Mostrando entradas con la etiqueta Michael Curtiz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael Curtiz. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de mayo de 2025

Mildred Pierce



Magistral película de Michael Curtiz del año mil novecientos cuarenta y cinco que le permitió a Joan Crawford llevarse el oscar a la mejor actriz por esta película. Basada en la novela de 1941 de James M. Cain, el autor entre otras de 'Perdición' aquí transformada en guion por Ranald MacDougall que introduce el tema del asesinato del segundo marido de Mildred fue producida para la Wagner por Jerry Wald siendo éste el primer papel protagónico de Crawford para Warner Bros. tras dejar la Metro-Goldwyn-Mayer. 

Contó con un importante presupuesto de $1.4 millones de dólares. La película fue filmada en un impresionante blanco y negro que fue responsabilidad de Ernest Haller y presenta un acertado montado con dos largos flashback que nos van relatando la historia en este caso realizado por David Weisbart. La película cuenta con la banda sonora de Max Steiner. 

La película que tiene tanto de cine negro como de melodrama está protagonizado por Joan Crawford, Jack Carson y Zachary Scott, además de Eve Arden, Ann Blyth y Bruce Bennett. 

Nada más comenzar la película vemos un asesinato. Se trata de Monte Beragon (Zachary Scott ) , el segundo marido de Mildred Pierce ( Joan Crawford) . A ella la descubrimos perdida paseando y deambulando por la ciudad. Parece incluso que se va a suicidar al asomarse con una baranda, pero un policía le invita a no hacerlo. 



Tras eso sigue deambulando llegando hasta el local de un viejo amigo. Se trata de Wally Fay (Jack Carson), antiguo socio de su primer marido y amigo personal de ella. Parece que él se siente atraído y no duda en irse con ella cuando ella propone ir a su casa cercana a la playa. Nada más llegar ella se insinúa, pone unas copas y le dice a su viejo amigo que la espere. Wally espera un rato pero la busca por la casa descubre que las puertas y ventanas están cerradas y , finalmente, antes de huir por la ventana tras romperla descubre el cuerpo del asesinado. 

Nada más salir a la calle es descubierto por la policía y el declara antes ellos que el segundo marido de la mujer con la que estaba ha sido asesinado. Poco después ella recibe la visita de la policía, pasando a ser interrogada por el Inspector Peterson (Moroni Olsen), aunque antes le dice que la sospecha recae en su primer marido , cosa que la niega. Sin embargo, el inspector declara al primer marido culpable del asesinato a Mildred, ya que poseía el arma, tenía un motivo y no niega el crimen. Mildred protesta, alegando que es demasiado bondadoso como para cometer el asesinato, y le revela su historia al agente en un flashback. 

Durante el mismo descubrimos a la mujer, madre annegada que intenta a cualquier precio subir en el escalafón social con su familia durante la Gran Depresión, para dar todo lo que pueda a sus hijas, Veda - la mayor- y Ray - la pequeña- . Ella cuenta cómo ha sido subida desde que se casó por primera vez hasta que los sacrifico todo por su hija, Vera. Mildred comenta con ella y Albert "Bert" Pierce (Bruce Bennett) eran un matrimonio infeliz. 

Tras la ruptura de Bert con su socio, Wally Fay, un agente inmobiliario, Mildred debe vender sus productos horneados para mantener a la familia. Bert acusa a Mildred de favorecer a sus dos hijas por las que anteponen todo, especialmente, el matrimonio. 

Su disputa se intensifica tras una llamada de la amante de Bert, Maggie Biederhof (Lee Patrick ), y , tras esto, se separan. Mildred conserva la custodia de Veda (Ann Blyth ), de 16 años, una niña malcriada y arribista, y de Kay (Jo Ann Marlowe ), de 10 años, una niña poco femenina a la que le gusta el beisbol. 

El objetivo principal de Mildred es proporcionar bienes materiales a Veda, quien anhela un estatus social alto y se avergüenza de que su madre se gane la vida cocinando para otros o trabajando como camarera. De hecho, Mildred oculta su otro trabajo como camarera, pero Veda descubre la verdad y trata a su madre con desdén. 

Mildred conoce a Monte Beragon, un playboy de la alta sociedad de Pasadena con una herencia casi agotada. 

Beragon es dueño del local que Mildred quiere comprar para un restaurante y siente un interés romántico por ella. 

Mientras ambos pasan el fin de semana en su casa de playa, Kay contrae neumonía y muere tras un viaje a Lake Arrowhead con Veda y Bert. Mildred canaliza su dolor hacia el trabajo y se dedica a abrir un nuevo restaurante. Con la ayuda de su amiga y exsupervisora, Ida Corwin (Eve Arden ) , el restaurante de Mildred triunfa. 

Wally ayuda a Mildred a comprar la propiedad, y pronto se convierte en dueña de una cadena de restaurantes por todo el sur de California. 



Mientras tanto, Veda se casa en secreto con el adinerado Ted Forrester por su dinero y posición, pero su madre se opone. Veda acepta disolver el matrimonio, pero afirma estar embarazada y exige 10.000 dólares (equivalentes a 192.000 dólares en 2024) a los Forrester. Veda confiesa con aire de suficiencia a Mildred que su embarazo es una farsa, quien rompe el cheque y la echa de casa. 

Bert, demasiado angustiado para contarle a Mildred la última aventura de Veda, la lleva al club nocturno de Wally, donde Veda actúa como cantante de salón. 

Tras ver a varios marineros del público silbarle a Veda con su disfraz sexy, Mildred le ruega que vuelva a casa. Veda se burla y dice que su madre nunca podrá darle el estilo de vida que merece. 

Desesperada por reconciliarse con su hija, Mildred convence a Monte de un matrimonio sin amor para mejorar su estatus social. 



El precio de Monte es un tercio de su negocio para que pueda saldar sus deudas. Veda, ansiosa por vivir su sueño de debutante, finge reconciliarse con su madre y se muda a la lujosa mansión de Beragon. 

Finalmente, el costo de mantener el estilo de vida opulento de Monte y Veda, y la turbia estratagema de Monte para conservar su parte del negocio mientras su esposa pierde la suya, lleva a Mildred a la bancarrota, obligándola a vender la cadena de restaurantes. 

Tras conducir hasta su casa de la playa para confrontar a Monte, Mildred encuentra a Veda en sus brazos. Veda le dice con desdén a su madre que Monte piensa casarse con ella después de divorciarse de Mildred, quien corre a su coche llorando tras dejar caer un arma que pretendía usar contra Monte. 

Cuando Monte le dice a Veda que nunca se casaría con ella porque es una "zorrita despreciable", ella le dispara con la pistola de Mildred. Veda le ruega a su madre que la ayude a ocultar el asesinato; Mildred accede a regañadientes. 

Harta de las fechorías de Wally —ayudar a Veda a chantajear a los Forrester, contratarla para cantar en su sórdido club nocturno, consentir las maniobras comerciales de Monte en su contra y hacerle constantes insinuaciones sexuales—, Mildred intenta culpar a Wally del asesinato atrayéndolo a la casa de la playa. 

La policía arresta a Wally cuando huye presa del pánico tras ver el cadáver de Monte. Aun así, el investigador le dice a Mildred que Wally no puede ser el asesino porque no tiene ningún motivo. En el presente, los detectives admiten que siempre supieron que Veda cometió el asesinato. Mildred intenta disculparse mientras su hija es enviada a prisión, aunque Veda afirma que se las arreglará. Mildred sale de la comisaría y encuentra a Bert esperándola afuera, quedando Veda como la que era: todo un bichaco.

El título provisional de Mildred Pierce era "Casa en la Arena" aunque en España se llamó "Alma en suplicio". Su rodaje comenzó el 7 de diciembre de 1944 y se rodó en Glendale y Malibú, California. 

Ralph Bellamy, Donald Woods y George Coulouris fueron considerados para el papel de Bert, y Bonita Granville, Virginia Weidler y Martha Vickers para "Veda". Debido a las restricciones de la guerra, se requirió el permiso de la Marina de los Estados Unidos para rodar en Malibú. 

En 1942, Joan Crawford solicitó su liberación de la Metro-Goldwyn-Mayer por mutuo acuerdo y se unió a Warner Bros. en busca de mejores papeles cinematográficos. Crawford hizo campaña para el papel principal en "Mildred Pierce", que la mayoría de las actrices principales rechazaron debido a la edad implícita al ser madre de una hija adolescente. Warner Bros. y el director Michael Curtiz inicialmente querían que Barbara Stanwyck interpretara el papel principal, pero ella lo rechazó. Al principio, Curtiz no quería que Crawford interpretara el papel, pues creía que no era la adecuada, pero aprobó su elección tras ver su prueba de cámara. 

Al principio, Curtiz y Crawford tuvieron desacuerdos en el set, con el productor Jerry Wald actuando como mediador. Con el tiempo, Curtiz y Crawford se hicieron buenos amigos y trabajaron juntos varios años después en Flamingo Road. 

Tras su estreno la película alcanzó una recaudación de $5.6 millones de dólares. Además de premiar a la Crawford en los Oscars , siendo igualmente ganadora en los National Board of Review Awards, fue nominada igualmente en los New York Film Critics Circle Awards, fueron nominados a mejor pelicula ( Jerry Wald como productor ) , mejores actrices secundarios ( Eve Arden y Ann Blyth), Ranald MacDougall al mejor guion y Ernest Haller a la mejor footografía. 

Las críticas contemporáneas elogiaron la actuación de Crawford, pero tenían opiniones encontradas sobre otros aspectos de la película. 




Una reseña en The New York Times afirmó que, si bien Crawford ofreció una caracterización sincera y, en general, efectiva, la película carece de la fuerza impulsora de un drama estimulante, y que no parecía razonable que una persona sensata como Mildred Pierce, quien construye una cadena de restaurantes de fabuloso éxito prácticamente sin nada, pudiera estar tan completamente dominada por una hija egoísta y avariciosa, que deletrea problemas con mayúsculas. 

En 1945, el crítico de cine y autor James Agee escribió en The Nation: «Una versión desagradable y gratificante de la novela de James Cain... Se intentó presentar a Mildred como noble cuando es simplemente idiota o, en el mejor de los casos, patética; pero con una atención constante, virulenta y deslumbrante al dinero y sus efectos, y con insinuaciones sexuales más auténticas de las que uno espera ver en las películas estadounidenses». 

Pauline Kael escribió: «La respiración agitada de la señorita Crawford fue certificada como actuación cuando ganó un Premio de la Academia por su actuación». Leslie Halliwell comentó que "La imagen de una mujer por excelencia, fotografiada con brillo y melancolía, con una estrella sufriendo en el lujo por la hija más ingrata de todos los tiempos." 

A William Brogdon, de Variety, le gustó la película, especialmente el guion, y escribió: A primera vista, la novela homónima de James M. Cain podría no sugerir material para cine, pero la limpieza ha dado como resultado una película de gran calidad, producida con maestría por Jerry Wald y dirigida con gran precisión por Michael Curtiz... El dramatismo es intenso, pero está tan bien manejado que nunca empalaga. Joan Crawford alcanza la cima de su carrera como actriz en esta película. Ann Blyth, como la hija, brilla dramáticamente en su primer trabajo como actriz. Zachary Scott saca el máximo provecho de su personaje como el villano de Pasadena, una actuación talentosa. 

Harrison's Reports escribió que Crawford realizó una "buena actuación", pero la historia "carece de convicción y las caracterizaciones principales son exageradas. Por ejemplo, el odio de la hija hacia su madre no tiene base lógica, por lo que debilita la historia". 

John McCarten, de The New Yorker, escribió: "Ciertamente, a pesar de su desorbitada duración (dura casi dos horas), Mildred Pierce contiene suficiente emoción como para sacudir incluso al cliente más apático... Es gratificante informar que la señorita Crawford ya no se ve tan frenética como antes. A pesar de las múltiples oportunidades de volverse loca como una madre de Caín, la señorita Crawford se mantiene sumisa y razonable, como la mayoría del resto de un elenco altamente competente." 

En esta misma revista David Denby comentó que "La actuación de Crawford es convincente e inteligente y la amargura parece genuina"; y en la edición de febrero de 2020 de la revista New York Magazine incluye a Mildred Pierce entre "Las mejores películas que perdieron el premio a la mejor película en los Oscar". 

En una reseña de 2005, Jeremiah Kipp, de Slant Magazine, valoró la película con una crítica mixta al decir que " Mildred Pierce es una basura melodramática, construida como un confiable caballo de batalla aristotélico donde los personajes han sembrado las semillas de su propia perdición en el primer acto, solo para tener revelaciones dolorosas en el clímax. Dirigida por el favorito del estudio, Michael Curtiz, en un estilo expresionista alemán que no encaja del todo con las playas y el sol de California, sino que establece el tono sombrío del cine negro doméstico, y con música de Max Steiner, con una grandilocuencia sensacional que resulta conmovedora incluso cuando no encaja con el ambiente más tranquilo y pensativo de las escenas individuales, Mildred Pierce está ejecutada profesionalmente y se mueve a un ritmo rápido. 

En 1978, la historiadora June Sochen argumentó que la película se sitúa en la intersección de los géneros de "llorón" y "mujer independiente" de las décadas de 1930 y 1940. Acentúa los puntos en común de ambos: las mujeres deben ser sumisas, vivir a través de los demás y permanecer en el hogar. 

En su libro de 1986, Guía para Fans del Cine, Danny Peary escribió: " [Mildred Pierce] es esencialmente una película de cine negro donde es una mujer, [Joan] Crawford, en lugar de un hombre, quien es guiada por una mujer fatal codiciosa, manipuladora y malvada —en este caso, su hija, [Ann] Blyth— por un camino fatalista lleno de engaños, dinero para codiciosos, asesinatos y fatalidad (solo que aquí se añade un final optimista). Al igual que las mujeres fatales clásicas, Blyth es el catalizador para que la protagonista moral revele rasgos no tan admirables; de hecho, Blyth personifica la codicia y la ambición sublimadas de Crawford, debidas a una educación en la pobreza. [Mildred Pierce] es también una "película de mujeres" típica, una telenovela sobre madres que sufren al estilo de Stella Dallas. Pero aquí tenemos el raro caso en el que pensamos que la madre es insensata por dedicar su vida a complacer a su hija, porque, a diferencia de las hijas de esas otras películas, que eran básicamente chicas imperfectas pero decentes, Blyth no merece la devoción de nadie." 

Añadió Peary que "La vacilante carrera de Crawford se salvó con su interpretación de Mildred Pierce, ganadora del Oscar, considerada por muchos como su papel por excelencia, que fusionó varios de sus personajes cinematográficos. Pero en realidad no es muy buena, interpretando cada escena con discreción. Su Mildred no es un personaje interesante, a pesar de su fuerza, a pesar de ser una mujer trabajadora/empresaria. Dado que es el tipo de mujer que atrae a perdedores insulsos como [Bruce] Bennett, [Zachary] Scott y Jack Carson, uno no puede quedar demasiado impresionado" 

Más recientemente Don Druker en el Chicago Reader escribió que "Crawford ganó un Oscar bajo la competente dirección de Michael Curtiz". 

En 1996, Mildred Pierce fue considerada "cultural, histórica y estéticamente significativa" y seleccionada para su preservación en el Registro Nacional de Cine de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. 

En Gran Bretaña, Peter Bradshaw en las páginas de The Guardian comentó que "Por su control narrativo, su fotografía (...) y su cautivadora actuación principal de Joan Crawford, el thriller noir de Michael Curtiz es absolutamente apasionante". 

Para Angie Errigo en Empire comentó que "Quizá no sea arte o no tenga buen gusto, pero un melodrama tan vibrante no se puede hacer con mayor convicción (...)" 

En la BBC, George Perry comentó que "Es principalmente el éxito de Crawford y es uno de los regresos más destacados de la historia de Hollywood." 

Phil Hardy de Time Out destacó que "La novela de James Cain (...) cobra vida de forma inmaculada y sombría gracias a la dirección de Curtiz" 

David Parkinson de Radio Times lo que valoró fue el peso de "El guion de Ranald MacDougall retiene la agudeza de la novela de James M Cain (...) La interesante dirección de Michael Curtiz hace que la acción se mueva (...)" 

Ya en España Fernando Morales en El País señaló que se trataba de una "Magnífica combinación de cine negro y melodrama."; y En el Diccionario Espasa, Augusto M. Torres dijo de ella que era un "Clásico del cine americano"



lunes, 25 de septiembre de 2023

El muchacho de Oklahoma



The boy from Oklahoma es una desconocida película al menos para mí de Michael Curtiz - una obra menor, realizada por la Warner Bros., de hecho fue su última película para la Warner con la que estuvo trabajando en exclusividad desde 1926- estrenada en 1954 para la gloria de uno de los vaqueros por antonomasia del espectáculo norteamericano como fue Will Rogers Jr, que solo hizo tres películas, cantante prestigioso por el uso del lazo e hijo del gran Will Rogers, periodista, actor y humorista muy famoso en Estados Unidos a principios del siglo XX. 

Se trata de una película basada en un guion escrito por Frank Davis y Winston Miller que se inspiraron en la novela "The Sheriff was Scared" de Michael Fessier. La película cuenta con la música de Max Steiner, la fotografía de Robert Burks. La película cuenta la historia de Tom Brewster (Will Rogers) un atolondrado estudiante de leyes contrario al uso de las armas y del alcohol, que muy a pesar suyo es nombrado sheriff de Bluerock, una ciudad de Oklahoma controlada por un magnate local, el mayor Barney Turlock (Anthony Caruso), dueño del saloon más importante de la localidad de la que a su vez es alcalde. Su intención es la de controlar la ciudad a su antojo, creyendo que siendo tan joven se dejará manejar.  

A pesar de no saber utilizar el revólver ha de enfrentarse a la llegada de un peligroso pistolero buscado en varios estados como él William Bonnie, alias Billy the kid (Tyler MacDuff) que resulta ser el primo del alcalde ( Anthony Caruso). 

Entonces aferrará a la estricta aplicación de la ley para poner orden y con ello se gana en el corazón de la mujer más hermosa de la ciudad, Katie Brannigan (Nancy Olson) hija del antiguo sheriff que metido en turbios temas es asesinado en circunstancias extrañas. A su vez y sin hacer uso de la violencia se enfrenta a borrachos que se pelean con su mujer y que son estrictos seguidores de la Biblia como Crazy Charlie(Lon Chaney, Jr), con sicarios del alcalde como Slim Pickers como Shorty, o veteranos como Wallace Ford en el papel del jefe de correos y sicario de Turlock, Wally Higgins o Merv Griffin como Steve,uno de los hombres de Turlock frente a James Griffith como el malvado Joe Downey o Louis Jean Heydt como el opositor concejal Paul Evans, o el servil concejal interpretado por Sheb Wooley como Pete Martin. Junto a él aparece otro veterano actor como Clem Bevans en el papel de Pop Pruty,como Juez de Paz . 

La película cuenta con un excelente pulso narrativo, a pesar, en este caso, de ser un film más apoyado en los diálogos que en la acción. Will Rogers Jr., como Tom Brewster irradia simpatía, una bondad que le brota por todos los poros y un ideario tan bien posicionado que, sólo una soga y un efectivo uso del lenguaje edificante, el sentido común le servirán como armas para bajarle el ímpetu a los prepotentes y a los inadaptados. Eso sí, algunos de sus comentarios sobre la vestimental de la mujer no pasarían los filtros del feminismo. 

La historia de Michael Fessier, como inspiración, la convirtió en una serie televisiva titulada, “Sugarfoot”, un serial de 69 episodios, estrenado en 1957, con la cual obtuvo un notable éxito popularen la que Will Hutchins reemplazó a Rogers como el personaje principal con Tom Brewster.Tres de los miembros originales del elenco de la película, Louis Jean Heydt, Sheb Wooley y Slim Pickens, fueron trasplantados directamente al piloto del programa de televisión posterior, "Brannigan's Boots", interpretando sus papeles de la película. El primer episodio de Sugarfoot sigue bastante fielmente el guión de la película. Dennis Hopper sucedió a James Griffith como Billy the Kid en la versión televisiva, Merry Anders asumió el papel de Katie Brannigan de Nancy Olson y Chubby Johnson reemplazó a Wallace Ford como Wally Higgins en la pantalla televisiva.

De ella Fausto Fernández en Twitter ha escrito en varias ocasiones destacando algunos aspectos como " risueño y humilde western 50s en Technicolor con la firma, siempre una garantía, de un Michael Curtiz en la etapa final de su carrera, y que aunque nunca alcanzó los niveles de popularidad (en Estados Unidos; aquí ni sonará ya quienes eran) de su padre, Will Rogers Jr. siguió sus pasos, también en el western: EL MUCHACHO DE OKLAHOMA , o el bonachón y pacifista sheriff que no creía en las pistolas, con un subtexto sobre la amistad muy certero, y buen uso del color y del paisaje.



lunes, 29 de junio de 2015

La tumultuosa Dodge City



Hay películas que has visto hace veinte o treinta años y que recuerdas escenas. De la que hoy voy a comentar hay una escena imborrable, que me ha quedado indeleblemente en la memoria. Se trata de una de las peleas más multitudinaria que se ha filmado en la historia del cine. Hay cientos de extras en esta espectacular y multitudinaria pelea en un saloon. Allí reciben todos, los caballeros texanos y los del sur que cantaban a voz en grito su himno, “Dixie” . Todos contra todos, en una escena muy bien filmada. Y para colmo dura 5 minutos de pelea en donde todo el saloon queda destrozado, con mesas volando por los aires, hombres que se caen al suelo desde la planta superior, rompen botellas, espejos y tiran hasta una pared, una obra maestra de la destrucción. Claro que sí, hablamos de Dodge City.

Dodge City es un western dirigida en el año 1939 por Michael Curtiz y protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland. Está basada en una historia de Robert Buckner, autor del guión, y está filmada en Technicolor. 

La producción es de Hal B. Wallis para la Warner Bros. Pictures que invirtió en ella 1.039.000 dólares, siendo la misma empresa la que la distribuyó. La música es de uno de los clásicos Max Steiner, la fotografía es un brillante Technicolor de Sal Polito y el montaje de Henry Berman. 

El elenco está encabezado por una de las parejas míticas de Hollywood que aquí protagonizan su quinta película como son Errol Flynn como Wade Hatton y Olivia de Havilland como Abbie Irving. Junto a estos está Ann Sheridan como Ruby Gilman, Bruce Cabot como Jeff Surrett. Con ellos aparecen Alan Hale, Sr como Rusty, Victor Jory como Yancy, Frank McHugh como Joe Clemens, John Litel como Matt Cole, Henry Travers como Dr. Irving, Henry O'Neill como Col. Dodge, William Lundigan como Lee Irving, Guinn 'Big Boy' Williams como Tex Baird, Bobs Watson como Harry Cole, Gloria Holden como Mrs. Cole, Douglas Fowley como Munger, Ward Bond como Bud Taylor y Clem Bevans como Charley (el barbero). 

La película trata sobre un agente de ganado de Texas que es testigo de la brutal ilegalidad de Dodge City, Kansas y asume el cargo de sheriff para limpiar la ciudad Estamos en Kansas en el año 1886. La guerra civil ha finalizado y un grupo de prominentes hombres de negocios, entre los que destaca el coronel Dodge, viajan en tren hacia la ciudad que éste ha construido a partir de dos pocilgas y un corral de búfalos. Es una ciudad en crecimiento y aún lo será más con la llegada del ferrocarril. 

Nos sumergimos en la época en que el ferrocarril empezaba a sustituir a las diligencias. Cada ciudad esperaba su “caballo de hierro” o como llama uno de los acompañantes del protagonista Wade Hatton (Errol Flynn) una “La cafetera sobre ruedas”. Ese tren entabla una carrera con la diligencia tirada de caballos paralela a los raíles. Es una batalla desigual entre lo viejo y lo nuevo. La diligencia queda atrás y el tren enfila triunfante el camino hacia la ciudad, una imagen cinematográfica sencilla que encierra una revolución histórica y la apertura del Western. 

Casi de inmediato conocemos a Wade Hatton (Errol Flynn), un aventurero contratado para cazar búfalos, cuya carne se emplea para abastecer de comida a los hombres que construyen el ferrocarril. Con la llegada de este esperadísimo medio de locomoción, se produce un rápido crecimiento en esa ciudad, Dodge City: se multiplica la población, el trabajo, el ocio (casinos, bares), pero también la delincuencia. 

En Wade Hatton coinciden rasgos de personajes reales como Búfalo Bill, que se hizo célebre como cazador de búfalos y Wyatt Earp que pacificó la ciudad de Dodge City. Casi en paralelo al inicio conocemos al antagonista, a Surrett Jeff (Bruce Cabot) y su banda que matan que es denunciado por Hatton por matar sin autorización a multitud de búfalos con el fin de aprovechar la piel. Surrett es detenido. 

Nada más llegar a la ciudad sin nombre, el coronel Dodge (Henry O'Neill) es gran impulsor de la llegada del ferrocarril debe buscar un nombre adecuado. Como sabemos después de desestimar Buffalo, ciudad del Estado de Nueva York , y cercana al Niágara, un divertido Wade Hatton – irlandés de nacimiento- propone como nombre el de Dodge City dando así las gracias al impulsor de la llegada del primer tren y, posteriormente, la apertura de la nueva línea ferroviaria que une con el resto del país. 

El tiempo pasa y, años más tarde, la ciudad de Dodge se ha convertido ha crecido, pero se ha convertido en el centro mundial del ganado de bueyes y vacas, el "Longhorn”, y en lugar de apertura de las fronteras de América, llena de colonos, ladrones y pistoleros - la ciudad que no conoce la ética, pero sí el dinero y el asesinato". Entre esos aprovechados destaca Surrett Jeff y su banda que matan, roban, engañan y, en general, tienen el control de la vida en la ciudad de Dodge sin ser llevados ante la justicia. 

De hecho, Surrett ha instalado uno de sus títeres como sheriff, el resto de los ciudadanos se encuentra con "las manos atadas" cuando se trata de detener a cualquiera de la banda. Wade Hatton (Flynn) y sus inseparables Rusty y Tex parten hacia nuevas tierras. 

Seis años después Hatton regresa a Dodge City convertida en un violento núcleo urbano y acaba convirtiéndose en el sheriff de la ciudad para vender unas cabezas de ganado. Viene Wade Hatton (Errol Flynn), de camino a la ciudad encabezando una caravana de colonos procedentes de Texas. Al lado de Hatton se encuentra su antiguo compañero Rusty (Alan Hale). 

Entre los colonos está la hermosa Abbie Irving (Olivia de Havilland) y su irresponsable hermano Lee (William Lundigan), quien, borracho, provoca una estampida. Su actuación y su adicción al alcohol provoca el tiroteo con Hatton hiriéndolo en legítima defensa. Lee muere bajo las pezuñas de las vacas que lo matan.

Cuando el grupo llega a Dodge City, Hatton se encuentra con la anarquía que rige en la ciudad. Preguntado por los preocupados ciudadanos —entre ellos el Doctor Irving (Henry Travers), tío de Abbie— para que sea el nuevo sheriff, Hatton lo rehúsa cortésmente, diciendo que él no está hecho para esa clase de trabajo.

Hatton cambia de idea cuando, durante una excursión escolar, un muchacho, un niño, Harry Cole quien muere tras provocar Surrett y sus hombres un tiroteo. 

El nuevo sheriff y su ayudante - Rusty - tienen una trabajo difícil, no sólo por la lucha contra los criminales, sino que también tienen que convencer a los granjeros que han sido perjudicados por Surrett y su banda de que el linchamiento es inadmisible. Como Surrett ve que la llegada de Hatton de perjudica como imagen y en sus negocios decía actuar contra él y los que lo apoyan. 

En este contexto, Surrett ordena a Yancy (Victor Jory), uno de sus hombres que mate al periodista del diario local. Cuando Yancy, uno de los esbirros de Surrett, es detenido y se encuentra en la cárcel, Hatton tiene que protegerlo contra la multitud enfurecida, que no preocupándose por el derecho de Yancy a un juicio justo, quiere tomarse la justicia por su mano y lincharlo. 

Logra sacar a Yancy por la trasera de la prisión y lo mete en el tren, el mismo que lleva a Abbie a Wichita, ya que allí ha de tener el juicio Yancy. En el tren entran Hatton y los suyos, pero también Surrett y el resto de su banda. Se inicia una lucha entre los dos bandos en un tren en marcha. El vagón en el que va el detenido, así como Hatton y Rusty , queda abrasado por el fuego. Yancy muere en el tiroteo, el vagón arde en cenizas, pero la banda de Surrett huye del pueblo. 

Al final Hatton logra un doble triunfo, la captura de Surrett y su banda, y ganar el corazón de Abbie. Todo está preparado para una vida familiar tranquila en la nueva y civilizada Dodge City. 

De hecho, nos enteramos que Hatton y Abbie se casarán en irán de vacaciones al Niágara, pero el coronel Dodge pide a Hatton que limpie Virginia City (Nevada), otra ciudad en la línea del ferrocarril mucho más peligrosa que Dodge City. Entendiendo que Hatton es necesario para pacificar el oeste, Abbie sugiere que ella y su nuevo esposo cojan el siguiente tren para su nueva vida juntos. Hasta aquí la película. 

La Warner decidió asignar a Michael Curtiz un western que había escrito Robert Buckner, siguiéndole los pasos del popular sheriff Wyatt Earp en su época de Tombstone, y que, el mismo Curtiz, reforzó con la novela de Stuart N. Lake “El sheriff de la frontera”. Earp es aquí llamado Wade Hatton y la historia es ambientada en Dodge City, un pueblo fundado por un veterano coronel que se convierte en el mayor centro ganadero del mundo y, en consecuencia, colmado de colonos, ladrones, prostitutas, tahúres y pistoleros de Kansas que dominaron la vida política y económica de ese estado , así como de Las Vegas en 1879 y principios de 1880 formando la banda de Dodge City.

La banda estaba compuesta en gran parte de combatientes de las recientes Guerras Ferroviarias de Ratón, Nuevo México, y Royal Gorge, Colorado. Estos incluían a John Joshua Webb, "Sucio" Dave Rudabaugh, y Misterioso Dave Mather. La banda era una asociación libre unida, y su presunto líder fue Hyman Neill, mejor conocido como Hoodoo Brown, que tenía asegurada la posición de juez de paz. Doc Holliday estaba en la ciudad y tenía amistad con los miembros de la banda, a pesar de que generalmente no figura como miembro. 

La banda consiguió miembros o amigos en posiciones de aplicación de leyes locales, con la idea de ser, en su mayor parte, que sus acciones fueran para controlar los establecimientos de juego y buscar grandes ganancias. Algunos miembros, en particular Dave Rudabaugh, parecían satisfechos con esto y se sospecha de varios robos de diligencias y otros actos criminales. La mala reputación de la ciudad atrajo una serie de personajes al margen de la ley. Billy the Kid pasó por ahí en 1879, como lo hizo Jesse James, aunque ninguno fue jamás parte de la banda. 

A principios de 1880 el curso de la opinión pública se había vuelto contra la banda. Webb fue arrestado después de su implicación en un tiroteo, pero gran parte debido a su asociación con la banda, recibió una sentencia de cárcel. Rudabaugh fue encarcelado también por su participación en actos delictivos. Tanto él como Webb finalmente escaparon. Muchos otros miembros de la organización dejaron la ciudad. El poder de la banda duró sólo una cuestión de meses. Fue condenada por los excesos y la codicia de sus miembros, y su incapacidad para disimular sus actos. 

La frase "Banda de Dodge City" también puede ser utilizada para describir el grupo informal que dominó Dodge City, Kansas en los 1870. En un momento u otro la banda incluyó a Wyatt Earp, Bat Masterson, Doc Holliday, y Luke Short. 

La película se estrenó el 1 de abril de 1939, un año prolífico como pocos en grandes obras. Su realización se encomendó al equipo formado por Michael Curtiz - uno de los recursos más potentes de la Warner en aquellos momentos- , Errol Flynn y Olivia de Havilland, que tan bien había funcionado en cuatro ocasiones anteriores ("El capitán Blood") y que tan buen resultado dio en esta ocasión. 

Contiene escenas magistrales de grandes peleas, praderas idílicas llenas de búfalos, villanos sin escrúpulos poseídos por la codicia, multitudes dispuestas a tomarse la justicia por su mano, escenas que muestran la superioridad del tren, secuencias de luchas a tiros llenas de emoción, grandes caravanas de carros y de ganado vacuno. 

La música, soberbia y emocionante, es obra de Max Steiner y con la espectacularidad del Technicolor de Sal Polito para darle al film una dimensión pictórica inigualable y para regalar estampas llenas de colores con sus puestas de sol, siluetas, infinitas praderas, los interminables rebaños y la pelea de salón. 

Errol Flynn y Olivia de Havilland - y la todavía casi centenaria- trasladaron a la película su química y compenetración con sus habituales dosis de odio-amor o viceversa que pasa por la caballerosidad y rectitud con que acomete los distintos sucesos. 

Alan Hale, el amigo de Flynn, o de Guinn "Big Boy" Williams destacan por sus escenas resultan ser las más cómicas o la presencia de la joven y atractiva Ann Sheridan (“La pasión ciega”) en un pequeño papel de bailarina. Y como malo a Bruce Cabot que hace de Jeff Surret, un villano despiadado que elimina a quien se interponga en sus negocios. Dodge City fue una de las películas más taquilleras del año. La obra constituye uno de los exponentes más brillantes de los western clásicos de mayor renombre. Un film colosal, espectacular y precioso porque Curtiz imprime buen ritmo y una composición de imágenes sensacional.

Fernando Morales del Diario El País dejó por escrito en la prensa lo siguiente: “Maravilloso film de factura técnica perfecta y unas interpretaciones que brillan a gran altura" 

Resaltar de la película el buen manejo de las escenas de acción por parte de Curtiz. Un director que apuesta por un Marshall abanderado del western antiviolencia. Michael Curtiz mantiene en todo momento un muy buen ritmo narrativo y también interesa la historia que cuenta el film: el nacimiento de una nueva ciudad fronteriza en el oeste, su evolución y perdición hasta su remisión final. 

En “Dodge city”, la acción lleva el mayor peso. Es la crónica de la violenta expansión urbana en el Oeste. La película supuso un punto de inflexión en el género del western. 

A destacar su segunda parte, Virginia City (Oro, amor y sangre) donde actúa un malo malísimo Bogart, tríada western si se suma a “Camino de Santa Fe”. Aunque Errol Flynn estaba preocupado de cómo el público lo aceptarían en westerns, la película fue un gran éxito y se fue a hacer una serie de películas en ese género. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Ultima visita a Casablanca


A pesar de que tengo pendientes comentarios sobre lo visto en este fin de semana, léase sobre la serie Sherlock, la tercera parte de la momia – en este caso en China-, o sobre Solo en casa, lo lógico es que la entrada de hoy se centre en LA PELÍCULA, pues hoy, justamente hoy, cumple su 70 aniversario. 
Cosas de la vida, Casablanca fue exhibido por primera vez en el Teatro Hollywood de Nueva York el 26 de noviembre de 1942, para coincidir con la invasión de las tropas aliadas de la costa norte de África y la captura de la ciudad de Casablanca. Con todo, el estreno general fue un poco más tarde, el 23 de enero de 1943, para aprovechar la Cumbre anglo-estadounidense, una conferencia de alto nivel entre Churchill y Roosevelt que se llevó a cabo en el Hotel Anfa, en la ciudad de Casablanca. 

Los españoles tardarían en verla, ya que su estreno en España fue en Madrid, el 19 de diciembre de 1946. La película obtuvo unos resultados económicos sustanciosos, si bien no espectaculares, recaudando 3,7 millones de dólares en su estreno inicial en los Estados Unidos de América. 
La reacción de la crítica fue positiva en general, con la revista Variety describiéndola como «espléndida propaganda anti Eje»; como más tarde diría Koch, «era un filme que las audiencias necesitaban... tenía valores... sacrificios dignos de hacer. Y lo mostró de un modo muy entretenido».Otras revistas fueron menos entusiastas: The New Yorker la evaluó sólo como «apenas tolerable».Por su parte, la Oficina de Información de Guerra de los Estados Unidos de América evitó su proyección a las tropas en África del Norte, porque creía que el filme podría causar resentimiento entre los partidarios de Vichy en la región. 
La película ha mantenido su popularidad. Para el año 1955 el filme había recaudado ya 6,8 millones de dólares, colocándola en el tercer puesto entre las películas de guerra más rentables de la Warner Bros. Pronto comenzó su trayectoria en la memoria de los cinéfilos: el 21 de abril de 1957, el Teatro Brattle de Cambridge (Estados Unidos) la exhibió como parte del repertorio del ciclo de películas viejas. Dicha inclusión fue tan popular que comenzó la tradición de exhibir Casablanca durante la semana de exámenes finales en la Universidad Harvard, tradición que ha continuado hasta nuestros días y que fue imitada en muchos otros institutos superiores de los Estados Unidos. 
La tradición ha ayudado a la película a mantenerse en la memoria popular mientras que el recuerdo de otras películas famosas de la misma década se ha ido desvaneciendo, de modo que para el año 1977 Casablanca era la película más frecuentemente retransmitida en la televisión estadounidense. 
Sea como sea, hay evidencia anecdótica que apunta a que Casablanca ha hecho más mella entre los cinéfilos que entre los profesionales de la industria cinematográfica. Entre noviembre y diciembre de 1982 el escritor y periodista independiente Chuck Ross se hizo una pregunta: ¿podrían los agentes de Hollywood ser capaces de reconocer la cinta? o, al no lograrlo, ¿podrían al menos reconocerla como un guión genial? Con la finalidad de descubrirlo, Chuck Ross escribió el mismo guión de Casablanca pero usando el título de Todos vienen al café de Rick (el título original de la obra de teatro) y cambiando el nombre del pianista de Sam a Dooley (Dooley Wilson había sido el actor que interpreta este personaje en el filme) y lo envió a 217 agencias haciéndolo pasar como el guión de un escritor desconocido, un tal Erik Demos. 97 agencias lo devolvieron sin haberlo leído, 7 nunca lo leyeron y 18 copias se habrían reportado como perdidas en el correo. De las 85 agencias que lo leyeron, 38 lo descalificaron, 33 lo reconocieron en términos generales (de las cuales 8 ni cuenta se dieron que era específicamente Casablanca), 3 lo declararon como económicamente viable y una sugirió enviarlo a otra agencia para su transformación en una novela. 
En los Oscar de 1943 (entregados el 2 de marzo de 1944), Casablanca ganó tres premios: Mejor guión adaptado ( Julius J. Epstein, Philip G. Epstein y Howard Koch), Mejor director (Michael Curtiz) y Mejor película (Warner Bros. (Hal B. Wallis, productor), y fue nominada para otros cinco (que no ganó). Wallis, el productor, se resintió porque el presidente del Estudio, Jack Warner, recogió el premio en vez de él; éste desaire desencadenó la ruptura de las relaciones de Wallis con el estudio en abril del mismo año. Sin embargo, llama la atención que no obtuviesen la estatuilla ni Humphrey Bogart al mejor actor, ni Claude Rains al mejor actor de reparto – cuyo trabajo fue calificado por Henraid, ni el Óscar a la mejor fotografía para Arthur Edeson (en blanco y negro), ni a la mejor banda sonora para Max Steiner, ni al mejor montaje para Owens Marks. 
Otros reconocimientos que ha recibido la cinta son la inscripción en el National Film Registry, ranking que recoge las mejores películas de la historia, y la nominación por la alta calidad de su edición en DVD a los premios DVD Exclusive del año 2003 por su 60th Anniversary Special Edition. 
En 1989, Casablanca fue seleccionada por el National Film Registry para ser preservada en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, por ser «cultural, histórica o estéticamente significativa». Ocho años más tarde, en 1997, el American Film Institute, tras consultar a mil quinientos expertos de la cinematografía estadounidense, colocó a la adorable Casablanca en sus listas como la segunda mejor película estadounidense de todos los tiempos detrás tan sólo de la grandiosa Ciudadano Kane. Este estatus fue ratificado en la revisión que el Instituto hizo en 2007, cuando se colocó en tercer puesto. Hace unos años, en 2005, fue calificada como uno de «los 100 más grandiosos filmes de los últimos 80 años» por el sitio web de la revista Time (los filmes seleccionados no están colocados en un orden específico), o en 2006, la sección oeste del sindicato Writers Guild of America que agrupa guionistas de cine y televisión así como a empleados de la televisión y la radio, eligió el guión de Casablanca como el «mejor de todos los tiempos» en su lista de Los 101 mejores guiones 

El filme es tan popular debido a que «la gente en ella es muy buena». Considerando que es un héroe de resistencia, Laszlo es notoriamente el más noble de todos y eso a pesar de que su personaje es tan cuadrado que puede llegar a ser difícil de creer. Los otros personajes no están, según Behlmer, «hechos de una vez para siempre»: su buen corazón se va revelando a lo largo de la trama. Renault es un caso ejemplar: en la historia comienza siendo un colaborador más de los nazis, extorsionando a los refugiados a cambio de favores sexuales y matando a Ugarte. Rick, según el mismo Behlmer, no es «ni un héroe... ni un villano»: hace lo mínimo indispensable para hacer su vida frente a las autoridades y «no se arriesga por nadie». Incluso hasta a Ilsa, la menos activa de los personajes principales, se le ve «atrapada en dificultades emocionales» al cuestionarse sobre a qué hombre ama realmente. Al final de la película, no obstante, «todo el mundo se sacrifica». 
Los críticos han analizado a Casablanca desde muchas y alucinantes perspectivas. William Donelley describe cómo la relación entre Rick y Sam, y posteriormente entre Rick y el Capitán Renault, es «un caso típico de la homosexualidad reprimida que subyace en la mayoría de las historias de aventura estadounidenses». 
Harvey Greenberg hace una lectura freudiana de la cinta según la cual las transgresiones que le impiden a Rick retornar a los Estados Unidos se deben a un complejo de Edipo, el cual sólo es resuelto cuando Rick comienza a identificarse con su padre en la figura de Laszlo y la causa que él representa. A estas propuestas interpretativas Sidney Rosenzweig contesta diciendo que se trata de lecturas reductivas y que el aspecto más importante del filme es la ambigüedad, sobre todo en Rick; para esto cita los diferentes nombres que cada personaje le da a Rick (Richard, Ricky, Señor Rick, Herr Blaine y así por el estilo) como evidencia de los muchos significados que tiene para cada persona.
De todas maneras Casablanca ha sido referencia para muchas obras artísticas posteriores, que han tomado algunos o muchos elementos de la película de Curtiz; dese la parodia marxista, la de los hermanos evidentemente, hasta las dramáticas. Entre estas influencias cabe mencionar Pasaje para Marsella, la película reúne a Bogart, Rains, Curtiz, Greenstreet y Lorre en 1944 o entre Entre las parodias, la primera fue la de los Hermanos Marx en Una noche en Casablanca (de 1946). También se cuenta la obra de Woody Allen, Sueños de un seductor (de 1972); o en Agárralo como puedas 2 1/2 parodian la escena del bar. En la serie estadounidense House una conversación que mantiene House con una de sus pacientes que estaba enamorada de él, en el segundo capítulo de la tercera temporada, es prácticamente la misma que tuvieron Rick e Ilsa al final de la película. 
Hay muchas similitudes entre Casablanca y dos filmes posteriores en los que participa Bogart, Tener y no tener y Sirocco. 
Steven Soderbergh rinde homenaje a Casablanca con El buen alemán, un filme en blanco y negro que se ubica en el Berlín de la postguerra. La película finaliza con una escena entre dos viejos amantes (interpretados por George Clooney y Cate Blanchett) en un aeropuerto. El póster de la película es una imitación del de Casablanca. 

Las frases del guión también han influido en otras obras, por ejemplo, en el título de Sospechosos habituales (The Usual Suspects, de 1995). En Cuando Harry conoció a Sally, Billy Crystal y Meg Ryan conversan por teléfono mientras cada uno ve Casablanca en cama. Ambos hacen referencia a la última frase de la película como la mejor frase de todos los tiempos. Muchas de las líneas del guión de Casablanca han quedado grabadas en los cinéfilos de todo el mundo. Entre éstas podemos contar las siguientes el famosísimo «Tócala otra vez, Sam» («Play it again, Sam», en inglés). Ésta es una de las frases más ampliamente asociadas con la película y, sin embargo, se trata en realidad de una cita errónea, la cual es en realidad el título original de la película Sueños de un seductor, de Woody Allen (en 1972). En Casablanca, estando Ilsa por primera vez en el café, se da cuenta de que allí está Sam, el pianista, y le pide: «Tócala una vez, Sam, en recuerdo de los viejos tiempos» («Play it once, Sam, for old times' sake» en inglés). Entonces él finge ignorarla y ella le ordena «Tócala, Sam. Toca A medida que el tiempo pasa» («Play it, Sam. Play As time goes by », en inglés). Más tarde esa misma noche, al estar Rick y Sam solos, Rick le solicita que la vuelva a tocar: «Tú la tocaste para ella y la puedes tocar para mí» («You played it for her and you can play it for me», en inglés) y «si ella puede soportarla, ¡yo también puedo! Tócala! » («If she can stand it, I can! Play it!», en inglés). 

En total seis frases de esta película, según dicho Instituto, aparecen en sus listas como las líneas de cine más citadas en Estados Unidos, muchas más que cualquier otra película, por ejemplo más que Lo que el viento se llevó y El mago de Oz, las cuales cuentan con sólo tres frases cada una. Las otras citas que aparecen en las listas son «Louis, creo que este es el principio de una gran amistad» («Louis, I think this is the beginning of a beautiful friendship», en inglés), con el puesto 20; «Tócala, Sam. Toca 'el tiempo pasará'»(«Play it, Sam. Play 'As Time Goes By'») en el lugar 28; «Capturen a los sospechosos de siempre» («Round up the usual suspects», en inglés), en el puesto 32; «Siempre nos quedará París» («We'll always have Paris», en inglés) en el lugar 43; «De todos los bares en todos los pueblos en todo el mundo, ella entra en el mío» («Of all the gin joints in all the towns in all the world, she walks into mine», en inglés) en el puesto 67. Otra frase digna de mención sería la de Rick recordando el día que se conocieron en París: «Los alemanes iban de gris y tú ibas vestida de azul» («The Germans wore gray. You wore blue», en el original).

Curioso es igualmente la historia del doblaje en España. El personaje principal luchó en el lado republicano en la Guerra Civil Española pero en el primer doblaje de España esta referencia se suprimió debido a la dictadura de Francisco Franco, ya que el estreno fue en 1946. Igual pasa con la referencia al combate en Abisinia contra las tropas fascistas. En doblajes posteriores ya se hizo mención a la actividad de Rick con la II República y con Abisinia. A este respecto, existen tres diferentes doblajes de la película al español: el original, otro de 1966 y otro de 1983. 
El doblaje más conocido está lleno de errores de traducción y provoca, entre otras cosas, que se pierda la frase «Here's looking at you, kid», que como ya se mencionó sería considerada a la postre como una de las mejores de la historia del cine. 
De todas maneras hay mucha verdad verdad y mentira sobre Casablanca. Por lo pronto, el Rick´s Café Americain era un cabaret imaginario, pero, en la actualidad, parece ser que existe un Rick's en Casablanca, y está decorado como el de la película. La película se filmó íntegramente en Hollywood, en estudios. Pero los turistas que visitaban Casablanca pedían la ubicación del bar de Rick, que no existía. Posteriormente el municipio construyó dos bares frente a la plaza: el Rick's café, y el Blue Parrot café o Bar.

El filme tiene varios defectos lógicos, de los cuales el más notorio es acerca de las «cartas de tránsito» que permitirían a los portadores abandonar el territorio de la Francia de Vichy. No queda claro si Ugarte dice que las cartas han sido firmadas por el general del ejército francés de la Francia de Vichy Maxime Weygand o por el general Charles de Gaulle, líder de la Francia Libre. Parte de la confusión se origina por la diferencia entre lo que está escrito y lo que se dice. El audio claramente menciona: «De Gaulle» y los subtítulos en inglés del DVD oficial escriben: «De Gaulle». Pero la versión francesa escribe «Weygand». Weygand había sido el delegado general de Vichy para las colonias norteafricanas hasta un mes antes de la fecha en que se produce el filme. En cambio, De Gaulle estaba en ese momento a la cabeza del gobierno de la Francia Libre y era el enemigo del régimen de Vichy que controlaba Marruecos. De hecho, una corte marcial condenó a De Gaulle el 2 de agosto de 1940 por traición in absentia y lo sentenció a purgar su pena en prisión. Estando así las relaciones entre los dos bandos enemigos, parece ilógico que una carta firmada por De Gaulle produjera algún beneficio. 
En un caso de auténtico MacGuffin, las cartas de libre tránsito fueron inventadas por Joan Allison para la obra de teatro original y por eso nunca se cuestionó sobre su viabilidad en la vida real. Es más, incluso en la cinta misma, Rick le sugiere a Renault que las cartas no permitirían la salida de Ilsa, dejando solo a Laszlo: «La gente ha sido retenida en Casablanca a pesar de sus derechos legales». 
Asimismo, aunque Laszlo asevera que los nazis no pueden arrestarlo debido a que «esto es todavía una Francia no ocupada; cualquier violación a la neutralidad se proyectaría sobre el capitán Renault», Ebert señala que «no tiene sentido que él pueda andar caminando por allí libremente... Hubiera sido detenido en cuanto fuese visto». Ante esto, otros, como Harmetz, sugieren que en realidad a sabiendas Strasser le permite a Laszlo moverse libremente, con la intención de que suelte los nombres de los líderes de la Resistencia en la Europa ocupada a cambio de que a Ilsa se le permita salir para Lisboa. 
Entre los errores se cuenta además una versión equivocada de la bandera del Marruecos francés. Renault afirma que estuvo «con ellos [los estadounidenses] cuando ‘metieron la pata’ en Berlín en 1918», pero la capital germana no fue tomada en la Primera Guerra Mundial, como tampoco ninguna tropa alemana uniformada puso un pie en Casablanca durante la Segunda Guerra Mundial. 
Son muchos los que afirman que la ciudad descrita era en realidad la internacional y cosmopolita Tánger. Hubo también errores de continuidad inevitables. Por ejemplo, en la escena en la que Rick deja París a bordo del tren. Allí se aprecia con claridad que su abrigo se empapa por la lluvia abundante; pero en cuanto pone un pie sobre el tren súbitamente aparece seco. 
La actitud de Curtiz ante estos detalles fue simple: decía «lo hago ir tan rápido que nadie se da cuenta». Cuando la gente salía de los cines de ver la película, pedía una continuación. Aunque la Warner Bros. se lo pensó, el productor David O. Selznick dijo que no prestaría a Bergman para una secuela.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Calma, calma pedía Tully Crow


Tres nombres: John Wayne, Elmer Berstein y Michael Curtiz y antes de ver el título ya me habían decidido. Era una opción clara, tras el título, Los comancheros, estaba seguro. Y no me equivocado. Es la primera película que veo en el canal Energy. 
Los Comancheros es un western del año 1961 procedente de EE. UU., dirigido por Michael Curtiz (que sería su última película) y protagonizado por John Wayne. 
El guión parte de una novela de Paul Wellman, pero lo firman James Edward Grant y Clair Huffaker. La música es de uno de los grandes, grandísimos creadores de música para western, el gran Elmer Bernstein. La fotografía de William H. Clothier con hermosos paisajes aparentemente texanos (realmente de Utah – Castle Valley, Río Colorado, Montañas La Sal, Dead Horse Point, Kings Bottom y Professor Valley en Moab- y Arizona - Red Rock Crossing-. 
La producción de este filme de 107 minutos pertenece a la 20th Century Fox. Los protagonistas de la película son John Wayne en el papel de jefe de los rangers de Texas Jake Cutter / Mc Bain, Stuart Whitman como el monsieur Paul Regret; Ina Balin como Pilar Graile; Nehemiah Persoff como Graile; Lee Marvin como Tully Crow; Michael Ansara como Amelung; Patrick Wayne como Tobe; Bruce Cabot como Mayor Henry; Joan O'Brien como Melinda Marshall; Jack Elam como Caracaballo , un Comanchero; Edgar Buchanan como Juez Thaddeus Jackson Breen; Henry Daniell como Gireaux y Richard Devon como Esteban 

El capitán Jake Cutter (John Wayne) es un ránger de Texas. Inicialmente lo encontramos con la misión de detener a Paul Regret (Stuart Whitman), un particular francés buscado por la justicia por el asesinato en Alabama del hijo de un oficial del ejército. 
El capitán Jake lo encuentra en un barco de vapor y lo detiene en Galveston con el fin de llevarlo de un estado a otro, dada la colaboración entre miembros de la justicia y defensores de la ley de algunos estados del sur y el Estado de Texas, en ese momento independiente. Mientras que se encaminan a su destino Jake pasa por su antiguo rancho que vendió tras la muerte de su mujer dos años atrás. Allí descubre que el rancho ha sido asaltado por Comanches. 
Tras dar entierro Monsieur Paul a los asesinados, éste aprovecha la pala para anular a Jake que cae conmocionado al suelo. Paul Regret huye. Jake regresa a su condado en Texas e informa de llo acontecido con los comanches. Está absolutamente convencido de que los comanches están siendo ayudados logísticamente por hombres blancos, por comancheros, que le entregan armas y bebidas a cambio de lo robado en los ranchos. 
Efectivamente, momentos más tarde Jake es informado de que un comanchero ha sido detenido. Su nombre Ed McBain, un antiguo delincuente que estuvo preso en Yuma y que se arrepiente de sus actos. Tras la información recibida por Ed, decide Jake pasarse por McBain y va a la cita que el auténtico McBain tenía concertada por otro comanchero:Tully Crow. 

Tully Crow sólo sabe que se encontrará con un hombre llamado McBain y que a cambio de un carromato de dinero le entregará una partida de rifles para los indios. Crow (Lee Marvin) se siente seguro con McBain aunque recela ligeramente. De ese momento es la frase de la película “Calma, calma, mucha calma” pronunciada por Tully Crow. 

Deciden beber unos wiskies al por mayor, y estando en el bar insiste en jugar una partida de cartas. Al llegar a la mesa Ed McBain reconoce a Paul Regret, aunque éste disimula que se conocen. La partida es absolutamente favorable para McBain lo que provoca la ira de Crow. Como McBain quiere abandonar la partida y dejar las cosas como están se levanta , pero Crow se niega con lo que sacan las armas. Paul Regret ayuda a McBain a dar muerte a Tully Crow.

A pesar de ello vuelve a detenerlo, cosa a la que Paul no se opone. Tras desenterrar las armas que el comanchero quería entregar a los indios deciden regresar a la ciudad. Durante el retorno paran en un rancho, el de la familia Schofield, en el que se han concentrado ayudantes del sheriff así como otros rancheros. La orden de Jake es que se refugien en la ciudad, sin embargo, el embarazo así como el inminente parto de la de señora Schofield lo posponen. 
Un ataque de los comanches precipita la situación. Los comanches que han ido con la intención de robar ganado asaltan la casa defendida por algunos Rangers, la familia Schofield y Jake y Monsieur Paul. Durante la refriega Paul parece huir en pleno ataque de los comanches, pero a la nada regresa acompañado de la compañía que hasta hace poco tiempo estaba en la granja Schofield. El final del ataque coincide con el nacimiento del pequeño que es llamado Paul en honor del salvador. 
A la llegada a su destino Jake decide dar libertad a Paul, para ello se reúne con un grupo de hombres de la ciudad y un abogado con el fin de declarar a su favor y darle la libertad. Así se hace. Tras ello el capitán de los vigilantes de Texas Jake Cutter (John Wayne) recibe la misión de descubrir en donde se ocultan un grupo de forajidos que le suplen armas y alcohol a los indios comanches, para ello continúa haciendo pasar por el contrabandista de armas McBain y además contará con la ayuda de Paul Regret. 
A lo lejos le sigue un joven colaborador de Cutter, Tobe (Patrick Wayne) que tiene como finalidad localizar la guarida de los comancheros.

Tras pasar por áreas desérticas logran contactar con los comanches que le llevan al refugio de los comancheros, una panda de maleantes encabezados por Graile (Nehemiah Persoff). Allí son recibidos con dudas puesto que son unos desconocidos y de inmediato son castigados. La cosa se agrava cuando uno de ellos reconoce a Jake Cutter como agente de la ley. Lo único a favor es que la hija del jefe de los comancheros, Pilar (Ina Balin), que conoce a Paul Regret del barco de inicio de la película, se encuentra enamorada del mismo. Ella convence a su padre de que los liberen ante la oposición de otros comancheros como Caracaballo (el feísimo y en este caso brutal Jack Elam), Michael Ansara (Amelung), Gireaux (Henry Daniell) o Esteban (Richard Devon). 

Finalmente logran escapar Jake, Paul, junto a Pilar y a su padre. Tras enfrentarse a los comancheros y a los comanches logran poner fin a la película. 
Luis Martínez y Augusto M. Torres, ambos en el Diario “El País" afirmaban que esta es “La última película del genial Curtiz se acomoda con holgura, precisión y muchísima acción a las mejores pautas del western.", aportando Torres que durante el montaje de este interesante western fue "murió Curtiz" después de dirigir cerca de 180 películas (casi 80 en Europa y el centenar restante en los EEUU), cuando el director húngaro Michael Curtiz tenía ya 73 años de edad. Ya estaba enfermo de cáncer, pero aceptó, quizás porque deseaba morir en un set cinematográfico, pues entre ellos, pasó la mayor parte de su vida. 
Aunque Curtiz logra el toque humano y pletórico de lucidez que le acompañó durante gran parte de su filmografía y el filme transcurre gratamente en un gran marco ambiental y con una fotografía completamente ajustada a los requerimientos de la acción, la cual tuvo que ser rodada, en gran parte, por el especialista Cliff Lyons ante el delicado estado de salud que padecía el director. Incluso, en algún momento del rodaje, Curtiz tuvo que ser brevemente hospitalizado y el actor John Wayne, quien consigue aquí un carácter bastante simpático, debió reemplazarlo en el set. 
El modelo de esta película es claramente fordiano: las madres de las casas bendiciendo a los recién egados; el espanto que produce el ataque de los indios; la amistad presentada con toques irónicos pero con buen humor; las "sociedades ocultas" vigilando el cumplimiento de la ley como la que encabeza Juez Thaddeus Jackson Breen (Edgar Buchanan), o esos amores que cuesta sacar como los de Jake con la bella Melinda Marshall (Joan O'Brien), o Paul y Pilar. 

Contiene al igual que las películas de Ford una buena fotografía, hermosos paisajes y buena banda sonora, todo ello con golpes de humor y buenas escenas de acción. Señalar el papel de Stuart Whitman, actor que con el tiempo terminó injustamente relegado a trabajar en películas de ínfima calidad o el breve pero intenso papel de Lee Marvin.
Los oscarizados John Wayne y Lee Marvin participaron juntos en tres películas, clásicos del celuloide, “The Comancheros” (1961), “The Man Who Shot Liberty Valance” (1962) y “Donovan's Reef” (1963). De cualquier manera destaca la relación que comparte el capitán Jake Cutter, un hombre recio con corazón blando, con su prisionero Paul Regret un jugador acusado de matar en un duelo al hijo de un oficial, tiene todos los matices y el encanto suficiente para dejar sentada una amistad inolvidable. Incluso, el carácter femenino encarnado por la bella Ina Balin como Pilar Graile, da cuenta de una mujer que sabe lo que quiere y que sabe hacer lo suyo para volverse irresistible. Patrick Wayne, segundo hijo de John Wayne, se inicio en el cine bajo la sombra de su padre cuando filmó nueve películas con su progenitor.Creo que participó otra hija del actor, la pequeña Aissa Wayne como la hija de Melissa Marshall, Bessie. 
En cuanto al guión muy bien elaborado con acertados toques de humor ayudado por la magnifica banda sonora del maestro Elmer Bernstein que es majestuosa y digna de un Western de mejor factura y un argumento que tiene francamente todo lo necesario para un gran western, hasta tiene contrabandistas. Las escenas de tiroteos están rodadas con mucha precisión y dinamismo de forma que la película gana puntos y estas escenas están magníficamente combinadas en la película estando en el momento preciso la acción y en el momento preciso el diálogo y en paisajes preciosos.
De lo mejor del film es la fotografía en Cinemascope. Rodada casi toda ella en escenarios naturales exteriores, tiene planos y secuencias de alta nivel fotográfico y cinematográfico, lo cual en un Western es siempre de agradecer. 
El comanchero era sobre todo el comerciante mexicano del norte y centro que hizo su vida negociando con las tribus nómadas de los llanos, en el noroeste de Nuevo México y el oeste de Tejas. Los Comancheros eran así nombrados porque los Comanches, en cuyo territorio negociaban, los consideraban sus mejores clientes. Negociaron productos manufacturados (herramientas y paños), la harina, el tabaco, y el pan para las pieles, el ganado y los esclavos del Comanche. 
Existen algunos errores o anacronismos. Por ejemplo, Jake Cutte se muestra usando una insignia Texas Ranger, aunque estas credenciales no fueron introducidas hasta 1880, 37 años después del año de la historia de la película tiene lugar (1843).Algo parecido ocurre con algunas armas como el Colt que aparece que es del año 1873, algún rifle del año 1860, y unos rifles Winchester modelo 1892. Las armas del periodo correcta son las de un solo tiro de cabeza de percusión o las pistolas de duelo usadas ​​en la escena de apertura. 
Otro error lo encontramos cuando el Mayor Henry menciona que Ed McBain pasó 5 años en la Prisión Territorial de Yuma, pero en 1843 Arizona era parte de México, así que no había Prisión Territorial de Yuma entonces y no lo será hasta la guerra mexicana-americano, en 1848. La Prisión Territorial de Yuma fue inaugurado en 1876, mientras que Fort Sill fue establecida por primera vez en 1869.Algo parecido ocurre con Fort Sill, más tardías y que tienen lugar algo más tarde de la independencia de Texas. 
Después existen los típicos errores de raccord. Por ejemplo, cuando Pat Schofield sale de la casa con el bebé en sus brazos y llama a sus amigos, el bebé está completamente cubierto, tras la siguiente toma aparece la cara del bebé en primer plano y en la siguiente toma el bebé está todavía completamente cubierto. En el interior del barco, Regret está durmiendo en la cama. De pronto, en la sombra proyectada en la pared detrás de la cama, vemos la puerta se abre y aparece la imagen de Cutter. La siguiente toma muestra a sí mismo Cutter y su sombra en la puerta de su mano izquierda. En otro momento cuando Paul Regret golpea inconsciente a Jake Cutter con una pala, lo tira al suelo, y se escapa. Cuando Jake se despierta más tarde la pala está en el lugar camino opuesto, el mango y su final se han intercambiado. Igualmente cuando Regret golpea a Jake con la pala, se flexiona la pala porque es de goma. En la escena del bar Tully Crow (Lee Marvin) le pide al camarero una botella de wiski "del bueno". El camarero sostiene una botella de whisky con su mano derecha. Crow, al no creerlo , se enoja y tira la botella y se rompe. La vista de la cámara cambia a una cabeza de venado disecada en la pared, a la que también dispara Crow. A continuación, la cámara vuelve al camarero, pero él está de pie allí con la misma botella de whisky en la mano derecha - botella está intacta. En la escena de la batalla final, Amelung cae del carro con las manos atadas detrás de su espalda. A medida que cae, coloca sus manos hacia delante para agarrarse luego rápidamente y luego las coloca detrás de él de nuevo. 

Existen errores de emplazamiento del equipo, por ejemplo, cuando Jake y Regret están siendo escoltados al escondite Comanchero, en la esquina inferior derecha de la escena hay un camión y remolque estacionado en el fondo. 
También existen errores geográficos. Nos encontramos con un barco fluvial del estilo de los de Mississippi, pero el entorno es el océano visible cuando hablan en cubierta. Llamativo también es que en las cercanías de Galveston o su Bahía esté tan cercano el desierto. El desierto más cercano a Galveston está al menos a 400 kilómetros, y nada en Texas parece el desierto en la película. 
Estos errores no hacen a esta película un western menor. Lo dicho no era calma, calma, mucha calma lo que hemos visto, sino el acierto de elegir cuando hay un buen actor, un buen músico y un gran director que prometían una buena película, y así ha sido.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Mejor no hacerlo

Seguimos con este serial para conmemorar el aniversario de nuestra sesentona favorita. Y en este caso partimos de los hechos literarios, teatrales, musicales o cinematográficos que surgieron depués de la película, ya sea como continuación de la misma, ya sea como remake, ya sea su puesta en valor gracias a algunos alardes tecnológicos.


En los que respecta a las secuelas que hubo o que tuvieron cierta viabilidad, nuestra fuente principal de información - la Wikipedia- señala que desde el mismo que se produjo el éxito relativo de la película - insistimos, relativo de la película-, se comenzó a hablar sobre la posibilidad de producir una secuela sobre "Casablanca". De hecho se planeó la producción de una película llamada Brazzaville (por el nombre de la ciudad a la que el capitán Renault recomienda a Rick que huya en la escena final de Casablanca), pero ésta nunca se realizó. Después de este intento y desde entonces, ningún estudio cinematográfico volvió jamás a considerar seriamente la filmación de una secuela o de una nueva versión. De hecho el director francés François Truffaut rechazó la invitación de crear una nueva versión en 1974, citando el estatus de culto que ya tenía la película entre los estudiantes estadounidenses como la razón principal de su negativa.
Hubo una novela de título "A medida que el tiempo pasa " (As time goes by, en inglés, usando el mismo título de la canción principal de Casablanca), y escrita por Michael Walsh en 1998, que fue autorizada por la Warner para usar dicho título. Y es que dicha obra arranca justo donde la película se detiene y hasta cuenta la historia del pasado misterioso de Rick en los Estados Unidos. Sea como fuere, el libro no alcanzó la fama que el autor y la Warner esperaba.
Ya antes David Thomson había redactado una secuela no autorizada en su novela Sospechosos (Suspects, en inglés) en 1985, aunque vienda la portada del libro más bien parece un acercamiento al mundo y las figuras cinematográficas de Hollywood, por supuesto Ilsa Lund y Rick Blaine incluidos.
Existieron también dos series de televisión que se emitieron poco tiempo después de su emisión y puesta en valor y que se basaban en Casablanca. Se trataba en realidad de precuelas que emitieron dos cadenas norteamericanas, la ABC y la NBC. La primera fue transmitida por la ABC del año 1955 al 1956 e incluía entre su reparto a Charles McGraw como Rick y al mismo Marcel Dalio (que había interpretado a Emil en la película) pero ahora interpretando al capitán Renault. Esta serie formó parte de los episodios que se transmitieron en el espacio de la programación titulada Warner Bros. Presents, en 10 programas con una hora de duración cada uno.
Hubo otra serie de televisión que fue transmitida brevemente por la NBC en solo 5 episodios de una hora de duración en 1983, y tenía ahora como protagonistas a David Soul en el papel de Rick, Hector Elizondo como Renault, Ray Liotta que interpreta a Sacha y a Scatman Crothers en un papel similar al de Sam.
Hubo también una época en la que la radio se hacían seriales, y Casablanca fue igualmente una referencia. Se grabaron diversas adaptaciones de Casablanca para la radio. Dos de las más difundidas fueron: una, la adaptación de 30 minutos para el programa The Screen Guild Theater el 26 de abril de 1943, protagonizada por Bogart, Bergman y Henreid; la otra fue la versión de una hora para el Lux Radio Theater  el 24 de enero de 1944, que tuvo a Alan Ladd como Rick, Hedy Lamarr como Ilsa y a John Loder como Laszlo.
No fueron las únicas, pues existieron otras como la la versión de Philip Morris Playhouse del 3 de septiembre de 1943 y una versión de igual duración para Theater of Romance del 19 de diciembre de 1944, con Dooley Wilson como Sam.
¿Y por qué no un musical? Julius Epstein lo intentó dos veces para convertir el mito en un musical para Broadway. Fue en los años 1951 y 1967, pero finalmente nunca fue puesta en escena. En cambio, la obra original, Todos vienen al café de Rick (Everybody Comes to Rick's, en inglés) sí fue producida en Newport (Estados Unidos) en agosto de 1946 y posteriormente llevada a Londres en abril de 1991. A pesar del esfuerzo, la obra no tuvo éxito.
Pero con todo, lo que yo llevo en mi memoria, es el intento por colorear películas de cine clásico. Recuerdo como en un telediario presentaron esta corriente y, es más, creo que hubo un ciclo en la 2 sobre ello. Llegué a tener Casablanca coloreada  e incluso a grabar en mi antiguo video. Aquella versión en VHS supongo que la conserva mi padre.
Tengo que reconocer que el resultado fue motivo de controversia dado los colores pasteles dominantes en la ropa y en la piel, con bastantes rosas, azules claros y otros colores y tonos de intensidad variable. Inclusive, dicha versión estuvo a la venta, pero sólo por breve tiempo debido a la oposición que alcanzó entre los puristas. El hijo de Bogart, Stephen, señaló que «si ustedes van a colorear Casablanca, ¿por qué no le ponen brazos a la Venus de Milo?».
Sin embargo, para mí el único problema que planteaba este pastelización del cine clásico era el papel que jugaban ahora las sombras, algo esencial no sólo en el género negro, sino en el cine especialmente en el clásico en blanco y negro. Está claro, que mejor no hacerlo.