sábado, 7 de febrero de 2015

Lucky Luciano por Francesco Rosi


El 10 de enero de este año 2015 se anunciaba la muerte en Roma del director italiano Francesco Rosi, a los 92 años, director entre otras de ‘El caso Mattei’. Este napolitano nacido en 1922 había recibido hace unos 50 años el León de Oro del Festival de Venecia por una película, Le mani sulla città (Manos sobre la ciudad), que en apenas una secuencia desvelaba el método del crimen organizado para convertir la especulación urbanística en una mina de oro. Aquella frase rotunda que, a modo de advertencia, Rosi ponía en boca de un mafioso —"todo está en nuestras manos"— se ha convertido ya en un epitafio de una sociedad que tan bien retrató. 
De las muchas películas que hizo he seleccionado para ver una titulada Lucky Luciano del año 1973 que a modo de biopic y drama se centra en la figura de uno de los míticos mafiosos americanos, psiblemente el que reestructuró la mafia norteamericana permitiendo así se supervivencia. La película se centra en los momentos finales de sus vida, desde su retorno obligado a Italia en 1946 a su muerte en la ciudad de nacimiento del director, Francesco Rosi el 26 de enero de 1962 en , según la película, en el aeropuerto de Nápoles. El guión de la película correspondió al mismo Rosi y a Tonino Guerra junto con Lino Jannuzzi. 
La película es una coproducción francesa e italiana realizada por la Harbor Productions, Les Films de la Boétie y Vides Cinematografica. La distribución de la misma estuvo en manos de AVCO Embassy Pictures para los Estados Unidos , EMI para Gran Bretaña y Studio Canal. La magnífica banda sonora está llena de música de Glenn Miller, jazz, Ragtime y musica popular italiana está a cargo de Piero Piccioni. La fotografía es de Pasqualino De Santis. 

La película cuenta como protagonista estelar a Gian Maria Volonté (actor fetiche del director durante la década de los sesenta y sobre todo en los setenta) como Lucky Luciano. Lo acompañan Vincent Gardenia como el Coronel Charles Poletti, Silverio Blasi como el capitán italiano, Charles Cioffi como Vito Genovese, Larry Gates como el juez Herlands, Karin Petersen como Igea Lissoni, Edmond O'Brien como el comisionado Harry J. Anslinger, Charles Siragusa- que se interpreta a sí mismo-  y Rod Steiger como Gene Giannini. Junto a ellos están igualmente Magda Konopka como la Condesa, Dino Curcio como Don Ciccio, Karin Petersen como Igea Lissoni, Pier Maria Pasinetti , Luigi Infantino o Carlo Mazzarella . 

La película empieza en el puerto de Nueva York, el 11 de febrero de 1946, momento en que Lucky Luciano, principal responsable, en los años 30, de los sangrientos enfrentamientos entre distintas bandas mafiosas, es deportado a su país natal, en virtud de un acuerdo en el que ¿Gobernador del Estado? Thomas E. Dewey , y antiguo fiscal, decide llegar a un acuerdo con las autoridades italianas para acoger a Charles "Lucky" Luciano, nacido como Salvatore Lucania en Italia. 
En un corto y resumido flashbacks vamos viendo parte del pasado del organizador de la Mafia estadounidense, al que se le considera el padre del crimen organizado y cerebro del gran auge del tráfico de heroína en la postguerra mundial. Oficialmente está considerado como el primer Don de la moderna familia Genovese. Entre esos flashbacks vemos como un día de 1929 Luciano fue obligado a entrar en un coche a punta de pistola por tres hombres. Fue golpeado, marcado en la cara con una navaja y, finalmente, abandonado en una playa de la bahía de Nueva York. Su socio Lansky averiguó que el secuestro y tortura había sido ordenado por Salvatore Maranzano, enemigo de Masseria. 
Debido a este incidente, Luciano resolvió que estaba en el bando equivocado decidiendo deshacerse finalmente de Masseria y tomar el control de la banda. Este hecho pondría, al fin y a la postre, el punto final a la famosa guerra de Castellammarese (1928 a 1931). De hecho finalizó cuando Masseria fue asesinado en un restaurante de Coney Island. Los asesinos era hombres de Luciano: Bugsy Siegel, Vito Genovese y Joe Adonis.
Tras este hecho, Luciano tomó el control de la banda e hizo las paces con Maranzano quien le nombró su mano derecha. Maranzano convocó a una reunión a las cinco familias de Nueva York en el Grand Concources del Bronx, garantizando la paz. Durante la reunión se autoproclamó "jefe de jefes" o "capo di tutti i capi", lo que significaba que cada Don habría de compartir los beneficios con él. 
Como Maranzano sabía que la única forma de mantener su poder era eliminando a aquellos que pudieran arrebatárselo, Luciano se convirtió de facto en su primer objetivo. Este se enteró de los planes de su jefe por medio de Lansky y decidió adelantarse a los hechos. Para tal fin organizó un grupo de sicarios que, disfrazados de policías, ejecutasen a su jefe. 
Este grupo entró en la oficina de Maranzano quién creyó que estaba siendo arrestado: según el informe policial dejaron su cuerpo cosido a balazos. En su huida, el grupo se encontró con "Mad Dog" (Perro Loco) Coll, el asesino que tenía la orden de matar a Luciano, quien fue advertido de que había un asalto policial y escapó. Luciano se había salido con la suya y estaba en la cumbre del poder: tenía participación en numerosos negocios por todo el territorio de los Estados Unidos. 
Pronto organizó la Comisión, de la que eran miembros los más importantes jefes de la Mafia norteamericana, siendo él mismo el líder sin discusión de la misma. A la Comisión acudían los Don y miembros relevantes de las “cinco familias” de Nueva York, el grupo de Chicago, “la oficina” de Nueva Jersey, y de las familias criminales de Kansas, Los Ángeles y Detroit. Al mismo tiempo, reorganizó su propia familia nombrando a Vito Genovese como su segundo y a Frank Costello “consiglieri”. Caporegimes suyos eran Michael Coppola, Anthony Strollo, Joe Adonis y Anthony Carfano, mientras que Lansky y Siegel cumplían la función de consejeros especiales. Luciano, bajo presión de Johnny Torrio, reorganizó el cuerpo gubernativo de la Mafia. Luciano organizó la Comisión con los máximos ejecutivos de la Mafia convirtiéndose en su líder indiscutible. 
La Comisión manejaba todas las disputas entre gangsters. Fue llamada la innovación más importante de Luciano. La comisión decidía qué negociados ilegales recibía y en cuáles territorios. Si un individuo era un Mafioso independiente su Don tenía que ir ante la Comisión para delimitar responsabilidades y asuntos de honor. 
El reinado de Luciano fue relativamente breve, ya que muy pronto sufriría el acoso del Fiscal Especial Thomas E. Dewey. En 1936, Dewey consiguió una acusación formal contra Luciano por proxenetismo. Luciano se fugó a Hot Springs (Arkansas) pero, finalmente, fue encarcelado en el Clinton Correccional de Dannemora. Aún desde la prisión, Luciano continuó al mando de los negocios de la familia a través de su segundo Vito Genovese quien, en 1937, tuvo que huir a Nápoles para evitar ser encausado por asesinato, ocupando Costello su lugar. 
Tras esos momentos de gloria, Luciano fue encarcelado. Condenado en principio a 35 años de prisión, la pena quedó reducida a sólo nueve por los servicios prestados al ejército norteamericano. En este contexto conocemos por Rosi el acuerdo propuesto a Luciano para “firmar” un trato por el gobierno de los Estados Unidos: a cambio de su ayuda a la invasión aliada en Sicilia, le ofrecieron la deportación a Roma. 
Ya en Roma, - aunque esto no está en la película- se enteró de que la marcha de sus negocios andaba de capa caída, lo que le hizo reunirse, urgentemente, con Siegel, a quien hizo asesinar meses más tarde, debido a las sospechas de que éste robaba dinero de la familia con la excusa de financiar su hotel-casino, el Flamingo Las Vegas. 
Tiempo después Luciano fue visto en La Habana y las autoridades norteamericanas lo deportaron a Italia. En 1943, es fichado por la Inteligencia Naval: EEUU precisa de sus servicios para desmontar una red de espionaje alemana en Sicilia. El poderoso gangster lo consigue movilizando a toda la Mafia siciliana en sólo dos meses. En compensación es liberado, pero se le expulsa del país. 
Es sabido que la entrada de las tropas estadounidenses en el frente italiano se realizó con la connivencia de la mafia siciliana que verá recompensada su actuación con negocios y poderes locales tanto en Sicilia como en Campania. De hecho vemos como el Coronel Charles Poletti (Vincent Gardenia) máxima autoridad le pide colaboración Vito Genovese (Charles Cioffi) para el control de la situación monopolizando desde el mercado negro, a las ayudas o la prostitución. 
No se habla en la película de la conferencia de La Habana de 1946 fue un histórico encuentro de la mafia estadounidense y líderes de la Cosa Nostra en La Habana, Cuba. Supuestamente fue organizada por Charles "Lucky" Luciano, la conferencia se celebró para discutir asuntos políticos, normas de actuación e intereses de negocio. A la conferencia acudieron delegaciones representando a las familias del crimen de todos los Estados Unidos. Se celebró durante la semana del 22 de diciembre de 1946 en el Hotel Nacional. Antes de partir a Italia los periodistas se quedan con las ganas de entrevistar al capo di capi. No obstante, el jefe trasluce buen entendimiento y cierto encanto a pesar de la brutalidad de sus órdenes y sus hombres. 
Nada más llegar Lucky marcha a su pueblo siciliano de Lercara Friddi, en donde nació 24 de noviembre de 1897 machando con diez años a los Estados Unidos. Pero ya radicado en Italia Luciano se asienta en Nápoles, donde era una celebridad especialmente con los turistas y los marineros norteamericanos.
Desde allí sabemos que controla especialmente el mercado de la droga, especialmente heroína que consigue introducir masivamente a través de empresas pantallas con apariencia de productos de la industria farmacéutica. Durante años el Buró Federal de Narcóticos dirigido por Harry J. Anslinger (Edmond O'Brien), director del Buró Federal de Narcóticos trató infructuosamente de construir un caso contra Luciano sobre tráfico de drogas desde Europa. "El no [dejaba] rastro porque no [había] rastro. Pero sabemos que él [era] el hombre" 
En 1953 dirige supuestamente el servicio secreto de la ‘mafia’ para la campaña electoral de los liberales sicilianos. 
De regreso a Italia, transforma rápidamente Sicilia en el centro mundial del tráfico de heroína. Posteriormente vemos como su entramado se extiende por todo el mundo con especialmente relevancia en la producción – Turquía e Irán- y en la distribución usando como áreas de la misma Marsella, Córcega, así como España, nombrándose específicamente Madrid y Barcelona. Pero el Departamento de Narcóticos, dirigido por Charles Siragusa, intentará desmantelar las operaciones criminales de Lucky Luciano.

En Nápoles recibe a amigos y enemigos. Y a pesar de la distancia controla los hilos de la mafia norteamericana. De entre ellos le es inicialmente grato la llegada de Gene Giannini (Rod Steiger), hasta que se entera de su traición y colaboración con Siragusa la justicia lo que le cuesta su traslado a Nueva York siendo allí asesinado. La pérdida de Giannini lo condena la soledad, buscando su confesión con un sacerdote.
De cualquier manera la Interpol está detrás de él y en más de una ocasión busca, infructuosamente, la oportunidad de detenerlo. Era un personaje popular de la sociedad napolitano y firmaba autógrafos a locales y soldados americanos. 
Escribe sus memorias, incluso se planteó que se hiciera una película sobre su vida pero, en el momento de reunirse con el productor de la futura película, Luciano, justo antes de estrecharle la mano en el aeropuerto de Nápoles, se echó la mano al pecho y falleció de un infarto. Era el 26 de enero de 1962. Sus restos fueron finalmente enterrados en la cripta familiar de los Lucania en Nueva York, en el país que siempre añoró y que consideraba como su verdadero hogar. 

La película se estrenó en Italia en octubre de 1973 y meses más tarde, en julio de 1974 en los Estados Unidos. Hace pocos años, el filme fue programado en la Sección de cine clásico del Festival de en 2013 Cannes Film Festival. 

Fue rodada en las localidades de Genova, la imagen del puerto al inicio de la película, Lercara Friddi en las cercanías de Palermo, en donde visita su casa familiar y el cementerio lleno de muertos por la mafia, Nápoles y el yacimiento de Pompeya – especialmente el burdel encontrado en el yacimiento en Campania, y en Vides Cinematografica, en Rome. Igualmente se rodó en New York. 

Siempre que leo algo sobre Rosi se destaca la importancia que le da a como documentaba sus película. Por ese motivo Rosi será un referente en el cine italiano, por su determinación para llevarlo a cabo a pesar de las presiones – sobre todo, en el Caso Mattei- y por su perfil de hombre corriente. 
En un artículo del periodista Roberto Saviano, se destaca que el cine de Rosi no ha dejado de ser necesario: "Rosi es una de esas estrellas que iluminan el camino y guían a los que están animados por la misma obsesión, por la consecución de un mismo objetivo: entender el Mecanismo. El mecanismo del poder, el mecanismo del dolor, las dinámicas físicas y morales del dominio del hombre sobre el hombre. Enseñar todo aquello que hay detrás, debajo y al lado de un hecho”. 
Francesco Rosi será ilustrador de libros infantiles, pero rápidamente entró en contacto con jóvenes políticos e intelectuales de la época como Raffaele La Capria, Luchino Visconti o Giorgio Napolitano. Trabajó como ayudante de cineastas como Michelangelo Antonioni en su película I vinti (1953) o Lucchino Visconti y su La terra trema (1948) o Parigi é sempre parigi (1951). Pero su primer trabajo como director llegó en 1958. Con La sfida recibió el premio a la mejor ópera prima en Venecia y, solo cinco años después, logró el León de Oro con Le mani sulla città (Manos sobre la ciudad). 
En el obituario sobre Francesco Rosi presentado en el Diario “El mundo” se nos dice como será recordado por su cine de investigación centrado en los problemas sociales, la política, la corrupción y la mafia. Si bien en el Diario “El Mundo” se destaca como su película más conocida el caso Mattei, e incluso Salvatore Giuliano, la BBC news destacó que su cinta más popular fue "Lucky Luciano". 
La estructura de la película adopta el tono seco de un reportaje dramatizado, presentando a sus personajes de manera poco enfática, mediante una voz en off, con los diálogos de los personajes o un personaje ajeno a la acción, que nos ponen en antecedentes sobre su pasado y sus futuras andanzas, con carteles que anuncian lo que va a ocurrir lo que le da una estructura en tono documental: su ascenso al poder vía asesinato de sus predecesores, su salida de la cárcel con destino a Italia (en pago a sus servicios a la inteligencia norteamericana durante el desembarco aliado en Sicilia en la segunda guerra mundial), la "cumbre mafiosa" en el hotel Delle Palme de Palermo, etc. El papel de Rosi es presentarnos al personaje sin subjetivismos, sin romanticismo, o maniqueísmo, limitándose a mostrarnos sus conexiones con el poder político, económico e incluso militar. Así, desarrolla un relato no lineal, elaborado a partir de diversos momentos señalados en la carrera del "capo".
La realización es muy de los setenta visible en la fotografía de Pasqualino De Santis,, especialmente los zooms, los cierres de diafragma de la cámara o las tomas "sucias" con teleobjetivos. La ambientación es extraordinaria, destacando como vemos la decadencia de la capital napolitana y la interpretaciones siempre dura y contundente de su actor fetiche, Gian Maria Volonté, un actor al que vimos en televisión mucho, muchísimo en los setenta y ochenta. 
En el artículo-entrevista antes citado de Roberto Saviano, el ya nonagenario Rosi contaba por qué en la ya mítica Le mani sulla città no aparecía todavía la palabra Camorra —la mafia napolitana—: "Por aquel tiempo la Camorra no era todavía, a diferencia de la mafia siciliana, una industria sanguinaria. Era más un fenómeno de provincia, como ya había contado en mi primera película, La sfida, sobre el control que ejercía la pequeña criminalidad. Ha hecho falta tiempo para que la Camorra se convirtiese en lo que hoy es. Entonces no era percibida como un peligro real, no se movía todavía en un mundo tan cruel y despiadado. El cine, la literatura e incluso el periodismo se ocupaban de ella de un modo superficial, como si se tratara de un fenómeno pintoresco, sin entrar en el fondo". Rosi, en cambio, supo verlo, filmarlo y mostrárselo a los italianos. Tal y como vemos que Rosi le hace decir a Luciano, en el interrogatorio, eso es lo que les interesa a todos, "policía, políticos, militares... en la seguridad de que la gente normal no sabe nada, ni se enterará de nada". 
La muerte de Francesco Rosi lo alcanzó mientras dormía, satisfecho de haber buscado a través de sus películas la verdad y la belleza.

In memoriam 

No hay comentarios:

Publicar un comentario