lunes, 29 de agosto de 2016

Alexander


Dentro de unas semanas se publicará un libro firmado por Oliver Stone. Dicho libro tiene que ver con una de sus más famosas película, JFK, que vista ya en su estreno planteaba el asesinato del primer presidente católico de los Estados Unidos en clave de conspiración. Pues  bien , el director neoyorkino nacido en 1946 ha escrito un libro titulado ‘La Experiencia de Oliver Stone’ que se publicará en Estados Unidos el 13 de septiembre (por la misma fecha estrenará también su último largometraje, 'Snowden') en él relata sus conversaciones con un ex agente del Gobierno estadounidense, encargado de la seguridad de Kennedy, al que menciona con el pseudónimo de ‘Ron’. Según le confesó el agente ya fallecido alguien de su propio equipo había disparado contra el presidente.

Entre el libro y la película centrada en Snowden, está claro que Oliver Stone quiere seguir siendo parte de la conciencia crítica de la sociedad norteamericana. Lo cierto es que gran parte de la producción cinematográfica se inspira en hechos reales. Y es que Stone pasó de su trabajo inicial como guionista de éxito a la dirección y producción. Sus primeros contactos con la industria del cine (sin contar los trabajos de guion y/o dirección en películas menos conocidas) fueron como guionista de gran éxito.

Lo curioso es que como director a Oliver Stone le interesa mucho momentos puntuales en la sociedad norteamericana (WTC), de la vida de personajes de esta sociedad (JFK o Nixon) , a veces, tremedamente críticos como W y en ocasiones panegíricos como Mi amigo Hugo ( por Chavez en 2014) , o incluso biografías o biopics incluso del pasado lejano como he vito en su película Alexander, del año 2005.

Alexander es una coproducción internacional del año 2004 realizada entre Alemania, Estados Unidos, los Países Bajos, Francia y el Reino Unido, dirigida por Oliver Stone, siendo su realización número dieciocho , y protagonizada por Colin Farrell en el papel de Alejandro.

La película es una producción en la que participan Moritz Borman , Thomas Schühly,  Jon Kilik y Iain Smith , además de Intermedia Films,  Pacific Film,  Egmond Film & Television,  France 3 Cinéma , IMF Internationale , Medien und Film y GmbH & Co. 3 Produktions KG . La distribución  es de la Warner Bros. Pictures. La película contó con un presupuesto de  155.000.000 y tuvo una recaudación cercana a los 168 millones de dólares.

Como suele ser habitual en las películas de Oliver Stone , éste interviene en el guión, aunque aquí aparece acompañado de Christopher Kyle  y Laeta Kalogridis.

Como la película  va de un héroe griego histórico Stone apostó por la música de Evangelos Odysseas Papathanassiou,  o sea, en Vangelis.

La fotografía es del mexicano de mi edad  Rodrigo Prieto , mientras que el montaje corresponde a Thomas J. Nordberg,  Alex Marquez y Yann Hervé.

En cuanto al reparto lo encabezan  Colin Farrell  como Alejandro,  Angelina Jolie  como su madre Olimpia,  Val Kilmer como el  Rey Filipo , Anthony Hopkins como  Ptolomeo (viejo) , Jared Leto como Hefestión , Rosario Dawson como Roxana,  Jonathan Rhys-Meyers como Casandro , Rory McCann como Crátero,  Gary Stretch como Clito,  Ian Beattie  como Antígono , Neil Jackson -como Pérdicas,  Raz Degan como el  Rey Darío , Christopher Plummer como Aristóteles,  John Kavanagh -como Parmenio,  Annelise Hesme como Estatira,  Connor Paolo como el joven  Alejandro,  Nick Dunning como Átalo,  Elliot Cowan como el adulto y rizado  Ptolomeo,  Joseph Morgan como Filotas,  Denis Conway como Nearco,  Garrett Lombard como Leonato,  Chris Aberdein -como Poliperconte, traducido en la versión española como Meleagro , Francisco Bosch como Bagoas , Toby Kebbell como Pausanias,  Marie Meyer como Eurídice,  Brian Blessed como entrenador de lucha,  Erol Sander como  el  Príncipe persa  y David Bedella como el alejandrino escriba Cadmos , que vemos al principio y al final.

La película es un biopic y está basada en la vida de Alejandro Magno, rey de Macedonia, que conquistó Asia Menor, Egipto, Persia y parte de la antigua India.

La película comienza  justo con la muerte del rey macedonio Alejandro en Babilonia- Más tarde, vemos como cuarenta años más tarde, en  Alejandría, el anciano faraón de Egipto Ptolomeo I está dictando al escriba Cadmos (David Bedella) la historia de Alejandro, a quien de joven sirvió como general. Tal como dice Ptolomeo, ¿cómo explicar lo que es ser joven…y soñar grandes sueños?

Después la historia se traslada al corazón de Macedonia , a Pella, ciudad bárbara para un griego en que desarrolla su vida Alejandro, que  desde niño es testigo de la tensísima relación entre sus padres, el rey Filipo y la reina Olimpia, considerada una hechicera , que se siente descendiente de Aquiles y obsesionada con poner a Alejandro contra Filipo, inculcarle sus creencias sobre los dioses (llegando a decir que Alejandro es hijo de Zeus y no de Filipo) y comparando a éste constantemente con Aquiles, héroe por quien Alejandro desarrolla una gran admiración.

Desde niño, Alejandro demuestra ser un chico curioso, sensible, protector de su madre frente a la brutalidad del padre y perseverante, como demuestra al domar a un caballo negro aparentemente indomable al que llama Bucéfalo.

A pesar de que su madre intenta convencerle de lo contrario, Alejandro trata de estar unido a su padre, pero esto se tuerce cuando teniendo Alejandro casi 20 años, Filipo decide desposarse con la macedonia Eurídice con quien está dispuesto a tener hijos, poniendo en peligro el derecho al trono de Alejandro.

Durante la celebración, el tío de Eurídice, Átalo, propone un brindis por Filipo, Eurídice y los 'hijos legítimos' que tendrán estos, provocando que Alejandro pierda los estribos y le tire una copa, iniciando con ello una pelea. A pesar de su estado de ebriez, Filipo trata de poner orden y le ordena a Alejandro que se disculpe ante Átalo, llegando a llamarle bastardo cuando éste se niega a obedecerle.

Cuando un destrozado Alejandro se dispone a salir de la sala, Filipo trata de salir tras él pero debido a su estado cae al suelo, provocando que Alejandro diga '¿Y este es el hombre que os llevará a la conquista del Imperio Persa? Si ni siquiera es capaz de llegar de un lecho a otro', provocando la ira de Filipo.

Alejandro y Filipo posteriormente se reconcilian, pero Filipo es asesinado por el guardia Pausanias (se sospecha que Olimpia ayudó a planear el asesinato), y en consecuencia Alejandro se convierte en rey de Macedonia con 20 años.

Después de castigar a algunas ciudades griegas por intentar sublevarse, Alejandro se dispone a cumplir el sueño de su padre de conquistar el Imperio Persa, durante una campaña que duró varios años.

Después de conquistar Asia y proclamarse faraón, Alejandro y su ejército se enfrentan al emperador Darío en la Batalla de Gaugamela. La noche antes de la batalla, Alejandro y su íntimo amigo Hefestión se comparan el uno al otro con Aquiles y Patroclo. Cuando Hefestión menciona que Patroclo murió primero, Alejandro promete que, si Hefestión muriese, él le vengaría y luego le seguiría en la muerte.

En su arenga a sus soldados, justo antes de la batalla en Gaugamela, Alejandro pronuncia estas palabras para darles valor: “conquistad vuestro miedo y os prometo que conquistaréis la muerte”.

En la batalla, magníficamente rodada por cierto, de enormes dimensiones recogida desde el aire (empleando para ello el recurso poético del águila  de Alejandro), de tal modo que todo queda claro. La genial táctica de Alejandro se va desarrollando sin que nos perdamos en ningún momento, mostrándonos cómo se desarrollan los flancos derecho, izquierdo y central.

Tras la victoria del ejército de Alejandro que vence,  Darío huye a las montañas.

Alejandro y los suyos se hacen con el palacio de Darío en Babilonia, pero en vez de asaltarlo todo y quedarse con el botín , Alejandro trata dulcemente a la familia del Sha , aunque más tarde inician una persecución contra Darío, quien posteriormente es asesinado por sus propios hombres.

A pesar de su amor por Hefestión, Alejandro se casa con una princesa asiática Roxana, con la intención de tener un heredero. Aunque mantiene relaciones sexuales con Alejandro, Roxana siente celos al ver la gran amistad que hay entre el griego y su amigo Hefestión.

Alejandro y los suyos prosiguen su expansión militar por el continente llegando hasta la ribera del Indo. Hay dudas por parte de los griegos sobre lo qué hacer . Alejandro quiere conquistar la India y tener el control de un terretorio que por mar se uniría con el Mar Rojop, Egipto y Grecia, sin embargo, entre sus generales surgen dudas pues muchos quieren regresar.

Alejandro tiene una gran discusión con su general Clito, quien le cuestiona y llega a llamarle tirano. En su arrebato, Alejandro mata a Clito con una lanza, para luego arrepentirse y encerrarse en su tienda unos días, siendo consolado por Hefestión.

 A pesar de que sus hombres protestan, argumentando que quieren regresar a sus hogares, Alejandro les convence para que le sigan en su última y más sangrienta batalla, la Batalla de Hydaspes.  Supone su primer enfrentamiento con elefantes en un área selvática. La batalla será brutal y desfavorable para los griegos.

Alejandro es herido en la batalla (y su caballo muere), Hefestión y otros muchos son heridos,  pero finalmente sobreviven y se celebra. Tras la derrota decide Alejandro el retorno a casa, previo paso por Babilonia.

En Babilonia, Hefestión sucumbe a una enfermedad y muere, supuestamente porque llevaba tifus desde la India. Loco de dolor y rabia, Alejandro se distancia de Roxanna (a pesar del embarazo de ésta) ya que cree que ella ha matado a Hefestión.

Alejandro muere menos de 3 meses después, cumpliendo la promesa que le hizo a Hefestión. Las últimas palabras de Alejandro sobre su sucesor son un enigma, ya que ninguno de los suyos logra escucharle. Su anillo perlado cae al suelo tras su muerte, librándose tras la misma una larga guerra entre sus generales hasta que éstos se dividieron entre ellos el gran imperio que había creado Alejandro, quedando Ptolomeo faraón de Egipto tal y como lo vemos al principio de la película y narrándonos los aspectos principales de la vida de Alejandro.

La historia vuelve entonces a 283 antes de Cristo, donde Ptolomeo admite a su escriba que, junto con todos los otros oficiales,  había participado en el  envenenamiento de Alejandro sólo para ahorrarse consecuencias futuras. Él, sin embargo , le dice que Alejandro murió debido a una enfermedad que agravó a su estado de debilidad general. A continuación pasa a terminar sus memorias con la alabanza a Alejandro.

.“¿Es posible que existiera un hombre como Alejandro?”, se pregunta un anciano Ptolomeo (maravilloso Anthony Hopkins). “Por supuesto que no, le idealizamos, le imaginamos mejor de lo que era”.

La historia entonces termina con la colocación del papiro de las  memorias de Alejandro de Ptolomeo que, finalmente, serán  quemadas, y perdidas para siempre con la Biblioteca de Alejandría .

Oliver Stone es un autor al que le gusta centrarse en las figuras históricas de la cultura popular americana, de la política de su presente y de su pasado, así como en importantes personajes. Stone hacía tiempo había puesto sus ojos sobre la figura de Alejandro Magno. Especial importancia tendrá en ello el libro de Alejandro Magno, escrita en los años 1970 por el historiador Robin Lane Fox profesor de Historia Clásica del New College de la Universidad de Oxford y autor del exitoso Alexander the Great . De hecho Robin Lane será su principal asesor histórico y de sus guionistas para desarrollar al personaje.

Este profesor en Oxford desde 2002 trabajó estrechamente con el director Oliver Stone, tanto en el guion como en la producción en general de la película, asesorando a los distintos jefes de departamento acerca de una amplia gama de detalles históricos y arqueológicos, desde el vestuario a las armas.

Cuenta Stone que todo cambió para él, después de varias tentativas, cuando conoció a Colin Farrell, el cual representó el empuje definitivo para poder llevar a término este ambicioso proyecto.

El supervisor de efectos visuales John Scheele trabajó durante meses con la innovadora empresa de efectos visuales BUF Compagnie de París y la Moving Picture Company de Londres con el fin de perfeccionar los efectos digitales en la batalla de Gaugamela y otras secuencias.

De hecho la espléndida batalla de Gaugamela se filmó con dos unidades completas, utilizando hasta ocho cámaras para abarcar toda la acción, y más de mil extras en el campo el día del rodaje.

El artista Steve Mitchell, con la ayuda de un solo asistente, pintó el ciclorama de 50 metros de largo y 13 de alto que retrataba con detalles microscópicos una vista panorámica de la ciudad de Babilonia , que aparece magníficamente recreada, desde las terrazas del palacio, hasta su paisaje urbano  lleno de altos edificios, los mayores del mundo antiguo, de zigurats, de  puentes, jardines y calles pavimentadas: una civilización en la cima de su desarrollo.

El rodaje comenzó el 22 de septiembre de 2003 en Marruecos con un presupuesto cercano a los 200 millones de dólares. El 10 de noviembre se trasladó a Londres, y después a Tailandia, donde se rodaron las escenas con los elefantes.

En abril de 2003 Stone ya había rodado varias escenas de recurso en las montañas del Himalaya. El rodaje concluyó el 11 de febrero de 2004 aunque tuvieron que volver a rodarse algunas escenas debido a que varias latas de película se borraron accidentalmente a causa de su posible exposición a rayos X en un aeropuerto.

Algunos espacios se  recrearon como la Biblioteca de Alejandría en los  Shepperton Studios de  Londres. Otros estudios británicos, los londinenses Pinewood Studios darán cobijo a los  Palacios indios , a Pella, a Babilonia, y la cueva de los mitos. Para  Alejandría  se rodará en Malta.

Otros espacios como el  Templo de Atenea, Mieza y el mercado de caballos macedonio están localizados en Essaouira, Marruecos, mientras que  Gaugamela tendrá lugar en un desierto cerca de Marrakech, , ciudad que se convierte y recrea las Puertas de Babilonia.

La Fortaleza de bactriano realmente se rodará en las  Montañas Bajas del Atlas y este recreación de Hindu Kush  se hará en mi querida y añorada  Ouarzazate. Marruecos también será la sede del Anfiteatro macedonio y el río Hifasis o Indo como yo lo he llamado será realmente el Mekong, en el noreste de la provincia de Ubon Ratchathani, en Tailandia .

Este mismo país será el escenario de la Batalla del Hidaspes, en concreto, en su Jardín Botánico Central Amphoe Mueang, de la  provincia de Saraburi.

Existen cuatro versiones de la película, que corresponde con el corte inicial y otros tres montajes del director : el "montaje del director" o Alexander: The Director's Cut en 2005, el "Final Cut" o Alexander Revisited: The Final Cut en 2007 y Alexander: The Ultimate Cut en 2013, todos ellos lanzados para el mercado doméstico, DVD, Blue Ray y compañía.

La primera salió casi un año después de que la primera versión se estrenará en los cines. Redujo la duración total de la primera película de 175 a 167 minutos, eliminando las escenas polémicas con Hefestión y añadiendo 9 minutos inéditos. Se trata de una versión más clásica y tradicional, sin duda más apta para el público estadounidense.

Alexander Revisited: The Final Cut se trata de la versión extendida y montada de forma diferente, cuya duración es de 3 horas y 34 minutos. Salió a la venta el 27 de febrero de 2007 e incluye todo el metraje grabado, incluidas las escenas de carácter más homoerótico prohibidas en un principio por la Warner Bros.

 Alexander: The Ultimate Cut se trata de un nuevo montaje, vendida como el corte definitivo con una duración de 3 horas y 27 minutos, que además incluía la versión cinematográfica de 2 horas y 55 minutos. Salio a la venta el 3 de Junio de 2014 en un set de 2 discos, también se conoció como la edición del Décimo Aniversario.

La banda sonora de la película fue compuesta por el músico y compositor griego Vangelis. En este caso Vangelis utiliza orquesta con arreglos y en ocasiones voces en una partitura que aporta un fondo sonoro épico y solemne además de combinar lo incidental con sonidos mediterráneos, orientales y balcánicos.

Con un presupuesto de USD 155.000.000, fue un fracaso de taquilla en Estados Unidos, donde recaudó tan sólo USD 34.000.000. En el resto del mundo pudo remontar el vuelo para conseguir lo comido por lo servido recaudando USD 167.300.000 (USD 133.000.000 de ellos en Europa).

Como vemos desde el montaje la película ha sido afectada por un sin fin de controversias . La primera el tema de la homosexialidad del protagonista. De hecho un grupo de 25 abogados griegos inicialmente amenazó con presentar una demanda en contra de ambos Stone y la Warner Bros. estudio de cine por lo que afirmó que fue un imagen errónea de la historia. "No estamos diciendo que estamos en contra de los homosexuales ", dijo Yannis Varnakos, "pero estamos diciendo que la productora debe dejar claro a la audiencia que esta película es pura ficción y no una verdadera representación de la vida de Alejandro". Después de una investigación anticipada de la película, los abogados anunciaron que no iban a seguir una línea de acción.

Alguna por los tipos humanos representados. Un Alejandro Magno (Collin Farrell) rubio de bote y una Rosana (Rosario Dawson) la princesa Bactriana que es de ascendencia puertorriqueña, nativo americana/taína, cubana y afroamericana y con unos rasgos raciales que nada tienen que ver con la población del norte de Afganistán, sur de Uzbekistán, y Tayikistán.

En el estreno británico de la película, Stone culpó "que rabia fundamentalismo en la moral" para el fracaso de taquilla de Estados Unidos de la película. Sostuvo que los críticos y el público estadounidense centraban sus críticas en el tema de la sexualidad de Alejandro lo que era desproporcionado. Parece ser que esa crítica fue la que le impulsó a realizar cambios significativos en la película para su lanzamiento en DVD.

Por otro lado, los historiadores le echaron en cara temas de inexactitud histórica. La mayor crítica académica se refiere a que la película es una reducción, en lugar de una crónica, de los acontecimientos de la vida de Alejandro. Hay en ella muchas elipsis, se comprime el tiempo y se condensa varios eventos clave , algo que es lógico en el cine. Por otro  la película ignora por ejemplo , la conquista inicial de Asia Menor , Siria y Egipto en su totalidad, y desde Macedonia la historia salta directamente a la batalla de Gaugamela, que se llevó a cabo entre tres y cuatro años después de que Alejandro se marcara como objetivo conquistar el Imperio Persa. El historiador persa Farruj señala que el verdadero Alejandro hizo de Gaugamela varias batallas feroces, no sólo una,  antes de que él fue capaz de derrotar a Darío III. Se ignoran por lo tanto otras como las de Gránico , Halicarnaso , Isos , Tiro, Gaza y Gaugamela , sin contar  otras y asedios a lo largo de la ruta entre Asia Menor y Egipto. Este historia igualmente se queja de como son presentados unos y otros, las "fuerzas griegas aparecen  muy organizadas, disciplinado, y ...los  persas con un ejército totalmente desorganizado."

La crítica histórica se queja de fallos en acontecimientos como la traición del veterano   Filotas, aquí parece un joven  cuando fue ejecutado, después de haber servido a Filipo II o a Darío III, que murió con 57 o 58 añossiendo aquí sensiblemente más joven.

Otras objeciones importantes vinieron de historiadores iraníes, que estaban molestos por las representaciones de la película de persas y macedonios por igual. Los títulos que aparecen en pantalla también identifican incorrectamente Babilonia como en Persia , en lugar del imperio persa .

También se plantearon objeciones por los historiadores indios . La batalla final representada en la película,  1que fue no en un bosque y en un día soleado sino en una llanura fangosa en una noche con lluvias torrenciales. Todo parece alterado con respecto a la historia, Además Alejandro no fue herido en esa batalla, sino en otra más tardía el sitio de Malli. por una tribu del Punjab .

Oliver Stone ha comentado en sus muchos DVD de la película, que  de las cuestiones históricas son lo de menos en esta película pues el se ciñe a la narración.

Las nominaciones y premios no fueron para bien. Consiguió un desconocido  Premio Rana de Plata  por su fotografía para el mexicano Rodrigo Prieto .

También obtuvo un Premio World Soundtrack Award en el Ghent Film Festival) para Vangelis , el concedido Premio del público.

Lo peor es que fue nominadas hasta en siete ocasiones para los Premios Razzie de las películas estrenadas en 2004 , incluyendo peor película, peor actor (Colin Farrell), peor actriz (Angelina Jolie), Peor director (Oliver Stone), Peor actor secundario (Val Kilmer) y Peor Guión, convirtiéndose así en la segunda película más nominada en los  "Razzie" de ese año 2004. Sin embargo, no ganó premios.

En cuanto a las críticas de los críticos de cine decir que la película tuvo una buena crítica en   Europa, pero en América del Norte donde recibió sobre todo revisiones negativas de los críticos de cine. En Rotten Tomatoes le da una calificación de 16% basado en 195 opiniones. El consenso habla de "Una película pesada , de casi tres horas de duración, y emocionalmente distante que no se ilumina la vida de Alejandro"

Roger Ebert del Chicago Sun-Times escribió en su columna del Chicago Sun Times que " daba  la bienvenida a las escenas de batalla, de pompa y circunstancia porque al menos durante un tiempo estamos libres de la narración sin fin de Ptolomeo el historiador ".  Y prosigue "Es ambiciosa y sincera, pero falla en centrarse en su historia. (...) Angelina Jolie, que interpreta a la madre Olympias, parece extrañamente erotizada por la presencia de su hijo. (...) El film no se siente a gusto consigo mismo. Dice demasiado, y aún así deja mucho por decir.

En Variety  Todd McCarthy escribió, Al menos es un fallo honorable, una película inteligente y ambiciosa que crucialmente carece de vena dramática y de implicación emocional."

Manohla Dargis escribió en The New York Times que Alejandro" llevó a cabo el mejor de los peores en términos de la narrativa inexacta que carece de planificación ".

Wesley Morris en el Boston Globe señala que "Lo mejor que se puede decir es que es mejor que "Troya"

Para David Edelstein en el progresista Slate "Olvídense de Alexander: el film es un pedestal para Angelina la grande."

Desson Thomson del The Washington Post "Es disfrutable en algunos momentos y horrible en otros. Es aburrida aquí y excitante allá. Y casi siempre es un poco tontorrona."

Para Peter Travers en la revista Rolling Stone "Alexander rompe la regla básica que hace que las películas funcionen: -muestra, no cuentes-"

En una intervención en  Saturday Night Live , Colin Farrell bromeó sobre el fracaso de Alexander durante su monólogo, "He estado fuera del país durante 14 meses filmando Alexander, y creo que resultó ser un tiempo bien empleado."

En el Reino Unido Ian Nathan escribiendo en Empire sostenía que "El film tiene imperfecciones, pero Stone permanece siendo un tornado en la era de fórmulas huecas y, parafraseando a Ptolomeo, sus fallos son más grandes que la mayoría de los films de éxito."

Ya en  España M. Torreiro en el Diario El País afirma que "Hipnótico, desequilibrado pero a la postre estimulante filme (...) una película un tanto discursiva, (...) pero también extremada, férreamente coherente con lo que se pretende"

Para Francisco Marinero en el Diario El Mundo "Supera en ambición y profundidad a las epopeyas de actualidad en Hollywood como 'Troya' y 'El Rey Arturo' (...) Lo mejor: la complicada relación entre Alejandro y sus padres"

En las páginas del Diario ABC en donde escribe  Oti Rodríguez Marchante  "La película es sólida y está construida para que funcione incluso alejada de la perfección (...) En cuanto a la polémica chorra sobre la homosexualidad, no da ni para una línea."

Adrián Massenet , editor en blog de cine, entiende que ‘Alejandro Magno’ podría ser la película más incomprendida, odiada sin motivo, atacada y vilipendiada de lo que llevamos de década (teniendo en cuenta, claro está, su ambición y sus pretensiones).

Sin embargo, el editor del blog de cine considera que " esta película es la más arriesgada, compleja y hermosa de todas las que ha dirigido Stone (siendo ‘J.F.K.’ la más oscura y personal), un viaje que nos lleva mucho más allá de una mera apología absurda sobre la homosexualidad, o de un retrato más o menos cabal del legendario hombre que da título a la historia, para erigirse en un título verdaderamente único.

Destaca el editor de blog de cine a Collin Farrel y su "trabajo tan poderoso, valiente e intenso ha sido objeto de burlas tan crueles y despiadadas, tan desproporcionadas y sonrojantes. En lo que a mí respecta, Colin Farrel es un actor tremendamente interesante, que aquí se revela una verdadera fuerza de la naturaleza, capaz de dotar de gran fragilidad al gigante guerrero, de grandes defectos y zonas oscuras, pero también de una trémula humanidad, de una pasión autodestructiva y romántica, de una trágica imperfección emocional, y, ante todo, de una visión y sensibilidad muy superiores al resto de los personajes.

Valora positivamente la película, pues ‘Alejandro Magno’ se mueve a numerosos niveles (emocionales, históricos, genéricos), con una pasión y una convicción que la alejan muchísimo de la versión que dirigiera el gran Robert Rossen en 1956,

Para Massanet la ambivalencia sexual de Alexander no sólo no es sutil, sino directamente explícita (“nada le venció, salvo los muslos de Hefestión”), pero retratada con gran desesperación y romanticismo, y con una elegancia encomiable, huyendo de la provocación sobre el personaje, al que trata con respeto en todo momento, así como a Hefestión (apuesto y soñador Jared Leto), y a Roxane (sinuosa Rosario Dawson).

Los diálogos que las retratan poseen un tono trágico y de gran intensidad, acordes con la grandeza sensorial del relato. Porque el que quiera huir del entramado, que bordea el existencialismo

Por último destaco un artículo titulado Alejandro MagnoPor qué todo el mundo odia esta película publicado por Robin Lane Fox en Metrópoli del diario El  Mundo.

En ese artículo destaca el asesor histórico de la película y profesor en Oxford Robin Lane Fox que todos por igual Universitarios, radicales iraníes, cristianos evangelistas y grupos gays han criticado con dureza el retrato de Oliver Stone.

"De Princeton a Atenas, de Oxford a Irán, en todas partes he visto cómo la corrección política trataba de influir en el objeto de estudio de toda mi vida: Alejandro Magno. La polémica viene servida por el estreno de la inmensa película de Oliver Stone en la que he participado como asesor. Estuve en Princeton, donde los profesores de Historia Antigua habían organizado un seminario para discutir las resonancias contemporáneas de la película. Y allí expliqué su condición, bastante poco habitual, de drama épico basado en la Historia, para encontrarme con el escepticismo tras las gafas de muchos estudiantes.

En seguida descubrí por qué. Después de sentarme, un profesor denunció que la película era una vergüenza para los estadounidenses de hoy, porque describía a Alejandro como un coloso, cuando lo que hizo fue invadir un antiguo imperio de Oriente Próximo y asesinar a miles de personas que se negaban a entregar sus ciudades. ¿Cómo se había atrevido Stone a llevar a la pantalla un tema así en el año 2004, cuando las muertes de Irak y Oriente Próximo deberían pesar en las mentes de todos?

A continuación, algunos estudiantes, muy serios, me llevaron aparte y me contaron que este tipo de corrección política era un factor capital. Si quieres cambiar el mundo, me dijeron, primero tienes que cambiar la forma en que la gente habla de él.

Hay gente para la que este fragmento del pasado no es un territorio extraño del que nos separan 2.300 años. Lo contemplan como una prolongación de su patio de atrás. No me refiero a los críticos, a quienes puede gustar la película o no, y que suelen disfrutar arremetiendo contra todo, desde el corte de pelo de Colin Farrell hasta la dicción de Angelina Jolie. Lo que me sorprende es que a casi nadie le importa si el guión ensambla bien los acontecimientos, ni si Alejandro aparece matando rebeldes con dos años de antelación, ni si lo hace en la India y no en Irán. La rectitud moral la modula aquí una trinidad muy poco santa: el sexo, el nacionalismo y el imperio.

En los primeros días de 'Alejandro Magno' en la cartelera de Estados Unidos, un corifeo moralista trataba de dar a la gente razones por las cuales no deberían ver la película. Y sí, el filme puede hacer que los políticamente correctos se acuerden de George W. Bush, pero fundamentalmente porque, en este momento, en EEUU parecen incapaces de pensar en otra cosa.

Efectivamente, Alejandro invadió el viejo imperio persa, destruyó a los ejércitos que le hicieron frente y saqueó las ciudades que no quisieron rendirse. Eso es lo que hacían los generales de la Antigüedad. La conquista era una forma de obtener la gloria y Alejandro fue alabado en vida como un dios por algunos de sus contemporáneos. Mientras tanto, en el Medio Oeste norteamericano, el coro de la rectitud moral cantaba más alto. Los obispos dijeron a sus auditorios dominicales que incluso el deseo de ver la película era una señal de que Satán había entrado en sus corazones. Los muslos de Hefestión

En mi biografía de Alejandro de 1973, señalé que del rey macedonio se decía que había sido derrotado una sola vez, por los muslos de Hefestión, el amor homosexual de toda su vida. El comentario se retrotrae a una carta ficticia en griego, atribuida a un filósofo cínico y escrita mucho después de la muerte de Alejandro. Siempre provocador, Stone la incluye muy pronto en la película. La mención de la frase de los muslos desató una ola de intolerancia bíblica por parte de los evangelistas.

Sin embargo, los historiadores admiten que Alejandro tuvo relaciones bisexuales. Lo mismo hicieron muchos otros entre los griegos antiguos, y no digamos entre los macedonios. Y, a pesar de ello, estos valores precristianos se perciben ahora como algo tan peligroso que un cristiano sólo se comportará como Dios manda si evita a toda costa sentarse en un cine donde se proyecte el filme. Recientemente, en mi buzón de correo han aparecido amenazas de demandas judiciales o de agresiones físicas. Por lo visto, soy el único responsable de ocultar verdades sobre Alejandro y difundir mentiras.

Un grupo homosexual de Canadá me escribió advirtiéndome de que me pegarían por disimular que Alejandro fue un gay puro que no tuvo nada que ver con mujeres.

Después vinieron unos abogados griegos - ya nombrados- con el problema contrario: amenazaron con llevar a los tribunales a casi todos los profesionales que aparecían en los títulos de crédito por mostrar la bisexualidad de Alejandro.

También unos iraníes indignados exigieron daños y perjuicios porque la mujer de Alejandro, Roxana, había sido encarnada por lo que a sus ojos era una actriz negra, la maravillosa Rosario Dawson, que se declara mestiza, y uno tendría que ser daltónico para considerar que su piel es negra. En realidad, los historiadores no tienen ni idea de cómo era Roxana. Los extremistas iraníes la quieren rubia y de ojos azules para separar de África a sus antepasados. Y pretenden establecer una discontinuidad aún más pronunciada respecto a los árabes.

En la mayor batalla de la película, aparecen camellos galopando a la derecha del rey persa. Por supuesto que había camellos en el campamento de Alejandro y que dentro del ejérctito multiétnico del rey también combatían contingentes árabes. Pero me acusan de ignorante porque piensan que he interpretado que los iraníes tienen antepasados beduinos.

La minoría moralista no sólo quiere corregir lo que aparece en la película, sino también decidir lo que hay que dejar fuera. El tutor de Alejandro fue el gran Aristóteles, que escribió que las mujeres eran incapaces de desarrollar completamente el pensamiento racional y que los bárbaros eran «esclavos por naturaleza».

En una de las primeras versiones del guión, Christopher Plummer iba a hacer estos dos comentarios pero, por lo visto, Oliver Stone tuvo la intuición de advertirle que no alienara a la mitad femenina de la raza humana. Sin embargo, la opinión sobre los bárbaros se conservó, para consternación de un profesor de Historia Antigua que me lo echó en cara. No importa que un gran filósofo del pasado escribiera una cosa como ésa. Parece que, por nuestro propio bien, el guión debería adaptarse a la sensibilidad moderna. Pero el problema sigue ahí: ¿qué hacemos con el imperio y con la conquista?

Lo esencial no es que las opiniones apasionadas de la corrección moral sean equivocadas, por no decir degradantes. Es que el mundo cambia a nuestro alrededor y los cambios hacen que surjan nuevas cuestiones y nuevos puntos de vista que nos llevan a contemplar las antiguas evidencias con una perspectiva diferente.

Últimamente he estado revisando los intentos de Alejandro de justificar la guerra contra el imperio persa y la correspondencia que sobre este tema mantuvo con el rey persa. Hace dos años puse de examen a mis brillantes alumnos de Oxford una reflexión sobre si las guerras de Alejandro estuvieron justificadas. Todos dijeron que sí: ganó, así que el éxito las justificaba. Debí haber puesto a aquellos estudiantes en contacto con una idea más políticamente correcta, del otro lado del Atlántico. Allí, Alejandro es denostado porque conquistó a pueblos extranjeros y derribó un antiguo imperio. Y resulta digno de admiración que desde nuestros sillones rechacemos la agresión espontánea y deploremos cualquier asesinato. Pero los historiadores debemos tener dos cabezas, como el dios romano Jano. Una que mire hacia nuestro propio tiempo y su futuro, con la ventaja de poder mirar en retrospectiva, y con la experiencia de muchos años de cambios en los valores morales. Con nuestra segunda cabeza, debemos mirar hacia atrás y suspender la ventaja de previsión que tenemos. Por mucho que las odiemos, tenemos que intentar ver a las figuras históricas en el marco de los valores y el contexto de su tiempo.

En el mundo de Alejandro se consideraba de forma unánime que la conquista militar conducía a la gloria y nadie quiso eliminar del montaje de la película los discursos en los que se proclama que se ha obtenido esa gloria. Después de Alejandro pueden encontrarse algunas voces contrarias, pero yo intento respetar el principio de que, si en su tiempo no hubo ninguna opinión opuesta, es un mal ejercicio histórico atacar a un personaje por algo que nos ofende ahora pero que no ofendía a la gente entonces. (Si su corrección se ve vulnerada por Alejandro el Conquistador, traten de obtener de Dios el beneplácito al genocidio que se realiza en algunos pasajes del Antiguo Testamento). No es en absoluto vergonzoso que el viejo rey Ptolomeo hablara de Alejandro como un héroe y un coloso. Lo que no es correcto es suprimir un punto de vista generalizado en el pasado por el hecho de que no se corresponda con el que se percibe desde la ventana políticamente correcta de nuestro presente. Tengo que decir que el peor de este tipo de ataques se lo debo a 'The Sunday Times'.

En 2003, escribí, bromeando, en este periódico, que había llegado a creer que en una vida anterior había servido en la caballería de Alejandro y que deberían haber aconsejado a Stone para que me contratara como asesor y me introdujera en el reparto como jinete. Tal y como era previsible, lo hizo de muy buen humor, pero como consecuencia del artículo recibí la invitación de la Sociedad Internacional de Terapeutas de la Regresión para pronunciar el discurso inaugural en su reunión anual en Canadá. Querían reconocer el hecho de que yo hubiera defendido su especialidad con honestidad académica y que hubiera llegado incluso más atrás en el tiempo que ellos, gracias a mis contactos con el siglo IV a. C. Cuando expliqué a aquellos severos regresionistas que todo fue una broma, juzgaron que mi comportamiento había sido enormemente incorrecto. Pero parece que éste es el papel de los historiadores hoy día, así que será mejor que me vaya acostumbrando a él.

Por mi parte, reconozco que la película me ha parecido muy larga, excesivamente larga, que es sinónimo de aburrida. Eso sí le reconozco grandes valores. Entre ellas el atrevimiento, pues en la actualidad puede ser menos, pero en 2004 momento del rodaje hablar abiertamente del tema homosexual no era tan fácil como en la actualidad. En ese sentido hemos avanzado. Pero en lo importante, lo otro es , literalmente, una anécdota he visto momento muy destacables, especialmente, en lo técnico, léase en la planificación de las batallas, un buen uso de la fotografía, grandes diálogos, la música, el montaje, la teatralización de algunas escenas como el dominio de Bucéfalo o la muerte de Alejandro, la creación de espacios como Babilonia, Alejandría, los monólogos de Ptolomeo.. todo ello muy valorable y elogiable, pero , por contra, hay un metraje excesivo, descomunal, imperfecta y descompensada. Es lógico en ese caso las elipsis en la narración, pero bueno, creo que veré otras películas, o cualquiera de sus otros cortes, pues yo he visto la versión cinematográfica, antes que esta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario