lunes, 31 de marzo de 2014

Dos apellidos vascos






Aristóteles había dicho que la risa era algo bueno, y adecuado para la transmisión de la verdad...(Umberto Eco, El nombre de la rosa, página 107)

Si una nace en Atáun, en un pequeño caserío (Barandiaran-Haundia), o en cualquier municipio del Goierri, lo normal es que tenga sus ocho apellidos vascos. Ese, por ejemplo, era el caso de mi abuela, que además de sus ocho apellidos, - de los cuáles cuatro pasaron a mi madre, dos a mí y uno he pasado yo a mis hijos-, nos legó algo más importante – al igual que me transmitieron mis padres-: un buen sentido común y , creo, que un fino sentido del humor. 
Hablar de lo que a uno le hace gracia es hablar de conceptos muy relativos. Lo que a mí me hace gracias, a otro, le parece una estupidez, incluso un insulto. El mejor sentido del humor es aquel en el que uno se ríe de sí mismo, llevando su imagen hasta el esperpento o la astracanada, como dirían algunos. Los pueblos tienen que reírse de sí mismos. Esa es una buena terapia y no hacerlo puede transmitir una imagen de soberbia e infidelidad absoluta. Reírse es sano. Un ejemplo, la televisión vasca ha emitido durante años un programa que llevaba por título “Vaya semanita” en el que un buen grupo de actores muchos de los cuales han pasado de la pequeña pantalla de un canal, la ETB, a la plantilla del cine español. En ese programa los vascos se reían de los vascos, incluso en clave española / “abertzale”. El saberse reír de sí mismos, no es exclusivo de los vascos. Cuando andaluces como “Los Morancos” o Manu organizan su “show”, también lo hacen de nosotros, los andaluces, y eso nos puede gustar más o menos, pues , a veces, se acercan al mal gusto, pero doloroso, no lo es. Y humillante, menos. Un tipo como José Mota , que personalmente no me hace mucha gracia, - aunque hay millones de españoles que lo admiran y lo aplauden, cosa que me parece muy bien -, entiendo que también lleva al esperpento cierta manera de ser castellano manchega, al igual que ocurre con otros castellano manchegos, los de muchachada nui, cuyos “sketch” no me hacen mucha gracia. Lo dicho, el humor es cuestión de gustos.
Dicho lo cual, reconozco que, personalmente, no soy mucho amigo de las comedias, pero en este caso, inicialmente una conversación de sobremesa un domingo por la tarde, un intercambio de información con alguna compañera de trabajo actuó de éxito “viral” para que en esta nueva y “bendita” segunda fiesta del cine nos hayamos optado, mi mujer y yo por ir al cine para ver esta película con el fin de echar el rato, desconectar, esbozar una sonrisa. 
Vamos por partes. Por lo pronto comentar, lunes, nueve de la noche y la sala estaba llena. Y es que Ocho apellidos vascos, la nueva película dirigida por Emilio Martínez-Lázaro, está siendo una bocanada de aire fresco en el mustio panorama del cine español que día tras día muestra su queja ante el IVA cultural, la crisis, el carácter postulante de sus actores, etc… Ocho apellidos vascos es la demostración de que si no se va al cine para ver películas, en general, y españolas, en particular es porque los productos que se presentan no son los suficientemente atractivos, ni tan siquiera inteligentes. Lo cierto es que el cine a un precio más razonable y un producto con la pretensión de entretener, únicamente entretener, puede dar mucho de sí. Y eso ha conseguido el comediante Martínez Lázaro, gracias al guión de Borja Cobeaga y Diego San José y a la labor en la producción de Lazonafilms , Kowalski Films y Snow Films A.I.E. para – horror- Telecinco Cinema, y cuenta con la colaboración de ETB y CANAL+. Es distribuida por Universal Pictures International Spain. Para ello contó con un buen equipo técnico entre los que destaca la labor fotográfica de Gonzalo F. Berridi y Juan Molina, y la música de Fernando Velázquez. 
El elenco de actores y actrices, un gran acierto, está integrado en sus papeles masculinos por Dani Rovira como Rafa y Karra Elejalde como Koldo , en los papeles fundamentales, seguidos por la bellísima Clara Lago, en el papel de Amaia, que, indudablemente, ya ha pasado de niña a mujer, y la “cacereña” Merche, una siempre eficaz y divertida Carmen Machi . Se estrenó en España el 14 de marzo de 2014. 

La historia muy resumida es la siguiente. Una chica, Amaia (Clara Lago), está con dos amigas en un tablao flamenco en una despedida de soltera, non nata. Ella amargada, por la ruptura con su novio, por su traje de sevillana, por la música ambiente y por sus prejuicios familiares y ancestrales- ya sabremos por qué- hacia lo andaluz, se encuentra con un sevillano no, un “sevillita”, amante del fino, la gomina, el Betis y las mujeres.¡ay, mi arma!, que sube al tablao a contar chistes. Como en saque bola, empieza a contar chistes: uno de vascos. Mientras imita y rebana a un vasco, la niña se encabrona y le responde de mala manera. Ante esto, Rafa (Dani Rovira), la saca a empellones del bar y cuando parece que aquello va a acabar en el cuartelillo, acaba en la casa de Rafa. 

A la mañana siguiente, no habiendo pasado nada, dada la “tajá” de la otra y de uno, ella se marcha sin despedirse, pero se deja el móvil. Rafa, que se ha “quedao prendao” de la niña, y que ha llamado al primer número que parece en el móvil, - el del padre de la criatura- y que nunca ha salido de Andalucía, en contra de los consejos de sus amigos, decide abandonar su tierra para seguir a Amaia (Clara Lago). 
Con un diccionario de euskera, y una buena dosis de buena intención marcha al fin del mundo, al más allá, es decir, al norte del desfiladero del Pancorvo. 
Poco antes de llegar a la localidad de la chica, un sitio que se parece mucha a Guetaria, la localidad de Elcano, conoce a una mujer. Se trata de Mertxe, una “maketa” de Cáceres, que llegó llorando a Euskadi y que enamorada de esa tierra, no hay quien la saque de allí a pesar de su viudez. 

Al llegar a la casa de Amaia, en la Euskadi profunda, pero arrantzale, se sigue resistiendo a sus técnicas de seducción. Al salir escaldado de la casa quema sin querer un contenedor y estando como está en un pueblo de corazón abertzale del País Vasco, dos ertzantinas lo meten en la cárcel pensando que es uno de la “kale borroka”. 

En la trena encuentra a toda una cuadrilla que ha sido detenida. Al verse solo se hace pasar por un “borroka” y dice llamarse Antxon el “metralletas”, perteneciente al comando “G” de Giputxi. 

Una serie de catastróficas desdichas y mil malentendidos llevarán al joven sevillano a tener que hacerse pasar por un “borroka”, por el novio de Amaia, por un auténtico vasco de ocho apellidos, Arguiñano, Igartiburu, Erentxun, Gabilondo, Urdangarín, Otegi, Zubizarreta y ...Clemente - incluido-, además de como un buen yerno ante su suegro e ir enredándose, convirtiendo a Mertxe en su madre, Anne, cada vez más en el personaje que ha creado para lograr sus propósitos: conquistar el corazón inabordable de Amaia. 

Una confesión, previa a la boda, saca a la luz, al menos, la celestial, sobre la verdad de Rafa/Antxon. La no celebración de la boda a esas dobles parejas a un encuentro en donde los prejuicios desaparecen entre Koldo y la verdad de Merche, y entre los sentimientos de Amaia hacia Rafa. 
En un carruaje, con música de Los del Río, y dando un garbeo en el coche de caballos se pone fin a este comedia. 
Estamos ante un éxito histórico del cine español que siguiendo la estela de película francesa en la que llevando a la pantalla los prejuicios y los clichés que tenemos la gente del sur hacia la del norte, camino que se iniciaba en este década con el Archivo Corso, y que seguía magistralmente con la película Los del norte, y proseguía con la italiana, Los del sur, Martínez Lázaro y sus guionistas han creado su – yo creo que afortunada- versión española de los típicos tópicos, en este caso, ambivalentes gente del norte, los vascos, y la gente, del sur, de nosotros, los andaluces. Y lo cierto es que la fórmula ha funcionado. En su primer fin de semana la producción reunió 404.020 espectadores generando 2,72 millones de euros en taquilla. Esos datos la sitúan entre los mejores quince estrenos de la historia del cine español. En su segundo fin de semana la producción aumenta la recaudación casi un 56% respecto al fin de semana anterior solo superado por dos superproducciones, Lo imposible , la película de J.A. Bayona, que alcanzó la cifra de 42,2 millones de euros.y Avatar con 4,4 millones en sólo 10 días. Para el día 14 de abril la película había recaudado 30 millones de euros , según datos de Rentrak.. Estando por quinta semana consecutiva en la cabecera de las películas más vistas en España, superando la barrera de los cinco millones de telespectadores. 
Es curioso que mientras el público premia la película asistiendo a las salas - ¡qué mejor premio para una película!- hay críticos que tratan de minusvalorar un producto que puede gustar más o menos, pero que nadie discute que cómo fenómeno viral nacional es una auténtica revelación, que ha llamado la atención hasta la revista Variety. 
Empezamos por la críticas más despiadadas, que en este caso están firmadas por Jordi Costa y se publicaron en el Diario El País al decir lo siguiente: "Con un arranque enérgico puntuado por réplicas tan eficaces como feroces, la película va viniéndose abajo por diversos motivos (...) la catástrofe se impone en el tramo final". En este mismo diario Carlos Boyero afirmaba "Me pareció visible y audible. Simplemente. Me reí en tres o cuatro ocasiones." Por su parte, Fausto Fernández en la revista Fotogramas dice contundentemente que "Algo falla: la desgana con la que parece estar rodada, su impersonalidad y su desarrollo plano que desaprovecha escenas que piden a gritos el desmadre. 
No obstante, el resto de críticas que he encontrado no han sido nada contrarias al film, valorando positivamente este recuperación de la comedia española. Empecemos con Federico Marín Bellón que en el Diario ABC deja por escrito que estamos ante una "Película valiente y oportuna, pero sobre todo es divertida. (...) Hay al menos media docena de escenas en las que el público se mondará incluso a costa de sus «principios» (...).No menos lejana es la crítica de Jordi Batlle Caminal en el Diario La Vanguardia al dejar negro sobre blanco lo siguiente: "Pese a sus rasgos convencionales, la película está trufada de diálogos inspirados y réplicas brillantes (...) El reparto funciona a pleno rendimiento (...) enredo con agilidad y sentido del ritmo. (...) . Para contrarrestar lo publicado en el País Borja Hermoso nos comenta que estamos ante "Filme del momento y ya veremos si del año, confirma la gracia del humor vasco.". Mientras que Carlos Marañón en Cinemanía confirma su buena impresión sobre la película al decir "La peli tiene eso tan subjetivo y delicado que conocemos como gracia. Sí, muchísima gracia (...). 
Interesante, muy interesante, es la publicada por un vasco en el Diario El Correo , es más leído en el País Vasco y que aparece firmada por Antón Merikaetxebarría que comenta que es "Una chispeante farsa costumbrista que supone un soplo de aire fresco en el anquilosado panorama del cine español (...) un bien conjuntado reparto, en el que brilla con luz propia Karra Elejalde" . 

Por último, he encontrado este artículo de Raúl del Pozo en el Diario El Mundo en el que reflexiona sobre la película y la queja que algunos sectores, entiendo que minoritarios, han presentado sobre la película. Y sobre lo que el periodista desarrolla destaco lo siguiente: “ El humor, la creación más sutil de la inteligencia, no suele ser practicado por los nacionalistas. (…) Sobre el cuento o leyenda de los apellidos y sobre los tópicos y chistes regionales se ha montado la película que arrasa: Ocho apellidos vascos, de Emilio Martínez Lázaro. Este choque psicológico y cultural (…) ha resultado una catarsis cómica, provocadora y divertida. (…) Chocan el ángel, el tópico, las realidades y los prejuicios. El humor es como el ácido sulfúrico y la risa, si no se basa en la humillación del contrario, es un arma contra la crueldad y la opresión. Naturalmente, la película no ha gustado a los abertzales. Gara escribe que los vascos no están interpretados por vascos y la historia es el resultado de una España involucionista gobernada por la derecha más rancia. Lo que olvidan decir es que hacer llorar es fácil, como han demostrado lo terroristas tantos años. Lo difícil es hacer reír; y aún más, sonreír"

Estamos ante una película con un único un fin: entretener y ese objetivo lo ha cubierto con creces, poniendo en solfa las ridiculeces de unos y de otros, de nosotros, algo que, en mi modesto entender, es muy sano. No hay más pretensiones. No hay una critica hacia la comunidad, sino la presentación de unos extremos que pueden llegar a ser ridículos por lo esperpéntico. Y por eso Martínez Lázaro enlaza una historia hilvanada gag tras gag donde prevalece lo cómico y lo ridículo existente entre lo típico y lo tópico (de vascos y andaluces) y todo ello con un humor fresco, sencillo y sin maldad. Tratando bien a unos y otros. 

Para desarrollar la historia cuente con un actor, un gran descubrimiento, en la persona del malagueño Dani Rovira y un actor de luces y sombras, que en esta película está totalmente iluminado, un enorme Karra Elejalde. Para rodar esta producción, además con contar con dos parejas de actores (ya señalados y actrices, las eficaces Clara Lago y Carmen Machi, ambas con una actuación solvente, pasaron por localizaciones de Sevilla, Guetaria (Vizcaya) y Leitza (Navarra) con una fotografía estupenda que reflejan esos paisajes tan hermosos. 
Los cuatro actores protagonistas realizan un trabajo soberbio. Todos ellos dan vida a unos personajes realistas pero con toques surrealistas y dan una gran proyección a un brillante guión de estos dos vascos conocedores de sus extravagancias, a las que parodian, al igual que ya habían realizado en Vaya semanita, el mítico programa de ETB. 
A estos cuatro se le unen los amigotes de Rafa y los amigotes de la cuadrilla que se hace Antxon en la herriko taberna tras su paso por el calabozo. Con cameos de Aitor Mazo y Telmo Esnal y la participación de actores secundarios vascos como Aitziber Garmendia, Miriam Cabeza, Itziar Atienza, Lander Otaola...

Conjuntamente con los personajes se integra una estupenda banda sonora que se inserta con gran comicidad en los momentos necesarios, una gran fotografía con insuperables paisajes de Euskadi y Sevilla, un vestuario conseguido para el adaptar al niño moño y sevillita de gomina y al abertzale Antxon, y una sencilla pero espléndida dirección de Emilio Martínez-Lázaro con lo que este director vuelve afortunadamente a la senda de la comedia con encanto apostando por lo que los americanos llamarían una “screwball comedy”; es decir, un comedia alocada, casi sin descanso para la risa. 

Y no quería dejar la entrada sin comentar que esta película se mueve entre la comedia y una historia de amor, con un corazón tiende a olvidar las diferencias y a encontrar los rasgos que unen a la gente que transita por los enrevesados caminos del amor, pero resulta más solvente la parte divertida que la zona dedicada al enamoramiento que parece poco consistente y con un final algo flojo. 

En cuanto a la relación padre e hija y a la interactuación entre generaciones son temas tocados tangencialmente que mantienen y justifican la trama y la comicidad. 

La película tendrá segunda parte, puede presumir ya de haberse convertido en todo un fenómeno cinematográfico. La secuela, todavía en fase inicial. La comedia de Emilio Martínez Lázaro superó con creces todas la expectativas aunque ya inicialmente no se descartaban varias partes. "Ya nos lo habíamos planteado antes de estrenar, aunque nunca supusimos que iba a funcionar tan bien, y ahora con más motivo". Y al respecto se han producido más declaraciones: "Hemos empezado a darle vueltas y ha habido un par de reuniones, pero está todo muy verde", indicó Álvaro Agustín, director general de Telecinco Cinema. Ocho apellidos vascos 2, o como quiera que se titule, ya tiene a sus guionistas Borja Cobeaga y Diego San José, manos a la obra, y tienen el listón bien alto. 
Poco más he de decir. Salvo que de los ocho apellidos vascos de mi abuela,  uno de ellos, posiblemente, sería rechazado por Koldo, lo mismo que, a lo peor, rechazaría otro pueblo cercano al de mi abuela, el de Segura por su influencia castellana, y que como andaluz, nieto de vasca criada a la vera del Agaunza, me parece magnífico poner en solfa las tópicos que nos hacen tan pequeños, cuando todos, los unos y los otros, aspiramos a ser grandes.

El material gráfico de esta película es de sus respectivos propietarios, distribuidora Universal Pictures y productora Lazonafilms, Telecinco Cinema, Kowalski Films.

2 comentarios:

  1. Si tu madre tenia ocho apellidos vascos. Digo yo q tu tambien habras heredado los ocho,aunque tu no te los sepas,no los hayas aprendido,siguen siendo parte de lo que eres..

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  2. Si tu madre tenia ocho apellidos vascos. Digo yo q tu tambien habras heredado los ocho,aunque tu no te los sepas,no los hayas aprendido,siguen siendo parte de lo que eres..

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