martes, 25 de abril de 2017

Amor primero


Parece mentira pero esta película en algunos momentos me ha remitido a una vieja canción de los primeros ochenta, en concreto 1983, que compuso Patxi Andion y que llevaba por título Amor Primero. Era una canción que hablaba del descubrimiento del amor en el inicio de la adolescencia. Andion , me imagino que se ha jubilado, ha sido o es profesor de Comunicación audiovisual, Producción, realización y operaciones artísticas y Producción audiovisual práctica en la Escuela Universitaria Politécnica de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha declaró que alguna ocasión que "Creo que lo único con lo que se puede estar honradamente comprometido es con la duda"... " , yo creo que eso es cierto. Pero la duda siempre va acompañada de la reflexión. Y cuando reflexionamos , en muchas ocasiones, tiramos de nuestro pasado, incluido el más remoto. 

Posiblemente ese pasado perdido que suele ser fuente de aprendizaje es lo que nos quiso presentar Jean Eustache (Pessac, 30 de noviembre de 1938 – París, 5 de noviembre de 1981) en su segundo y último largometraje, Mes petites amoureuses , realizado en 1974. 

Desconocía absolutamente quien era este escritor y cineasta francés, muy reconocido en la década de los 70, y que tuvo , desgraciadamente una corta carrera, ya que además de rodar numerosos cortos, únicamente dos largometrajes; el primero, La maman et la putain, está considerado como un trabajo clave del cine post-Nouvelle vague francés, siendo - al parecer- una de las películas favoritas de Fernando Trueba, y la que acabamos de ver. 

Siete años más tarde de haber presentado esta película autobiográfica que parecía presentarno el inicio de su adolescencia, con sus muchas dudas y profundas reflexiones Jean Eustache se suicidó. Era noviembre de 1981, dejando atrás una corta obra del que para muchos críticos fue el cine más representativo de los años 70 en Francia y uno de los más representativos directores de la llamada post nouvelle vague. 

Lo cierto es que la película recoge su inicial entrada en la pubertad y , aunque sea a través de una narración en la que las elipsis están presentes nos enterrramos de su nacimiento - en un pequeño pueblo nunca nombrado en la película - Pessac en 1938- , que fue criado por su abuela, tras el divorcio de sus padres - a su padre ni se le ve ni se le espera- , y que, más tarde, se trasladó a Narbona.

Después he leído que trabajo en el ferrocarril , por cierto, espacio muy sugerente y representativo en esta película , y lugar en el que se confirman esos descubrimientos iniciales en el sexo y que es la vía que le une con su infancia - el pueblo- y la ciudad en la que se hace mayo. 

En 1957 Jean Eustache se fue a París. No se sabe si le abrumó la ciudad, no se sabe si su rechazo a filas en Argelia, o lo que sea, lo cierto, es que en ese año Eustache intentó suicidarse, por primera vez, abriéndose las venas. Pasó un año en un hospital psiquiátrico. Poco después conoció a su esposa, Jeanne Delos, que era una secretaria de Cahiers du Cinéma y con la que tuvo dos hijos (Patrick y Boris). Gracias a ella, se aproximó a los círculos de esta revista, y más concretamemte a algunos de sus redactores y más tarde cineastas como Jean-Luc Godard, Eric Rohmer y François Truffaut. Asimismo conoció a Jean Douchet, Jean-Pierre Léaud y Paul Vecchiali. 

En 1962, estuvo en el rodaje de La Boulangère de Monceau, en alguno de Rohmer, y en el de Mannequin de Belleville, de Jean Douchet. 

En 1966, entró de lleno en el mundo del cine trabajando como montador para la serie de tres emisiones de Jacques Rivette sobre Cinéastes de notre temps en 1967, entre ellos Jean Renoir - al que admiraba , al igual que a Kenji Mizoguchi y Carl Theodor Dreyer como clásico pero también a Robert Bresson - y Murnau, y fue producida por Janine Bazin y André S. Labarthe. 

Para entonces ya tenía cierta experiencia en el mundo del cortometraje - su primer corto es de 1963- y en algo que estará presente en su filmografía, la descripción de su mundo personal, en concreto su experiencia como un joven obrero en el corto Du côte de Robinson (1963) usando el negativo que le cedió Godard. 

Con estos tempranos trabajos, Eustache recibió el apoyo del grupo Cahiers du Cinéma, y con la segunda película también se marcó la primera colaboración del director con Jean-Pierre Léaud, una de las figuras icónicas de la Nouvelle vague francesa, impulsada por Truffaut. Se separó de su mujer en 1967, e inició una historia con Françoise Lebrun. 

Se dio a conocer al gran público en 1973 cuando Eustache hizo La maman et la putain, la película más famosa suya que, indudablemente, es un trabajo transgresor en la historia de cine francés. Ésta fue la película que lo presentó a un público más amplio. 

A pesar de que todo parecía marchar bien en lo profesional y en lo personal, - de hecho Eustache mantuvo siempre el contacto con sus amigos y parientes en Pessac- en 1981, el mundo se levantó con la desoladora noticia de su suicidio en su apartamento de París, una semana antes de su 43 cumpleaños, tras haberse quedado inmovilizado por un accidente de automóvil, nos deja este retrato dejando en la puerta de la habitación del hotel una nota que decía: "Llame fuerte, como para despertar a un muerto". ¡Tremendo! 

La película que hemos visto en este interesantísimo club de cine que tenemos todos los martes ha sido su segundo largometraje, Mes petites amoureuses (1974) , que fue traducida al inglés como My Little Loves. 

Curiosamente Mes Petites Amoureuses es un poema de Arthur Rimbaud pero creo que no tiene relación alguna, aunque viendo la personalidad del director y leyendo la de Rimbaud quién sabe.

Aunque curiosamente lhe leído que existen elememtos comunes entre el director y Rimbaud. Al igual que él el poeta sufrió el abandono de su padre, la opresión de su madre y desde niño estaba lleno de conflictos internos y de sentimientos de rebeldía . Igualmente  buscó en París una liberación, algo que nunca encontró, ni tan siquiera en la literatura , ni en el amor apasionado con Verlaine.

La película es un viaje a la transformación de la persona, a los inicios de la adolescencia en ese momento en que uno no sabe quién es, ni lo qué es. Uno empieza a reflexionar y  a dudar- vuelve a salir- de todo en ese cuerpo de niño, pero lo hace en un intento de reflejar esa madurez que no se tiene, pero que, en ocasiones, fluye.

La película fue escrita y dirigida por Jean Eustache , siendo como ya he dicho  su segundo y último largometraje. Se trataba de una producción de  Pierre Cottrell ycontaba con el respaldo de la productora Elite Films y Gala.

Como asistente de dirección: participaron Luc Beraud , Denys Granier-Deferre , Bertrand Van Effenterre. 

La fotografía fue labor del español Néstor Almendros, mientras que el sonido lo fue de Bernard Aubouy , Jean-Louis Ughetto y el montaje de Françoise Belleville.Renée Renard fue la encargada del vestuario.    

Como actores participan Martin Loeb como Daniel,  Jacqueline Dufranne como La abuela, Jacques Romain , Ingrid Caven como la madre, Marie-Paule Fernandez como Françoise,  Dionys Mascolo como José Ramos,  Henri Martinez como Henri Ramos. Junto  a ellos aparecen  Maurice Pialat el amigo de Henri,  Vincent Testanière,  Roger Rizzi,  Anne Stroka,  Cirque Muller , Syndra Kahn,  Jean-Jacques Bihan

La película se centra en la vida de un joven, casi un niño Daniel (Martin Loeb) que va transformándose en un preadolescente y que inicialmente lleva una vida tranquilao en la casa rural de su abuela en donde lo ha dejado su madre (Ingrid Caven) que vive en una ciudad de este apartamento de su madre en la ciudad. 

Daniel vive una infancia feliz en un pequeño pueblo cerca de Burdeos, con su abuela y sus compañeros de clase y amigos de la vecindad. Aunque su intención en un futuro es proseguir con sus estudios primero en el Lyceo y luego si es posible en una Politécnica o en la Universidad lo vemos en diversos momento de su vida en el mundo rural.

Como es un niño siente como un niño sus primeras pulsiones sexuales como cuando el día que hace su primera comunión, conocemos a sus colegas de colegio, a ese mayor que nunca se pelea y siempre lee, a los chicos con los que sale y les lleva en bicicleta, atormenta a alguna chica de manera nada elogiable.

Pero sigue siendo un niño en sus juegos, como cuando se suben al árbol dejando a un compañero arriba abandonado cuando llega el paisano a su parcela, o cuando va al circo y luego intenta imitar a uno de los artistas del mismo.

Su vida es plácida y afortunada. Sale cuando quiere  y semueve con total libertad. Es más, su nombre ha salido publicado en el diario local para informar que ha sido seleccionado para proseguir sus estudios. Con sus compañeros hablan de lo que supone ese primer beso, y de los intersticios de las relaciones, cosa que en día descubre mientras se desplaza a su pueblo en el tren.

Un día , cuando llega a casa, descubre que hay visita. Es su madre que viene acompañada de su pareja, un español , divorciado o en trance de divorciarse, trabajador del campo y que comparte vida en la localidad de sudeste de Francia, que resulta ser Narbonne.

Descubre que la relación con su madre no es todo lo cómoda ue cabe esperar y , menos, con su compañeros con el que penas habla, salvo cuando van a la carnicería local.

Una noche Daniel escucha como su madre informa a la abuela que se lo quiere llevar a Narbonne. Alega para ello que allí el clima es mejor.

Lo cierto es que, un día, la abuela envia a su nieto a esa localidad sin nombre - que resulta ser Narbona -. Allí descubre desde el principio algunas cosas. El apartamento en el que se alojan es ridículo, que el compañero de su madre, nunca está presente, que la madre cose para sobrevivir, y que la madre no tiene ni intención de uidarlo, atenderlo , ni tan siquiera de qué prosiga sus estudios.

Daniel vaga por la ciudad en los primeros días y conoce algún chico de su edad que pesca en una dársena fluvial urbana y con el que va al cine. Días después se pone a trabajar en el taller de reparación de "cicles" de Henri, el hermano de José. Allí , realmente actúa como chico de los recados , sin recibir sueldo alguno y sin fomarse , a pesa de que arregla algunas de las averías que llegan.

Conoce a una chica, la española, hija de un exiliado español que ve como se enrolla noche tras noche con chicos diferentes. Ella se sabe observada y , en alguna ocasión, reta a Daniel.

En la ciudad descubrirá el mundo de los adultos, las normas absurdas en el paseo por el boulevard y al mismo tiempo que despierta su sexualidad.

Por otro lado, Danuel tendrá su primer beso robado en el cine, aprovechando las luces y sombras de Pandora y el holandés errante con james Mason y Ava Gagner.

Igualmente traba amistad con los chicos del "4 fontaines" un garito que hay frente a su casa que es lugar de encuentro de chicos como él, sin oificio y sin beneficio, así como algún fantasma. El objtivo de todos es el mismo.  Daniel aprende acerca de las niñas   observando a otros ya sea en el cine, ya sea en la calle  y cuenta con el asesoramiento de otros chicos para salir y enrollarse con una chica.

Un día se marcha con ellos a Saint Marie, donde el Don Juan del grupo y él consiguen enrollarse con dos hermanas. Para ellas sólo hay besos y caricias, pero como dice una de ellas. Su intención es primero ser novios  formales y luego, ya verán.

La película acaba con el regreso de Daniel al pueblo en verano. Allí descubre que sus antiguos compañeros de juegos siguen siendo unos niños. El, lo demuestra cuando puede, ya no lo es. Es un muchacho mucho más maduro que sus viejos amigos.



La película es un estudio auobiográfico de él y su paso del niño que  con su abuela en Pessac en los alrededores de la ciudad de Burdeos , compartiendo una infancia ingenua y feliz con sus amigos. a transformarse casi en un adolescente en la ciudad de Narbonne mientras malvive con su madre.

Las escenas que tienen lugar en Pessac se rodaron realmente en Varzy, en Nievre y en la ciudad de Narbonne. Entre el rodaje de la película en 1974 y la infancia del realizador Pessac había cambiado mucho la localidad natal del realizador, pues ya se había integrado como un barrio de Burdeos así que decidió rodar en Varzy. Del mismo modo, Eustace filmó la estación de Carcassonne en lugar de la estación de Narbonne.

La película se estrenó en 1974  y fue incorporada al IX festival de cine internacional de Moscú . Tuvo poco éxito de público. En París únicamente fue vista por 50.000 espectadores, decindiendo el director cerrar su programación una vez que la productora quebró según declaró su hijo Boris, en un artículo que se quejaba del arrinconamiento de la obra de su padre.  De 1975 a 1982, muy pocas personas pudieron ver sus dos largometrajes, y se importancia como director renació a partir de 1980, cuando su hijo, persona vinculada igualmente con el mundo del cine y con la obra de su padre organizó una proyecciónen  Cinemateca Chaillot.

Para su hijo la historia es un contacto continuo de Daniel con dos realidades distintas en una etapa de la vida que ya de por sí supone cambios. La película desprende una mezcla de nostalgia y melancolía que seguro quería transmitir el autor. También regala escenas tiernas y nada embarazosas, que al mismo tiempo no ocultan las sensaciones e inquietudes propias de la edad.

Sin embargo , a lo largo del tiempo la película ha pasado de ser una gran ignorada y una gran desconocida  a ser , según Boris Eustache, una película maldita en su recorrido o una película bien valorada por la crítica. Tiene un 80% de aprobación en Rotten Tomatoes .  Es una de las películas favoritas de Michel Gondry el influyente director de cine, anuncios y vídeos musicales francés.

Para el papel de la abuela, Jean Eustache había pensado al principio de Jeanne Moreau .

Se dice de Jean Eustache era el director más importante de la era post-nouvelle vague en Francia y una figura muy influyente para directores posteriores. Su breve filmografía no ha impedido que se le considere también por muchos críticos como uno de los cineastas más representativos de la década de los 70 en Francia.

Jean Eustache había intentado hacer esta película anteriormente, pero tras el éxito de "La maman et la putain" pudo comenzar la producción al fin. Para ello buscó la colaboración de la fotografía era de Nestor Almendros.

"Mes petites amoureuses" (1974) difiere de alguno de sus maestros a la hora de retratar el mundo de la adolescencia, y mientras que en "Les quatre cent coups" de Truffaut (1959) el director pesentaba ante todo la rebeldía, en la obra de Eustache lo que se intenta explicar la pulsión.

'Mes petites amoureses'  es  retrato del desarrollo de la adolescencia en esos 123 minutos en el que reflexiona sobre  los cambios sufridos. Todos los planos de las dos horas de film están centrados en el pequeño protagonista, que va descifrando poco a poco su entorno familiar y ciudadano.

La película es , por momentos, bella e hipnótica , pero también amargo y llena de desasosiego.  Muy significativa es la  escena final cuando Daniel vuelve al pueblo y ve que nada ha cambiado, que él sí lo ha hecho pero los niños siguen siendo niños.

Hay en este tipo de historias de iniciación a la vida adulta un cierto componente nostálgico y entrañable que es presentado como un lienzo al que se van sumando una serie de anécdotas sutiles, pero que en ningún momento marcan el tono de la historia.

Eustache opta por un montaje cronológicamente lineal, pero muy radical al cortar cada secuencia  sin fundidos en negro. Son efectivamente flashes de la memoria que el retiera y lleva a la pantalla para no olvidar el espíritu de la inocencia y el cambio de la personalidad . Se centra principalmente es su aprendizaje sentimental en el que se suman y restan aciertos y fracasos como ocurre en la vida misma.

Como dice el crítico Hervé Gauville, la de los niños y adolescentes de este film "es la soledad vulgar de los conducidos por la vida, que no perciben aún en qué medida el fracaso es un elemento constituyente de su porvenir".

Como se dijo en el debate posterior a la película no hay una visión dulce , ni necesariamente melancólica ni edulcorada. Lo que realmente domina en la misma es la tristeza , el silencio, la reflexión y , en muchas ocasiones, el fracaso.

Se tocan ciertos temas con ironía, sobre todo de parte de los personajes secundarios que aparecen fugazmente  siendo muy naturales.

A destacar el carácter autobiográfico , el  rigor formal,  y aunque sean una suma de anécdotas sacadasde su memoria todo parece necesario para entener o comprender como ha llegado ser así.

Eustache hizo aquí un   film visual , dando muchos peso al colorido en el que el director de fotografía Néstor Almendros tuvo mucho que decir. La película tiene diálogo, pero participa en lo justo. Ya sabemos que a los adolescentes hay que sacarles la información poco a poco, a cuentagotas.

Eustache estuvo siempre frustrado por el funcionamiento de la industria cinematográfica. En una entrevista con Cahiers du Cinéma en 1978,  y declaró "esta profesión no me permite ser libre y no sé cuánto tiempo durará esta situación. Sé que estoy en un túnel, lo siento físicamente". 

Serge Daney —que dirigió Cahiers—, destacaba que ninguna de sus películas habían pasado por los circuitos comerciales de Francia.

En el 31º Festival de cine de Valladolid, octubre de 1986, se hizo un ciclo de ocho filmes suyos, lo que sirvió de un primer contacto y cierto reconocimiento. Su obra ha tenido dificultades de difusión hasta el siglo XXI,  motivado por los problemas de derechos de autor planteados por el mismo director y el deseo de respetar su obra. Desde luego su hijo Boris si ha protestado por ello.

Finalmente se pudo ver su obra en su conjunto con una retrospectiva total de su obra, entre diciembre de 2006 y enero de 2007, en el Centre Georges-Pompidou.

El director dijo que "las películas que hice son tan autobiográficas, tal como la ficción puede serlo". Su trabajo, en efecto, fue en gran parte su autobiografía. Lo personal cuenta mucho en la obra de Eustache . Varios de sus documentales ose rodaron en su ciudad natal de Pessac (cuya memoria guarda en su obra) y una entrevista con su abuela en Numéro Zéro / Odette Robert (1971), donde entrevista durante dos horas a su abuela Odette.

Volviendo al título como le ocurriera al poeta  Rimbaud,  el cineasta se hizo «vidente», y parafraseando al poeta lo hizo en una  «largo, inmenso y racional desarreglo de todos los sentidos». Según Rimbaud, el poeta debe vivirlo todo, sufrirlo todo, para así poder convertirse en un «alquimista» de las palabras y hallar la perfección máxima en la poesía. Eustache , puede que inspirado por el poeta retrata el mundo de la adolescencia,con un natural y racional desarreglo que lo lleva a convertirse en la persona que es. Lógicamente en el mismo tiene mucho que ver  el  entorno familiar y ciudadano en este tiempo a la deriva que es la adolescencia.

Un aspecto que creo que debo destacar es el papel pasivo en que son presentadas aquí las mujeres. crecen de protagonismo y psicología, son meros objetos en manos de los sujetos masculinos.

A mí, por momentos, como deje al principio me ha recordado al descubrimiento de ese amor primero en el que uno piensa que conseguir un beso lo era todo, y que cuando se consigue se ha capturado el cielo. Después descubres que queda mucho por alcanzar .

De cualquier manera quiero acabar con lo que decía la canción de Patxi Andion , a la que hice alusión al inicio y , por supuesto, al título:

Se me ha dormido un sueño en el café
Perdido por el tiempo de nunca volver
La tarde en el colegio y un corazón
Clavado en el pupitre entre los dos.
 Estas algo más rubia y así de pie
Pareces aún más alta de lo que pensé

Cuando tú eras la envidia y yo el por qué
Que tu padre decía me iba a perder
 Quiero echar la vista atrás
Donde se encuentran
Mi plumiere y mi compás 
Y tus trenzas 
 Y volver a rebuscar por un solar 
Yo mis ganas de pelear y tú el susto 
Que te daba no verme más A fin de curso. 
 Ay amor, amor primero 
Y de segundo, tercero y cuarto 
Ay amor, te quise tanto 
Cuando el beso era amor 
Y el amor canto. 
Amor desde el gimnasio a la excursión 
Desde la geografía, amor sin razón 
Amor de tinta y tiza 
Amor de portal 
Amor de cada día y en cada lugar. 
Amor que aun ahora guardo en la piel 
El beso, la caricia, el toque, temblor 
Amor perdido, amor de nunca volver.. . 
Camarero, por favor, otro café. 
Dónde están, donde se encuentran 
Mi primero y mi compás 
Y tus trenzas 
Y volver a rebuscar por un solar 
Yo mis ganas de pelear y tú el susto 
Que te daba no verme más 
A fin de curso.


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