domingo, 22 de noviembre de 2015

Un día de furia


La noche pasada les propuse a mis hijos ver una película que recordaba como buena. Recordaba de una manera bastante clara la idea esencial de la película. Un hombre normal que sin una explicación aparente  empieza un "raid" por la ciudad sacando lo peor de sí mismo. 

La película se llamaba Un día de furia y era bastante explícito en castellano, pues reflejaba claramente lo que iba a pasar. Sin embargo, su título original es inglés creo que es mucho más elocuente. Es Falling Down que vendría a significar algo así como Cayendo o Hundiéndose. Es una película del año 1993 y reflejaba aparentemente reflejaba la tensión y la frustración que genera en muchas personas la vida moderna en las grandes ciudades.Sin embargo, yo creo que la película muestra igualmente el grado de aislamiento, desconocimiento y soledad  del ser humano en la sociedad.

El personaje protagonista del filme decide enfrentarse a las adversidades tanto externas como a las personas, saliendo airoso - brutalmente airoso en las primeras- , pero siendo derrotado absolutamente en la más importante: la personal. 

Esa forma violenta de manifestarse el protagonista es lo que catapultó al éxito al film que incluso fue valorada positivamente en el Festival al que se presentó a concurso: en la selección oficial del Festival de Cannes de 1993. 

La película la dirige un director que fue de más a menos como es Joel Schumacher  del que aquí hemos presentado algunas de sus películas. Se trató de una producción de Timothy Harris, Arnold Kopelson  y Herschel Weingrod representantes de las productoras participantes como  Alcor Films, Canal+, Regency Enterprises y Warner Bros. , siendo está última además la que asumió la distribución. La película contó con un presupuesto de $25 millones que casi duplicó en la recaudación.

El guión fue de Ebbe Roe Smith, la música de James Newton Howard, la fotografía de Andrzej Bartkowiak y el montaje de Paul Hirsch.

Los protagonistas que conforman el elenco fueron Michael Douglas como William "D-Fens" Foster, Robert Duvall como el agente Martin Prendergast, Barbara Hershey como Elizabeth "Bet" Treviño, Rachel Ticotin como Sandra Torres, Lois Smith como la Madre de D-Fens, la insoportable Amanda Prendergast es Tuesday Weld, Frederic Forrest como Nick, Kimberly Scott, Michael Paul Chan como Sr. Lee, D. W. Moffett como el detective Lydecker. Junto a ellos y en papeles menores aparecen Steve Park como el detective Brian, Joey como Adele Foster-Trevino, Raymond J. Barry como capitán Yardley y Dedee Pfeiffer - sí, sí, la hermana de Michelle- como Sheila Folsom, empleado de Burger Whammy.

La historia se desarrolla por los suburbios de la ciudad de Los Ángeles, durante una jornada especialmente agobiante a causa del calor y del colapso del tráfico. De repente, un ciudadano normal se rebela de manera violenta y destructiva contra todo lo que lo rodea. Se trata de Bill Foster (Michael Douglas) no es más que un hombre corriente que porta un maletín, y aparentemente se dirige a su trabajo y supera como puede las frustraciones de cada día y que lo único que quiere es ver a su hija pues es su cumpleaños.

Un oficial del departamento de policía (Robert Duvall) en su última día de servicio, ve como el señor abandona el coche y lo deja tirado en la vía. Y es a William Foster (Michael Douglas), lo vamos conociendo poco a poco y , por un lado, nos vamos enterando que es un desgraciado, y por otro, que el va causando desgracias. Se trata, y lo conocemos a través de su madre, de un empleado de una importante firma, que padece un desequilibrio mental que no suele manifiesta, pero que es conocido por su ex- mujer de la que se ha separado. Hoy es el cumpleaños de su hija y quiere ir a visitarla a casa de su ex esposa Beth (Barbara Hershey), de la que se divorció. Ella le ha dicho que no vaya, pero él quiere ir de todas formas.

Sabemos que se desespera cuando queda atrapado en un atasco de tráfico. Abandona el coche y sigue a pie por Los Ángeles hacia la casa de su ex mujer en la playa, lugar que a él y a ella, le remite a una felicidad ya pasada.

En el camino y para paliar tanto el calor como para conseguir monedas con la que llamar por teléfono entra en una tienda de un coreano por cambio para llamarla pero la actitud del dependiente y el alto precio de los productos hace que le plante cara al mismo para hacerle entrar en razón, su ira estalla cuando el dependiente le saca un bate de béisbol, que William le arrebata y con el que rompe parte del mobiliario y de los estantes.

Continua su camino metiéndose en una zona en la que dos tipos pertenecientes a una banda intentan asaltarlo con una navaja. Le piden que le entregue el maletín, pero el saca del mismo su bate de beisbol y con el mismo agrede a ambos y les quitan la navaja que le han sacado.La tensión va en aumento especialmente cuando William continúa caminando y se detiene en una cabina telefónica. Los miembros de la banda quiere  darle caza con su pandilla y le disparan pero se estrellan su coche. William  toma su bolsa de deporte llena de  armas. Con esa bolsa continúa en su viaje de ira contra la injusticia.

Mientras tanto Prendergast (Robert Duvall), del departamento de robos ha llegado a su despacho y se dispone a lo largo del día para despedirse de los compañeros. Pero aún siendo su último día y no ser del departamento que se encarga de ese caso, decide investigar lo que está pasando, especialmente, cuando se informa de que un hombre vestido con camisa blanca y corbata negra ha repelido el ataque de un coche en el que iban los chicos que habían intentando asaltarlo. Al describir al responsable el policía vincula al señor que vio abandonar su coche en la autovía.

Mientras tanto, el protagonista  William "D-Fens" Foster siendo el día del cumpleaños de su hija, , está tratando de llegar a casa de su ex mujer para ver a su hija.

El sargento Martin Prendergast que está trabajando en su último día antes de la jubilación está siguiendo la ola de crímenes y cree que el responsable es el mismo hombre, pero los otros detectives no le prestan atención, salvo su antigua compañera.

Ello sigue las indicaciones de Predergast y marcha a la hamburguesería -Whammy - en la que se niegan  a darle un desayuno por haber pasado ligeramente la hora. Esta altera a Foster de tal manera que amenaza con sus armas a los empleados y al resto de los comensales que hay en el establecimiento.

Desde allí el recorrido de Foster le lleva a una tienda de venta de armas, en la que el vendedor es un violento homófobo y racista que cuenta con recuerdos de los nazis. Foster descubre que hay personas que están peores que él y acaba asesinándolo no sin antes llevarse un lanzagranada que usa  gracias a la explicación de un niño y que supone un nuevo ladrillo en la locura. A esto se suman la muerte por infarto de un jugador de golf y el secuestro temporal de una familia en Beverly Hill que celebra una parrillada en la casa que guardan.

Tras esto las pistas llevan a Predergast hacia la vivienda de la ex de Foster en Venice Beach , mientras William se encamina hacia ese mismo lugar.

La ex mujer que ha recibido a lo largo del día multitud de llamadas por parte de su ex y que demuestras el grado de locura y falta de realidad en el que se encuentra ha pedido una protección , pero que , finalmente, ha sido desestimada.

William finalmente llega a la casa, de la que segunda antes ha huído Beth, su ex mujer llevándose a su hija, Adele.. Cuando el protagonista entra ve que la casa está vacía, y el se dispone a ver los videos de su felicidad pasada.

Un rato después se marcha no sin antes herir a la compañera de Predergast hacia un tenderete de la playa en la que encuentra a su mujer con su hija. Mientras Predergast llega también. William abraza a su hija y en ese momento Predergast se hace con la situación y le pide que suelte el arma. William se dispone a tomar algo de su chaqueta, lo que pudiera ser un arma, y Predergast le dispara. descubrimos que el supuesto arma es una pistola de agua de su hija. William cae  en el suelo. Ha muerto. Era la primera vez que el sargento disparaba sobre alguien. En su último día de servicia. también ha sido su día de furia. Prendergast regresa a la casa de Beth, donde el capitán Yardley le alaba por resolver el caso ante los medios de comunicación, lo que provoca la reacción de Prendergast que responde "vete a la mierda ", respondiendo así a la falta de respeto que Yardley siente hacia él. La agente Torres es recogido por una ambulancia. Prendergast se sienta y consuela a Adele, diciéndole que él tiene la intención de permanecer en la policía. La película termina con una película de video de los días más felices pasados ​​de Foster con su familia, que estaba viendo antes del enfrentamiento, sin dejar de jugar con Beth. Fin de la película.

La película se rodó en distintos puntos de Los Ángeles durante los disturbios de 1992. Desde los Burbank Studios de la Warner Bros. en Warner Boulevard, pasando por Venice Beach, City of Industry ; Casa Carnitas de Beberly Boulevard, o el Subway de Sunset Boulevard, la Madison Avenue o Mac Arthur Park. Fue filmado durante los disturbios de Los Ángeles de 1992.

La película tuvo su renombre en el inicio de esta década de los noventa. Fue presentada en la sección oficial del Festival de Cannes y fue nominada a una Palma a la mejor dirección. El guión de Ebbe Roe Smith fue galardonado con el Premio Edgar en 1994.  Y también su polémica, por ejemplo, al provocar las quejas de los comerciantes de la comunidad coreana, e incluso fue prohibida en Corea del Sur. De hecho fue consideraba algo racista debido a su falta de respeto por las otras comunidades que aparecen en el entorno angelino. Tuvo una interesante recaudación que en los Estados Unidos alcanzó los 40.903.593 dólares.


Para el crítico Roger Ebert "Lo que es fascinante del personaje de Douglas, es su interpretación, es el núcleo de la tristeza en su alma. Sí, por el momento nos encontramos con él, se ha desbordado. Pero no hay alegría en su alboroto, hay liberación. Parece cansado y confundido, y en sus acciones da rienda suelta a su rabia en personas inocentes. Tampoco Schumacher busca un final feliz agradable. La forma en la que termina la película es la forma en que debe acabar, como en la vida real" Igualmente el fallecido crítico de Chicago destaca el personaje de "Duvall reflejo, no un policía triunfante, sino simplemente un hombre que aún cree que ha de lidiar con los golpes y sacar lo mejor de las cosas. "Falling Down" hace un buen trabajo al representar un sentimiento real en nuestra sociedad hoy en día. Sería una pena si se considera sólo a nivel superficial".

Vincent Canby del New York Times dijo de ella que era "la más interesante, obra estadounidense del año hasta la fecha." Philip Thomas de Empire dijo de la película, "Mientras que la moral de D-Fens" y sus métodos son cuestionables, hay una resonancia sobre su reacción a las cosas cotidianas" Destacó sobre todo el papel de Michael Douglas.

Una buena película les dije a mis hijos y eso es lo que hemos visto. Una película en la que únicamente ha envejecido la ropa y los teléfonos. La historia de la irritación de un hombre desequilibrado en un día asfixiante de calor con un embotellamiento de tráfico, desplazándose por las calles sucias y casi desérticas de una ciudad por la que la gente camina poco, en la que es normal encontrar hostilidad del medio y de los hombres no ha perdido un gramo de frescura.

Puede ser- y lo es-  injustificado el cabreo o su frustación como marido y como padre   y tenemos esta fantástica película de Joel Schumacher . Es la historia de un hombre que no sólo ya no es "económicamente viable", ni humanamente tampoco y descubrimos así que el protagonista está en permanente caída libre. Está en Falling Down.

Falling Down es una fábula urbana oscura y fascinante, llena de detalles que la van agrandando y que van justificando la historia. La película está llena de observaciones sarcásticas sobre la vida, la pobreza, la economía, y el mercantilismo. Como el "Falling Down" hace mención a Foster, pero también a ese policía que empezó a caer ante la presión de su otrora bella esposa y que ahora ve fantasmas , y que le obliga a retirarse en las cercanías de un lago, Lake Havasu, en la desértica parcialmente Arizona, donde el viejo puente de Londres se trasladó a en 1971 y en el que él se va a retirar por la presión de su esposa.

Tenemos a un Michael Douglas en estado de gracia, en la que él ha considerado mejor actuación de su carrera, - curiosamente con un peinado parecido al de su padre en Espartaco- y que se muestra con el desequilibrado D-fens. Fue el mismo Michael Douglas el que dijo que era uno de los mejores guiones que jamás había leído el firmado por Ebbe Roe Smith y decidió que Falling Down podría ser una retrato de una poderosa y dramática, pero sobre todo decadente de la cultura y la sociedad norteamericana. Esta decadencia se concreta en esa figura del hombre que está gritando por no ser "económicamente viable" en frente del banco y que pudo haber sido el mismo Foster, pues lleva la misma ropa exactas como D-Fens. Incluso el lazo del modelo es el mismo. La actuación de Robert Duval no se queda atrás. Está como siempre, brillante, profesional y sin tachadura alguna

"Falling Down" , aquella canción que recuerdo en su versión española, escuchada en un corto de Disney que ahora mismo no recuerdo y que decía algo así como "El puente de Londres se va a caer, se va a caer, se va a caer..." suena en diversos momentos durante la película. Prendergast canta ese "London Bridge" a su esposa para calmarla por teléfono, pero esa misma canción suena en esa bola de nieve que D-Fens compra en Wilshire como regalo a su hija. Ese London Bridge cayendo, está presente en el puente que decora el pastel de jubilación de Det. Pendergrast (Duvall). Momentos más tarde, él golpea a otro detective, que cae sobre el puente. No hay duda. London bridge is falling down, is falling down.




miércoles, 18 de noviembre de 2015

Dead Rising, del videojuego a la piel


Ver o grabar cosas del canal Syfy tiene sus cosillas. Entre esas está el hecho de que tu cuota de malas películas aumenta de forma exponencial. La otra que te enteras de videojuegos que desconoces o que , simplemente, desconoces que se hayan llevado al cine. 

Este es el caso de Dead Rising: Watchtower o Dead Rising: Atalaya , una película que combina acción y terror zombie dirigida por Zach Lipovsky, y que fue producido por Tomas Harlan y Tim Carter , persona que también firma la escritura del guión. Está basado en el videojuego del mismo nombre, que intenta personalizar lo ya digitalizado. para ello contrataron para la fotografía principal Mahlon Todd Williams con quién comenzó el rodaje el 30 de septiembre de 2014 en la cada día más habitual y cinematográfica Vancouver, en la Columbia Británica. Las productoras implicadas en la película son la Legendary Entertainment, Crackle y Contradiction Films. 

La película está protagonizada Jesse Metcalfe como Chase Carter, Dennis Haysbert como el general Lyons, Virginia Madsen como Maggie la madre que acaba perder a su hija, Meghan Ory como Crystal O'Rourke, Keegan Connor Tracy como la peridosta televisiva Jordan y Rob Riggle como Frank West, el entrevistado chalado que apareció por primera vez en el 2006 videojuego Dead Rising como protagonista. En la serie, West es un profesional independiente fotógrafo y reportero gráfico resultó un zombie cazador. A estos se suman Gary Jones como el científico Norton de la compañía FEZA, Carrie Genzel como Susan Collier, Reese Alexander como Shearson, Harley Morenstein como uno de los salvaje de nombre Pyro, Julia Benson como Amy, Peter Benson como Bruce, C. Ernst Harth como Bonzo Zombie, Jen y Sylvia Soska como Zombies y Ryan Connolly como Zombie , a los que se suman Julia Benson, Patrick Sabongui, Aleks Paunovic, Carrie Genzel y Sachin Sahel. 

La historia nos traslada a los acontecimientos que, al parecer, aparecen en los videojuegos Dead Rising 2 y Dead Rising 3. Allí se nos presenta un mundo infectado por un virus zombis y como un grupo de personas tratará de hacer frente a la infección buscando el origen del brote. Sin embargo, todo hace indicar que una conspiración del gobierno está detrás de todo.

La historia en concreto se inicia con una secuencia en la que el protagonista masculino que responde al nombre de Chase, está siendo atacado por un payaso zombie y de pronto un coche se aproxima. Es una escena que más tarde se desarrollará durante la película.

La historia se centra en un reportero sensacionalista , Chase Carter y su camarógrafa Jordan que cubren las historias de las personas en están en el interior de la zona amurallada en cuarentena en Oregon, ya que el gobierno por medio de una organización llamada FEZA (Federal Zombie Emergencia Autoridad) intenta contener un brote viral que convierte a las personas en zombies voraces. 

Mientras que en el hospital de campaña se está vacunando a la gente portadora del virus con el medicamento antiviral llamado Zombrex, que aparente mantiene el virus a raya y se administra a las personas infectadas, se produce un nuevo brote. Comenzando con ello el caos. En ese caos inicial Chase y Jordan se separa.

Chase queda dentro del área afectada que ve como el brote hace estragos en cuestión de segundo , mientras que Jordan busca refugio y amparo en el ejército que controla el perímetro sanitario, siendo ella la última en acceder al recinto protegido y , descubriendo, como el ejército ejecuta a todas aquellas personas que quieren cruzar el área infectada.

Chase, por su parte, descubre a una chica , Crystal, que parece capacitada para afrontar los ataques zombies, y se pega a ella. En su intento de huída y búsqueda de refugio se encuentran con una señora , Maggie, que acaba de perder a su hija tras un ataque de zombies. El trío huye y se refugia en una tienda y Crystal por un lado, les enseña a diseñar armas útiles para protegerse de los zombies, y , por otro, manifiesta que es portadora del virus pero se encuentra inmune a éste al tomar un fármaco alternativo que es claramente eficaz.

Entre Chase y Crystal descubren que se trata de una partida conocida por el ejército y, simplemente, este controla la distribución deñ Zombrex. 

Cuando se hace evidente que la droga ya no es eficaz y una horda de zombis campa por sus respetos por la calle, Chase, Maggie, y Crystal hacen frente a unos motoristas que se han hecho fuertes en el área infectada y que campan por sus respetos generando el mismo caos y la misma muerte que los zombies.

Mientras esto se produce Chase contacta con Jordan por teléfono y ésta le informa que han de salir de la ciudad antes de que sea atacado con bombas incendiarias lanzadas por el ejército. Pero en esto que Chase comenta sus sospechas a Jordan tras lo visto con Crystal y entre ambos preparan  un especial informativo que intenta revelar que el ejército tiene una agenda oculta. 

Tras un sinfin de persecusiones por parte de los zombies, de enfrentamientos con todo tipo de armas con ellos, de escapatorias de zombies, incluso de enfrentamientos con la banda de motoristas, Crystal y Chasen logran escapar del área, aunque eso le cuesta la vida a Jordan. 

El 19 de junio de 2014, se anunció que Legendary Pictures  con su división de Legendary Digital Media desarrollaría su primera película digital basada en el videojuego Dead Rising.  Lorenzo di Bonaventura sería el productor ejecutivo, mientras que Tim Carter - guionista del vidoejuego 'Sleeping Dogs' - sería el encargado de escribir el guión y producir con Tomas Harlan través de Contradiction Films, otra productora.

La película no forma parte del acuerdo de Legendary con Universal Pictures. De hecho, la distribución estaría en manos de Crackle, que  manejaría los derechos de la emisión de la película en los Estados Unidos, mientras que la distribución internacional sería a través de  Media Corp, pasando más tarde a venderse en soporte variable (DVD,por ejemplo), quedándose  Crackle con la distribución desde 27 de marzo 2015. Crackle es un distribuidor en línea de programas originales web, Hollywood películas y programas de televisión.En agosto de 2006, Sony adquirió el sitio de videos en línea Mero por $ 65 millones. Crackle está respaldado por Sony Pictures Entertainment. El servicio es gratuito con anuncios en todas las plataformas soportadas. A finales de 2008, Crackle con sede en San Francisco fue trasladado a la de Sony en Culver City base que se pliega formalmente en las operaciones de contenido digital del estudio. Crackle ofrece muchas Columbia Pictures, TriStar Pictures, Screen Gems y Sony Pictures Classics títulos y series de televisión distribuida por Sony.

El 20 de agosto, Zach Lipovsky, un especialista en efectos especiales sería el encargado de dirigir la película.

El 29 de septiembre, el título oficial fue confirmado como Dead Rising: Atalaya y el elenco estaría integrado por el televisivo y desesperado Jesse Metcalfe, así como Dennis Haysbert, Virginia Madsen - la hermana del otro Madsen Michael-  y Meghan Ory. El resto del elenco se unió el 20 de octubre, incluyendo a Rob Riggle como Frank West, un fotógrafo que sabe cómo sobrevivir los ataques de zombies y protagonista del digital Dead Rising, Harley Morenstein como Pyro, uno de los motoristas, Keegan Connor Tracy como la periodista amiga del protagonista, y Aleks Paunovic en el papel de Logan, el jefe de los motoristas. Junto a ellos está Carrie Genzel como la entrevistadora Susan Collier, la presentadora de TV que entrevista a Frank West,

La fotografía principal de la película comenzó a rodarse en Vancouver, Columbia Británica, el 30 de septiembre de 2014. Ya para el 21 de octubre, una foto del rodaje fue presentada a la prensa  por Crackle.

La película se estrenó en Crackle, el 27 de marzo de 2015 y viendo el relativo éxito obtenido una secuela - aunque cueste creerlo- fue anunciada para la primavera de 2016 en este mismo medio de distribución, Crackle.

Mikel Zorrilla en blog de cine comenta en este fantástico blog que 'Dead Rising: Watchtower' no es una adaptación directa de ninguno de los videojuegos, ya que "los responsables del mismo han preferido utilizar el universo de la saga para crear su propia historia dentro del mismo y cronológicamente se sitúa entre lo sucedido entre la segunda y la tercera entrega de la saga de Capcom. Su premisa gira alrededor de un alzamiento zombi en una ciudad que está siendo combatida con una cura que pronto queda claro que ha dejado de funcionar. No suena mal, ¿verdad? La cuestión es que parece que nadie tenía demasiada confianza en ella, por lo que se acabó realizando una película estrenada directamente en Crackle, un servicio de streaming de Sony, lo cual la condenaba a tener un presupuesto bastante reducido. Eso nunca ha sido un problema para el cine de zombis -o infectados-, pero en 'Dead Rising: Watchtower' es algo que se nota a todos los niveles, tanto en su acabado visual como en el hecho de haber fichado a gente con un talento cuestionable para intentar elevar la cinta por encima de sus evidentes limitaciones"

Mikel crítica determinados aspectos de la película como es la actuación de Rob Riggle como Frank West con sus tonterías y salidas de tono que acaban volviéndose repetitivas y hasta un poco pesadas.

Con respecto a eso señalar que , posiblemente, el error está en la narración de la historia que pasa de ser un estallido zombie a la lucha contra una conspiración capitaneada por el ejército contra la sociedad civil para controlar ellos el poder. Igualmente esta tendencia en la historia impide el desarrollo de los personajes que, en gran medida, son parodias animadas y actualizadas de otros manejando una sierra eléctrica o abrazándola su hija zombie al mejor estilo de Rec:Génesis

Volviendo a la línea argumental planteada por Mikel Zorrilla éste señala que la película está planteada para los no son seguidores del videojuego lo cual lleva a la decepción absoluta a los mismos, pues esperan indudablemente otra historia. Y eso que el bloguero reconoce que la película avanza a buen ritmo pero le falta contar una buena historia repetitivas en el sentido del videojuegos (escenarios, armas, situaciones) con mucha coreografía en busca de lo sorprendentemente visual como cuando el protagonista está en los alto de un coche, mas que en función de una historia que no existe.

Comentar por mi parte que la historia está casi bien rodada y que resulta entretenida por momentos, aunque se hace larga y pierde energía por momentos. Con todo le faltan muchas cosas para ser una buena película

En definitiva, 'Dead Rising: Watchtower' es una película más de ese universo zombie, conspiratorio que una vez sacada de su videojuego original chirría bastante, que su humor gamberro personificado en Frank West descarrila casi desde el principio y que no está mal para ver con tus hijos en algún mom,ento perdido de una tarde-noche cuando tu única pretensión es la de pasar un rato, sin pensar, sin trascendencias, especialmente, si le has prohibido la Play. Al fin y al cabo están viendo un videojuego eso sí con protagonistas con piel. Sin más.

martes, 17 de noviembre de 2015

Unas quinquis de los 80


Para esta final de verano a Paramount Channel le dio por programar un especial sobre películas quinquis de los ochenta. Cuando vi sus contenidos me di cuenta que realmente era casi un monográfico de uno de los directores más prolíficos en esa década y que dejó tras de sí una buena, en el sentido de copioso, colección de películas como era José Antonio de la Loma.

Las películas se centraban en las peripecias de jóvenes quinquis que se hicieron , algunos de ellos, tristemente famosos por su apuesta por una vida al filo de la juticia. Estos jóvenes que en las películas son el vaquilla, el torete y CiA pasarán por una estancia carcelaria que, en muchas ocasiones, desembocaría en una muerte prematura.

No será únicamente de la Loma el director de este género que realmente tuvo un importante número de seguidores en el país, sino que a esta moda se unirán Eloy de la Iglesia, así como otros que trataron el tema una vez descubiero el manantial.

La historias sobre este mundo del hampa quinqui será tratado por José Antonio de la Loma desde el año 1973 con su primer filme, El último viaje (1973), pero será con su gran pelotazo, Perros callejeros del año 1977 con el que este subgénero típicamente español alcanza su matyor logro. Tras esta siguieron otras como Nunca en horas de clase del año 1978 - también programada por este canal- así como otros títulos con un siempre más de lo mismo como fueron Perros callejeros II: Busca y captura (1979), Los últimos golpes de El Torete (1980) y Yo, "El Vaquilla" (1985).

En ese año de 1985 José Antonio de la Loma decide cambiar no de protagonistas, pero sí de género, pues ahora serán mujeres las protagonistas de Perras callejeras la película que he visto esta mañana.

Y es que perras callejeras un una buena muestra, aunque algo menor del denominado cine quinqui. La producción de la película estuvo en la mano de Gabriel Torrente de la Golden Sun, para la misma se partía de un guión del mismo director, José Antonio de la Loma, y se contaba con la música de de Enrique Milian y Mario Balaguer y la fotografía de Alejandro Ulloa.

El reparto lo encabezana una presentadora de televisión de programas infantiles del momento como era Sonia Martínez como Berta, que era acompañada por Teresa Giménez como Crista y Susana Sentís como Sole que son el trio protagonista. Junto a ellas aparecen Gabriel Renom como Carlos, Martín Garrido como Miguel, Alfred Lucchetti como el Comisario, Joan Borràs como Don Epi, Tony Isbert como Manolo, Luis Cuenca como el abogado Don Eulogio, Conrado Tortosa 'Pipper' como el Camello / Párroco, Mònica Lucchetti como Luisa, Miguel Agustí como El Anguila y Micky Suter como Tony. Junto a ellos aparecen Claudia Román y Gaspar 'Indio' González.

La película se filmó en Barcelona, como la mayoría de las rodadas de este subgénero.

La historia con la salida de Berta de la cárcel. Allí estuvo tras cumplir condena por un crimen que no cometió. A la salida es abordada por un chulo que la quiere meter en la prostitución. Pero igualmente también la esperan una amiga y Miguel, un amigo con derecho a roce.

De inmediato conocemos a Crista, una chica guapa, que da un palo a un señor en el autobús quitándole la cartera y que cuando llega a casa tiene que soportar un padrastro borracho y violento que la obliga a robar.

La tercera es Sole, una chica cuyo marido, Manolo, que es hermano de Crista y está en prisión, está enferma y enganchada en la droga y necesita más y más dinero. Todas intentan ganarse la vida por su cuenta.

A Berta, su mejor amiga que la tiene acogida en casa le busca un trabajo en una tienda, pero unas inopurtunas fotos hacen que el dueño la despida. ás tarde, intenta que el parroco le busque trabajo, sin embargo, el hecho de pillarla en la cama con su amigo Miguel , hace que el parroco no quiera saber de ella. Crista viendo sus dificultades opta por hacer la calle, y allí es vista por un policía que se enamora de ella. El policía y su compañero son policías de calle que se dedican a controlar la prostitución. Uno de ellos aprovecha las circunstancia para sacar provecho carnal, aunque unas ladillas será su castigo.

La sensación de sentirse explotadas y discriminadas por la sociedad, y la necesidad imperiosa de dinero por parte de Sole y la falta de perspectivas de las otras dos provoca que las tres se lancen a la calle, a robar, a dar palos, en el argot de la película.

La primera noche las tres mujeres, armadas con navajas, empiezan a asaltar en calles oscuras a los viandantes, pero el botín es escaso.

De cualquier manera ellas se disfrazan de chicos para perpetras sus robos y conseguir así que la policía no las localice.

Como los golpes a los viandantes de la zona alta de Barcelona, no da tanto de sí, Berta decide emprender algo un poco más importante. Berta, explica a sus amigas un plan para hacerse con la recaudación de una discoteca en la que Epi,el chulo que la intento captar, culpable de su condena, es el jefe de sala.

Aprovechando que en la misma tocará un grupo, Cristal Oscuro, provocan una pelea en el interior de la sala, y entre tanto lío entran en la dirección, amordazan al director de la discoteca, y exigen la entrega de la recaudación. Tras la entrega huyen.

Cuando llega la policía el director se refiere a ellas como chicas, aunque fuesen vestidos de chicos. Esto genera dudas y el comisario ,ante la indefinición de la descripción de los asaltantes, ordena detener a los transexuales de la ciudad.

La detención de los mismos sacude como un terremoto a la alta sociedad barcelonesa que gusta de frecuentar esos ambientes como aprecia el comisario cuando en su despacho se persona el abogado Don Eulogio con una lista de altos cargos políticos, judiciales y militares a los que gusta est ambiente.

En paralelo Manolo sale de la cárcel y oculta a su hermana Crista que sigue enganchado a la heroína. Sole con el dinero del golpe compra una de buena calidad, lo que dispara las sospechas sobre la autoría del robo en el entorno del submundo de Epi, que termina deduciendo que fueron las tres chicas las que robaron. Mientras tanto "las perras" preparan un nuevo golpe. Aprovechando una cena de la alta sociedad, entran en el comedor - aunque lo hagan a cara descubierta- , y se llevan dinero y joyas por un alto valor.

Tanto la policía como la gente de Epi están tras sus pasos, aunque desconocen que uno de los encargados del caso está liado con Crista.

Lo cierto es que los hombre de Epi presionan a Manolo que finalmente canta y delata a su mujer y a su hermana.

Epi va a casa de Crista y consigue recuperar el dinero de la discoteca y el palo a restaurante. pero a la salida del mismo, topa con los dos policías que le arrebatan el botín y dejan libres a las chicas. Acabando así la película.

Perras callejeras no llegó a los niveles de popularidad de Pero Callejeros, a pesar de tirar del papel de la popular para entonces Sonia Martínez.

Perras Callejeras no llegó a los niveles de realismo y autenticidad que la cinta con el torete y su cuadrilla, aunque si responda a la idea de cine quinqui.

El cine quinqui como género cinematográfico narraba , como ocurre aquí, las vivencias de jóvenes delincuentes. En parte el éxito de este género se debía a la popularidad alcanzada por algunos dlincuntes españoles, así como al clima de inseguridad ciudadana que vivía el país en aquella época. Prueba de ello es que a mí me asaltaron esta chusma en más de cinco ocasiones. Como ocurre en estas películas se contaba con actores jóvenes, algunos de ellos no quinquis profesionales con el objeto de dar sensación de realidad o de limitada experiencia en el cine, quedando muchos de ellos diluidos en sus propias historias.

Como suele courrir en estas películas vemos como delinquen los protagonistas y se activa el recurso de hacerlo por la familia y por apoyarla económicamente. Por supuesto en esta como en casi todas hay escenas eróticas con desnudos parciales e integrales o con protagonistas practicando el sexo, o mostrando su cara más romántica.

Además estas películas pretendían realizar una crítica a la sociedad con un ataque directo a muchos estamentos sociales a los cuales se acusa de corrupción o desigualdad: políticos, fuerzas de seguridad, clases adineradas, iglesia y su hipocresia, etc.. Eso sí en la que determinados rasgos se llevaban al extremo quedando como esperpentos de sí mismo como ocurre en este caso con la figura del abogado Don Eulogío, el policía corrupto - aunque cinéfilo que llama incluso al programa que tenía entonces Carlos Pumares en la desaparecida radio de Antena3, "Lluvia de Estrellas"- , el comisario incompetente, el peso de la droga - eso sí que era real en los ochenta- o el preso que finalmente en la cárcel cede su cuerpo.

En esta película el peso de la droga está limitado a Sole y a Manolo y no hay grandes muestras del mismo, aunque no hay ni persecuciones, ni grandes enfrentamientos entre quinquis y maderos. (la Policía Nacional). Curiosamente hay alguna de las protagonistas de la película de José Antonio de la Loma (1924-2004), considerado el padre del cine quinqui, como es el caso de Sonia Martínez (1963-1994), o como fue el caso de uno de los directores de este cine quinqui como Eloy de la Iglesia (1944-2006) y muchos de los actores que intervinieron en sus películas cayeron en la droga.

Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención, básicamente, por refrescarme la memoria es escuchar el lenguaje, auténticamente argot, de los jóvenes de los setenta y ochenta, que pretende recrear el habitual de barrios humildes, de ambientes delictivos y también se utilizan algunas palabras originales del caló. Muchas de estas palabras siguen en activo, mientras que otras han caido en el más triste de los olvidos y hoy, sólo es recordada en programas de televisión de la época o película muy contextualizadas como esta de Perras callejeras. 

Es en este momento cuando aparecen términos o expresiones como "ser Guay del Paraguay“¡Al loro!”, “basca”, “bocata”, “bofia”, “chachi”, “chungo”, “comerse el coco”, “cubata”, “currante”, “drogata”, “fardar”, “guiri”, “madero”, “molar”, “montárselo”, “pelas”, “ir al talego”, “tío”, “titi”, “tronco” , "mangui" "garrulos" "trullo" , "Chabolo" "a tope" "birlar" "parné", "¡qué jeta!" , "el notas ese"!. ¡Todos al talego!, "jiñar" " montar el pollo" "palique" "paripé", "pelucos", "mogollón" , "ir de legal", "darte en los piños", "hacer la pirula", "papear", "sobar" "enrollarse" , "liarse", "abrirse", " tacos", “buga”, “chachi” - incluso podía ser piruli- "comerse el marrón", “colocarse”, "molar cantidad", "irse a su kelly", "picoleto", "pasma" , "guay" , "tocata" , "pipa" "rallarse", "jaco", "camello", "pivas", "meterse unos tiros", "colocarse", "pringar", "chutarse", "flipar" - se podía flipar en colores- , "cantidubi", "lechera", "rular", “tronco”, "chachi", "chipén o chipendi"- que podía ampliarse con lerendi-, "fetén", "cojonudo","de puta madre", "pinchar" - como apuñalar-, "quitarse" (salir de la droga o del alcohol), "canguelo", "pirarse" o darse el piro, "darse un tute","peña", "liarse un peta", "estar colocado" - o colgao- , "yonkie", "laja", "chorizo o chori", "pegarse el lote", "darse un fregao", "darse un morreo", "echare un kiki", "irse al lego", "tener pintas" - o mala pinta-, "mono", "demasié", "Bujarrón", "Caballo", "Potro", "Burro",la "Guita" ,"Dar el palo", "Sirla", "ser media puta", o "darse un garbeo".

Curiosamente pensaba que entre estas estaría “Guiri” , pero no. Parece ser que en la I Guerra Carlista, la División de la Guardia Real de Infanteria fue enviada al País Vasco. En el cuello llevaban una insignia con las letras GRI, por lo que mis antepasados y paisanos que los veían subir ir bajar con montañas y valles, empezaron a llamarles “guiris”, primero solo a ellos, después a todos los soldados isabelinos y, más tarde, a todos los extranjeros (en el sentido de los que no eran del lugar, los “no vascos”).

De cualquier la película que, indudablemente, no es una gran obra, - desde luego no es cine de arte y ensayo- es producto de su época, de nuestra época , de los ochenta, de mis ochenta. Desde luego no mola mucho, invita a darse el piro, pero, al loro, no es cuestión de darse un garbeo por ese guión tan flojito o por esas malas actuaciones, ni por la participación de algunos drogatas, sino porque uno es hijo de su tiempo. Y ese tiempo era el mio.

lunes, 16 de noviembre de 2015

El teniente Blueberry


Las tiras de dibujos animados, les dessins animés - en francés- , siempre me interesaron más de niño que de mayor. Pero, al menos, en mi adolescencia todavía me interesaba - y no poco- aquellas que tenían como protagonista al Teniente Blueberry. Por lo pronto, os comentaré que la razón estaba en la manera que tenía de representar el western, en una línea similar por la que apostaba Sergio Leone. Esos pistoleros sucios, esos caballos sudorosos, esos guardapolvos que llegaban a las botas claveteadas de espuelas me parecían fascinantes. Las historias como deben ser: maniqueas, pero con ese punto nihilista en la que a veces la forma y el fondo no se encuentran. En definitiva, me gustaban.

No puedo decir lo mismo de la película. Es la segunda de veo, pues Blueberry, l'expérience secrète, la versión cinematográfica francesa  dirigida por Jan Kounen cayó en mis manos en el verano de 2005 y no me gustó gran cosa. Tiene sus momentos, pero ese ligérsico final, no me gustó nada de nada. Vista una segunda vez, vuelve a repetirse la historia. Y vuelvo a confirmar mi opinión.

La película adapta al cine dos álbumes del Teniente Blueberry, La mina del alemán perdido y El fantasma de las balas de oro del dibujante francés Jean Giraud, casi más conocido como Moebius, uno de los artistas más influyentes del mundo del cómic. Moebius, considerado uno de los lápices más importantes del noveno arte, falleció en París en 2012 tras una larga enfermedad con 73 años. Giraud dejó una obra extensa y un universo propio que pasó del realismo de sus primeros personajes, inspirados en el "far west" que conoció en México, donde fue a vivir su madre, a los abstractos dibujos que centraron  a partir de los 60, inspirados en un mundo fantástico y de ciencia ficción. Este tipo de vinetas inspirarán ayudarán a inspirar a directores cinematográficos tales como Idley Scott, Luc Besson o James Cameron en obras  como Alien, El quinto elemento / The fifth element o Abyss, respectivamente. Pero el punto de partida fue el teniente Blueberry, un "cowboy" que nació de sus lápices y de la pluma de Jean-Michel Charlier en 1963. Esta obra la firmaría como Giraud.

De la obra de Giraud pasó por el tamiz de Gerard Brach, Matt Alexander (  o Matthieu Le Naour)  y  Jan Kounen , a los que se suman David Scinto, Louis Mellis y Cassidy Popea a la hora de planear el guión que fueron los que plantearon esta Bkueberry, l'expérience secrète. La productora con Thomas Langmann al frente que se encargó del proyecto fue la  UGC Films y contó con un presupuesto notable de  42 millones de euros

En aspctos técnicos la película contará con la  fotografía de Tetsuo Nagata, la música de  Jean-Jacques Hertz y François Roy , el montaje de Jennifer Augé,  Bénédicte Brunet y Joël Jacovella . Por cierto ¿no véis muchas manos en el guión y en el montaje?

La película que se había rodado en México y en el desierto de Tabernas, en Almeria, se estrenó en España el 11 de febrero de 2004. 

Los protagonistas de la película son Vincent Cassel como Mike S. Blueberry, Juliette Lewis como Mary Sullivan (o Marie-Eugénie Maréchal en la versión francesa) Michael Madsen como Wallace Sebastian Blount (o Jacques Frantz), Temuera Morrison como Runi, Ernest Borgnine como el Comisario rodante ( Rolling Star) o Henry Djanik, Djimon Hounsou como Woodhead,  Geoffrey Lewis como Greg Sullivan- el padre de Mary,  Hugh O'Conor como el joven Mike S. Blueberry, Jeremy Kestenbetsa como Kheetseen Vahina Giocante como Madeleine Nichole Hiltz como Lola, Colm Meaney como Jimmy 'McClure'. Además salen Kateri Walkery,  Eddie Izzard , Tchéky Karyo, el tío,  Antonio Monroy como Julio,  Jan Kounen como Billy,  Juan Manuel Bernal, François Levantal : Pete, el barman, William Lightning como el joven Runi, Val Avery como el juez, Leticia Gutiérrez como la madre de Runi y Dominique Bettenfel. 

Mike Blueberry es el sheriff de una localidad del lejano Oeste llamada Palomito. En su infancia y juventud estuvo a cargo de un tío tremendamente cruel que le obligaba a duros trabajos, forjándose por ello una carácter duro y resiliente. En un burdel de Palomito, el joven Mike tiene una relación de amor con una de las chicas. Mientras está en relaciones con ella se presentará un asesino de nombre Blount que se enfrentará con él por la chica. Al final un incendio acaará con la chica, con el burdel  y casi con su vida. Tras  este incidente el joven Mike aparece en el desierto y allí es encontrado por unos indios. Será educado por ellos pasando parte de lo que quedaba de su juventud integrado en la comunidad de nativos americanos, quedando como uno de ellos. De los indios aprende su mundo espiritual cargado de conocimiento, sabiduría y salud, gracias a una forma de vida primitiva y a “poderosas medicinas”

El tiempo pasa y encontramos a Mike desempeñando su cargo de defensor de la ley e intentando mantener el frágil equilibrio existencial entre sus dos culturas y corriendo el riesgo de convertirse en un paria en ambas.

La comunidad india , en concreto, se ve presionado por el hombre blanco que busca oro y tesoros en sus montañas sagradas. En concreto a esa comunidad se presenta un ingeniero alemán acompañada de un negro. Ambos portan un plano de un tesoro. Uno de los dos explorados, el negro, será capturado por los indios, perdiendo su cabellera.

A Palomito llega el ingeniero alemán que es encierrado en prisión . Asegura ser un barón alemán, y a punto está de ser linchado por la gente, cuando descubren en su poder un arma perteneciente a un hombre de la comunidad que fue misteriosamente asesinado. Prosit, el alemán, logra embaucar a Jimmy McClure, el mejor amigo de Blueberry, para que le deje en libertad, con la promesa de que le guiará hasta un tesoro escondido. Sin embargo, la presencia de los chiricahuas provoca que inestabilidad en la comunidad de Palomito, comunidad en la que poco tiempo después se persona Wally Blount que anda en busca de un antiguo tesoro indio. La búsqueda del mismo está convirtiendo a la comunidad de Palomito en un auténtico infierno. Blueberry tiene que intervenir enfrentándose además a su propio pasado.

Con la ayuda del chamán Runi, el "hermano" con el que creció, Blueberry se enfrentará a Blount. La batalla contra éste acabará en las Montañas sagradas.

Allí Blueberry deberá a su vez luchar contra sus propios demonios para liberar su atormentado espíritu. Es en se momento cuando el peyote hace estragos en la mente del teniente Blueberry y en la película. Acabando prácticamente con ella.

 « Bienvenue dans l'inconnu ! » y a un despliegue de medios apabullante, Eso ha sido la apuesta del  realizador.

Sergio Benítez en blog de cine nos dice que 'Blueberry', es el western en estado puro. Y nos acerca a la historoa del nacimiento de este teniente, allá por el año 1963 cuando un guionista llamado Jean-Michel Charlier, fundador de la mítica revista 'Pilote', y un joven dibujante de veinticinco años que respondía al nombre de Jean Giraud, se embarcaron para comenzar a narrar las aventuras ficticias de Mike S. Blueberry, un teniente del ejército confederado que, acabada la Guerra de Secesión, y gracias a la intercesión del general Ulisses E.Grant, seguirá en activo al servicio del gobierno viviendo mil y una aventuras como experto en asuntos indios. Poco podían imaginar que su creación llegaría a convertirse en una leyenda del noveno arte, y sobre todo  antes de que Jean Giraud se reiventara en la década de los setenta como Moebius y comenzara a ser considerado como uno de los más grandes artistas francobelgas que ha dado la historia del medio.

Lo cierto es que Giraud continuará dibujando a 'Blueberry' durante cuarenta y siete años siendo un caso excepcional de  longevabidad creativa en la vida de un personaje. Eso  sí, un personaje que irá evolucionando dentro de su género, el western.


En 'Blueberry', asistimos al proceso de evolución que sufrió el autor en sus dos primeras décadas de profesión a través de una serie con la que, en sus propias palabras “he aprendido los mecanismos de la narración del cómic tradicional. Además, me ha permitido mantener una larga relación con el público, porque es un personaje muy conocido, y me ha dado la posibilidad de vivir de una manera agradable. Los libros que firmo como Moebius se venden mucho menos, aunque curiosamente son los que me han dado mayor reputación artística”.

Una vez fallecido su otro yo en Blueberry, Charlier en 1989, tomó las riendas completas de la cabecera -a la que le salieron “hermanas” como 'Marshall Blueberry' o 'La juventud de Blueberry', sin duda de menor calado.

Pero aquí Blueberry responde a la idea de un nuevo tipo de western, de intención mística. A esta misión o expresión mística se fue uniendo el holandés Jan Kounen que quería "hacer una película sobre el tema de las experiencias místicas" y chamánicas para envolverlas en un expediente de venganza.

Estoy un poco en la línea de este editor de blog de cine al decir que Vincent Cassel se limita a pasearse delante de la cámara vestido de vaquero en el oeste de Tabernas. Al final, Kounen lo que dirige es una película sobre el chamanismo y sus visiones. De hecho el director declaró "... Tenía la sensación de que el chamanismo era un punto de partida muy sólido, y sólo había que ligarlo a una historia, preferiblemente una que ya existiera. Fue entones cuando pensé en Blueberry.  Además, el western me interesaba por ser un período histórico en el que el chamanismo, las culturas indias, estaba todavía en armonía con nuestra cultura occidental. Blueberry muestra el encuentro y la confrontación entre ambos mundos."De hecho admite el director que el cómic le atrajo por la personalidad del dibujante, Giraud, del que le interesan sobre todo los dibujos sidodélicos que firma con el seudónimo de Moebius.

Para la elección del teniente Mike Blueberry se barajaron los nombres de Willem Dafoe y Val Kilmer, pero finalmente recayó en el actor francés Vincent Cassel, quien para prepararse para  el papel aprendió a montar a caballo y se leyó los libros de Carlos Castaneda.

La película fue recibida por parte de la crítica con críticas mixtas como reflejana la página web de Rotten tomatoes con un 36% de críticas positivas. La mayoría de los críticos han criticado la falta completa de la fidelidad a los personajes y la historia original y a una narrativa desarticulada e inverosímil. 

Para Lisa Nesselson en  Variety Blueberry es "Western lisérgico. (...) esoterismo delirante (...) pasará a los anales del cine como el primer, y bastante chusco, ejemplo de western psicodélico."

En España M. Torreiro  en el Diario El País señaló que se trata de  "Un sueño febril, estilizado y etéreo del Viejo Oeste americano (...) ['Blueberry'] funciona mejor como un viaje puramente visual que como la reveladora encrucijada espiritual que aspira a ser"

En el dictamen positivo, lo positivo a destacar la calidad de imagen de la película y su aparente conocimiento del mundo del ocultismo, de la meditación emocional y del chamanismo . Jean Giraud siempre  apoyó el proyecto de Jan Kounen e incluso aparece en cameo en la película. El propio Giraud declaró que: "Lo que me gusta del trabajo realizado por Jan Kounen, es el espíritu (...)  el respeto a la obra original, aunque no se deje encarcelar por ella. " Los herederos de Jean-Michel Charlier no fueron de la misma opinión que pidieron a los productores a retirar el nombre de Charlier. Un proyecto de película que se quedó en un buen reparto, una historia atractiva, la ambientación y caracterización de los personajes,unos buenos responsables de fotografía, y una banda sonora que está bien.“Blueberry” tiene un guión complicado, ininteligible, posiblemente por la intervención de tantas manos, un ritmo narrativo tremendamente irregular, un metraje excesivo, unas interpretaciones que tienden a ser regulares y unos efectos especiales muy visuales , pero que no ayudan al espectador, a pesar de la música y las bellas imágenes aéreas.


domingo, 15 de noviembre de 2015

Hill & Spencer, memoria de los 70


Mientras preparaba un Marmitako de bonito he puesto la television y ésta , vía Paramount Channel, me ha llevado a los años setenta. Concretamente a una película que no vi en su momento,- si falta que hacía-, pero que he recordado mientras cortaba la cebolla, el ajo, el pimiento o el tomate el  trailer con sonido de Movierecord  que anuniciaba a bombo y platillo una fantástica película de dos actores que , por aquellos años, eran lo más: Terenci Hill y Bud Spencer.

Supongo que fue en una de esas ocasiones en las que mi hermano mayor me llevaba al cine en una sobremesa de sábado o domingo al Vistarama, el cine - lógicamente ya desaparecido - más cercano a mi casa. No sé si vimos Arabesco o una película de Hércules, pero el caso es que los nenacos  que allí estábamos reíamos con el trailer cada vez que Bud Spencer o Terenci Hill pegaba un mamporro o salía con una rubia bien dotada. Cosas de la edad.

No vi ninguna película de ambos. Miento, pude ver aquella que se llamaba Le llamaban Trinidad, pero ninguna de aquellas que hacían referencia a los policías. La película era Dos superpolicías, su séptima colaboración, pero que en su versión original presentó títulos tan diferentes como I due superpiedi quasi piatti , como aparece en los títulos de crédito o Crime Busters (1977) o Los dos Busters. De cualquier manera es una película de 1977.

Curiosamente, nosotros lo desconocíamos, Terenci Hill y Bud Spencer era italianos. Pero también lo era el director que en ocasiones aparece como EB Clucher , aunque en otras es Enzo Barboni. La productora era Tritone Cinematografica / T.O.T.A. que tenía cmo productor a Josi W. Konski El guión es del mismo Enzo Barboni.

En el apartado técnico destacó la música de los Fratelli Guido y Maurizio De Angelis  con un pegadizo tema instrumental y con acelerados cambios de ritmo y punteos de guitarra, así como la fotografía de Claudio Cirillo El encargado de la escenografía de Enzo Bulgarelli.

El reparto lo encabezan los inefables Terence Hill como el policía Matt Kirby y Bud Spencer como el otro policía Wilbur Walsh. Aparecen acompañados por David Huddleston como el Capitán McBride, Luciano Catenacci como el jefe Fred Clyne, Ezio Marano como el cabeza de los matones en el bar, Luciano Rossi como Philip John Forsythe, el personaje con aspecto de indio que gritar "Geronimo", Luigi Casellato como camarero, Edy Biagetti como el Vicegobernador,Aaron Heyman como el Fiscal General Jill Flanter como Galina Kocilova, April Clough como Angie Crawford. A estos se suman Riccardo Pizzuti como cicatriz, Emilio Delle Piane como el mayordomo de Galina y Angie, Laura Gemser, la "Emmanuelle negra" como Susy Lee, Claudio Ruffini, Vincenzo mayo del concesionario, Ottaviano Dell'Acqua hombre disfrazado del grupo de "Geronimo", al igual que Alex Edlin:. de "Gerónimo" o Pietro Torrisi como uno de los hombres de Fred .

Wilbur Walsh es una persona introvertida, antipático y sin preocupaciones, que ha trabajado como leñador en Canadá y que ha sido expulsado del país por agredir a un policía. Se encuentra en Florida buscando trabajo, pues tiene hambre. Por su parte, Matt Kirby es un tipo de carácter despreocupado, extrovertido, simpático y un poco alborotador que acaba de llegar a Miami en un barco del que huye por una deuda de juego.

Ambos se ponen a buscarse la vida y son aparentemente algo broncos y  pocos escrúpulos, pero básicamente son hobres de buen corazón y un pelín de mal gusto visible en esta declaración de Bud Spencer "Si no como, no cago, y si no cago, me enfado" Ahí quedá eso. Su primer encuentro es con una pelea contra una pandilla de extorsionadores portuarios.

Pensando que hacen un buen equipo, planean un robo a un pequeño supermercado. Kirby sugiriere a Walsh que roben la oficina de la administración de un supermercado. Todo parece haber sido planeado al detalle, pero increíblemente el día del robo entran por la puerta equivocada, al verse así, en lugar de en el supermercado lo hacen en  la Oficina de Reclutamiento de Policías y antes de que se den cuenta han sido  alistados. Para evitar sospechas, se ven obligados a unirse y participar en el curso de formación, pero más tarde cambian de idea y deciden incorporarse a como agentes de la policía. 

Trabajando bajo el teniente McBride, los nuevos policías demuestran qué tan efectivos son sus pocos convencionales métodos - a pesar de sus maneras poco ortodoxas definitivamente - se transforman en dos policías reales y aunque no logran resolver un misterioso caso de asesinato de un asiático y detener a una banda de traficantes de drogas asociados a ella.

La película fue filmada casi en su totalidad en Miami, a excepción de la escena final de la pelea a puñetazos, que se filmó en un recinto de Milán.  En un episodio del programa de televisión italiano en el 2003 dedicada a la carrera de Spencer y Hill, y hablando de esta película, Bud Spencer coentó una anécdota. Mientras él y Terence Hill estaban filmando una escena de la película (con los coches, las armas y los uniformes de la auténtica policía americana, dejaron encendida la radio del coche de  la policía y escuchó un mesaje de la policía local en el que se denunciaba que  dos falsos policías , que iban armado, estaban por Miami con un coche de la policía real y daban la orden a las patrullas de detener a los falsos oficiales de policía falsos, en una alerta máxima. Los dos actores entendieron que hablaban de ellos, y salieron del coche con las manos en alto ante la llegada de las patrullas de la policía de verdad, por temor a que pudieran disparar. Esto se debió a la policía de Miami habían dado el visto bueno a la producción para el rodaje, pero la productora no había informado de dónde iban a grabar.


Estamos ante una obra títpica de los setenta, con dos actores muy populares  que protagonizanban un cine ligero e intrascendente, como pudieran ser las película de artes marciales. Buscan habitualmente la ela dualidad en los protagonistas con un Bud como Terence como personajes antagónicos en una eterna lucha en favor de los débiles y oprimidos. Hill tiende a una alegría simple y despreocupada y ambos vienen a defender a los  inmigrantes frente a personajes como el fiscal o el vicegobernador, o frente a los abusones o contrabandistas. A destacar las escenas de lucha y mamporros por medio de una cuidada coreografía como con la que va acabando una película naïf en la que no vemos muerte alguna.

No me arrepiendo de no haber ido al cine para "disfrutar" de esta película tan simple y tan intrascendente que sólo buscaba entretenir, sin más, auqnue aburre más que entretiene. Puede que sea adecuada para hacer un marmitako de bonito, que , por cierto, salió muy bien.




viernes, 13 de noviembre de 2015

Il capo John Gotti



Reconozco que dentro de los diversos canales que emiten regularmente películas o series que tengo en mi televisión el de Sundance es de los menos transitados. No por nada especial, sino porque cuando me pongo veo títulos posiblemente más conocidos en los otros dejando un pelín relegado este canal. Sin embargo, la opción que me da de grabar película si me ha permitido grabar alguna para luego, en la relativa tranquilidad que me da la medianoche poder verlo.

Una de las primeras películas que grabé y que emitió este canal alla por el mes de septiembre fue Gotti, una película nada panegírica del mafioso italoamericano, el que fuese el gran capo de la ciudad de Nueva York durante los ochenta, y cuyo apellido se liga a otros tales como los Gambino, o Castellano Gotti: rise and fall es una película para televisión producida por la HBO en 1996 sobre el Don de la Mafia neoyorlina dirigida por Robert Harmon. 

La película está producida por Gary Lucchesi y David Coatsworth para la HBO Films y distribuida por la HBO. La película fue el telefilme original de mayor audiencia en la historia de HBO en ese momento, según IMDB.  

El guión está escrito por Jerry Capeci, Gene Mustain y se bada en la obra escrita por Steve Shagan Gotti: rise and fall , y la música , curiosamente, es de Mark Isham del que hablábamos ayer en Six Feet Under. La fotografía , muy acertada, es de Alar Kivilo. El montaje correspondió a Zach Staenberg La película está protagonizada Armand Assante, en el papel del título en forma infame Gambino familia del crimen jefe John Gotti, William Forsythe, y Anthony Quinn.

El reparto lo encabeza un magnífico Armand Assante como John Gotti, que se hace acompañar en los principales papeles por Anthony Quinn como Aniello Dellacroce y William Forsythe como Sammy Gravano. Richard Scott Sarafian como Paul Castellano, Frank Vincent como Robert DiBernardo, Dominic Chianese como Joe Armone, Robert Miranda como Frank DeCicco, Scott Cohen como Gene Gotti, Raymond Serra como Frank LoCascio, Vincent Pastore como Angelo Ruggiero, Marc Lawrence como Carlo Gambino, Tony Sirico como Joe D'Miglia, Alberta Watson como Victoria Gotti, Al Waxman como Bruce Cutler, Yank Azman como Juez Nickerson, Tony De Santis como John Favara, Gil Pilar como Frank Gotti, Gerry Mendicino como Peter Gotti y Frank Crudele como Nicholas Scibetti. 

La película comienza en 1973, en Nueva York, y termina en 1992, con la prisión de Gotti. La película comienza con una perorata del jefe mafioso hablando sobre los valores básicos de la Mafia neoyorkina, expresando la importancia que tienen para ellos el honor y la lealtad. Poco despues, años antes,en 1973, descubrimos a John Gotti, en un garito que estaba bajo el control de Carmine Fatico como jefe de un reducido grupo mafioso neoyorquino. 

Acababa de salir a la calle, y ya tenía ya treinta y dos años, pero todavía quería convertirse en mafioso. Volvió a acercarse a los Gambino, demostrando que su decisión de intentar unirse a la Cosa Nostra había permanecido firme y que los casi tres años a la sombra no le habían hecho recapacitar. Aquella actitud gustó a los mafiosos y varios de ellos pensaron que se necesitaba ese tipo de carácter en la organización. A ese sitio llega el subjefe de la familia Aniello "Mr. Neil" Dellacroce un jefe importante y feroz de la Cosa Nostra que ha protegido como si fuera un hijo a John Gotti. 

Gotti era bueno a nivel de calle, se hacía respetar. Dellacroce, un hombre que ha crecido en la Mafia en la misma calle tiene con este neoyorkino nacido en el Bronx una profunda y rocosa amistad. La misma que el siente por uno de los acompañantes de Gotti, Angelo Ruggiero. Ambos harán un "trabajito" para el capi dei capi Don Carlo Gambino, un ancianito de aspecto pacífico que hablaba siempre en voz baja y vestía trajes modestos. 

Don Carlo, el capo mafioso más temido y respetado del país, le pide que acabe con Westie, un mafioso irlandés, responsable del secuestro y asesinato de un sobrino querido, Emanuel Gambino, y que es una auténtica declaración de guerra. Gotti, junto a sus colegas Angelo Ruggiero —su amigo de la infancia— y Ralph Galione se encargan del asesinato de James McBratney -el irlandés-. 

Pero no es un trabajo limpio ya que lo ejecuta de mala manera por Galione, un soldado muy metido en la droga , que , posteriormente, será eliminado por los hombres de Gotti, sin permiso alguno. Algo que tiene trascendencia en la organización y que le podía haber costado la vida a Gotti, si Neil no interviene a favor de su ahijado. Poco a poco vamos conociendo al resto del clan a los que se van sumando todos los protagonistas de esta película, entre los que destaca Salvatore "Sammy the Bull" Gravano. 

Al haber tantos testigos, a la policía no le costó atar cabos: John Gotti fue detenido acusado de complicidad en el asesinato y declarado culpable, por lo que tuvo que pasar otros dos años en prisión. Cuando en 1977 salió de la cárcel, con treinta y siete años de edad y varias condenas a sus espaldas que había sobrellevado sin pronunciar la más mínima queja, fue finalmente llevado a la ceremonia de iniciación donde lo convertirían en un verdadero integrante de la Mafia. 

Tras hacer el juramento era ya miembro de pleno derecho de la familia Gambino y podía por fin apartarse de los trabajos sucios —robos, tiroteos y demás— para dedicarse a gestionar negocios más importantes. Su carácter agradaba al segundo de la organización, Aniello Dellacroce, y pese a que era un recién llegado fue casi inmediatamente ascendido al rango de «capitán», lo que significaba que estaba al mando de su propia banda. 

Don Carlo, el jefe de los Gambino, era un «padrino» de la antigua generación que veía la Mafia como un negocio y prefería considerar todas las demás opciones antes de utilizar la fuerza bruta. Don Carlo se negaba a determinados negocios como la droga, y solía reflexionar mucho cada nueva maniobra y exponía sus argumentos citando frases de Maquiavelo, cuyo manual estratégico El Príncipe había leído hasta aprenderse fragmentos de memoria. Eso no impedía que cuando él lo consideraba necesario pudiera ser implacable y expeditivo, motivo por el que también era muy temido. Cuando no tenía más remedio que utilizar la violencia recurría a su mano derecha, el agresivo Aniello Dellacroce, el mismo que tan bien se llevaba con John Gotti. Carlo Gambino prefería otras maneras de resolver los problemas y no pensaba que alguien como Dellacroce, callejero e inculto, estuviese preparado para sucederle en la jefatura. Cuando Carlo Gambino murió en su cama en 1976, sorprendió a muchos de sus subordinados —y sobre todo a Aniello Dellacroce— dejando una última voluntad con la que nombraba como sucesor a su cuñado, Paul Castellano. 

La familia Gambino ingresaba unos cien millones de dólares anuales y su jefatura era el más cotizado botín en el crimen estadounidense. Casi todos en la organización habían dado por hecho que Dellacroce se merecía el puesto, ya que siempre había hecho el trabajo sucio para Don Carlo. Pero el nombramiento de Castellano, que apenas había pisado las calles, cayó como un jarro de agua fría. Pese a toda la tensión y un ambiente de guerra inminente se llegó a una solución pacífica cuando Castellano accedió a mantener a Dellacroce como segundo de a bordo. Aquello, al menos en la teoría, iba a servir para aplacar los ánimos. 

El nuevo jefe resultó no ser bien aceptado. Paul Castellano no era «uno de los suyos». El propio Castellano se consideraba un hombre de negocios y era presuntuoso y altivo. Desde luego a Gotti la elección no le gusta como lo demuestra en la calle frente a su garito y así lo observa la policía.A Paul Castellano tampoco le gustaban Dellacroce ni John Gotti. 

Para empezar, Castellano se ufanaba de sus antepasados sicilianos y menospreciaba los orígenes napolitanos de Gotti. Tampoco le gustaban su adicción al juego, los modos callejeros y violentos de la banda de Gotti, que juzgaba excesivos e inapropiados. Castellano deducía que la única manera en que John Gotti podía hacer frente a sus cuantiosas pérdidas era el tráfico de heroína, actividad lucrativa pero que él mantenía terminantemente prohibida en la familia Gambino. 

Sin embargo lo que más le interesaba era el dinero así que se pasó de «el que trafica, muere» a «al que pillen traficando, lo mataremos». Por otro lado, la droga, muy perseguida por la policía facilitaba la entrada de éstos en las organizaciones como infiltrados y una buena red de escuchas. Aniello Dellacroce, su lugarteniente y principal respaldo de Gotti en la familia, estaba muy enfermo. Le habían diagnosticado un cáncer y le quedaban solamente unos meses de vida. 

A pesar de que él tampoco soporta a Castellano, no quiere que la Cosa Nostra se desangre, y así se lo hace saber a John. Gotti solamente podía llegar a una conclusión: tenía que aniquilar a Castellano antes de que Castellano lo aniquilase a él, pero para ello había que esperar a Neil. 

El 2 de diciembre de 1985 moría de cáncer Aniello Dellacroce, segundo en la familia mafiosa de los Gambino. Era una muerte anunciada desde meses atrás pero, aun así, causó cierta conmoción. El jefe de la familia, Paul Castellano, no acudió al funeral.su ausencia en el funeral fue considerada insultante por muchos subordinados, entre ellos el más ambicioso de los capitanes de la familia, John Gotti. 

Para entonces ya estaba convencidos Sammy «el Toro» Gravano, metido en el lucrativo negocio de la construcción neoyorquina, que dirigía una importante sociedad junto a Louie DiBono, otro mafioso de la familia. A la oposición se sumó Frank DeCicco que se vió relegado por Thomas Bilotti, confidente, guardaespaldas y chofer de Castellano. También se unió el consigliere Joseph Gallo 

Así, Gotti se había ido haciendo con importantes apoyos dentro de la familia, pero su plan de matar a Castellano todavía tenía que contar con la aprobación de la Comisión, el máximo órgano de gobierno de la Cosa Nostra estadounidense, donde estaban los jefes de las principales familias. 

Gotti, en vez de solicitar ayuda directamente a los jefes, sondeó la opinión de los mandos intermedios de las otras familias, que generalmente eran tipos como él, matones . Estos capitanes no solamente le dieron su apoyo moral sino que le proporcionaron información acerca de cómo reaccionarían sus propios jefes. De esta manera Gotti evitó involucrar a las cúpulas pero supo que al menos tres jefes de las cuatro restantes familias, los Bonanno, Lucchese y Colombo, estarían dispuestos a la aprobación. La única familia a la que no sondeó fue la de los Genovese, cuyo jefe Vincent Gigante era amigo personal de Castellano. 

Solamente dos semanas después de la muerte de Aniello Dellacroce, el 16 de diciembre de 1985, la concurrida calle 46 de Nueva York. Un lujoso automóvil se detuvo frente al restaurante Sparks Steak House. Sus dos ocupantes abrieron la puerta para salir pero apenas habían puesto el pie sobre el asfalto cuando se les acercaron cuatro pistoleros ataviados con abrigos y gorros de invierno al estilo ruso. Los dos hombres fueron acribillados a balazos. Paul Castellano y Thomas Bilotti perdían la vida. 

Puesto que Castellano no había dejado sucesor designado —y si lo hubiese dejado a nadie le hubiese importado, obviamente— se planeó una reunión donde se votaría el nombramiento de un nuevo «Don». Inicialmente, surgió un triunvirato directivo formado por tres hombres: Frank DeCicco, Joe Gallo- el consigliere - y John Gotti. Los veinte principales miembros de la organización se reunieron finalmente para votar y fue el propio DeCicco quien propuso en voz alta el nombre de John Gotti. Salió elegido por unanimidad. 

Gotti eligió a Frank DeCicco como lugarteniente. Las familias aceptaron la política de hechos consumados. Gotti empieza a aparecer con imponentes trajes hechos a medida que le valieron el sobrenombre de Dapper Don, «el Don apuesto». Se mostraba al mismo tiempo cordial y distante con el público o la prensa. Pero eso no impedía que tuviese ataques de ira como el que mostró hacia Romual Piecyk, en que quedó absuelto tras comprar a la propia víctima y a miembros del jurado. 

Sin embargo, el principal roblema era la ley RICO, un mecanismo legal que permitía utilizar la jerarquía de un mafioso en su organización para acusarle de aquellos delitos que, aun sin haber sido cometidos personalmente por él o aun sin que constara con pruebas que los hubiese instigado, podían considerarse el resultado de sus órdenes directas dado su lugar en la jerarquía. Esto atacaba la línea de flotación del principal sistema de defensa legal de los mafiosos: la estructura piramidal de la Cosa Nostra, que hacía muy difícil encontrar pruebas directas que relacionasen a un mafioso de la cúpula con los crímenes que se cometían en la calle. 

En el caso de la familia Gambino, acribillada por escuchas telefónicas y micrófonos desde varios años atrás, los investigadores tenían información más que suficiente. En este nuevo juicio John Gotti se enfrentaba a una posible pena de veinte años de prisión, incluyendo por ejemplo la complicidad en un asesinato cometido en 1977. Las perspectivas no resultaban nada halagüeñas. Sobre el papel parecía que no podría evitar la cárcel. 

Gotti, previendo la dificultad de este proceso judicial, había empezado a tomar medidas desde el mismo momento de su ascenso. Prohibió que los miembros de su organización llegasen a acuerdos con las autoridades para acortar o evitar sus condenas, ni siquiera cuando estos acuerdos no implicasen delatar a otros. 

No quería que nadie se declarase culpable de nada: dado que la ley RICO trataba la organización criminal como una red, aquello equivalía casi a reconocer que los demás acusados podían ser culpables también. Es una ley sobre el Chantaje Civil, la Influencia de las  Organizaciones Corruptas (RICO). Entre tanto, la prensa realizaba una cobertura cada vez más desmesurada del juicio, que poco a poco iba transformándose en un espectáculo hollywoodiense. En esto que un día, Frank DeCicco y Sammy Gravano estaban en un restaurante de Brooklyn, asistiendo a una reunión a la que se suponía debía acudir también John Gotti. 

El coche de DeCicco estaba aparcado en la puerta. Mientras DeCicco y Gravano caminaban hacia el automóvil se les acercó un mafioso al que conocían, Frankie Bellino. Miembro de la familia Lucchese, Bellino estaba pendiente de juicio a sus casi setenta años y quería pedirle a DeCicco el número de su abogado. Este recordó que casualmente tenía una tarjeta con el número de teléfono en la guantera del coche, así que ambos, DeCicco y Bellino, se acercaron al vehículo para recogerla. El objetivo era John Gotti, y al confundir a Bellino con el jefe el coche estalló. Muere DeCicco. 

La prensa no tardó en airear informaciones que un confidente había proporcionado a la policía, señalando a Vincent Gigante como principal promotor del atentado. El jefe de los Genovese había querido vengar el asesinato de Castellano y aprovechó la temporal debilidad de Gotti, que además vemos en la película que es informado por el FBI de un previsible atentado. Gotti se puso furioso pues era el inicio de una guerra entre los Gambino y los Luchese-Genovese. Ante lo que se avecinaba el juez Nickerson decidió aplazar el juicio imponiendo una moratoria de cuatro meses. Nacía así la leyenda de "Don Teflón". 

El abogado defensor de Gotti, Bruce Cutler en eso, en un intocable judicial al que le favorece la compra de miembros del jurado. Pero la ley RICO seguía su curso y un nuevo proceso llevará al banquillo a John Gotti. Pero una segunda absolución consecutiva, le dabna una imagen de intocable a John Gotti John Gotti salió absuelto por tercera vez consecutiva. Acababa de nacer el Don de Teflón, el hombre a quien le resbalaban todas las acusaciones. 

Sin embargo, el 11 de diciembre de 1990 una redada del FBI registraba la planta baja y el apartamento situado en Mulberry Street , refugio y lugar de reuniones de Gotti. El propio Dapper Don fue detenido y esposado. Deslumbrando a los agentes con su habitual derroche de carisma y seguridad en sí mismo, el mafioso dijo en tono jocoso: «Os apuesto tres a uno a que salgo de esta». 

Después de haber triunfado en tres juicios consecutivos pocos tenían ganas de apostar contra él… y sin embargo esta vez se equivocaba; aquella detención era el principio del fin de su reinado en las calles. Gotti era un criminal, pero no parecía existir la manera de que las autoridades pudieran meterlo en prisión. Su constante presencia en los medios, libre e impune, era una burla al sistema. La propia ley RICO, cuyo objetivo era acusar a jefes mafiosos de crímenes cometidos por sus subordinados usando el escalafón mafioso como carga acusatoria, aunque los jefes no hubiesen tenido una implicación física directa en esos crímenes no causó mucho daño a las organizaciones mafiosas tan estructuradas como la Cosa Nostra estadounidense. 

La mejor defensa que tenía un jefe mafioso ante la ley RICO era la de costumbre: acentuar el sistema piramidal de su organización poniendo la mayor distancia posible entre él y los crímenes de calle que cometían sus subordinados. Pero la recurrente frase de muchos jefes de la Cosa Nostra americana, de que «no existe la Mafia». Los jefes mafiosos negaban tener relación con las mismas organizaciones callejeras que dirigían. 

Gotti retomó algunas costumbres de hacerse visitar por subordinados que le informaban cara a cara y le presentaban sus respetos a la manera siciliana, Gotti reclamaba la presencia de su underboss y consigliere cinco días a la semana. Los capitanes de rango medio debían acudir a él una vez por semana. Incluso recibía personalmente a asociados que en otras familias mafiosas rara vez hubiesen hablado personalmente con el jefe. Y eso era exactamente lo que hacía en el Ravenite Social Club. Creyéndose completamente seguro, utilizaba el apartamento de la primera planta como espacio o santuario donde se hablaba abiertamente de sus «negocios». 

John Gotti tenía la «Familia» cerca y coontaba con sus hermanos Peter, Richard y Gene Gotti, implicados en la organización y, como el propio John, muy experimentados en las calles. También nombró caporegime a su hijo John Gotti Jr. «Junior». 

Sin embargo, la relación de Gotti con su segundo, el underboss Sammy «el Toro» Gravano, empezó a deteriorarse rápidamente cuando Gotti sospechó que Gravano le había estado utilizando para eliminar a sus propios rivales dentro de la Familia. pues las ejecuciones siempre habían terminado beneficiando siempre al mismo tipo: Sammy Gravano. 

Esto se ve en la película con el caso de Robert DiBernardo, uno de los magnates de la lucrativa industria pornográfica estadounidense y un dandy. Formaba parte de la Familia por su importante contribución económica y no parecía tener más ambiciones que mantener su actual negocio. Gravano difundió la idea de que DiBernardo quería ir contra Gotti, así que decidió eliminarlo. DiBernardo fue convocado a una falsa reunión de negocios y mientras esperaba la taza de café que acababa de pedir, le metieron una bala en la parte posterior de la cabeza. Gravano se quedó con varios intereses del asesinado, incluyendo el control de un sindicato. Tras las continuadas victorias judiciales de Gotti, los agentes del FBI sentían desánimo y frustración. Habían visto fracasar estrepitosamente a la policía neoyorquina y a los agentes de la fiscalía. 

La localización del Ravenite Social Club fue clave para los agentes del FBI para pasar desapercibidos y detectar que en su interior se daba información. Gotti se paseaba invariablemente por las aceras de la calle Mulberry conversando tanto con miembros de su banda . Los agentes del FBI sabían de la necesidad de instalar micrófonos allí, y pese a las precauciones de los mafiosos, lo hicieron. 

En aquel apartamento tan frecuentado Gotti hablaba de muchos asuntos. Gracias a aquella locuacidad el FBI no tardó en establecer conexiones entre Gotti y diversos crímenes cometidos por miembros de su organización, incluyendo el reconocimiento abierto de que pertenecía a la Cosa Nostra. Gotti en una conversación con Gravano fue sorprendido por el FBI y juntos, al boss y al underboss de la organización. Durante una reunión en el Ravenite, el FBI sorprendió a Gotti, a Gravano y al consigliere Frankie Locascio, llevándoselos esposados. La Familia quedaba descabezada (aunque los hermanos y el hijo de Gotti no tardarían en tomar las riendas). 

Gotti se había equivocado gravemente permitiendo que los detuvieran a él y a Gravano a la vez. Aquello tendría consecuencias nefastas en su futuro. La película termina con la condena de Gotti y condena a cadena perpetua en el centro penitenciario federal de Marion, Illinois. 

Para las acusaciones se contó con la colaboración de Gravano quien se comprometió a declarar contra Gotti. La película se basa principalmente en el trabajo del periodista Jerry Capeci, quien también escribió la novela que documenta el ascenso y la caída de Gotti en la banda de los Gambino, y además desempeñó el papel de productor ejecutivo de la película. 

La película recibió varios premios. En los Emmy de 1997 tuvo siete nominaciones, incluyendo el de mejor telefilm, aunque el único premio se lo llevó merecidamente Armand Assante Mejor actor.  

Assante también recibió un Globo de Oro nominación del mismo año. En los Globos de oro obtuvo tres nominaciones, incluyendo el Mejor miniserie o película para TV. Y en los Satellite Awards fue nominada Anthony Quinn como Mejor actor secundario. 

Estamos ante un biopic nada hagiográficoa, que presenta al mafioso desde la brutalidad, en la que tanto un soberbio Armand Assante como Anthony Quinn, en uno de sus últimos papeles, como William Forsythe hacen una gran actuación, al igual que todos aquellos que conocemos por su participación en otras series como los Soprano. 

Lo cierto es que la historia de John Gotti prosigue hasta el 10 de junio de 2002, en la que el preso confinado en una celda de la cárcel de Springfield, fallecía. Acabada así uno de los protagonistas mafiosos de la Gran Manzana y que tras ser condenado a cadena perpetua fue derrotado por un cáncer. 

Fue un Don muy influenciado por el cine, y ese gusto por el lujo y la ostentacion tenía referencias a El padrino o a las obras de Scorsese, al menos en su comportamiento y su vestuario. Su sucesor en la familia fue John Gotti junior , que encabezó durante poco tiempo la familia Gambino -presidía la comisión que dirigía el clan mientras su padre languidecía en prisión- hasta que se declaró culpable de todos los cargos y su tío Peter llegó al poder. Gotti jr. ha vendido los derechos de la vida de su familia a Fiore Films, una pequeña productora, y quiere reescribir la historia de su familia. 

La película rodada en Nueva York en 1996, tenía frescas las últimas andanzas del capo. De hecho, sólo cuatro años antes el 12 de febrero de 1992 John Gotti volvía a sentarse en el banquillo junto a su consigliere Frankie Locascio, para afrontar los cargos que incluían la implicación en diversos asesinatos. Contrariamente a sus anteriores juicios, esta vez el jurado era anónimo y como medida extraordinaria, estaba recluido por completo y vigilado de continuo por los U. S. Marshals, cuerpo policial del Departamento de Justicia que se encarga de la seguridad en procesos judiciales. 

La fiscalía incluso planteó que Bruce Cutler, había actuado no solamente como defensor de John Gotti sino también como asesor legal de la organización Gambino, por lo que era susceptible de ser llamado como testigo para declarar sobre todo lo que supiera acerca del funcionamiento interno de la organización criminal. Cutler no podía participar en la causa como abogado. Gotti tuvo que recurrir al abogado Albert Krieger, antiguo defensor de otro mafioso, Joe Bonnano. Pero Krieger no era Cutler. Y además las declaraciones de Sammy «el Toro» Gravano hizo el resto. 

El antiguo colaborador, el underboss de Gotti, firmó una declaración previa en la que señalaba a Gotti como autor intelectual de graves crímenes. John Gotti no perdió en ningún momento su actitud autosuficiente al menos en público. Varios testigos corroboraron la información del FBI. Un mes después del testimonio de Gravano, un jurado condenaba a John Gotti, que era declarado culpable de todos los cargos. Fue enviado de vuelta a la cárcel en espera de una sentencia definitiva, la cual llegaría en junio. 

Durante veintitrés horas al día, Gotti languidecía en una celda solitaria, donde tenía una pequeña televisión en blanco y negro. Según las memorias de su hijo Junior, era tratado «peor que un preso de Guantánamo». Eso sí, el estatus de John Gotti en la vida social de la prisión era el de un hombre temido y respetado. Tenía solamente una hora para pasear por las instalaciones, pero cuando salía de su celda los demás presos le hacían pasillo, y a nadie se le ocurría meterse con el todavía jefe de los Gambino. 

Dos años después, en 1998, se le diagnosticó a Gotti un cáncer de laringe. Trasladado a un hospital penal fue operado para retirar el tumor, que terminaría reapareciendo al cabo de otros dos años. Su hijo John Gotti Jr. acusó a las autoridades de no haber supervisado correctamente la salud dental de su padre, lo cual provocó una infección masiva en su maxilar y, según él, la aparición del cáncer.John Gotti murió el 10 de junio de 2002. 

Este verano he paseado por Mulberry Street. Sigue siendo formalmente Little Italy, aunque ahora por sus bajos y en sus pisos se van introduciendo la comunidad china. No me fijé especialmente en el número 247 de la calle que ahora es una zapatería flanqueada por una tienda de comestibles, una lavandería y el Rubirosa Ristorante, pequeña pizzería de prestigio y que fue el Ravenite Social Club,. En este si me fijé, de hecho, un camarero me ofrecía la carta para comer en él. 

Poco queda del teflón y menos del lujo, pero que impactantes, en ocasiones hipnóticas - tengo que reconocerlo- me resultan las historias de los gansters, aunque fueseb criminales sin escrúpulos. Pero en sus historias de auge y caída, hay mucho de heroicidad clásica mal entendida, o así parece transmitirse desde las historias que vemos en el cine. Aunque no olvidemos que el cine siempre ha sido y , en gran medida, siempre - afortunadamente- será mentira.