novia de Curro, el conductor del coche en el robo, y que este entró en prisión tras participar en el atraco a esa joyería. Ya van para ocho años. Durante los mismos, la relación con su novia de entonces, Ana que tenía 16 años, se ha mantenido e incluso en un bis a bis se ha quedado embarazada de Curro.

No obstante, José parece obsesionado con la chica, algo que es evidente para la mujer de Juanjo, Pili ( Pilar Gómez) y se lo comenta en la fiesta del primero comunión de la hija de Juanjo y Pilar. Esa misma noche, a l fin de la fiesta, Ana va a un pub y José la sigue. En el pub bailan y se enrollan. Esa noche hacen el amor.

Tras acabar de hacerlo a Ana le sorprende lo mucho que pregunto José por Curro, algo que pone nervioso a Ana.

Curro, tras la condena de 8 años, sale de la cárcel con ganas de emprender una nueva vida, junto a su novia Ana y su hijo. Aparentemente todo va bien , pero Curro detecta que hay otra persona. El carácter bronco de Curro sale a la luz en diversos momentos, incluso cuando juega al mus.

Una noche Curro agrede a Ana y está decide huir con José. Éste le había hablado de que tenía una casa en un pueblo y tanto Ana como su hijo deciden marchar con él.

Posteriormente vemos a José entrar en su casa del pueblo con una escopeta y cargar con varios cartuchos la misma, tras lo que se va. Desde una sala de un hospital en la que hay un hombre en coma, llama a Curro y le hace saber dónde está y si quiere saber algo de su mujer e hijo que vaya allí.
En ese momento nos enteramos que todo es producto de una venganza. Lo cierto es que Curro agrede a José, sin embargo, descubrimos que José controla la situación perfectamente. Nos enteramos que el que está en la cama es el padre de José y está así desde el atraco en el que intervino Curro hace ocho años.

José quiere saber quienes acompañaron a Curro en el atraco, en el que su padre quedó en estado vegetativo y su novia, Carmen (Alicia Rubio) murió poco después del mismo debido a los golpes recibidos por parte de uno de los compañeros de asalto de Curro.

Desde este momento la intención de Curro es saber quiénes eran y tras ello cumplir con su venganza. Curro le da pocos concreciones. En el atraco participaron tres personas. Una de ellas vivía en su barrio, pero ya no tiene contacto con ninguna de ellas.

Allí van Curro y José. Tras sortear algunas dificultades solo recuerda el apodo de su colega, el Triana, y su particular habla. Finalmente es localizado en un gimnasio de barrio para boxeadores. Santi Triana (Manolo Solo) llega en ese momento e identifica a Curro. Se abraza con el y le dice que le debe mucho por lo que hizo en el pasado. Le presenta a José como un amigo y , a pesar de estar expresamente prohibido, Santi mete a Curro y José hasta las entrañas del local.

En el sótano, además de meterse cocaía, comenta que de los otros colegas no sabe nada. Uno de ellos, Robert , murió en un accidente de tráfico.

El otro Julio (Font García) decidió marcharse al pueblo de sus padres, en el campo, en una localidad de Segovia. Mientras habla vemos a José irritándose . En un momento dado toma un destornillador que está por medio en la mesa y se lo clava repetidas veces a Santi que muere no sin antes haber manchado a Curro y a José de sangre.

Tras salir del local, vestidos con unos chandals del gimnasio -  y no sin dificultades, pues el socio de Santi se niega a que salgan sin pagar el material deportivo, 20 euros por chandal, - toman el coche y deciden ir en busca de Julio.

Casi en ese momento nos enteramos que Ana y su hijo están bien.Se han instalado en la casa, pero Ana no logra encontrar su móvil que está en poder de José.

José y Curro se meten en carretera , pero es tarde y deciden alquilar una habitación en un hotel de carretera. Tras cenar algo, José se sube a la habitación y Curro sale del hotel, pidiéndole al conserje del mismo su móvil.

Con el mismo llama al sórdido café de su cuñado, que le comenta que no sabe nada de Ana. Curro vuelve a la habitación.

A la mañana siguiente ambos van al pueblo de Segovia en el que vive Julio. Tras buscarlo lo identifican en la calle. Éste le dice a Curro que no quiere saer nada del pasado, sin embargo, se las apañan para que la mujer de Julio les invite a comer.

Una vez terminada la comida los tres, José, Julio y Curro van en el coche con el fin de enseñarles la finca y ver el lugar en el que están los animales. Julio habla de olvidar el pasado, y cuando marcha a dar de comer a los cerdos, José va detrás con su escopeta con el fin de matarlo. Curro sale poco después para intentar impedirlo. Pero mientras Julio está en el suelo comenta que todo fue responsabilidad de otro, que resulta ser Juanjo, que se volvió loco y perdió la cabeza.

Curro intenta impedir que José mate a Julio, pero tras dos intentos le dispara mortalmente. Tras ello mete a Curro en el portamaletas del coche. José marcha al bar de clase trabajadora ubicado en un barrio de Madrid, en el que trabajaba Ana , que viendo videos y fotografías, deduce que José llegó a sus vidas y no por casualidad.

En el bar entra sin dar explicaciones y se escucha un disparo. A la mañana siguiente vemos que José abre el maletero y saca de allí a Curro , de la puerta de un ¿cementerio ? sale Ana que se abraza a Curro. Mientras José se marcha , acabando así la película. 


La premisa de la historia era muy básica: qué haría una persona corriente si se encontrase cara a cara con las personas que le destrozaron la vida.

El primer borrador del texto, apenas cuatro folios, ya incluía algunos de los conceptos que poco a poco fueron desarrollándose y también se mantuvieron: dos protagonistas masculinos, un personaje secundario femenino que hace de vehículo narrativo entre ambos y una “ejecución” de otras personas.

La estructura general de la película, incluso ambientes y los actores en mente, también estaban casi desde el principio, eso sí, sin calendario, sin agendas, sin fechas concretas. En una entrevista realizada en Filmlab , Pulido el guionista señala que conoció a Raúl Arévalo en el año 2007, por amigos en común. "En el primer encuentro se interesó por mi trabajo como psicólogo y me hizo alguna consulta para aplicarla a algunos borradores que tenía. 

Después de vernos unas pocas veces, me planteó que estaba escribiendo algo y si estaba interesado en coescribirlo con él. Inicialmente no lo hicimos con ninguna pretensión: podía tratarse de un corto, un largo o un simple ejercicio de creatividad. Coincidió en el tiempo con mi curso de guión, pero ambos lo veíamos como una excusa para hablar de cine e intercambiar ideas. En esa fase previa pude empezar a poner en práctica y aplicar los conceptos que iba aprendiendo en el curso, aunque nosotros avanzábamos a otro ritmo. 

Durante la escritura fuimos variando algunas ideas. Al principio nos decantábamos por una película un poco más efectista, para luego apostar por algo más natural, más orgánico. Trabajamos mucho también la información que el espectador iba conociendo. Ir dando detalles e ideas poco a poco, de forma progresiva hasta desvelar la trama real, recompensa al espectador audaz que “se lo ve venir”, pero también atrae y mantiene el interés del que se deja sorprender. Hacerlo de forma escalonada funcionaba muy bien: por un lado, evitamos que el espectador se sintiese “engañado” por las intenciones y motivaciones del protagonista y al mismo tiempo nos permitía ir introduciendo elementos de violencia y tensión. En un principio la película estaba ambientada en los años 90, pero el estilo de producción no lo permitía. Y sobre todo, lo que más trabajo implicó fueron los diálogos. Encontrar el lenguaje y el tono adecuado, que resultase verosímil y no excesivamente explícito. 

David Pulido señala que tras completar una primera versión se dedicaron a presentar a productoras durante un periodo de, aproximadamente, dos años. Primero a las productoras que trabajaban con Raúl Arévalo. En las mismas recibían muchas negativas o sugerencias de cambiar sustancialmente el estilo: más acción, personajes más jóvenes…Así alrededor de cinco años y unas 10 versiones del guión.

En 2013 Daniel Sánchez Arévalo y David Serrano vinculados con la productora Ruleta Media, les dieron un impulso importante de confianza después de leer el guión. Tras esto Raúl trabajó en La vida inesperada (Jorge Torregrossa, 2014) y conoció a la productora Beatriz Bodegas.

Pasaron alrededor de otros dos años de búsqueda de financiación, pero ya con la confianza y la intención de que la película saliese adelante de la mano de Beatriz y de La Canica Films. Habían pasado nueve años entre los cuatro folios y la concreción del proyecto.

La Canica Films les permitió llevarla a la práctica de forma tan respetuosa con Raúl, como director, que tenía hasta el último plano en mente. David Pulido estuvo presente en el rodaje. En la parte más dura de todo el proceso, que fue el montaje (la película se grabó en celuloide y se reveló en Rumanía), hubo algún cambio y alguna reescritura.

Contaban con un presupuesto de 1,2 millones de euros y el apoyo de RTVE. Eso sí, la productora Beatriz Bodegas tomó una hipoteca de su propia casa para pagar la película.

El rodaje comenzó en julio de 2015 y duró seis semanas. Se grabó íntegramente en diferentes localizaciones de la Comunidad de Madrid , sobre todo en la capital, y en la de la provincia de Segovia, principalmente en las localidades de Martín Muñoz de las Posadas y Melque de Cercos.

La voz muy particular que Manolo Solo usa para interpretar a su personaje se desarrolló como una broma en los ensayos, pero al director Raúl Arévalo le gustó tanto que le piden que lo use en la película.

La película fue presentada en sociedad  el día 2 de septiembre en la sección Orizzonti de la Mostra de Venecia de 2016. También fue seleccionado para ser proyectado en la sección Descubrimiento en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2016.

Desde entonces las críticas , tanto a nivel nacional como internacional, han sido principalmente positivas y los reconocimientos múltiples.

Jessica Kiang crítica en Variety dijo de ella que "Arévalo pone rápidamente su impresionante debut bajo control, tomando las riendas de la narración con una mano que apenas delata la inseguridad de un novato"  Y Jonathan Holland en The Hollywood Reporter escribía que "Suspense y veracidad, poderosamente mezclados (...) Un thriller de venganzas perturbadoramente intenso"

En el  Reino Unido Sarah Ward en Screendaily afirmaba que "La vengativa 'Tarde para la ira' progresa desde sus inicios descarnados y naturalistas para convertirse en un thriller sereno y refinado"
Ya en España Luis Martínez en El Mundo dejaba por escrito que "El antes actor debuta como director con un 'thriller' cautivador, sucio y envenenado de ira (...) Acierta construir un 'thriller' tan untuoso y desasosegante como certero"

También en El Mundo se añadía que era un "Espectacular estreno como director de largometrajes del actor Raúl Arévalo (''La isla mínima''), quien presenta una violenta y meditada venganza protagonizada por Antonio de la Torre y Luis Callejo. Este thriller sobre la gestación de la ira cautivó de manera unánime a la crítica y arrasó en los Goya de 2017, donde obtuvo los premios a la mejor película, director novel, guion original y actor de reparto. Este último galardón fue para Manolo Solo, un habitual secundario del cine español, quien dotó a su personaje de una voz muy peculiar. Esta característica surgió como broma durante los ensayos, pero a Arévalo le gustó tanto que le pidió que la usara durante la película.Cabe destacar que el proyecto tardó ocho años en ver la luz (los mismos que pasa en la cárcel Curro) porque el realizador madrileño exigía un reparto muy específico. Además, quería que ''Tarde para la ira'' fuera rodada en 16 mm, un formato más caro, pero clave para dotar de crudeza la historia.

Igualmente ,  Carlos Boyero en El País afirmaba que "Tarde para la ira es dura y realista, posee atmósfera y un tono turbio y logrado. Los personajes huelen a calle y a supervivencia, los diálogos y las situaciones son creíbles. Película con olor y sabor, meritoria, con un director que tiene claro lo que quiere narrar y lo cuenta bien."

En las páginas del ABC  Oti Rodríguez Marchante señalaba que   "Arévalo derrama un estilo propio pero empapado de un lingotazo de furia y frescura que recuerdan a algunos directores con los que ha trabajado (...) "

Quim Casas en la edición catalana de  El Periódico comentaba que "Arévalo ha aprendido, y bien, de los mejores directores con los que ha trabajado (...) Excelente película sobre la gestación lenta y paciente de la ira (...)"

En la web de RTVE, Esteban Ramón alaba la ópera prima de Raúl Arévalo: «Tarde para la ira es, más que un debut, un puñetazo de autor. Un thriller de venganza intenso, cañí, hiperrealista, extremo y magistral que se posiciona como una de las grandes películas de una de las mejores añadas del cine español.»

Para  Andrea G. Bermejo en Cinemanía afirma que "Tarde para la ira es puro Peckinpah, es puro Saura. Y, sobre todo, es puro cine (...) "

En Fotogramas , Beatriz Martínez, añade que "Hay películas que contienen en su interior apuestas personales de máximo riesgo. 'Tarde para la ira' es una obra que se enfrenta a constantes retos con voluntad desafiante a la hora de reivindicar su propio espacio de libertad autoral dentro de los dictámenes de la industria actual. Porque son muchas las decisiones que hacen especial a este thriller indómito de venganza pura rodado a golpe de rabia, pasión y virulencia, entre ellas, ese Súper 16 mm que aporta grano y suciedad a la propuesta. Arévalo se nutre del costumbrismo hispano y lo colorea con tonalidades noir y de western crepuscular, tiene intuición a la hora de construir atmósferas viciadas, y consigue trazar un itinerario de odio a ritmo de road movie para componer una tragedia telúrica en la que los personajes se encuentran atrapados en sus propias miserias. Desde una estilización formal tan ruda como precisa. Con brío y bilis, pero también mucho corazón. Sin duda, una de las óperas primas más potentes que ha dado el cine español reciente." En esa misma revista  Beatriz Martínez decía de ella que era un  "Thriller indómito de venganza pura rodado a golpe de rabia, pasión y virulencia (...) Sin duda, una de las óperas primas más potentes que ha dado el cine español reciente (...) "

Manu Yáñez en Fotogramas sostiene que "La saludable y enérgica velocidad del relato es el mejor antídoto contra unas costuras que a veces resultan demasiado visibles. (...) Una propuesta que se aferra con pasión a las coordenadas del thriller."

Alberto Abuín escribe en Espinof que "Arévalo se revela como un narrador desde las entrañas. Eso sí, no necesita que la cámara tiemble. No es necesaria para alimentar la tensión del relato. El film funciona mucho mejor cuando la cámara permanece “sujeta”. y con "falso final feliz"

Jorge Loser igualmente en Espinof comenta que " se trata de una película sobre venganza en frío y ese carácter árido y sucio de la península ibérica en el que surge su violencia. (...) Arévalo cita a Garrone, Audiard y Dardenne, pero el Peckinpah más violento se cuela entre la pólvora de sus cartuchos y nos recuerda que este reconocimiento.

Y prosigue diciendo " Todos esconden su culpa como un secreto y tratan de llevar vidas al margen de sus decisiones. El pecado, sobre le que se sustenta la normalidad reconstruida en sangre, reaparece en forma de recordatorio. el protagonismo es para Antonio de la Torre. Se ha llenado tinta sobre su interpretación y no aporto nada si reincido en que él, y su mirada furibunda, llevan la película encima. Sus silencios son elipsis y su semblante es elocuente. Sólo un actor como De la Torre podría dar vida ese hombre corriente, roto por dentro y transformado con tan sólo mirar su cara".

Por último,  Mikel Zorrilla en la magnífica Espinof durante sus primeros minutos destaca la apuesta decidida por los planos cerrados, cerrándose así sobre los personajes y su pequeño universo, permitiendo además que los actores brillen con gran intensidad al apostar por un recurso que eleva la expresividad con la que han de jugar. En definitiva, ‘Tarde para la ira’ es una gran película que tiene aún más mérito por ser la ópera prima de su director. Sin embargo, Arévalo demuestra saber muy bien lo que busca y también cómo conseguirlo, habiendo encontrado a los cómplices ideales para convertirla en casi la mejor versión posible de sí misma.

En el cono sur, en concreto en Chile Ana Josefa Silva V. en  La Segunda decía que era "Un thriller hecho con rienda corta y a muy buen pulso; un puñetazo directo al mentón del espectador."

También llegaron los reconocimientos casi desde el principio.El Festival de Venecia premió como Mejor actriz a Ruth Díaz en la sección Orizzonti.

En los Premios Goya, obtuvo 11 nominaciones y cuatro galardones incluyendo Mejor película , mejor guión para Raúl Arévalo y David Pulido, y director novel para Raúl Arévalo, así como Mejor actor de reparto para Manolo Solo, siendo nominados al Mejor actor protagonista Antonio de la Torre y Luis Callejo, Mejor actor revelación para Raúl Jiménez y Ruth Díaz a la mejor actriz revelación, Mejor montaje para Ángel Hernández Zoido , Mejor fotografía para Arnau Valls Colomer y Mejor diseño de vestuario para Cristina Rodríguez y Alberto Valcárcel.

En los Premios Feroz, consiguió cinco entre ella el de mejor drama, director y guión así como Mejor actor de reparto en una película para Manolo Solo y Mejor actriz de reparto en una película para Ruth Díaz, siendo nominado para Mejor actor protagonista en una película Antonio de la Torre y Luis Callejo y mejor cartel. 2016: Premios Ariel: Nominada a Mejor película iberoamericana 

En los Premios Gaudí fue Nominada a Mejor fotografía y en los Premios Fénix fue Nominada a mejor guión; mientras que en los Premios Platino fue nominada a mejor ópera prima. 

En las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos los premios fueron para mejor actor y actriz secundario/a, Manolo Solo y Ruth Díaz, al guión original para Raúl Arévalo y David Pulido y al Director revelación en la persona de Raúl Arévalo , siendo nominados Antonio de la Torre , Luis Callejo , Raúl Jiménez como Actor revelación , mejor fotografía para Arnau Valls Colomer y Mejor montaje para Ángel Hernández Zoido. 

En los Premios Sant Jordi obtuvo dos premios , el de Mejor opera prima y Mejor actor en película española Luis Callejo.  También la Unión de actores premió a Font García como mejor actor revelación . Y en los Premios Platino fue nominada a la Mejor Ópera Prima de Ficción. 

Para terminar diré que me ha encantado esta historia de una venganza desarrollada por momentos en un ambiente rural, o en un espacio urbano degradado que pasa de la tasca al gimnasio de boxeo. Me ha gustado la tensión, como introduce los personajes, como va a ir dando pequeñas claves que , al final, hacen que la historia de estos crímenes ,  nacidos de  la venganza en esta España profunda , cañí, de esa que le gustan los cassettes de José Manuel Soto, la trágica y la dolorosa , sea , simplemente, redonda. 

De los actores y actrices decir que están todos brillantes y que es normal que premiaran a los secundarios, como a los nóveles y los protagonistas. 

A destacar su fragmentación por capítulos en su primero media hora El propio director dice que ha sido así porque sin ellos no se entendía la trama. Me ha gustado la música que ha ido tensiponándose cada vez más, la fotografía, los planos cerrados a la hora de presentarnos la psicología compleja de los protagonistas, la cotundencia en la narración , en ocasiones,  lacónicas, sin necesidad de centrarse en el horror del asesinato como en el caso de Juanjo, apostando por contra en mostrar la brutalidad más absoluta en otras ocasiones. Una gran película, sin duda. Y si queréis saber algo más sobre Tarde para la ira , pulsar aquí.