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miércoles, 30 de octubre de 2024

Tarántula



Jack Arnold es uno de los grandes directores del cine de terror y de ciencia ficción. Se visualiza la presentación lógicamente el género tenía su estudio y este estudio no era otro con la Universal.. tarántula es uno de los títulos emblemáticos del cine de ciencia ficción y una de las obras más conseguidas de las llamadas "Monsters Movies" de los años cincuenta que contó con la dirección del experto Jack Arnold y que supuso el debut cinematográfico de un jovencísimo Clint Eastwood aunque pocos los reconocerán a los mandos del avión que va lanzando napalm,  fumigando al descomunal arácnido que ha llevado al pánico a este área desértica de Arizona. Por cierto no aparece ni acreditado. 

Los que sí están acreditados son John Agar como el Doctor Matt Hasting, la bellísima  Mara Corday como Stephanie "Steve" Clayton, el siempre formal - aquí malvado- Leo G. Carrol como el Profesor Gerald Deemer, Néstor Paiva como el sheriff Jack Andrews, Ross Elliot como Joe Burch, Edwin Rand como el Teniente John Nolan, Raymond Bailey como Townsend, Hank Patterson como Josh, Berta Holland  como Barney Russell y Steve Darrell como Andy Anderson. 

El guion fue escrito por Robert M. Fresco y Martin Berkeley partiendo de la historia creada por el primero y Jack Arnold. La película contó con la dirección en la fotografía de George Robinson, aunque aparece el la fotografía especial de Clifford Stine, la dirección en el arte de Alexander Golitzen y Alfred Sweeney, los responsables del set que fueron Ruby R Levitt y Russell A Gausman y el sonido de Leslie I. Carey y Frank Wilkinson. La edición fue labor de William M Morgan y el asistente al director Frank Shawn. Joseph Gershenson aparece como el supervisor musical, siendo identificado como el productor William Alland. 

La película del año 1955 se inicia en un paisaje desierto desértico en el que aparece un hombre vestido con pijama y que recorre deambulando ese espacio hasta finalmente caer al suelo. Cuando se recupera descubrimos que tiene la cara deformada falleciendo casi de inmediato. Se trata de un hombre gravemente deforme que es encontrado muerto en el desierto de Arizona por lo que el sheriff Jack Andrews  (Nestor Pavia) llama a Doctor Matt Hastings (John Agar  ), un médico de la cercana ciudad de Desert Rock, Arizona, para que examine el cuerpo. Parece ser el del científico investigador biológico Eric Jacobs, un conocido de Hastings. 

Casi cuando llega Hasting al instituto forense se persona, el colega de Jacobs, el Dr. Gerald Deemer ( Leo G. Carrol), que dice que Jacobs murió de acromegalia, pero Hastings no está convencido, ya que la acromegalia tarda años en alcanzar el nivel en el que se encontraba Jacobs. 

Deemer reconoce que el desarrollo de acromegalia en Jacobs fue rápido, en sólo cuatro días, pero insiste en que este tipo de anomalías son de esperarse en ocasiones.

Tras eso Deemer retorna a su casa y laboratorio de investigación en una mansión aislada en el desierto, Allí el doctor y científico Deemer tiene conejos, ratas blancas, hámsteres y una tarántula, todos de enorme tamaño. 


Mientras observa sus creaciones gigantescas aparece el asistente de Deemer, el estudiante de doctorado Paul Lund, ahora está deformado como Jacobs, y ataca a Deemer. En la lucha entre uno y otros se escapan algunos animales entre ellos el que está en una de las jaulas, una tarántula y prendiendo fuego al laboratorio. Lund agarra la aguja hipodérmica que Deemer estaba usando en las muestras de laboratorio y le inyecta el contenido. 

Cuando las llamas envuelven el laboratorio, la tarántula se va y Lund colapsa y muere. Deemer recupera el conocimiento, toma un extintor y apaga el fuego. Esa noche, Deemer entierra a Lund en mitad del desierto.

Tras eso vemos la llegada a la ciudad de una recién llegada a la ciudad, Stephanie Clayton (Mara Corday), que se hace llamar "Steve", y que ha solicitado un puesto de colaboradora en el laboratorio de Deemer. 




El recepcionista del hotel le dice que tendrá que esperar hasta que regrese el único taxi, y acepta que Hastings la lleve, quien también irá al laboratorio de Deemer. 

Tras llegar a la casa / laboratorio, se encuentran con el periodista local Joe Burch (Ross Elliot ), al que conocimos momentos antes en conversación con Hasting y el sheriff, mientras les comenta el por qué no ha sido informado de la muerte de de Jacobs, pero Deemer esquiva sus preguntas sobre la muerte. 

Deemer les dice a Hastings y Clayton que el incendio fue causado por un mal funcionamiento del equipo, y que todos los animales de prueba murieron. También les dice que el otro estudiante colaborador, Lund, dejó su empleo. 

Tras eso Deemer explica su trabajo: el uso de un elemento radiactivo para producir un supernutriente artificial que, una vez perfeccionado, podría proporcionar un suministro ilimitado de alimentos para la humanidad.

Los pequeños incidentes se van produciendo en el desierto como un alud de rocas que está a punto de acabar con la vida de Hastings y "Steve". 

Días después, el sheriff le pide a Hastings que lo acompañe al rancho de Andy Anderson  (Steve Darrell ) mientras investiga los esqueletos de su ganado que han aparecido limpios y con grandes charcos de un líquido blanco y espeso en las cercanías. 

Lo desconocen, pero la causa es la tarántula de tamaño descomunal que es el resultado de una extraña experiencia científica que acelera el crecimiento de los animales y que está asolando el área desértica de Arizona y que ahora ha crecido hasta alcanzar el tamaño de un tanque. Esa noche, la tarántula mata a Anderson y dos hombres dentro de una camioneta.

Al día siguiente, aparecen nuevos restos de animales  y una persona devorados en un rancho, sin carne alguna y con las manchas de líquido blanco cerca. También aparecen restos en camión destrozado, Hastings mira a su alrededor a petición del sheriff y una vez más encuentra charcos del líquido blanco, del que toma muestras. 

Llama a Deemer para pedirle que analice el líquido y la joven Clayton responde. Deemer le tiende una emboscada y le corta la llamada telefónica. 

Hastings regresa a la mansión, y allí ve el cambio físico de Deemer pues está sufriendo graves deformidades acromegálicas. Deemer divulga todo lo que sabe sobre el nutriente y dice que Lund y Jacobs lo probaron ellos mismos en contra de su consejo. 




Hastings lleva las muestras de líquido blanco al Instituto Agrícola de Arizona en Phoenix. Se determina que la sustancia es veneno de Tarántula.

Hastings vuela de regreso a Desert Rock. Al caer la noche, la Tarántula, ahora más grande que una casa, ataca la mansión. Deemer muere, pero Clayton escapa. 

Hastings regresa a por ella en su coche. La Tarántula los persigue por la carretera hacia el pueblo. Los hombres del sheriff interceptan, pero sus armas tradicionales como ametralladoras o dinamita no surten efecto. Se recoge dinamita en la ciudad, pero una explosión lo suficientemente grande como para volar la carretera no perturba a la tarántula. 




Mientras la ciudad es evacuada vemos en el horizonte un escuadrón de aviones de combate de la Fuerza Aérea, que han sido llamados por el sheriff, lanza un ataque con napalm, incinerando la tarántula en las afueras de la ciudad, acabando así la película.

Tarántula es un clásico. Supuso una auténtica revolución en los efectos especiales pues aparecen representados animales e insectos gigantes, enormes y que eran muy novedosos para mediados de la década de 1950. Se utilizaron animales reales, incluidos un conejo y un conejillo de indias en el laboratorio del profesor Deemer, para representar a sus homólogos gigantes en la pantalla. Se utilizaba una Tarántula viva cada vez que se veía moverse a la gigantesca araña. La tarántula era controlada por medio de corrientes de aire expulsadas a través de tubos que hacían que la araña se moviera hacia donde quisieran los técnicos. El rodaje de miniaturas se reservó para primeros planos de su cara y colmillos y para las escenas finales de la araña gigante siendo incendiada por el ataque de napalm del escuadrón a reacción. Las escenas resultantes resultaron más convincentes en algunos aspectos que los gigantescos objetos de utilería utilizados en la película anterior de Warner Bros. estrenada en 1954, Them!La humanidad en peligro de Gordon Douglas.

El director, Jack Arnold, volvió a utilizar este efecto dos años después en El increíble hombre menguante / The Incredible Shrinking Man (1957), que también presentaba un encuentro con una araña que lucha ante un hombre miniaturizado. 

Aunque está ambientada en Arizona, Tarantula se filmó íntegramente en California, y las escenas del desierto se rodaron en Apple Valley. Se filmaron imágenes adicionales dentro y alrededor de las formaciones rocosas de Dead Man's Point en Lucerne Valley, California, un lugar utilizado con frecuencia para muchos western de los años veinte. 


Tarantula hace un uso atmosférico de sus ubicaciones desérticas. Si bien aparece un isótopo radiactivo, se diferencia de la mayoría de las otras características de los grandes insectos de la década de 1950 en que la mutación es causada por la investigación pacífica de un científico bien intencionado, en lugar de por armas nucleares y/o un genio loco. 

Jack Arnold dijo sobre Tarántula: "Decidimos hacer esta película porque, en general, la gente le tiene mucho miedo a las arañas". 

Como curiosidad el cartel de estreno de la película, que muestra una araña con dos ojos en lugar de los ocho normales y que lleva a una mujer entre sus colmillos, no representa ninguna escena de la película final. Y otra curiosidad es la presencia de un jovencísimo y no acreditado Clint Eastwood como jefe de una escuadrilla de aviones que arrasará al animal protagonista. 




La película a menudo se combinaba en un programa doble junto con Running Wild y fue la cuarta película más taquillera en Estados Unidos en ese 1955. 

El crítico de cine Leonard Maltin elogió su ritmo rápido, los efectos especiales y la intrigante trama secundaria de la película. Calificó la película como "Una de las mejores películas sobre insectos gigantes". 

La reseña contemporánea realizada por Variety señalaba que "Una tarántula del tamaño de un granero pone el horror en este programa de ciencia ficción bien hecho, y está escenificado e interpretado de manera bastante creíble, logrando una premisa descabellada con un máximo de credibilidad".

Por mi parte decir que esta es una muestra representativa de lo mucho y bueno que nos dejó Jack Arnold, un poderosos director especializado en cine de ciencia ficción y que se manejaba bien en presupuestos de serie B.




Todos sus película tienen un sólido guion, un  gran desarrollo de la historia, un excepcional clima de terror  en la que la mezcla entre una gran fotografía y excelente puesta puesta en escena lo hacía todo. Gustaba de combinar espacios tanto abiertos como el desierto en este caso o los cerrados con el laboratorio. 

Puede que la resulta no resulte tan trascendente como "La mujer y el monstruo" (1954) o "El increíble hombre menguante" (1957) y "Monster on the campus" (1958), sin embargo, "Tarántula", en sus poco más de 70 minutos, es una película curiosa , por supuesto que entretenida, hija de su tiempo, por la radiactividad y el napalm, que sigue las premisas de cualquier película de Arnold, en la que el espectador que va a ver sus películas va a ver uno a uno de los monstruos que la Universal diseñó para todos nosotros especialistas en complicar la vida a unos personajes que se mueven entre el inhóspito desierto - aunque encuentren en él su belleza como le dice Steve" a Hasting-  o las dependencias de un laboratorio condenado por la experimentación y la naturaleza especulativa de ser humano. 



sábado, 28 de octubre de 2017

Ford Apache


Sí, sí; Ford Apache. No es un error, lo he hecho conscientemente. Es mi personal homenaje a ese gigantesco director norteamericano, enamorado de su Irlanda ancestral, que se presentaba como " Me llamo John Ford y hago western".  Fort es fuerte, pero Ford, en el cine, sólo puede ser John Ford.

Así se presentó el maestro, con su parche en el ojo, su gorra de beísbol y su mordisqueada pipa, en la reunión de la liga de directores donde Cecil B. DeMille pedía la cabeza de Joseph Leo Mankiewicz por comunista. ¡¡¡Qué gran tarjeta de visita!!! Un hombre al que se ha tachado de conservador, militarista, belicista y racista, un apologeta de la violencia, el imperialismo y el colonialismo. Nada más alejado de la realidad, dando la cara por un compañero,  el director por ejemplo de Cleopatra, ante otro compañero al que apreciaba como director, pero no como persona.  

John Ford, o simplemente, Ford, el tuerto, era el director de la luz en blanco y negro - o en color- del , para mi, idolatrado Monument Valley, ese espacio que pude ver desde las nubes mientras cruzaba el cielo camino del Sur de los Estados Unidos. Era el director del galope de la caballería, el hombre que dignificaba y convertía en héroes a los viejos borrachos arrinconados en un pueblo de Irlanda o en una cantina del viejo Oeste, del polvo en el viento y en la ropa de los desiertos de Arizona o México, del silencio o de la apuesta por la sonoridad de los "Sons of Pionners" , de los caminos polvorientos, por los que se mueven , entre otros, John Wayne y Henry Fonda como actores principales, pero siempre acompañados de George O'Brien, Ward Bond o Victor McLaglen o su cuadrilla de navajos.

Aunque fuese rencoroso y obcecado, alcohólico y violento, pero también valiente y generoso y, por lo que aquçi afecta, un gran director. Preguntado en cierta ocasión acerca de sus tres directores favoritos, Orson Welles exclamó: «John Ford, John Ford y John Ford». Es buena prueba del inmenso prestigio que el gran director de ascendencia irlandesa tuvo siempre tanto entre sus compañeros del Hollywood clásico como entre las siguientes generaciones de realizadores ya devorados por la cinefilia, de Martin Scorsese a Steven Spielberg. Es hermoso saber que cuando al crítico José Luis Guarner le anunciaron que le quedaban pocas horas de vida, pidió ver una última vez Centauros del desierto…

Hubo un momento en que John Ford, que había vivido en sus propias carnes la segunda guerra mundial , pensó que debía que rendir un homenaje al Ejército. Y Fort Apache fue la primera película surgida con esa intencionalidad, la primera de la conocida como Trilogía de la caballería, que completan La legión invencible (1949) y Río Grande (1950). De hecho, aunque pudiera parece otra cosa fue una de las primeras películas en reflejar simpatía y respeto por los nativos americanos.

Tras esta vino She Wore a Yellow Ribbon (1949) y Rio Grande (1950), ambas también protagonizadas por Wayne. A pesar de que pudiera ser planteada como una Trilogía "la de Caballería" lo cierto es que , inicialmente,  John Ford no había pensado realmente como una trilogía.  Ford en equipo con Merian C. Cooper lo que realmente planteó fue darle estabilidad financiera a su empresa, Argosy Productions, tras el fracaso comercial de El fugitivo (1947), así que apostó por lo que le había salido bien.

La Trilogía de la Caballería sirvió para etiquetar a John Ford como cineasta «fascista». Para acusarlo algunos de ello por la visión que daba del ejército norteamericano visto como la glorificación del militarismo , colonialista y  genocida. Sin embargo, puede ser todo lo contrario pues por ejemplo en Ford Apache prevalece el clasismo sobre militarismo y sobre el indigenismo. En Fort Apache, el protagonista es un militar clasista cuya obcecación en búsqueda de la gloria queda bien claro que conduce a sus hombres a la muerte. Por otro lado, la visión de los indios  no puede ser más digna.

De ningún modo la Trilogía es un conjunto de «hazañas bélicas» para mayor gloria del VII º  de Caballería. De hecho  Fort Apache es la historia de una enorme derrota.

El guión se inspiró en la historia corta de James Warner Bellah "Massacre" (1947), aunque Ford , sin duda alguna, parece inspirarse directamente en   George Armstrong Custer y su derrota en la batalla de Little Bighorn y su misión suicida.

Para su película John Ford contó en la dirección artística con James Basevi y , como en otras de sus película se hizo productor de la misma junto a Merian C. Cooper - que por cierto había sido oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y de la Fuerza Aérea de Polonia y director de la RKO Pictures ,antes y después de la Segunda Guerra Mundial- por medio de Argosy Pictures que trabajó en este caso bajo el amparo de la productora y distribuidora de la RKO Pictures con un presupuesto de $ 2.1 millones.

La película sigue el guión trazado por Frank S. Nugent siguiendo lo ideado en la ya citada "Massacre"de James Warner Bellah.

La música, papel esencial en todas las películas de Ford, será de Richard Hageman , habitual colaborador de John Ford con el que había conseguido un Oscar por La diligencia y trabajaría en obras anteriores como El fugitivo, y posteriores como "She wore a yellow ribbon", la segunda de la trilogía, y gustaba de componer pensanado en los inmensos espacios abiertos y grandes horizontes , combinando esas melodías con canciones del folklore popular; mientras que el maquillaje lo será de Emile LaVigne.

La fotografía de un colaborador permanente de Archibald "Archie" Job Stout , el gran fotógrafo de exteriores, que combinaba sus trabajos entre los puestos de director de fotografía y trabajos de segunda unidad, y que , como amigo personal de Wayne, está presente en 25 de sus películas. También estará presente en el montaje Jack Murray.

El reparto lo encabeza John Wayne como el Capitán Kirby York  y Henry Fonda como el Teniente coronel Owen Thurday. Junto a ellos habituales de Ford como  Ward Bond como Sgt. Mayor Michael O'Rourke , John Agar como Teniente  Michael Shannon como "Mickey" O'Rourke , Dick Foran como sargento Quincannon , Pedro Armendáriz como sargento Beaufort , Miguel Inclán como Cochise y Victor McLaglen como sargento Festus Mulcahy .

Junto a ellos aparecen Shirley Temple como Miss Filadelfia Thurday, hija de uno de los protagonistas,  Guy Kibbee como el Capitán Wilkens, el cirujano de regimiento , Anna Lee como Emily Collingwood,  George O'Brien como el Capitán Sam Collingwood, Jack Pennick como el sargento Daniel Schattuck , Irene Rich como Mary O'Rourke , Grant Withers como Silas , Meacham Movita como Guadalupe,  y Ray Hyke como el Teniente Gates, ayudante de regimiento

La película comienza en el desierto del Mojave , mientras el Teniente Coronel  Owen Thursday (Henry Fonda) es destinado a un lejano y perdido emplazamiento en la frontera con México llamado Fort Apache. Owen es un hombre ambicioso que ha intervenido en Europa y que quiere conseguir altos honores militares mediante acciones que serán mérito suyo. Se trata de un militar arrogante y detallista, obsesionado con las ordenanzas. En este caso va acompañado por su joven hija,  Miss Filadelfia Thursday (Shirley Temple) que está encantada de poder contar con su padre, tras haber estado dos años alejada de él.

Tras llegar a una cantina perdida en mitad de la nada, y preguntar si es conocida su llegada, le informan de que no es así.

De cualquier manera, su hija se dispone ir al servicio y en el mismo coincide con otro militar. Se trata de un joven  Teniente  Michael Shannon como "Mickey" O'Rourke  (John Agar) que acaba de regresar de West Point. El encuentro entre ambos implicará el inicio de un enamoramiento mutuo.

Tras eso llegan a la cantina tres sargentos veteranos desplazados de Fort Apache con la intención de recibir al hijo de su compañero, otro veterano militar, el sargento O´Rourke  (Ward Bond) . Se tratan del sargento Quincannon (Dick Foran),  el Sargento Beaufort (Pedro Armendáriz) y el Sargento Festus Mulcahy (Victor McLaglen).  Al ver la llegada  Thursday, piensa que les han comunicado su llegada. Sin embargo, ellos lo sacan de dudas pues no sólo no saben nada, sino que informan que el telégrafo ha sido tirado por los apaches. De cualquier manera todos juntos van hacia Fort Apache.

Al llegar el fuerte está siendo dirigido por dos capitanes como el veterano capitán Kirby York ( John Wayne ), muy respetado, y que esperaba ser el reemplazo del comandante saliente en Fort Apache , en ese puesto aislado de caballería de los EE . UU junto con el Capitán Sam Collingwood (George O'Brien) , ambos militares que se integraron en el ejército unionista cuando acabó la Guerra Civil Americana.

Kirby York había ordenado su propio regimiento durante la Guerra Civil y estaba bien calificado para asumir el mando permanente. Para sorpresa y decepción de la compañía, el teniente coronel Owen Thurday  ( Henry Fonda ) viene con el nombramiento del mando del regimiento.

Thursday, graduado de West Point , y que  fue general durante la Guerra Civil, ahora como  teniente coronel no tiene experiencia con los indios que se espera que supervise

De cualquier manera es aceptado su llegada por Collingwood , al que destituye de sus funciones. De cualquier manera, éste y su mujer Emily Collingwood (Anna Lee) tratan magníficamente a Philadelphia, quien al día siguiente se encuentra nuevamente con el teniente segundo Michael Shannon O'Rourke ( John Agar ), el hijo del sargento mayor Michael O'Rourke ( Ward Bond ) quien recibió la Medalla de Honor como comandante de la Brigada irlandesa durante la Guerra Civil, lo que le permitió a su hijo ingresar a West Point y convertirse en un oficial. En cumplimiento del protocolo entrega a la chica una tarjeta de presentación y ésta se enamora de él, casi de inmediato.

Por su parte, Thurday,  consciente de su clase, le prohíbe a su hija ver a alguien a quien no considera un caballero. Pero de todas formas la chica, que recibe un caballo como regalo por parte de la compañía le pide que le enseñe los alrededores. Lo cierto es que en esa salida detectan la presencia de indios apaches en la zona. Estos han quemado a dos soldados en el poste de un telégrafo.

Owen Thursday cuando se entera de la ausencia de su hija y de la compañía de O´Rourke le prohibe salir desde ese momento con el muchacho.

De cualquier forma Kirby, conocedor de los indios, decide investigar por su cuenta y descubre que el delegado del gobierno en la zona, un vendedor , Silas Meacham (Grant Withers) está vendiendo , a pesar de la prohibición, alcohol y armas a los indios, cosa que comprueban "in situ" tanto Thursday como York . Su actitud y su falta de épica ha provocado la reacción del jefe apache Cochise.

Ante la preocupante situación , York y Beaufort ( Pedro Armendáriz) persiguen a Cochise hasta la frontera con México, penetrando en el interior del país.

En un momento dado hay un encuentro con los indios y, finalmente, logran entrevistarse con  Cochise ( Miguel Inclán ). Tras llegar a un acuerdo con el gran jefe apacha , que está rodeado junto a otros, entre ellos Gerónimo Beaufort y York regresan a Fort Apache.

Cuando llegan los suboficiales están organizando una fiesta presidida por el más veterano de todos, el Sargento O' Rourke.

Casi de inmediato Owen Thursday que está en el baile, aunque de mala gana, pues  está entre suboficiales ordena la salida para el día a primera hora, a pesar del consejo de York de tratar a los nativos con honor y remediar los problemas de la reserva causados ​​por el corrupto agente indio Silas Meacham ( Grant Withers ).

La incapacidad de Thursday para represaliar a Meacham efectivamente,  debido a su rígida interpretación de las regulaciones del Ejército que declara que Meacham es un agente del gobierno de los Estados Unidos y por lo tanto tiene derecho a la protección del ejército (a pesar de su desprecio personal por el hombre), junto con los prejuicios y el desprecio que siente hacia la nación apache hace que el alto mando decida ir directamente a la guerra con los indios.

Thursday , ansioso por la gloria y el reconocimiento ordena que su regimiento  esté preparado para  la batalla en los términos tradicionales, ignorando el modelo de batalla de los apaches de Cochise, y apostando por  una carga directa en las colinas, a pesar de las advertencias urgentes de York de que tal movimiento sería suicida.

Ante las advertencias del capitán York , Owen releva a York y le ordena que se quede atrás, reemplazándolo con el Capitán Sam Collingwood ( George O'Brien ).

Cumpliendo las órdenes de Thursday, York saca al joven O'Rourke del batallón, mientras que el resto van a una carga suicida.

Lo pronosticado por Owen Thursday se cumple y el regimiento es casi  aniquilado por los hombres de Cochise, pero algunos soldados logran escapar  a una cresta donde se encuentra el Capitán York. El mismo Thursday sobrevive,  pero luego retorna al campo de batalla para morir con el último de sus hombres atrapados.

Cochise perdona la vida a York y al resto del destacamento porque sabe que York es un hombre honorable.

Un tiempo más tarde, vemos que ahora el teniente coronel Kirby York comanda el regimiento. Reuniéndose con los corresponsales de prensa que han ido para enterarse de la carga heroica de Thursday. York ahora presenta a la prensa al teniente O'Rourke, ahora casado con Filadelfia.

Un periodista le pregunta al coronel York si ha visto la famosa pintura que representa la "Cargo de Thursady". York, a punto de comandar una nueva y ardua campaña para atraer a los apaches, aunque cree que Thursay se equivocó y erró en la táctica  que encabezó contra los apaches por temeraria y suicida, dice , por contra, que el cuadro es precisa y luego recuerda a los periodistas , mientras mira por la ventana, que los soldados nunca serán olvidados mientras el regimiento siga vivo. Acaba así la película.



 Algunos exteriores para el rodaje de la ubicación de la película fueron filmados en Monument Valley , Utah . Los exteriores que involucran al fuerte en sí y al comercial renegado del agente indio fueron filmados en el Corriganville Movie Ranch , un antiguo rancho de películas de Simi Hills que ahora es un parque regional en el valle Simi del sur de California.

También se rodó en espacio protegidos en diversos puntos de Utah, Arizona y California. Destacan algunos sitios como el  Parque Nacional Arches, de Utah, en Shafer Outlook en el Goosenecks State Park en la State Highway 316 de Mexican Hat, en Utah, en el Parque Estatal Dead Horse Point, también en Utah, al igual que en Moab y Kanab, ambas en Utah.

También se rodó en Kayenta, Red Mesa, Teec Nos Pos, y Mexican Water todas en Arizona, y en los Selznick International Studios en el  9336 W. Washington Blvd., Culver City, en California. Las secuencias de batalla se filmaron en el lado de Arizona de Monument Valley, ya que las tasas de seguro para los especialistas en acrobacias eran más bajas allí que en el lado de Utah.

La película fue un éxito de público y de taquilla, y registró una ganancia de $ 445,000 consiguiendo en taquilla $ 3 millones. Y es bien valorada por la crítica del momento y la actual. Entre esta última destaco la de Steve Crum que dice que es "un clásico en sí mismo. Wayne y Fonda están bien. O la crítica de Jeffrey M. Anderson de la que dice que es "una película extraña, que consiste más en desvíos que en una historia real, pero que mostró una nueva inquietud en Ford". Para Michael E. Grost de la que dice que es "Fascinante western cargado de comentarios políticos y sociales".

En cuanto a la producción señalar que la película fue el debut cinematográfico de John Agar . Ya sea porque Agar estaba recién casado con Shirley Temple o porque Ford  quería ponerlo a prueba, el director le llamaba  sin piedad  "Sr. Temple" delante de todos y criticaba su falta de habilidad en una equitación experta. Un día, Agar salió corriendo del set, jurando abandonar la película, pero John Wayne se lo llevó aparte y lo ayudó con algunos trucos de los aspectos más difíciles de su trabajo. John Agar nunca olvidó la ayuda generosa y paciente que John Wayne que le dio como actor joven e inexperto en esta producción. "Me hubiese ido al infierno y regresé por Duke", dijo más tarde. Trabajaron en cinco películas más juntos.

Señalar que poco después, un par de años,  Shirley Temple y John Agar tuvieron un divorcio muy publicitado  con acusaciones de abuso conyugal, infidelidad y alcoholismo.

Igualmente John Ford no se llevaba bien con la esposa de Agar, Shirley Temple , que contaba con 19 años, y con frecuencia ridiculizaba su actuación y por su falta de educación. Para Shirley Temple fue uno de sus primeros roles adultos, y ya estaba embarazada durante el rodaje lo que le preocupaba el montar a caballo o usar un corsé demasiado apretado lo que podría inducir a un aborto espontáneo.

El director de fotografía Archie Stout y John Ford utilizaron material de película infrarroja en blanco y negro, que se desarrolló originalmente para investigación médica y científica, en muchas escenas exteriores filmadas en Monument Valley para realzar las nubes y las formaciones rocosas. No detectaba el color azul, sino que lo registraba como negro, lo que crea espectaculares paisajes y cielos. Fue el fotógrafo mexicano Gabriel Figueroa , que trabajó con Ford en El fugitivo (1947), quien sugirió esta técnica.  Sin embargo, el tono de la piel de los actores parecía demasiado pálido en el infrarrojo, por lo que se vieron obligados a usar un maquillaje muy oscuro para compensar.

Las condiciones del rodaje fueron difíciles, ya que las temperaturas que a veces aumentaban a 115 grados Farenheit  en el día y bajaban a  sólo a 90 grados durante la noche. Además el rodaje se retrasó varias veces por los fuertes vientos y las tormentas del desierto.

La trama de esta película se basó en la Última carga del General Custer o "Custer's Last Stand", siendo Owen Thursday el George Armstrong Custer; lo que sí se hizo  sustituyendo a los apaches por los sioux. El encubrimiento por parte de los supervivientes y de los militares del error por el militar protagonista  está en línea con el encubrimiento de los errores de Custer y la desobediencia deliberada de las órdenes en Little Big Horn.

El fuerte de Fort Apache, construido para esta producción, se mantuvo durante años. Fue reutilizado en docenas de producciones, especialmente la serie de televisión Rin Tin Tin (1954). Estaba ubicado en Corriganville Movie Ranch en Simi Valley, California. Hoy es posible visitar esta ubicación, ya que ahora se administra como City Park en Simi Valley.


John Ford usó navajos para interpretar a los  apaches, considerándolos como "actores naturales" y muy confiables. Él los respetaba y disfrutaban trabajando para él. Les encantaba que se rodara cerca de la nación navajo una película  porque significaba trabajo. Viajarían muchos kilómetros en carreta por un trabajo, y sabían que podían contar con un gran almuerzo con Ford. La película requirió a 200 navajos como guerreros apaches y otras 100 mujeres y niños navajos. Igualmente, también requirió 100 extras no indios como tropas de caballería.

Es la última película protagonizada por Henry Fonda antes de aparecer en la lista gris por su activismo político de izquierda.  Henry Fonda tenía sus propios problemas personales en este momento: falta de roles gratificantes. Además influyó las dificultades del rodaje de "El fugitivo" la que había sido  su última película con John Ford , en (1947), y su completo fracaso en la taquilla. A esto se unía los matrimonios fallidos; alienación de sus hijos y algunos de sus amigos a través de los años. Su biógrafo Peter Collier afirma que "el caballero de caballería con baqueta que jugó en 'Fort Apache' de John Ford era quizás el más cercano a su personalidad fuera de la pantalla en este momento".

Aunque Henry Fonda trabajaría con John Ford nueve veces en el transcurso de sus carreras, el actor encontró frustrante la falta de voluntad del director para ensayar escenas emocionales. Observó que si quería hablar de una escena, Ford cambiaría de tema o le pediría que se callara. Fonda tampoco se sintió cómodo con el lenguaje sucio y las formas de acoso de Ford. "Literalmente, vi lágrimas en los ojos de Henry Fonda en [esta película]", recordó Michael Wayne . "Se dio vuelta y se fue". De cualquier manera, Henry Fonda también admitió que el director fue responsable de algunos de sus mejores trabajos. Los críticos de cine a menudo han estado de acuerdo, señalando que antes de trabajar con Ford,  Fonda era una estrella, pero después de trabajar con él, Fonda era actor.

Aunque John Ford no permitió que sus esposas y novias llegaran a sus lugares, John Wayne pudo traer a su hijo Michael Wayne con él a Monument Valley. Más tarde describió las condiciones difíciles y las largas horas de trabajo de seis días por semana: "Lo único que la gente podía hacer en Monument Valley era trabajar , no había otra distracción. Pero cuanto más áspero era, más parecía que le gustaba a Ford."

El actor John Hudkins se rompió la espalda durante el rodaje, cuando un vagón de municiones a toda velocidad  dio la vuelta y arrastró a las cuatro personas a bordo hacia una pared rocosa (Hudkins se rompió la espalda cuando uno de los caballos cayó encima de él, la escena se mantuvo en la película). Afortunadamente, el doble y el actor ocasional, Ben Johnson,  galoparon y evitaron un accidente potencialmente mortal. Fue recompensado con un contrato de siete años con Argosy y papeles importantes en los años venideros. Hudkins estuvo sin trabajo durante aproximadamente un año mientras se recuperaba.

Como era habitual en John Ford contó con Ward Bond en esta película. Y como los demás recibió su parte de abuso y bromas, no solo de John Ford sino también de John Wayne . Los dos solían burlarse de él sin piedad por   el enorme tamaño de su parte trasera. El corpulento y áspero Bond albergaba ambiciones de convertirse en protagonista romántico, para la diversión de todos, y siguió quejándose a lo largo de la película de que debería haber jugado el papel de Wayne. Ford simplemente lo despidió con el apodo "Grande y doble feo".

John Wayne se entregó por completo a las intenciones y órdenes del director por el que sentía un gran respeto por su talento "Cuando señaló la cámara, estaba pintando con ella", dijo Wayne. "No creía en mantener la cámara en movimiento, movió a su gente hacia la cámara y se alejó de ella"

La secuencia de la música de apertura contiene algunos compases de "She Wore a Yellow Ribbon". Este fue el tema musical de la película del mismo nombre, la segunda de "La trilogía de caballería" de John Ford . De hecho el peso musical de la película es determinante en toda la historia, puede que no tanto como Río Grande, la tercera de la trilogía, pero sí que juega y está presentes en multitud de momentos importantes de la película.

John Ford parecía disfrutar creando dificultades entre el elenco y el equipo comenzando peleas y comportándose de forma abusiva, todo ello , según las malas lenguas, para ser temido y obedecido ciegamente.  Entre ese equipo permanente John Ford contó con el guionista Frank Nugent e hizo que le escribiera biografías completas para cada personaje: detalles del nacimiento, educación, política, hábitos de bebida, caprichos, etc.Aunque trabajarían juntos en 11 películas, John Ford y Frank Nugent no establecieron la misma relación cercana que Ford tuvo con Dudley Nichols , ni Ford tuvo el mismo nivel de respeto por Nugent, a pesar de que Nugent se casó con la hija de Ford. "Una vez que el guión está terminado, el escritor debe mantenerse alejado de su camino", dijo Nugent. "La imagen final es siempre de Ford, nunca del escritor". Sin embargo, Ford tuvo la suerte de recibir las contribuciones de Nugent y Merian C. Cooper al proyecto. Según el guionista Philip Dunne , que trabajó con Ford en ¡Qué verdad era mi valle! (1941), "Ford realmente no entiende los guiones. No tiene sentido de la historia. Tiene un gran sentido de las escenas. Pero Ford nunca debería ser el productor de sus películas".

John Ford despidió al actor / director Paul Fix mientras el equipo estaba filmando en Monument Valley. El guionista contrató a un estudiante de antropología de la Universidad de Arizona como su guía. Después de regresar, Ford le preguntó si creía que había reunido suficiente información. Cuando Nugent respondió que sí, Ford le dijo: "Bien. Ahora olvídate de todo lo que leíste y comenzaremos a escribir una película".  Como preparación para escribir el guión de la película, John Ford hizo que Frank Nugent leyera 50 libros sobre el período y escenario de la historia y lo envió a Arizona para estudiar la cultura Apache.

Frank Nugent sintió que John Ford tenía ideas vagas de historias en mente pero no sabía cómo desarrollarlas, por lo que su método de trabajo se convirtió en una rutina simple: escribir una escena aproximada, y luego enviarla a Ford para que comentara. Se centró principalmente en el desarrollo del carácter, consciente de que Ford odiaba la exposición y que proporcionaría gran parte de su propio diálogo.

Mientras Frank Nugent completaba el guión, John Ford fue a buscar lugares en Monument Valley. Completamente consciente de que necesitaba un generador de dinero para mantener a Argosy solvente, Ford pasó seis meses planificando cuidadosamente un guión de rodaje y configuraciones previas a la producción para poder recortar su presupuesto de $ 2.8 millones a $ 2.1 millones y acortar el calendario de rodaje planificado de 77 días a 44.

En este universo paralelo a Ford, jugó un importante papel Danny Borzage , hermano del director Frank Borzage , a quien John Ford contrataría como un músico para que Danny pudiera tocar las canciones favoritas del director en el acordeón entre tomas para mantener vivo el ambiente. Michael Wayne recordó que a veces el sonido del acordeón de Borzage, o alguien que canta sin acompañamiento, sería todo lo que traspasaría el silencio por la noche, mientras los rayos de calor brillaban en la distancia.

En 1953 RKO reeditó esta película en una doble factura con otra western, Sangre en la luna (1948), protagonizada por Robert Mitchum , Barbara Bel Geddes y Robert Preston , con el lema "Two Rip-Roaring Action Hits!".

El censor de películas Joseph Breen tuvo algunos problemas con el guión. Estaba preocupado por una escena de los hombres que trabajan en una pila de estiércol como posiblemente ofensivo e insistió en que una escena con los dos soldados muertos se manejara discretamente sin ningún de morbosidad. También dio órdenes de que no se mostrara ningún inodoro en la pantalla y que las escenas de bebida se mantuvieran al mínimo. Breen también instruyó a John Ford para mantener un contacto constante con Mel Morse, director regional de la American Humane Society, con respecto a cualquier escena que involucre caballos u otros animales.

John Ford contrató a dos médicos de Los Ángeles para supervisar a su equipo  de 600 personas en Monument Valley, donde la compañía trabajaba a 135 grados centígrados.

El presupuesto original de la película era de $ 2.8 millones, y por su trabajo, a Shirley Temple , John Wayne y Henry Fonda se les pagaron $ 100,000 cada uno, mientras que Victor McLaglen recibió $ 75,000.

Ben Johnson , que interpreta al sargento Tyree en La legión invencible (1949) y  al soldado  Tyree en Río Grande (1950), también aparece en esta película, aunque no como actor, sino como doble de Henry Fonda en esta película, pues era ex jinete de rodeo descrito como "el mejor jinete de Hollywood".

John Ford se aseguró de que la historia incluyera varios personajes irlandeses; quería incluir "un poco de Americana" al describir el tipo de irlandés-estadounidense que se dirigió hacia el oeste después de la Guerra Civil.

George O'Brien , como el Capitán Sam Collingwood, era en realidad un viejo amigo de John Ford que protagonizó la película muda  El caballo de hierro (1924), salió de su retiro para interpretar al comandante del fuerte reemplazado por Henry Fonda en esta historia.

El primer ayudante de cámara William H. Clothier se convirtió en el director de fotografía favorito de John Wayne después de esta película. Trabajaron en 17 películas  juntos.

La película está reconocida por el American Film Institute en las  listas de 2008 sobre las 10 principales 10 de AFI en los western. La película consiguió el premios de estar nominada por su guión por el Sindicato de Guionistas (Writers Guild of America, WGA) en la persona del guionista Frank S. Nugent .

La película fue galardonada con el Premio al Mejor Director y al Mejor fotografía en el Festival Internacional de Cine Locarno de Locarno, Suiza .

El crítico Bosley Crowther del The New York Times dijo de ella que   "El Sr. Ford nunca nos decepciona. Cada episodio, cada detalle del drama y de los personajes está realizado con firmeza y vigor."

Fort Apache es sobre todo una crítica de la tiranía, de la autoridad ejercida despóticamente por Thursday, es decir, del autoritarismo, sin consideración por el sentido común y lo que hoy se denomina “inteligencia emocional”.  La diferencia entre el general degradado Owen Thursday, que llega entre amargado y resentido a Fort Apache para ser su comandante, y el propio Ford, es que Thursday -interpretado por otro tipo con reverso tenebroso, Henry Fonda- es un elegante patricio yanqui allá donde Ford parecía un patán desaseado (un “irlandés de chabola” lo describirá no de sus numerosos enemigos).

La película contiene un reconocimiento a ciertos valores que encarna Thursday: la disciplina, el orden, el rigor, el coraje, variables todas ellas que tienden a perderse en un ambiente relajado, llevando con ello al descuido, la molicie y la ineficiencia.

A pesar de que Fort Apache es una respuesta en toda regla a la imagen idílica que de Custer habían mostrado Raoul Walsh y Errol Flynn en Murieron con las botas puestas (1941), tanto la interpretación de Fonda, al igual que siempre sublime, como la delineación del personaje por parte de Ford no se ceban con el personaje haciendo de él una caricatura histriónica: Thursday se pasa la película disculpándose con todo el mundo  y, por último, su final es heroico y ejemplar. Ford nos está diciendo que así debe morir un oficial de caballería de los Estados Unidos de América, que puede ser incompetente y soberbio pero jamás cobarde. Por ello mismo, el capitán York, que “hereda” Fort Apache, representa el ideal militar para Ford: alguien que es capaz de poner el bien común por encima de las aspiraciones egoístas, que prefiere un mal acuerdo a una buena batalla, que es respetuoso con el Otro (sea sudista o indio navajo) siempre que se mueva por los universales del honor y la gallardía, la bravura y la nobleza. Pero que también, y aquí recoge el modelo “West Point” que representa Thursday, es capaz de imponer disciplina, jerarquía y orden en una institución como la militar -en esto igual, aunque en distinto grado, a la escolar- que exige caracteres templados y hábitos enraizados. El valiente no nace, se hace.

Al final de Fort Apache, York no sólo justifica aparentemente a Thursday sino que viste como él. Sin embargo, la interpretación de John Wayne (que desde Río Rojo (1948) de Hawks había demostrado lo sutil y profundo que podía ser), nos obliga a “leer entre fotogramas”: Ford defiende la autoridad, no el autoritarismo; defiende a los indios, dando una imagen de Cochise, el jefe de los indios, como de auténtico gentleman y estadista frente al histérico Thursday; hace todo lo posible para integrar a las minorías, ya sea a los soldados “sudistas” -a los que entierra, por ejemplo, con su propia bandera y no con la de barras y estrellas- o, claro, a los irlandeses, los únicos que, en todo caso, deberían protestar por el retrato que de ellos hace Ford: bravucones, alcohólicos, pendencieros, machistas, buenos soldados, regulares oficiales por su tendencia a a discutir las órdenes... en fin, como él mismo.

La visión que Ford da de los soldados los reviste de enorme dignidad (soldados e indios, para Ford, son seres especulares, cada uno con su propio estilo de vida, pero que comparten la misma valentía, la misma vida nómada y el mismo componente gregario como sustrato ético).


También es cierto que Ford no juzga lo correcto o incorrecto de la indudable rapiña que se hizo a los indios: Ford no es un historiador sino un poeta, y los poetas juegan con los arquetipos y no con las realidades. Lo que a él le interesa de los soldados no son los motivos de sus actos sino la vida que llevan. Y ahí es donde se encuentra la poesía, la poesía que Ford compartió con muchos otros grandes artistas (cineastas, literatos) cuya ideología fue profundamente conservadora y burguesa: la considerable simpatía y comprensión, casi envidia, que sintieron por aquellos que no eran como ellos porque no podían serlo, porque no tanto sus elecciones vitales como los condicionantes de su existencia los convirtieron en lo opuesto a ellos.

En esta como en toda la trilogía nos movemos sobre espacios comunes,  fuertes fronterizos gobernados por el   7º de Caballería; se basan siempre en historias de James Warner Bellah, un autor de novelas del oeste muy popular en su época; John Wayne es el protagonista de las tres, si bien en la primera comparte peso estelar con Henry Fonda; se repiten los secundarios, incluso los rostros de figuración, de una película a otra: el más emblemático, el entrañable Victor McLaglen, sale en las tres; las canciones populares que tanto amaba Ford y que la tropa canta continuamente pasan de un film a otro, e incluso dan título al segundo: La legión invencible se llama, en realidad, Ella llevaba una cinta amarilla; de una a otra van saltando, los encarne el mismo actor o no, el mismo prototipo de personaje: el sargento mayor que supone prácticamente la mascota del regimiento; el joven oficial en formación; la muchacha enamorada de éste; el soldado experto en caballos y rastros; el médico lúcido y escéptico… Y por supuesto, el capitán que sabe juzgar a los hombres de un vistazo y que en todo momento sabe cómo conviene tratar a cada uno: no por casualidad se construyen los carismas.

Fort Apache recrea la historia de la famosa derrota sufrida por el general Custer en la batalla de Little Big Horn a manos de los sioux de Caballo Loco  . El guión hace que el Custer del relato sea un altivo oficial, el coronel Owen Thursday, el cual, sin que se concreten nunca los motivos, ha sido degradado del generalato y enviado al último rincón del mundo, a un puesto polvoriento que, sin embargo, desde el primer momento decide que será su plataforma para volver a la cúspide.


El film se desarrolla en dos niveles. El primero sigue la trayectoria del protagonista hacia el desastre, y lo hace poniendo bien claro su clasismo (se niega a aceptar el amor de su hija por un joven oficial que es hijo del sargento mayor del fuerte: a sus ojos, un plebeyo), su racismo (que le lleva incluso a obligar a su capitán a violar la palabra dada a Cochise: un indio no tiene honor que pueda ser herido) y su resentimiento por la ofensa que para él supone ese puesto. El capitán York, precisamente, supone su espejo inverso, puesto que él sí es un oficial respetado por sus hombres, que conoce bien el territorio por el que ha de velar y a los indios, a los que respeta sin paternalismo. Henry Fonda como el clasista Owen ThursdayFord, tan amigo de narrar (como todos los grandes directores) a través de los gestos y no de las palabras, remarca ese contraste mediante diversas secuencias paralelas: ambos hombres interrumpen sendos bailes del fuerte con su llegada, pero si la presencia de Thursday provoca incomodidad, la de York supone una explosión de cariño; los dos se entrevistan con Cochise, pero mientras York trata al indio en pie de igualdad, Thursday hace que le instalen una silla de campaña para poder sentarse y exhibe una nada disimulada impaciencia mientras hablan los intérpretes. Eso sí, Ford tiene el acierto de no hacer a Thursday unidimensional, mediante varias decisiones en el final: la de librar al joven oficial enamorado de su hija del puesto de vanguardia y, por tanto, de la muerte; y el gesto de valor con que, pudiendo salvarse al comprobar su completo error al provocar batalla, acude junto a sus hombres para morir junto a ellos.

El segundo nivel del film se corresponde con la descripción de la vida cotidiana de esos hombres: Ford sabía bien que la mejor forma de concernir al espectador en una tragedia colectiva es personalizar a ese colectivo, individualizar a sus tipos, hacerlos cercanos gracias a esa capacidad que tenía para el dibujo de las psicologías sencillas (nunca simples) y su inclinación a contrapesar la tensión con la distensión (la impagable relación de los sargentos con los jóvenes reclutas) o con el romanticismo (la historia sentimental). En la conclusión, el capitán York, ahora en el puesto de mando heredado de Thursday, recibe a unos periodistas que vienen a cubrir el inicio de la campaña contra esos mismos indios que vencieron en la anterior batalla. Conclusión que se inicia con un plano de un retrato del fallecido Thursday, glorificado como quería, como un héroe: los periodistas asaetean a York a preguntas sobre la heroica carga de su antiguo superior, y uno de ellos, ebrio de patriotismo, le pregunta si conoce otro cuadro, de gran éxito en Washington, que reproduce su heroica carga contra los indios. «Exacto en todos sus detalles», contesta York. La ironía es clara: la mirada de Wayne se basta para que el público comprenda que, como jefe del mismo regimiento que casi fue exterminado por su incompetente ambición, su misión no es otra que aceptar el baño de moral que siempre suponen los heroicos sacrificios y aprovecharlo en bien común del pelotón de desheredados que, sin aspirar jamás a la gloria individual, son los que al final deben hacer el trabajo duro.

Reconozco que es una magnífica película. Una recomendación: veánla en versión original, pues escucharemos diálogos en español. Por supuesto,  los de Beaufort (Pedro Armendáriz)  y la  de Cochise (Miguel Inclán), pero en la que, incluso, escuchamos ligeramente al mismo John Wayne. Y otro dato, aunque fuese por los grandiosos bailes o el tono cómico que domina en los papeles de los sargentos  merece ver una y mil veces. En este caso vemos que sí se cumple lo que trasciende de la película: cuando la realidad se convierte en leyenda, se cuenta la leyenda.



domingo, 5 de marzo de 2017

Johnny Reno


Estaba pasada la medianoche y aún no tenía sueño, así que busqué entre los grabado en mi nube de Movistar+ y encontré este western que posiblemente grabé al ver que en el mismo actuaban Dana Andrews y Jane Russell, así como un clásico del cine de terror de los años carente, Lon Chaney Jr así que la grabé. La película se trata de Johnny Reno. 

Se trata de un western del año 1966 producida por AC Lyles Productions y Paramount Pictures distribuida por Paramount Pictures . De hecho la grabé del Paramount Channel. Se trata de una película dirigida por RG Springsteen o sea Robert G. Springsteen (8 de septiembre de 1904 en Tacoma , Washington - 9 de diciembre de 1989 en Los Ángeles, California) , un director estadounidense especializado en películas de serie B películas y programas de televisión, aunque de amplio recorrido ya que comenzó a trabajar en Hollywood durante la década de 1920. Fue contratado por Fox Studios como asistente de vestuario. 

En 1936 se pasó a la dirección y trabajó como segunda unidad , o asistente, ´siendo director de numerosas películas de bajo presupuesto B firmando gran parte de ellos como Bud Springsteen. En 1945 Springsteen se convirtió en un director principal y con un wsetern de serie B, Laredo´s Marshall. De 1945 a 1968, Springsteen fue un prolífico director en el Hollywood de esa época trabajando en este género siendo su último trabajo como director en 1968 con un episodio de la serie de televisión Gentle Ben . 

La película está producida por AC Lyles, un reputado productor de cine y televisión estadounidense también con amplia carrera en westerns durante la década 1950 y 1960. Lyles comenzó a trabajar para los estudios Paramount tras terminar sus estudios de secundaria y en 1954 se convirtió en asistente de producción en la película La montaña siniestra, protagonizada por Spencer Tracy y Robert Wagner. Su primer trabajo como productor fue en la película Atajo al infierno (1957), dirigida por James Cagney. También produjo nueve episodios de la serie western Rawhide en 1959. 

En marzo de 1988 Lyles fue premiado con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en Hollywood Boulevard, siendo su último trabajo como consultor de producción en la serie de televisión de David Milch , Deadwood, entre los años 2005 y 2006 y que fue una de mis primeras entradas en este blog. 

Fue su productora la A.C. Lyles Productions y la Paramount Pictures las responsables de esta película. La película contó con un guión escrito por Andrew Craddock , Steve Fisher y AC Lyles. La música está atribuida a Jimmie Haskell, con una canción de inicio que recuerda a un melódico Elvis Presley. La fotografóa estuvo a cargo de Harold E. Stine y el montaje por Bernard Matis. 

El reparto de lujo, aunque ya en decadencia, está intregrado por otroras estrellas del Hollywood dorado y lo encabezan Dana Andrews como el Marshall Johnny Reno, la bella Jane Russell como Nona Williams, Lon Chaney Jr. como el Sheriff Hodges , John Agar como Ed Tomkins, Lyle Bettger como el alcalde Jess Yates, Tom Drake como Joe Conners, Richard Arlen como Ned Duggan, Robert Lowery como Jake Reed, Tracy Olsen como Marie Yates y Regis Parton como Charlie, el camarero. Igualmente participan Rodd Redwing y fue la película final de Edmund Cobb, un actor que apareció en más de 623 filmes entre 1912 y 1966, año de rodaje de éste. 

La película con una leyenda que habla de la importancia del papel de los US Marshalls en la historia de la frontera oeste de los Estados Unidos, y de inmediato vemos cabalgando a Johnny Reno (Dana Andrews) el protagonista del relato como Marshall fronterizo que viniendo desde Kansas City se encuentra atacado por dos hermanos "desperados", dos hombres ocultados detrás de las rocas, que están siendo perseguidos por una partida que los buscan. 

En el tiroteo que se inicia sin previo aviso muere uno de los atacantes, uno de los hermanos Conners, mientras que el otro Joe Conners (Tom Drake) queda herido en el brazo queda detenido bajo custodia de un Marshall que reconoce que no lo buscaba, pero que al ser atacado se ve en la obligación de detenerlo y llevarlo a Stone Junction, la localidad de donde procedían los Conners. 

Durante el trayecto a Stone Junction son atacados por una tribu de indios que lo buscan, y que tras parlamentar con Reno, lo dejan bajo su custodia. Joe Connors le dice que teme ser sacado de la cárcel y ser linchado por la gente furiosa del pueblo. El cautivo ( Drake ) le revela que su compañero muerto era su hermano , ya que los Connors, son perseguidos por una partida de nativos americanos como venganza de un asesinato del hijo de un jefe indio local que ellos no cometieron. 

De cualquier manera se dirige a la ciudad de Stone Junction, donde los Connors están acusados ​​de haber cometido el asesinato . Nada más llegar el sheriff de este pequeña localidad el Sheriff Hodges (Lon Chaney Jr.) asume con reticencias eso de velar por la seguridad de un peligroso delincuente que está a su cargo. La gente del pueblo, indignada por el delito cometido por este presunto delincuente, pretende lincharlo sin más miramientos. 

Pero Johnny Reno, como US Marshall, al enterarse se le acusa de un delito de asesinato de un indio, por lo que corresponde a su jurisdicción, la federal, decide que ha de velar por su seguridad. Johnnny Reno se da cuenta que a pesar de que los los ciudadanos de Stone Junction, formalmente, le agradecen a Reno haber traído a Connors, pero insisten en que el hombre debe ser juzgado y ejecutado por el asesinato y luego entregado su cuerpo a los indios.

También Reno percibe que el sheriff local, Hodges ( Chaney ), es un hombre débil y conciliador así que insiste en que el hombre debe ser llevado a Kansas City para juicio, ya que el asesinato de un indio es un crimen federal . Esto disgusta a los ciudadanos, que rápidamente se vuelven hostiles a Reno, y le urgen a abandonar la ciudad rápidamente, algo que Reno se niega a llevar a cabo. 

De hecho su deseo de llegar allí está vinculado con la noticia de que la dueña del salón de la ciudad es Nona Williams ( Russell ), una vieja amiga, y algo más, siendo esa la razón por la que había llegado a Stone Junction en primer lugar. 

Cuando va al bar a buscarla, ve la hostilidad en las personas de parte de los convecinos de Stone Junction, siendo el más agresivo y reticente a su presencia el mismo alcalde Jess Yates (Lyle Bettger), con quien tiene una brutal pelea en el bar, y al que derrota. 

Tras la pelea, y tras lavarse y quitarse la sangre de unas heridas imperceptibles, marcha al rancho propiedad de Nona Willians, con la que se reencuentran . Ella le explica que cuando lo abandonó tras liberrar a su hermano se equivocó, pues su hermano no era trigo limpio. Y que tras romper con él acabó allí ejerciendo la prostitución en el saloon local, que ahora es suyo. 

Tras el reencuentro Reno se ve sorprendido por la presencia de dos hombres armados que lo quieren detener. La intención de ello es que mientras esté retenido, poder asaltar los hombres del pueblo la oficina del sheriff y linchar a Connors. Él les dispara y se apresura a regresar a la ciudad justo a tiempo para evitar el linchamiento. 

Ante eso, los ciudadanos que se habían resistido a la idea de matar a un Marshall de los Estados Unidos , por que era probable que provocara una fuerte reacción por parte del gobierno, ahora se sienten más desesperados, ya que, según dicen, temen que los indios ataquen la ciudad. 

Así que el alcalde ordena que todas las mujeres, niños y ancianos sean evacuados dejando sólo a los jóvenes que se comprometen a defender la ciudad. Nona Williams se niega a salir, y se queda a atender su salón. 

Johnny Reno entonces descubre que los habitantes de la ciudad que se marchan son los inocentes, pero no aquellos que acusan a Connors de haber cometido el asesinato. Tras hablar Reno con con Joe, quien le explica como fue el incidente, deducen que todo fue producto de un complot ya que el asesinato del hijo del jefe indio se había producido porque la hija de un prominente local, Jess Yates ( Bettger ), se había enamorado del hijo del jefe. Lo habían matado para impedir que se celebrara un matrimonio. 

Johnny le dice a Connors que los ayudará a luchar por su libertad. Para defenderse están únicamente Reno y Connors, al que se les une el Sheriff, que ha decidido aceptar las responsabilidades que su insignia implica y ayudar a sostener la ley. 

Los vecinos rodean la oficina del sheriff y lo atacan cayendo varios hombres simpatizantes con la causa el alcalde. El sheriff también es asesinado en el enfrentamiento, dejando sólo a Connors y a Reno contra los ciudadanos armados que piden la muerte de ambos. Mientras están rodeados y son atacados por todos lados, Johnny Reno se defiende con dinamita. 

Tras un momento de dudas, Connors golpea a Johnny para enfrentarse el sólo y cara a cara con el alcalde y sus secuaces. Cuando parece que todo acabará y mal, se personan los indios llegan con un cautivo que ha revelado bajo tortura lo que realmente había sucedido. Los indios y los ciudadanos comienzan a luchar. 

En el tiroteo resultante son todos muertos, excepto el alcalde que finalmente cae tras quedar enredado entre la soga que habían preparado para Joe. Tras aclarar todo Reno y Connors quedan libres. Al final Reno y Connors van a explicar lo ocurrido a las mujeres y los niños que se refugian en un cercano fuerte abandonado. A pesar de que Marie Yates (Tracy Olsen) se resiste, finalmente, atiende a razones pues sospechaba la verdad. 

Por último, como Reno y Nona Williams salen del fuerte a la puesta de sol para comenzar una nueva vida juntos. Acabando así la película. 

La película fue rodada en Techniscope ya que era más barato que CinemaScope y en los Paramount Studios - en el 5555 Melrose Avenue, de Hollywood, , así como el Parque Natural de Vazquez Rocks - en Agua Dulce, California, así como en Santa Clarita, también en California. 

La película tuvo su estreno en los Estados Unidos entrenándose el 9 de marzo de 1966 en Nueva York, no llegando a estrenarse en cines en España. Según la web de Paramount Channel se trata de un Western de ajustado presupesto dirigido por uno de los grandes especialista en este campo, R.G. Springsteen ("Espuelas negras"). 

Se trata de uno de los trece westerns de bajo presupuesto producidos por AC Lyles en los años sesenta. Ese bajo presupuesto hace que los escenarios naturales sean escasos, los colores sobre todo de la sangre en ocasiones chillones, como si fuera de la Hammer, las muertes no especialmente trabajadas. Puede que lo mejor sea la pelea entre Andrews y Lyle Bettger como coreografía, pero exenta a pesar de la sangre de heridas algunas, así como el baño de la que retuvo Jane Russell, pero cuyo vestuario limitado, es cierto, que se nos cuenta que se desarrolla en dos únicos días, la película, pero... 

La web , al igual que yo, resalta que lo más interesante del filme es ver a estos dos antiguos astros del celuloide como Dana Andrews y Jane Russell - ahora bastantes envejecidos- que componen el trío protagonista que completa Lon Chaney Jr., otro astro de la etapa dorada del cine de terror de los años 40. Se trata del séptimo de los 13 westerns de bajo presupuesto que AC Lyles produjo para Paramount a bajo precio a mediados de los años sesenta. Posiblemente son los últimos westerns de serie B rodados en los Estados Unidos ante el empuje de los espaguetis westerns que esos mismo momento se hacía en Europa, sobre todo en Almeria, tierra de cine como pocas. 

El crítico Dennis Schwartz comentó que se trataba de un western que está por debajo de la media, que ni siquiera sus estrellas pueden salvar. Es cierto, no deja de ser un rutinario entretenimiento de un maestro artesano. Poco más.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Ella portaba una cinta amarilla


Hace años se hizo famosa una canción que iba sobre una cinta amarilla. La cinta amarilla hacia referencia a las cintas que colocaban los familiares o novias de los solados norteamericanos que estaban en el frente, creo que de Vietnam. Sin embargo, en esta ocasión la cinta amarilla hace referencia a la que porta Olivia Dandridge en su pelo con el objeto de mostrarle a su amado, que piensa en él. Hasta el final no sabremos quién es. Es evidentemente un toque de lirismo de John Ford, ese director tuerto que decía que sólo hacía western. Esta claro que no decía la verdad, hacía muchas cosas más que películas del oeste. Dirigía películas de amor, de compañerismo, de comedia, de irlandeses, de pobreza, de grandeza, de venganza o de respeto al pasado. En resumen, hacía películas, grandiosas películas que han pasado a la historia como clásicas y de las que ya hemos realizado alguna mención como aquella del “Hombre tranquilo”. 

La película conocida en España como “La legión invencible” y que llevaba como título original “She Wore a Yellow Ribbon”, es decir, “Ella lleva una cinta amarilla”, es una película de 1949 protagonizada por John Wayne y dirigida por John Ford. La producción estuvo en manos del propio Ford y de Lowell J. Farrel y Merian C. Cooper para la Argosy Corporation y la RKO, compañía que la distribuye. 

El maestro Ford se basó en un guión de James Warner Bellah. Especial relevancia tiene el capítulo de la música y, sobre todo, de la fotografía que estuvo a cargo de Richard Hageman y de Winton C. Hoch, respectivamente y que desarrollaremos más tarde. 

La película de 103 minutos de duración está protagonizada por parte de la “troupe” de Ford, formada en este caso por John Wayne, Joanne Dru (Olivia Dandridge) , John Agar (Lt. Flint Cohill) , Ben Johnson (Sargento Tyree) , Harry Carey Jr. (2nd Lt. Ross Pennell), Victor McLaglen (Top Sgt. Quincannon), Mildred Natwick (Abby 'Old Iron Pants' Allshard), George O'Brien (Major Mac Allshard) y Arthur Shields (Dr. O'Laughlin) y Jefe John Big Tree ( Chief Pony That Walks).

La acción se sitúa en 1876, unos meses después de la derrota de Custer, en un territorio desértico castigado por los indios que ahora tras la victoria en Little Big Horn están envalentonados. Después de la muerte de George Armstrong Custer en 1876, parte del 7º Regimiento de Caballería se encuentra bajo el mando del capitán Nathan Brittles (John Wayne), un oficial al que en seis días pasará al retiro en el fuerte Starks. Tras ello abandonará definitivamente la vida militar. 

Es el capitán Nathan Brittles un viejo oficial abatido dada su retirada y sin un destino claro por carecer de un sitio donde ir y con quien ir. Se lo está pensando y parece optar por California, pero podría ir a cualquier lugar o a ninguno. Se retira del ejército y mira hacia atrás con nostalgia y con tristeza (su mujer está muerta y parece que sus hijos está enterrada en el fuerte. 

El futuro es de pura soledad, su única familia es la que vive en el fuerte. En esta semana debe realizar su último servicio: conducir a Sudross Weells a Abby (Mildred Natwick) la esposa de su superior, el mayor Mac Allshard (George O'Brien), , y a la sobrina de éste, Olivia Dandridge (Joanne Dru) para que aborden una diligencia con rumbo al este del país. También se le recomienda expulsar a nativos cheyennes que con otras tribus (kiobas, apaches, comanches,…) merodeaban en la zona que acaban de asaltar la diligencia que traía al pagador del ejército; la encomienda no satisface al capitán Nathan Brittles y muy a pesar de las protestas de éste la realiza. 

Antes de salir Olivia se pone, además de un traje que llama la atención del capitán (“Permítame que le diga que lleva usted la vestimenta más asombrosa que jamás he visto” ), un lazo amarillo en honor de su enamorado. Enamoramiento que se disputan desde antes de la salida dos tenientes, Lt. Flint Cohil (John Agar) y Ross (Harry Carey Jr.). 

Desde la salida el camino se presenta dificultoso en parte por la pesada carreta que ralentiza el paso, en parte por lo abrupto del terreno y la presencia de los indios que aparecen desplazándose, al igual que los bisontes. Del grupo sale un observador y, a su vez, recibe a un grupo de soldados que son perseguidos y atacados por los indios. Al llegar al punto de partida de la diligencia el puesto ha sido atacado. 

Al final misión se ve frustrada por acciones bélicas de los nativos. Entre medias se ve como un intermediario que intenta vender los rifles de repetición es asesinado por los indios. Además, tratará de alcanzar el tercer objetivo de su misión. 
De regreso en el fuerte Starks con parte de la compañía y con las damas, Brittles quiere volver por una patrulla que ha dejado al mando del teniente Flint Cohill (John Agar) en Paradise River. Sin embargo, el Mayor Mac Allshard se lo impide pues esa noche pone fin a su vida como militar. Desoyendo en parte las órdenes del mayor y sabedor que todavía le quedan unas horas como capitán, decide el arresto de su compañero de armas el Sgt. Mayor Quincannon (Victor McLaglen), al que también le quedan unas semanas como militar para protegerlo. El capitán se marcha en apoyo de sus hombres, y trata de llegar a un acuerdo de paz con los nativos y logra entablar conversaciones con Pony-That-Walks (Jefe John Big Tree), sin éxito. El jefe de dice, además de su cercana senectud, "Tú venir conmigo. Cazar muchos búfalos. Emborracharnos juntos. ¡Aleluya! ¡Aleluya!". Pero no puede impedir la guerra. 

Ante el fracaso, decide embestir a los indios quienes al final son forzados a regresar a sus reservas. Tras despedirse un mensajero lo retiene en el camino pues en el fuerte Starks, Brittles ha recibido una carta del Departamento de Guerra del país con un nuevo nombramiento y un ascenso como nuevo oficial de mayor rango. A su llegada al fuerte una fiesta se celebra en su honor, tras el baile de rigor, el se retira para volver a regar las flores de la tumba de su mujer y un elogio a la caballería pone fin a la película. 

Se trata de la segunda película de la "Trilogía de la Caballería", del tándem John Ford y John Wayne—después de Fort Apache (1948) y antes de Río Grande (1950)—. El título original está tomado de la segunda estrofa del himno que acompaña los créditos iniciales. Obtuvo el Oscar a la mejor fotografía en color. 

Miguel Ángel Palomo en el Diario “El País” dijo de ella que era "De insólita belleza plástica (...) una de las películas de Ford más amargas y radicales. Una obra maestra." Brendon Hanley en Allmovie señaló que «La segunda de la 'trilogía de la caballería' de John Ford y John Wayne le otorga a Wayne la oportunidad de demostrar su talento como actor, y no desilusiona». 
Paul Brenner en filmcritic.com dijo «El desempeño de John Wayne demuestra sin ninguna duda que es un gran actor» e igualmente señaló que «A pesar de sus evidentes defectos, La legión invencible se sobrepone, y concluye rebosante del western tradicional». 
La legión invencible es un western melodramático realizado al mejor estilo de John Ford. La obra constituye un homenaje a la caballería, a la importancia de su misión en la creación del país, a los enormes sacrificios asumidos por sus hombres. 

El protagonista encarna las virtudes del cuerpo: lucha sin tregua, planea las acciones con inteligencia, las ejecuta con precisión, vela por la seguridad de los hombres y practica la constancia hasta sumar 40 años de servicio. Pese a su fuerza, es un ser humano que lleva en el alma el desgarro de la pérdida de su mujer e hijos, cuya sepultura visita con frecuencia. La próxima jubilación será su último calvario: fuera del batallón no tiene nada. 

La obra combina momentos épicos (salida del batallón del fuerte, dispersión de los indios, galopadas de Ben Johnson), los humorísticos (roces de Flint y Pennell, y sobre todo la acciones del sargento borrachín y pendenciero Quincannon) y líricos (visitas del capitán al camposanto). El homenaje a la caballería incluye una apuesta clara por la paz. "Somos viejos para hacer la guerra, pero podemos impedirla", le dice Brittles a Caballo Loco. 

La fotografía, ganadora del Oscar, es de Winton Hoch, un habitual de Ford, que consigue probablemente algunas de las imágenes más bellas , cosa que también hizo en "Centauros del desierto", que se han rodado estéticamente en los westerns. La fotografía, en la que Ford puso especial interés, aporta una narración visual deliciosa, ambientada en "Monument Walley" de Utah y Arizona. Es el “The Ford Country” o como lo llamaron los indios navajos a un saliente de su paisaje con el nombre de “John Ford Point”., filmado como nunca hasta entonces. Un paisaje sometido a tormentas, cubierto por la nieve o simplemente rodado con unos colores rojos intensos que dibujan un crepúsculo fascinante. Pero también son esos caballos, que sudan, que miran a la cámara, que respiran y que actúan como protagonistas principales de esta historia conciliadora y que Ford usa, en muchos momentos, para cerrar definitivamente la brecha de la contienda civil visible en el entierro de un antiguo soldado del sur o en el respeto que siente Brittles por el hombre del sur que es el Sargento Tyree. 

Ofrece la película escenas de acción muy bien construidas y un dibujo bellísimo. Cada fotograma parece un cuadro extraído del museo de Frederic Remington, afamado pintor americano del XIX, inspirador de la estética del film. La dirección de la fotografía corrió a cargo del galardonado Winton Hoch ("Centauros del desierto"). 

La música exalta la acción con solemnidad, aporta himnos militares interpretados a coro, melodías suaves (soledad) y festivas (bailes). La banda sonora, excelente, de Richard Hageman que combina lo popular y tradicional con lo lírico. El guión se basa en el relato "War Party" de James Warner Bellah. En el libro de Scott Eyman “John Ford. Filmografía completa”, publicado por la Editorial Taschen, descubrimos que “la legión…” refleja las virtudes líricas de Ford. Según Scott Eyman, "La legión invencible" es una acumulación de viñetas, algunas de ellas bellísimas. Y es una de las películas más coloristas de Ford, con lo que éste suple un guión poco cohesionado. Se trataría de una balada lírica -como dice Eyman-, con la que se disfruta con la fotografía maravillosa de Winton Hoch, con escenas tan memorables y reconocidas como la de la tormenta o la del entierro con la bandera de la Confederación, y con esa narración sencilla que preside las películas de Ford. Podríamos decir que esta película es poesía, y como tal hay que entenderla. Ha dicho Javier Coma, gran estudioso de la obra de Ford, en su libro “La gran caravana del western”, que esta cinta es el vértice artístico de la llamada Trilogía de la Caballería No hay que perderse la escena inicial con los caballos de la diligencia desbocados, ni como el protagonista le da las últimas novedades a su mujer enterrada mientras riega las flores de su sepultura, y la del retorno al fuerte tras su jubilación. Los bailes, los funerales, los cementerios, la tropa en marcha…elementos comunes en una filmografía que elogia los valores tradicionales y de los que Ford se sentía orgulloso y defensor: la familia, el honor, la solidaridad, el respeto por los pueblos indios o la posición de mujer como elemento primordial en la sociedad.
No es un western de acción, sino un poema que muestra con melancolía los últimos días del capitán Nathan Brittles, fijándose con sencillez en la vida cotidiana del ejército. Si en ""Fort Apache"", el tono del film era mayoritariamente épico, en éste predomina el lirismo, la nostalgia, e incluso la elegía, con un retrato mucho más intimista y con menos concesiones a las escenas de acción. 
Capítulo aparte merece la interpretación de John Wayne que, a mi entender, es una de las mejores de toda su carrera. La soberbia interpretación de John Wayne, envejecido y encanecido por exigencias del personaje, es una de las mejores de su filmografía. La dirección demuestra sabiduría en el movimiento de actores y en la fluidez de una narración que traspira humanismo. 
John Ford no priva a esta película de su mirada mitómana, en este caso, en torno al ejército de caballería pero en cada plano, incluso en los más dinámicos, predomina la mirada afligida del capitán. Una mirada de viejo que juzga la vida como algo breve, que se escapa en un abrir y cerrar de ojos. 
La película cuenta con la "gran familia" de Ford, ya que así consideraba que un film salía adelante, con su grupo de guionistas (Nugent y Bellah son un lujo), compositores, fotógrafos, actores (extraordinario McLaglen), toda gente de confianza, tal y como sucede con la camaradería del ejército. 
Sin embargo, frente a estas secuencias en las que Ford vuelca todo su lirismo y sentimientos más profundos, destaca cierta concepción cíclica, en la pequeña subtrama paralela que implica a la joven Olivia (Joanne Dru) sobrina del mayor Allshard (George O'Brien), cuyos favores se disputan los jóvenes tenientes Flint (John Agar) y Ross (Harry Carey Jr.). Ford lo utiliza en un doble sentido, primero desde el punto de vista de Nathan, quien no puede evitar recordar los viejos tiempos, y al mismo tiempo proporciona un hilo de continuidad, una especie de relevo. Todo ello aderezado con las típicas secuencias de "descanso" en las que el film cede su protagonismo al siempre excelente Victor McLagen, interpretando al fiel escudero del capitán, y que compartirá con él el obligado retiro. Sin olvidarnos de los tradicionales bailes, una constante en el cine del genial director de origen irlandés. 
La acción está en este film algo más subordinada, aunque el director se sirve de ella para proporcionarle al capitán Brittles una despedida honrosa. Ford vuelve a exaltar los valores más puramente castrenses como la camaradería. Quizás use un tono un tanto idealizado, pero que sin lugar a dudas conecta con todo el lirismo que destila el film. También es cierto que circula un cierto pesimismo, y una sensación amarga, por la forma en la que el ejército trata a sus soldados, quienes a pesar de haber entregado toda su vida al ejército, éste no es capaz de corresponder a tan grande sacrificio. 
La película es un homenaje al legendario Regimiento del 7º de Caballería, la U.S Cavalry, considerada una legión invencible y a su conocido himno titulado "Garry Owen". Este regimiento de los EE.UU. todavía existe, como es obvio hoy en día no es a caballo sino que ha sido reconvertio en una unidad de infantería mecanizada; pero eso sí, mantiene la vieja tonada irlandesa de "Garry Owen" como su himno oficial. Tal es así, que incluso a los miembros de ese cuerpo se los conoce como los "Garry Owen" canción que puede oírse al principio y más adelante también a lo largo de la película. 


Let Bacchus' sons be not dismayed But join with me, each jovial blade Come, drink and sing and lend your aid To help me with the chorus: Instead of spa, we'll drink brown ale And pay the reckoning on the nail; No man for debt shall go to jail From Garryowen in glory. We'll beat the bailiffs out of fun, We'll make the mayor and sheriffs run We are the boys no man dares dun If he regards a whole skin. Our hearts so stout have got no fame For soon 'tis known from whence we came Where'er we go they fear the name Of Garryowen in glory. 

La película tuvo un presupuesto de 1,6 millones de dólares y generó por venta de taquillas la cantidad de 5,4 millones de dólares , más 2,7 millones de dólares por la venta de alquiler en los videoclubes, además recibió dos nominaciones a diferentes premios y/o festivales de cine 
Además es el comienzo de un subgénero dentro de las películas del oeste, como es el llamado “western crepuscular”, que queda inaugurado con esta maravillosa película y que se haría muy popular en la década de los sesenta y sobre todo setenta. Este crepúsculo se verbaliza en el diálogo magistral con el jefe indio: "Somos viejos para hacer la guerra pero podemos impedirla".